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sábado, 13 de junio de 2026

Social Distortion. Born To Kill

En cuarenta y tres años de trayectoria Social Distortion han publicado la friolera de ocho discos de estudio. Están lejos de ser prolíficos. A años luz. El anterior álbum al recién editado Born To Kill databa de 2011. Nada más y nada menos que tres lustros entre un disco y otro. Casi, casi tanto como una banda muy popular de la que Ness se solía burlar siempre que tenía ocasión. Ja, ja. Hace poco he leído en una entrevista a Mike Ness que siente que va a haber más discos en de Social Distortion en breve. Por supuesto no le creo. Ja ja. En fin, se lo perdono todo. Absolutamente todo. Me voy a ahorrar las chungadas tipo vuelta a los orígenes, regreso digno y demás patochadas. Estoy in love con el álbum. Un chute de energía compuesto por once excelentes canciones. Incluso la versión de la archiconocida Wicked Game de Chris Isaak encaja aquí.

El primer adelanto del álbum fue la canción que le da título para que la que se curraron un efectivo vídeo. Baza perfectamente jugada para ganarse a los seguidores de toda la vida. Aunque no suelo escuchar los singles de adelanto de los artistas que más me gustan, y Social Distortion están entre los elegidos, Unax me la puso en cuanto salió. Me gustó, me pareció un buen gancho pero lo mejor estaba por llegar. Las primeras escuchas fueron satisfactorias. Esa sensación de que lo han vuelto hacer pulsando las teclas de siempre. Las siguientes añadieron matices más que interesantes que elevan al disco a la categoría de clásico en la exigua discografía de esta banda de Orange County. 


Como suelo hacer casi siempre con los discos que tengo unas ganas locas de escuchar lo he ido dosificando y combinando con algunas otras de mis obsesiones. La más reciente Prince. Así que cuando se editó Born To Kill me pilló en pleno baile con mis mallas púrpuras. Pero amigos el punk rock siempre ha sido fundamental en mi dieta y nadie mejor que Social Distortion para alegrarme la vida con unas cuantas canciones de altos vuelos. Porque al single mencionado le sigue como un cohete No Way Out que me entró divinamente a la primera. Una sencilla letra que toca mi fibra. Musicalmente es una delicia plagada de guitarras crujientes por las que serpentea la voz de Ness que como siempre llega a lo justo pero con un irresistible encanto. 

Como les sucede a casi todas las canciones de este álbum pon The Way Things Were en cualquier disco clásico de SD y no desentonará en absoluto. Deviene en clásico. Otra letra emotiva a más no poder en la que Ness nos habla del pasado con cariño pero mirando adelante, sin idealizarlo, tan de moda hoy en día. Musicalmente es un medio tiempo enriquecido hacia el final con el piano de Benmon Tench. A la primera escucha de Tonight tuve la certeza de que esa canción parecía provenir de las sesiones de Sex, Love and Rock. Encajaría perfectamente en ese álbum. Me gusta el tono romántico que tiene la canción y me chifla la forma de acabar con las guitarras de Ness Wickersham entendiéndose a la perfección. Nada más terminar esta canción entra con fuerza Parnets In Crime, segundo single de rompe y rasga. Aquí me recuerdan, coincido con mi primo Oscar, a mis adorados The Hangmen. Contundencia bien canalizada y provista de un inequívoco gusto por la melodía. Me chifla el trabajo de la sección rítmica compuesta por Brent Harding y David Hidalgo Jr. 

Crazy Dreamer es una elegante y cautivadora pieza que podría encajar en el americana con el sello personal de Ness que se acompaña de una excelsa Lucinda Williams cuya parte vocal le da el toque definitivo al tema. La mezcla de las voces de Ness y Williams está mas que lograda. Parecen dos colegas contándose batallitas de mucho calado.  De nuevo el piano de Tench aporta de lo lindo, pocas notas perfectas para la canción. Sé que la inclusión de Wicked Game ha suscitado no pocas reticencias. Pero no tengo ninguna pega con la interpretación, para mi maravillosa de Ness. De hecho creo que, sin variar excesivamente la canción, consiguen llevársela a su terreno. Sin grandes aspavientos, con una sencilla y emotiva interpretación.

Ojo que de aquí al final el asunto no deja de crecer. Hasta en la secuenciación de los temas han acertado de pleno. Atención a Walk Away (Don´t Look Back). De nuevo pienso en The Hangmen. Podrían cantarla Bryan Smell y Ness al unísono. Otra canción con un peso narrativo que indaga en las temáticas habituales de Ness: es necesario mirar hacia delante y cortar con las relaciones tóxicas. Me vengo arriba y pienso que lo mejor esta por llegar. A ver si va a ser verdad y Ness se pone a componer como un loco y en menos de un año tenemos otro disco de Social Distortion. Pero no corramos tanto. Sumerjámonos en las procelosas aguas de la inspiración porque Never Going Back Again es una auténtica bomba punk rock con cierta presencia blues. Solida como una roca se te clava sin remisión. Bajan los decibelios, que no la inspiración, con Don´t Keep Me Hanging On tonada que me hace pensar en el gran Jesse Malin y en esa facilidad para tener el empuje punk pero sustentado en grandes melodías y en cierta fragilidad a la hora de interpretar. Otra de mis favoritas. Muy buena despedida con Over You provista de unos coros la mar de molones a cargo de Harding y Wickersham. Ojalá no tarden otros quince años en editar otro disco. 

martes, 3 de marzo de 2026

Social Distortion. White Light, White Heat, White Trash

El regreso discográfico de Social Distortion ha activado mi latente y eterna pasión por el combo de Orange County que se ha disparado hasta el infinito y más allá cuando Unax me ha comentado que le gustaría verles en directo. Su actuación en Azkena Rock Festival de este año puede ser la ocasión perfecta. De hecho ver a esta banda en un festival es la mejor opción porque ya sabemos lo rácano que es Mike Ness con la duración de los conciertos ya que va a tocar prácticamente lo mismo que si fuese en una gira por salas ellos solos. De momento es una posibilidad ilusionante a la espera del nuevo álbum, Born To Kill que se edita el 8 de mayo, apenas un mes de su actuación en las campas de Mendizabala. 

Hoy toca rendir pleitesía a mi álbum favorito de su discografía. White Light, White Heat, White Trash cumple este año la friolera de treinta años. Se publicó en septiembre de 1996 pero yo llegué más tarde. Puede que cuando Mike Ness editó su inconmensurable debut en solitario, Cheating At Solitaire de 1999 un disco por el que tengo auténtica devoción y como he escrito en alguna ocasión es para mi su momento cumbre, la culminación perfecta de su trayectoria punk rock deudora del mejor outlaw country y con indudables ramalazos rockeros. El que nos ocupa no se queda a la zaga y está repleto de himnos potentes e imperecederos con un gancho descomunal, como los tres singles que se lanzaron: I Was Wrong, When the Angels Sing y Don’t Drag Me Down. A cual mejor. Punk rock melódico con letras muy interesantes. Para algunos muy tópicas... A mi me chiflan. Me flipa Ness como letrista. No lo puedo evitar, ja ja.

Por supuesto el álbum es mucho más que esos singles molones y certeros a más no poder. Entre mis favoritas están la inicial Dear Lover, una canción muy melódica con Ness cantando suave sobre una base punk rock con toques pop; y el terceto final que deja el nivel en las alturas, con Crow Of Thorns cuyo riff inicial me vuelve loco y que se va construyendo de una forma sumamente elegante, si, hay punk rock pero con un punto melódico irresistible;  la enérgica Pleasure Seeker que podría encajar en sus primeros discos sin problemas y la traca final con la imbatible Down Here (With the Rest of Us), con esa batería machacona y potente que le da el toque definitivo. Por cierto en el disco en teoría las sesiones se grabaron con Deen Castronovo a los parches aunque el que figura acreditado es Chuck Biscuits que se incorporó en la gira pero que no toca en el álbum. 

Este álbum es el último de estudio que grabó el guitarrista Dennis Danell pieza clave en sonido de la banda en los cinco discos en los que participó. Su estilo, sencillo e inconfundible le venía de perlas al combo de California. El que le enseño tocar la guitarra fue su amigo desde la infancia y compañero de banda desde el principio, Mike Ness y Danell se convirtió en el escudero perfecto de Mike, en uno de esos guitarristas rítmicos en los que siempre se podía confiar, sin estridencias, sin cosas raras, fiables a más no poder. Desgraciadamente murió con tan sólo treinta y ocho años de un aneurisma cerebral mientras realizaba una mudanza. Va por él. 


sábado, 28 de febrero de 2026

Social Distortion. Born To Kill

Rara vez suelo escuchar los singles de adelanto. Cuando un álbum me interesa, la mayoría de las veces espero a que esté completo en esa plataforma que me subvenciona mi hermana y que ni por un millón de dólares voy a nombrar aquí. Pero hay excepciones. Por ejemplo Social Distortion que acaban de publicar la canción de adelanto de su nuevo disco que verá a la luz el ocho de mayo. Born To Kill se titula la canción y también el disco. El tema entra muy bien y el vídeo esta muy chulo. Tengo una enorme curiosidad por saber como se lo habrán montado Mike Ness y sus chicos después de quince años sin grabar nada nuevo. Anda que no han vivido de las rentas estos, ja ja. Tanto como otros, mucho más criticados liderados por un pelirrojo loco. 

El álbum está coproducido por la propia banda y Dave Sardy en cuyo currículum figuran trabajos de lo más variopinto. Tengo mucha curiosidad por saber qué habrá perpetrado Ness y como encajan las anunciadas colaboraciones de Lucinda Williams y Benmon Tench. Si de alguna forma continuará la senda abierta hace ya quince años con Hard Times and Nursery Rhymes o como anuncia el single tirará más por su deliciosa veta punk rock. Quizá combine ambas como hacia el mencionado disco. En cualquier caso lo espero con ganas pero sin agobios. Que es bueno, otro más a la buchaca, que no me convence, pues a otra cosa. En los últimos años disfruto tanto con las novedades y descubro tanto material bueno que estoy más que saciado. Voy a terminar citando tres discos de gran nivel de bandas veteranas. Ojalá consigan la inspiración de un Saviors de Green Day,  Dark Matter de Pearl Jam How Do You Burn? de The Afghan Whigs. Ahí queda eso.

domingo, 2 de febrero de 2020

The Hangmen. Cactusville

Entre finales de marzo y principios de abril The Hangmen se acercarán por estos lares en una extensa y totalmente underground gira que pasará por pequeños locales. Algo alejado del circuito habitual que seguramente cuente con poca promoción pero que seguro saciará a los que se acerquen a ver a este combo de Los Ángeles que lleva más de treinta años dando guerra frente a todas las adversidades que han sido muchas y de variada índole. Afortunadamente nada parece detenerles y en agosto del pasado año vía Acetate Records publicaron un pedazo de álbum que me tiene loco desde que lo pillé hace un par de meses. Se titula Cactusville y son apenas 35 minutos de música auténtica y absorbente en la que la banda liderada por Bryan Small da cuenta de auténtico punk rock y de su vertiente más cercana a la música de raíces. Y en ambos estilos salen triunfadores.

Siempre he leído sobre la conexión existente entre el punk y el country. Más a nivel de actitud que en cuanto al sonido pero pocos ejemplos se me ocurren mejor que The Hangmen para constatar que esa unión entre géneros a priori tan distintos no sólo existe sino que puede dar resultados encantadores. Al igual que Social Distortion o SupersuckersThe Hangmen tienen una inequívoca vertiente country o roots music y ambas conviven a la mil maravillas en este Cactusville. De hecho, el álbum está dividido en dos partes. En la primera se suceden uno tras otro cinco pelotazos punk rock cantados con la chulería y vehemencia habituales por Bryan Small y en la segunda con cambio de formación incluido, sin perder un ápice de fuerza, tenemos cuatro temas excelentes que podrían figurar en alguno de los mejores discos de Tom Petty o The Jayhawks.

Antes de comprar el álbum me lo escuché en el tubo a fuego durante varias semanas. A pesar de tener material para escuchar en el reproductor de cd o vinilo era tal el enganche que tenía a este disco que no he tenido más remedio que pillarmelo y escucharlo como tiene que ser: a toda pastilla en un buen equipo de música. Y es un puto placer poner a todo volumen Cactusville y dejarse llevar con el tema que da título al álbum que ya tiene las señas de identidad de la casa: esa muralla sónica que tejen Jimmy James y Bryan Small, un trabajo a las seis cuerdas super chulo, dos guitarristas que se retroalimentan. Estribillos potentes y guitarras punzantes guían a la segunda, Lookin´For Blood una canción redonda con los imprescindibles coros de  Angeline Congleton (bajo) y el nuevo batería Jorge E. Disguster y con un final apoteósico, repleto de fuerza y mala baba.


Man In Black´s Hand pasa a engrosar desde ya el status de clásico en el repertorio de los angelinos. Un riff sencillo y efectivo a más no poder que se te incrusta a las primeras de cambio y una letra socarrona que hace referencia al gran Johnny Cash. En Nobody´s girl unos pequeños apuntes al teclado de Danny McGough, habitual de Social Distortion, le dan un toque perfecto a la canción que podría figurar sin dudarlo en aquel excelente Sex, love and rock´n roll de las huestes de Mike NessDeath Valley cierra con toda la fuerza del mundo una cara A adictiva. Punk rock grueso y combativo plagado de guitarrazos y pequeños detalles que se aprecian con las escuchas.

En la cara B el protagonismo es para The Hangmen featuring the Best Western playersBryan Small se rodea en estas cuatro canciones de otros músicos a excepción de Angeline Congleton que repite al bajo. Así adquiere protagonismo la pedal steel guitar de Jordan Shapiro, las guitarras eléctricas y acústicas de Rick Ballard y Hunter Crowley le da a la batería en estos temas más propios de una banda aferrada a la Roots Music pero con ese inequívoco deje punk apreciable sobre todo en las inflexiones vocales de Bryan Small. 

Y si las cinco canciones de la cara A son tremendas todas las de la cara B no le van a la zaga. Cold Memory Blues es otro pelotazo country rock provisto de un riff encantador y en el que la pedal steel de Shapiro alcanza momentos estelares. Enganchado sin remisión a este tema. Don´t Count Me Out es una canción que podría encajar perfectamente en cualquier disco clásico de Tom Petty y eso en mi casa equivale a decir la puta liga suprema. Aquí las guitarras acústicas tienen mucho protagonismo y en un momento dado suenan stonianas total. Con el añadido de unos fantásticos arreglos y armonías vocales. Black Boots es hermana de la anterior. El mismo sentimiento arrollador, la misma emoción y de nuevo brillando de forma excelsa la pedal steel de Jordan Shapiro. Cierra de forma elegante Don´t Look Back. En esta cobra protagonismo el el teclado de John Goetchius, los punteos de Rick Ballard son excelentes y todo ello arropado por si fuera poco por unos delicados arreglos orquestales.

Va a ser muy jodido que pueda acudir a alguno de sus conciertos. Los que me pillan cerca son entre semana y es necesario vehículo. Podría robar uno pero necesitaría un conductor ja ja. Incluso había mirado ir a Pucela y de paso visitar a mi primo, la ocasión lo merecería pero cae un puto miércoles. En fin seguiré dándole duro a este apasionante Cactusville, volveré a poner a todo trapo Loteria y ya está de camino Metallic IOU. Si alguna de las fechas pilla cerca de tu casa y te gusta el rock´n roll directo y auténtico en tu cara no te pierdas a estos tipos.

jueves, 9 de julio de 2015

Steve Earle, Buddy Miller y Mike Ness

El año pasado en mis únicos tres días libres de todo el verano pude ir a ver a John Fogerty a la Sierra de Gredos. Una de esas ocasiones especiales que no se presentan muchas veces en la vida. El universo se alío de mi parte y cumplí el sueño de ver a Fogerty con aquel tremendo repertorio. Este año no voy a rascar bola. En otra ocasión. Ahora tengo tres días libres pero no hay nada que me sacie. Eso si espero que mis colegas se lo pasen pipa en el festival Huercasa Country que este año se vuelve a celebrar en Riaza, que sea un éxito y el año que viene se curren un cartel a mi medida y convenzan a Steve Earle, Buddy Miller Mike Ness para que crucen el charco, ja,ja. Perdería la chaveta. A seguir soñando....




viernes, 5 de junio de 2015

viernes, 29 de mayo de 2015

Mike Ness. Woodstock 1999

Enredar por Youtube te puede hacer perder innumerables horas de tu tiempo pero a cambio te descubre joyas que desconocías por completo y que captan tu atención como las guillotinas caían sobre los cuellos de los aristócratas franceses en la Revolución Francesa. Toma esa. El avezado lector de este maldito blog ya sabrá de mi desmedida pasión por Cheating at Solitaire de Mike Ness, un álbum sobre el que he escrito un par de entradas. Y esta es otra excusa más para nombrarlo de nuevo y de paso autocitarme con los links correspondientes. Lo que se dice un ego desmedido. Uno que es muy cansino. 

En las campas de Woodstock apareció un 25 de julio de 1999 un como siempre chulisimo Mike Ness saludando a la chusma con su superioridad habitual. No faltan sus comentarios irónicos y puñeteros entre tema y tema y su careto de perdonavidas. Pero ay amigos aquí lo importante es la música. Ness se presenta muy bien acompañado de Brent Harding (bajo), Sean Greaves (guitarra) Chris Lawrence (steel guitar) y Charlie Quintana (batería). Suenan acompasados y poderosos. Si ya le hubiesen acompañado Mando Dorame y Daniel Glass y Springsteen le hubiera hecho las voces de Misery Loves Company (como en el disco) el asunto sería para perder la cabeza. Pero poco le falta.

La ristra de temas que se casca la banda no tiene desperdicio. Caen unos cuantos de Cheating at Solitaire, más las inevitables referencias a Johnny Cash (Ring Of Fire) y a los propios Social Distortion (Ball And Chain). Me lo he pasado pipa viendo tamaño documento y me hubiese gustado tener una jodida maquina del tiempo para plantar mi endeble cuerpo en aquel festival durante aquellos cuarenta y cinco minutos porque Ness ya sabemos que es de los que prefieren la brevedad. 

 

viernes, 12 de abril de 2013

Mike Ness. Dope Fiend Blues



In a police car I feel so very small

I see my lover's face and I watch her teardrops fall
And I try to figure out where I'd fallen off the track
I sold my soul to the devil and then I stole it back

Chorus
And in the end, you know a dope fiend ain't got no friends
And a junkie is a junkie to the bitter end
Hope to die now, cuz you know I'm better off dead
Hey brother, won't you lend me a helpin' hand?

I tie myself off, shoot it in my veins
I feel like Marlon Brando and I've hid another day's pain
I'm goin' back where it's safe, goin' back to the womb
I find my mother's comfort, here in a needle and spoon

Chorus
And Christmas for a dope fiend ain't no fun
Waitin' for good times that seem to never come
Goin' out now, gonna get myself a gun
Please stop me, don't you know I'm on a run?

Aren't you tired of the detox and the places in the mind?
Aren't you tired of the misery, aren't you tired of doin' time?
And I try to figure out where I'd fallen off the track
You know I sold my soul to the devil and then I stole it back

Chorus
I'm a dope fiend, I'm a liar, a cheat and a thief
At my funeral, won't you bring me a red rose wreath?
Dress in black now, show everyone your grief
Well, I'm gone now, you can all feel relief!

domingo, 24 de marzo de 2013

Mike Ness. Rest of our lives



Eighteen years in a traveling band

Seen a lot of one night stands
And still I found myself so very much alone

And it took those years to find myself
Wasn't lookin' for no one else
And then I found you girl
But you were there all along

And we'll spend each day like it's the last day of the rest of our lives

I'll be the king you'll be my wife
Gonna make it thru this thing called life
Gonna raise these kids on our own
The very best we can

And sixteen hours is a long, long time
When you gotta love that's on your mind
Can you tell that I'm not right?
I'm a little distraught

And we'll spend each day like it's the last day of the rest of our lives
Everyday we'll fall in love just a little more
For the rest of our lives

Sittin' here in the county jail
Ain't no one to go my bail
I shoulda been there with you
For some sympathy and tea

And eighteen years in at traveling band
Seen a lot of one night stands
And still I found myself so very much alone

lunes, 15 de junio de 2009

Con buena letra 1: Charmed Life by Mike Ness

Tipo duro donde los haya o al menos esa apariencia da con su cuerpo tatuado y su pose chulesca, Mike Ness mucho más que un icono del punk rock. Superviviente a una tumultuosa vida llena de conflictos y malos rollos, carcel incluida, el bueno de Ness ha estrujado su mente para ofrecer letras brillantes tanto en Social Distortion como en solitario. De su imprescindible Cheating At Solitaire es Charmed Life aunque en justicia todas las canciones merecen un hueco en esta seccion y lo tendrán con el tiempo.

Some say it's the strong who survive
Sometimes I wonder if there's any truth to that at all
I've been lucky and that's a fact in a crazy world
I've led a charmed life

I know judges and I know priests
I know gangsters, bad cops and lawyers too
But I don't need none of them to sing this song
I've led a charmed life

No this ain't no hard luck story
Some have had better and some have had worse
Then again until you've walked my way
You'd have to say I've led a charmed life

I'm not so scared of dying
I've got my health , my friends and family too
I'm just afraid of living and not being sure
I've led a charmed life

No this ain't no hard luck story
Some have had better and some have had worse
But then again until you've walked in my shoes
You'd have to say I've led a charmed life
When the dice come tumbling down I'll be waiting
To see what luck comes my way
When the cards get passed around I'll be waiting
To see what hand I should play

I believe it's neither wrong or right
To cross that line from the dark to the light
And I say, "Even in the worst of times against all odds,
I seem to have led a charmed life."

miércoles, 11 de julio de 2007

Cheating at solitaire, un tributo de Mike Ness a la música de raíces americana

Cuando en 1998 Mike Ness anunció que iba a grabar un disco en solitario en el que rendiría homenaje a la música de raíces americanas muchos talibanes del punk rock se echaron las manos a la cabeza. Tantos como nos alegramos de que grabase algo así porque estábamos seguros de que iba estar a la altura de lo que Mike había hecho con Social Distortion. Y vaya si lo estuvo. Cheating at solitaire (1999) es una maravilla. Una deliciosa declaración de amor a una época, los 50 plagada de losers, grandes películas de cine negro y buena música a raudales. Y también una confesión del propio Mike sobre sus vivencias personales y sus convicciones más profundas.

Esta es la clase de discos en los que todo encaja. De principio a fin. Excelentes canciones propias, a cual más inspirada y una exquisita selección de versiones. Incluso el diseño rebosa clase por los cuatro costados. En la portada vemos un primer plano de Mike relajado con los ojos cerrados, su barbilla descansa en una mano y se observa la otra con la palabra love tatuada en los nudillos. Un claro homenaje al Harry Powell de La noche del cazador.

Las fotos interiores del libreto nos muestran a Mike Ness en varias poses chulescas. Un tío con clase. En la contraportada aparece de nuevo Mike apoyado en un precioso coche antiguo y con una guitarra acústica firmada por el mismísimo Johnny Cash. Al parecer, Ness coincidió con el Hombre de Negro en un estudio de grabación y le pidió que le firmase la guitarra. También quería que colaborase en el disco pero debido a la delicada salud de Johnny no pudo ser.

Y si el envoltorio es pura delicatessen (existe una edición en vinilo con un tema extra, Company C) qué puedo decir del contenido. Nos encontramos ante un músico tocado por la magia de Johnny Cash, Hank Williams y todo el country clásico, sin olvidarnos del blues y por supuesto del rock´n roll. Aquí el punk está en la actitud del cantante. Las once canciones que compone Mike Ness son de lo mejor que ha grabado en su carrera. Música imperecedera interpretada con pasión por unos excelentes músicos. Destacaría la colaboración de tres componentes de Royal Crown Revue: Veikko Lepisto al bajo, Daniel Glass a la batería en dos temas y por encima de todos Mando Dorame, cuyo saxo brilla en varias canciones: Misery loves company, Crime Don´t pay y sobre todo No Man´s friend.

Brian Setzer se hace cargo de la guitarra gretsch en Crime Don´t pay y Springsteen canta un par de estrofas en Misery loves company. Pero ambos son dos más entre unos músicos de estudio notables y en medio de un repertorio sublime tanto a nivel musical como literario. Me es dificilísimo escoger temas porque el nivel es altísimo. Las letras son pequeñas historias en las que Mike Ness desnuda su alma como en Charmed life: Some say it's the strong who survive, Sometimes I wonder if there's any truth to that at all, I've been lucky and that's a fact in a crazy world , I've led a charmed life (Hay gente que dice que es el fuerte el que sobrevive. Algunas veces me pregunto si hay alguna verdad en eso en algún modo. He tenido suerte y ese es un hecho en un mundo demencial. He llevado una vida fascinante.)

La que da título al disco Cheating at solitaire empieza con: You can lie to yourself, you can lie to the world, You can lie to the one you call your girl, You can humble yourself to the hearts that you stole, Wondering who's gonna love you when you grow old? (Puedes mentirte, puedes mentir al mundo, puedes mentir a la que llamas tu chica, puedes humillarte frente a los corazones que robaste, preguntándote quién va a quererte cuando seas viejo)

Entre poderosos solos de saxo a cargo de Mando Dorame, Ness canta con rabia en No Man´s friend: You don´t seem to be bothering anybody else now, but you´re really fucking with my mind. Por supuesto no podía faltar la referencia a uno de los iconos definitivos de los 50, es en Dope fiend blues: I tie myself off, shoot it in my veins, I feel like Marlon Brando and I've hid another day's pain, I'm goin' back where it's safe, goin' back to the womb, I find my mother's comfort, here in a needle and spoon. Insisto cada canción cuenta una historia y merecería un post. Queda pendiente.

Las versiones escogidas Send her back de Al Ferrier, Don´t think twice de Dylan, Long Black Veil que hizo suya Johnny Cash y You win again de Hank Williams no hacen nada más que añadir más valor histórico a esta grabación. Todas están interpretadas con verdadera devoción por Mike Ness y su banda, aunque destaca la versión de Hank Williams una canción mítica a la que Ness rinde un sentido homenaje.

El álbum está producido por el propio Ness y James Saez que también se hace cargo de la slide guitar, instrumento que adquiere un notable protagonismo en muchas canciones. Adoro la forma en que Mike consigue mezclar el rock, blues, folk y country. La slide, el saxo, guitarras acústicas por aquí algo de teclado por allá, un sonido preciso que te hace amar la música como si la estuvieses escuchando por primera vez.