Mostrando entradas con la etiqueta Black Sabbath. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Black Sabbath. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de julio de 2025

Ozzy Osbourne Forever!

Ayer murió a la edad de setenta y seis años Ozzy Osbourne. Se me ocurren pocos cantantes tan carismáticos, excesivos y arrolladores como el frontman de Black Sabbath. Su legado en el combo de Birmingham es aplastante y su carrera en solitario, especialmente a comienzos de los ochenta, es una rica y jugosa muestra de lo bien y diferente que puede volar un cantante por su cuenta. Su deceso ha conmocionado el mundo del rock´n roll ya que su influencia es eterna y se extiende por múltiples solistas y bandas. Durante muchos años su vida fue un exceso constante pero eso no le impidió tener una producción amplia y muy variada. Tuvo el tino de elegir siempre a grandes músicos. Se rodeó a menudo de los mejores.

La primera vez que escuche a este sujeto fue cuando mi colega Rober me dejo una box set titulada Black Sabbath: The Ozzy Osbourne Years Complicado explicar con un par de frases el impacto que tuvo en mi el tema The Wizard, el segundo corte de su debut.... Esa armónica que sopla Ozzy secundada por una de las mejores secciones rítmicas de la historia con Geezer Butler al bajo y Bill Ward a la batería con el poderoso riff de Tony Iommi... Buaaaaahhhhhhhh. Sigue siendo uno de mis temas favoritos de su amplia discografía. Me sorprendió por todo, quizá, sobre todo porque me esperaba otra cosa al haber escuchado siempre o leído que estos tipos eran los precursores del heavy metal y sin duda lo eran pero esos primeros seis discos con Ozzy son mucho más que eso. 

De modo que una vez que mi amigo Rober me dejo esa espectacular caja que piratee (ha prescrito) haciendo hasta una imitación de la original con cartulina y demás, después cuando comencé a manejar algo de panoja me pillé las reediciones de Paranoid y de Master Of Reality que junto al debut son mis favoritos aunque realmente como dijo Henry Rollins; Sólo lo puedes confiar en ti mismo y en los seis primeros álbumes de Sabbath. Conocí tan mítica sentencia como no en Popular 1. Escuchar la música de este peculiar combo sigue siendo tan excitante como cuando les descubrí. Siempre encuentro matices nuevos, recovecos inesperados. Una experiencia sonora enriquecedora. 

Su carrera en solitario comenzó de forma inmejorable con esos dos primeros discos acompañado del añorado Randy Rhoads, Blizzard of Ozz y Diary of a Madman que exploran vías diferentes a su sonido en Sabbath con brillantes resultados. Una forma de volar por su cuenta increíblemente elegante y resultona. Guardo como oro en paño la caja Prince Of Darkness que me regaló hace veinte años mi amigo Rober. Esa box set es una forma fantástica de descubrir el legado en solitario de Ozzy más allá de su icónica presencia metalera. No olvidemos que Ozzy era un furibundo seguidor de los Beatles, banda por la que siempre dice que se animó a dedicarse a la música. Descanse en paz.

martes, 8 de octubre de 2019

La alargada sombra de Black Sabbath

Prácticamente no hay grupo en el mundo de heavy metal que no señale a Black Sabbath como una de sus influencias. Podría poner muchos ejemplos y hacer una lista con innumerables bandas muchas de las cuales no me gustan nada. Pero como en este blog el 99% de las veces escribo sobre temas que me apasionan mencionaré sólo las que en su día me volaron la cabeza: Alice In Chains y Soundgarden. Pondría también en la terna a Corrosion of Comformity y Kyuss. Incluso el ecléctico Ty Segall se desbarra en ocasiones con tonadas 100% sabatthianas. Las cuatro bandas antes mencionadas apachurraron a base de bien el legado sabbathiano llevándolo a su terreno con fantásticos resultados

En el fenomenal Todo el mundo adora nuestra ciudad de Mark Yarm, Kim Thayil, guitarrista de Soungarden explica sin subterfugios de donde cogieron las ideas para desarrollar su estilo y como les siguieron unos cuantos en Seattle donde Soundgarden eran muy respetados. El resto es historia. Así que este post va por los mágicos dedos de Tommy Iommi, la inigualable sección rítmica formada por Bill Ward y Geezer Butler y los desquiciantes e inimitables alaridos de Ozzy Osbourne. Y elijo The Wizard porque la primera vez que la escuché me voló la puta cabeza y lo sigue haciendo cada vez que la pongo y Planet Caravan porque me dejó noqueado, un tema inesperado, muy alejado de lo que esperaba cuando mi colega Rober me pasó un cofre titulado Black Sabbath: The Ozzy Osbourne Years con los seis primeros discos estos elementos con el zumbado de Ozzy.