lunes, 18 de junio de 2018

domingo, 10 de junio de 2018

Lou Reed. Atraviesa el fuego. Todas las canciones

La concesión del Premio Nobel de Literatura a Bob Dylan hace un par de años fue la más polémica de la historia. En determinados foros se puso el grito en el cielo porque tal galardón fuese concedido a un músico por sus letras. Tal vez si se diese la circunstancia de que Dylan tuviese varias novelas publicadas el debate habría sido distinto, polémico pero se hubiese afrontado de otra manera. Me hubiese gustado conocer la opinión de Lou Reed ante la concesión del premio a Dylan. ¿Tal vez lo hubiese despachado con un par de ácidos comentarios?, ¿quizá estaría muerto de envidia porque consideraría que él es merecedor de tal galardón?, ¿no hubiese dicho nada? Nunca lo sabremos. Desgraciadamente Lou abandonó este mundo hace cinco años y su desaparición no causó tanto revuelo como las de Bowie o Leonard Cohen

Vaya por delante que Reed no parecía el tipo más simpático del mundo, si no todo lo contrario. Una biografía de Howard Soundes le dejaba bastante trasquilado tachándolo de maltratador, racista y ofensivo entre otras lindezas. Según ese volumen Lou solía referirse a Dylan como ese judío pretencioso. Aunque también hay testimonios como el de su ex mujer Syvia Ramos o Patti Smith que niegan todas esas acusaciones. En cualquier caso la polémica siempre acompaño a Lou Reed, insisto no parecía un tipo fácil.

Independientemente de estas consideraciones su universo literario es uno de los más atractivos. Sus letras siempre me parecieron de las mejores en el rock con diferencia. Su me regaló este pedazo libro cuando se editó y es una gozada leer las canciones de Lou Reed, algo que no puedes hacer con muchos grupos de rock. Reed era capaz de acercarse a cualquier tema con inusitada certeza, sus primeras letras al frente de la Velvet Underground son un prodigio y su obra posterior en solitario atesora momentos brillantes y muy variados, desde el fuego transgresor de obras como Transformer o Berlin pasando por la mejor radiografía de la urbe moderna en New York, la enorme tristeza tras la pérdida de los seres queridos en Magic & Loss o las complejas relaciones de pareja en Ecstasy. Reed sabía elegir las palabras y las mezclaba con inusitada afinación. Cuando el acompañamiento sonoro estaba a la altura ahí tenías una obra de arte con la que deleitarte.




domingo, 3 de junio de 2018

North Mississippi Allstars. Prayer For Peace

Hace justo un año que se publicó Prayer For Peace hasta ahora el último disco en estudio de North Mississippi Allstars. Este álbum supuso el debut de los hermanos Dickinson bajo el auspicio de una major como Sony pero nada ha cambiado. Ellos siguen a lo suyo sin concesiones. Donde quiera que descanse Jim Dickinson puede estar tranquilo, sus hijos siguen profundizando en el acervo del Mississippi tan inspirados como cuando comenzaron hace más de veinte años. Es una pena que su prestigio sea pasto de especialistas de blues y de un pequeño reducto de seguidores. Merecen la gloria eterna. 

Prayer for peace es otra entusiasta muestra del amor de estos tipos por la música. Como le leí en una entrevista a Luther hasta los peores momentos son tolerables si la la música es tu vida, y es su vida. No tengas duda. Se empeñan en teñir el blues con su marca inigualable y consiguen insuflar toneladas de aire a un género en el que los puristas tal vez les vean como unos intrusos. Pero al que esto escribe le chiflan. No lo puedo remediar. En este Prayer For Peace apenas hay tres temas propios, abundan las versiones de sus referentes pero da igual le dan un lustre a las canciones de no te menees. 



Exquisito ese inicio gospel con la Prayer for peace con los excitantes coros de Shardé Thomas a la que le sigue la desata Need to be free donde Luther canta con vehemencia Mississippi, we all need to be free bajo una inquietante guitarra perfectamente arropada por el inconfundible estilo de Cody a las baquetas. Suenan como un cañon en varios temas, en plan power trío setentero sobrado. Y sin nada que envidiar a algunos de esos nombres míticos de esa década. Run Red Rooster, Bird Without A Feather, Long Haired Doney o 61 Highway exhiben ese asombroso poderío del que hacen gala los hermanos Dickinson.

También hay temas más reposados, con vetas soul, siempre presente en su música que cuentan con espléndidos colaboradores como en You Got To Move popularizada por los Stones y en la que los Dickinson reclutan a Danielle Nicole para que brille a las voces, lo mismo que hace Sharise Norman en Deep Ellum en la que la voz principal es de Cody Dickinson (quien también se encarga del piano en todo el disco). Maravillosas armonías vocales las que se casca aquí esa chica. Siempre echaré de menos al gran Chris Chew al bajo pero sería la hostia que estos tipos reclutasen para la banda a todas estas chicas que enriquecen con sus voces este disco.

El álbum fue grabado en varios estudios a lo largo de la gira que hicieron en 2016, ciudades que Luther cita en la inicial Prayer For Peace. Y como cuenta Luther en esta entrevista siguiendo los sabios consejos de Buddy Miller con el que hace poco colaboraron junto a Jim Lauderdale en unos conciertos en Estados Unidos. Eso si que me molaría verlo. Toda la carne en el asador por estos tipos.



domingo, 27 de mayo de 2018

Ty Segall. Freedom´s Globin

Uno de los aspectos más interesantes de trabajar en una tienda de música es poder escuchar las novedades discográficas el día de su lanzamiento. Vamos a ver esto que acabo de escribir es una soberana gilipollez. Lo sé. En un mundo en el que casi todo quisqui tiene spotify, Youtube, Emule, Torrent... El personal ha escuchado el disco antes de que llegue a la tienda. Pero yo no soy todo el mundo, ja ja. A efectos musicales vivo como si estuviésemos en 1998. Que si, que ya sé que todas esas herramientas son la hostia. No lo niego. Todo lo contrario. Lo que sucede es que no tengo tiempo para tanto, no puedo abarcar esas ingentes cantidades de música prefiero sacarle jugo a las novedades según van llegando. Escucharlas a fondo. Es mi decisión desde hace mucho tiempo. Y la gozo.

Uno de los descubrimientos más aplastantes desde que llevo en la sección ha sido Ty Segall. Lo hice sonar por primera vez el año pasado cuando editó su disco homónimo. Lo puse sin tener ni puñetera idea de quién era. Esos días en los que hay que elegir una novedad pero no te acabas de decantar por ninguna. Y no sé por qué elegí Ty Segall. Y en buena hora. Si aquel disco fue todo un chispazo, Freedom´s Globin, lo has adivinado, me ha volado la puta cabeza. Vaya discazo se ha sacado este muchacho de la manga. Un tipo que sólo tiene 31 tacos. Freedom´s Globin es su décimo trabajo a los que hay que sumar los de sus múltiples proyectos paralelos. De todo eso me enteré poco después de pinchar el álbum cuando me compré un Ruta 66 en el que fue portada. Todo un acierto.

Freedom´s Globin es un álbum jugoso, largo y variado en el que me he perdido una y otra vez desde que lo encasqueté en el mp4 a principios de abril. Son mas de 70 minutos de música. Y no hay desperdicio. No hay un hilo conductor ni rollos conceptuales. Tan sólo un tipo dando rienda suelta a todas sus obsesiones, cargado con inmensas canciones y armado con una más que interesante ristra de instrumentos. Los temas se suceden a borbotones, sin patrón, en ocasiones sin que uno tenga que ven con el otro, de estilos diferentes pero con con mucho mojo y mucho groove. Y aunque parezca una locura conviven con inusitada fuerza pop, rock, trazos metálicos y garajeros, derramas funkys... Y funciona.


Abre el disco como un cañon Fanny Dog donde ya brillan los metales y ese acojonante ritmo de batería. Y donde las guitarras tiene su espacio justo, brillante. Hacia el minuto 2 toma las riendas una pletórica guitarra que ya no te suelta hasta el final de la canción. Le sigue Rain que se abre con un toque suave de piano y va avanzando poco a poco hasta tenerte bien agarrado con los metales de nuevo proporcionando ese sonido grueso. Explosivo es el tercer corte, Every 1´s a Winner, cover de Hot Chocolate. Una pieza de la que es imposible despegarse. A reinar en la pista con ella y su encantador falsete. Y sigue su estela de forma inmejorable Despoiler of Cadaver. Bajen la bola de discoteca por unos instantes y gocen con la propulsión funky del amigo Ty. 

Como es una constante a lo largo del disco Segall vuelve a virar de estilo y retorna al garaje más habitual con la desquiciante When Mommys Kill You a la que le sigue una de mis canciones favoritas de los últimos años: My Lady´s on Fire. Maravillosamente construida el tema comienza con Segall cantando bajo una secuencia irresistible de acústica y el asunto se va elevando hacia una coda final la mar de excitante conducida por el saxo sazonado a la perfección con guitarras acústicas, sugerentes punteos eléctricos, subrayados con el teclado. Irresistible. La misma eufórica sensación que me causó hace años Hear the Hills de North Mississippi Allstars. Es que me vuelve loco. Cuando termina no quiero que lo hago y la pongo otra vez, irremediablemente.



Claro que todavía falta mucho material sabroso, condenadamente bueno. A My Lady´s on Fire le sigue Alta y qué puedo contar, otro tema absorbente con un sonidazo abrasador, las guitarras te aplastan en una canción emotiva, que no es que sea muy cañera pero que se erige en otra de las cumbres del álbum. De Meaning me chifla ese minuto inicial en el que parece que los instrumentos se están peleando para tomar la carretera a todas hostia en plan L7, un trallazo punkarra y vacilón con el que el pogo puede ser de ordago.

Además de guitarras saturadas, saxos poderosos y una sección rítmica a todo trapo Segall se casca unos cuantos temas melódicos, pop-rock exquisito en los que también la clava como son Cry cry cry, You Say All The Nice Things o I´m Free. Ninguna desentona, todas de un nivel similar a los temas más tralleros. Es curioso como Segall se mueve con soltura en diferentes registros y estilos sin que nada parezca forzado. 

Dejo para el final otras dos favoritas: The Main Pretender con ese rompedor inicio con el saxo al que le siguen unos coros ensamblados de la forma más cool que uno se pueda imaginar. Otra que la tengo en la cabeza a a todas horas. El saxo lleva las riendas buena parte pero la guitarra no le pierde la pista en ningún momento. And, Goodnight es el cierre perfecto. Un abrasador tema cargado de guitarrazos, de partes más sutiles y con ese aura de canción que desde ya promete ser un clásico en su repertorio. La sitúo en la onda de esos temas largos e imperecederos de Neil Young, palabras mayores. And, Goodnight. Pues eso.


jueves, 24 de mayo de 2018

Mike Farris. Golden Wings

En mi casa no pasa mucho tiempo sin que suene la música de Mike Farris. Ayer mismo pusimos por millonésima vez Goodnight Sun, el debut en solitario de Farris por el que Su y yo tenemos devoción. Esta mañana un par de amigos mandan por whatsapp la noticia de que el bueno de Mike nos visitará de nuevo el 12 de octubre. La cita de nuevo en el Kafe Antzoki. Y esta vez presentará su nuevo disco Silver & Stone previsto para septiembre. Parece que se ha rodeado de buenas piezas como Reese Wymans o Doug Lancio aunque me da un poco de grima ver ahí al plasta de Joe Bonamassa. En cualquier caso atento siempre a lo que pueda ofrecer este tipo, un cantante singular, capaz de ofrecer shows muy divertidos con una banda potente detrás o de marcarse un concierto en acústico que alucinas.


domingo, 20 de mayo de 2018

Bruce Springsteen . Spirit in the night

26 de Julio de 2009. Asisto en San Mamés a uno de los mejores conciertos que he tenido la suerte de presenciar. Bruce Springsteen & E Street Band nos ofrecen un show vitamínico, esplendoroso con un repaso exhaustivo a una carrera que tiene mucho donde rascar. Salgo en volandas del show y toda la semana estoy mascullando ir la en cinco días a Pucela. Finalmente un amigo me lleva y presencio otro concierto mayúsculo con el amigo Springsteen cambiando hasta doce temas respecto al set list de Bilbao. Antes de que empiece el concierto comentó con unos colegas de mi amigo que me volaría cabeza que sonase Spirit in the Night, uno de ellos me dice que es casi imposible, que no la suele ejecutar nunca. Nunca digas eso en un concierto de Springsteen. Para mi chaladura suena. Lucky man.





martes, 15 de mayo de 2018