Mostrando entradas con la etiqueta Andrew Bird. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Andrew Bird. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de diciembre de 2024

Esas giras que no pasan por estos lares

Y por estos lares me refiero a Basque Country. Que si, que ya se que por aquí no nos podemos quejar. Esto siempre depende de con quién te compares. Evidentemente con Madrid y Barcelona nada que hacer... Por allí suelen pasar casi todas las giras, las pequeñas que pasan por aquí y esas medianas de bandas o artistas que son muy grandes en otras latitudes y que cuando se acercan por aquí sólo lo hacen a la capital o a Barna. Me refiero a gente como White Buffalo, Markus King, St. Vincent, Father John Misty o Nathaniel Rateliff o algunos otros que ni siguiera pasan por las mencionadas como Chris StapletonSturgill Simpson, Allison Russell o The Avett Brothers a no ser que sea en uno de esos festivales pitxirriflausticos que mezclan de todo y que para el menda quedan descartados por completo.

Hable de esto con un trabajador de la principal promotora de estos lares cuyo nombre no voy a escribir aquí. Pero el tipo me dijo que el status de ciertos artistas hace inviable que sea rentable traerles y que por otro lado a los propios managers de los músicos en cuestión no les interesa que sus pupilos actúen en recintos pequeños y que prefieren que lo hagan sólo dos fechas en salas de tamaño medio en Madrid y Barna y los que los quieran ver que se desplacen. Muchas veces esa es la única opción con lo que para los que vivimos en la periferia la cosa se complica. Hay que cuadrar fechas, que pille a ser posible fin de semana... Logística complicada. Me acuerdo que el año pasado miré iluso de mi a ver si podía conseguir entradas par ver a Stapleton en Dublín pero los tickets se agotaron echando viruta. En fin, los problemas del primer mundo. Ahí van diecisiete favoritos, prioritarios, los que más ganas tengo de ver. De esos por los que me haría un viajecito.

Chris Stapleton

El status de Chris por USA es enorme y no me lo imagino tocando por aquí ni de coña, ni siquiera en un festival. Pero haría todos los esfuerzos posibles por ver al chico de oro del country rock que tiene una voz apabullante y cuenta con varios discos espectaculares en su curriculum. Sus conciertos de este otoño por Irlanda y el Reino Unido se han saldado con sold out. El tipo esta on fire. Y encima a este iría con Unax que está todo flipado con el barbas. El otro día me viene con I´m Think I love with you, escucha aita, si parece Al Green. Que no te digo que me lo mejores, iguálamelo. 

Allison Russell

Actuó el verano de 2023 en Madrid en las Noches del Botánico. Su y el menda hablamos de ir. Imposible. Una de las artistas con las que más conecto de los últimos años. Sus dos últimos discos en vena; Outside Child y The Returner. Los dos muy diferentes, ambos maravillosos. Que la traigan a la sala BBK. ¡Ese sería el lugar ideal!

John Mellecamp

No me imagino al bueno de Mellencamp cruzando el charco ni de puta coña. El único festival al que se me ocurre que podría ir sería el Azkena. El de Indiana sigue en buena forma y sólo imaginarme el setlist levito. Pongamos que viene al Azkena y tengo entrada para Springsteen en Anoeta. Renuncio a ver a Bruce por ver por primera vez a Mellencamp. Luego me veo al Bruce el 24 y arreglado. Nos ha jodido. Palabras mayores. 

Ray Lamontagne And The Pariah Dogs

Sin duda uno de los músicos con los que más he gozado en los últimos años. Un descubrimiento colosal desde que un colega me regaló Gossip In the Grain y luego indagué en su inmenso legado. El tipo sigue en plena forma pero no tengo ninguna esperanza de verle por estos lares. Goza de un status alto por Estados Unidos. Y rara vez sale de allí. Seria la hostia poderle ver con la banda que grabó el ejemplar God Willin´& The Creek Don´t Rise aunque tampoco le haría ascos a la que le acompaño en Ouroboros Part Of The Light. Se desenvuelve a menudo en parámetros folk y acústicos pero cuando se desmelena en lo eléctrico me chifla. Movería cielo y tierra por verle. Robaría. Estafaría. Cuidado ja ja. 

Sturgill Simpson

En el caso de Sturgill la ocasión fue cuando presentó en Londres mi adorado A Sailor´s Guide To Earth con sección de viento y todo el cotarro. Además tenía en la banda al guitarrista Laur Joamets que estaba on fire. Sus siguientes pasos me descolocaron un poco y no disfruto tanto ni de Sound & Fury ni de los volumenes de Cutty Grass pero todo lo anterior me parece sublime así que la iba a gozar como una perra. Ha vuelto en muy buena forma con el magnífico Passage Du Desir y en directo está explosivo. Conciertos de casi tres horas, retorno de Laur Joamets, el propio Sturgill en plan guitar hero,  excelente repaso a su reportorio y suculentas versiones de Prince, Allman Brothers, The Doors o Little Feat.

The Avett Brothers

Otra banda que no me imagino por estos lares a no ser en el marco de algún gran festival. Me flipan varios de sus discos y en directo a la vertiente folk y tranquila le añaden una actitud casi punk y unos arranques furibundos. Sus dos últimas rodajas me han dejado un poco frío pero hay al menos tres discos anteriores que son básicos en mi dieta habitual. Muchas ganas de verles en directo. 




Buddy Miller

Devoción absoluta por este músico. Jamás saldrá en la portada de ninguna revista, no tiene el cuerpo lleno de tatuajes y no va a ser trendic topic. Ni puta falta que hace. Es un señor ya mayor con una clase de no te menees y que ha grabado dos de mis discos favoritos de la historia Universal United House Of Prayer Written In Chalk. Se suele juntar con fantásticos músicos y a menudo recluta a las McCrarys Sisters para que le hagan unos coros sublimes. No puedo pensar en alguien que tenga más ganas de ver en una sala tipo BBK Bilbao. Pero antes volarán los cerdos. 

Jim Lauderdale

Todo lo escrito para Buddy sirve para Jim Lauderdale. Pensándolo bien a ambos les vendrían de maravilla los hermanos DickinsonLuther Cody ya han grabado algún disco de estudio con Lauderdale y han acompañado en directo a Buddy. Formarían un equipo invencible. Qué hostias todos juntos. Imposible ja ja al menos cerca de mi casa. 

Tedeschi Trucks Band

Hace años actuaron en un festival de Blues por el sur. Esa va a ser la oportunidad perdida porque también son una banda que por sus características tiene un caché muy alto y es imposible que se vuelvan a pasar por aquí. Adoro varias de sus rodajas y en directo se lo montan muy bien. Ni que escribir tiene que me flipa como toca la guitarra Derek Trucks y bebo los vientos por la voz de Susan Tedeschi y lo bien que se lo monta también con la guitarra. Y no están solos que la banda es espectacular. 

Jon Batiste

Otro cuyo status en USA es muy grande. No me canso de escuchar We Are y Unax se apunta seguro porque lo flipa con ese disco. Además es un virtuoso al piano y su faceta jazz también me mola. Pero es imposible que se acerque por aquí a no ser que le de la venada al Jazzaldia. Como un cohete para Donosti.

Nathaniel Rateliff

Todavía no he escuchado ni un disco de Nathaniel que no baje del notable. Tal vez no tenga ninguno de sobresaliente pero en conjunto me chifla su carrera. Además tiene pinta de que en directo puede ser la hostia de divertido. Voz muy chula, presencia escénica y una buena banda arropando todo el cotarro. 

Celeste

Lo último que se de esta mujer es que ha presentado una nueva canción tras su disco de 2021 Not Your Muse que por supuesto me flipa. Su voz es espectacular y he chequeado varios directos en el Tubo y madre mía... ¡Cómo me gustaría verla en directo! Se mueve por terrenos soul y algo de jazz con pasmosa facilidad. A esta se apunta Maialen fijo. Va sobrada la chica...




Markus King

Un amigo me ha contado maravillas de su bolo en Madrid. No me extraña. Marcus es un músico con un talento descomunal y con varios discos muy buenos incluyendo el último Mood Swings. Mi favorito un día es Carolina Confessions al siguiente El Dorado. Tiene material para hacer un concierto de dos horas y media o tres y salir reinando por todo lo alto y nosotros con una sonrisa de millonarios...

Andrew Bird

Otro excelente músico, muy poco conocido y a reivindicar a todas horas. Adoro sus dos últimos discos, especialmente My Finest Work Yet. Creo que el bueno de Andrew juega en el undeground más absoluto así que no me extrañaría poder verle en la sala Kutxa Beltza del Antzoki. Anda que no hemos visto grandes conciertos en tan diminuto espacio. 

White Buffalo

El amigo Jake Smith ya se ha dejado caer por Barna y Madrid un par de veces con triunfo absoluto. Al igual que con Nathaniel tal vez ningún disco suyo sea de sobresaliente, bueno Once Upon A Time In The West me flipa la verdad. No hay fisuras ahí. Sería un placer comprobar como se desenvuelve en directo este tipo y su banda. Me chifla su vozarrón. 

Margo Price

Puede que sea una de las grandes damas del country actual aunque esa etiqueta se le queda corta y no la hace justicia. La descubrí con el atómico That´s How Rumours Get Started, muy buena también su continuación con Strays... Creo que más de uno se la imagina grabando un disco entero con los Heartbreakers de Tom Petty. Ella estaría encantada. Verla por aquí se me antoja harto improbable. 

Owen Stewart

Rara es la tarde en que no me enchufo a toda pastilla Done And Dusted. Estoy abrumado con el talento de este tipo y su banda. Un disco perfecto, sin fisuras de la primera a la última canción. El otro día lo tenía puesto a toda pastilla y por ahí apareció Unax a preguntar. Le llamó la atención. Se lo escucho y también la goza. Otro que por aquí no le vemos el pelo. 




miércoles, 22 de julio de 2020

Andrew Bird. My finest work yet

Uno de los aspectos más interesantes de mi anterior empleo en una tienda de discos era la posibilidad de descubrir música a la que seguramente no hubiese accedido de no ser por haber estado en ese laboro. De vez en cuando descubrías discos muy buenos simplemente porque te llamaba la atención la portada, porque un nombre te resultaba familiar o incluso porque un cliente te recomendaba una rodaja. Era una gozada bidireccional. Y en ocasiones se hacían añicos todos tus prejuicios. Llegar a determinados artistas hubiese sido imposible en mi caso ya que su trabajo no se refleja en las publicaciones que suelo comprar (siempre Popular 1, muchas veces Ruta 66) o porque nadie te lo recomienda. 

En mi estancia en el mencionado curro descubrí unos cuantos discos espectaculares, uno de ellos sin duda My Finest Work Yet de Andrew Bird. Recuerdo que el día que llegó le pregunté a un compañero si conocía algo de la obra de este tipo. Y me dijo que no. Yo le contesté que conocía a un Andrew Bird que había sido violinista en Squirrel Nut Zippers una de esas bandas que el Popu elevó a los altares en aquella moda neo-swing. Para muchos aquella banda fue cosa de un momento concreto pero para el que escribe discos como Hot, Perennial Favorites o Bedlam Ballroom eran todo menos moda. Música imperecedera y de muchos kilates comandada por Jimbo Mathus. De modo aunque sólo fuese por curiosidad cogí el cd y lo puse sin esperar nada.

La música de Andrew Bird no tiene nada que ver con Squirrel Nut Zippers. Nada de nada. Pero es maravillosa. Especial. My Finest Work Yet es uno de los discos que más me ha gustado en los últimos años. No tiene nada que ver con el swing, ni con el rock. Si hubiese que ponerle una etiqueta supongo que encajaría más en la de pop, elegante, distinto con toques jazz en la batería, con profundidad soul, con ribetes folk. No sé por qué lo emparento con el God´s Favorite costumer de Father John Misty y sin duda está a su altura. Descubro que el amigo Andrew lleva ya una larga carrera en solitario y no sé si el título que le ha puesto a su nuevo disco es muestra de su humor o realmente lo piensa pero lo cierto es que éste es un trabajo fino, fino, pura orfebrería musical repleta de detalles exquisitos.


Los dos instrumentos que guían estas diez canciones son el piano y el violín. Con el violín Bird utiliza a menudo el pizzicato integrándolo a la perfección en el tema, dándole un toque la mar de curioso. El piano de Tyler Chester está omnipresente, es clave en todos los temas y destaca sobremanera en Bloodless una excelsa canción que se va a los seis minutos y pico y que no quieres que termine. Una gozada para los oídos que comienza sutil con el piano y el violín en pizzicato de Bird compenetrándose a las mil maravillas con una de esas baterías (cortesía de Ted Poor) sutiles elegantes que me chiflan y que desemboca en un estribillo chulísimo aderezado con los elegantes coros de Madison Cunningham.

Ese es el segundo corte del álbum que se ha abierto con Sisyphus un tema muy pegadizo que atrajo mi atención desde la primera escucha con ese silbido tan cool. Este disco me fue ganando poco a poco mientras lo tuvimos puesto en la tienda. Algo totalmente inesperado tanto por en el nivel como por no estar muy acostumbrado a estos sonidos. Pero me hechizó. Y sigo sin saberlo encajar en ningún estilo concreto. En mi casa sólo hay dos tipos de música la que me gusta y la que no y la de Bird me alucina, al menos este disco, todo un descubrimiento que cada día que pongo en el reproductor me gusta más.

Los coros femeninos antes mencionados alcanzan cotas supremas en Cracking Codes un tema que investigando por el tubo le he visto interpretar junto a Yola. En el estudio es Madison Cunningham la que se encarga de las voces. Otros tres temas espectaculares son Proxy War, Manifest y el cierre repleto de clase con Bellevue Bridge Club. No hay fisura en todo el álbum, emocionante, peculiar una música diferente que ha venido para quedarse. Indagar en su discografía anterior debería ser el siguiente paso pero de momento le doy al play otra vez a este descomunal My Finest Work Yet.