sábado, 15 de julio de 2017

William Bell. Festival Blues Getxo 14/07/2017

Hace unas semanas un amigo me envío un ws indicándome que William Bell iba a actuar en el Festival de Blues de Getxo. Días antes me había hecho con su último disco This Is Where I live que en Febrero ganó el grammy al mejor disco de Americana. La etiqueta me da igual. Es un álbum de soul de uno de los pioneros del género. Tal vez no tan conocido como otras luminarias pero con un bagaje de clásicos espectacular. El primer artista que tuvo un éxito en el mítico sello Stax, su casa donde ha vuelto con su última rodaja. De modo que mi primer impulso fue eufórico. Y en cuanto comprobé que la fecha me cuadraba compré las entradas.

Días después reconozco que me asaltaron las dudas. William Bell no deja de tener 77 años pensé, igual se trata del típico bolo en el que el personal acaba cantando más que el artista. Afortunadametne no hice caso a mi lado cenizo y la recompensa ha sido maravillosa. William Bell se ha cascado un emotivo y candente concierto soul, de menos a mas, con momentos brillantes y sin especular ni un poquito. Ha cantado sus nuevas canciones (hasta seis del último álbum aunque Born under a bad sign sea un clásico de los sesenta) con entusiasmo y una energía considerable. Y suertudo de mi ha coincidido que son mis favoritas del álbum en cuestión: The Three of me, Poison in the well, I will take care of you, This is Where I live y Mississippi-Arkansas Bridge... Todas han sonado de maravilla y no han desentonado al lado de los clásico de Mr Bell.

El material nuevo de Bell le muestra en una envidiable forma compositiva y el acercamiento a su pasado ha sido espectacular. Momentos increíbles, repletos de pasión y sutileza en temas tan redondos como Everybody loves a winner, Private Number, Eloise o Everyday Will Be Like a Holiday. Los grandes conciertos se pueden resumir en una frase que me ha dicho mi amigo mientras sonaba You Don´t Miss Water: En estos momentos la mejor canción del Universo. Suscribo la moción. 

No han faltado los guiños a clásicos del soul de algunos colegas como el Stand By Me de Ben E King o el You Send Me de Sam Cooke. Referencias hechas con sumo gusto, insertadas en sus propios temas con un par de estrofas de referencia que han quedado perfectas. Y para finalizar tras recibir una merecida ovación nos ha obsequiado con Hard To Handle de Otis Redding al que William Bell dedicó en su día a Tribute To A King










domingo, 9 de julio de 2017

Tom Petty & and The Heartbreakers It´s good to be King

En unas horas actuará en el Hyde Park londinense el hombre del millón de dólares. Ese tipo con miedo a volar que todos los veranos suena como sueño imposible para el Azkena Rock Festival. Ese sujeto que jamás se acuerda del Echo ni de She´s The One. Un músico con suerte. Y él lo sabe. Porque si mira a la derecha tiene a Mike Campbell y si lo hace a la izquierda a Scott Thurston. Y todos ellos arropados por el gran Benmont Tench. Unos cuantos amigos se han pirado a Londres y la van a gozar. Va por ellos.


domingo, 2 de julio de 2017

Pink Floyd. Live 8

Hace doce años David Gilmour y Roger Waters enterraron el hacha de guerra durante apenas 25 minutos para actuar ante miles de seguidores en el Hyde Park londinense. Era por una buena causa. Al menos eso nos contaron. Vamos a creerles. Lo cierto es que esa esperada actuación dejó con ganas de mucho más a los miles de fanáticos de la banda pero parece más probable que los cerdos vuelen (y esto me viene al pelo) a que Gilmour y Waters se junten de nuevo más ahora que ya no está Richard Wright. En cualquier caso todavía se puede disfrutar de la música de ambos por separado. No me importaría nada asistir a un concierto de David Gilmour, sería de esos shows por los que haría un esfuerzo extra para acudir. Tampoco parece fácil esta opción. Pero la otra es una quimera.



lunes, 26 de junio de 2017

Thunder, Chris Isaak y The Cult. Festival Azkena 24/06/2017

Tras gozar de lo lindo la jornada del viernes con el potente show de John Fogerty el sábado sabiamente nos concentramos en tres conciertos. Y dimos en el clavo. Los tres con un denominador común. Excelente sonido y las voces de los cantantes pletóricas. Creo que en ese aspecto ha sido una de las ediciones más cuidadas. Así lo percibí al menos situado en las primeras filas en los tres conciertos. Sonido peRfecto.

El sábado llegamos a Mendizabala a las 21 horas con tiempo suficiente para nuestros objetivos. Había que decidirse y aunque aprecio algunas canciones de Kiwanuka y aunque los primeros temas que escuché desde la parte de atrás con un comienzo floydiano total sonaban bien nos fuimos a coger sitio en las primeras filas para ver a Thunder. No conocía nada de esta banda excepto su último disco que me lo puso mi colega Rober en el coche al ir a Vitoria. Sonaba bien pero lo que obtuve en directo fue mucho mejor. Un cantante solvente a más no poder excelentemente arropado. La banda sonaba perfecta. Con suerte todos los años en el Azkena descubres alguna banda. Thunder ha sido mi descubrimiento de este año. Sin conocer casi nada de su material la gocé de lo lindo. Un show vitalista, optimista perfectamente guiado por su cantante Dany Bowes . Me recordó sin que su música tenga mucho que ver al show que Tesla ofrecieron en el Kobetasonik hace unos años. Me pongo con estos tipos ya.


Después de Thunder algo de alimento y a pillar sitio en las primeras filas para presenciar el concierto de Chris Isaak cerquita. Un tipo sobrado de voz y que sabe manejar el show como pocos. Nos contó que lo que más le gusta de formar parte del show business es lucir esos fabulosos trajes y que le quedan fenomenal pero lo que es imbatible son sus cuerdas vocales y el acompañamiento de su exquisita banda.  Un show cargado de matices en el que perderse una y otra vez. Mi reino por guitarristas como Hershel Yatovitz hace lo que tiene que hacer con una precisión tremenda, sin florituras, joder, escucharle es un lujo. El batería no sólo se encarga de su instrumento sino que es vital para las armonías vocales como así lo reconoció el propio Isaak que le dio protagonismo para entre otras Graduation Day.

No recuerdo con que tema abrió pero sonaron Somebody´s crying, I Believe, Two Hearts, San Francisco Days, One Day... Absolutamente prendado ante tal despliegue. Igual que con la cover de Pretty Woman, Ring of Fire o con I´ll go Crazy de James Brown contando una cachonda anécdota de cuando conoció al Padrino del Soul. Incluso cuando a mitad de show optó por unos cuantos temas más relajados y sutiles no me desenganché del show. Sentirlo ahí adelante rodeado de fanáticos de este tipo fue una experiencia inolvidable. Cuando abordó esa parte más tranquila estábamos todos embelesados. Se me hizo corto.

Lo de The Cult fue la culminación perfecta. Ni en mis mejores sueños me esperaba un final así. Salieron a matar en una forma envidiable. Mucho mejor que cuando les vi en la Rock Star hace años. El estado vocal de Astbury alucinante. Juro que en un momento pensé que eso tenía que ser playback ja ja. Ian estuvo fantástico en tareas vocales y con chispa, moviéndose con gracejo por el escenario, jugueteando con su pandereta e incluso comunicativo y el resto de la banda no suele fallar con Duffy amo y señor de todos los riffs y un Tempesta que es sencillamente aplastante.

Eligieron un inicio demoledor. Tienen repertorio de sobra pero que me aspen si una ristra con RainPeace Dog y Wild Flower para abrir el show e intercalando Dark Energy no es para perder directamente la chaveta. El nivel no bajo en ningún momento. Ni siquiera con algún tema de su último disco que aunque está muy bien es material bastante más oscuro que los pildorazos de Electric o Sonic Temple. No podían fallar Sweet Soul Sister y Fire Woman interpretadas con ganas y me encantó el final con Love Removal Machine. Por la gloria de todos los astros que estos tíos continúen juntos que todavía nos van a dar muchas alegrías. ¡Menudo final de festival!


John Fogerty. Azkena Rock Festival 23/06/2017

Nueva cita en las campas de Mendizabala con una de esas leyendas que estira su pasado a base de bien. Y nosotros miserables roedores a gozar. En esta ocasión el show de Fogerty se anunciaba como 1969 Show performing songs of Creedence Clearwater Revival y eso es una apuesta más que segura. Porque sin nos fijamos en ese año nos percatamos que de que amigo Fogerty se sacó de la manga Bayou Country, Green River y Willy and The Poor Boys, tres discos de escándalo. Lo que a otras bandas le cuesta décadas este pájaro se lo saco de la chistera en un intervalo irrisorio de meses. 

Además de ver muy bien acompañado a Fogerty gocé del bolo de The Shelters apuntando detalles interesantes, de unos cuantos buenos chispazos de Cheap Trick, a pesar de ser un desconocedor absoluto de la obra de estos tipos y me cuentan que Graveyard dieron un bolo muy bueno pero eso no lo presencié porque mi objetivo era amarrar primeras filas para ver a John Fogerty. Y la espera mereció la pena. Con creces.

Antes del concierto de John Fogerty en el escenario principal del Azkena nos deleitaron con un vídeo glosando las hazañas de John al frente de la Creedence en aquel ya mítico 1969. Está claro que Fogerty vive en un continuo egotrip (licencia popuhead) y no es para menos. Como se ha señalado aquel año quedó grabado a fuego con decenas de canciones antológicas obra de este tipo. El concierto comenzó fusionándose una actuación de Born on The Bayou con la salida a escena de la actual banda de Fogerty. Y eso fue lo único que no me encandiló del show. La quería escuchar entera en directo, leñe. Un detalle sin importancia que coincidió además con el calentamiento de la voz de Fogerty.

A partir de ahí la gloria absoluta. El concierto me pareció más contundente que el de hace tres años en Ávila. Y con aquel flipé. Así que no hagas cuentas. El show tuvo momentos apoteósicos. Difícil que no sea así ante tamaño repertorio. Mi momento favorito llegó con la cover de la factoría Motown I Heard it throught the Grapevine deliciosamente estirada por una fantástica de banda en la que destacan Shane Fogerty a la guitarra, los eclécticos teclados de Bob Malone y el incombustible Kenny Aronoff a la batería. Fogerty se desenvolvió con igual soltura en esos hits cortos, certeros que se te clavan sin remedio como Green River, Lookin´my out back door, Up Around the ben o Fortunate son que cuando alargaba los temas.


Me llamó la atención la contundencia del show. Respecto a Ávila Fogerty metió incluso más caña propulsado por una sección rítmica agresiva a más no poder guiada por Kenny Aronoff a las baquetas que tenía en James Lomenzo un socio igual de contudente. La conexión guitarristica entre padre e hijo (John y Sean) fue perfecta. En todo el concierto me encantó su feeling, juntos bordaron Down on the corner y The Old Man Down the Road. Los momentos pausados llegaron con dos clásicos imperecederos Who´ll stop the rain y Have You Ever Seen the Rain que Fogerty dedicó a su hija. 

Para la traca final no hubo sorpresas Rockin´All Over The World, Bad Moon Rising y Proud Mary. Con la cantidad de material que tiene este tipo podría salir otro concierto con 20 temas diferentes y el nivel de las canciones sería igual de bueno. El estado de forma ya lo comprobamos: Imbatible. Uno de esos shows que te acompaña para siempre. 

viernes, 16 de junio de 2017

Aretha Franklin. I never loved a man the way I love you

Varios discos míticos cumplen cincuenta años en 2017. Muchos nos los van meter hasta en la sopa. Su repercusión mediática es inevitable y sus logros artísticas difícilmente cuestionables. Aunque para mi todo es cuestión de gustos. El primer disco que Aretha Franklin publicó en el sello Atlantic, I never loved a man the way I love you es uno de ellos. No pertenece a la categoría de los que nos los van meter hasta en la sopa. Es más, desconozco si van a reeditarlo con extras, maquetas y demás parafernalia. Da igual. Tal como vino al mundo sigue siendo atómico. No hay quién pueda con Aretha. A sus pies. La Reina del Soul y todo el cotarro.