martes, 15 de enero de 2019

Top Ten Deltonos

Esta mañana me ha llegado al buzón Fuego último disco de Los Deltonos junto al vinilo de Salud! A la tarde me he leído la entrevista realizada por Manel Celeiro a Hendrik Röver para el Ruta 66 así como  los comentarios sobre su discografía o esa columna que se merece por derecho propio GT, ese álbum que Eduardo Izquierdo no se cansa de recomendar. No me extraña a mi me sucede lo mismo. Disfruto de esta merecida entrevista y artículos y lo hago mientras suena a todo volumen Buenos Tiempos otra rodaja por la que siento predilección. Y ayer me encasqueté por millonésima vez Salud! No tengo remedio soy un hombre enfermo. Y ya puestos voy a hacer un Top Ten, algo totalmente innecesario y superfluo pero que me divierte. Y como me sucedió con los Cuervos me he de estrujar mucho la materia gris para escoger sólo diez temas de estos tipos. Es una locura. Una temeridad. Habrá segunda y tercera parte. Fijo. 



Noroeste
















martes, 8 de enero de 2019

Los Deltonos

Por segundo mes consecutivo Ruta 66 consagra su portada a una veterana banda española. Si en diciembre fueron Sex Museum los que tuvieron tal honor la revista saluda 2019 con Los Deltonos. No se me ocurre una elección más atinada y justa tanto por la sintonia del combo cántabro con la publicación como por la posibilidad de dar a conocer el legado de estos tipos que están a punto de sumar una nueva rodaja ya que hoy se publica Fuego, decimocuarto disco de una trayectoria impecable y me temo que muy desconocida.

Ni que escribir tiene ya le he dado al click y aprovechando la oferta he sumado a la colección el vinilo de Salud!, uno de mis favoritos en la carrera de Hendrik y cía. Paladearemos el nuevo y le daremos el tiempo que se merece, por descontado. Llevo unos años en los que Los Deltonos suenan en mi casa a menudo. Y cada día la gozo más. Es el momento de juntar unas letras sobre su anterior disco, el homónimo publicado en marzo de 2017.



El álbum lo compré por su web a principios del mes de abril de año de su edición y me esperaba otro rodaja tan luminosa como Salud! un disco que todavía escucho a menudo. Pero resulta que el camino que tomaron Hendrik Röver y compañía fue más pedregoso y arisco. La fotografía que capturó el momento de la banda puede que saliese más áspera y dura aunque con momentos muy luminosos y con la certera prosa de Hendrik Röver, una vez más demostrando que es un letrista excelso, capaz de dar en el clavo en los tres o cuatro minutos que dura una canción.
Merecida portada rutera


Hay unos cuantos temas que encajarían sin problemas en aquella primera etapa más blues rock como No saber, La Verdad o Caviar, otros, en cambio no desentonarían para nada en los soberbios, GTBuenos Tiempos o Salud!.En el sabio equilibrio entre ambas facetas y algunas más reside el éxito de otro buen disco de Los Deltonos. En la lírica Hendrik sigue tan atinado como siempre. Bien es cierto que en este disco hay dos o tres temas más ligeros, cachondos sin mucha doblez (Más cencerro o Caracartón) pero sigue con su pequeña narrativa ácida y mordaz en temas tan redondos como Tiempos mejores o Al final de la escapada (mis favoritas) y en la tradicional tonadilla anticlerical: Sanmartín.

El sonido del álbum es otro de los puntos fuertes. Me encanta esa contundencia cortante de gemas como ColisiónMagia Impostor.  En todos ellos me gusta mucho la labor del batería Javi Arias, esa pegada seca, una batería de verdad a la que se suma la perfecta compenetración a las guitarras de Fernando Macaya y Hendrik Röver y el bajo de Pablo Z. Colisión es el tema perfecto para entender la sinergia que se produce entre estos cuatros tipos. Una de las canciones más largas de su carrera a la que me costó pillar el punto y que hoy en día es una de mis favoritas. ¡Larga vida a Los Deltonos!



Qué felices éramos cuando vivíamos al sol 
Antes de que el cáncer le cogiera gusto a devorarnos 
Qué felices éramos con sólo respirar 
Antes de que el aire se empeñara en ahogarnos 

Se oyen rumores 
Los tiempos mejores no van a volver 
No ayuda que llores 
Disfruta las flores que quedan de ayer 
Pequeños errores 
Que se hacen montañas para luego caer en silencio... 

Qué felices éramos mojándonos los pies 
Antes de que el agua y su poder nos arrastrara 
Qué felices éramos en nuestra ingenuidad 
creyendo que el tiempo era nuestro y no pasaba 

Qué felices éramos (y) qué lejos queda ya 
Cuando no necesitaba recordarte mis poderes 
Qué felices éramos parece un siglo atrás 
Cuando éramos nosotros los dueños de las redes 

Te tengo (y) lo sabes 
Se queman tus naves enfrente de mí 
Se hunden a pares 
En aguas revueltas que no dejarán de subir 
Rumores 
Los tiempos menores se van a quedar 
Como recuerdo de nuestra pasividad

domingo, 6 de enero de 2019

Queridos Reyes Magos...

Queridos Reyes Magos un año más dado mi excelente comportamiento y lo buen tipo que soy vengo a pedir... Será por pedir. Lo primero y fundamental: Salud, la paz mundial y buenas vibraciones que estoy hasta el gorro de personal cenizo. A partir de ahí unas cuantas chucherías. Encabeza la lista una jugosa biografía sobre Johnny Cash escrita por Robert Hilburn. Y ya. Que es un tocho de cuidado. Bueno que venga acompañada un par de días después con el nuevo disco de Los Deltonos.

Ahora viene lo complicado. Pedid lo imposible, amigos. Sigo queriendo que Buddy Miller y Jim Lauderdale vengan a tocar a Bilbao a la sala BBK (o a otro sitio tampoco me voy a poner estupendo) con sus músicos de confianza y las McCrary Sisters. En mi lista de prioridades en directo continúan The Avett BrothersGregory PorterTom JonesBen HarperTedeschi Trucks Band, Steve ConteJoe HenryFun Lovin´Criminals, Soul Jacket, Julian MaesoWalking Papers (si es posible con Duff), Chris StapletonMavis Staples, Chris Robinson y Sturgill Simpson cuyo A Sailor´s Guide To Earth me sigue volviendo loco.  Y se añaden con inusitada fuerza Ty Segall, Father John Misty y Marcus King Band. Por supuesto esa gira por el viejo continente que no se materializa de Van Halen y John Mellencamp. El jodido Mellencamp que no cruza el charco ni de coña. David Gilmour, que parece que lo quiere dejar, que se casque una gira que pase por estos lares. Alice In Chains cuyo Rainier Fog me tiene obnubilado.

Por supuesto no me importaría repetir con William BellCracker (a ser posible con la teclista, que venga Pistol también si quiere pero las teclas, ese piano!!!), The Jayhawks, Los DeltonosChris IsaakSteve Earle & The DukesNorth Mississippi AllstarsTom WaitsAlice CooperNeil Young & Crazy HorseMichael MonroeSocial Distortion, Tesla y Bruce Springsteen. Tengo mucha curiosidad por ver como se desenvuelven Levi Parham, Ray Lamontagne o Spiritualized a los que el año pasado he dedicado toda mi atención. 

Siguen pendientes muchas biografías, es necesario que se traduzcan a la lengua de Cervantes, encabeza la lista Over the top and back de Tom JonesFortunate Son de John FogertyThe renegades of music & Why we still need the them de Huey MorganDream Boogie: The triumph of Sam Cooke de Peter GuralnickCrazy From the Heat de David Lee RothDon´t let the Green Grass Fool You: A Siblings Memoir about legendary Soul Singer Wilson Pickett de Louella PickettDivided Soul: The Life of Marvin Gaye de David RitzSammy Davis Jr: A personal Journey with my father de Tracey DavisRespect Yourself: Stax Records and the Soul Explosion de Robert GordonSoulsville USA: The story of Stax Records de Robert BowmanHardcore Troubador: The Life and Near Death of Steve Earle de Lauren St JohnTake me to the River: An Autobiography de Al GreenTraveling Soul: The life of Curtis MayfieldIt´s so easy and other lies de Duff Mckagan....

En fin haced lo que podáis. Prioridad absoluta Salud y Paz Mundial. Eso si que es serio. De la megalista lo que se pueda que siempre cae algo. A seguir rockeando como si no hubiese mañana. Sex, love and rock´n soul.

jueves, 3 de enero de 2019

sábado, 29 de diciembre de 2018

Top Seventeen 2018

Este año hasta voy a hacer lista de mis discos favoritos de 2018. Algo que no reflejaba en este cochambroso blog desde.... Realmente sólo lo he hecho una vez y mira que llevo años dándole a la tecla. En fin. ¿Vaso medio lleno, medio vacio? ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? Ni puta idea. Yo este curso claramente vaso medio lleno. Miento, a rebosar. Me cuesta elegir sólo diez discos que me han cautivado este año así que voy a poner diecisiete que es mi número favorito y de estos unos cuantos, si, lo adivinaste me han volado la puta cabeza. Me gustaría tenerlos todos originales pero a pesar de mi sueldo equiparable a un alto ejecutivo de la NASA no me da la parna. De cada disco voy a elegir tres temas porque me apetece hacerlo así. Ahí van:

Ty Segall - Freedom´s Globin. Más de setenta minutos de música sin complejos, de diferentes estilos. Un delicioso cajón desastre en el que perderse. Grabado en diferentes estudios con muchos temas producidos por Steve Albini, Ty Segall despliega todo su encanto. Trío de ases: Fanny Dog, My Lady´s on Fire, The Main Pretender.

Father John Misty - God´s Favorite customer. A diferencia del anterior éste apenas llega a los cuarenta minutos. Cuando termina lo suelo poner de nuevo. Un descubrimiento colosal en mi casa. Ese piano me vuelve loco. Trío de ases: Just Dumb Enough to try, Please Don´t Die, God´s favorite customer.

The Marcus King Band - Carolina Confessions. Con tan sólo veintidós años Marcus King se ha cascado un tercer disco antologico. Todo está en su sitio, virtuoso de la guitarra sin dar la chapa. Inmensas canciones, arreglos muy chulos y una voz tan atractiva como su destreza con la seis cuerdas. Trío de ases: Where I´m Headed, How Long, Welcome Round Here.

Spiritualized - And Nothing Hurts. Otro descubrimiento de órdago en mi casa. Estos son veteranos pero jamás había picoteado en su música. Pero un día lo puse en la tienda y el asunto hizo click. Me lo terminé comprando y llevo meses enganchado. Trío de ases: A Perfect Miracle, I´m Your Man, The Morning After. 

Alice In Chains - Rainier Fog. Típico álbum de primeras escuchas difíciles que crece hasta el infinito y más allá. Cada día me gusta más. No hay fisuras. Como me alegra de que Cantrell siga al pie del cañon. Trío de ases: Red Giant, Fly, All I am.

Walking Papers - Wp2. Ojalá Duff McKagan y Barrett Martin pusiesen todo su empeño en esta banda. Los dos discos que han grabado lo valen. Pero si no es así confianza absoluta en Jeff Angell y Benjamin Anderson. Su segundo disco es tan excitante como el primero. Trío de ases: My Luck Pushed BackRed and White, Don´t Owe Me Nothing.

Levi Parham & Them Tulsa Boys and Girls - It´s All Good. Este es su tercer disco y es tan bueno que tengo que chequear los otros dos si o si. Parham estuvo en Bilbao en marzo y ni me entere. Vuelve en las mismas fechas el año que viene. Lo he descubierto por un Podcast que suelo escuchar de El Maquinista de la General. Rock preñado de soul grabado en los Muscle ShoalsTrío de ases: My Finest Hour, Borderline, Kiss Me in the Morning.

The Jayhawks - Black Roads.... Alguna vez he escrito que esta es una de las bandas de mi vida. En este álbum se trata de recuperar canciones con la firma de Louris que éste cedió a otros artistas. Y el invento es tan bueno como sus mejores obras. Canela en rama. No fallan. Come Criyin´To Me, Everybody Knows, Backwards Women.

Ray Lamontagne - Part Of Light. A Ray se le suelen colar un par de temas insulsos por disco, incluso en sus mejores rodajas pero lo compensa con creces, con otros temas apoteósicos. Part of Light es otro disco espléndido en una carrera en la que no me canso de indagar. Trío de ases: As Black As Blood Is Blue, Paper Man, Goodby Blue Sky.


MorganAir. Descubrimiento inesperado, inusitado en mi casa. ¿Como llegué a este disco? Un compañero lo puso en la tienda y me cautivo. Incluso vinieron a hacer un acústico y firmarlo. La voz de Nina emociona y la guitarra de Paco  López es pura finura. Trío de ases: Planet Earth, Sargento de Hierro, Flying Peacefully

Jose James - Lean On Me. Enfrentase al cancionero de Bill Withers y salir indemne no es tarea sencilla. James lo logra. No cambia demasiado las originales pero los arreglos nuevos que introduce o las pequeñas variaciones quedan de cine en especial la parte correspondiente al pianista Kris Bowers además de contar al bajo con Pino PalladinoTrío de ases: Lean on Me, Use Me, Same Love that made me laugh.

Mark Lanegan - With Animals. Siempre prestaré atención a lo que haga Lanegan. Ahora el hombre anda muy ecléctico y muy alejado de su glorioso pasado pero este disco a pachas con Duke Garwood me ha convencido y a base de escuchas incluso me ha cautivado. Mucho mejor que los dos anteriores y con momentos top total. Trío de ases: Feast to Famine, My Shadow LifeOne Way Glass.

Luke Winslow King - Blue Mesa. Un tipo anclado en propuestas del pasado. Puede que si. Pero las canciones dentro de su sencillez son pequeñas joyas muy bien interpretadas. Y le acompaña un guitarrista prodigioso. Qué ganas tengo de verle en directo. Trío de ases: Born To Roam, Break Down the Walls, Farewel Blues.

Palace Of The King - Get Right With Your Maker. Un amigo me pasó hace una semana un pincho con abundante material. Y lo primero que han escuchado mis oídos ha sido a estos australianos locos que le dan bien al hard rock con trazas psicodélicas. Guitarras, órganos en su justa medida y pianos que potencian los temas. Loquito me tiene el tema con el que abren. Trío de ases: I Am The Storm, Said the Spider to the Bird, The Serpent.

Anna Calvi - Hunter. Un disco muy vacilón, muy del momento. Aquí te pillo, aquí te mato. Como en el caso de la anterior también me trae recuerdos de otras féminas tremendas del rock. Mola. Trío de ases: As A Man, Hunter, Away.

Courtney Barnett - Tell Me How You Realitty Feel. A veces un artista o grupo te trae a la mente a uno de tus favoritos, porque percibes su inequívoca influencia y piensas que es lo que estaría haciendo el susodicho si estuviese activo (Lou Reed) e incluso a ratos a L7 pero todo esto pueden ser perfectamente fabulaciones mías. Trío de ases: HopefulessnessCharityHelp Yourself


Eels - The Deconstruction. Otros veteranos a los que jamás había escuchado. Un disco al que dedicar escuchas. En mi caso con resultado más que satisfactorio. Extraños pero en muchos temas irresistibles. Me ha ganado para su causa. Trío de ases: Bone DryToday is the dayYou Are The Shining Light.









domingo, 23 de diciembre de 2018

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Alice In Chains. Rainier Fog

A estas alturas de la vida Alice In Chains ya han grabado tantos discos en estudio con William DuVall como lo hicieron con Layne Staley. El tiempo pasa volando. Cantrell decidió que había que seguir con la banda de su vida por muy doloroso que fuese el trago y lo cierto es que el tiempo le ha dado la razón, con creces, además. La trayectoria de DuVall en Alice in Chains es más que sólida y Rainier Fog es otra prueba más de ello. Un disco poderoso, con las señas de identidad de la banda grabadas a fuego y con un puñado de canciones que crecen hasta el infinito y más allá. Que puta alegría seguir la carrera de estos tipos. ¡Qué nivel!

Rainier Fog se grabó en los estudios X (antes denominados Bad Animal Studios, lugar donde también grabaron su álbum homónimo de 1996) el pasado año, se añadieron voces poco después en un estudio de Nashville y en los Henson Studio Recordings de Los Ángeles. A finales de agosto llegó a la tienda. Llegaron pocas copias y se vendieron enseguida así que no lo he puesto hasta bien entrado octubre. Y no voy a escribir que me entró a la primera porque mentiría. Pero a base de escuchas me ha cautivado y de qué manera. Cantrell es un tipo con un talento inmenso y sabe lo que hace. En este álbum ha dado rienda a toda su inventiva con una perfecta mezcla entre el estilo clásico y toques más modernos, mirando al pasado de reojo pero afianzando su presente y teniendo un futuro prometedor. Y esa es un posición en la que se encuentran pocos de sus contemporáneos.


The One You Know, que fue el primer adelanto del disco allá por el mes de mayo, abre de forma inmejorable el álbum. Me parece la elección perfecta, no porque sea el mejor tema del disco pero es pegadizo, reconocible y te deja con ganas de más. Las voces de DuVall y Cantrell casan perfectamente juntas. So Far Under podría estar perfectamente en Dirt. Y curiosamente la firma en solitario DuVall. Que cada uno se tome eso como quiera. Yo lo veo positivo. También suena tremenda Rainier Fog la que da titulo al disco otro tema que hubiese encajado en esos discos mitificados de los noventa.

La compenetración de DuVall y Cantrell en el apartado vocal se extiende a las guitarras a lo largo de todo el trabajo. Cantrell se luce tanto en Fly como en Drone dos temas con múltiples recovecos, de esos difíciles en las primeras escuchas pero que han terminado convirtiéndose en mis favoritos. Otra canción con un gancho comercial enorme y con un sonido tal vez más alejado de la tradición AIC o con ribetes más modernos es Never Fade en el que la voz principal es de William DuVall.

Más allá de etiquetas ya más que superadas como la de grunge lo cierto es que Alice In Chains siempre fue una banda más heavy metal que otra cosa. Y hay que escribirlo sin ningún prejuicio, para nada. Y lo más importante, independientemente del estilo lo principal son las canciones y este disco tiene unas cuantas de esas que si ves a la banda en directo te gustaría que sonasen si o si. Me refiero a media docena fácil. Y eso es un lujo. Por ejemplo me imagino escuchar en directo Maybe y volar alto, tanto como con uno de sus clásicos. Podrían cerrar el concierto con All I Am que también finiquita este disco y saldríamos del show con una sonrisa inmensa.



Hasta ahora sólo he mencionado a Cantrell y DuVall pero que nadie piense que me he olvidado de Mike Inez y Sean Kinney. Estos tipos no son secundarios de lujo su labor aquí es fundamental, oscura, pesada pero vital. Es un deleite ver al bueno de Inez gozarla al bajo en el vídeo de Never Fade y compenetrarse a la perfección con Kinney en todo el trabajo. De diez en todo el disco y mi momento favorito de ambos se produce en Red Giant con la dinámica batería de Kinney y el pedazo de sonido que saca Inez a su bajo. 

Algunas veces las bandas son capaces de interpretar en vivo entero el disco que acaban de editar, en una fehaciente prueba de la confianza que tienen en su material. Fíjense si me gusta este disco de Alice In Chains que por mi si vienen de gira lo podrían tocar enterito, de la primera a la última, los 53 minutos y 21 segundos que dura el álbum. Y luego otros 53 minutos y 21 segundos con los clásicos de los noventa más algunos temas de los dos anteriores discos editados con DuVall. Y salgo del recinto propulsado como un puto cohete.