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viernes, 24 de abril de 2026

Stay With Me

Dos de mis canciones favoritas de la historia comparten título. Se compusieron con apenas siete años de diferencia. En 1971 la de los Faces en el 78 la de Dictators. Musicalmente no tienen nada que ver, tan solo, que no es poco, que son dos tonadas irresistibles que no me canso de escuchar jamás. Las tengo en varias playlist y ambas tienen el honor de encabezar la ristra de canciones en cuestión. Ideales para abrir un día soleado como el de hoy a todo trapo. Incluso aunque salgas de turno de noche del hospital. Es más, prescritas especialmente para estos casos ja ja. Está es la apertura perfecta de esta nueva sección en la que pondré títulos de canciones que repiten y cuyo único nexo común es que me chiflan. Sin más. 

Stay With Me de The Faces está en su magnífico álbum Nod Is As Good As a Wink... to a Blind Horse y es la canción más exitosa de su catálogo. Llegó al puesto 17 en el Billboard americano y al 6 en el Reino Unido. El tema tiene un gancho descomunal y toda la esencia de esta banda británica. A saber cierto desorden, un inicio absolutamente genial a lomos de la deshilachada guitarra de Ronnie Wood, con los parches de Jones marcando un perfecto ritmo a los diez segundos, el grito de Stewart a los 21 segundos que nos indica que nos vamos a divertir, las maravillosas líneas de bajo de Ronnie Lane y el piano electrónico Wurlitzer de McLagan fundamental a los treinta segundos. Parece que van a descarrilar de lo excitados que están los chicos y entonces la peculiar e inimitable voz de Stewart canta eso de In the mornin' don't say you love me... Me tienen de su lado. Hasta el fin de los días. Lleva la firma de Stewart y Wood.

Igual de buena, mítica en el repertorio de los Dictators, y momento cumbre siempre en sus conciertos es Stay With Me de estos encantadores crápulas neoyorquinos. Está en su imprescindible Bloodbrothers y me chifla de principio a fin con una letra muy sencilla y muy certera, de esas con las que conecto a las mil maravillas. Por supuesto destaca la chulesca a la par que tierna interpretación vocal de Manitoba y esas guitarras callejeras de Scott KempnerRoss The Boss. Las líneas de bajo a cargo del compositor del tema, Andy Shernoff juega en las mejores ligas del punk rock. El pulso neoyorquino está en cada nota de este imbatible tema que me carga las pilas de forma automática. Como rezaba aquel tributo, Dictators Forever Forever Dictators! Pues eso.


jueves, 23 de octubre de 2025

Ronnie Lane Ooh La la!. Vida y obra de un (Small)Face. Javier Cosmen Concejo

Jamás pensé que se iba a editar un libro en castellano sobre la vida y obra de Ronnie Lane. En los últimos años por estos lares se han publicado un buen número de volúmenes musicales sorprendentes y no esperados, al menos por el menda; Dust My Broom. La historia de Elmore James y Robert Johnson de Gonzalo de la Torre Puig, Alma vagabunda. La vida de Curtis Mayfield de Todd Mayfield y Travis Atria, Caballos salvajes de Jordi Pujol Nadal o Sing Backwards and Weep de Mark Lanegan son algunos de los que más he disfrutado. Ya me resulta agradablemente sorprendente que una editorial apueste por comprar los derechos de un libro publicado originalmente en inglés y mucho más que otras editoriales apuesten por manuscritos realizado por autores españoles que seguro dedican mucho tiempo a artistas con, a priori, un tirón comercial muy limitado como Gram Parsons, Robert Johnson o Ronnie Lane. Así que somos afortunados.

Me enteré de la publicación de este libro por las, tan a menudo denostadas redes sociales. Algún algoritmo hizo muy bien su trabajo y me saltó una noticia con la edición de este libro. En cuanto llegó a la sección de libros de la FNAC acabó en mi poder. Y lo he devorado en pocos días dado mi entusiasmo y pasión infinita por la obra de Ronnie Lane, uno de esos músicos por los que tengo una especial predilección. He acompañado su lectura con la enésima escucha de Small Faces, The Faces y sus discos en solitario e incluso el que editó a pachas con Pete Townshend. Y me reafirmo, su sensibilidad compositiva es mágica para mi. Sus canciones tocan mi fibra sensible de una forma abrasadora. 

Conocía muchos aspectos de la carrera de Ronnie Lane pero no tantos de su vida. El libro muy bien escrito por Javier Cosmen Concejo indaga tanto en aspectos musicales como en los relativos a la forma de ser y a las inquietudes vitales de Lane. Reconozco que en ese aspecto le tenía tanto o más idealizado que por su música y leer este libro me ha hecho reflexionar sobre ese aspecto, sobre la idolatría a veces desmedida o ciega que tenemos por ciertos artistas. En la faceta musical, que al final es la que más me importa, sigo teniendo a Lane en un pedestal pero en lo que respecta a su vida, a esa forma de caminar libre y sin ataduras por el mundo, el libro me ha servido para presentar un mosaico rico y variado que hace que veas las cosas con más perspectiva. 

En lo musical la figura de Lane tal vez estuvo siempre a la sombra del cantante de turno, Steve Marriott primero, Rod Stewart después, pero lo cierto es que ambos se beneficiaron del talento compositivo de Lane, capaz de compartir tareas vocales en canciones espectaculares en las que las voces de ambos y la del propio Lane encajaban a la perfección. Hay muchos momentos brillantes en el libro, mis favoritos sin duda están ligados a los años en los Faces, una banda omnipresente en mi hogar, de las clásicas que más escucho con diferencia porque cualquier día mejora con sus tonadas. Me quedo con una frase que le dijo el productor Glyn Johns a Rod Stewart cuando éste estaba teniendo más éxito con su carrera en solitario que con los Faces, y el bueno de Rod trataba a los componentes de los Faces como si fuesen su banda de acompañamiento: En lo que a mi respecta, eres el maldito cantante de este grupo así que cierra la boca y continúa. Ja, ja, ja.

También es muy interesante la trayectoria de Lane en solitario, dando bandazos de un lado a otro con una propuesta muy arriesgada y totalmente fuera de la realidad, pero el amigo Lane era un espíritu libre al que era difícil convencer de que a veces se metía en empresas increíbles. También es muy sorprendente todo lo relativo a la enfermedad de Ronnie Lane y a los caminos que éste emprendió para intentar no ya curarse, sino tener una calidad de vida digna. En ese aspecto he flipado con los personajes a los que recurrió para tratar de mejorar. Sin spoilers. Descubridlo vosotros mismo y haceros con este libro que merece mucho la pena. 




domingo, 9 de febrero de 2025

Rod Stewart 80

El pasado 10 de enero Rod Stewart celebró su ochenta cumpleaños. Todavía sigue dando conciertos el tarambana en plan crooner apolillado como cachondamente apunta Oscar Avendaño en esta charla con JF León en su espacio Rock´n Roll Animal Live. Coincido con Avendaño en que Rod Stewart es mi cantante blanco favorito de la década de los setenta. Algunos se le acercan, nadie le supera. Pero eso ya son gustos y esto no es una jodida competición. Allá cada cual. Lo cierto es que el periodo que va desde sus inicios hasta que se convirtió una superestrella con innumerables hits de ambiente discotequero es apoteósico. Tanto su carrera en solitario como sus trabajos con los Faces. Me refiero al periodo 1965-75. Aquellos años fueron gloriosos y Stewart dio lo mejor de si mismo que era mucho. 

Poseedor de una peculiar e inimitable voz, con un timbre exquisito y muy personal, Rod Stewart compatibilizo durante unos cuantos años su trayectoria en solitario con los Faces. En los discos que firmaba en solitario colaboran sus compañeros de la banda; Ronnie Lane, Kenny Jones, Ian McLagan y Ronnie Wood y durante algo más de un lustro la armonía y el buen rollo reino por todo lo alto. Son unos años prolíficos, repletos de enormes canciones y discos muy especiales, a cada cual mejor. Tengo especial predilección por su trayectoria en los Faces una de mis bandas favoritas de la historia, de las que mas escucho y que siempre me ponen de buen humor. Era un combo hedonista, especial que tenía un feeling único, juntos era una bomba tanto en estudio como en directo. Uno de mis mayores tesoros es la caja Five Guys Walk Into a Bar


Merece mucho la pena indagar en la carrera en solitario de Rod Stewart en esos primeros años. Se zambulle sin problemas, con un estilazo total en géneros tan jugosos como el folk, blues y rock por supuesto todo ello regado con innumerables pinceladas soul. No en vano su cantante favorito era Sam Cooke al que dijo que escucharía todos los días de su vida. Secundo la moción. Antes de iniciar su carrera en solitario grabó con Jeff Beck un par de discos seminales, precursores de lo que luego hicieron bandas que se llevaron mucha más parte del pastel. Basta escuchar Truth y Beck-Ola para darse cuenta de por donde van los tiros. Sin olvidar que cada vez que hacía una versión de un tema de Bob Dylan lo elevaba a los altares.

Tras el descomunal éxito cosechado en solitario Rod voló en solitario se fue a vivir a Estados Unidos y su carrera a partir de ahí es muy diferente. Disfruto con algunos de sus hits e incluso alguno de sus discos pero la historia ya fue por otros derroteros. En cualquier caso que le quiten lo bailao... Todavía en los noventa se descolgó con un sorprendente Unplugged al lado de Ronnie Wood donde seguía intacta su voz y su enorme carisma. Que no te digo que si pasase cerca de mi casa iría a verle aún a sabiendas que lo hace hoy en día esta muy lejos de sus años gloriosos. 




miércoles, 9 de agosto de 2023

The Faces. 50 aniversario de Oh La La

Inevitablemente cada vez que escucho a 
The Faces (y lo hago a menudo) me acuerdo de Joseba un compañero con el que coincidí en un laboro hace veinte años. El me descubrió a The Faces y Rory Gallagher. Todavía era la época en que grababa cds y copie unos cuantos que luego fui sustituyendo por los originales. En el caso de The Faces mi hermana me regaló la maravillosa caja Five Guys Walk Into A Bar y todavía conservo los de los Faces tostados. Con el paso de los años la banda de Ronnie Lane se ha convertido sin dudarlo en una de mis favoritas de la historia. De las que mas escucho, a la que más recurro sea cual sea mi estado de ánimo. A su lado hedonista, de pura juerga y contagiosa vitalidad añadían un inevitable a la vez que irresistible toque melancólico cualidad que compartían con el gran Rory Gallagher siendo sus propuestas muy diferentes. Hay quien se queda en el caso de ambos artistas con su vertiente más evidente y tal vez conocida, la juerguista en el caso de The Faces, el torbellino en directo que era Rory Gallagher pero en mi opinión ambos inundaron este mundo con algunas de las canciones más bellas jamás escritas. 

La banda que surgió tras Small Faces era tan buena como en la que estaba Steve Marriot y Ronnie Lane fichó a dos músicos increíbles, el nunca del todo valorado Ronnie Wood y uno de los cantantes con más feeling de la historia: Rod StewartThe Faces no se entienden sin la participación decisiva y peculiar de sus cinco componentes Rod Stewart (voz) Ronnie Wood (guitarras y coros), Ronnie Lane (bajo y voz), Ian Mclagan (teclados, piano y voz) y Kenny Jones (batería). Por separado eran buenos, juntos invencibles, sencillamente irrepetibles. Unos músicos de un estilismo asombroso capaces de hilar igual de fino en piezas rockeras sucias y canallas como en medios tiempos dotados incluso con toques folk y que te agujerean el corazón. Canciones para el hígado y para el alma. 

Este año se cumple el cincuenta aniversario de la publicación de Oh La La su disco de despedida que se grabó en todo menos en armonía y que paradójicamente produce ese efecto, un halo de buen rollo y magia circula por cada canción de este álbum que apenas sobrepasa la media hora. En su día escribí una entrada sobre este disco pero me arrepiento de una cosa que puse. Porque con los años si que considero que The Faces tienen algún disco a la altura de Exile on Main Street o Who´s Next. Y es precisamente este. Un pequeño manjar que con los años se ha convertido en mi favorito, siempre me viene bien escucharlo. Lo adoro de la primera a la última canción pero mentiría si no escribiese que los cuatro últimos temas me ponen los pelos como escarpias. Lloro de emoción. Curiosamente el disco se cierra con la canción que da título al álbum y está cantada y muy bien por cierto por Ronnie Wood. Ha adquirido cierta notoriedad en los últimos tiempos porque sale en una escena de Todos quieren a Daisy JonesNo me imagino cerrar una carrera de una forma más chula que con Oh La La que tuvo el premio de llegar al número 1 en el Reino Unido en la semana del 28 de abril de 1973.





sábado, 4 de junio de 2016

The Faces. Just Another Honky

Las conexiones musicales son uno de los aspectos en los que que más me gusta indagar en este mundillo. Surgen de forma natural. Hay bandas que son muy buenas y que se nota de dónde han bebido. No lo esconden y partiendo de ahí logran armarse una carrera espléndida como es el caso de The Black Crowes. Ando sacando chispas a Croweology porque nunca es tarde si la dicha es buena y de ahí he llegado a The Faces. He recorrido el camino inverso. Es evidente que a los Cuervos les encantaban The Faces y su impronta se aprecia en toda su carrera. 

En la caja Five Guys walk into a bar... (uno de mis mayores tesoros que me regaló mi hermana) hay un bonito texto de Rich Robinson donde cuenta lo emocionado que estuvo cuando en la primera gira de los Cuervos con los Stones pudo conocer a Ronnie Wood que luego les presentó a Ian McLagan y Ronnie Lane del que Rich escribe que era un tipo muy dulce, una gran persona. Además el pequeño de los Robinson admite que la influencia de The Faces en el primer disco de The Black Crowes fue enorme. Me encanta cuando los músicos no esconden sus influencias y hablan con admiración de sus predecesores. Rich escribe que es un gran fan de Ronnie Wood y Ronnie Lane y considera a Stewart una de las mejores voces de todos los tiempos. Apoyo la moción.

Podría haber escogido cualquier tema de esta banda. A menudo me encuentro tarareando alguno de sus canciones. Tengo una debilidad especial por Debris. Me vuelven loco las versiones de Jealous Guy (Lennon) y Maybe I´m amazed (McCartney), vuelo alto con casi todas las composiciones que firmaba Lane y el asunto también funcionaba de cine cuando componían en equipo. Una carrera en la que escarbar una y otra vez. Y esta box set, una maravilla, de principio a fin. He elegido Just Another Honky, irresistible y con una sencilla y emotiva letra cortesía del gran Ronnie Lane...



I close my eyes and ignore all the signs
I'm walking 'round in circles
I've closed my ears and believed my own lies
And break the silence always

I make a lot of words, big storm in the air
All around your hair it's blowing
Just leave it be and it will all blow away
The weather's always changing

You can go if you want to
I don't own you, go be wild
Leave my hand, it's wide open
So's the door, evermore, woo ooo, oh yeah

It hurts me more to think I'll keep you in chains
Than if you were to leave me
I am what you are and I'm running too
All for the open prairie

So you can go if you want to
I don't own you, go be wild
Leave my hand it's wide open
So's the door for evermore

jueves, 11 de diciembre de 2014

The Faces. Debris

A The Faces siempre se les relaciona con la jarana y el buen rollo, con el puro hedonismo. Eran una banda que cuando se subía al escenario ya estaba pasada de vueltas y encima de la tarima solían continuar con la fiesta. Que mejor lema que Five guys walk into a bar. Estaban armados con una ristra de temas espectaculares, muchos de ellos en esa clave desenfadada y directa pero también elaboraban temas impresionantes con cierto regusto melancólico. Mi favorito es sin duda Debris compuesto por el siempre a reivindicar Ronnie Lane y cantada por el mismo. Eso si cuando aparece en las segundas voces Rod Stewart, mamma mía, ¡qué grande!


I left you on the debris
At the Sunday morning market
You were sorting through the odds and ends
You was looking for a bargain

I heard your footsteps at the front door
And that old familiar love song
'Cause you knew you'd find me waiting there
At the top of the stairs

I went there and back
Just to see how far it was
And you, you tried to tell me
But I had to learn for myself

There's more trouble at the depot
With the general workers union
And you said, "They'll never change a thing
Well, they won't fight and they're not working"

Oh, you was my hero
How you are my good friend
I've been there and back
And I know how far it is

But I left you on the debris
Now we both know you got no money
And I wonder what you would have done
Without me hanging around