sábado, 15 de julio de 2017

William Bell. Festival Blues Getxo 14/07/2017

Hace unas semanas un amigo me envío un ws indicándome que William Bell iba a actuar en el Festival de Blues de Getxo. Días antes me había hecho con su último disco This Is Where I live que en Febrero ganó el grammy al mejor disco de Americana. La etiqueta me da igual. Es un álbum de soul de uno de los pioneros del género. Tal vez no tan conocido como otras luminarias pero con un bagaje de clásicos espectacular. El primer artista que tuvo un éxito en el mítico sello Stax, su casa donde ha vuelto con su última rodaja. De modo que mi primer impulso fue eufórico. Y en cuanto comprobé que la fecha me cuadraba compré las entradas.

Días después reconozco que me asaltaron las dudas. William Bell no deja de tener 77 años pensé, igual se trata del típico bolo en el que el personal acaba cantando más que el artista. Afortunadametne no hice caso a mi lado cenizo y la recompensa ha sido maravillosa. William Bell se ha cascado un emotivo y candente concierto soul, de menos a mas, con momentos brillantes y sin especular ni un poquito. Ha cantado sus nuevas canciones (hasta seis del último álbum aunque Born under a bad sign sea un clásico de los sesenta) con entusiasmo y una energía considerable. Y suertudo de mi ha coincidido que son mis favoritas del álbum en cuestión: The Three of me, Poison in the well, I will take care of you, This is Where I live y Mississippi-Arkansas Bridge... Todas han sonado de maravilla y no han desentonado al lado de los clásico de Mr Bell.

El material nuevo de Bell le muestra en una envidiable forma compositiva y el acercamiento a su pasado ha sido espectacular. Momentos increíbles, repletos de pasión y sutileza en temas tan redondos como Everybody loves a winner, Private Number, Eloise o Everyday Will Be Like a Holiday. Los grandes conciertos se pueden resumir en una frase que me ha dicho mi amigo mientras sonaba You Don´t Miss Water: En estos momentos la mejor canción del Universo. Suscribo la moción. 

No han faltado los guiños a clásicos del soul de algunos colegas como el Stand By Me de Ben E King o el You Send Me de Sam Cooke. Referencias hechas con sumo gusto, insertadas en sus propios temas con un par de estrofas de referencia que han quedado perfectas. Y para finalizar tras recibir una merecida ovación nos ha obsequiado con Hard To Handle de Otis Redding al que William Bell dedicó en su día a Tribute To A King










domingo, 9 de julio de 2017

Tom Petty & and The Heartbreakers It´s good to be King

En unas horas actuará en el Hyde Park londinense el hombre del millón de dólares. Ese tipo con miedo a volar que todos los veranos suena como sueño imposible para el Azkena Rock Festival. Ese sujeto que jamás se acuerda del Echo ni de She´s The One. Un músico con suerte. Y él lo sabe. Porque si mira a la derecha tiene a Mike Campbell y si lo hace a la izquierda a Scott Thurston. Y todos ellos arropados por el gran Benmont Tench. Unos cuantos amigos se han pirado a Londres y la van a gozar. Va por ellos.


domingo, 2 de julio de 2017

Pink Floyd. Live 8

Hace doce años David Gilmour y Roger Waters enterraron el hacha de guerra durante apenas 25 minutos para actuar ante miles de seguidores en el Hyde Park londinense. Era por una buena causa. Al menos eso nos contaron. Vamos a creerles. Lo cierto es que esa esperada actuación dejó con ganas de mucho más a los miles de fanáticos de la banda pero parece más probable que los cerdos vuelen (y esto me viene al pelo) a que Gilmour y Waters se junten de nuevo más ahora que ya no está Richard Wright. En cualquier caso todavía se puede disfrutar de la música de ambos por separado. No me importaría nada asistir a un concierto de David Gilmour, sería de esos shows por los que haría un esfuerzo extra para acudir. Tampoco parece fácil esta opción. Pero la otra es una quimera.



lunes, 26 de junio de 2017

Thunder, Chris Isaak y The Cult. Festival Azkena 24/06/2017

Tras gozar de lo lindo la jornada del viernes con el potente show de John Fogerty el sábado sabiamente nos concentramos en tres conciertos. Y dimos en el clavo. Los tres con un denominador común. Excelente sonido y las voces de los cantantes pletóricas. Creo que en ese aspecto ha sido una de las ediciones más cuidadas. Así lo percibí al menos situado en las primeras filas en los tres conciertos. Sonido peRfecto.

El sábado llegamos a Mendizabala a las 21 horas con tiempo suficiente para nuestros objetivos. Había que decidirse y aunque aprecio algunas canciones de Kiwanuka y aunque los primeros temas que escuché desde la parte de atrás con un comienzo floydiano total sonaban bien nos fuimos a coger sitio en las primeras filas para ver a Thunder. No conocía nada de esta banda excepto su último disco que me lo puso mi colega Rober en el coche al ir a Vitoria. Sonaba bien pero lo que obtuve en directo fue mucho mejor. Un cantante solvente a más no poder excelentemente arropado. La banda sonaba perfecta. Con suerte todos los años en el Azkena descubres alguna banda. Thunder ha sido mi descubrimiento de este año. Sin conocer casi nada de su material la gocé de lo lindo. Un show vitalista, optimista perfectamente guiado por su cantante Dany Bowes . Me recordó sin que su música tenga mucho que ver al show que Tesla ofrecieron en el Kobetasonik hace unos años. Me pongo con estos tipos ya.


Después de Thunder algo de alimento y a pillar sitio en las primeras filas para presenciar el concierto de Chris Isaak cerquita. Un tipo sobrado de voz y que sabe manejar el show como pocos. Nos contó que lo que más le gusta de formar parte del show business es lucir esos fabulosos trajes y que le quedan fenomenal pero lo que es imbatible son sus cuerdas vocales y el acompañamiento de su exquisita banda.  Un show cargado de matices en el que perderse una y otra vez. Mi reino por guitarristas como Hershel Yatovitz hace lo que tiene que hacer con una precisión tremenda, sin florituras, joder, escucharle es un lujo. El batería no sólo se encarga de su instrumento sino que es vital para las armonías vocales como así lo reconoció el propio Isaak que le dio protagonismo para entre otras Graduation Day.

No recuerdo con que tema abrió pero sonaron Somebody´s crying, I Believe, Two Hearts, San Francisco Days, One Day... Absolutamente prendado ante tal despliegue. Igual que con la cover de Pretty Woman, Ring of Fire o con I´ll go Crazy de James Brown contando una cachonda anécdota de cuando conoció al Padrino del Soul. Incluso cuando a mitad de show optó por unos cuantos temas más relajados y sutiles no me desenganché del show. Sentirlo ahí adelante rodeado de fanáticos de este tipo fue una experiencia inolvidable. Cuando abordó esa parte más tranquila estábamos todos embelesados. Se me hizo corto.

Lo de The Cult fue la culminación perfecta. Ni en mis mejores sueños me esperaba un final así. Salieron a matar en una forma envidiable. Mucho mejor que cuando les vi en la Rock Star hace años. El estado vocal de Astbury alucinante. Juro que en un momento pensé que eso tenía que ser playback ja ja. Ian estuvo fantástico en tareas vocales y con chispa, moviéndose con gracejo por el escenario, jugueteando con su pandereta e incluso comunicativo y el resto de la banda no suele fallar con Duffy amo y señor de todos los riffs y un Tempesta que es sencillamente aplastante.

Eligieron un inicio demoledor. Tienen repertorio de sobra pero que me aspen si una ristra con RainPeace Dog y Wild Flower para abrir el show e intercalando Dark Energy no es para perder directamente la chaveta. El nivel no bajo en ningún momento. Ni siquiera con algún tema de su último disco que aunque está muy bien es material bastante más oscuro que los pildorazos de Electric o Sonic Temple. No podían fallar Sweet Soul Sister y Fire Woman interpretadas con ganas y me encantó el final con Love Removal Machine. Por la gloria de todos los astros que estos tíos continúen juntos que todavía nos van a dar muchas alegrías. ¡Menudo final de festival!


John Fogerty. Azkena Rock Festival 23/06/2017

Nueva cita en las campas de Mendizabala con una de esas leyendas que estira su pasado a base de bien. Y nosotros miserables roedores a gozar. En esta ocasión el show de Fogerty se anunciaba como 1969 Show performing songs of Creedence Clearwater Revival y eso es una apuesta más que segura. Porque sin nos fijamos en ese año nos percatamos que de que amigo Fogerty se sacó de la manga Bayou Country, Green River y Willy and The Poor Boys, tres discos de escándalo. Lo que a otras bandas le cuesta décadas este pájaro se lo saco de la chistera en un intervalo irrisorio de meses. 

Además de ver muy bien acompañado a Fogerty gocé del bolo de The Shelters apuntando detalles interesantes, de unos cuantos buenos chispazos de Cheap Trick, a pesar de ser un desconocedor absoluto de la obra de estos tipos y me cuentan que Graveyard dieron un bolo muy bueno pero eso no lo presencié porque mi objetivo era amarrar primeras filas para ver a John Fogerty. Y la espera mereció la pena. Con creces.

Antes del concierto de John Fogerty en el escenario principal del Azkena nos deleitaron con un vídeo glosando las hazañas de John al frente de la Creedence en aquel ya mítico 1969. Está claro que Fogerty vive en un continuo egotrip (licencia popuhead) y no es para menos. Como se ha señalado aquel año quedó grabado a fuego con decenas de canciones antológicas obra de este tipo. El concierto comenzó fusionándose una actuación de Born on The Bayou con la salida a escena de la actual banda de Fogerty. Y eso fue lo único que no me encandiló del show. La quería escuchar entera en directo, leñe. Un detalle sin importancia que coincidió además con el calentamiento de la voz de Fogerty.

A partir de ahí la gloria absoluta. El concierto me pareció más contundente que el de hace tres años en Ávila. Y con aquel flipé. Así que no hagas cuentas. El show tuvo momentos apoteósicos. Difícil que no sea así ante tamaño repertorio. Mi momento favorito llegó con la cover de la factoría Motown I Heard it throught the Grapevine deliciosamente estirada por una fantástica de banda en la que destacan Shane Fogerty a la guitarra, los eclécticos teclados de Bob Malone y el incombustible Kenny Aronoff a la batería. Fogerty se desenvolvió con igual soltura en esos hits cortos, certeros que se te clavan sin remedio como Green River, Lookin´my out back door, Up Around the ben o Fortunate son que cuando alargaba los temas.


Me llamó la atención la contundencia del show. Respecto a Ávila Fogerty metió incluso más caña propulsado por una sección rítmica agresiva a más no poder guiada por Kenny Aronoff a las baquetas que tenía en James Lomenzo un socio igual de contudente. La conexión guitarristica entre padre e hijo (John y Sean) fue perfecta. En todo el concierto me encantó su feeling, juntos bordaron Down on the corner y The Old Man Down the Road. Los momentos pausados llegaron con dos clásicos imperecederos Who´ll stop the rain y Have You Ever Seen the Rain que Fogerty dedicó a su hija. 

Para la traca final no hubo sorpresas Rockin´All Over The World, Bad Moon Rising y Proud Mary. Con la cantidad de material que tiene este tipo podría salir otro concierto con 20 temas diferentes y el nivel de las canciones sería igual de bueno. El estado de forma ya lo comprobamos: Imbatible. Uno de esos shows que te acompaña para siempre. 

viernes, 16 de junio de 2017

Aretha Franklin. I never loved a man the way I love you

Varios discos míticos cumplen cincuenta años en 2017. Muchos nos los van meter hasta en la sopa. Su repercusión mediática es inevitable y sus logros artísticas difícilmente cuestionables. Aunque para mi todo es cuestión de gustos. El primer disco que Aretha Franklin publicó en el sello Atlantic, I never loved a man the way I love you es uno de ellos. No pertenece a la categoría de los que nos los van meter hasta en la sopa. Es más, desconozco si van a reeditarlo con extras, maquetas y demás parafernalia. Da igual. Tal como vino al mundo sigue siendo atómico. No hay quién pueda con Aretha. A sus pies. La Reina del Soul y todo el cotarro. 


domingo, 4 de junio de 2017

Mad Season. Above

En la época grunge además de gozar con los discos de multitud de bandas que tuvieron en Seatle su centro de operaciones nos beneficiamos de la colaboración entre músicos que cuando se juntaban eran capaces de grabar artefactos tan poderosos como Above, el único álbum de Mad Season. La banda la componían Layne Staley (Alice In Chains), Mike McReady (Pearl Jam y Temple Of The Dog), Barret Martin (Screaming Trees) y Jon Baker Saunders (The Walkabouts). En mi casa este álbum juega en la misma liga que Sweet Oblivion, Dust, Badmotorfinger, Superunknown, Vs, No Code, Dirt... Es decir en lo más alto. No hay duda. 

Producido por la propia banda y Brett Eliason el disco tiene una inusitada conexión blues en algunos temas, toques hasta jazzys en otros y una instrumentación espartana, dura como una roca y que se te clava con inusitada fuerza. Imposible no destacar el trabajo de McReady a las seis cuerdas. El amigo Mike puede presumir de ser el principal hacha en dos discos colosales como son Above y el de Temple of The Dog. Y sus compañeros de viaje son a cual más talentoso. Staley tenía una voz personal y única, un arma de destrucción masiva, a veces duele escucharle pero no puedes dejar de hacerlo. Jon Baker Saunders es el menos conocido del cuarteto pero su entendimiento con el batería Barret Martin es de los que dejan huella y tiene el honor de que su bajo abra esta sabrosa rodaja.



El hipnótico y sugerente inicio de Wake Up se me clavó como un aguijón en cuanto mi colega Rober me paso la cinta en la que me lo grabó. Recuerdo ponerlo varias veces seguidas en bucle y volar alto con cada escucha. Uno de los puntos álgidos en la trayectoria de Staley. Pero es que lo mismo es aplicable a todos los temas de este disco. Es más hasta el orden de las canciones es exquisito. No se me ocurre un cierre mejor y más sugerente que All Alone

Entre medias nos hallamos ante ocho temas más a los que sigue siendo un placer hincarles el oído. Todo el material fue compuesto en apenas una semana y luego Staley le añadió las letras. No hace falta tirarse ni meses ni años para dar con algo bello y perecedero. A ver quién se puede resistir a River Of Deceit y I don´t Know Anything elegidas como singles. Aunque sinceramente hubiesen podido ser cualquiera de las otras ocho porque el nivel es igual de bueno. En el caso de estas siempre me encantó ese sencillo y emotivo inicio en River Of Deceit. McReady da con la tecla adecuada y prepara un comienzo elegante para que la voz de Staley rompa todo por los aires: My pain is self- chosen....




Artificial Red es un blues poderoso, pesado del que no te puedes librar... La letra es estremecedora, aspecto común a todo el disco. Y es que el amigo Staley no era precisamente un tipo estable. Multitud de demonios, innumerables problemas con las drogas, angustia vital extrema.... Nada para salir de fiesta vamos. En las antípodas de Van Halen. Pero uno no puede evitar en ocasiones regodearse en todo este material aunque su exposición continúa no es recomendable. No escucho a menudo este material pero mentiría si no escribiese que me parece tan bueno como cualquier otra cosa que forme parte de mi dieta habitual.

Las dos apariciones de Lanegan son fulgurantes. Es una gozada escuchar a Staley y Lanegan juntos en I´m Above y la presencia de Mark en Long Gone Day es fundamental. Es la canción más experimental del disco. Cuenta con un curioso y penetrante sólo de saxo cortesía de Skerik y la interpretación de Staley y Lanegan emociona. Si vas a una tienda de discos y no encuentras esta joya es que algo está mal en el puto universo. Y que me aspen si Barret Martin no es un batería colosal, a reivindicar hasta el fin de los días.



jueves, 1 de junio de 2017

Soundgarden. Never the Machine Forever


I can't live when it lives
It won't live if I die
Machine has no heart to give
Heart it takes could be mine

Come on
Come down
Come out from where you hide

Follows me down the river
Shadows me through the sky
A sideways glance in the mirror
Stalemate machine in a tie

Come on
Come down
Come out from where you hide
Get up
Get off
Get on with your life

Forever means all is not seen
Never means forever brings everything

I fashion will and desire
Always I and I survive
Mercurial mind the fire
Fervorous direction and drive

Come on
Come down
Come out from where you hide
Get up
Get off
Get on with your life

Presently, I see myself clearer
Why time I visualize
I spy device in the mirror
Checkmate watch machine die

martes, 30 de mayo de 2017

Soundgarden. Room A Thousand Years Wide


Listen, hear he is inside
One who lives while others lie
I close my eyes and walk a thousand years
A thousand years that aren't mine, hey
It seems he's near me when I walk
One who loved what love denied
He lives these years that I walk blind
All these years can not be mine


Tomorrow begat tomorrow
Tomorrow begat tomorrow
Tomorrow begat tomorrow


A thousand doors a thousand lies
Rooms a thousand years wide
I walks in the cold sun and wind
All these years can not begin


Tomorrow begat tomorrow
Tomorrow begat tomorrow
Tomorrow begat tomorrow
Tomorrow

Tomorrow begat tomorrow
Tomorrow, tomorrow, tomorrow

viernes, 26 de mayo de 2017

Soundgarden. Somewhere

Además de un cantante prodigioso Chris Cornell era un compositor prolífico y atinado. En Soundgarden un porcentaje muy alto de su catalogo procede de su inventiva. Letra y música. Lo extraordinario es que cuando Cameron, Thayil y Shepherd se sumaban a las tareas compositivas los resultados eran igual de brillantes. Y todos tenían su toque. Comienzo por el último que llegó al grupo, el peculiar e inimitable bajista Ben Shepherd. Todos los temas que compuso para Soundgarden tenía una chispa especial, de tintes psicodélicos. Hoy me he decidido por Somewhere de Badmotorfinger


I wish a wish I dream to dream
I try to try and I live to live
And die to die and I cry to cry
But I know why
I wish to wish and I dream to dream
I try to try and I live to live
But die to die and I cry to cry
But I know why
Somewhere in my dreams
Are those who should 
Still the willow weeps
On roses for the dead
In laughs of love
From the likes of her
To time of me
Like to moon to earth
And the sky to sea
?Only were no longer
Allowed to be, to be
Somewhere in the dreams
Things that should 
Live in all the keeps
Echo all the worlds
In laughs of love

lunes, 22 de mayo de 2017

viernes, 19 de mayo de 2017

En memoria de Cornell

Se me hace complicado escribir unas líneas sobre Chris Cornell. No lo he hecho de ninguna de las estrellas que se han ido en los últimos años. No creo que la muerte de Chris vaya a tener más trascendencia que la de otros iconos pero a mi me ha tocado de forma distinta. Es una cuestión generacional. Tenía veinte años cuando mi amigo Rober me grabó Superunkown y mi obsesión por ese disco y la carrera de estos tipos no conocía límites. Fuimos a verles a La Peineta en un triple cartel con Corrosion of Comformity y Metallica el 22 de septiembre de 1996. Y allí con más de veinte mil personas pululando me encontré con mi primo Oscar. 

Aquel concierto se me quedó grabado por varias razones. Para empezar la estrictamente musical. Recuerdo que sonaron poderosos, con la voz de Cornell retorciéndose como en sus mejores momentos, y la sección rítmica de Cameron y Shepherd bordandolo. Thayil parecía el sheriff en todo aquel tinglado. Era una banda que se comportaba de forma extraña en directo. No parecían tener buen feeling entre ellos, apenas gestos ni complicidades... Una descarga colosal previa a la actuación de las estrellas de la noche. 



Miro ahora el set list y pienso en lo traicionera que es la memoria. Juraría que abrieron con Searching With My God Eyed Closed pero no fue así sino que lo hicieron con Spoonman. Puedo verme con mi amigo Rober cantando a pleno pulmón aquello de I´m looking California, I feeling Minnessota..., mirarnos estupefactos ante el poderío vocal de Cornell en Slaves & Bulldozers, ver como entre tanto aficionado de Metallica también había pequeños grupos flotando con Soundgarden. No tocaron Room A Thousand Years Wide una de mis canciones favoritas de su repertorio que contiene todos los registros vocales que manejaba el amigo Cornell.

Siete meses después de aquel concierto se anunció la separación de la banda. Badmotorfinger, Superunknown y Down on The Upside sonaron en mi casa a todas horas aquellos años noventa e incluso compré en cuanto se editó el disco en solitario de Chris. Después, Audioslave fueron una de las mayores decepciones ante tamañas expectativas y la carrera posterior de Cornell tuvo momentos delirantes. Y le dejé de seguir con Scream. Esos cabreos que te pillas con tus ídolos cuando caen en lo que tu consideras patético. Pero años después lo ves con otra perspectiva y surgen los brotes verdes. Jugosas colaboraciones con Avett Brothers, conciertos acústicos con mucha clase. Vamos que deslices lo tiene cualquiera por mucho que haya recalcitrantes fans entre los que me encuentro que en un momento dado echen pestes....




La noticia como a millones de personas me cogió por sorpresa. Siempre tuve la imagen de un Cornell fuerte, decidido con un punto de arrogancia y siempre manejando el sarcasmo y la ironía. Un amigo me comentaba hace poco que tras la lectura de Todo el mundo adora nuestra ciudad se había quedado con la impresión de que Chris Cornell era un tipo ambicioso, que siempre tuvo claro que iba a ser una estrella y que haría lo que fuese por conseguirlo. Pero esto no son más que impresiones. Las investigaciones apuntan a un suicidio algo que no me esperaba ni por lo más remoto pero está claro que no conocemos ni siquiera a las personas que tenemos cerca como para siquiera atisbar lo que ha pasado por la mente de uno de tus músicos favoritos a miles de kilómetros de distancia. 








domingo, 14 de mayo de 2017

Cracker. HellDorado 12/05/2017

Tras el concierto de Cracker en el Kafe Antzokia mi objetivo era verles en Helldorado. Pero me quedé sin entradas. Una pena. Hubiese sido emotivo volver a esa sala y ver a a la banda en compañía de mi primo Oscar que si tuvo la fortuna de repetir. Me hace especial ilusión volver a publicar un texto suyo en este cochambroso blog. La anterior vez fue con el Living with war de Neil Young. Así que ahí va. Avanti tutti...

Recien llegado de la última visita a Gasteiz. Feliz de poder disfrutar de una preciosa ciudad, un ambiente que me encanta, unos bares para conocer uno a uno, sin prisas, gran gastronomía, y el mágico encanto medieval, hacen de Vitoria un lugar único. Si a eso le añadimos el gran atractivo de tener, entre otros lugares, una sala de conciertos con una programación anual de quitarse el sombrero; pues el conjunto y la suma de caracteres se unen para hacer de un concierto algo muy especial.

Lo primero es destacar la sala HellDorado como uno de los lugares de peregrinación a los que hay que ir de visita siempre que se pueda. Preciosa sala, un ambiente muy agradable, el sonido es buenísimo y la visión del escenario perfecta, al igual que las luces. Todo un referente que ya quisieran muchas reputadas salas en el panorama nacional, sin hablar que tienen una participación por parte del público de lleno casi todos los días de conciertos. Un placer poder ir de vez en cuando.

Esta vez nos acercamos con muchas ganas de volver a ver a Cracker. Todo un referente en la  "American music" a los que llevo siguiendo desde que se entremezclaron con las bandas de Seattle con las que no creo que pegaran mucho dado su estilo, pero en las que se apoyaron para darse a conocer en un tiempo en los que su música no encajaba con lo que emergía. Han pasado muchos años y ahí siguen poco a poco,disco a disco,y con el mismo gran nivel creativo que hace 20 años. Mucha carretera y tantos conciertos encima es lógico que se vean en directo como su estado mas puro, puesto que la venta de discos no creo que les de para mantener sus ranchos allá en Bakersfield. A eso es a lo que se llega después de mucho tiempo tocando en vivo, a la perfección en el sentido del directo.

Unos conciertos en los que no sobra ni una sola nota,todo está ejecutado con precisión y maestría, pero con un carisma suficiente para no parecer maquinas tocando sin mas sentido que el de tocar y a otro sitio. Ya en su penúltima visita al Azkena Rock Fest nos dejaron claro que son una banda de directo con "hits" para todos los gustos. Pero lo que vivimos hace un año y medio en su visita a Gasteiz presentando su último album fue de impacto total. Show completo de dos intensas horas con un repertorio impecable y una banda en estado de gracia, con un disco doble recién estrenado, que es otra obra maestra.

Hoy me quiero centrar en su última visita a Gasteiz. Ya estaba informado del concierto de Bilbao y sabía que este concierto iba a ser también muy especial. ¿Porqué? pues por la referencia de su visita anterior y que encontrarse con esa magia en directo requiere de clase y estilo de lo que Cracker andan sobrados. Magia en la guitarra de J. Hickman. Cada nota es un toque especial  y con un Fender Stratocaster, un pequeño ampli Twin Reverb y dos miseros pedales, nos da unas clases de sencillez, pureza y sutilidad únicas. Por un momento crees estar en el éxtasis de comunicación entre fan y músico. Y es que Lowery-Hickman son un dúo de lo mejor de la música High-Class.

Esperas que repitan repertorio parecido al de la última vez, y no, ni mucho menos, tienen un set-list para variar lo que quieran. Para poner y quitar a su antojo que todo encaja perfectamente. Me llamo mucho la atención como temas como The golden Age, que tiene 20 años, encajan a la perfección detrás de Almond grove canción de su último disco. Pasan de la sutileza de California country boy a pepinazos como Low como si nada. Hubo canciones de su primer disco que no desentonan nada con temas de sus últimos vinilos y se pueden permitir el lujo de "pasar" de tocar discos enteros. 

A esto me refiero a que de Sunrise In The Land Of Milk and Honey no tocaron ni un solo tema, teniendo ahí dentro un temazo como Turn on, Tune In, Drop Out With Me o de el vinilo Berkeley to Baskerfield olvidarse del disco uno,y no tocar ni un solo tema siendo el disco mas vigente. Aún así,saben que su repertorio es intachable. Dos horas de concierto y tres bises que nos regalaron pese a verse ya cansados después de tanta gira. Me quedé con ganas de escuchar Pictures of Matchstick Men de Status Quo, un bonito homenaje a Rich Parfitt, que en Vitoria si tenian en el set-list pero que no llegaron a tocar. A cambio sonaron King of Bakersfield o San Bernardino boy que Hickman me añadió a rotulador en la hoja del set-list y me firmo con todo el cariño del mundo. Un tipo encantador que te atiende amablemente,se hace fotos con quien sea y charla contigo sin ningun tipo de ego. Grande Hickman, muy grande.¿Que mas se puede pedir? Veladas así se te clavan en la cabeza, pero sobre todo en el c o r a z ó n.


domingo, 7 de mayo de 2017

Cracker + Marah. Kafe Antzokia 06/05/2017

Debería estar sobando y no aquí dándole a la tecla pero mi grado de excitación hace que casi siempre que voy a uno de esos conciertos que me chiflan terminé aturullado perdido intentando poner en orden los acontecimientos. O algo así. No cabe duda de que mi predisposición era más que buena. Salir de trabajar a las nueve de la noche para presenciar el concierto de dos bandas que te flipan con los amigos.... Pues eso, que fui todo ciclado. 

Fue bonito presenciar el retorno de Marah con casi su mejor formación al completo. Su show tuvo los ingredientes habituales de locura, caos sónico y entrañables partes acústicas y claramente fue de menos a mas. Al parecer tienen nuevo disco, supongo que con esta formación y ya estoy deseando escuchar su regreso. Ayer hubo momentos realmente emotivos, esas fantásticas The Dishwasher´s Dreams y Sooner or later y el cierre perfecto con Angels of destruction y Walt Whitman Bridge. Buenas vibraciones.


En contraste con la locura y el adrenalitico final de Marah, Cracker salieron con calma en trío acústico, David Lowery, Johnny Hickman y Pistol a la steel guitar Un inicio pausado que me descolocó por completo con Dr Bernice de su primer disco (sin duda el que menos trillado tengo) a la que siguió Been Around The World. Un calentamiento muy interesante que no hizo sino añadir excitación entre la concurrencia. Me encanta cuando las bandas empiezan de esa forma con sutileza, sugiriendo más que mostrando. Con el resto de la banda siguieron por esa línea tranquila con Almond Grove que ya es un clásico y The Golden Age.

El sonido fue perfecto en todo el concierto. Me comentaba Su que sonaba como el disco. Y eso es una puta gozada. Lowery cantó como el sabe con la dosis de melodía y con esos arrebatos de pura furia y mala hostia que me vuelven loco. Y lo de Hickman es directamente para perder la chaveta. No sólo toca sus partes de guitarra con elegancia y precisión sino que encima cuando canta y hace coros le da un plus al tema en cuestión. Espectaculares California Country Boy y Wedding Day. Insisto su voz es tan buena como la de Lowery. 

Respecto a los conciertos que les vi hace año y medio el repertorio varió considerablemente incluyendo temas como Dr Benrnice, I want everything, I live in LA, Take The Skinheads Bowling y una sorprendente y para mi desconocida versión de Status Quo, Pictures of Matchstick Men. No podían irse sin darnos One Fine Day aunque esta misma frase la podría escribir de muchos otros temas. Es la hostia cuando te gusta tanto una banda y te faltan horas para que te den todo lo que quieres. Por eso me encantaría seguirles de gira por toda la geografía nacional, ja, ja. Hoy 90 afortunados les van a ver en el Whisky Bar Los Picos de Lierganes. Sería la hostia estar ahí. Cracker Forever!!!!






sábado, 6 de mayo de 2017

Cracker. Something You Ain´t Got

Un doble cartel de lujo aterriza esta noche en mi ciudad. El Antzoki recibe a Marah y Cracker, dos bandas que me han proporcionado maravillosos momentos tanto en estudio como en directo. De los primeros tengo dudas, no sé en que momento estarán, dada  su convulsa historia pero me apetece mucho vibrar de nuevo con los temas de 20000 streets under the sky, If You Didn´t Laugh You´d Cry o Kids In Philly. Sus conciertos de hace diez años eran divertidos a más no poder, la esencia del rock´n roll a escasos metros. Molaría recuperar esa magia de nuevo.

Ningún atisbo de duda con Cracker. Una banda fiable a más no poder. Tanto en estudio como en directo. Los bolos que vi tanto en Helldorado como en el Wop Festival me colmaron de dicha. Es una de mis bandas favoritas de la historia. Nunca conseguirán el éxito masivo. Lo más cerca que estuvieron de algo parecido fue a principios de los noventa con Low pero jamás han dado un paso en falso y su discografía está repleta de joyas. Incluso los discos a los que en su día no saqué el jugo habitual se tornan vitales hoy. Ahí va ese fantástico inicio de Greenland, con Something You Ain´t Got.... Eternos Cracker.




miércoles, 26 de abril de 2017

Buddy Miller. Written In Chalk

Written In Chalk se ha convertido desde que llegó a mi casa en un disco de referencia. Acudo a él a menudo y siempre que lo pongo lo escucho del tirón con el libreto entre mis manos. Es de esos que hay que tener original si o si. La música es maravillosa y el artwork hace honor a su nombre. El disco me lo grabó un amigo cuando se publicó hace siete años y las primeras escuchas no me impactaron pero le dí tiempo y se ha convertido en un imprescindible en mi hogar, sencillamente uno de los álbums más bellos y especiales que he escuchado en mi vida. 

Written In Chalk se editó en 2009 cinco años después del brillante Universal United House of Prayer. Un lustro entre disco y disco es mucho tiempo pero la espera mereció la pena. Todos las composiciones, excepto tres versiones, llevan la firma de Julie Miller. El primer reconocimiento tiene que ser para ella. El nivel de las canciones es supremo tanto en los temas más lentos como en los más movidos. No importa el tempo, los temas son buenísimos así que Buddy se tuvo que sentir afortunado de ejecutar este material rodeado de algunos de los músicos más precisos que pululan por Nashville como Chris Donohoue al bajo, o John Deaderick al piano y teclados junto a las brillantes aportaciones de Patty Griffin, Larry Campbell al violín o Robert Plant y las hermanas McCray. Un equipo estelar para arropar unas composiciones arrebatadoras. 

El disco se abre con Ellis County con el violín de Larry Campbell y en seguida aparece la espectacular voz de Buddy Miller interpretando una letra emotiva a más no poder...Uno de los puntos fuertes del disco es la labor vocal de Buddy. Un cantante excelso sin necesidad de florituras. Alucino con cómo canta. Espectacular. Me vuelve loco en el tema 6, One Part, Two Part en la que le secundan las hermanas McCray. Cuando las voces de Regina y Ann se unen a la de Buddy es la gloria absoluta. 




Me vuelve loco poner este disco a tope en el equipo de sonido. A máximo volumen. No es que el disco tenga tema cañeros pero tiene poderío, un sonido contundente, inigualable, que alcanza su cima en canciones como Gasoline and Maches, What you gonna do Leroy con Robert Plant interpretando una parte de la canción o en la crujiente Memphis Jane, un tema en el que la guitarra de Buddy Miller echa chispas. Porque además de un excelso  cantante, compositor y productor, Buddy es un guitarrista antológico. Puedo escuchar este tema en bucle. Y como he escrito antes esto tiene fuerza, poderío, tengo siempre la misma sensación eufórica cuando escucho este álbum que lo que siento con The Lonesome Jubile. Todos los instrumentos se aprecian con total intensidad y violínes, mandolinas o acústicas suenan más rockeros que nunca.

El disco tiene varios temas en los que la voz principal es la de Julie Miller. Tal vez un álbum completo de ese pelaje se me haría duro pero aquí sus aportaciones en esa tarea son exquisitas. Y son perfectas cuando se cruzan con otras voces como la de Buddy en Ellis County o Junede Patty Griffin en Don´t Say Goodbyede Regina McCray en Hush, Sorrow. Unos temas emotivos, bellos, algunos con texturas incluso jazz, todas con un toque especial, cortesía de esta encantadora pareja. 

Es complicado enmarcar este álbum en un estilo. Supongo que aparecerá en las estanterías del country pero esa etiqueta se queda corta, muy corta y no es representativa de los que encierra este disco. Uno de los propósitos de escribir en este cochambroso blog es recomendar al que por pura casualidad se pase por aquí discos que me han marcado y este Written In Chalk es una jodida maravilla de principio a fin. Ni quiero ni puedo disimular mi entusiasmo ante semejante artefacto. Ahora mismo suena a todo volumen Memphis Jane a todo volumen, joder, tiemblan las putas ventanas, la guitarra de Buddy echa chispas... No te pierdas esto.


sábado, 22 de abril de 2017

Canciones para el Record Store Day

Me dice un compañero de trabajo que el Record Store Day ha terminado convirtiéndose en un negocio como todas las ideas buenas que funcionan, que de alguna forma se ha pervertido su espíritu inicial. Ni idea. Tal vez o quizá es que mi colega es un poco gruñon. En cualquier caso vamos a celebrarlo como se merece. Aquí en mi ciudad, Bilbao, tan sólo resiste Power Records veterana tienda en la que he invertido mis buenos ahorros para llevarme infinidad de joyas. Compraba en más sitios como Long Play u Oxford pero en Power tenían de todo y te conseguían golosinas que sólo de esa forma podías adquirir. Actualmente no se como siguen porque con Internet... Pero me alegro por ellos. 

He pasado mis buenos ratos rebuscando en sus estanterías mientras escuchaba la selección musical de turno con la que un alto porcentaje solía coincidir. Recuerdo hacerme con la última copia que les quedaba en ese momento y que sonaba en la tienda de Down by the old mainstream de Golden Smog. Lo tengo presente porque llevaba un rato largo en la tienda y estaba flipando. Todas las canciones del disco me parecían a cada cual mejor y finalmente me lo llevé. Barato para todo el rendimiento que le he sacado. Al igual que Goodnight Sun primer disco en solitario de Mike Farris, o la caja de The Faces que me regaló mi hermana o por supuesto y no voy a dejar la oportunidad de nombrarlo de nuevo: DON´T GIVE UP ON ME de Solomon Burke. En fin, Salud! A ver cuántos años más resistimos. 






martes, 11 de abril de 2017

Happy Birthday Jim Lauderdale!!!

Hoy cumple 60 años Jim Lauderdale precisamente el día en el que se anuncia un concierto exclusivo en Barcelona el próximo 14 de mayo a las 19:30. Cuando me he enterado por los colegas de que venía este tipo se me ha acelerado el pulso. He pensado que iba a ser una minigira por varias ciudades pero la cita es sólo en Barna. Sería la leche asistir a este bolo. Tengo unas ganas increíbles de disfrutar de la música de este hombre en directo. En los últimos años he sacado chispas a unos cuantos de sus discos. Ahora mismo estoy con su último London Southern, por cierto otra puta joya a la altura de Black Roses, Patchwork River o Soul Searching. Infalible Lauderdale. El puto amo.


domingo, 9 de abril de 2017

Van Halen I

Bien entrados los noventa en el instituto mi amigo Rober me dejó una tanda de discos histórica. Una semana me obsequió con los seis primeros de Black Sabbath, a la siguiente lo mismo con Alice Cooper y finalmente el sexteto inicial de Van Halen con David Lee Roth al frente. Las tres me fliparon y Van Halen me volaron la cabeza. Vinieron para quedarse y hoy en día es una de las bandas que más escucho. Cualquier días es bueno para hacer sonar su música. Buenas vibraciones por doquier. No viví la era hard rock en su época, aquellos años yo estaba en otras lides pero si la música es buena cualquier momento es el adecuado para descubrirla. 

Es para partirse la caja que cuando yo estaba volando alto con esos seis antológicos discos de Van Halen el cantante de los de Pasadena era Gary Cherone... Urticaria sólo pensarlo. Más de veinte años después mi pasión por este combo lejos de disminuir no ha hecho sino aumentar. Es una pena que el legado de Van Halen con David Lee Roth haya sido tan maltratado sin apenas reediciones, ni material audiovisual, sin sacar provecho de todas esas grabaciones. Todavía albergo la esperanza de que algún día vea la luz una edición de lujo de esas míticas Looney Tunes Merrie Melodies.

Hoy que ha salido el sol el mejor disco para calzarse en mi pequeña caminata matutina es el debut de Van Halen. 35 minutos, más o menos lo que tardo en llegar al curro de pleno subidón matutino cortesía de David Lee Roth y cía. Pocos inicios han sido tan rompedores como esta primera rodaja. Van Halen pusieron el listón altísimo con este disco. Que me aspen si esto no es como un jodido greatest hits. Todas las canciones de escándalo. Las mejores características del combo en cada tema del álbum. Portentosa la versión del You Really Got Me, eclécticas y repletas de matices tanto Ain´t Talkin´Bout Love como Jamie´s Crying. La clase de canciones con enorme potencial comercial que no pierden su encanto escuchadas tropecientas mil veces.



Todo comienza con Runnin´With The Devil una invitación perfecta para entrar en el universo de esta banda. En Eruption Eddie Van Halen se presenta en sociedad: Hola soy Eddie, miren lo que hago, ni lo intenten en sus casas... Atronador. Sin duda es el tema que define su estilo pero la paleta sonora de este tipo es amplia: Eddie podía ser además del tipo más rápido y rompedor con la guitarra el que construía los riffs más solventes y deliciosos del mundo. Suena ahora el comienzo de Feel Your Love Tonight y caigo rendido ante semejante despliegue. Qué puedo escribir sobre Little Dreamer. No hay nada más cool sobre la faz de la tierra. La cover de Ice Cream Man es la canción hecha a medida del gran Diamond Dave

Una constante en todo el disco y extensible a los seis primeros trabajos de Van Halen es la bendita compenetración entre la sección rítmica. Me alucina el sonido de batería de Alex Van Halen y un podio bien alto para el bajo de Michael Anthony y sus vitales y referenciales coros, una marca de la casa ineludible. El culmen de todo esto es ese momento en el minuto 2:49 de I´m The One. Ese es el mejor resumen de lo te ofrecen Van Halen. 



Siempre me llamó la atención que el productor de semejante artefacto fuese Ted Templeman. Un tipo que se convirtió vital en la grabación y en la carrera de Van Halen y del propio Roth en solitario. Era alguien que a priori venía de un lugar muy distinto pero supo sacar chispas al torrencial talento de estos cuatro tipos. Y es que el sonido del álbum es único. No sé cuál era el secreto de Templeman pero con lo llevo al infinito y más alla. Van Halen, uno de los debuts más rompedores de la historia.