There goes the last dj, who plays what he wants to play, and says what he wants to say...
sábado, 23 de julio de 2022
20 aniversario de Don´t Give Up On Me de Solomon Burke
domingo, 28 de febrero de 2021
Del azar y lo extraordinario: Don´t Give Up On Me
Uno de mis escritores favoritos es Paul Auster. Le descubrí un día en la Biblioteca de mi pueblo cuando andaba buscando algo que leer. A menudo mi elección venía determinada por el resumen que leía en la contraportada otras porque me atraía una cubierta en ocasiones porque uno de los bibliotecarios con los que conectaba me recomendaba algo. Aquel día me llamó la atención tanto la portada como de que trataba aquella novela y Mr Vertigo fue mi espectacular inicio en la obra de este neoyorkino. Algunos de los temas recurrentes en la obra de Auster que llaman poderosamente mi atención son el azar, la casualidad, las relaciones paterno filiales.... Pero por encima de todo el azar, esos acontecimientos que suceden por una serie de concatenaciones en las que a menudo pienso.
Da la casualidad de que últimamente en mi laboro se han dado unas cuantas dichosas coincidencias y siempre que algo así me sucede pienso en ello, en esa vertiente de pura suerte, de azar que tiene la vida, mucho más de lo que creemos. Y el tema es aplicable a múltiples acontecimientos en la vida. Desde los más importantes hasta los más nimios. Ayer volví a pensar en ello cuando un colega me preguntó por qué estaba tan obsesionado con Don´t Give Up On Me de Solomon Burke. La respuesta fue clara: Porque es la puta bomba mundial. Adoro el soul y ese es uno de los discos que lo reúne todo para mi. Además de la experiencia sónica que es aplastante la historia detrás de cómo se gestó este artefacto es muy buena y mi descubrimiento fue pura casualidad.
Empezaré por ahí porque me enteré de la publicación de este pedazo de álbum de pura casualidad. Fue en agosto de 2002. Había quedado con mi hermana y me llamó diciéndome que iba a llegar tarde de modo, que al estar ya cerca de su casa, para hacer tiempo me metí en la biblioteca de su barrio. Allí tenían el Ruta 66 que solía leer de vez en cuando (yo era habitual de Popular 1) y me puse a hojearlo. Sería el número de julio-agosto de 2002 y leí una entusiasta crítica sobre el disco. No me acuerdo quién la firmaba ni siquiera si era destacado del mes ni nada sólo sé que atrajo poderosamente mi atención y seguramente lo hizo por la nómina de compositores del trabajo: Bob Dylan, Tom Waits, Van Morrison, Brian Wilson.... No tenía ni idea de quién era Solomon Burke ni había escuchado ni un solo tema. Es más no lo escuché hasta que mi hermana me lo regaló en las navidades de ese año. Para esas fechas o cumpleaños yo siempre le pasaba a mi hermana una lista con los discos que quería. Me acuerdo que aquel año mi cuñado fue el encargado de ir hacer las compras navideñas y ya cuando me dieron el disco de Solomon me dijo que el dependiente de Power le ha había dicho chaval te llevas una joya...
De modo que ahí se dan varias benditas casualidades por un lado que mi hermana llegase tarde a la cita aquel día con lo que entré en la biblioteca a leer algo otra más es que tuviesen el Ruta allí (no lo he vuelto a ver en ninguna biblioteca) y la más dichosa de todas que aquel día en Power mi cuñado comprase ese disco y no otro de la lista. Es probable que con los años hubiese descubierto ese pedazo de artefacto. A buen seguro un buen amigo con el que coincidí trabajando en unos chuscos grandes almacenes cuyo nombre no mencionaré aquí me habría terminado hablando de el pero lo cierto es que lo degusté prácticamente cuando se publicó. Al mes siguiente de leer aquella crítica en el Ruta 66 Solomon Burke salió en la portada de dicha publicación en un especial soul en el que además escribían sobre varias reediciones de Stax .
La historia de como se gestó este mítico álbum (que fue declarado disco del año en la prestigiosa revista Mojo) es la mar de rocambolesca. Aunque Burke no se había retirado permanecía al margen de la industria. De alguna forma supongo que su entrada en el Rock´n Roll Hall Of Fame en 2001 de la mano de los Rolling Stones le puso de nuevo en el foco. Poco después tras un concierto Andy Kaulkin director del sello Fat Possum se acercó a Solomon Burke para ofrecerle un trato: reuniría canciones inéditas de tipos como Tom Waits, Elvis Costello, Van Morrison, Nick Lowe o Bob Dylan para que el las cantara. Demasiado bonito para ser cierto pensó Burke. Kaulkin no iba de farol y con la pasta por delante Burke aceptó. Tan sólo le comentó al responsable del sello: Simplemente elige la canciones que quieras hacer y dámelas, dime dónde está el estudio, apareceré y las haremos en cuatro días. Y así fue entre el 25 y 28 de febrero de 2002 Burke acudió a los estudios Sunset Sound Factory de Hollywood dispuesto a cantar unos cuantos temas de aquellos célebres compositores y Joe Henry creó el ambiente y el sonido adecuados y precisos para convertir todo ese material en un álbum muy especial. Y por ende en la reactivación más espectacular de una carrera. Un diez para la sabrosa mezcla del ingeniero de sonido S.Husky Höskulds.
Solomon Burke no conocía ni a Joe Henry ni a los músicos que iban a grabar aquel álbum. Tan sólo pidió llevarse al organista de su iglesia Rudy Copeland. La primera vez que quedaron Burke y Henry fue en un Deli judío de Los Ángeles mientras se trasegaban un copioso desayuno y acordaron grabar el disco en cuatro días. En aquellos estudios de Hollywood Jay Bellerose (batería), Chris Bruce (guitarra), David Palmer (Piano y teclados) y David Pitch (bajo) contribuyeron de forma decisiva a grabar un disco portentoso sin olvidarnos de los fantásticos coros de Niki Harris y Jean McClain, el saxo de Bennie Wallace y la guitarra de Daniel Lanois en Stepchild.
Ni sé las veces que habré escuchado este álbum ni las que lo habré recomendado tanto cuando trabajaba en Gong Records como en la Fnac y todas me lo han agradecido. Clientes sorprendidos ante un poderío de tamaño nivel. Me flipan las canciones, los músicos involucrados, la producción.... Todo. Y por lo que supuso: la reactivación de la carrera de un músico con mucho potencial todavía y al que otros productores sacarían provecho sobre todo Buddy Miller en Nashville pero también Don Was en Make Do With That You Got, Willie Mitchell en Nothing´s imposible o esa furiosa despedida con Hold On Tight.
jueves, 14 de marzo de 2019
martes, 16 de octubre de 2018
Tributo a Dan Penn en Sonideros de Radio 3
domingo, 7 de octubre de 2018
Dan Penn. Kafe Antzokia 06/10/2018
martes, 21 de agosto de 2018
Solomon Burke & Aretha Franklin. A Change is Gonna Come
lunes, 12 de marzo de 2018
Tributo a Solomon Burke en Sonideros de Radio 3
sábado, 3 de marzo de 2018
Soul Clan
martes, 14 de noviembre de 2017
domingo, 22 de octubre de 2017
Algunos de mis productores musicales favoritos
Y finalizo con tres de mis productores favoritos que sin duda no son tan conocidos como los anteriormente mencionados: Hendrik Röver, Buddy Miller y Joe Henry. El primero además de ser el artífice del sonido de unos cuantos discos de Los Deltonos que me vuelven loco (GT, Buenos Tiempos o Salud) ha producido uno de las rodajas que más me han gustado de los últimos años: Black Cotton Limited de The Soul Jacket. Su fórmula parece consistir en condimentar los elementos básicos de una grabación de forma sencilla. Sin artificios ni mandangas raras. Directo, crudo a la par que sutil de la escuela del siguiente artista Buddy Miller.
Buddy Miller además de encargarse de la tarea de producción en todos sus discos, algunos arrebatadores (Universal United House of Prayer o Written In Chalk) ha dejado su impronta en Nashville de Solomon Burke aunando a la perfección el country y el soul y se ha adaptado perfectamente a las exigencias de Robert Plant en Band of Joy. Me quedan pendientes de escuchar Let´s Go de The McCrary Sisters y Leavin Eden de Carolina Chocolate Drops.
Y para el final el hombre tras el disco más maravilloso sobre la faz de la tierra. Ese que van a enviar al espacio exterior por si acaso para que escuchen como se las gastan los terrícolas. Don´t Give Up On Me. ¿Alguien lo dudaba? Además de aportar toda su sapiencia a semejante rodaja sus propios discos Scar, Civilians o Blood from the stars son una muestra inequívoca del saber hacer de este tipo. Al igual que el áspero duro pero entrañable I´ve Got My Own Hell To Raise de Bettye Lavette.
domingo, 26 de febrero de 2017
15 aniversario de la grabación de Don´t Give Up On Me
martes, 16 de febrero de 2016
Jerry Lee Lewis & Solomon Burke. Who Will The Next Fool Be
miércoles, 12 de agosto de 2015
domingo, 22 de febrero de 2015
Solomon Burke & The Blind Boys Of Alabama. None Of Us Are Free
jueves, 23 de octubre de 2014
Solomon Burke. Turn on your love light
viernes, 2 de agosto de 2013
Solomon Burke. That´s how i got to memphis
miércoles, 27 de febrero de 2013
Johnny Cash y Solomon Burke
viernes, 12 de febrero de 2010
Solomon Burke. Proud Mary: The Bell Sessions
Y sigo con Solomon Burke. Hasta que mi hermana me regalo en 2002 Don´t give up on me ni puta idea de quien era este señor. Al parecer no era el único. En la película The Blues Brothers utilizaban la canción Everybody needs somebody to love compuesta por Burke y en los créditos ni siquiera lo mencionan porque el productor pensaba que Solomon había fallecido. Menudo gañan. Lo que hacen algunos por no pagar derechos.El caso es que cuando un disco te impacta de tal forma a como lo hizo Don´t give up on me te lanzas a buscar mas material del musico en cuestion. En aquella epoca no tenia Internet. La discográfica de este hombre no estaba a un simple clic de raton. Pero un colega me grabo un directo y otro Proud Mary: The Bell Sessions. Aquí me detengo. Esa copia que me grabo un colega con la caratula fotocopiada en color se la regale a otro amigo porque me pille el original por 7 euros por ebay.
Este disco supuso el mayor éxito de Burke gracias a la versión de Proud Mary de la Creedence tema con el que también triunfaría años después Tina Turner. Pero lo mejor es leer lo que el propio John Fogerty opina: The first time I heard Solomon Burke sing Proud Mary I was plain amazed. 2000 miles away this man had crawled right up inside my heart to learn what Proud Mary was all about. Sure it´s great when someone sings your song- but when he understans it, you listen like it was the first time.
El álbum es mucho más que una apabullante apropiación del un clásico ajeno. Consta de diez temas y siete bonus tracks. Tres están firmados por Burke: How big a fool (can a fool be), I´m gonna stay right there y The generation of revelations. Los tres apoteósicos. Para moverte como un poseso. Igual que las covers de In the Guetto y The Mighty Quinn de Dylan. También están los clásicos These arms of mine (Otis Redding) y Change is gonna come (Sam Cooke). Sorprenden menos pero también muy buenas.













