lunes, 20 de febrero de 2017

Ray Collins Hot-Club. Kafe Antzokia 17/02/2017

Siempre he sido un tipo fácil. Si una Big Band actúa un viernes a la noche en mi ciudad allí estaré. Es un cóctel que llama mi atención. Potente sección de viento, piano saltarin, guitarras nítidas y concisas y un cantante a medio camino entre el crooner y el rockero de los cincuenta que me recordaba cuando sonreía al gran Kevin Spacey. Todas esas premisas se cumplieron en viernes a la noche en el Antzoki en el estupendo show de Ray Collins Hot Club. Que cuenten conmigo para la siguiente. Me quedé con pena de no pillar algún cd pero no pusieron merchandising. 

El show duró más de hora y media y no bajó de intensidad en ningún momento con muchos temas para perder la chaveta y bailar a lo loco en plan txoko libre. Música desinhibida que bebe de las fuentes originales, no se puede negar, pero lo que suma en el caso de Ray Collins Hot Club es que tiene una ristra de temas propios perfectos, al igual que sucede con Royal Crown Revue o Squirrel Nut Zippers. Se puede hacer música anclada en una época en concreto si se tiene material propio a la altura de los clásicos y estos tíos tienen canciones a borbotones. 




lunes, 13 de febrero de 2017

Y ganaron Bell, Porter y Simpson

Finalmente William Bell, Gregory Porter y Sturgill Simpson ganaron los grammys al mejor disco de americana, jazz vocal y country respectivamente. Las categorías me las paso por ya sabéis donde. Tres grandes discos de los que disfrutar. Supongo que la incidencia de este premio en sus carreras será entre escasa o nula. Lo que espero es que se pasen por estos lares para presentarlos en directo. 






domingo, 12 de febrero de 2017

William, Gregory y Sturgill en los Grammy

Hoy se entregan los premios Grammy. Jamás he prestado atención a este sarao. Supongo que a los galardonados les vendrá bien ganarlo para vender más discos dentro del paupérrimo panorama actual. Este año voy a estar bien atento porque están nominados tres artistas a los que tengo mucho aprecio porque me han regalado algunos discos fabulosos. William Bell, Gregory Porter y Sturgill Simpson. Tanto Bell como Simpson están nominados a dos categorías. En el caso de William Bell con su entrañable This is Where I live en las de mejor disco country y en la de interpretación de R&B, Gregory Porter mejor disco de jazz vocal y Sturgill Simpson por partida doble, mejor disco del año y mejor disco country. Esto de los grammy es un lío, hay tropecientas categorías....



Sería todo un sorpresón que A Sailor´s Guide To Earth ganase el premio gordo pero un colega me recuerda que sucedió algo parecido con Beck hace un par de años cuando su Morning Phase se impusó al disco de ese año de Beyoncé que en la edición actual también compite con Sturgill, Adele, Justin Bieber y Drake, una mezcolanza curiosa cuanto menos ja, ja. Tras el triunfo de Beck en 2015 el streaming en spotify de sus canciones aumentó un 388% y supongo que las ventas físicas algo se notarían, aunque eso igual es ser demasiado optimista. A mi me encantaría que ganase Sturgill, ese álbum que se ha sacado de la manga me tiene fascinado y no ha perdido un ápice de fuerza en mi casa. No me canso de recomendarlo a los amigos y a los clientes en la tienda donde suena a todo trapo desde el viernes.

En cuanto a Take Me To The Alley de Gregory Porter opta al mejor álbum de jazz vocal y puede ser que lo gane aunque tengo la sensación de que Porter ya juega en la liga de los grandes comercialmente hablando y tiene a la crítica en el bolsillo. Aún así molaría que lo ganase. Todo lo que sea que discos tan chulos como este tengan más repercusión mejor. Y para terminar una mención también para This Is Where I Live de William Bell nominado a mejor disco de americana y la canción Three of Me a la mejor interpretación de R&B. Sería todo un puntazo que este veterano ganase en ambas categorías. Nunca es tarde.




jueves, 2 de febrero de 2017

Soundgarden. Superunknown

Esta mañana ha llegado a la tienda una edición especial que celebra el 20º aniversario de Superunknown el disco con el que Soundgarden pasaron a jugar en la liga de los grandes comercialmente hablando. Propulsado por los irresistibles singles Black Hole Sun y Spoonman este disco vendió la friolera de cinco millones de copias en el mercado americano. Un paso más que interesantes respecto al anterior y también fenomenal Badmotorfinger

En este disco Soundgarden abrieron su paleta sonora sin perder un ápice de credibilidad sembrando el camino con temas aplastantes mucho más allá de los singles mencionados. Recuerdo que mi amigo Rober me grabó este álbum en una cinta tdk de cromo y no se alejaba de la pletina de mi equipo de música. Era vuelta y vuelta. Absoluta devoción y fanatismo por esos más de setenta minutos de música. Lo cierto es que era un disco sin fisuras. Hacía tiempo que no lo ponía y cuando lo he escuchado esta tarde he tenido ese subidón propio de cuando escuchas un álbum que te marcó y sigues percibiendo la misma magia. 

Los cuatro componentes de Soundgarden eran unos tipos peculiares. Recuerdo que en las entrevistas que concedían en la época se solían mostrar esquivos, condescendientes e impertinentes a partes iguales pero cuando se metían en el estudio a grabar música afloraba todo su talento. Y tenían para exportar. Sería injusto no resaltar el papel fundamental de Chris Cornell. Muchos años antes de hacer el panoli con aquel espantoso Scream, Cornell era y sigue siendo un cantante extraordinario a la sazón que un compositor espectacular. La mayoría de los temas de este disco llevan su firma. Canciones variadas de todos los estilos. Portentos como Fell on Black Days, The Day I Tried To Live, Spoonman o Like A Suicide.

Kim Thayil es menos prolífico que Cornell en tareas compositivas pero da en el clavo con la punkarra Kickstand, en las antípodas de Limo Wreck y Superunkown sabbathianas a tope y colabora también en My wave un tema perfecto, de los primeros a los que me enganche irremediablemente.  Además su toque a la guitarra es fundamental. De la escuela del menos es más, sus riffs se acoplan igual de bien sea cual sea el tema en cuestión. Puede sonar denso, cortante, clásicote. Una puta delicia.




Una de las bazas definitivas de Superunknown es su eclecticismo. Nada forzado por cierto. Algunos apuntes ya estaban en Badmotorfinger pero aquí se extiende a más canciones con resultados atrevidos y despampanantes. Ahí están los dos temas que firma Ben Shepherd. Dos canciones con ramalazos psicodélicos, que te van atrapando poco a poco Head Down y Half. Ambas hipnóticas. Todo un acierto meter esos dos temas. 

Y para finalizar voy con mi componente favorito de esta formación: Matt Cameron. No exagero si escribo que este es uno de los primeros discos en los que me fijé obsesivamente por la batería, de hecho quedé prendado de la forma de tocar de Cameron a raíz de este disco. Siempre me pareció que su aportación es fundamental en el sonido del álbum, que iba un paso más allá y el asunto lo coronó cofirmando en tareas compositivas con Thayil y Cornell Limo Wreck y a medias con Cornell Mailman y Fresh Tendrils, mi tema favorito del disco. Canción que ponía en bucle y con la que despedido esta chapa. Ahí va.

sábado, 28 de enero de 2017

Hasta que seamos sustituidos por algoritmos...

Hace un mes vino a la tienda un cliente que me pidió varias recomendaciones. Cuadró que todo lo que me preguntó me entusiasmaba y estuve con el un buen rato aconsejándole a su petición discos de rock´n roll cincuenta, soul y algo de punk rock. El tipo me dijo que le había encantado ese rato, que ya no quedaban casi tiendas de música en ningún sitio y mucho menos personal que recomendase con el entusiasmo que yo lo hacía. Además me dijo que controlaba de todo... Ni de coña. hay mucha música en la que apenas he indagado. Un gran vació en ópera y clásica, apenas música cubana y breves retazos de jazz. Nombro estos géneros porque no soy reacio a indagar en ellos y descubrir joyas. Por no mencionar que tanto en el rock, como en el blues o en el soul hay seguro joyas por descubrir. Nadie controla de todo. Ni por asomo. Me encanta la música y aunque tengo algunas zonas rojas (electrónica, salsa, reggae, ni te cuento reggeaton...) lo cierto es que en mi casa desde pequeñito siempre se ha escuchado muchos estilos de música.

El cliente en cuestión me comentó que tenía un par de horas libres. Acababa de ser aita y salía del hospital, tras dos días, para dedicarse un poco de tiempo a sí mísmo. Y fue a comprarse unos discos. Un placer todavía para algunos melómanos. Me comentó que a veces, compraba por Amazon pero que echaba de menos el contacto humano y las recomendaciones de los dependientes. Le comenté que hoy en día cuando compras en Amazon al finalizar la compra abajo te suele venir un apartado en el que te indica si te gustó tal disco te pueden interesar estos otros.... El chico no me negó la utilidad de ese sistema pero me comentó que no había riesgo ahí, que todo estaba estandarizado, homogeneizado, que le producía cierto temor... Sobre este tema ha escrito Ignacio Juliá una fantástica columna en el Ruta 66 de Enero titulada ¿Estamos tontos? Recomiendo su lectura. Da en el clavo.

De modo que hasta que seamos sustituidos por algoritmos, y va a ser antes de lo que muchos creen, habrá que disfrutar de estos aspectos relacionados con la música. He pasado buenos momentos y espero seguir haciéndolo recomendando material a clientes y al mismo tiempo me he beneficiado de sugerencias de los propios clientes. Incluso hace muchos años cuando trabajaba en unos grandes almacenes de cuyo nombre no quiero acordarme hice algún amigo. Alguien que me preguntó por un disco de North Mississippi Allstars


(It ain't the same no mo
Cause it ain't the same no mo
It ain't the same no mo
No it ain't the same)

Back in the day, we were the kids in trouble, home-sliced, school skipping
Me and my brother, breakdancin' duels, dirt clod fightin' fools
Like two dogs scrappin' over the bone, we were fightin' over the telephone
Now we don't take calls...
Used to climbs the walls, juiced up on kool-aid, caffiene
Running wild, and pumpin' through our veins
It just ain't the same, it just ain't the same
It ain't like it used to be
It ain't like it used to be around here no mo'
If I didn't have my memories
I'd be so broke down po'
It ain't like it used to be around here no mo'

(It ain't the same no mo
Cause it ain't the same no mo
It ain't the same no mo
No it ain't the same)

Once upon a one, two, three
Music was a mystery
When I was young it fascinated me
I didn't know how to play back in the day

Headphones, had my Silvertone
Tuned to open E
Reel-to-reel rollin'
Hey Bo Diddley flowing
This is all I ever wanted to do
Now here I am, 32, I got it goin' on
Gonna continue, got it good, knock on wood
I can't complain, but thinkin' back on the old days

It just ain't the same, it just ain't the same
It ain't like it used to be
It ain't like it used to be
It ain't like it used to be around here no mo, no mo

(It ain't the same no mo
Cause it ain't the same no mo
It ain't the same no mo
No it ain't the same)

Big city used to be a forest long gone
Progress went wrong
Should've let it alone, blood bath, buffalo bones
America is bloody, the white man was wrong
America is bloody, the white man was wrong
Indian, African, man, it ain't nothin' but some skin
The Mississippi delta was a jungle before the white man came
It just ain't the same
It ain't like it used to be
It ain't like it used to be
It ain't like it used to be around here no mo'

(It ain't the same no mo
Cause it ain't the same no mo
It ain't the same no mo
No it ain't the same)