El pasado sábado acudí a los conciertos de Little Steven y Ben Harper en el Centro La Ola dentro del Festival BBK Legends. Dos músicos amantes del soul, con propuestas diferentes, diametralmente opuestas. Ambas arraigadas en ese estilo del que no me canso en indagar y salpicadas con incursiones en el blues, folk y en el caso del bueno de Little Steven incluso ritmos latinos. Era la primera vez que acudía al evento y el lugar me pareció perfecto, ideal para disfrutar de la música.
A eso de las 21:15 salieron Little Steven y su monumental banda. A por todas. Con una de esas presentaciones cool propias del soul, primero fueron apareciendo los músicos del bueno de Silvio en Los Soprano; tres espectaculares coristas negras, una amplia sección de viento, órgano hammond y piano, percusionista, batería y dos guitarras. Fue un concierto deshinbido y exuberante. Concebido como una fiesta, una celebración de toda la música que le gusta al bueno de Little Steven. Un efecto contagioso que levantó al público desde el primer momento y que casi no tuvo altibajos.
Tenía más que escuchados sus dos últimos discos de estudio, Soulfire y Summer of Sorcery. Buena parte del show se basó en este último. Abrió con Communion de forma espectacular y pronto observamos que Little Steven se ha rodeado de unos músicos excelentes y dinámicos. Y me vino a la cabeza esa reflexión que he escuchado tantas veces, rodeate de los mejores, que el peor de la banda seas tu ja ja. No es una crítica al bueno de Little Steven es todo un halago. El concierto fue muy chulo y lo que menos me gustó fueron los temas más calmados porque en esa tesitura es donde más dificultades tiene Little Steven. Pero chapeu para Silvio. Un grande.
Y a eso de las 23:30 salieron Ben Harper & Innocent Criminals. Bueno no todos porque eché en falta un segundo guitarra y teclados. Supongo que serán cosas del presupuesto. Es complicado meterse en un concierto cuando tienes a tu alrededor decenas de cotorras. No me refiero a gente que hace de vez en cuando algún comentario, qué va, escribo sobre peña que parece que está en la puta peluquería. Asombroso. Batalla perdida.
Me gustó el concierto de Ben Harper. No me voló la cabeza. Pero aprecio su propuesta. El tipo el otro día estaba intimista, afrontó el show de forma opuesta a Little Steven pero a mi una vez me desenrosque del personal brasas me fue ganando poco a poco. No presentaba disco nuevo y por lo tanto hizo un repaso algo tacaño a su amplia discografía. Me gustó como sonaron la inicial Steal my kisses, Call It What It is, Alone y Diamonds on The Inside. El portentoso bajo de Juan Nelson tuvo sus momentos de brilló y la interacción entre ambos fue buena, especialmente en la serpenteante versión de Superstition clásico imbatible de Stevie Wonder.
A Ben Harpers se le suele criticar que toca demasiados palos y en ninguno destaca pero a mi eso me parece justamente su punto fuerte. El tipo sabe ensamblar un estilo con otro de forma natural y el show tuvo momentos muy brillantes, esa música evocadora, psicodélica que te hace flotar aunque sea un poco y otros más enmarañados en los que se enzarzó con algún que otro solo pelín largo. Pero mis sensaciones finales fueron positivas. Eso si, quiero volver a verle y a ser posible en un sala pequeña a ver si con suerte los cotorras se han quedado en su casa.
Cuando trabajaba en la sección de películas y discos de esos grandes almacenes de cuyo nombre no quiero acordarme (el mercadillo con paredes lo llamaba el colega Prewitt) aprovechaba para escuchar toda la música que me interesaba. Había momentos del día en que podía poner más o menos lo que quería y entre los discos que descubrí esta There will be a Light de Ben Harper & The Blind Boys of Alabama. Apenas había escuchado con atención a este tipo. Ander me había dejado anteriormente un directo suyo pero reconozco que no le presté demasiada atención.
En There will be a Light Ben Harper cuenta además de con algún habitual de su banda como el bajista Juan Nelson con Marc Ford a la guitarra. Y por supuesto con The Blind Boys of Alabama un longevo grupo gospel cuyas voces te atrapan a la primera escucha. Así al menos me sucedió cuando les escuché en None Of Us Are Free del Don´t give up on me de Solomon Burke y posteriormente en este álbum donde las voces de estos hombres encajan a la perfección con la instrumentación de la banda de Harper y con la propia voz de este tipo, también exquisita.
Ben Harper tiene una voz excelente. Por momentos en algunos temas me recuerda a los registros que dominaban como nadie tipos como Marvin Gaye o Curtis Mayfield. Especialmente en Where Could I Go un tema compuesto por el propio Harper, Marc Ford y el teclista Jason Yates. Aunque The Blind Boys Of Alabama sean un combo gospel el disco no se centra en ese género Harper se mueve con soltura en terrenos folk, blues y soul. La slide que toca Harper brilla en muchos momentos del disco, así como los punteos de Ford. Los primeros siete temas del disco me parecen simplemente perfectos incluida una versión del Well, well, well de Bob Dylan.
En la gira de este álbum Ben Harper interpretó el disco al completo con The Blind Boys Of Alabama en el Apollo de Harlem y se editó un disco y dvd en directo que merece mucho la pena. Un lujo para los afortunados que estuvieron aquel día en el Apollo mientras las voces de Harper y los Blind Boys Of Alabama hacían de las suyas. Imprescindible.
Si ya me lo dice mi amigo Confuncio, estos estan acabadisimos. Vedder no canta ni hostia, Cameron pierde el ritmo continuamente, Gossard ha sido toda su puta vida un soso, Ament quien coño es Ament, McReady va de guitar hero pero lo unico que tiene es una guitarra y encima con el neohippy de postal de Ben Harper. En fin.