sábado, 22 de abril de 2017

Canciones para el Record Store Day

Me dice un compañero de trabajo que el Record Store Day ha terminado convirtiéndose en un negocio como todas las ideas buenas que funcionan, que de alguna forma se ha pervertido su espíritu inicial. Ni idea. Tal vez o quizá es que mi colega es un poco gruñon. En cualquier caso vamos a celebrarlo como se merece. Aquí en mi ciudad, Bilbao, tan sólo resiste Power Records veterana tienda en la que he invertido mis buenos ahorros para llevarme infinidad de joyas. Compraba en más sitios como Long Play u Oxford pero en Power tenían de todo y te conseguían golosinas que sólo de esa forma podías adquirir. Actualmente no se como siguen porque con Internet... Pero me alegro por ellos. 

He pasado mis buenos ratos rebuscando en sus estanterías mientras escuchaba la selección musical de turno con la que un alto porcentaje solía coincidir. Recuerdo hacerme con la última copia que les quedaba en ese momento y que sonaba en la tienda de Down by the old mainstream de Golden Smog. Lo tengo presente porque llevaba un rato largo en la tienda y estaba flipando. Todas las canciones del disco me parecían a cada cual mejor y finalmente me lo llevé. Barato para todo el rendimiento que le he sacado. Al igual que Goodnight Sun primer disco en solitario de Mike Farris, o la caja de The Faces que me regaló mi hermana o por supuesto y no voy a dejar la oportunidad de nombrarlo de nuevo: DON´T GIVE UP ON ME de Solomon Burke. En fin, Salud! A ver cuántos años más resistimos. 






martes, 11 de abril de 2017

Happy Birthday Jim Lauderdale!!!

Hoy cumple 60 años Jim Lauderdale precisamente el día en el que se anuncia un concierto exclusivo en Barcelona el próximo 14 de mayo a las 19:30. Cuando me he enterado por los colegas de que venía este tipo se me ha acelerado el pulso. He pensado que iba a ser una minigira por varias ciudades pero la cita es sólo en Barna. Sería la leche asistir a este bolo. Tengo unas ganas increíbles de disfrutar de la música de este hombre en directo. En los últimos años he sacado chispas a unos cuantos de sus discos. Ahora mismo estoy con su último London Southern, por cierto otra puta joya a la altura de Black Roses, Patchwork River o Soul Searching. Infalible Lauderdale. El puto amo.


domingo, 9 de abril de 2017

Van Halen I

Bien entrados los noventa en el instituto mi amigo Rober me dejó una tanda de discos histórica. Una semana me obsequió con los seis primeros de Black Sabbath, a la siguiente lo mismo con Alice Cooper y finalmente el sexteto inicial de Van Halen con David Lee Roth al frente. Las tres me fliparon y Van Halen me volaron la cabeza. Vinieron para quedarse y hoy en día es una de las bandas que más escucho. Cualquier días es bueno para hacer sonar su música. Buenas vibraciones por doquier. No viví la era hard rock en su época, aquellos años yo estaba en otras lides pero si la música es buena cualquier momento es el adecuado para descubrirla. 

Es para partirse la caja que cuando yo estaba volando alto con esos seis antológicos discos de Van Halen el cantante de los de Pasadena era Gary Cherone... Urticaria sólo pensarlo. Más de veinte años después mi pasión por este combo lejos de disminuir no ha hecho sino aumentar. Es una pena que el legado de Van Halen con David Lee Roth haya sido tan maltratado sin apenas reediciones, ni material audiovisual, sin sacar provecho de todas esas grabaciones. Todavía albergo la esperanza de que algún día vea la luz una edición de lujo de esas míticas Looney Tunes Merrie Melodies.

Hoy que ha salido el sol el mejor disco para calzarse en mi pequeña caminata matutina es el debut de Van Halen. 35 minutos, más o menos lo que tardo en llegar al curro de pleno subidón matutino cortesía de David Lee Roth y cía. Pocos inicios han sido tan rompedores como esta primera rodaja. Van Halen pusieron el listón altísimo con este disco. Que me aspen si esto no es como un jodido greatest hits. Todas las canciones de escándalo. Las mejores características del combo en cada tema del álbum. Portentosa la versión del You Really Got Me, eclécticas y repletas de matices tanto Ain´t Talkin´Bout Love como Jamie´s Crying. La clase de canciones con enorme potencial comercial que no pierden su encanto escuchadas tropecientas mil veces.



Todo comienza con Runnin´With The Devil una invitación perfecta para entrar en el universo de esta banda. En Eruption Eddie Van Halen se presenta en sociedad: Hola soy Eddie, miren lo que hago, ni lo intenten en sus casas... Atronador. Sin duda es el tema que define su estilo pero la paleta sonora de este tipo es amplia: Eddie podía ser además del tipo más rápido y rompedor con la guitarra el que construía los riffs más solventes y deliciosos del mundo. Suena ahora el comienzo de Feel Your Love Tonight y caigo rendido ante semejante despliegue. Qué puedo escribir sobre Little Dreamer. No hay nada más cool sobre la faz de la tierra. La cover de Ice Cream Man es la canción hecha a medida del gran Diamond Dave

Una constante en todo el disco y extensible a los seis primeros trabajos de Van Halen es la bendita compenetración entre la sección rítmica. Me alucina el sonido de batería de Alex Van Halen y un podio bien alto para el bajo de Michael Anthony y sus vitales y referenciales coros, una marca de la casa ineludible. El culmen de todo esto es ese momento en el minuto 2:49 de I´m The One. Ese es el mejor resumen de lo te ofrecen Van Halen. 



Siempre me llamó la atención que el productor de semejante artefacto fuese Ted Templeman. Un tipo que se convirtió vital en la grabación y en la carrera de Van Halen y del propio Roth en solitario. Era alguien que a priori venía de un lugar muy distinto pero supo sacar chispas al torrencial talento de estos cuatro tipos. Y es que el sonido del álbum es único. No sé cuál era el secreto de Templeman pero con lo llevo al infinito y más alla. Van Halen, uno de los debuts más rompedores de la historia.


viernes, 31 de marzo de 2017

Dylan, Steel Panther y punk blues

Otra mañana entretenida en el laboro. Numerosas novedades discográficas de la más variada índole. El lanzamiento más mediático sin duda el de Bob Dylan. Nuevo disco, triple ni más ni menos. Versiones de temas popularizados por Frank Sinatra. Así con un par. No se conforma el judío de Minnessotta con endosar un disco de ese pelaje, no, mejor tres de una tacada. A ver quién puede más. ¿Le habrán reído esta nueva gracia los dylanitas de este mundo? 

Lo hemos puesto y a la media hora mi compañero me ha espetado: Esto es muy duro... En fin cada día admiro más al jodido Dylan. Hace lo que le sale del nardo. Sin duda puede permitírselo. Ya estuvo de risa lo del Nobel pues ahora con este disco continúa su senda cómica... El despiporre total ha sido cuando hemos curioseado el libreto. Ahí aparece Dylan acompañado de una despampanante morena, ambos lucen un ridículo sombrero y miran a la cámara apoyados en un coche que parece tener las ruedas pinchadas. Momento delirante. Esa foto da para mucho. 

Uno se espera estas cosas del nuevo disco de Steel Panther que ha compartido fecha de lanzamiento. Y si, en efecto, en el libreto de estos comediantes heavy metaleros las fotos están a la altura de las expectativas. Confieso que no me he atrevido a hacer sonar el álbum en la tienda. He sido un cobarde pero seguro que era más digerible que la profanación del cancionero de Sinatra a cargo del bueno de Dylan. Finalmente he optado por una novedad de un grupo del que no tenía ni una referencia. He buscado algo para ver como lo definían: punk blues ponía, pues venga, allá vamos.... Pero ni me acuerdo del nombre.

lunes, 27 de marzo de 2017

Indies, indios y jazz ultrajado

Esta semana ha sido muy divertida en la tienda. A pesar de la escasa afluencia de clientes los que se han acercado han dejado el pabellón muy alto. El viernes por ejemplo, el día que se editaba Zona Temporalmente Autónoma el nuevo disco de Los Planetas, mientras sonaba (como dice Kevin Spacey en la escena final de Seven cuando aparece un perro muerto: Yo no he sido) un cliente habitual me ha soltado una retaila cargada de odio contra el mencionado grupo: que si es una vergüenza, que si deberían estar en la cárcel, que si no se les entiende lo que cantan... Según me soltaba la ristra de improperios me he acordado de los fulminantes epítetos que The Man de cuando en cuando les ha dedicado en las páginas de Popular 1, ya saben aquello de eunucos, grupos a los que les falta pelotas, gente embriagada con el cantante de Love Of Lesbian... Ja, ja, ja. 

He pulsado la opinión sobre Los Planetas de un compañero de trabajo perteneciente al club de fans de Ac/Dc, Guns N´Roses y Metallica... Conocía la respuesta: Esto es una puta mierda. Y en fin, estoy de acuerdo. Solo que yo soy más políticamente correcto y voy a apuntar un huidizo y cobarde cuestión de gustos. El cliente que he mencionado al comienzo me decía que no entendía el éxito de Los Planetas y de muchos grupos indies y sinceramente yo tampoco pero es que no hay nada que entender. Tienen un público muy fiel que les sigue con devoción y unos cuantos medios que les han reído las gracias hasta la saciedad. El disco de marras se está vendiendo de cine y aunque sólo sea porque beneficia al maltrecho negocio que lo siga haciendo. 

Pero el enfado del primer cliente ha quedado a la altura del barro cuando ha venido un fanático del jazz que ha despotricado una y otra vez contra nuestra maltrecha sección del género en cuestión. Su enervamiento ha alcanzado proporciones bíblicas con sentencias a viva voz tipo: No cuidáis el jazz, solo traéis lo comercial para terminar con el habitual quiero hablar con el responsable. En un momento dado he desconectado y en mi cabeza sonaba en bucle mi admirado Hello From Venus. Se la dedicó a ambos.


sábado, 25 de marzo de 2017

Happy Birthday Aretha!

Hoy cumple 75 años Aretha Franklin. Hace unas semanas la Reina del Soul anunció que se iba a retirar paulatinamente de los escenarios y que en septiembre editará un último álbum producido por Stevie Wonder. En los últimos años su actividad ha sido escasa pero como siempre sus apariciones han sido apoteosicas. Cualquier día es mejor si suena la música de esta mujer. Bucear en su discografía es fuente inagotable de placer y sus años en Atlantic están grabados a fuego. Todo quisqui le hace los recados a la gran Aretha. Incomparable e inigualable. 



jueves, 23 de marzo de 2017

Los Deltonos. Sur

Hoy se edita el nuevo disco de Los Deltonos. De título homónimo ya se puede adquirir en su web y en las tiendas más selectas. Mis expectativas son más que altas. El año pasado me dio fuerte por esta banda y vinieron para quedarse. Les vi por primera vez (y ansío muchas más) recuperé clásicos incunables como GT, en mi casa sonó a todas horas Salud! y descubrí una sabrosa rodaja que me faltaba: Buenos Tiempos. Todas referencias ineludibles para el que escribe junto a los proyectos en paralelo y solitario de Hendrik Rover, garantía de calidad. Y sin perder de vista el Six Pack II que editaron en octubre y por el que pronto juntaré unas líneas. Pasaré por caja a principios del mes que viene que ahora estoy canino. Mientras a disfrutar con Sur....


miércoles, 22 de marzo de 2017

Alejandro Escovedo. Kafe Antzokia 21/03/17

Hace unos meses un amigo que suele pasarse por la tienda me comentó que en marzo venía a tocar Alejandro Escovedo. La fecha quedaba muy lejos pero mi colega me dijo que había que pillar la entrada ya, ipso facto. Ese grado de excitación que se tiene con las grandes citas. En seguida me percaté de que mi amigo tenía razón. Por Escovedo tenía que hacer ese esfuerzo extra que realizo para los bolos que no me quiero perder. Hoy en día mis circunstancias hacen que deba seleccionar los conciertos mucho más que hace unos años y cada cita requiere su logística. 

Si llego a hojear información en Internet sobre el concierto, sabiendo el set list y demás tal vez no me hubiese animado pero como tengo la sana costumbre de un tiempo a esta parte de limitar mi exposición a este medio y no indagar en lo que va a tocar el artista en cuestión pues he ido al concierto y he disfrutado como un enano. El mejor resumen lo ha hecho un colega al finalizar: No ha tocado ni la mitad de canciones que quería escuchar pero me ha encantado. Y esa es la verdad. 

Escovedo ha reclutado a la banda italiana Don Antonio para acompañarle en esta gira europea y los transalpinos se han hecho un fabuloso hueco en el cancionero de este superviviente de Texas al que parece que los vaivenes de la vida le han hecho más fuerte y con más ganas de rockear que nunca. Escovedo nos ha mostrado su cara más rockera, ese toque salvaje y chulesco que mi en mente le emparenta con Iggy Pop y con la escena punk pero sin perder de vista las raíces. Si no recuerdo mal ha comenzado con Can´t Make Me Run de Big Station a la que ha seguido la adictiva Horizontal que abre su último trabajo, un Burn Something Beautiful del que tan sólo había escuchado cuatro temas y que tengo ganas de conseguir ya.

Con una larga carrera a sus espaldas Alejandro Escovedo podría haber confeccionado un set list totalmente distinto y la hubiésemos gozado igual. Hay mucho material en el que perderse pero Escovedo ha optado por dar cancha a Burn Something Beautiful y lo ha defendido con inusual entusiasmo y vehemencia. Me ha ganado por completo. Además he disfrutado de lo lindo con una hipervitaminada Castanets de mi adorado A Man Under The Influences, y también ha caído de Real AnimalSister Lost Soul  y una fantástica Always A Friend para despedirse.

Tras una mínima espera Escovedo ha regresado para ofrecer un inusual bis. A pesar de tener canciones propias para llenar otros cuantos conciertos más se ha despedido de forma sorpresiva con dos versiones dispares pero entrañables ambas: A Thousand Kisses Deep de Leonard Cohen y Like a Hurricane de Neil Young. Y ya se sabe si un concierto termina con una canción del Tito Young ya te puedes ir a dormir con sonrisa millonario.






martes, 14 de marzo de 2017

Gregory Porter. Liquid Spirit

Uno de los cantantes que más portadas ha acaparado en los últimos años de revistas especializadas en jazz y blues es sin duda Gregory Porter. La crítica casi de forma unánime le ha aupado a lo más alto. Y no se me ocurre ninguna razón para negarle el trono. Todo lo contrario. Cada paso que da es más sólido. Discos tan vibrantes como Be Good o Liquid Spirit son buena prueba de ello. Hace un par de años vino a Bilbao a un teatro por seis miserables euros. Ojalá vuelva porque ese ha sido uno de los conciertos que más me ha jodido perderme en mucho tiempo. 

Porter está actualmente en el histórico sello Blue Note, toda una referencia en el mundo del jazz. Pero aunque grabase para la disquera más pequeña del planeta es necesario que la música de este hombre trascienda. Merece mucho la pena. Talento a raudales a la hora de interpretar y componer. Así que me alegro de que esté gozando del éxito suficiente para llevar su música por todos los rincones del mundo. Liquid Spirit me ha terminado gustando tanto como Be Good y eso son palabras mayores. Y por supuesto estoy deseando escuchar con detenimiento su última obra Take Me To The Alley.

Liquid Spirit sigue los mismos parámetros que Be Good. No hay ruptura y ni falta que hace mientras Gregory Porter siga tan inspirado componiendo canciones con las que caes rendido si o si. Este disco tarde más en asimilarlo que Be Good pero con el tiempo los sitúo a la par. No hay relleno. Todos los temas están a un nivel altísimo. Nuevos clásicos que añadir ya desde la inicial No Love dying, tema adictivo con un pequeño sólo de saxo que sigue la estela del piano. Tanto Chip Crawford (piano) como Yosuke Sato (saxo alto) se salen. Lo hacen en todo el disco. Por ejemplo en la que da titulo al disco, Liquid Spirit, imposible dejar de chasquear dedos y moverte al son de esta tonada.


Lonesome Lover (Abbey Lincoln/Max Roach) es junto a The In Crowd (Billy Page) y I Fall In Love Too Easily (Sammy Cahn/Jule Styne) las únicas tres canciones no compuestas por Gregory Porter. Este tipo podría perfectamente haber dejado el disco con sus once canciones originales y el resultado sería igual de bueno. Sus temas propios son tan buenos o incluso mejores que cualquier versión que afronta. Cuando le da por realizar temas más desnudos, tan sólo su voz y el piano el resultado es tan espectacular como cuando le acompaña el resto del combo. Buena prueba de ello es Water Under Bridges.

En Nueva York Gregory Porter ha encontrado una banda fiable a más no poder. Desconozco la procedencia de todos estos músicos. Si tenían el culo pelado de actuar en los muchos garitos consagrados al jazz que hay en NY o si ya son profesionales reputados pero es una gozada escuchar lo compenetrados que están. Suena ahora Free y que me aspen si esto no podría ser un clásico de jazz de cualquier leyenda que pase por tu mente. Adoro poner este tema a todo volumen. 


La duración de la mayoría de los temas oscila entre los tres y cuatro minutos. No hay devaneos gratuitos, solos metidos con calzador ni alardes innecesarios. La canción es lo importante. Bendito Porter. Los tres temas que superan los cinco minutos son la mencionada Free que es una maravilla de principio a fin y los dos últimos, When Love Was King y I Fall in Love To Easily. En estas piezas nada corre el riesgo de descarrilar. Cuesta algo más entrar en ellas pero suponen un bonito colofón al disco.

Me compré el disco nada más editarse y durante mucho tiempo vivió a la alargada sombra de Be Good pero insisto hoy en día me parece tan bueno como ese. Además a la tienda llegó en noviembre una edición especial con cuatro temas extras y un dvd y no me pude resistir a comprarlo a un precio de risa por cierto, 6,99 euros. El que tenía se lo he regalado a un gran amigo que sé que lo va a apreciar. Con que le guste la décima parte que a mi ya lo va a flipar.

domingo, 5 de marzo de 2017

Anthony Kiedis & Larry Sloman. Scar Tissue

Titulada como una de las canciones bandera de Californication, se publica en España Scar Tissue, la biografía de Anthony Kiedis diez años después de que viese la luz en el mercado norteamericano. Cuando la recibimos en la tienda hace un par de meses llamó mi atención porque la edición en castellano corre a cargo de la editorial Capitan Swing una de mis favoritas de los últimos años con un catalogo más que interesante. Pero he tardado en cogerla. Llevo mucho años desenganchado de Red Hot Chili Peppers. Me tengo que remontar al disco Stadium Arcadium, último álbum al que le dí una oportunidad. Después de aquel lo poco que he escuchado de las huestes de Kiedis y Flea ha sido descorazonador. 

El verdadero motivo por el que cogí el libro fue por este comienzo: Llevaba tres días seguidos chutándome coca con Mario, mi camello mexicano, cuando me acordé del concierto de Arizona... Antes en la introducción Kiedis nos ha contado en un inicio muy efectista que está a punto de chutarse ozono para tratarse la hepatitis que padece. De modo que a mi me ha ganado. Lo reconozco, me va mucho el tema de las drogas y aquí es el leit motiv principal. Kiedis lo cuenta todo con naturalidad y no agobia con moralina barata. Cuenta su descenso a los infiernos con arrojo y sin ahorrarse nada en el camino. 

Supongo que la mano del colaborador Larry Sloman es fundamental a la hora de dotar al libro de un toque literario efectivo. Yo no he podido dejar de leerlo desde que lo cogí. El viaje de Kiedis a las más variadas sustancias se inició pronto, muy pronto. Siendo un niño de apenas de once años se mudó a Los Angeles a vivir con su padre un reputado camello por cuya casa pasaban lo mejor de cada barrio: yonquis, putas, camellos.... Un ambiente ideal para una criatura. Anthonhy pronto probó de todo y cada vez quería más. Las mezclas eran lo suyo: cocaína, heroína, speed, alquitrán negro... A nada le hacía ascos. Es una constante en el libro. Cuando no estaba en la banda y años después estando en una de los grupos más vendedores del planeta y siendo multimillonario.

La cantidad de veces que entra y sale de clínicas de desintoxicación es sorprendente dando lugar a relatos de los más variopintos, casi siempre deprimentes pero alguno divertido de lo surrealista que es la situación como aquel en el que Anthony trepa por una canasta de baloncesto para saltar un muro y darse el piro del centro en cuestión. Minutos después estando en un banco para sacar dinero y fundirse la pasta en drogas observa como le han seguido desde el centro y se ve rodeado. En su mente no está rendirse e inicia una huida condenada al fracaso que terminada con un placaje contundente cortesía de uno de los armarios que le vigilaba...

Aunque el mundo de las drogas con sus buenas dosis de sexo centre muchas páginas del libro también hay  lugar para la música. Mientras leía el libro me he vuelto a sumergir en los primeros seis discos de estos locos e incluso le he dado cancha a otra vez a Californication. La lectura de este libro me ha reafirmado en que si hay un elemento clave en la trayectoria de Red Hot Chilli Peppers ese no es otro que John Frusciante. Su contribución fue decisiva en el disco que les catapultó a la fama: Blood Sugar Sex Magik. Y años después su regreso en Californication también supuso un éxito, comercialmente incluso mayor. 




Kiedis habla de sus compañeros con cariño sin obviar los desencuentros que son especialmente llamativos con Frusciante tras el éxito de Blood Sugar Sex Magik. Su complicidad con Flea arranca desde muy jóvenes y tenía una conexión especial con Hillel Slovak guitarrista fundador de la banda con el que grabaron dos discos muy golosos: Freaky Styley y The Uplift Mofo Party Plan. El estilo de Slovak también fue pieza fundamental en el sonido de RHCP. Cuando Slovak murió de sobredosis en junio de 1988 a Kiedis la noticia le pilló colocado perdido... 

Tenía mucha curiosidad por conocer los entresijos de las grabaciones y he encontrado lo que buscaba como una cachonda anécdota protagonizada por el inefable George Clinton que les produjo Freaky Styley a petición de la banda tras recibir unos honorarios de 25.000 dólares como se encarga de recordar Flea. Por el estudio donde grabaron el álbum se solía pasar un gánster proveedor de cocaína que venía a reclamar su pasta a Clinton el cual se hacía el longis con gracia hasta que halló la solución dejando al tipo en cuestión meter su voz en un corte del álbum para que el ganster con ínfulas interpretativas saciase su dosis de ego.




La grabación del disco Blood Sugar Sex Magik es otro de los puntos fuertes del libro. Anthony confiesa que disfrutó como nunca de la experiencia. Habla muy bien del productor Rick Rubin y de Brendan O`Brien que en ese álbum fue el ingeniero de sonido y confiesa que el éxito del disco no le supuso ninguna insalvable contradicción, es más que no cree que la banda se vendiese en absoluto y estoy totalmente de acuerdo con él. Ampliaron miras y venían cargadas de canciones antológicas. 

El libro llega hasta la grabación del disco By The Way aunque no se menciona casi nada de ese álbum. Para cuando Kiedis termina el volumen afirma que lleva seis años limpio pero que casi cada día en ese periodo ha pensado en abandonarse al centro de Los Angeles a volver a colocarse. Una sincera confesión que resume perfectamente el sentir del libro: incluso cuando el adicto cree que ha escapado a su condena, la tentación está ahí acechando todos los días. Desconozco si desde que se publicó el libro Kiedis ha vuelto a las andadas o ha logrado resistir limpio otros diez años más.



domingo, 26 de febrero de 2017

15 aniversario de la grabación de Don´t Give Up On Me

Nadie en su sano juicio podía dudar de que desde este cochambroso blog iba a dejar pasar la celebración del 15 aniversario de la grabación de Don´t Give Up On Me. En cuatro días, entre el 25 y 28 de febrero de 2002 Solomon Burke grabó bajo los mandos de Joe Henry un disco que siempre tengo presente. Una devoción atómica desde que mi hermana me lo regalase hace ya 15 años. De modo que otra vez recomiendo hacerse con una copia de esta obra de arte. No hace falta estar años para grabar un buen álbum en cuatro días con los ingredientes adecuados se puede cocinar un disco estratosférico. Voy a por mi dosis de nuevo. Y no será la última entrada. Eso fijo.


martes, 21 de febrero de 2017

Miles Ahead

Miles Davis es probablemente el músico de jazz más popular de la historia. Es el artífice del disco del género más vendedor de todos los tiempos y su figura es venerada por la crítica y por los músicos. Hasta ahora el cine no había indagado en su figura y el primer acercamiento se lo debemos a Don Cheadle que ha optado por una historia original que se aleja de los planos biopics tan habituales en Hollywood. 

Miles Ahead es una película arriesgada provista de un montaje por momentos loco, una especie de caótico collage, que va del presente al pasado continuamente sumergiendo al espectador en un ritmo trepidante a la par que confuso. A mi me ha cautivado. No he podido despegar los ojos de la pantalla a pesar de todo ese caos, o tal vez por eso mismo. No había leído nada sobre la película y me esperaba algo más convencional pero Cheadle se ha saltado todo para construir un film muy personal con más aciertos que errores.

Don Cheadle firma el guión y la dirección además de interpretar a Miles Davis. De las tres facetas la mejor es su actuación: portentosa en todos sus recovecos ya sea cuando sale con los pelos disparados en los setenta, como impecablemente trajeado en los flashbacks así como en la interacción con los personajes interpretados por Ewan McGregor y Emayatzi Corinealdi. Contenido cuando la escena lo requiere, explosivo en los momentos adecuados, siempre sutil, Cheadle es un actor espectacular lo viene demostrando durante muchos años y en Miles Ahead vuelve a estar fenomenal.

Cheadle sitúa la trama a mediados de los setenta cuando Miles Davis estuvo sin grabar nada durante cinco años. En el film se le muestra recluido en cada, luchando con sus terribles dolores por la cadera y la mayoría del tiempo colocado. Davis está fuera de onda, va con una pistola por la vida y la irrupción del personaje interpretado por Ewan McGregor le acciona de alguna forma. A partir de ahí se inicia una rocambolesca y sencilla trama no exenta de humor en la que Davis tiene que recuperar unas cintas del que será su próximo trabajo, el que rompa el silencio discográfico de cinco años. 



lunes, 20 de febrero de 2017

Ray Collins Hot-Club. Kafe Antzokia 17/02/2017

Siempre he sido un tipo fácil. Si una Big Band actúa un viernes a la noche en mi ciudad allí estaré. Es un cóctel que llama mi atención. Potente sección de viento, piano saltarin, guitarras nítidas y concisas y un cantante a medio camino entre el crooner y el rockero de los cincuenta que me recordaba cuando sonreía al gran Kevin Spacey. Todas esas premisas se cumplieron en viernes a la noche en el Antzoki en el estupendo show de Ray Collins Hot Club. Que cuenten conmigo para la siguiente. Me quedé con pena de no pillar algún cd pero no pusieron merchandising. 

El show duró más de hora y media y no bajó de intensidad en ningún momento con muchos temas para perder la chaveta y bailar a lo loco en plan txoko libre. Música desinhibida que bebe de las fuentes originales, no se puede negar, pero lo que suma en el caso de Ray Collins Hot Club es que tiene una ristra de temas propios perfectos, al igual que sucede con Royal Crown Revue o Squirrel Nut Zippers. Se puede hacer música anclada en una época en concreto si se tiene material propio a la altura de los clásicos y estos tíos tienen canciones a borbotones. 




lunes, 13 de febrero de 2017

Y ganaron Bell, Porter y Simpson

Finalmente William Bell, Gregory Porter y Sturgill Simpson ganaron los grammys al mejor disco de americana, jazz vocal y country respectivamente. Las categorías me las paso por ya sabéis donde. Tres grandes discos de los que disfrutar. Supongo que la incidencia de este premio en sus carreras será entre escasa o nula. Lo que espero es que se pasen por estos lares para presentarlos en directo. 






domingo, 12 de febrero de 2017

William, Gregory y Sturgill en los Grammy

Hoy se entregan los premios Grammy. Jamás he prestado atención a este sarao. Supongo que a los galardonados les vendrá bien ganarlo para vender más discos dentro del paupérrimo panorama actual. Este año voy a estar bien atento porque están nominados tres artistas a los que tengo mucho aprecio porque me han regalado algunos discos fabulosos. William Bell, Gregory Porter y Sturgill Simpson. Tanto Bell como Simpson están nominados a dos categorías. En el caso de William Bell con su entrañable This is Where I live en las de mejor disco country y en la de interpretación de R&B, Gregory Porter mejor disco de jazz vocal y Sturgill Simpson por partida doble, mejor disco del año y mejor disco country. Esto de los grammy es un lío, hay tropecientas categorías....



Sería todo un sorpresón que A Sailor´s Guide To Earth ganase el premio gordo pero un colega me recuerda que sucedió algo parecido con Beck hace un par de años cuando su Morning Phase se impusó al disco de ese año de Beyoncé que en la edición actual también compite con Sturgill, Adele, Justin Bieber y Drake, una mezcolanza curiosa cuanto menos ja, ja. Tras el triunfo de Beck en 2015 el streaming en spotify de sus canciones aumentó un 388% y supongo que las ventas físicas algo se notarían, aunque eso igual es ser demasiado optimista. A mi me encantaría que ganase Sturgill, ese álbum que se ha sacado de la manga me tiene fascinado y no ha perdido un ápice de fuerza en mi casa. No me canso de recomendarlo a los amigos y a los clientes en la tienda donde suena a todo trapo desde el viernes.

En cuanto a Take Me To The Alley de Gregory Porter opta al mejor álbum de jazz vocal y puede ser que lo gane aunque tengo la sensación de que Porter ya juega en la liga de los grandes comercialmente hablando y tiene a la crítica en el bolsillo. Aún así molaría que lo ganase. Todo lo que sea que discos tan chulos como este tengan más repercusión mejor. Y para terminar una mención también para This Is Where I Live de William Bell nominado a mejor disco de americana y la canción Three of Me a la mejor interpretación de R&B. Sería todo un puntazo que este veterano ganase en ambas categorías. Nunca es tarde.




jueves, 2 de febrero de 2017

Soundgarden. Superunknown

Esta mañana ha llegado a la tienda una edición especial que celebra el 20º aniversario de Superunknown el disco con el que Soundgarden pasaron a jugar en la liga de los grandes comercialmente hablando. Propulsado por los irresistibles singles Black Hole Sun y Spoonman este disco vendió la friolera de cinco millones de copias en el mercado americano. Un paso más que interesantes respecto al anterior y también fenomenal Badmotorfinger

En este disco Soundgarden abrieron su paleta sonora sin perder un ápice de credibilidad sembrando el camino con temas aplastantes mucho más allá de los singles mencionados. Recuerdo que mi amigo Rober me grabó este álbum en una cinta tdk de cromo y no se alejaba de la pletina de mi equipo de música. Era vuelta y vuelta. Absoluta devoción y fanatismo por esos más de setenta minutos de música. Lo cierto es que era un disco sin fisuras. Hacía tiempo que no lo ponía y cuando lo he escuchado esta tarde he tenido ese subidón propio de cuando escuchas un álbum que te marcó y sigues percibiendo la misma magia. 

Los cuatro componentes de Soundgarden eran unos tipos peculiares. Recuerdo que en las entrevistas que concedían en la época se solían mostrar esquivos, condescendientes e impertinentes a partes iguales pero cuando se metían en el estudio a grabar música afloraba todo su talento. Y tenían para exportar. Sería injusto no resaltar el papel fundamental de Chris Cornell. Muchos años antes de hacer el panoli con aquel espantoso Scream, Cornell era y sigue siendo un cantante extraordinario a la sazón que un compositor espectacular. La mayoría de los temas de este disco llevan su firma. Canciones variadas de todos los estilos. Portentos como Fell on Black Days, The Day I Tried To Live, Spoonman o Like A Suicide.

Kim Thayil es menos prolífico que Cornell en tareas compositivas pero da en el clavo con la punkarra Kickstand, en las antípodas de Limo Wreck y Superunkown sabbathianas a tope y colabora también en My wave un tema perfecto, de los primeros a los que me enganche irremediablemente.  Además su toque a la guitarra es fundamental. De la escuela del menos es más, sus riffs se acoplan igual de bien sea cual sea el tema en cuestión. Puede sonar denso, cortante, clásicote. Una puta delicia.




Una de las bazas definitivas de Superunknown es su eclecticismo. Nada forzado por cierto. Algunos apuntes ya estaban en Badmotorfinger pero aquí se extiende a más canciones con resultados atrevidos y despampanantes. Ahí están los dos temas que firma Ben Shepherd. Dos canciones con ramalazos psicodélicos, que te van atrapando poco a poco Head Down y Half. Ambas hipnóticas. Todo un acierto meter esos dos temas. 

Y para finalizar voy con mi componente favorito de esta formación: Matt Cameron. No exagero si escribo que este es uno de los primeros discos en los que me fijé obsesivamente por la batería, de hecho quedé prendado de la forma de tocar de Cameron a raíz de este disco. Siempre me pareció que su aportación es fundamental en el sonido del álbum, que iba un paso más allá y el asunto lo coronó cofirmando en tareas compositivas con Thayil y Cornell Limo Wreck y a medias con Cornell Mailman y Fresh Tendrils, mi tema favorito del disco. Canción que ponía en bucle y con la que despedido esta chapa. Ahí va.

sábado, 28 de enero de 2017

Hasta que seamos sustituidos por algoritmos...

Hace un mes vino a la tienda un cliente que me pidió varias recomendaciones. Cuadró que todo lo que me preguntó me entusiasmaba y estuve con el un buen rato aconsejándole a su petición discos de rock´n roll cincuenta, soul y algo de punk rock. El tipo me dijo que le había encantado ese rato, que ya no quedaban casi tiendas de música en ningún sitio y mucho menos personal que recomendase con el entusiasmo que yo lo hacía. Además me dijo que controlaba de todo... Ni de coña. hay mucha música en la que apenas he indagado. Un gran vació en ópera y clásica, apenas música cubana y breves retazos de jazz. Nombro estos géneros porque no soy reacio a indagar en ellos y descubrir joyas. Por no mencionar que tanto en el rock, como en el blues o en el soul hay seguro joyas por descubrir. Nadie controla de todo. Ni por asomo. Me encanta la música y aunque tengo algunas zonas rojas (electrónica, salsa, reggae, ni te cuento reggeaton...) lo cierto es que en mi casa desde pequeñito siempre se ha escuchado muchos estilos de música.

El cliente en cuestión me comentó que tenía un par de horas libres. Acababa de ser aita y salía del hospital, tras dos días, para dedicarse un poco de tiempo a sí mísmo. Y fue a comprarse unos discos. Un placer todavía para algunos melómanos. Me comentó que a veces, compraba por Amazon pero que echaba de menos el contacto humano y las recomendaciones de los dependientes. Le comenté que hoy en día cuando compras en Amazon al finalizar la compra abajo te suele venir un apartado en el que te indica si te gustó tal disco te pueden interesar estos otros.... El chico no me negó la utilidad de ese sistema pero me comentó que no había riesgo ahí, que todo estaba estandarizado, homogeneizado, que le producía cierto temor... Sobre este tema ha escrito Ignacio Juliá una fantástica columna en el Ruta 66 de Enero titulada ¿Estamos tontos? Recomiendo su lectura. Da en el clavo.

De modo que hasta que seamos sustituidos por algoritmos, y va a ser antes de lo que muchos creen, habrá que disfrutar de estos aspectos relacionados con la música. He pasado buenos momentos y espero seguir haciéndolo recomendando material a clientes y al mismo tiempo me he beneficiado de sugerencias de los propios clientes. Incluso hace muchos años cuando trabajaba en unos grandes almacenes de cuyo nombre no quiero acordarme hice algún amigo. Alguien que me preguntó por un disco de North Mississippi Allstars


(It ain't the same no mo
Cause it ain't the same no mo
It ain't the same no mo
No it ain't the same)

Back in the day, we were the kids in trouble, home-sliced, school skipping
Me and my brother, breakdancin' duels, dirt clod fightin' fools
Like two dogs scrappin' over the bone, we were fightin' over the telephone
Now we don't take calls...
Used to climbs the walls, juiced up on kool-aid, caffiene
Running wild, and pumpin' through our veins
It just ain't the same, it just ain't the same
It ain't like it used to be
It ain't like it used to be around here no mo'
If I didn't have my memories
I'd be so broke down po'
It ain't like it used to be around here no mo'

(It ain't the same no mo
Cause it ain't the same no mo
It ain't the same no mo
No it ain't the same)

Once upon a one, two, three
Music was a mystery
When I was young it fascinated me
I didn't know how to play back in the day

Headphones, had my Silvertone
Tuned to open E
Reel-to-reel rollin'
Hey Bo Diddley flowing
This is all I ever wanted to do
Now here I am, 32, I got it goin' on
Gonna continue, got it good, knock on wood
I can't complain, but thinkin' back on the old days

It just ain't the same, it just ain't the same
It ain't like it used to be
It ain't like it used to be
It ain't like it used to be around here no mo, no mo

(It ain't the same no mo
Cause it ain't the same no mo
It ain't the same no mo
No it ain't the same)

Big city used to be a forest long gone
Progress went wrong
Should've let it alone, blood bath, buffalo bones
America is bloody, the white man was wrong
America is bloody, the white man was wrong
Indian, African, man, it ain't nothin' but some skin
The Mississippi delta was a jungle before the white man came
It just ain't the same
It ain't like it used to be
It ain't like it used to be
It ain't like it used to be around here no mo'

(It ain't the same no mo
Cause it ain't the same no mo
It ain't the same no mo
No it ain't the same)

martes, 24 de enero de 2017

Ariel Bosi. Todo sobre Stephen King

Millones de Lectores Constantes tienen una cita ineludible con Todo sobre Stephen King exhaustivo volumen dedicado al genio de Maine. Ariel Bosi ha trabajado dos años en este libro que recopila multitud de datos sobre la obra de King. Apunta Bosi en la Introducción que ha tratado de ser objetivo y que ha fracasado estrepitosamente y continúa señalando que este es un libro de un fan para los fans. Y lo celebro. No es que sea un fan de S.King, no desde luego al nivel de Bosi, pero le tengo un aprecio tremendo. He leído media docena de libros de King que me han proporcionado entretenimiento a mansalva. Incluso dos de ellos los situaría sin dudarlo entre mis favoritos: Misery y Rita Hayworth y la redención de Shawshank

El trabajo de Bosi para este libro ha debido ser titánico. La obra se aleja de cualquier intención ensayista ni académica. No hay espacio para pajas mentales con la obra de King. El objetivo es otro. Es un libro que puede servir de guía perfecta para conocer la obra de este autor. Y lo mejor que se puede decir de un libro de estas características es que cuando lo terminas tienes ganas de deslizar los ojos por alguno de los cientos de trabajos del autor homenajeado. Porque esto es todo un homenaje al universo de Stephen King

La obra se divide en once capítulos. La parte dedicada a la biografía del autor es muy breve. Me hubiesen gustado más páginas dedicadas a la fascinante vida de este tipo pero está claro que el objetivo de Bosi no era ese y se ha centrado en la obra de King y sus múltiples variantes. Y es que el escritor de Maine da para mucho. Empezando por una obra prolífica a más no poder. Aquí se reseñan todos sus trabajos publicados y se apunta todo lo que se ha quedado en el desván. Hay mucho donde rascar. En mi caso me han llamado la atención varias obras de las que no tenía ni idea porque llevo mucho tiempo sin leer novelas de King. En mi lista de prioridades se han colado Joyland y Un saco de huesos que ya he comenzado a leer y en la que King vuelve a proporcionarme uno de esos inicios tan poderosos, agarrándote bien fuerte por....

Ya habrá tiempo de seguir también las recomendaciones de Su que me cuenta que tanto Mr Mercedes como Revival y sobre todo 22/11/63 son obras a tener en cuenta en la vasta obra de King. Uno de los capítulos que más me han gustado ha sido el dedicado a las adaptaciones al cine de las obras de Stephen King porque aunque abundan los errores y los proyectos fallidos las excepciones son tan jodidamente buenas que aplastan cualquier reticencia. Me estoy refiriendo a maravillas como Cuenta conmigo, Misery, La milla verde y la excepcional Cadena Perpetua

No podía faltar la conexión rockera. Sabido es que King es un devoto de la música y sin duda del rock´n roll. Conocidas son sus loas a Ac/dc, Ramones o Marah. Además junto a otros escritores formó una banda para pasárselo pipa en algunos garitos de la geografía estadounidense. Y para rematar esta lectura me ha hecho recordar un proyecto que Stephen King llevó a cabo junto a John Mellencamp, el musical Ghost Brothers of Darkland County que según leo recibió muy buenas críticas pero del que no hes escuchado ni un sólo tema. Me voy a poner a ello a ver qué encuentro. Por cierto, ya me encargo de hacerle llegar una copia de este volumen a Harold Bloom, su fan número 1.


domingo, 22 de enero de 2017

Cafe Society

Tenía ganas de volver a gozar con una buena sesión de cine de sábado a la noche. Y qué mejor elección que Woody Allen. Café Society ha resultado ser una de las películas más encantadoras del cineasta neoyorkino. Un film que le muestra en un estado de forma estupendo. Desde los familiares créditos iniciales he tenido la esperanza que luego se ha hecho realidad de hallarme ante otras de esas joyas del séptimo arte que consigue realizar Allen. Nada falla en Café Society, todo está en su sitio. El mejor Allen ha vuelto. He tenido la misma satisfactoria sensación de cuando leí Brooklyn Follies de Paul Auster. Dos autores sabedores de donde están sus puntos fuertes, dándoles cancha sin miedo y logrando una obra final a la altura de sus mejores trabajos.

En Café Society Allen de nuevo logra que Nueva York brille como en sus mejores films, que sea tan protagonista de la historia como los propios actores. Nadie ha retratado de forma más bella esa ciudad, de postal sí, alejada de los suburbios pero auténtica a su manera. El tantas veces mostrado contrapunto con Hollywood tiene aquí una importancia capital. Las imágenes son reveladoras al respecto y algunas de ellas están entre las mejores que ha rodado Woody Allen en su vida. Y la música por supuesto está elegida al detalle, en eso nunca hay dudas. La historia es sencilla a más no poder y en ocasiones ahí reside el encanto. Esta película sería un inicio perfecto para alguien que nunca haya visto ningún film de este autor. 

Los mejores ingredientes del cine de Woody Allen están presentes en cada fotograma del film. Los hilarantes diálogos entre los progenitores del protagonista me han hecho desternillarme de risa, los planos de NY a la vuelta del protagonista a la ciudad tras su paso por Hollywood te dejan embobado, y el final de la película es para enmarcar. Todo rodado con un gusto exquisito y contando con unos actores a la altura de las circunstancias. Tanto Jesie Eisenberg como Kristen Stewart están estupendos y muestran una química total en todas las escenas que comporten. Todos los secundarios parecen haber nacido para estar justo ahí en ese momento. Por no hablar de la pequeña pero antológica aparición de Tony Sirico (el gran Paulie de Los Soprano) en un par de entrañables escenas. Bravo por Woody que es la voz en off de la película, detalle que me ha parecido fundamental.

viernes, 20 de enero de 2017

Little Richard - I don't know what you've got (but it's got me)

Tres ases juntos para empezar el fin de semana. Don Covay, uno de los mejores y más prolíficos compositores de la era dorada del soul y un cantante a reivindicar hasta el final de los días (y si no que se lo pregunten a Sir Mick Jagger), Jimi Hendrix, el guitarrista más laureado de todos los tiempos y compositor a tener muy en cuenta y Little Richard, simplemente el puto amo de la barraca. Juntos en este tema del disco Mr Big de Little Richard, Ricardito a la voz y piano, Covay compositor del tema a los coros y Jimi Hendrix a la guitarra. Grabado para el sello Vee Jay Records a mediados de los sesenta no vio la luz en un álbum hasta 1970. Incluso algunas fuentes apuntan que en las sesiones también participó Billy Preston. A disfrutar!



sábado, 14 de enero de 2017

The Jimi Hendrix Experience Box Set

La primera vez que Jimi Hendrix me voló la cabeza fue en el cine. En una escena de En el nombre del padre la población se las ve tiesas en Belfast con la policía. Una de esas estampas tan habituales de la época y que el film recoge de forma certera. Voodoo Child suena atronadora en ese tremendo caos. Recuerdo que vi esta película con mi primo Oscar en los cine Manhattan de Pucela y salí en una nube del lugar. En posteriores visionados el film de Sheridan no me parece tan bueno pero prevalece el recuerdo de aquel momento memorable. Y el film sigue teniendo sus aciertos que pesan más que sus carencias.

Hasta aquel año (1993) tenía un par de recopilatorios de Jimi Hendrix, el vinilo de Band of Gypsy, Blues y un documental en dvd bastante aseado. Y así ha seguido siendo durante mucho tiempo. El año pasado cuando en septiembre pasé de la sección de libros a la de discos del trabajo me autoregale una caja de Hendrix muy chula y asequible de precio para celebrar mi nuevo contrato más estable (es un decir). Esta box set se editó originalmente en 2000 con otro formato más grande y en 2013 se reeditó con cuatro temas inéditos y un envoltorio diferente, más pequeño. A mi me encantan este tipo de cajas como la que tengo de The Faces o la de Sam Cooke. Un formato muy práctico, tipo libro que entra perfectamente en la balda y luce bien.

El contenido es apoteósico y el libreto de 80 páginas está repleto de fotografías y textos explicativos de cada tema más una introducción fabulosa a cargo de Dave Marsh. Perfecto para iniciarse a lo grande en el universo Hendrix. De los sesenta temas, 21 son en directo, generalmente con buen sonido y con unas estupendas interpretaciones de Hendrix. Se incluyen hasta 11 versiones. Las habituales Hey Joe, All along the watchtower y Star Spangled Banned y jugosas tomas de Like a Rolling Stone en el Festival de Monterrey del 67 y en el Winterland de San Francisco en el 68 o de St Pepper´s Lonely Hearts Club Band en directo en Estocolmo. Hendrix convertía el material ajeno en propio con una facilidad pasmosa y sus interpretaciones no tenían nada que envidiar al original.

La fama de Hendrix como guitarrista no tiene parangón. Es la faceta en la que siempre se le destaca. Revolucionario, visionario, nadie en esa época hacía lo que este hombre a las seis cuerdas.  Ahí conviven su versatilidad, el  inequívoco aspecto pirotécnico y visual... pero es que no conviene dejar de lado sus habilidades como compositor, arreglista e incluso vocalista. El poco tiempo que estuvo en la tierra lo aprovechó de lo lindo para dejarnos joyas del calibre de Purple Haze, el inicio perfecto para esta caja, Foxey LadyLittle Wing, Bold As Love, Red House, SomewhereBurning on the Midnight Lamb o The Wind Cries Mary, canción de una maravillosa sutileza con el sonido de guitarra más atractivo del mundo. Y temas que no pilotaba y han sido un descubrimiento espectacular como Country Blues, Cherokee Mist o Night Bird flying con este he flipado. 

Apabulla pensar en todo lo que este sujeto podría haber hecho en el mundo de la música ya que Jimi Hendrix murió con tan sólo 27 años. A saber los territorios musicales que hubiese experimentado Jimi de seguir vivo, un tipo inquieto siempre dispuesto a colaborar con otros músicos y sin miedo a arriesgar. Apenas le dio tiempo a editar tres discos de estudio pero todos están repletos de canciones que perdurarán eternamente. Esta Box Set es una de esas inversiones seguras. Fuente inagotable de placer. Anda que no le estoy sacando jugo al tema.