lunes, 18 de junio de 2018

domingo, 10 de junio de 2018

Lou Reed. Atraviesa el fuego. Todas las canciones

La concesión del Premio Nobel de Literatura a Bob Dylan hace un par de años fue la más polémica de la historia. En determinados foros se puso el grito en el cielo porque tal galardón fuese concedido a un músico por sus letras. Tal vez si se diese la circunstancia de que Dylan tuviese varias novelas publicadas el debate habría sido distinto, polémico pero se hubiese afrontado de otra manera. Me hubiese gustado conocer la opinión de Lou Reed ante la concesión del premio a Dylan. ¿Tal vez lo hubiese despachado con un par de ácidos comentarios?, ¿quizá estaría muerto de envidia porque consideraría que él es merecedor de tal galardón?, ¿no hubiese dicho nada? Nunca lo sabremos. Desgraciadamente Lou abandonó este mundo hace cinco años y su desaparición no causó tanto revuelo como las de Bowie o Leonard Cohen

Vaya por delante que Reed no parecía el tipo más simpático del mundo, si no todo lo contrario. Una biografía de Howard Soundes le dejaba bastante trasquilado tachándolo de maltratador, racista y ofensivo entre otras lindezas. Según ese volumen Lou solía referirse a Dylan como ese judío pretencioso. Aunque también hay testimonios como el de su ex mujer Syvia Ramos o Patti Smith que niegan todas esas acusaciones. En cualquier caso la polémica siempre acompaño a Lou Reed, insisto no parecía un tipo fácil.

Independientemente de estas consideraciones su universo literario es uno de los más atractivos. Sus letras siempre me parecieron de las mejores en el rock con diferencia. Su me regaló este pedazo libro cuando se editó y es una gozada leer las canciones de Lou Reed, algo que no puedes hacer con muchos grupos de rock. Reed era capaz de acercarse a cualquier tema con inusitada certeza, sus primeras letras al frente de la Velvet Underground son un prodigio y su obra posterior en solitario atesora momentos brillantes y muy variados, desde el fuego transgresor de obras como Transformer o Berlin pasando por la mejor radiografía de la urbe moderna en New York, la enorme tristeza tras la pérdida de los seres queridos en Magic & Loss o las complejas relaciones de pareja en Ecstasy. Reed sabía elegir las palabras y las mezclaba con inusitada afinación. Cuando el acompañamiento sonoro estaba a la altura ahí tenías una obra de arte con la que deleitarte.




domingo, 3 de junio de 2018

North Mississippi Allstars. Prayer For Peace

Hace justo un año que se publicó Prayer For Peace hasta ahora el último disco en estudio de North Mississippi Allstars. Este álbum supuso el debut de los hermanos Dickinson bajo el auspicio de una major como Sony pero nada ha cambiado. Ellos siguen a lo suyo sin concesiones. Donde quiera que descanse Jim Dickinson puede estar tranquilo, sus hijos siguen profundizando en el acervo del Mississippi tan inspirados como cuando comenzaron hace más de veinte años. Es una pena que su prestigio sea pasto de especialistas de blues y de un pequeño reducto de seguidores. Merecen la gloria eterna. 

Prayer for peace es otra entusiasta muestra del amor de estos tipos por la música. Como le leí en una entrevista a Luther hasta los peores momentos son tolerables si la la música es tu vida, y es su vida. No tengas duda. Se empeñan en teñir el blues con su marca inigualable y consiguen insuflar toneladas de aire a un género en el que los puristas tal vez les vean como unos intrusos. Pero al que esto escribe le chiflan. No lo puedo remediar. En este Prayer For Peace apenas hay tres temas propios, abundan las versiones de sus referentes pero da igual le dan un lustre a las canciones de no te menees. 



Exquisito ese inicio gospel con la Prayer for peace con los excitantes coros de Shardé Thomas a la que le sigue la desata Need to be free donde Luther canta con vehemencia Mississippi, we all need to be free bajo una inquietante guitarra perfectamente arropada por el inconfundible estilo de Cody a las baquetas. Suenan como un cañon en varios temas, en plan power trío setentero sobrado. Y sin nada que envidiar a algunos de esos nombres míticos de esa década. Run Red Rooster, Bird Without A Feather, Long Haired Doney o 61 Highway exhiben ese asombroso poderío del que hacen gala los hermanos Dickinson.

También hay temas más reposados, con vetas soul, siempre presente en su música que cuentan con espléndidos colaboradores como en You Got To Move popularizada por los Stones y en la que los Dickinson reclutan a Danielle Nicole para que brille a las voces, lo mismo que hace Sharise Norman en Deep Ellum en la que la voz principal es de Cody Dickinson (quien también se encarga del piano en todo el disco). Maravillosas armonías vocales las que se casca aquí esa chica. Siempre echaré de menos al gran Chris Chew al bajo pero sería la hostia que estos tipos reclutasen para la banda a todas estas chicas que enriquecen con sus voces este disco.

El álbum fue grabado en varios estudios a lo largo de la gira que hicieron en 2016, ciudades que Luther cita en la inicial Prayer For Peace. Y como cuenta Luther en esta entrevista siguiendo los sabios consejos de Buddy Miller con el que hace poco colaboraron junto a Jim Lauderdale en unos conciertos en Estados Unidos. Eso si que me molaría verlo. Toda la carne en el asador por estos tipos.



domingo, 27 de mayo de 2018

Ty Segall. Freedom´s Globin

Uno de los aspectos más interesantes de trabajar en una tienda de música es poder escuchar las novedades discográficas el día de su lanzamiento. Vamos a ver esto que acabo de escribir es una soberana gilipollez. Lo sé. En un mundo en el que casi todo quisqui tiene spotify, Youtube, Emule, Torrent... El personal ha escuchado el disco antes de que llegue a la tienda. Pero yo no soy todo el mundo, ja ja. A efectos musicales vivo como si estuviésemos en 1998. Que si, que ya sé que todas esas herramientas son la hostia. No lo niego. Todo lo contrario. Lo que sucede es que no tengo tiempo para tanto, no puedo abarcar esas ingentes cantidades de música prefiero sacarle jugo a las novedades según van llegando. Escucharlas a fondo. Es mi decisión desde hace mucho tiempo. Y la gozo.

Uno de los descubrimientos más aplastantes desde que llevo en la sección ha sido Ty Segall. Lo hice sonar por primera vez el año pasado cuando editó su disco homónimo. Lo puse sin tener ni puñetera idea de quién era. Esos días en los que hay que elegir una novedad pero no te acabas de decantar por ninguna. Y no sé por qué elegí Ty Segall. Y en buena hora. Si aquel disco fue todo un chispazo, Freedom´s Globin, lo has adivinado, me ha volado la puta cabeza. Vaya discazo se ha sacado este muchacho de la manga. Un tipo que sólo tiene 31 tacos. Freedom´s Globin es su décimo trabajo a los que hay que sumar los de sus múltiples proyectos paralelos. De todo eso me enteré poco después de pinchar el álbum cuando me compré un Ruta 66 en el que fue portada. Todo un acierto.

Freedom´s Globin es un álbum jugoso, largo y variado en el que me he perdido una y otra vez desde que lo encasqueté en el mp4 a principios de abril. Son mas de 70 minutos de música. Y no hay desperdicio. No hay un hilo conductor ni rollos conceptuales. Tan sólo un tipo dando rienda suelta a todas sus obsesiones, cargado con inmensas canciones y armado con una más que interesante ristra de instrumentos. Los temas se suceden a borbotones, sin patrón, en ocasiones sin que uno tenga que ven con el otro, de estilos diferentes pero con con mucho mojo y mucho groove. Y aunque parezca una locura conviven con inusitada fuerza pop, rock, trazos metálicos y garajeros, derramas funkys... Y funciona.


Abre el disco como un cañon Fanny Dog donde ya brillan los metales y ese acojonante ritmo de batería. Y donde las guitarras tiene su espacio justo, brillante. Hacia el minuto 2 toma las riendas una pletórica guitarra que ya no te suelta hasta el final de la canción. Le sigue Rain que se abre con un toque suave de piano y va avanzando poco a poco hasta tenerte bien agarrado con los metales de nuevo proporcionando ese sonido grueso. Explosivo es el tercer corte, Every 1´s a Winner, cover de Hot Chocolate. Una pieza de la que es imposible despegarse. A reinar en la pista con ella y su encantador falsete. Y sigue su estela de forma inmejorable Despoiler of Cadaver. Bajen la bola de discoteca por unos instantes y gocen con la propulsión funky del amigo Ty. 

Como es una constante a lo largo del disco Segall vuelve a virar de estilo y retorna al garaje más habitual con la desquiciante When Mommys Kill You a la que le sigue una de mis canciones favoritas de los últimos años: My Lady´s on Fire. Maravillosamente construida el tema comienza con Segall cantando bajo una secuencia irresistible de acústica y el asunto se va elevando hacia una coda final la mar de excitante conducida por el saxo sazonado a la perfección con guitarras acústicas, sugerentes punteos eléctricos, subrayados con el teclado. Irresistible. La misma eufórica sensación que me causó hace años Hear the Hills de North Mississippi Allstars. Es que me vuelve loco. Cuando termina no quiero que lo hago y la pongo otra vez, irremediablemente.



Claro que todavía falta mucho material sabroso, condenadamente bueno. A My Lady´s on Fire le sigue Alta y qué puedo contar, otro tema absorbente con un sonidazo abrasador, las guitarras te aplastan en una canción emotiva, que no es que sea muy cañera pero que se erige en otra de las cumbres del álbum. De Meaning me chifla ese minuto inicial en el que parece que los instrumentos se están peleando para tomar la carretera a todas hostia en plan L7, un trallazo punkarra y vacilón con el que el pogo puede ser de ordago.

Además de guitarras saturadas, saxos poderosos y una sección rítmica a todo trapo Segall se casca unos cuantos temas melódicos, pop-rock exquisito en los que también la clava como son Cry cry cry, You Say All The Nice Things o I´m Free. Ninguna desentona, todas de un nivel similar a los temas más tralleros. Es curioso como Segall se mueve con soltura en diferentes registros y estilos sin que nada parezca forzado. 

Dejo para el final otras dos favoritas: The Main Pretender con ese rompedor inicio con el saxo al que le siguen unos coros ensamblados de la forma más cool que uno se pueda imaginar. Otra que la tengo en la cabeza a a todas horas. El saxo lleva las riendas buena parte pero la guitarra no le pierde la pista en ningún momento. And, Goodnight es el cierre perfecto. Un abrasador tema cargado de guitarrazos, de partes más sutiles y con ese aura de canción que desde ya promete ser un clásico en su repertorio. La sitúo en la onda de esos temas largos e imperecederos de Neil Young, palabras mayores. And, Goodnight. Pues eso.


jueves, 24 de mayo de 2018

Mike Farris. Golden Wings

En mi casa no pasa mucho tiempo sin que suene la música de Mike Farris. Ayer mismo pusimos por millonésima vez Goodnight Sun, el debut en solitario de Farris por el que Su y yo tenemos devoción. Esta mañana un par de amigos mandan por whatsapp la noticia de que el bueno de Mike nos visitará de nuevo el 12 de octubre. La cita de nuevo en el Kafe Antzoki. Y esta vez presentará su nuevo disco Silver & Stone previsto para septiembre. Parece que se ha rodeado de buenas piezas como Reese Wymans o Doug Lancio aunque me da un poco de grima ver ahí al plasta de Joe Bonamassa. En cualquier caso atento siempre a lo que pueda ofrecer este tipo, un cantante singular, capaz de ofrecer shows muy divertidos con una banda potente detrás o de marcarse un concierto en acústico que alucinas.


domingo, 20 de mayo de 2018

Bruce Springsteen . Spirit in the night

26 de Julio de 2009. Asisto en San Mamés a uno de los mejores conciertos que he tenido la suerte de presenciar. Bruce Springsteen & E Street Band nos ofrecen un show vitamínico, esplendoroso con un repaso exhaustivo a una carrera que tiene mucho donde rascar. Salgo en volandas del show y toda la semana estoy mascullando ir la en cinco días a Pucela. Finalmente un amigo me lleva y presencio otro concierto mayúsculo con el amigo Springsteen cambiando hasta doce temas respecto al set list de Bilbao. Antes de que empiece el concierto comentó con unos colegas de mi amigo que me volaría cabeza que sonase Spirit in the Night, uno de ellos me dice que es casi imposible, que no la suele ejecutar nunca. Nunca digas eso en un concierto de Springsteen. Para mi chaladura suena. Lucky man.





martes, 15 de mayo de 2018

sábado, 12 de mayo de 2018

Monster Magnet. Sala Santana 11/05/2018

Wyndorff dirigiéndose a la chusma
Todavía me pitan los oídos tras la poderosa descarga que ayer ofrecieron Monster Magnet en la Sala Santana de Bilbao. Todas las semanas deberían terminar con un concierto así, a todo trapo, sin concesiones, directos a la yugular los encabezados por Wyndorff plasmaron un vitamínico show que se me hizo corto. Esa es la única pega que le puedo poner al concierto. Una banda como Monster Magnet con la cantidad de jugosos discos que atesora debería estar sobre el escenario por lo menos hora y media. Es un mínimo exigible. Desconozco si es cosa de la sala porque luego tienen que dar cabida a los Dj de turno o si es la banda la que ofrece estos conciertos de apenas 75 minutos. Aspecto a mejorar. 

En cualquier caso Monster Magnet sonaron arrolladores, como una apisonadora, dando cancha a unos cuantos temas de su último disco Mindfucker ( que me acuerde Soul, Ejection o When the hammer comes down)  y en consonancia con ese álbum decantándose más por la vertiente hard rockera que por la lisérgica aunque en ocasiones ambas se cruzaron de forma sublime como en ese espectacular inicio con Dopes to Infinity o en otras de las gemas de ese disco: Look To Your Orb For the Warning. Tampoco se olvidaron afortunadamente de la pegajosa Negasonic Teenage Warhead, la clase de canción que creo no puede faltar nunca en su show. Igual que Powertrip, un cierre perfecto.

Insistiendo con la plebe
El concierto no tuvo altibajos y toda la banda brilló a gran altura. Phil Caivano sigue siendo un tipo fiable a más no poder, otro de esos guitarristas con una importancia vital en el sonido del grupo, igual de brillante que cuando les vi Rock Star en 2008 o en el Festimad de 1999, en ambas citas todavía estaba Ed Mundel pero mentiría si escribiese el guitarrista de ayer lo hizo mal, Garret Sweeny la clavó desde un segundo plano al igual que la sección rítmica, bajo y batería condimentaron la grasa a la perfección. 

Como he mencionado el concierto podría haber durado media hora más tranquilamente y de esa forma habríamos escuchado más temas de cualquiera de sus discos porque la verdad la trayectoria de esta banda es prácticamente perfecta sin álbum chusco que haya que echarles en cara. En cualquier caso gocé cual cochinillo en el lodazal. Y repetiría mañana mismo. Por cierto, en el puesto de merchan entre otras golosinas vendían un set list plastificado, firmado y con cuatro púas. ¿Dónde ha quedado esa lucha por pillar el set list, púas, baquetas y demás?. Cagüen.


martes, 8 de mayo de 2018

Small Town Rock Fest. Centro Artis Portillo 05/05/2018

Este fin de semana he acudido invitado por mi primo al Small Town Rock Fest que se celebra en Portillo (Valladolid). La segunda edición de este evento ha tenido lugar en el Centro Artis, una ubicación perfecta para rockear sin parar durante unas cuantas horas seguidas. Lo que viene a continuación no es una crónica exhaustiva sobre los conciertos. Vaya por delante que a excepción de Los Deltonos, una de las bandas que más he escuchado en los últimos años, no conocía a los demás participantes pero dada mi afinidad con Alex G, uno de los organizadores del evento y sujeto con el que comparto mi pasión por la música, acudí convencido de que lo que iba a escuchar merecería la pena como así fue. 

La fiesta comenzó el sábado a la mañana en el patio de armas del castillo de Portillo. Me informa un parroquiano de que se han realizado conciertos de corte clásico o jazz. En en esta ocasión iba a sucumbir al encanto del rock´n roll. Rubia fueron los encargados de desplegar sus melodías entre las piedras del castillo. Su me recordó que a Sara Iñiguez cantante de Rubia la habíamos visto en el escenario con Diamond Dogs un par de veces. El sábado en el castillo se les vio sueltos y pasándoselo pipa en plena solana. 

En el centro Artis con el sol de Castilla reinando a las seis de la tarde más o menos comenzaron Empty Bottles. Tenía buenas referencias sobre ellos pero como he escrito antes no les había escuchado. Iban con muchas ganas y propulsados por la rotunda voz de Toni se marcaron una sugerente actuación plagada de rock blues y entre trago va, trago viene de un artefacto que compartieron con el público se vinieron arriba. Se les veía pletóricos, contentos, disfrutando del rock´n roll en las distancias cortas. Suenan así de bien.



A eso de las ocho el cantante de Uncle Sal nos hace saber que cree tiene una papeleta por eso de que les han puesto entre Empty Bottles y Los Deltonos y la solventan con mucha clase. De esta banda de Ibiza es que no tenía ni una referencia y me encantaron. Tal y como sonaban me dio la impresión de  que tienen que tener el culo pelado de dar conciertos. Desde luego el sábado sonaron rotundos. Comenzaron con un tema pausado que se va calentando de forma elegante y que captó toda mi atención, Hard Life. Temarral. Así es como me gusta que suenen las guitarras. Si antes he mencionado la voz de Toni de Empty Bottles, hostia con la de Sandro Soulman Sal. Me ganaron por completo con las versiones de Whipping Post de Allman Brothers y Cortez the Killer de Neil Young.


El plato fuerte por horario eran Los Deltonos. Cuando saltaron al escenario pasadas las diez de la noche hacía un frío del carajo y les costó un rato entrar en calor. En plena faena se fue la luz unos minutos pero a la vuelta dieron buena grasa. Un de esos conciertos que van de menos a mas y que cuando el percal se calienta del todo se acaba. Engancharon de forma muy chula Muy bien y Discoteque Breakdown y cayeron los clásicos de rigor (Repartiendo, No por nada, Elvis, Gasolina o la inevitable Soy un hombre enfermo para cerrar). También dieron cancha a los temas de su último disco. El mejor momento esa cruda San Martin. Disfruté mucho más de la última media hora. Me sitúe un poco más atrás donde la voz de Hendrik Rover se escuchaba mucho mejor que en la primera fila donde estuve al inicio de su actuación. 

La traca final la pusieron The Riff Truckers. El personal botaba de lo lindo con estos tipos de Gernika que tenían unas ganas de fiesta descomunales. El menda observaba la algarabía desde la barra a lo lejos, repostando un poco mientras compartía impresiones con colegas que hacía que no veía lustros. Un gran fin de semana. A repetir sin duda. Confianza total en Alex G, un puto crack. Animarle a que lo siga haciendo. Barrunto un futuro más que interesante. Y encantado de conocer por esta vía bandas de las que apenas tengo referencias. Salud!

lunes, 30 de abril de 2018

Iggy Pop. Post Pop Depression. Live At The Royal Albert Hall

Una de las ventajas que tiene trabajar en la sección de discos es el acceso a golosinas que se deprecian. De repente llegas un día al curro y te encuentras con una lista que incluye un vinilo de Blue Valentine de Tom Waits por cuatro euros, otro de The Clash por nueve, la edición deluxe del documental Super Duve de Alice Cooper por diez o este potente directo de Iggy que me he pillado por seis. Qué alegría! Mamma mía! Y eso que últimamente llevo a rajatabla una regla imperturbable: No me compro nada que no vaya a disfrutar en los tres días siguientes a la compra. Nada de acumular a lo loco. Y me va bien. Saco un partido del copón a mis adquisiciones y cuando se que no voy a tener tiempo de disfrutarlas cuando el compañero me da la lista de depreciados ni la miro. Ojos que no ven corazón que no siente. Aunque al final siempre acabo viéndolo por la tienda.


En un principio este de Iggy Pop se me escapó pero un compañero me había guardado una copia. Me conoce y sabe que la cabra tira al monte. Y lo estoy disfrutando de lo lindo. Se trata de un concierto que Iggy Pop dio en el Royal Albert Hall de Londres el 13 de mayo de 2016 acompañado de Josh Homme y los músicos que intervinieron en su último disco de estudio Post Pop Depression una rodaja jugosa, con momentos buenísimos y que en el caso de que sea el último álbum de Iggy va a ser una despedida cojonuda. De hecho se cascan el disco entero a excepción de Vulture y he de escribir que visto así en el dvd me gusta más todavía que cuando lo escuché en su versión de estudio precisamente cuando inicié mi andadura en la sección de discos. 

Si a los temas de un buen disco como Post Pop Depressión le añades una ristra de clásicos de la Iguana pues el resultado es lo que uno espera de este tipo en directo: explosivo. Ya desde el molón comienzo con Lust For Life (que mejor tema para abrir un concierto) ves al Iggy que te esperas, contoneándose, con su peculiar forma de caminar, ataviado con una chaqueta que pronto se quitará para quedar con el torso desnudo, una de las imágenes icónicas del rock´n roll.  Un Iggy Pop mundano, con la arruga y la vejez reinando, sin esconder nada y con esa voz inconfundible y a la que todavía le queda cuerda para rato.

Pronto empieza a hacer de las suyas. Durante la envolvente Funtime se lanza al público, se da una hostia en la cabeza, un pequeño coscorrón del que brota sangre, que Iggy se quita y se limpia en su pecho. Esta desaliñado, con el rostro de un tipo duro de casi setenta palos que las ha visto de todos los colores en contraste con la elegancia de la banda integrada por Josh Homme, Tron Van Leeuwen y Dean Fertita a las guitarras (y Fertita también le da a los teclados), Matt Sweeney al bajo y Matt Helders a la batería.

Lo cierto es que todos estos músicos liderados por Josh-vivo en un continúo egotrip- Homme lo bordan con esos clásicos imperecederos que no me cansan jamás: Sixteen, Some Weird Sin, Tonight (con una chica que se sube al finalizar el tema a agasajar a Iggy) The Passanger, China Girl... Van cayendo todos maravillosamente ejecutados y pienso lo obvio, joder como me gustaría haber estado esa noche allí. La puta bomba. Impagable la sensación de euforia que te deja la colosal interpretación de Success con Iggy dejándose agasajar por la chusma. Larga vida a la Iguana.





domingo, 29 de abril de 2018

Iggy Pop. Tonight

Una de las relaciones musicales más fructíferas y apasionantes en el mundo del rock´n roll fue la que tuvo lugar entre Iggy Pop y David Bowie. La influencia del Duque Blanco en la carrera de Iggy fue poderosa y llegó en un momento especialmente bajo de la Iguana. Bowie le sacó de la penumbra y le produjo un par de discos (The Idiot y Lust For Life) vitalistas, contagiosos que siguen sonando a gloria cuarenta años después. La presencia de Bowie es notoria en ambos y se aprecia en temas tan rotundos como este Tonight, una de mis favoritas en la carrera de la Iguana. Esa introducción me vuelve loco y las guitarras de Carlos Alomar y Ricky Gardiner se cruzan a la perfección. Cualquier momento confuso se dilapida bajo la imponente presencia de Iggy Pop.



sábado, 21 de abril de 2018

Record Store Day y recomendaciones habituales

Hoy se celebra en todo el mundo el Record Store Day una cita jugosa para los melomanos que gustan de acercase a las tiendas de discos a adquirir material a la vez que parlotean con los dependientes en cuestión. Un hábito casi perdido y a las cifras me remito. Pocas resisten. Barcelona y Madrid son los lugares donde más oferta existe y por estos lares continúa Power Records, más de veinte años al pie del cañon. Donde trabajo nos quedamos fuera de la celebración porque sólo es para las tiendas propiamente dichas. En cualquier caso me sumo gustoso a la fiesta. Para los que seguimos comprando en formato físico es una buena cita independientemente de que se haya devaluado o perdido su espíritu original. Se puede debatir.

Mi experiencia como habitual de Power Records durante muchos años, aquellos tiempos en los que para conseguir material tenías que pasar por allí fue buena. Personal que te atendía bien y capaz de recomendarte con mucho tino en cuanto le dabas alguna pista. Ahora al otro lado del mostrador uno de los aspectos más interesantes de mi trabajo son precisamente eso las recomendaciones. Y de vez en cuando recibes la felicitación de algún cliente que entusiasmado te dice que le ha flipado lo que le recomendaste. La semana pasada a un tipo que me preguntó que tal estaba el Dust de Screaming Trees (agárrame que me vengo arriba) le comenté que se llevase también Above de Mad Season. Días después se acercó para agradecerme tal descubrimiento. Me comentó que cómo se le había podido pasar ese disco. Se lo había dicho a sus colegas que le corroboraron pues eso, que nos hallamos ante una de esas joyas que ingenuo de mí creía que conocía más gente.


O esa chica que a los pocos días de la muerte de Tom Petty me dijo que necesitaba el disco en el que figurase la canción Crawling Back To you. Y le comenté que además de ese tenía que hacerse con el Echo. Y no hay diez euros mejor invertidos. Ni se las veces que cuando me preguntan por un disco de soul.... Adivinaste: Don´t Give Up On Me. Y es que cuando me dan pie, cuidado, y si no también, ya me encargo yo de extender la tela de araña. Una cosa te lleva otra y así hasta el infinito y más allá. Poder ofrecer en la tienda discos como Universal United House Of Prayer, We´ve come for you all, Goodfellas, Be Good, American Caesar, The Carpenter, Deuce o Van Halen II es una delicia. Y cientos más. Claro que siempre hay cuentas pendientes. Inconcebible que no podamos acceder a Demolition 23, Debutante, Cheating At Solitaire, Lay It DownI feel alright, Electric Blue Watermelon, Gentleman´s blues o Neurotic Outsiders. Eso no tiene ningún sentido.








viernes, 13 de abril de 2018

David Bowie. Aladdin Sane

Tal día como hoy hace cuarenta y cinco años se publicó Aladdin Sane el primer disco de David Bowie que llegó al número uno en el Reino Unido. Se vendieron una buena cantidad de copias en pedidos anticipados tal era la expectación ante lo nuevo del futuro Duque Blanco. Un álbum que sigue a The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders From Mars lo tiene jodido lo mires por donde lo mires pero lo cierto es que Aladdin Sane es otra obra en la que perderse a gusto y de un nivel similar. Ok, aceptemos que The Pretties Star ya había sido grabada antes y eso le resta puntos y que la versión de Let´s spend the night together de los Stones no es que sea la hostia aunque el piano de Gerson tiene su punto. Pero es que el resto es canela en rama, todos los temas tan buenos como los del famoso Ziggy.

Cuando Bowie afrontó la grabación de este álbum ya era una estrella. Podría haber tomado un camino más convencional, ir a lo seguro, repetir la fórmula pero como fue una constante en su carrera el amigo David tomó un desvío y rocío el disco con inesperados y suculentos hallazgos sonoros. El papel del pianista Mike Garson es esencial, un tipo que dotó a varias canciones de un imaginativo e irresistible toque al piano, instrumento vital en esta grabación. De hecho Garson comenta que no hay entrevista en la que no le pregunten por el solo al final del tema Aladdin Sane, un pasaje sublime en el que piano y saxo se entrecruzan a las mil maravillas. Y ese aspecto va a ser una constante en casi todo el álbum.



Watch that man abre con un inequívoco regusto stoniano un disco en el que las canciones más inmediatas y que tienen un lazo más claro con su predecesor son The Jean Geniey y The Pretties Star. Temas para tararear a todas horas. Pero lo sublime son piezas fascinantes como Drive-In Saturday con un chulisimo tratamiento vocal en los coros o Panic in Detroit inspirada en lo que Iggy le contó sobre los disturbios en la ciudad del motor y que también cuenta con unos coros vitales. 

Cracked Actor tiene un inicio aplastante y una poderosa guitarra de Mick Ronson cuya labor en todo el disco también es muy destacable. Por ejemplo en Time se luce con un par de solos estratosféricos. La armónica también juega un papel fundamental. Y dejo para el final dos canciones poderosas, inusuales, algo extraterrestre con una instrumentación a la que no puedo dejar de prestar atención: Time y Lady Grinning Soul en ambas de nuevo la labor de Garson al piano es hipnótica. Menudo puto descubrimiento. Discarral.




sábado, 31 de marzo de 2018

Cochran, siempre presente

Murió escandalosamente joven y dejó poco material grabado pero su influencia llega hasta nuestros días. Muchos músicos le tienen como referente y su legado afortunadamente no ha caído en saco roto. Es inevitable elucubrar hasta donde podría haber llegado su carrera. Excelso guitarrista, multinstrumentista y con un ansia insaciable por aprender en el estudio. Añadido a una voz desgarradora, impropia de alguien tan joven. Capaz de ser afilada, punk, transgresora al mismo tiempo que taladrarte con profundas baladas de voz grave. Impresiona escuchar a un tipo con apenas veinte años cantar así. Una de mis mejores inversiones fue un cd que recoge su único disco editado en vida y un recopilatorio esencial. Los machaqué cuando lo adquirí y los suelo llevar siempre en mi mp4, un chute de adrenalina que no falla nunca. Canciones imperecederas para recorrer el mundo. Eddie Cochran, siempre presente.



viernes, 23 de marzo de 2018

¿Gira de John Bush cantando temas de Anthrax?

Una de mis obsesiones recurrentes es la trayectoria de John Bush en Anthrax. No me canso de enchufar cada poco tiempo rodajas tan poderosas como Sound Of White NoiseStomp 442Volume 8 o We´ve come for you all o de visualizar el dvd de Music of Mass Destruction. Jamás les pude ver en directo con John Bush y ya es tarde para eso pero parece que el bueno de Bush ha expresado en la web BlabberMouth su deseo de realizar una pequeña gira a mayor gloria del material que grabó con Anthrax durante los años que estuvo con los neoyorkinos. Dudo mucho de que la idea les haga ninguna gracia a Scott Ian y Charlie Benante pero para el que escribe sería la hostia poder presenciar eso incluso si Bush decide hacer algo en acústico. Si pasa por aquí voy como un cohete. Tal vez no se materialice pero y si, si....


jueves, 15 de marzo de 2018

En memoria de Charlie Quintana

Me informaba un amigo hace un par de meses de que Charlie Quintana se encontraba en serias dificultades. No sabía de qué índole. Pensaba que eran económicas y tal vez fuesen esas y algunas más. Esta mañana el mismo colega me escribía que Charlie había fallecido. Se desconocen las circunstancias. Hace unos meses escribí un pequeño post sobre Quintana, un tipo al que admiraba además de por participar en algunos de mis discos favoritos por haberse retirado hace unos años a Cancún, por vivir como quería sin importarle que eso fuese contra lo establecido. Un retiro que parecía dorado y tal vez haya sido así hasta el final. Ojalá. Ahí van unos cuantos temas de diversa índole que demuestran su poderío a las baquetas. 







lunes, 12 de marzo de 2018

Tributo a Solomon Burke en Sonideros de Radio 3

Hoy como tantas otras veces en mi casa ha sonado música de Solomon Burke. El elegido ha sido el imbatible Proud Mary. The Bell Sessions un cañonazo cocinado con todo el gusto del mundo en los míticos Muscle Shoals de Alabama. Una rodaja con Burke en plena forma, recién salido de Atlantic y bajo la producción de una desconocida para mí Tamiko Jones. Cuando escuchaba el disco se me ha ocurrido redactar un mail para enviarlo al programa Sonideros de Radio 3 que los domingos por la noche tiene un espacio de una hora en el que Luis Lapuente suele dar rienda suelta a su pasión por la música, casi siempre con el soul como protagonista. En el mencionado mail le iba a sugerir a Lapuente que se currase un especial sobre Solomon Burke centrado en su última etapa esa que va desde el inmortal Don´t Give Up On Me hasta su último álbum Hold on Tight

Tras unas arduas tareas domésticas conecto la radio a eso de las 21:15 y escucho Goodbye Baby un tema de Solomon Burke y resulta que Lapuente está dedicando un especial al rey del Rock´n Soul haciendo un repaso por su cancionero y por unas cuantas divertidas y delirantes anécdotas. Me las conozco casi todas pero no me importa escucharlas de nuevo e igualmente envío el mail, empeñado en que haga un especial de la parte final de su trayectoria y felicitándole por el que le ha dedicado. Y para finalizar esta curiosa coincidencia ahí va una mis canciones favoritas del disco grabado en Muscle Shoals, Don´t Wait Too Long con una estratosférica interpretación de Burke. La madre que lo parió, mi momento favorito a partir del minuto y medio cuando a un pequeño recitado le sigue el poderío inequívoco de su voz, continuando con un falsete descomunal para rematar la faena con la sección de viento propulsando todo al infinito y más allá y es ahí donde todo salta por los aires. Don´t wait, don´t wait too long....



viernes, 9 de marzo de 2018

Chris Robinson Brotherhood. Kafe Antzokia Bilbao 07/03/2018

Uno de los signos inequívocos de que un concierto me ha volado la cabeza es que me paso los siguientes días sumergido en la música del grupo o artista en cuestión. Llevo en bucle dándole duro a la sugerente carrera de Chris Robinson, flipando con el portentoso nivel de Big Moon Ritual, machacando una y otra vez su último disco y volviendo a su luminoso inicio en solitario: The New Earht Mud y This Magnificent Distance. Es más, podría haber hecho un repertorio muy diferente y la hubiese gozado igual, tal es el nivel de su discografía.

Comienzo por lo único que no me gustó. Una pausa en medio del concierto corta el rollo bastante, hubiese preferido todo seguido pero terminó siendo algo anecdótico dado el nivel del bolo. Excepto en un par de temas escuché a Chris muy bien de voz, tarea en la que por cierto le ayudó con mucho estilo Neal Casal. Robinson es un tipo listo y sabe que tanto Neal Casal como Adam MacDougall (irreconocible para mi) son vitales en el sonido de la banda y de hecho la mayoría de los temas pivotan sobre su pericia instrumental. Casal estuvo perfecto, un fino estilista sin aspavientos ni momentos pajilleros, dándole a la canción lo que necesitaba y los desarrollos a los diversos teclados y piano de MacDougall creaban una atmósfera única. Hubo de todo, pasajes cósmicos, trazas de blues rock, momentos en los que deberían haber bajado las típicas bolas luminosas de discoteca...

Fiel a su espíritu aventurero Chris Robinson introdujo varias versiones entre su ya extenso catalogo de canciones. Y reconozco ignorante de mi que algunas no conocía pero sonaron supremas como ese comienzo sugerente, cocido a fuego lento con I´m ready a la que siguió la imbatible Rosalee, una que esperaba con muchas ganas. En la primera parte del concierto tan sólo cayó de su último disco High is not the top, una de mis favoritas y se cerró con una fulminante Hello L.A según me informo versión de Delaney Bramlett.

La segunda parte comenzó con Good To Know de su último álbum del que también interpretó If you had a heart to break y Behold the seer. Por mi lo podría haber tocado enterito. Pero no me quejo porque también se acordó de Shore Power y de una festiva I ain´t hidin de los Cuervos de la que en su día renegué pero que a estas alturas de la vida saca la locaza que habita en mí. Bien por Chris, me gusta su estilo, esa sonrisa hippy, las alfombras, el incienso... Quiero repetir. Vuelve cuando quieras salao.



sábado, 3 de marzo de 2018

Soul Clan

A finales de los sesenta en plena lucha por los derechos civiles Don Covay y Solomon Burke tenían un ambicioso plan para aportar su granito de arena en el asunto. El Soul Clan pretendía reunir a figuras del género como Otis Redding, Joe Tex y Wilson Pickett junto a ellos mismos para grabar música y destinar parte de los beneficios de la venta de discos y de las actuaciones a los ghettos negros con el fin de mejorar sus condiciones de vida. Un ambicioso plan que no cuajó porque Atlantic no estaba dispuesta a soltar la pasta y porque logisticamente era complicado llevarlo a cabo. 

Además algunos pronto se bajaron del carro. Wilson Pickett declaró que el no necesitaba esa mierda, que sus discos ya vendían los suficiente sólo con su nombre, todos sabemos lo que le sucedió a Otis Redding y el tema se acabó complicando. Pero por lo menos dejaron para la posteridad un single muy chulo. Finalmente a Solomon Burke, Don Covay y Joe Tex se les unieron Arthur Conley y Ben E.King reemplazando a Redding y Pickett respectivamente. Es una delicia escuchar Soul Meetin & That´s How it feels y fantasear con lo que hubiese podido salir de ahí. Por supuesto me alineó con la teoría de la conspiración de Solomon Burke. Siempre con el gordito. ¡Nos ha jodido!




miércoles, 28 de febrero de 2018

Nieve, más nieve por favor

Hoy nos hemos levantado con un impresionante manto de nieve. Inusual por estas latitudes he escuchado que ha sido la mayor nevada en treinta y tres años. Si soy sincero no me acuerdo de aquella. Este fenómeno meteorológico es el favorito de los niños, se vuelven locos con las posibilidades lúdicas que ofrece mientras que para el resto de la población se convierte en un trastorno curioso. El transporte público se colapsa y el caos se apodera de las carreteras, la vida cotidiana sufre un cortocircuito pero los niños son ajenos a todo y disfrutan haciendo muñecos de nieve y lanzándose bolas. Cada cuesta se convierte en una improvisada pista de esquí y las campas son el lugar favorito para tirarse por la nieve fundiéndose con la materia blanca. Todo el mundo saca fotos a tutiplén deseando capturar este insólito paisaje y es que a saber cuándo tenemos otra igual. 







sábado, 24 de febrero de 2018

¿Cuándo será liberado Fariña?

La decisión de la jueza Alejandra Pontana de secuestrar temporalmente el libro Fariña de Nacho Carretero atendiendo la petición del ex regidor gallego Jose Alfredo Brea que siente malherida su reputación ha causado un importante revuelo mediático. El libro de Carretero se publicó en 2015 y es un documentado y despampanante relato sobre el narcotráfico en Galicia. Escrito con un brillante pulso narrativo y plagado de un curioso humor gallego lo recomendé infinidad de veces durante mi estancia en la sección de librería. Y es que no exagero si escribo que es uno de los mejores libros que me he leído en los últimos años. Lean, lean y alucinen con los tejemanejes de la droga en esa comunidad durante décadas. A ver qué tal la serie.

martes, 20 de febrero de 2018

Bruce Springsteen. Ain't Got You

Bruce Springsteen reina en la portada de este mes en Popular 1. Hacía muchos años que el amigo Springsteen no ocupaba ese lugar en la revista y la excusa esta vez es recordar los treinta años del disco Tunnel Of Love. Un álbum que me costó tiempo apreciar pero que hoy suena mejor que cuando se editó. Felicidades al autor del artículo, Luis Aragón. Me gusta mucho como escribe y me parece el mejor fichaje que ha hecho la revista en tiempo. Además de glosar las peripecias del mencionado disco y su posterior gira hay dos entrevistas muy interesantes, una con Erik Kirschbaum autor de Rockin the Wall, The Berlin Concert that changed the world y otra deliciosa con Nils Lofgren. Brindo por ello al ritmo de Ain´t Got You, el tema que abre Tunnel Of Love y que originó una buena discusión entre Little Steven y Bruce. A mi siempre me encantó y por cierto Solomon Burke hizo una antológica apropiación en aquel tremendo Nashville

martes, 13 de febrero de 2018

Warren Zanes. Petty

He devorado la biografía autorizada de Tom Petty escrita por Warren Zanes en unas horas repartidas en tres días. Un atracón a gusto, sumergido en la lectura sobre la obra y vida de una banda que me apasiona: Tom Petty & the Heartbreakers. Y se me ha hecho corta, muy corta. Cuando iba por la página 272 y veía que todavía no se había abordado ni Full Moon Fever pensé que no iba a encontrar respuestas a mis delirantes ( o tal vez no tanto) y numerosas preguntas. El libro consta de 396 páginas y se lee de un tirón. Esta muy bien escrito. Desconozco si Zanes es tan habilidoso componiendo y tocando la guitarra como lo es juntado letras pero en esa tarea realmente lo borda. Tiene el punch, el toque especial para contar una historia fascinante. 

No dudo de que debido a su amistad con Petty, Zanes haya pulido algunas partes, seguro que si, pero la sensación al terminar el libro no es que Tom Petty es un tío guay y se lleva de cine con su banda. Hay mucha oscuridad, resentimiento, malos entendidos, pasajes inesperados. Lo único que le reprocho a Zanes es que se ventila el período más fructífero de la carrera de este hombre en apenas cien páginas. Eso se merece otro libro. No me jodas. No se debe pasar de puntillas por algo tan esplendoroso como She´s the one. Eso no es justo, joder! Tampoco son suficientes las líneas destinadas a Echo, The Last Dj merece más atención e incluso Mojo es un álbum peculiar y en el que perderse más.

En cualquier caso el volumen merece mucho la pena. La descripción del ambiente sureño en que vivían Tom Petty y sus compinches está muy lograda, sin recurrir a psicología barata ni a subterfugios, ni clichés mil y una veces sobados. Petty lo pasó mal de pequeño. Tuvo una infancia muy chunga con un padre que tenía antepasados cherokees de los que de alguna forma renegaba y huía. No solía estar mucho por casa y era mejor así porque cuando aparecía Petty era el saco de las hostias. El propio Petty cuenta que con apenas cinco años recibió una paliza brutal, totalmente desproporcionada y no fue la única. Su punto de apoyo era su madre y ésta pronto enfermó. Se quedó solo demasiado pronto y tuvo que lidiar con mucha mierda a una edad muy temprana lo cual marcó su carácter. Encontró su refugio en la música y aunque suene a cuento de hadas ahí es donde halló la salvación. Pero no fue fácil. Nunca. De hecho ni cuando alcanzó el éxito pudo escapar de sus demonios. Le persiguieron hasta el final.

En el plano musical las descripciones de Zanes son muy chulas. Mis partes favoritas son cuando hacen su aparición Mike Campbell y Benmont Tench. El primero un tipo tímido que estaba loco pòr la música y que terminó siendo algo más que el fiel escudero de Petty. No se concibe la carrera del rubio de Florida sin Campbell a su lado. Sus caminos nunca se separaron y eso que también hubo malos rollos y malentendidos. Pero Mike Campbell seguramente sacrificó parte de su talento por seguir al lado de Petty porque veía que aquello iba a ser muy grande. Tench, por su parte era posiblemente el mejor músico de la banda, alguien superior, con una vida mucho más fácil que los demás, un tipo que de alguna forma se vio en un incómodo segundo plano. Tienes la sensación de que quería más pero al final también se conformó y vio que lo mejor es que hubiese un líder para lo bueno y para lo malo. 

El grano en el culo de esta historia es Stan Lynch. Inevitablemente le he cogido cariño. Lynch hubiese encajado perfectamente en cualquier combo angelino de hard rock. Sus prioridades eran la juerga y las mujeres. Así lo confiesa en el libro. Y eso me encanta, es decir, él no se da importancia pero la tuvo y mucha. Era un buen batería al que el productor Jimmy Iovine tocó los cojones en varias grabaciones. Le echaban y volvía al grupo. Era peculiar, hasta el propio Petty reconoce que en directo era muy bueno aunque deja caer dudas de su prestancia en el estudio. Se ganó esa fama, además de ser el causante del mal ambiente y de los vaivenes de la banda. En un momento dado creo que voy a leer que mató a Kennedy.... Sin duda podía ser como un dolor de muelas y siempre retaba a Petty, mientras el resto miraba para otro lado. Me ha gustado. Su salida de la banda se veía venir y Petty confiesa que fue un asunto que no supo abordar de la mejor forma. Curiosamente el valedor de Lynch en el seno de la banda fue Campbell hasta un desagradable incidente en una gira con la familia de Campbell de por medio. Un momento desgarrador y posiblemente el detonante de su marcha. Si tocas los cojones al único tío de la banda que intercede por ti y casualmente ese tío es musicalmente la mano derecha del jefe, pues ya sabes donde esta la puerta...

Lo que me ha encantado es como describe Zanes la entrada en la banda de Scott Thurston, un tipo que había tocado con gente tan dispar como Tina Turner, The Motels o Iggy Pop. Al parecer Thurston (una máquina en lo musical, capaz de tocar armónica, guitarra, piano, hacer unas armonías vocales tremendas...) es un tipo de esos facilitadores, de esas personas que todo el mundo quiere tener cerca porque siempre suma y aporta vibraciones positivas. En lo musical esencial y parece que también en lo personal. Siempre recordaré lo flipado que me quedé cuando aquella noche en el MSG le escuché cantar las partes vocales de Roy Orbison en Handle with Care con una clase tremenda.

Otra persona fundamental en la vida de Petty es Dana York, su segunda esposa. Esa que le dijo un día que escuchara el Echo, que allí había canciones maravillosas. Como recuerda Tench en ese disco se hizo música hermosa, más oscura que nunca pero de una indudable belleza. Petty lo dice abiertamente, Dana le salvó, le sacó de una etapa en la que incluso estuvo enganchado a la heroína. Los pasajes pertenecientes a esa época son tremendos, un tipo con todo el éxito del mundo viviendo sólo y metiéndose por la vena sin que casi nadie lo sepa. Delirante. 

No todo es oscuridad y agobio. Hay también mucha luz. Camaradería. Conexiones musicales fabulosas. Petty y Campbell, siempre juntos, más cercanos en los musical que en lo personal, esa es la sensación que me queda al leer el libro. Con quien Petty tuvo una relación especial fue con George Harrison. Se entendieron en todas las facetas desde el primer momento al igual que con Jeff Lynne y eso se palpa en la música que hicieron juntos: Full Moon Fever, Into The Great Wide Open, el primer disco con los Travellin Wilburys. Esas páginas son mis favoritas del libro. El periodo más luminoso en la vida de Petty. Hay un dato curioso, cuando Petty editó en solitario Full Moon Fever se convirtió en su disco más vendido de largo y a pesar de las fricciones con la banda su siguiente paso fue juntarse con los Heartbreakers y grabar juntos Into the great Wide Open que aunque no tuvo tanto éxito como el otro se pude escribir perfectamente que es casi casi tan bueno. Petty pudo haber tirado en solitario, tenía todo a su favor para hacerlo más cuando había desavenencias con todos pero optó por seguir con la banda y acertó porque lo que vino después fue apoteósico.

Y en eso tuvo mucho que ver Rick Rubin. Su relación profesional empezó como un tiro con Wildflowers otro disco que Petty grabó en solitario (siempre con Campbell) y en el que se entendió a la perfección con Rubin. Es una lástima que en el libro no se ahonde en su relación, quizá es uno de los puntos flacos de este estupendo volumen. A Rubin se le reconocen sus méritos en tareas musicales pero también aparece retratada su ambición desmedida y ciertas traiciones personales. 



Algo que he echado mucho en falta ha sido resaltar la contribución de Howie Epstein a la banda. No estamos hablando sólo de un bajista. Era al igual que Stan Lynch un tipo capaz de hacer unas armonías vocales excelsas y ahí están las pruebas en  Into the Great Wide OpenWildflowers, Echo o She´s the one. La parte en la que se habla de su muerte y el funeral al que no asistieron ni Petty ni Campbell es muy dolorosa. Stan Lynch no entendió que Petty no asistiese al funeral de su amigo y Campbell explica que se le realizó un homenaje en una tienda de música y que cada uno lleva el duelo como sabe o como puede. Eternas desavenencias. Heridas que nunca se cerraron.

Y para finalizar las páginas dedicadas da The Last Dj, favorito personal, álbum infravalorado que contó con la labor a los mandos de George Drakoulias, tan bueno como Rubin, no me cabe duda. Ese disco también supone el regreso de Ron Blair al bajo y es un momento bueno para la banda, el mejor en lo personal en mucho tiempo y en lo musical Zanes lo pone bien, no le da toda la cancha que merece pero eso tal vez aparezca en otro libro. Tal vez sea en el de John Scott. Chi lo sa. Ojalá.