viernes, 26 de mayo de 2017

Soundgarden. Somewhere

Además de un cantante prodigioso Chris Cornell era un compositor prolífico y atinado. En Soundgarden un porcentaje muy alto de su catalogo procede de su inventiva. Letra y música. Lo extraordinario es que cuando Cameron, Thayil y Shepherd se sumaban a las tareas compositivas los resultados eran igual de brillantes. Y todos tenían su toque. Comienzo por el último que llegó al grupo, el peculiar e inimitable bajista Ben Shepherd. Todos los temas que compuso para Soundgarden tenía una chispa especial, de tintes psicodélicos. Hoy me he decidido por Somewhere de Badmotorfinger


I wish a wish I dream to dream
I try to try and I live to live
And die to die and I cry to cry
But I know why
I wish to wish and I dream to dream
I try to try and I live to live
But die to die and I cry to cry
But I know why
Somewhere in my dreams
Are those who should 
Still the willow weeps
On roses for the dead
In laughs of love
From the likes of her
To time of me
Like to moon to earth
And the sky to sea
?Only were no longer
Allowed to be, to be
Somewhere in the dreams
Things that should 
Live in all the keeps
Echo all the worlds
In laughs of love

lunes, 22 de mayo de 2017

viernes, 19 de mayo de 2017

En memoria de Cornell

Se me hace complicado escribir unas líneas sobre Chris Cornell. No lo he hecho de ninguna de las estrellas que se han ido en los últimos años. No creo que la muerte de Chris vaya a tener más trascendencia que la de otros iconos pero a mi me ha tocado de forma distinta. Es una cuestión generacional. Tenía veinte años cuando mi amigo Rober me grabó Superunkown y mi obsesión por ese disco y la carrera de estos tipos no conocía límites. Fuimos a verles a La Peineta en un triple cartel con Corrosion of Comformity y Metallica el 22 de septiembre de 1996. Y allí con más de veinte mil personas pululando me encontré con mi primo Oscar. 

Aquel concierto se me quedó grabado por varias razones. Para empezar la estrictamente musical. Recuerdo que sonaron poderosos, con la voz de Cornell retorciéndose como en sus mejores momentos, y la sección rítmica de Cameron y Shepherd bordandolo. Thayil parecía el sheriff en todo aquel tinglado. Era una banda que se comportaba de forma extraña en directo. No parecían tener buen feeling entre ellos, apenas gestos ni complicidades... Una descarga colosal previa a la actuación de las estrellas de la noche. 



Miro ahora el set list y pienso en lo traicionera que es la memoria. Juraría que abrieron con Searching With My God Eyed Closed pero no fue así sino que lo hicieron con Spoonman. Puedo verme con mi amigo Rober cantando a pleno pulmón aquello de I´m looking California, I feeling Minnessota..., mirarnos estupefactos ante el poderío vocal de Cornell en Slaves & Bulldozers, ver como entre tanto aficionado de Metallica también había pequeños grupos flotando con Soundgarden. No tocaron Room A Thousand Years Wide una de mis canciones favoritas de su repertorio que contiene todos los registros vocales que manejaba el amigo Cornell.

Siete meses después de aquel concierto se anunció la separación de la banda. Badmotorfinger, Superunknown y Down on The Upside sonaron en mi casa a todas horas aquellos años noventa e incluso compré en cuanto se editó el disco en solitario de Chris. Después, Audioslave fueron una de las mayores decepciones ante tamañas expectativas y la carrera posterior de Cornell tuvo momentos delirantes. Y le dejé de seguir con Scream. Esos cabreos que te pillas con tus ídolos cuando caen en lo que tu consideras patético. Pero años después lo ves con otra perspectiva y surgen los brotes verdes. Jugosas colaboraciones con Avett Brothers, conciertos acústicos con mucha clase. Vamos que deslices lo tiene cualquiera por mucho que haya recalcitrantes fans entre los que me encuentro que en un momento dado echen pestes....




La noticia como a millones de personas me cogió por sorpresa. Siempre tuve la imagen de un Cornell fuerte, decidido con un punto de arrogancia y siempre manejando el sarcasmo y la ironía. Un amigo me comentaba hace poco que tras la lectura de Todo el mundo adora nuestra ciudad se había quedado con la impresión de que Chris Cornell era un tipo ambicioso, que siempre tuvo claro que iba a ser una estrella y que haría lo que fuese por conseguirlo. Pero esto no son más que impresiones. Las investigaciones apuntan a un suicidio algo que no me esperaba ni por lo más remoto pero está claro que no conocemos ni siquiera a las personas que tenemos cerca como para siquiera atisbar lo que ha pasado por la mente de uno de tus músicos favoritos a miles de kilómetros de distancia. 








domingo, 14 de mayo de 2017

Cracker. HellDorado 12/05/2017

Tras el concierto de Cracker en el Kafe Antzokia mi objetivo era verles en Helldorado. Pero me quedé sin entradas. Una pena. Hubiese sido emotivo volver a esa sala y ver a a la banda en compañía de mi primo Oscar que si tuvo la fortuna de repetir. Me hace especial ilusión volver a publicar un texto suyo en este cochambroso blog. La anterior vez fue con el Living with war de Neil Young. Así que ahí va. Avanti tutti...

Recien llegado de la última visita a Gasteiz. Feliz de poder disfrutar de una preciosa ciudad, un ambiente que me encanta, unos bares para conocer uno a uno, sin prisas, gran gastronomía, y el mágico encanto medieval, hacen de Vitoria un lugar único. Si a eso le añadimos el gran atractivo de tener, entre otros lugares, una sala de conciertos con una programación anual de quitarse el sombrero; pues el conjunto y la suma de caracteres se unen para hacer de un concierto algo muy especial.

Lo primero es destacar la sala HellDorado como uno de los lugares de peregrinación a los que hay que ir de visita siempre que se pueda. Preciosa sala, un ambiente muy agradable, el sonido es buenísimo y la visión del escenario perfecta, al igual que las luces. Todo un referente que ya quisieran muchas reputadas salas en el panorama nacional, sin hablar que tienen una participación por parte del público de lleno casi todos los días de conciertos. Un placer poder ir de vez en cuando.

Esta vez nos acercamos con muchas ganas de volver a ver a Cracker. Todo un referente en la  "American music" a los que llevo siguiendo desde que se entremezclaron con las bandas de Seattle con las que no creo que pegaran mucho dado su estilo, pero en las que se apoyaron para darse a conocer en un tiempo en los que su música no encajaba con lo que emergía. Han pasado muchos años y ahí siguen poco a poco,disco a disco,y con el mismo gran nivel creativo que hace 20 años. Mucha carretera y tantos conciertos encima es lógico que se vean en directo como su estado mas puro, puesto que la venta de discos no creo que les de para mantener sus ranchos allá en Bakersfield. A eso es a lo que se llega después de mucho tiempo tocando en vivo, a la perfección en el sentido del directo.

Unos conciertos en los que no sobra ni una sola nota,todo está ejecutado con precisión y maestría, pero con un carisma suficiente para no parecer maquinas tocando sin mas sentido que el de tocar y a otro sitio. Ya en su penúltima visita al Azkena Rock Fest nos dejaron claro que son una banda de directo con "hits" para todos los gustos. Pero lo que vivimos hace un año y medio en su visita a Gasteiz presentando su último album fue de impacto total. Show completo de dos intensas horas con un repertorio impecable y una banda en estado de gracia, con un disco doble recién estrenado, que es otra obra maestra.

Hoy me quiero centrar en su última visita a Gasteiz. Ya estaba informado del concierto de Bilbao y sabía que este concierto iba a ser también muy especial. ¿Porqué? pues por la referencia de su visita anterior y que encontrarse con esa magia en directo requiere de clase y estilo de lo que Cracker andan sobrados. Magia en la guitarra de J. Hickman. Cada nota es un toque especial  y con un Fender Stratocaster, un pequeño ampli Twin Reverb y dos miseros pedales, nos da unas clases de sencillez, pureza y sutilidad únicas. Por un momento crees estar en el éxtasis de comunicación entre fan y músico. Y es que Lowery-Hickman son un dúo de lo mejor de la música High-Class.

Esperas que repitan repertorio parecido al de la última vez, y no, ni mucho menos, tienen un set-list para variar lo que quieran. Para poner y quitar a su antojo que todo encaja perfectamente. Me llamo mucho la atención como temas como The golden Age, que tiene 20 años, encajan a la perfección detrás de Almond grove canción de su último disco. Pasan de la sutileza de California country boy a pepinazos como Low como si nada. Hubo canciones de su primer disco que no desentonan nada con temas de sus últimos vinilos y se pueden permitir el lujo de "pasar" de tocar discos enteros. 

A esto me refiero a que de Sunrise In The Land Of Milk and Honey no tocaron ni un solo tema, teniendo ahí dentro un temazo como Turn on, Tune In, Drop Out With Me o de el vinilo Berkeley to Baskerfield olvidarse del disco uno,y no tocar ni un solo tema siendo el disco mas vigente. Aún así,saben que su repertorio es intachable. Dos horas de concierto y tres bises que nos regalaron pese a verse ya cansados después de tanta gira. Me quedé con ganas de escuchar Pictures of Matchstick Men de Status Quo, un bonito homenaje a Rich Parfitt, que en Vitoria si tenian en el set-list pero que no llegaron a tocar. A cambio sonaron King of Bakersfield o San Bernardino boy que Hickman me añadió a rotulador en la hoja del set-list y me firmo con todo el cariño del mundo. Un tipo encantador que te atiende amablemente,se hace fotos con quien sea y charla contigo sin ningun tipo de ego. Grande Hickman, muy grande.¿Que mas se puede pedir? Veladas así se te clavan en la cabeza, pero sobre todo en el c o r a z ó n.


domingo, 7 de mayo de 2017

Cracker + Marah. Kafe Antzokia 06/05/2017

Debería estar sobando y no aquí dándole a la tecla pero mi grado de excitación hace que casi siempre que voy a uno de esos conciertos que me chiflan terminé aturullado perdido intentando poner en orden los acontecimientos. O algo así. No cabe duda de que mi predisposición era más que buena. Salir de trabajar a las nueve de la noche para presenciar el concierto de dos bandas que te flipan con los amigos.... Pues eso, que fui todo ciclado. 

Fue bonito presenciar el retorno de Marah con casi su mejor formación al completo. Su show tuvo los ingredientes habituales de locura, caos sónico y entrañables partes acústicas y claramente fue de menos a mas. Al parecer tienen nuevo disco, supongo que con esta formación y ya estoy deseando escuchar su regreso. Ayer hubo momentos realmente emotivos, esas fantásticas The Dishwasher´s Dreams y Sooner or later y el cierre perfecto con Angels of destruction y Walt Whitman Bridge. Buenas vibraciones.


En contraste con la locura y el adrenalitico final de Marah, Cracker salieron con calma en trío acústico, David Lowery, Johnny Hickman y Pistol a la steel guitar Un inicio pausado que me descolocó por completo con Dr Bernice de su primer disco (sin duda el que menos trillado tengo) a la que siguió Been Around The World. Un calentamiento muy interesante que no hizo sino añadir excitación entre la concurrencia. Me encanta cuando las bandas empiezan de esa forma con sutileza, sugiriendo más que mostrando. Con el resto de la banda siguieron por esa línea tranquila con Almond Grove que ya es un clásico y The Golden Age.

El sonido fue perfecto en todo el concierto. Me comentaba Su que sonaba como el disco. Y eso es una puta gozada. Lowery cantó como el sabe con la dosis de melodía y con esos arrebatos de pura furia y mala hostia que me vuelven loco. Y lo de Hickman es directamente para perder la chaveta. No sólo toca sus partes de guitarra con elegancia y precisión sino que encima cuando canta y hace coros le da un plus al tema en cuestión. Espectaculares California Country Boy y Wedding Day. Insisto su voz es tan buena como la de Lowery. 

Respecto a los conciertos que les vi hace año y medio el repertorio varió considerablemente incluyendo temas como Dr Benrnice, I want everything, I live in LA, Take The Skinheads Bowling y una sorprendente y para mi desconocida versión de Status Quo, Pictures of Matchstick Men. No podían irse sin darnos One Fine Day aunque esta misma frase la podría escribir de muchos otros temas. Es la hostia cuando te gusta tanto una banda y te faltan horas para que te den todo lo que quieres. Por eso me encantaría seguirles de gira por toda la geografía nacional, ja, ja. Hoy 90 afortunados les van a ver en el Whisky Bar Los Picos de Lierganes. Sería la hostia estar ahí. Cracker Forever!!!!






sábado, 6 de mayo de 2017

Cracker. Something You Ain´t Got

Un doble cartel de lujo aterriza esta noche en mi ciudad. El Antzoki recibe a Marah y Cracker, dos bandas que me han proporcionado maravillosos momentos tanto en estudio como en directo. De los primeros tengo dudas, no sé en que momento estarán, dada  su convulsa historia pero me apetece mucho vibrar de nuevo con los temas de 20000 streets under the sky, If You Didn´t Laugh You´d Cry o Kids In Philly. Sus conciertos de hace diez años eran divertidos a más no poder, la esencia del rock´n roll a escasos metros. Molaría recuperar esa magia de nuevo.

Ningún atisbo de duda con Cracker. Una banda fiable a más no poder. Tanto en estudio como en directo. Los bolos que vi tanto en Helldorado como en el Wop Festival me colmaron de dicha. Es una de mis bandas favoritas de la historia. Nunca conseguirán el éxito masivo. Lo más cerca que estuvieron de algo parecido fue a principios de los noventa con Low pero jamás han dado un paso en falso y su discografía está repleta de joyas. Incluso los discos a los que en su día no saqué el jugo habitual se tornan vitales hoy. Ahí va ese fantástico inicio de Greenland, con Something You Ain´t Got.... Eternos Cracker.




miércoles, 26 de abril de 2017

Buddy Miller. Written In Chalk

Written In Chalk se ha convertido desde que llegó a mi casa en un disco de referencia. Acudo a él a menudo y siempre que lo pongo lo escucho del tirón con el libreto entre mis manos. Es de esos que hay que tener original si o si. La música es maravillosa y el artwork hace honor a su nombre. El disco me lo grabó un amigo cuando se publicó hace siete años y las primeras escuchas no me impactaron pero le dí tiempo y se ha convertido en un imprescindible en mi hogar, sencillamente uno de los álbums más bellos y especiales que he escuchado en mi vida. 

Written In Chalk se editó en 2009 cinco años después del brillante Universal United House of Prayer. Un lustro entre disco y disco es mucho tiempo pero la espera mereció la pena. Todos las composiciones, excepto tres versiones, llevan la firma de Julie Miller. El primer reconocimiento tiene que ser para ella. El nivel de las canciones es supremo tanto en los temas más lentos como en los más movidos. No importa el tempo, los temas son buenísimos así que Buddy se tuvo que sentir afortunado de ejecutar este material rodeado de algunos de los músicos más precisos que pululan por Nashville como Chris Donohoue al bajo, o John Deaderick al piano y teclados junto a las brillantes aportaciones de Patty Griffin, Larry Campbell al violín o Robert Plant y las hermanas McCray. Un equipo estelar para arropar unas composiciones arrebatadoras. 

El disco se abre con Ellis County con el violín de Larry Campbell y en seguida aparece la espectacular voz de Buddy Miller interpretando una letra emotiva a más no poder...Uno de los puntos fuertes del disco es la labor vocal de Buddy. Un cantante excelso sin necesidad de florituras. Alucino con cómo canta. Espectacular. Me vuelve loco en el tema 6, One Part, Two Part en la que le secundan las hermanas McCray. Cuando las voces de Regina y Ann se unen a la de Buddy es la gloria absoluta. 




Me vuelve loco poner este disco a tope en el equipo de sonido. A máximo volumen. No es que el disco tenga tema cañeros pero tiene poderío, un sonido contundente, inigualable, que alcanza su cima en canciones como Gasoline and Maches, What you gonna do Leroy con Robert Plant interpretando una parte de la canción o en la crujiente Memphis Jane, un tema en el que la guitarra de Buddy Miller echa chispas. Porque además de un excelso  cantante, compositor y productor, Buddy es un guitarrista antológico. Puedo escuchar este tema en bucle. Y como he escrito antes esto tiene fuerza, poderío, tengo siempre la misma sensación eufórica cuando escucho este álbum que lo que siento con The Lonesome Jubile. Todos los instrumentos se aprecian con total intensidad y violínes, mandolinas o acústicas suenan más rockeros que nunca.

El disco tiene varios temas en los que la voz principal es la de Julie Miller. Tal vez un álbum completo de ese pelaje se me haría duro pero aquí sus aportaciones en esa tarea son exquisitas. Y son perfectas cuando se cruzan con otras voces como la de Buddy en Ellis County o Junede Patty Griffin en Don´t Say Goodbyede Regina McCray en Hush, Sorrow. Unos temas emotivos, bellos, algunos con texturas incluso jazz, todas con un toque especial, cortesía de esta encantadora pareja. 

Es complicado enmarcar este álbum en un estilo. Supongo que aparecerá en las estanterías del country pero esa etiqueta se queda corta, muy corta y no es representativa de los que encierra este disco. Uno de los propósitos de escribir en este cochambroso blog es recomendar al que por pura casualidad se pase por aquí discos que me han marcado y este Written In Chalk es una jodida maravilla de principio a fin. Ni quiero ni puedo disimular mi entusiasmo ante semejante artefacto. Ahora mismo suena a todo volumen Memphis Jane a todo volumen, joder, tiemblan las putas ventanas, la guitarra de Buddy echa chispas... No te pierdas esto.


sábado, 22 de abril de 2017

Canciones para el Record Store Day

Me dice un compañero de trabajo que el Record Store Day ha terminado convirtiéndose en un negocio como todas las ideas buenas que funcionan, que de alguna forma se ha pervertido su espíritu inicial. Ni idea. Tal vez o quizá es que mi colega es un poco gruñon. En cualquier caso vamos a celebrarlo como se merece. Aquí en mi ciudad, Bilbao, tan sólo resiste Power Records veterana tienda en la que he invertido mis buenos ahorros para llevarme infinidad de joyas. Compraba en más sitios como Long Play u Oxford pero en Power tenían de todo y te conseguían golosinas que sólo de esa forma podías adquirir. Actualmente no se como siguen porque con Internet... Pero me alegro por ellos. 

He pasado mis buenos ratos rebuscando en sus estanterías mientras escuchaba la selección musical de turno con la que un alto porcentaje solía coincidir. Recuerdo hacerme con la última copia que les quedaba en ese momento y que sonaba en la tienda de Down by the old mainstream de Golden Smog. Lo tengo presente porque llevaba un rato largo en la tienda y estaba flipando. Todas las canciones del disco me parecían a cada cual mejor y finalmente me lo llevé. Barato para todo el rendimiento que le he sacado. Al igual que Goodnight Sun primer disco en solitario de Mike Farris, o la caja de The Faces que me regaló mi hermana o por supuesto y no voy a dejar la oportunidad de nombrarlo de nuevo: DON´T GIVE UP ON ME de Solomon Burke. En fin, Salud! A ver cuántos años más resistimos. 






martes, 11 de abril de 2017

Happy Birthday Jim Lauderdale!!!

Hoy cumple 60 años Jim Lauderdale precisamente el día en el que se anuncia un concierto exclusivo en Barcelona el próximo 14 de mayo a las 19:30. Cuando me he enterado por los colegas de que venía este tipo se me ha acelerado el pulso. He pensado que iba a ser una minigira por varias ciudades pero la cita es sólo en Barna. Sería la leche asistir a este bolo. Tengo unas ganas increíbles de disfrutar de la música de este hombre en directo. En los últimos años he sacado chispas a unos cuantos de sus discos. Ahora mismo estoy con su último London Southern, por cierto otra puta joya a la altura de Black Roses, Patchwork River o Soul Searching. Infalible Lauderdale. El puto amo.


domingo, 9 de abril de 2017

Van Halen I

Bien entrados los noventa en el instituto mi amigo Rober me dejó una tanda de discos histórica. Una semana me obsequió con los seis primeros de Black Sabbath, a la siguiente lo mismo con Alice Cooper y finalmente el sexteto inicial de Van Halen con David Lee Roth al frente. Las tres me fliparon y Van Halen me volaron la cabeza. Vinieron para quedarse y hoy en día es una de las bandas que más escucho. Cualquier días es bueno para hacer sonar su música. Buenas vibraciones por doquier. No viví la era hard rock en su época, aquellos años yo estaba en otras lides pero si la música es buena cualquier momento es el adecuado para descubrirla. 

Es para partirse la caja que cuando yo estaba volando alto con esos seis antológicos discos de Van Halen el cantante de los de Pasadena era Gary Cherone... Urticaria sólo pensarlo. Más de veinte años después mi pasión por este combo lejos de disminuir no ha hecho sino aumentar. Es una pena que el legado de Van Halen con David Lee Roth haya sido tan maltratado sin apenas reediciones, ni material audiovisual, sin sacar provecho de todas esas grabaciones. Todavía albergo la esperanza de que algún día vea la luz una edición de lujo de esas míticas Looney Tunes Merrie Melodies.

Hoy que ha salido el sol el mejor disco para calzarse en mi pequeña caminata matutina es el debut de Van Halen. 35 minutos, más o menos lo que tardo en llegar al curro de pleno subidón matutino cortesía de David Lee Roth y cía. Pocos inicios han sido tan rompedores como esta primera rodaja. Van Halen pusieron el listón altísimo con este disco. Que me aspen si esto no es como un jodido greatest hits. Todas las canciones de escándalo. Las mejores características del combo en cada tema del álbum. Portentosa la versión del You Really Got Me, eclécticas y repletas de matices tanto Ain´t Talkin´Bout Love como Jamie´s Crying. La clase de canciones con enorme potencial comercial que no pierden su encanto escuchadas tropecientas mil veces.



Todo comienza con Runnin´With The Devil una invitación perfecta para entrar en el universo de esta banda. En Eruption Eddie Van Halen se presenta en sociedad: Hola soy Eddie, miren lo que hago, ni lo intenten en sus casas... Atronador. Sin duda es el tema que define su estilo pero la paleta sonora de este tipo es amplia: Eddie podía ser además del tipo más rápido y rompedor con la guitarra el que construía los riffs más solventes y deliciosos del mundo. Suena ahora el comienzo de Feel Your Love Tonight y caigo rendido ante semejante despliegue. Qué puedo escribir sobre Little Dreamer. No hay nada más cool sobre la faz de la tierra. La cover de Ice Cream Man es la canción hecha a medida del gran Diamond Dave

Una constante en todo el disco y extensible a los seis primeros trabajos de Van Halen es la bendita compenetración entre la sección rítmica. Me alucina el sonido de batería de Alex Van Halen y un podio bien alto para el bajo de Michael Anthony y sus vitales y referenciales coros, una marca de la casa ineludible. El culmen de todo esto es ese momento en el minuto 2:49 de I´m The One. Ese es el mejor resumen de lo te ofrecen Van Halen. 



Siempre me llamó la atención que el productor de semejante artefacto fuese Ted Templeman. Un tipo que se convirtió vital en la grabación y en la carrera de Van Halen y del propio Roth en solitario. Era alguien que a priori venía de un lugar muy distinto pero supo sacar chispas al torrencial talento de estos cuatro tipos. Y es que el sonido del álbum es único. No sé cuál era el secreto de Templeman pero con lo llevo al infinito y más alla. Van Halen, uno de los debuts más rompedores de la historia.


viernes, 31 de marzo de 2017

Dylan, Steel Panther y punk blues

Otra mañana entretenida en el laboro. Numerosas novedades discográficas de la más variada índole. El lanzamiento más mediático sin duda el de Bob Dylan. Nuevo disco, triple ni más ni menos. Versiones de temas popularizados por Frank Sinatra. Así con un par. No se conforma el judío de Minnessotta con endosar un disco de ese pelaje, no, mejor tres de una tacada. A ver quién puede más. ¿Le habrán reído esta nueva gracia los dylanitas de este mundo? 

Lo hemos puesto y a la media hora mi compañero me ha espetado: Esto es muy duro... En fin cada día admiro más al jodido Dylan. Hace lo que le sale del nardo. Sin duda puede permitírselo. Ya estuvo de risa lo del Nobel pues ahora con este disco continúa su senda cómica... El despiporre total ha sido cuando hemos curioseado el libreto. Ahí aparece Dylan acompañado de una despampanante morena, ambos lucen un ridículo sombrero y miran a la cámara apoyados en un coche que parece tener las ruedas pinchadas. Momento delirante. Esa foto da para mucho. 

Uno se espera estas cosas del nuevo disco de Steel Panther que ha compartido fecha de lanzamiento. Y si, en efecto, en el libreto de estos comediantes heavy metaleros las fotos están a la altura de las expectativas. Confieso que no me he atrevido a hacer sonar el álbum en la tienda. He sido un cobarde pero seguro que era más digerible que la profanación del cancionero de Sinatra a cargo del bueno de Dylan. Finalmente he optado por una novedad de un grupo del que no tenía ni una referencia. He buscado algo para ver como lo definían: punk blues ponía, pues venga, allá vamos.... Pero ni me acuerdo del nombre.

lunes, 27 de marzo de 2017

Indies, indios y jazz ultrajado

Esta semana ha sido muy divertida en la tienda. A pesar de la escasa afluencia de clientes los que se han acercado han dejado el pabellón muy alto. El viernes por ejemplo, el día que se editaba Zona Temporalmente Autónoma el nuevo disco de Los Planetas, mientras sonaba (como dice Kevin Spacey en la escena final de Seven cuando aparece un perro muerto: Yo no he sido) un cliente habitual me ha soltado una retaila cargada de odio contra el mencionado grupo: que si es una vergüenza, que si deberían estar en la cárcel, que si no se les entiende lo que cantan... Según me soltaba la ristra de improperios me he acordado de los fulminantes epítetos que The Man de cuando en cuando les ha dedicado en las páginas de Popular 1, ya saben aquello de eunucos, grupos a los que les falta pelotas, gente embriagada con el cantante de Love Of Lesbian... Ja, ja, ja. 

He pulsado la opinión sobre Los Planetas de un compañero de trabajo perteneciente al club de fans de Ac/Dc, Guns N´Roses y Metallica... Conocía la respuesta: Esto es una puta mierda. Y en fin, estoy de acuerdo. Solo que yo soy más políticamente correcto y voy a apuntar un huidizo y cobarde cuestión de gustos. El cliente que he mencionado al comienzo me decía que no entendía el éxito de Los Planetas y de muchos grupos indies y sinceramente yo tampoco pero es que no hay nada que entender. Tienen un público muy fiel que les sigue con devoción y unos cuantos medios que les han reído las gracias hasta la saciedad. El disco de marras se está vendiendo de cine y aunque sólo sea porque beneficia al maltrecho negocio que lo siga haciendo. 

Pero el enfado del primer cliente ha quedado a la altura del barro cuando ha venido un fanático del jazz que ha despotricado una y otra vez contra nuestra maltrecha sección del género en cuestión. Su enervamiento ha alcanzado proporciones bíblicas con sentencias a viva voz tipo: No cuidáis el jazz, solo traéis lo comercial para terminar con el habitual quiero hablar con el responsable. En un momento dado he desconectado y en mi cabeza sonaba en bucle mi admirado Hello From Venus. Se la dedicó a ambos.


sábado, 25 de marzo de 2017

Happy Birthday Aretha!

Hoy cumple 75 años Aretha Franklin. Hace unas semanas la Reina del Soul anunció que se iba a retirar paulatinamente de los escenarios y que en septiembre editará un último álbum producido por Stevie Wonder. En los últimos años su actividad ha sido escasa pero como siempre sus apariciones han sido apoteosicas. Cualquier día es mejor si suena la música de esta mujer. Bucear en su discografía es fuente inagotable de placer y sus años en Atlantic están grabados a fuego. Todo quisqui le hace los recados a la gran Aretha. Incomparable e inigualable. 



jueves, 23 de marzo de 2017

Los Deltonos. Sur

Hoy se edita el nuevo disco de Los Deltonos. De título homónimo ya se puede adquirir en su web y en las tiendas más selectas. Mis expectativas son más que altas. El año pasado me dio fuerte por esta banda y vinieron para quedarse. Les vi por primera vez (y ansío muchas más) recuperé clásicos incunables como GT, en mi casa sonó a todas horas Salud! y descubrí una sabrosa rodaja que me faltaba: Buenos Tiempos. Todas referencias ineludibles para el que escribe junto a los proyectos en paralelo y solitario de Hendrik Rover, garantía de calidad. Y sin perder de vista el Six Pack II que editaron en octubre y por el que pronto juntaré unas líneas. Pasaré por caja a principios del mes que viene que ahora estoy canino. Mientras a disfrutar con Sur....


miércoles, 22 de marzo de 2017

Alejandro Escovedo. Kafe Antzokia 21/03/17

Hace unos meses un amigo que suele pasarse por la tienda me comentó que en marzo venía a tocar Alejandro Escovedo. La fecha quedaba muy lejos pero mi colega me dijo que había que pillar la entrada ya, ipso facto. Ese grado de excitación que se tiene con las grandes citas. En seguida me percaté de que mi amigo tenía razón. Por Escovedo tenía que hacer ese esfuerzo extra que realizo para los bolos que no me quiero perder. Hoy en día mis circunstancias hacen que deba seleccionar los conciertos mucho más que hace unos años y cada cita requiere su logística. 

Si llego a hojear información en Internet sobre el concierto, sabiendo el set list y demás tal vez no me hubiese animado pero como tengo la sana costumbre de un tiempo a esta parte de limitar mi exposición a este medio y no indagar en lo que va a tocar el artista en cuestión pues he ido al concierto y he disfrutado como un enano. El mejor resumen lo ha hecho un colega al finalizar: No ha tocado ni la mitad de canciones que quería escuchar pero me ha encantado. Y esa es la verdad. 

Escovedo ha reclutado a la banda italiana Don Antonio para acompañarle en esta gira europea y los transalpinos se han hecho un fabuloso hueco en el cancionero de este superviviente de Texas al que parece que los vaivenes de la vida le han hecho más fuerte y con más ganas de rockear que nunca. Escovedo nos ha mostrado su cara más rockera, ese toque salvaje y chulesco que mi en mente le emparenta con Iggy Pop y con la escena punk pero sin perder de vista las raíces. Si no recuerdo mal ha comenzado con Can´t Make Me Run de Big Station a la que ha seguido la adictiva Horizontal que abre su último trabajo, un Burn Something Beautiful del que tan sólo había escuchado cuatro temas y que tengo ganas de conseguir ya.

Con una larga carrera a sus espaldas Alejandro Escovedo podría haber confeccionado un set list totalmente distinto y la hubiésemos gozado igual. Hay mucho material en el que perderse pero Escovedo ha optado por dar cancha a Burn Something Beautiful y lo ha defendido con inusual entusiasmo y vehemencia. Me ha ganado por completo. Además he disfrutado de lo lindo con una hipervitaminada Castanets de mi adorado A Man Under The Influences, y también ha caído de Real AnimalSister Lost Soul  y una fantástica Always A Friend para despedirse.

Tras una mínima espera Escovedo ha regresado para ofrecer un inusual bis. A pesar de tener canciones propias para llenar otros cuantos conciertos más se ha despedido de forma sorpresiva con dos versiones dispares pero entrañables ambas: A Thousand Kisses Deep de Leonard Cohen y Like a Hurricane de Neil Young. Y ya se sabe si un concierto termina con una canción del Tito Young ya te puedes ir a dormir con sonrisa millonario.






martes, 14 de marzo de 2017

Gregory Porter. Liquid Spirit

Uno de los cantantes que más portadas ha acaparado en los últimos años de revistas especializadas en jazz y blues es sin duda Gregory Porter. La crítica casi de forma unánime le ha aupado a lo más alto. Y no se me ocurre ninguna razón para negarle el trono. Todo lo contrario. Cada paso que da es más sólido. Discos tan vibrantes como Be Good o Liquid Spirit son buena prueba de ello. Hace un par de años vino a Bilbao a un teatro por seis miserables euros. Ojalá vuelva porque ese ha sido uno de los conciertos que más me ha jodido perderme en mucho tiempo. 

Porter está actualmente en el histórico sello Blue Note, toda una referencia en el mundo del jazz. Pero aunque grabase para la disquera más pequeña del planeta es necesario que la música de este hombre trascienda. Merece mucho la pena. Talento a raudales a la hora de interpretar y componer. Así que me alegro de que esté gozando del éxito suficiente para llevar su música por todos los rincones del mundo. Liquid Spirit me ha terminado gustando tanto como Be Good y eso son palabras mayores. Y por supuesto estoy deseando escuchar con detenimiento su última obra Take Me To The Alley.

Liquid Spirit sigue los mismos parámetros que Be Good. No hay ruptura y ni falta que hace mientras Gregory Porter siga tan inspirado componiendo canciones con las que caes rendido si o si. Este disco tarde más en asimilarlo que Be Good pero con el tiempo los sitúo a la par. No hay relleno. Todos los temas están a un nivel altísimo. Nuevos clásicos que añadir ya desde la inicial No Love dying, tema adictivo con un pequeño sólo de saxo que sigue la estela del piano. Tanto Chip Crawford (piano) como Yosuke Sato (saxo alto) se salen. Lo hacen en todo el disco. Por ejemplo en la que da titulo al disco, Liquid Spirit, imposible dejar de chasquear dedos y moverte al son de esta tonada.


Lonesome Lover (Abbey Lincoln/Max Roach) es junto a The In Crowd (Billy Page) y I Fall In Love Too Easily (Sammy Cahn/Jule Styne) las únicas tres canciones no compuestas por Gregory Porter. Este tipo podría perfectamente haber dejado el disco con sus once canciones originales y el resultado sería igual de bueno. Sus temas propios son tan buenos o incluso mejores que cualquier versión que afronta. Cuando le da por realizar temas más desnudos, tan sólo su voz y el piano el resultado es tan espectacular como cuando le acompaña el resto del combo. Buena prueba de ello es Water Under Bridges.

En Nueva York Gregory Porter ha encontrado una banda fiable a más no poder. Desconozco la procedencia de todos estos músicos. Si tenían el culo pelado de actuar en los muchos garitos consagrados al jazz que hay en NY o si ya son profesionales reputados pero es una gozada escuchar lo compenetrados que están. Suena ahora Free y que me aspen si esto no podría ser un clásico de jazz de cualquier leyenda que pase por tu mente. Adoro poner este tema a todo volumen. 


La duración de la mayoría de los temas oscila entre los tres y cuatro minutos. No hay devaneos gratuitos, solos metidos con calzador ni alardes innecesarios. La canción es lo importante. Bendito Porter. Los tres temas que superan los cinco minutos son la mencionada Free que es una maravilla de principio a fin y los dos últimos, When Love Was King y I Fall in Love To Easily. En estas piezas nada corre el riesgo de descarrilar. Cuesta algo más entrar en ellas pero suponen un bonito colofón al disco.

Me compré el disco nada más editarse y durante mucho tiempo vivió a la alargada sombra de Be Good pero insisto hoy en día me parece tan bueno como ese. Además a la tienda llegó en noviembre una edición especial con cuatro temas extras y un dvd y no me pude resistir a comprarlo a un precio de risa por cierto, 6,99 euros. El que tenía se lo he regalado a un gran amigo que sé que lo va a apreciar. Con que le guste la décima parte que a mi ya lo va a flipar.

domingo, 5 de marzo de 2017

Anthony Kiedis & Larry Sloman. Scar Tissue

Titulada como una de las canciones bandera de Californication, se publica en España Scar Tissue, la biografía de Anthony Kiedis diez años después de que viese la luz en el mercado norteamericano. Cuando la recibimos en la tienda hace un par de meses llamó mi atención porque la edición en castellano corre a cargo de la editorial Capitan Swing una de mis favoritas de los últimos años con un catalogo más que interesante. Pero he tardado en cogerla. Llevo mucho años desenganchado de Red Hot Chili Peppers. Me tengo que remontar al disco Stadium Arcadium, último álbum al que le dí una oportunidad. Después de aquel lo poco que he escuchado de las huestes de Kiedis y Flea ha sido descorazonador. 

El verdadero motivo por el que cogí el libro fue por este comienzo: Llevaba tres días seguidos chutándome coca con Mario, mi camello mexicano, cuando me acordé del concierto de Arizona... Antes en la introducción Kiedis nos ha contado en un inicio muy efectista que está a punto de chutarse ozono para tratarse la hepatitis que padece. De modo que a mi me ha ganado. Lo reconozco, me va mucho el tema de las drogas y aquí es el leit motiv principal. Kiedis lo cuenta todo con naturalidad y no agobia con moralina barata. Cuenta su descenso a los infiernos con arrojo y sin ahorrarse nada en el camino. 

Supongo que la mano del colaborador Larry Sloman es fundamental a la hora de dotar al libro de un toque literario efectivo. Yo no he podido dejar de leerlo desde que lo cogí. El viaje de Kiedis a las más variadas sustancias se inició pronto, muy pronto. Siendo un niño de apenas de once años se mudó a Los Angeles a vivir con su padre un reputado camello por cuya casa pasaban lo mejor de cada barrio: yonquis, putas, camellos.... Un ambiente ideal para una criatura. Anthonhy pronto probó de todo y cada vez quería más. Las mezclas eran lo suyo: cocaína, heroína, speed, alquitrán negro... A nada le hacía ascos. Es una constante en el libro. Cuando no estaba en la banda y años después estando en una de los grupos más vendedores del planeta y siendo multimillonario.

La cantidad de veces que entra y sale de clínicas de desintoxicación es sorprendente dando lugar a relatos de los más variopintos, casi siempre deprimentes pero alguno divertido de lo surrealista que es la situación como aquel en el que Anthony trepa por una canasta de baloncesto para saltar un muro y darse el piro del centro en cuestión. Minutos después estando en un banco para sacar dinero y fundirse la pasta en drogas observa como le han seguido desde el centro y se ve rodeado. En su mente no está rendirse e inicia una huida condenada al fracaso que terminada con un placaje contundente cortesía de uno de los armarios que le vigilaba...

Aunque el mundo de las drogas con sus buenas dosis de sexo centre muchas páginas del libro también hay  lugar para la música. Mientras leía el libro me he vuelto a sumergir en los primeros seis discos de estos locos e incluso le he dado cancha a otra vez a Californication. La lectura de este libro me ha reafirmado en que si hay un elemento clave en la trayectoria de Red Hot Chilli Peppers ese no es otro que John Frusciante. Su contribución fue decisiva en el disco que les catapultó a la fama: Blood Sugar Sex Magik. Y años después su regreso en Californication también supuso un éxito, comercialmente incluso mayor. 




Kiedis habla de sus compañeros con cariño sin obviar los desencuentros que son especialmente llamativos con Frusciante tras el éxito de Blood Sugar Sex Magik. Su complicidad con Flea arranca desde muy jóvenes y tenía una conexión especial con Hillel Slovak guitarrista fundador de la banda con el que grabaron dos discos muy golosos: Freaky Styley y The Uplift Mofo Party Plan. El estilo de Slovak también fue pieza fundamental en el sonido de RHCP. Cuando Slovak murió de sobredosis en junio de 1988 a Kiedis la noticia le pilló colocado perdido... 

Tenía mucha curiosidad por conocer los entresijos de las grabaciones y he encontrado lo que buscaba como una cachonda anécdota protagonizada por el inefable George Clinton que les produjo Freaky Styley a petición de la banda tras recibir unos honorarios de 25.000 dólares como se encarga de recordar Flea. Por el estudio donde grabaron el álbum se solía pasar un gánster proveedor de cocaína que venía a reclamar su pasta a Clinton el cual se hacía el longis con gracia hasta que halló la solución dejando al tipo en cuestión meter su voz en un corte del álbum para que el ganster con ínfulas interpretativas saciase su dosis de ego.




La grabación del disco Blood Sugar Sex Magik es otro de los puntos fuertes del libro. Anthony confiesa que disfrutó como nunca de la experiencia. Habla muy bien del productor Rick Rubin y de Brendan O`Brien que en ese álbum fue el ingeniero de sonido y confiesa que el éxito del disco no le supuso ninguna insalvable contradicción, es más que no cree que la banda se vendiese en absoluto y estoy totalmente de acuerdo con él. Ampliaron miras y venían cargadas de canciones antológicas. 

El libro llega hasta la grabación del disco By The Way aunque no se menciona casi nada de ese álbum. Para cuando Kiedis termina el volumen afirma que lleva seis años limpio pero que casi cada día en ese periodo ha pensado en abandonarse al centro de Los Angeles a volver a colocarse. Una sincera confesión que resume perfectamente el sentir del libro: incluso cuando el adicto cree que ha escapado a su condena, la tentación está ahí acechando todos los días. Desconozco si desde que se publicó el libro Kiedis ha vuelto a las andadas o ha logrado resistir limpio otros diez años más.



domingo, 26 de febrero de 2017

15 aniversario de la grabación de Don´t Give Up On Me

Nadie en su sano juicio podía dudar de que desde este cochambroso blog iba a dejar pasar la celebración del 15 aniversario de la grabación de Don´t Give Up On Me. En cuatro días, entre el 25 y 28 de febrero de 2002 Solomon Burke grabó bajo los mandos de Joe Henry un disco que siempre tengo presente. Una devoción atómica desde que mi hermana me lo regalase hace ya 15 años. De modo que otra vez recomiendo hacerse con una copia de esta obra de arte. No hace falta estar años para grabar un buen álbum en cuatro días con los ingredientes adecuados se puede cocinar un disco estratosférico. Voy a por mi dosis de nuevo. Y no será la última entrada. Eso fijo.


martes, 21 de febrero de 2017

Miles Ahead

Miles Davis es probablemente el músico de jazz más popular de la historia. Es el artífice del disco del género más vendedor de todos los tiempos y su figura es venerada por la crítica y por los músicos. Hasta ahora el cine no había indagado en su figura y el primer acercamiento se lo debemos a Don Cheadle que ha optado por una historia original que se aleja de los planos biopics tan habituales en Hollywood. 

Miles Ahead es una película arriesgada provista de un montaje por momentos loco, una especie de caótico collage, que va del presente al pasado continuamente sumergiendo al espectador en un ritmo trepidante a la par que confuso. A mi me ha cautivado. No he podido despegar los ojos de la pantalla a pesar de todo ese caos, o tal vez por eso mismo. No había leído nada sobre la película y me esperaba algo más convencional pero Cheadle se ha saltado todo para construir un film muy personal con más aciertos que errores.

Don Cheadle firma el guión y la dirección además de interpretar a Miles Davis. De las tres facetas la mejor es su actuación: portentosa en todos sus recovecos ya sea cuando sale con los pelos disparados en los setenta, como impecablemente trajeado en los flashbacks así como en la interacción con los personajes interpretados por Ewan McGregor y Emayatzi Corinealdi. Contenido cuando la escena lo requiere, explosivo en los momentos adecuados, siempre sutil, Cheadle es un actor espectacular lo viene demostrando durante muchos años y en Miles Ahead vuelve a estar fenomenal.

Cheadle sitúa la trama a mediados de los setenta cuando Miles Davis estuvo sin grabar nada durante cinco años. En el film se le muestra recluido en cada, luchando con sus terribles dolores por la cadera y la mayoría del tiempo colocado. Davis está fuera de onda, va con una pistola por la vida y la irrupción del personaje interpretado por Ewan McGregor le acciona de alguna forma. A partir de ahí se inicia una rocambolesca y sencilla trama no exenta de humor en la que Davis tiene que recuperar unas cintas del que será su próximo trabajo, el que rompa el silencio discográfico de cinco años. 



lunes, 20 de febrero de 2017

Ray Collins Hot-Club. Kafe Antzokia 17/02/2017

Siempre he sido un tipo fácil. Si una Big Band actúa un viernes a la noche en mi ciudad allí estaré. Es un cóctel que llama mi atención. Potente sección de viento, piano saltarin, guitarras nítidas y concisas y un cantante a medio camino entre el crooner y el rockero de los cincuenta que me recordaba cuando sonreía al gran Kevin Spacey. Todas esas premisas se cumplieron en viernes a la noche en el Antzoki en el estupendo show de Ray Collins Hot Club. Que cuenten conmigo para la siguiente. Me quedé con pena de no pillar algún cd pero no pusieron merchandising. 

El show duró más de hora y media y no bajó de intensidad en ningún momento con muchos temas para perder la chaveta y bailar a lo loco en plan txoko libre. Música desinhibida que bebe de las fuentes originales, no se puede negar, pero lo que suma en el caso de Ray Collins Hot Club es que tiene una ristra de temas propios perfectos, al igual que sucede con Royal Crown Revue o Squirrel Nut Zippers. Se puede hacer música anclada en una época en concreto si se tiene material propio a la altura de los clásicos y estos tíos tienen canciones a borbotones.