domingo, 21 de julio de 2019

Bobby Womack .Across 110th Street.

Uno de mis comienzos favoritos de la historia del cine es la apertura de Jackie Brown la tercera película de Quentin Tarantino. Para el que esto escribe a la altura de las dos primeras. Esa secuencia inicial sazonada con los títulos de crédito mientras vemos caminar a una elegante Pam Grier y suena la imbatible Across 110th Street de Bobby Womack. Sublime. La perfecta sinergia música cine, algo en lo que Tarantino es especialmente hábil. Nunca me cansó de visionar esta película de Tarantino que quizá está un poco sepultada respecto a Reservoir Dogs y Pulp Fiction. Pero como mola tanto la trama, como el elenco interpretativo así como por supuesto la atómica banda sonora.

domingo, 14 de julio de 2019

Fun Lovin´ Criminals en Popular 1

Hace un par de meses leí en Popular 1 una pequeña crónica  firmada por Luis Aragón del concierto que Fun Lovin´Criminals ofrecieron en Berlin con motivo de la presentación de su disco de versiones Another Mimosa. La crítica de este trabajo también la realizo unos meses antes el mismo redactor, Luis Aragón, junto a Luis Román González Suárez uno de los mejores fichajes en el Popu en años. Conecto a las mil maravillas con ambos redactores, los dos brillan en el difícil arte de la entrevista, un género a menudo asolado por rutinas y encorsamientos promocionales de los que es complicado escapar. A menudo ambos lo consiguen ofreciendo conversaciones muy interesantes con artistas variopintos: Betty BlowtorchL7, Shotter Jennings Travis Warren.

La del número de julio-agosto con Huey Morgan sin par y carismático líder de mis adorados FLC es cojonunda. De principio a fin. Una conversación en la que se nota que Huey se siente cómodo ante las interesantes cuestiones que le plantea Luis Aragón. Dado mi fanatismo loco por esta banda conocía unas cuantas cuestiones como la trayectoria como locutor en la BBC con una serie de jugosos podcast de Huey, la publicación de su libro sobre los héroes renegados de la música o su faceta como escritor de novelas de espías. Y de paso me he enterado de jugosas anécdotas con celebres protagonistas como Keith Richards, Mick Jagger o David Bowie. Amig@s esta aquí el verano y no se me ocurre una banda sonora más adecuada. Ahí os dejo con el fantástico vídeo de Daylight (feat Roweta) refrescante versión del gran Bobby Womack. Sumérgete en ella. Mucho Grande Style.


Well I swore to myself
Time and time and time again
I would give up all my late nights
And I would start layin' in
But you know it ain't easy (it ain't easy)
Sayin' no no no to all your friends
'Cause the real set don't get started
Till everybody else is in
It looks like daylight
Is gonna catch me up again
Daylight
When I'm just getting in
Well I've done, done it again
But this is the only time
You give me daylight
Hey, it's 5 o'clock in the mornin'
This place here is really jumpin'
I've seen right over there in the corner
This big roar with my man fisty
Well a lot of pretty girls still dancin'
I see happy faces and happy feet
You know we are not in a hurry
To get out on that cold cold street
It looks like daylight
Is gonna catch me up again
Daylight
When I'm just getting in
Well I've done, done it again
But this is the only time
You give me daylight
Gotta gotta get home by daylight
Gotta gotta get home by daylight
I swore to myself
Time and time and time again
I would give up all my late nights
And start layin' in
But you know it ain't easy (it ain't easy), no no
Sayin' no to all your friends
Not when the real set don't get started
Till everybody else is in
It looks like daylight
Is gonna catch me up again
Daylight
When I'm just getting in
Well I've done, done it again
But this is the only time
I can unwind, yeah
Gotta gotta get home by daylight
Gotta gotta get home by daylight
Daylight, daylight...
It ain't easy
It ain't easy
Daylight...

martes, 2 de julio de 2019

Mark Yarm. Todo el mundo adora nuestra ciudad

Ejemplar de A.L o tal vez no?
A estas alturas de la película del grunge si me apuras no queda ni el vocablo. Ese estilo (o lo que sea) que dominó los charts desde principios de la década de los noventa hasta casi finalizar la misma estalló por los aires y con él se fueron todas sus virtudes y miserias. Se acumulan los tópicos si pienso en grunge, a saber, algunos de los más extendidos; que se cargó de un plumazo el hard rock, que era políticamente correcto hasta la náusea, que abrazaba el punk rock como raíz primigenia. En todos hay más de mentira que de verdad pero no voy a rebatir ni uno de los tópicos, ja ja. Es más divertido así.

Supongo que en USA existirán varios libros que traten el grunge con esmero, con vocación ensayista incluso. Por estos lares gracias a la encomiable labor de Es Pop Ediciones podemos disfrutar en la lengua de Cervantes de Todo el mundo adora nuestra ciudad un imprescindible libro sobre la escena de Seatle escrito por Mark Yarm que durante años se entrevistó con todo aquel que fue alguien aquellos gloriosos años. Yarm realiza una encomiable labor, titánica y el resultado es como uno de esos poderosos discos paridos allí, como cuando escuchaste por primera vez Vs, Badmotorfinger o Dust. Es decir, la hostia.

Se me hace complicado juntar unas líneas resumiendo o destacando algo del libro porque el conjunto es abrumador y merece la pena desde la primera hasta la última palabra. Por lo que voy a estructura este post por bandas ordenadas por mi gusto, de menos a más con menciones especiales a varios protagonistas imprescindibles que me han causado un impacto tremendo, algunos para bien otros para mal, para el puto terror y empiezo con...

Courtney Love

Si me viene mi mejor amigo y me dice, mira colega que Courtney Love nos ha invitado a su mansión, nos va firmar a cada uno un cheque de dos millones de dolares y sin tener que trabajar para ella. Le digo al colega que no. Que ni a recoger fajos de billetes voy con esa tipa. Ni aunque me acompañe el sequito de Tony Soprano para protegerme. En el libro de Mark Yarm hay innumerables ejemplos de comportamiento más que dudoso de la tipa esta. Es más no hay ni un sólo relato en el libro en que su versión la secunde alguien más. Se cuenta un determinado hecho, pongamos que cuatro personas coinciden en lo que pasó y la elementa esta no suelta nada mas que incoherencias y gilipolleces. Lejos, muy lejos.

Mark Arm

El efervescente e incansable cantante de Mudhoney tiene varias apariciones gloriosas. De hecho todas lo son. Armado con una ironía y sarcasmos muy recomendables Mark Arm es todo un superviviente a toda la podredumbre que te puedas imaginar. Lo suyo con las drogas es la hostia y jamás consiguió tener un éxito ni siquiera cercano a Screaming Trees por ejemplo, que a su vez se quedaron lejos de la liga de los Nirvana, Pearl Jam, Alice In Chains o Soundgarden. Un día de tantos, Arm cuenta que estaba en un hotel con Kurt y Courtney chutándose mientras dormía la hija de la pareja. Y le dio una sobredosis. Mientras Kurt se afanaba por intentar espabilar a su colega Courtney andaba mas preocupada porque la prensa no se enterase. O cuando Green River telonearon a PIL el grupo de Johnny Rotten. Mark Arm y sus compinches entraron al camerino del celeberrimo punki a mangarle unas birras y de repente apareció hecho una furia porque en su camerino no había tumbona. Viva el punk!!!

Buzz Osbourne

Pintoresco e inimitable cantante de los Melvins combo favorito de Kurt Cobain. Lo de Buzz da par otro libro. Y sería descacharrante. Baste como ejemplo cuando le mencionan que Kurt fue roadie de los Melvins. Dice Buzz: Kurt Cobain, roadie de los Melvins. Mírale bien, si apenas tenía fuerza para salir solo de la cama. ¿Roadie? De qué, ¿de un circo de pulgas? A pesar de cierto resentimiento razonado contra lo mainstream que encarnaba Nirvana se percibe que Buzz apreciaba a Kurt y Krist. Cuenta Buzz que en la última conversación que tuvo con Kurt le espeto que se pirase lejos de Courtney, que firmase lo que fuera, renunciase a todo, que ya se las apañaría dando el solo conciertos guitarra acústica en ristre.

Nirvana

La figura de Kurt Cobain y su trágico desenlace marcan muchas páginas de este intenso libro. La maraña con las drogas y su relación tóxica con Courney Love están ampliamente tratadas. Pero no nos podemos olvidar de su tremendo impacto musical. De que su descomunal éxito fue algo más que una ráfaga de aire fresco para Sub Pop y para muchas bandas de Seatle. El efecto domino con todo lo bueno y lo malo que pueda tener es innegable. Mi momento favorito de esta banda se produce con la entrada de Dave Grohl que será un chapas y un pesado hoy en día pero cuando arribó a Nirvana contribuyó decisivamente a llevarles a otro nivel. Y no nos podemos olvidar de la cachonda anécdota protagonizada en unos premios MTV por Kurt, Courtney y Axl. De ahí tenía que salir algo bueno. Axl le espetó a Kurt que le dijese a su zorra que se callase y éste ni corto ni perozoso le gritó a Courney: Cállate zorra. Ja, ja, ja.

Pearl Jam

La historia de Pearl Jam está marcada por la mala suerte que tuvieron Jeff Ament y Stone Gossard cuando estaban a punto de pasar a un nivel superior con Mother Love Bone. Desde luego si no se hubiera muerto Andy Wood y hubiesen logrado el éxito que acariciaban su historia hubiese sido muy diferente porque Wood tenía más en común con las bandas de glam rock que con lo que luego fue el grunge. Pero en lugar de dar continuidad a Mother Love Bone, Ament y Gossard decidieron que había que dar un giro al asunto, fichar a alguien diferente y no se me ocurre alguien más diferente que Eddie Vedder que vino por recomendacion de Jack Irons. El resto es historia. Los pasajes más divertidos de Pearl Jam tienen que ver con su enconada rivalidad con Nirvana. Lo explica muy bien Jeff Ament cuando comenta que en todas las entrevistas les preguntaban a los unos por los otros y que un día el tema estalló. Eso si, Ament le dejó clarito a Kurt que ninguna lección de autenticidad. Que él llevaba pateándose los clubs mucho tiempo como para que ningún niñato le certificase el carnet de 100% auténtico.

Soundgarden

Otra de las bandas pioneras y las primeras que trascendió la escena de la ciudad. Cuatro tipos muy diferentes entre sí que convertían sus desavenencias en portentosas canciones. Había multitud de anécdotas descacharrantes sobre ellos. Muchas protagonizadas por Ben Shepherd que encajó de perlas en esta banda disfuncional. Una de mis favoritas es cuando Susan Silver mánager de la banda y esposa en aquel momento de Chris Cornell entra con unas cajas emocionada en el backstage a informarles de que les ha conseguido que sean teloneros de Guns N´Roses. A su entusiasta anuncio, cuenta Silver que le siguieron 45 segundos de silencio que fue roto con la pregunta de Shepherd, ¿qué hay en las cajas? Ja, ja ja. O una delirante anécdota que cuenta Chris Cornell con Axl Rose como protagonista.

Impactantes son las historias de perdición absoluta que narra Ben Shepherd tras la disolución de Soundgarden. Apunta Ben que la banda lo era todo para el y que tras la ruptura se abandonó por completo. Se metía de todo y no tenía suficiente nunca hasta llegar al colapso absoluto. Noches de hasta 50 valiums. Una pérdida absoluta de la noción tiempo-espacio.


Alice In Chains y Screaming Trees

Dos bandas cuyo estrecho vínculo desconocía. Más allá de que Barrett Martin y Layne Staley estuvieron juntos en Mad Season. Hay mucha más miga y jugosa a más no poder. Por ejemplo, se cuenta que a alguien de Sony se le ocurrió llevarlas de gira juntas y otra persona les indicó: Sabes lo que pasará si pones a un alcohólico con un heroinómano que cuando termine la gira tendrás dos heroinomanos. Y así fue. Los desvaríos de Staley y Lanegan eran morrocotudos. A ambos les vigilaban pipas para asegurarse de que todo estaba bajo control pero a veces simplemente se escapaban. Como una vez que Lanegan desapareció una semana y la primera noche que no estuvo Layne Staley ejerció de cantante de Screaming Trees.

El capítulo dedicado al germen de Screaming Trees titulado Los cuatro tíos más raros de Ellensburg es apoteósico. Por ejemplo la primera intervención de Mark Lanegan en el libro es sublime. Página 105. Te partes. Son curiosas las opiniones en torno al bueno de Mark. Por un lado cuando había gresca se sentía como pez en el agua y era el primero en repartir mamporros y por otro era un consumado lector y voraz cultureta hasta el punto de que Eric Johnson, manager de gira de Soundgarden y Pearl Jam cuenta: Es probablemente una de las personas más cultivadas que he conocido en mi vida. Cuando lo leía me estaba recordando al capítulo Un poeta con un hacha en el libro Olvídame cariño la fastuosa biografía sobre Robert Mitchum escrita por Lee Server.


Tan impactante como el capítulo dedicado a Screaming Trees es el de Alice In Chains. Desconocía la trágica historia que sacudió a Jerry Cantrell que muy joven perdió a las dos personas con las que vivía su abuela y poco después su madre con tan solo 43 años de un cáncer de páncreas. Cantrell anduvo muy perdido y se junto con Layne Staley en unos estudios llamados Music Bank. En el libro se describe este lugar como el cuchitril mas infecto que te puedas imaginar. Creo que lo describen como algo así, imagínate el water bar más cutre que puedas a las 5 de la mañana de un sábado a la noche, pues bueno Music Bank estaba más sucio. Me ha recordado a esa cachonda escena de Trainspotting cuando el personaje de Ewan McGregor se sumerge por el inodoro y un rótulo indica: el water más sucio de Escocia o algo así.

La parte en la que se hace referencia al abandono absoluto y la posterior muerte de Layne Staley es sobrecogedora. Parece mentira que pudiese suceder algo así con alguien que tenía todos los medios a priori para salir de esa situación. Pero todos sabemos como acabo el asunto, Staley se aisló del mundo, no cogía el teléfono no hacía caso a nadie y se dejo llevar de una forma muy triste. Por más vueltas que le doy no lo entiendo. 



Duff Mckagan

He de confesar que me he comenzado a leer este libro que me ha prestado mi amigo A.L. por una conexión con Duff Mckagan. LLevo semanas escuchando su fantástico álbum Tenderness y quería conocer más detalles sobre el Mckagan joven. Mi amigo me indicó que Mckagan sale bastante en el libro y es cierto. Sus raíces están en Seatle. Es curioso comprobar que cuando estaba en su ciudad natal Mckagan tenía una reputación fantástica. Músico exquisito capaz de aprender cualquier instrumento en minutos, alejado de las drogas duras, atractivo, un triunfador, un ejemplo. Es divertido leer que el tipo se quería pirar de allí y dudaba entre Nueva York y Los Ángeles. Debía de tener un coche tan precario que pensó que jamás llegaría a NY así que se decidió por LA.

La última intervención de Duff en el libro es cojonuda. Narra que cuando cogió un vuelo de vuelta de LA a Seatle coincidió con Kurt Cobain. Le vio muy hecho polvo y al llegar a Seatle le comentó un amigo que había venido a recogerle que tal vez estaría bien llevarse a Kurt con ellos, que le vía muy deprimido. De modo que cuando fueron a recoger las maletas le dijo a su colega que fuese a buscar a Kurt pero en ese momento apareció un coche para recoger a Cobain y jamás volvió a verle.



martes, 25 de junio de 2019

Screaming Trees. Ash Gray Sunday (Vinyl Lover's Edition)

Tal día como hoy hace diecinueve años Screaming Trees dieron su último concierto ante 20.000 personas en el Seatle Memorial. Tenían un disco grabado enterito en la casa de Stone Gossard pero no encontraban sello para publicarlo. Inconcebible. En 2011 Barrett Martin lo rescató a través de su disquera Sunyata Records. El 2 de agosto se edito finalmente The Last Words, a la altura de Sweet Oblivion y Dust. Palabras mayores. Con las colaboraciones en un tema de Josh Homme (guitarra eléctrica en Crawlspace)  y de Peter Buck haciéndose cargo de varias guitarras. En el laboro tengo pedida la edición que salió en vinilo rojo de esta puta delicia pero me temo que no me va a llegar. Seguiremos insistiendo. Nos ha jodido.


domingo, 23 de junio de 2019

Siempre Música

Hoy se celebra el día de la música. En mi casa todos los días. Siempre música. Es una constante en mi vida. Se da la circunstancia de que además trabajo rodeado de cds y vinilos, tienda de antigüedades lo llamo yo. El debate sobre su supervivencia continúa encendido (entre cuatro frikis la verdad), porque todo el pescado esta vendido, ja ja. Hay que aprovechar en días como hoy para comprar. A fuego. Suculentos descuentos a los que un ser miserable como yo no se puede resistir. Siempre con una nueva pieza presta a ser degustada, pero eso degustada, con calma, en casita, a buen volumen, escuchando el disco entero, sacandole jugo.

Este año ya he paladeado en el laboro varios discos chulos, muy chulos incluso, es más alguno me ha volado la cabeza. Ahí está ese sorprendente My Finest Work Yet de Andrew Bird que me tiene loco, el pedazo de soul que se ha cascado Lee Fields en It Rains Love, se supone que hoy se edita Tenderness de Duff Mckagan y no puedo estar más alucinado con él, sigo dándole cancha al excitante American Love Song de Ryan Bingham, habrá que esperar al 2 de agosto para escuchar el nuevo disco de Ty Segall, pero no importa porque Freedom´s Goblin sigue siendo enorme en mi casa, imposible despegarme de él, igual que God´s Favourite Costumer de Father John Misty o A sailor´s guide to earth de Sturgill Simpson.




Y por supuesto la vena soul. Esa vino para quedarse. A veces escucho a todo volumen Curtis y pienso que no hay nada más potente sobre la faz de la tierra. Claro que le sigue el What´s going on y lo vuelvo a pensar así que.... Anda que no hay material en el que bucear. Eso si, hay algo que no cambia a las noches déjate abrazar por el suave falsetto de Al Green. Venga, eso es irresistible, de principio a fin. Jamás pensé que este estilo me fuese a dar tantas alegrías, pero es un no parar. Un buceo constante que va más allá de los totems de rigor (imprescindibles todos)

Da igual el año de edición. Algunos discos permanecen siempre y te los tienes que calzar cada poco tiempo. En un día soleado como hoy no hay nada mejor que salir a la calle al ritmo de Demolition 23 o Van Halen II. Estos días he recuperado con la impactante lectura de Todo el mundo adora nuestra ciudad de Mark Yarm incunables en mi casa como VsSuperunkonwBadmotorfingerSweet OblivionDustDirtJar of FliesAbove Temple Of the Dog. Y siguen sonando de lujo. Incluso a las noches me pongo el With Animals de Mark Lanegan junto Duke Garwood y cada día lo disfruto más.

Y para terminar caigo rendido ante este vídeo en el que School Of Rock de Seatle invitan a Matt Cameron a tocar con ellos Spoonman. El futuro del rock´n roll puede estar en criaturas como estas. Yeah!!!

jueves, 20 de junio de 2019

Little Steven + Ben Harper. BBK Legends, La Ola 15/06/2019

El pasado sábado acudí a los conciertos de Little Steven y Ben Harper en el Centro La Ola dentro del Festival BBK Legends. Dos músicos amantes del soul, con propuestas diferentes, diametralmente opuestas. Ambas arraigadas en ese estilo del que no me canso en indagar y salpicadas con incursiones en el blues, folk y en el caso del bueno de Little Steven incluso ritmos latinos. Era la primera vez que acudía al evento y el lugar me pareció perfecto, ideal para disfrutar de la música. 

A eso de las 21:15 salieron Little Steven y su monumental banda. A por todas. Con una de esas presentaciones cool propias del soul, primero fueron apareciendo los músicos del bueno de Silvio en Los Soprano; tres espectaculares coristas negras, una amplia sección de viento, órgano hammond y piano, percusionista, batería y dos guitarras. Fue un concierto deshinbido y exuberante. Concebido como una fiesta, una celebración de toda la música que le gusta al bueno de Little Steven. Un efecto contagioso que levantó al público desde el primer momento y que casi no tuvo altibajos. 

Tenía más que escuchados sus dos últimos discos de estudio, Soulfire y Summer of Sorcery. Buena parte del show se basó en este último. Abrió con Communion  de forma espectacular y pronto observamos que Little Steven se ha rodeado de unos músicos excelentes y dinámicos. Y me vino a la cabeza esa reflexión que he escuchado tantas veces, rodeate de los mejores, que el peor de la banda seas tu ja ja. No es una crítica al bueno de Little Steven es todo un halago. El concierto fue muy chulo y lo que menos me gustó fueron los temas más calmados porque en esa tesitura es donde más dificultades tiene Little Steven. Pero chapeu para Silvio. Un grande. 


Y a eso de las 23:30 salieron Ben Harper & Innocent Criminals. Bueno no todos porque eché en falta un segundo guitarra y teclados. Supongo que serán cosas del presupuesto. Es complicado meterse en un concierto cuando tienes a tu alrededor decenas de cotorras. No me refiero a gente que hace de vez en cuando algún comentario, qué va, escribo sobre peña que parece que está en la puta peluquería. Asombroso. Batalla perdida. 

Me gustó el concierto de Ben Harper. No me voló la cabeza. Pero aprecio su propuesta. El tipo el otro día estaba intimista, afrontó el show de forma opuesta a Little Steven pero a mi una vez me desenrosque del personal brasas me fue ganando poco a poco. No presentaba disco nuevo y por lo tanto hizo un repaso algo tacaño a su amplia discografía. Me gustó como sonaron la inicial Steal my kisses, Call It What It is, Alone y Diamonds on The Inside. El portentoso bajo de Juan Nelson tuvo sus momentos de brilló y la interacción entre ambos fue buena, especialmente en la serpenteante versión de Superstition clásico imbatible de Stevie Wonder.

A Ben Harpers se le suele criticar que toca demasiados palos y en ninguno destaca pero a mi eso me parece justamente su punto fuerte. El tipo sabe ensamblar un estilo con otro de forma natural y el show tuvo momentos muy brillantes, esa música evocadora, psicodélica que te hace flotar aunque sea un poco y otros más enmarañados en los que se enzarzó con algún que otro solo pelín largo. Pero mis sensaciones finales fueron positivas. Eso si, quiero volver a verle y a ser posible en un sala pequeña a ver si con suerte los cotorras se han quedado en su casa. 


viernes, 14 de junio de 2019

Toronto Raptors, campeones de la NBA

En la madrugada de ayer Toronto Raptors se proclamaron por primera vez en su historia campeones de la NBA. Nadie al principio de temporada apostaba por ellos. Eso es lo bueno que tiene esta competición donde afortunadamente no todos los años ganan los mismos ni tampoco las franquicias históricas tiene asegurada su presencia no ya en las finales sino ni siquiera en los playoffs. Los Golden State Warriors llevaban un ciclo muy bueno y parecían indestructibles pero se han dejado dos finales. Una contra Cleveland hace un par de años y la de ayer contra Toronto. Aunque hoy en día tengan muchos haters lo cierto es que es una delicia ver a ese equipo jugar a baloncesto. Pero este año se han encontrado con otro equipo supremo que ha sabido superar todas las adversidades. 

Toronto Raptors han ido de menos a más. Tuvieron muchas dificultades para eliminar a Philadelphia (en el último segundo del séptimo partido), remontaron un 2-0 adverso contra Milwauke con desventaja de campo y se han cargado a los grandes favoritos 4-2. Cierto es que siempre se especulará con qué hubiese sucedido si hubiese jugado Kevin Durant pero aún así no creo que haya quitar ningún mérito a la franquicia canadiense. Los Raptors han contado con el mejor jugador de la competición (Kawhi Leonard), el más decisivo en los dos lados de la cancha muy bien acompañado por secundarios sorprendentes (Van Vleet o Powell),  veteranos que han cumplido su rol a la perfección (Lowry, Marc Gasol e Ibaka) e inesperadas progresiones (Pascal Siakam).

Para la propia competición la victoria de los Raptors es buena. Mejor que haya alternancia en los ganadores a que siempre lo hagan los mismos, aunque hay que reconocer que los Warriors lo hacían tan bien que da un poco de pena y todo ja ja. Más con la mala suerte que han tenido con lo de Durant. En breve se abre la agencia libre. Y ahí continuará la diversión. A qué equipos irán Irving, Thompson, Marc Gasol, Anthony Davis o mi debilidad Ricky Rubio. Veremos.