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sábado, 17 de enero de 2026

Top Seventeen Steve Earle

Setenta y un años cumple hoy Steve Earle. El músico nacido en Virginia lleva más de cuarenta años en el mundo de la música. De hecho este 2026 su debut cumple precisamente justo eso, cuarenta añazos. El amigo Earle llevó durante muchos años una vida al límite y resurgió con inusitada fuerza y cargado con las mejores canciones de su carrera en 1996 con el monumental I Feel Alright, uno de mis discos favoritos no sólo de esa década sino de la historia. Ni se las veces que lo habré escuchado y todavía me lo pongo y vuelo alto con él. No está de más volver a repetir lo que he escrito en anteriores ocasiones, la carrera de Earle desde su debut hasta Jerusalem en 2002 es impoluta. Una espectacular ristra de discos con un sonido country rock despachado a menudo con actitud punk y sazonado con bellas baladas de esas que te agujerean el corazón. Le adoro, para que nos vamos a engañar. Escoger mis diecisiete favoritas ha sido una ardua tarea y mañana podría poner otras tantas. Le dedicó este post porque Unax está descubriendo su música y está flipando con unos cuantos temas. Sus cuatro favoritos están en mi lista. Que no te digo que me lo mejores, iguálamelo.






I Feel Alright

The Unrepentant

Poison Lovers

Someday

Back to the Wall

I can wait

Steve's Last Ramble

I Don't Want to Lose You Yet

Taneytown

viernes, 10 de abril de 2020

Conciertos a los que he tenido la fortuna de asistir 2

Estoy aprovechando este confinamiento para escribir algunas cosas y para echarle un ojo a viejos tesoros bien conservados como todas esas entradas que guardaba en un sobre y que luego Su puso en un álbum elegante fuera de mi alcance. Todos esos tickets se merecían descansar en un lugar tan chulo y no en una carpeta cutre. Ya lo mencioné en el post anterior y lo reitero las entradas de hoy en día por regla general no valen un carajo. Y para los fetichistas todo cuenta aunque nada supera a la experiencia de disfrutar en buena compañía de tus artistas favoritos. A la música en directo como a tantas otras actividades le esperan tiempos chungos. Porca miseria.

Pearl Jam 26/05/2000. La primera vez que vi a Pearl Jam fue también en Anoeta presentado uno de mis discos favoritos de la banda No Code. Pero por diversas circunstancias no lo disfruté. Cuatro años después venían con Binaural y a pesar de algunos pitidos cuando interpretaron temas de ese disco guardo un buen recuerdo de un show que fue de menos a más con sesión blues al final enganchada a Smile. Acabaron muy bien.

Southern Culture On The Skids. Kafe Antzokia. 05/09/2000. No es ni de lejos una de mis bandas favoritas pero guardo un recuerdo fantástico de aquella noche etílica en compañía de Su, Ander, Aitor, Bego... Fuimos un puñado y nos lo pasamos pipa. La música de este combo invita a la fiesta. Se me fue la mano sin duda. Al día siguiente falte al laboro. No estoy orgulloso pero así estaban las cosas ja ja. 

Fun Lovin´Criminals. Sala Jam. 04/04/2001 La segunda vez con estos tipos tan buena como la primera con una sala Jam casi a rebosar. Presentaban Loco y antes del concierto le dimos la brasa un poco a Huey que me firmó los discos. Lo vi aferrado a la primera fila e incluso le di un papel a HM con una petición ja ja. Madre mía qué locura. Mucho grande style.

Queens Of The Stone Age. Sala Jam. 19/06/2001 Otra vez en la Sala Jam esta vez si que a reventar y con un buen meneo en las primeras filas. Presentaban Songs of the Deaf. Palabras mayores. Y salio el puto Mark Lanegan. La apoteosis. Jolgorio absoluto. Estaban on fire.


Neil Young & Crazy Horse. Coliseum A Coruña. 21/07/2001 Planifiqué mis vacaciones para ir a ver al Tito Young con eso está todo dicho. Y flipé sobre todo por como cantó el cabronazo. No lo tenía por muy buen cantante y probablemente no lo sea pero el tío se las apaño para hacerlo con clase infinita. Sus compinches lo bordaron también. Repertorio espectacular.

The Jayhawks. Kafe Antzokia. 08/11/2001. Segunda vez con Jayhawks y si vienen mañana vuelvo. Otro conciertazo de no te menees con Steve Wynn de telonero y la banda en plena forma arrancándose con versiones e incluso dando cancha a un tema de Golden Smog, Until You Came Along.

Mark Lanegan. Sala Azkena. Vitoria. 15/12/2001. La segunda vez también con Lanegan, la primera fue en el Centro Cultural de Egia en Donosti. En Vitoria el malcarado presentaba I´ll Takes cares of You. Una puta noche mágica. Y encima nos sacamos fotos y me firmo discos. Increíble ja ja.

The Yayhoos. Azkena Bilbao. 5/05/2002. Otra banda la mar de divertida de ver. Buen rollo, rock´n roll puro y directo. Dan Baird un tipo fiable magnificamente acompañado por Eric Roscoe Ambel. Otra de esas noches en un garito pequeño que recuerdas con sonrisa millonario.

Steve Earle. Azkena Bilbao. 16/08/2003. No cabía un puto alfiler en la Sala Azkena aquella noche. Steve Earle un tipo con un carisma arrollador cargado de inmensas canciones. Uno de los conciertos de mi vida y estaba él sólo con su guitarra y su mala hostia a cuestas. Grande. 

Festival Azkena. Mendizabala 12-13/09/2003. La primera vez que el Festival se celebró en esas campas reunió un cartel de traca. Recuerdo ir corriendo de un escenario a otro con inmensa cara de alegría: Iggy Pop & The Stooges, Steve Earle & The Dukes, Ray Davies, The Jayhawks, Cracker, The Cramps.... La gocé con Ray Davis, volví a sucumbir con Steve Earle esta vez en eléctrico y con la misma mala hostia, de The Jayhawks jamás me cansaré y Cracker me volarón la puta cabeza. Así da gusto, copón.

jueves, 12 de julio de 2018

Steve Earle y Little Steven

Leo con placer y envidia para que nos vamos a engañar reseñas de los conciertos que en fechas recientes han ofrecido cerca de estos lares Steve Earle y Little Steven. Mi outlaw favorito lo ha hecho en el marco del Huercasa Country Festival en Riaza y Little Steven en las Noches del Botánico en Madrid. A ambas citas me hubiese encantado acudir. Pero es complicado cuadrar fechas, logística  y demás. Espero que haya más oportunidades de ver a estos colosos. 

En el caso de Earle he tenido la fortuna de verle tres veces y por lo que leo en la crónica de Manel Celeiro y Edu Izquierdo en el Ruta 66 el tipo sigue igual que siempre, cabreado con el mundo, especialmente con el técnico de sonido y derrochando mala hostia. Puede que Steve haya perdido algo de fuerza pero su carácter indomable sigue ahí y la ristra de clásicos que lleva a sus espaldas es de traca. En mi casa sigue siendo grande. Además los actuales The Dukes suenan perfectos.


Y qué puedo escribir de Little Steven. A este no he tenido la suerte de verle y ya me jode que se me haya escapado en un año un par de veces porque lo que el bueno de Steven Van Zant ofrece esta hecho a mi medida: sudorosas celebraciones de rock´n and soul con todos los ingredientes básicos que me chiflan, guitarras, piano, coristas y potente sección de viento. Y con el aliciente de poder escuchar en directo los temas de su adictivo Soulfire. Además leo una entusiasta reseña de Luis Lapuente con una guinda apoteósica ya que subió a compartir escenario con la banda nada más y nada menos que Michael Monroe que se cascó una contundente versión de Dead Jail or RnR. Por la gloria de Solomon Burke, la hostia bendita....


sábado, 14 de mayo de 2016

Las letras en el rock otra vez

Hace unos años Bob Dylan estuvo entre los candidatos al premio Nobel de Literatura. Ese prestigioso galardon en principio reservado a los mejores escritores podía recaer en un músico de rock en principio ajeno a tales menesteres. Finalmente no ganó pero la noticia abrió un interesante debate. Hubo tanto furibundos detractores como apasionados defensores.Vayan por delante dos cuestiones. No soy un apasionado de las letras de Dylan. El judío de Minnessota tiene una prosa con la que no logró conectar. Soy un tipo más básico, más rudimentario y aunque tiene canciones muy interesantes y mucho material en el que escarbar mis preferencias van por otros derroteros. Al mismo tiempo confieso que las letras de las canciones es un aspecto en el que me fijo después de que la canción en sí me atrapa por la música. Lo fundamental es el ritmo, la primera sensación, la que me noquea es musical y luego indagó en las letras encontrando en ocasiones interesantes historias y en otras unas cuantas palabras que puede que rimen pero que no tienen ningún calado. 

La mayoría del material que escucho es anglosajón. Y sólo cuando he triturado los discos me suelo fijar en las letras. Hoy en día puedes encontrar casi todas en internet pero como en mi caso muchos discos me los compró originales cuando el libreto trae las letras les dedico su tiempo. He descubierto algunos músicos con los que si conecto aunque no tengan la fama de Dylan. Como siempre para gustos. Entre mis favoritos esta Mike Ness. Tanto en Social Distortion como especialmente en Cheating at Solitaire me gustan mucho sus letras. Material sencillo, sin retorcidas metáforas ni infulas literarias. En el polo opuesto Lou Reed y reconozco que también me encanta. Y no tienen nada que ver. Pero sucumbo una y otra vez a su álbum New York. El sr David Lowery se curra letras muy chulas para Cracker, casi siempre repletas de ironía y sarcasmo. El universo de Tom Waits llamó mi atención desde hace muchos años. No siempre es fácil seguirle pero tiene momentos antológicos. Chris Robinson también tuvo momentos estelares con los Cuervos especialmente en The Southern Harmony Musical CompanionAmorica. Curtis Mayfield también tiene unas cuantas perlas ineludibles. Tom Petty atesora un cancionero brillante repleto de pequeña literatura o muy grande, según se mire. Y qué decir de Mellencamp.  Y Steve Earle, siempre, mi outlaw favorito. Y podría seguir hasta el fin de los tiempos.











En castellano apenas escucho canciones. Mi pasado adolescente sumergido en muchas bandas del llamado Rock Radical Vasco no habla mucho en favor de mi background pero es lo que hay. No reniego. Ahora cuando escucho algo de ese material no puedo evitar esbozar una sonrisa de perplejidad. Aquello era muy básico, muy de la época y el tiempo les ha hecho estragos a la mayoría de los temas. Hoy en día tengo una absoluta devoción por las letras que se curra Hendrik Röver tanto en solitario como con Los Deltonos. Tiene decenas de canciones originales, con letras muy curradas que abordan diferentes temáticas de forma sencilla, buscando las palabras con mimo, colocandolas con destreza y sumo gusto con lo complicado que es encajar las palabras en castellano.




jueves, 9 de julio de 2015

Steve Earle, Buddy Miller y Mike Ness

El año pasado en mis únicos tres días libres de todo el verano pude ir a ver a John Fogerty a la Sierra de Gredos. Una de esas ocasiones especiales que no se presentan muchas veces en la vida. El universo se alío de mi parte y cumplí el sueño de ver a Fogerty con aquel tremendo repertorio. Este año no voy a rascar bola. En otra ocasión. Ahora tengo tres días libres pero no hay nada que me sacie. Eso si espero que mis colegas se lo pasen pipa en el festival Huercasa Country que este año se vuelve a celebrar en Riaza, que sea un éxito y el año que viene se curren un cartel a mi medida y convenzan a Steve Earle, Buddy Miller Mike Ness para que crucen el charco, ja,ja. Perdería la chaveta. A seguir soñando....




lunes, 1 de junio de 2015

domingo, 17 de mayo de 2015

Steve Earle & Lucinda Williams. You're Still Standin' There

La primera vez que escuché a Lucinda Williams fue en este dueto atómico que se marca con Steve Earle para poner fin al álbum I feel alright. Y fue un flechazo. Lucinda tiene una voz fantástica y una forma de cantar muy emotiva y personal, muy alejada del timbre de muchas de sus contemporáneas. You´re Still Stadin´There lo tiene todo. Una de esas canciones que no te cansas de escuchar jamás y una nueva excusa para poner en el mapa I feel alright un disco que llevo escuchando casi veinte años y que sigue sonando igual de poderoso que cuando lo conocí.




I've spent my life following things I cannot see
And just when I catch up to them, they slip away from me
I've been down a thousand trails I've never walked before
I found out that without fail, they lead me to your door

And the world keep turning round and round
It leaves me hanging in the air
My heart keeps turning upside down
And you're still standin' there

Lately I see all the signs, I feel it in the wind
The same thing happens every time that you come back again
I admit that there are nights when I sit up and cry
But sometimes I turn out the lights and pray you'll pass me by

Since you're gone my empty arms have nothing left to hold
And your memory cannot keep me warm but it never leaves me cold

miércoles, 25 de marzo de 2015

Steve Earle. Here I Am

Casi todos los músicos tienen una época dorada en sus carreras. Un periodo en el que enganchan unos cuantos discos seguidos de alto nivel y que con suerte rubrican en directo con actuaciones explosivas e inolvidables. Claro que como todo en estos asuntos hay discrepancias aunque también unas cuantas premisas asumidas por casi todos. Por ejemplo, siempre se menciona los años ochenta como la peor época para Neil Young mientras que en esos años la carrera de Tom Waits despegó definitivamente. En esa década también forjaron su leyenda tipos como Springsteen o John Mellencamp. Y siempre he creído que lo mejor de Tom Petty llegó en los noventa. En carreras tan largas como la de estos tipos es complicado que no haya altibajos, periodos más o menos oscuros y rachas increíblemente creativas. 

Para mi Steve Earle siempre será uno de los grandes. A la altura de los antes mencionados y de algunos otros que no he subrayado. Le descubrí con I feel alright y ese es un disco que me sigue sonando atómico. La carrera de Steve Earle resurgió con Train a comin´y se hizo fuerte con I Feel alright al que siguieron en plena vena creativa El Corazón, The Mountain, Trascendental Blues y Jerusalem. No hay desperdicio en esa etapa de mi outlaw favorito. 

Recuerdo que un concierto de Earle un veterano seguidor del de Virginia me comentaba que para él lo mejor eran sus primeros años con Guitar Town, Exit y Copperhead Road. No se me ocurre ponerle ninguna pega a esos discos, son imprescindibles en su ya larga carrera. Pero siempre me decantaré por la etapa de 1995 a 2003 sin renunciar ni a sus primeros años ni a los últimos discos que ha editado que le recuperan en buena forma aunque en un registro diferente a mi etapa favorita. En El Corazon, Earle desnudó su alma con contundentes y suaves melodías y con temas tan irresistibles como este Here I Am que siempre me pareció una esplendorosa declaración de principios. 

3
Here I Am 

On my way 

Down another road I've have paved 
With every good intention I've saved 
And hearts that I broke 
As for me I got scars 
For every mile I've traveled so far 
And some blood on my hands 
Here I am 



With a song in my heart 

And an attitude from the start 
I took everybody apart 
To see how they work 
I got friends that I owe 
I ain't namin' names 
Cuz they know where they stand 
Here I am 
Here I am 
Here I am 
Here I am 

If I went back where I've been 
And I knew what I know now then 
Well I'd probably do it again 
Cuz I'm just a man 
At the end of the day 
I ain't got nothing to say 
Here I am 
Here I am 
Here I am 
Here I am 
Here I am 
Here I am

sábado, 7 de marzo de 2015

Steve Earle. No saldré vivo de este mundo

Hace unos meses leí en la página oficial de Steve Earle que mi outlaw favorito tiene previsto publicar dos libros para este año. Una novela y un libro de memorias a sumar a lo que hasta ahora ha publicado, el libro de relatos cortos Rosas de Redención y su novela No saldré vivo de este mundo. Espero que estas nuevas referencias también sean traducidas para seguir disfrutando con la prosa de este hombre.

No saldré vivo de este mundo se editó hace casi dos años. Generalmente no me gusta leer criticas de los libros que voy a degustar. Prefiero hacerlo una vez devorados. Pero con esta novela de Earle no me pude resistir y las referencias eran buenísimas por lo que mis expectativas se dispararon. Eso es algo que no se puede evitar pero que puede ir en contra de la obra en cuestión. De hecho así lo percibí en las primeras páginas. Por un lado estaban las altas expectativas y por otro que el libro no tiene un arranque espectacular.

Sin embargo conforme avance en su lectura y sobre todo tras finalizar el libro me dejo un regusto fantástico. Como esas grandes canciones que sin darte cuenta estás tarareando una y otra vez. Earle es un narrador excelso. Siempre me lo ha parecido tanto en canciones de tres minutos como en relatos y por lo que he comprobado ahora en novela. Este libro como algunos grandes discos del autor crece según lo vas leyendo y la historia cuenta cuenta con los ingredientes habituales que me suelen gustar: caída y redención, esperanza, solidaridad... Earle a diferencia de otros autores más cáusticos cree en todas esas cualidades del ser humano y el mismo es buen ejemplo de que se puede estar hundido y salir a flote con más fuerza que nunca.

La novela nos cuenta la historia de Doc un médico drogadicto que vive en los bajos fondos de San Antonio donde ejerce de matasanos ofreciendo sus servicios para los más variopintos menesteres con tal de sacar dinero para la siguiente dosis. Doc en su día fue el médico de Hank Williams cuyo fantasma se le aparece a menudo ejerciendo de Pepito Grillo gruñon y puñetero. La vida de Doc empezará a cambiar cuando aparezca Graciela...

La prosa de Earle es sobria, directa y muy creíble. El autor teje personajes de carne y hueso de diferentes estratos sociales y que se relacionan en un mundo complicado en el que la única forma de salir a flote es apoyarse unos a otros. A pesar de toda la podredumbre y de lo mal que se puede pasar en este mundo a Earle le gusta contar esta balada sobre el arrepentimiento y la redención y lo hace de forma más que brillante. Espero que continúe con su carrera literaria y siga inundando este mundo con sus grandes canciones.



I believe in prophecy.
Some folks see things not everybody can see.
And,once in a while,they pass the secret along to you and me.

And I believe in miracles.
Something sacred burning in every bush and tree.
We can all learn to sing the songs the angels sing.

Yeah, I believe in God, and God ain't me.

I've traveled around the world,
Stood on mighty mountains and gazed across the wilderness.
Never seen a line in the sand or a diamond in the dust.

And as our fate unfurls,
Every day that passes I'm sure about a little bit less.
Even my money keeps telling me it's God I need to trust.

And I believe in God, but God ain't us.
God,in my little understanding, don't care what name I call.
Whether or not I believe doesn't matter at all.

I receive the blessings.
That every day on Earth's another chance to get it right.
Let this little light of mine shine and rage against the night.

Just another lesson
Maybe someone's watching and wondering what I got.
Maybe this is why I'm here on Earth, and maybe not.

But I believe in God, and God is God.

sábado, 15 de febrero de 2014

Steve Earle. The Low Highway

A veces me empeño en encontrar al Steve Earle de primeros de los noventa y es un intento inútil. Si, ya no hay ese nervio, y esa mala leche de antaño pero el tipo ha sabido encontrar el hueco por el que seguir escribiendo maravillosas canciones que cuentan interesantes historias. La música ha perdido contundencia y empuje pero sería un error por mi parte no darle cancha a discos como este The Low Highway porque merece ser escuchado y degustado con calma. Las prisas no valen aquí y a la música Earle siempre le reservaré un hueco especial en mi hogar. 

Con más de treinta años de carrera a sus espaldas y habiéndolas visto de todos los colores en los últimos tiempos Steve Earle ha guiado su carrera por una senda tranquila. Sus cuatro últimas referencias discográficas le muestran muy diferente a sus años salvajes (Guitar Town o Copperhoad Road) o a su resurgimiento increíblemente inspirado en I feel alright o El corazón.  En The Low Highway continúa la senda del apreciable I´ll never get out of this world alive con mejores resultados si cabe.


Exceptuando Calico Country, Down the road Pt II y 21st Century Blues que tienen un toque más rockero el resto del álbum se mueve por terrenos tranquilos. Pero eso no es problema cuando hay un surtido de canciones tan inspiradas. Porque aunque tal vez ni en la primera ni en la segunda escucha el álbum se haga notar a base de darle oportunidades un día es That All you got? la que te atrapa otro es Love´s gonna blow my way la que llama tu atención y en otro encuentras ecos de aquel reivinicable The Mountain en Warren Hellman´s banjo.

El álbum se editó el pasado año bajo el nombre de Steve Earle & The Dukes. En los Dukes actuales tienen un peso fundamental Eleanor Withmore (violín y mandolina) y Chris Mateson (guitarra), además de los sospechosos habituales: Kelly Looney (bajo) y Will Rigby (batería). Además otro nombre destaca en los créditos. Es el de Lucia Micarelli que desconozco quién es pero que compone junto a Earle dos buenos temas con aire a New Orleans: After Mardi GrassLove´s gonna blow my way. 


Steve Earle finaliza el disco a lo grande. Remember Me deja un sabor exultante con una de esas letras marca de la casa. En ese apartado Earle sigue siendo de mis favoritos y no ha perdido ni un ápice de su clarividencia. The Low Highway es la clase de álbum que no sorprende ni hacer ruido pero del que con el tiempo acabas tarareando varias de sus canciones. Y ese sigue siendo el secreto del gran Steve.


martes, 10 de septiembre de 2013

Steve Earle. Copperhead Road

Steve Earle siempre ha mantenido una relación amor-odio con Nashville. Se instaló en la ciudad del country a mediados de los setenta y allí se forjó su carrera. Primero como compositor para otros y finalmente con la grabación de sus dos primeros discos: Guitar Town y Exit O. Ambos, sobre todo el primero le convirtieron en una estrella en esa ciudad pero Steve empezó pronto a deslizarse por el lado salvaje. Earle siempre ha sido un tipo inquieto y era raro que se quedase quietecito en los parámetros country que le auparon al principio. Su tercer álbum Copperhead Road de alguna forma es una ruptura, un middlenfinger a lo que se esperaba de él. Grabado en los estudios Ardent en Memphis el álbum descolocó al sector más purista pero fue saludado por unos pocos como un paso muy interesante en su carrera.

El lado rockero de Steve está aquí acentuado en trallazos que me volvieron loco desde la primera vez que los escuché como esa correosa Back to the wall que comienza con una pequeña parte hablada en la que Earle nos espeta: Well sometimes in the evening I Start to get that feeling, like I´m empty inside, I know I´m doin´ good now but tonight I´m headed downtown, down by the riverside. I sit underneath the freeway with an old friend from the old days and a bottle of wine, well he used to call "Big Time", and he knew someday that I´d shine said he´d seen all the things. He said...Pero el álbum se abre con una Copperhead Road donde saltan a la palestra las raíces irlandesas de Steve. Es un tema muy efectivo que hoy en día sigue siendo parte del repertorio del músico. Donde quedan más patentes esas influencias es en Johnny come lately en compañía de The Pogues. Uno de esos temas festivos, irresistibles para corear birra en alto.



En cualquier caso independientemente de consideraciones de si este disco es más rockero que sus predecesores (que si lo es) lo cierto es que lo fundamental es que está repleto de excelentes canciones. De las mejores de su amplio repertorio. Y con la sensación añadida de que Steve estaba aquí a punto de explotar. En conflicto permanente. Es lo que transmitía su música entonces. Un tipo cuestionándolo todo y con ganas de rockear. Y por encima de todo inspirado a más no poder. Snake Oil, The Devil´s Right hand, You belong to me o Waiting on you son de mis favoritas en el amplio catalogo de este hombre. Mola verle en la contraportada del álbum con esas pintas. Parece que alrededor todo está en llamas y ahí esta Steve a punto de encender un pitillo. Eran otros tiempos. 



miércoles, 24 de abril de 2013

Steve Earle. Rosas de redención

Hace unos años Steve Earle vino con The Dukes a dar un concierto a la sala Santana de Bolueta y por supuesto hice todo lo posible por acudir. Fue la tercera y hasta ahora última vez que le he visto en directo. Un gran concierto. Rockero y divertido. Una velada de esas que te gustaría repetir si fuese posible todos los sábados, por lo menos. Tras el concierto en el merchandising  tenían un libro de relatos de Steve Earle titulado Rosas de Redención. Cayó como no podía ser de otra manera. 

Ya he escrito, pero no esta de más repetirlo que este sujeto es uno de mis favoritos. Puede que las discografías de otros sean más famosas y consistentes pero este tipo tiene unos cuantos discos referentes en mi casa. Y si, lo reconozco le tengo un aprecio especial. Uno de los puntos fuertes de Steve Earle son las letras. Pero de ser un buen letrista a escribir relatos con enjundia y habilidad hay un salto que el de Virginia dio con creces en este maravilloso Rosas de Redención. En casi todos los relatos de Steve hay partes de su vida y es que el amigo las ha visto de todos los colores y por lo que se lee en este libro sabe cómo contarlo. A Steve se le reconoce en el protagonista de relato que abre y da título al libro: Rosas de Redención. Excepto un relato titulado La Internacional que me pareció aburrido, el resto son desde interesantes hasta apasionantes historias contadas con pulso por el amigo Steve.

El libro está editado por Gamuza Azul (y que creo que ya no funciona, yo al menos no encuentro nada de información sobre ella) una editorial de Bilbao que nació de la inquietud de una filóloga en paro Teresa Fernández Ulloa a la que le gustaba el rock. En este enlace lo explica. La traducción del libro es de Carlos Bastero Rey y desde aquí mi felicitación para ambos por esta iniciativa. Mola encontrarse con gente que se curra proyectos así sabiendo que poca pasta van a sacar de todo esto.

Por cierto cuando compré el libro al llegar a casa me percaté de que en uno de los relatos, concretamente en el titulado La danza del Jaguar, por algún error de imprenta había varias páginas en blanco de modo que llamé a la Editorial y se lo comenté. Me atendió una chica que me dijo que me mandaban otro ejemplar. Yo le respondí que si quería le devolvía el que estaba defectuoso pero me dijo que no hacía falta. Me llegó al buzón el que supuestamente estaba bien pero éste también tenía otro error de imprenta sólo que en otro relato. De modo que entre los dos fotocopié lo que le faltaba a cada uno y uno de ellos se lo di a mi primo Oscar que espero lo haya disfrutado.

Uno de mis relatos favoritos es Taneytown, el mismo título que la canción de El Corazón:



viernes, 29 de marzo de 2013

Steve Earle. El Corazon


Apenas un año después de su concierto en el Correccional de Cold Creek, Steve Earle volvía a la carga con un nuevo disco. El Corazón completa una trilogía impoluta que glosa el regreso de Earle a este mundo desde su particular infierno. En este disco Steve nos abre de par en par ese músculo y comparte con nosotros su vida, sus anhelos, esperanzas y comeduras de coco. Es un álbum maravilloso en el que perderse una y otra vez, un disco que hay que tener siempre cerca, de consulta obligada.

El Corazón es un disco algo más tranquilo que I feel alright pero no desprovisto de tremendos trallazos rockeros y sobre todo interpretado con la contundencia habitual de Earle. Aunque la canción sea lenta la forma de abordarla de Steve Earle en aquella época era como un tornado. Y te atrapaba sin remisión. Esa sensación tuve cuando escuché por primera vez Christmats in Washington. Una constante en la carrera de Earle es que ensambla letra y música de forma sublime. Y en este disco alcanza la perfección.

Los duetos con cantante femenina son tan buenos como aquel brillante You're Still Standing There que cantaba a duo con Lucinda Williamas. En Taneytown es Emmylou Harris la que le acompaña. Es un tema con una estremecedora historia que sirve de base para un relato de mismo título perteneciente a su libro de relatos Rosas de Redención. En Poison Lovers es Siobhan Kennedy la que encandila con su bonita voz.


Hay canciones que encajarían perfectamente en el disco The Mountain de bluegrass que Steve grabaría un par de años después o en la banda sonora de O Brother. Canciones alegres, de género muy inspiradas como I Still Carry You Around con la Del McCoury Band o The Other side of Town que se torna en clásico en cuanto lo escuchas. Irresistible es la colaboración de The Fairfield Four en la molona Telephone Road. Me encantan esos coros arropando a Steve: Come on, come on, come on, come on, Let´s go….


Los dos temas más rockeros del álbum: NYC y Here I am son adictivos. Canciones que revolotean en tu cabeza una y otra vez. En la primera le secundan Supersuckers con todo su músculo y la segunda es una sencilla declaración de principios a la que aferrarse. Un tema que define perfectamente la actitud vital y la carrera de este hombre.



Here I Am 
On my way 
Down another road I've have paved 
With every good intention I've saved 
And hearts that I broke 
As for me I got scars 
For every mile I've traveled so far 
And some blood on my hands 
Here I am

With a song in my heart 
And an attitude from the start 
I took everybody apart 
To see how they work 
I got friends that I owe 
I ain't namin' names 
Cuz they know where they stand 
Here I am

Here I am 
Here I am 
Here I am

If I went back where I've been 
And I knew what I know now then 
Well I'd probably do it again 
Cuz I'm just a man 
At the end of the day 
I ain't got nothing to say

Here I am 
Here I am 
Here I am

Here I am 
Here I am 

Here I am 

miércoles, 27 de marzo de 2013

Steve Earle. To Hell and Back.


Steve Earle tuvo que cumplir tres requisitos para obtener la libertad condicional: demostrar que estaba limpio de sustancias ilegales, hablar en público en un programa de sensibilización sobre los efectos de las drogas y ofrecer un concierto gratuito para los reclusos. Y Earle cumplió las tres. El 25 de junio de 1996 ofreció junto a su banda (The Dukes) un bolo repleto de pasión y actitud punk en el Correccional de Cold Creek. La MTV lo grabó, y lo emitió el 17 de Agosto y se puede encontrar en la Red. Se trata de un impresionante documento sonoro de un Steve dispuesto a comerse el mundo. El bolo apenas dura 46 minutos que supongo supieron a gloria a los reclusos. Earle da cancha a su disco recién editado, I feel alright y se intercalan las imágenes del concierto con testimonios del propio Earle y de algunos reclusos. Apoteósico.



In the middle of the nightIn the middle of lonely nightStands alone in the pale moonlightScreams out in defiance

He's got no one to turn toYou could talk 'til you turn blueHe'd just turn his back on youAin't no compromising

Because he's totally untamedNo fear of the unnamedOh man he'll take the blame'Cause someone's gotta do it, someone's gotta

He's now out on the highwayHe's got the key and the right of wayHis tank is full and his toll's paidHellbound and determined

He run a dangerous payloadWhen he comes to the crossroadsAh, man it's all timed to explode'Cause you do see the sky burnin'

Because he's totally untamedNo fear of the unnamedHey man he'll take the blameSomeone's gotta do it, someone's gotta

Now he's standin' at hell's doorWith a bad attitude and a forty-fourThe Devil said, "What's up manNow what you come here for?"

He said, "Man, let's just get to it"He said, "I always heard that you were the bad oneThere's a few places I ain't been, a few things I ain't doneYou got your pitchfork and I got my gunSomeone's gotta do it"

'Cause he's totally untamedAnd no fear of the unnamedHey man he'll take the blame'Cause someone's gotta do it

'Cause he's totally untamedAnd no fear of the unnamedStand up like a man and take the whole blame'Cause someone's gotta do it

Someone's gottaSomone's gottaSomone's gottaTotally untamed