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sábado, 7 de octubre de 2023

Una playlist muy especial

Vivo en un hogar musical. En todos los habitáculos hay un reproductor musical y si no lo hay está el móvil ja ja. Compartimos la pasión por la música y recuerdo que durante la pandemia antes de ir a sobar solíamos turnarnos para poner cada uno en la tele en Youtube un par de temas. Las reglas eran que había que cerrar los ojos para no saber que ponía al que le tocaba elegir. Unax y Maialen están continuamente descubriendo música y las conversaciones sobre Beatles, Bruce Springsteen, Tom Petty, Oliva Rodrigo o Queen abundan y son muy divertidas. 

Este soleado sábado Unax se ha levantado on fire como siempre y me ha venido con una lista de reproducción que tenía en Spotify. Como suele ser habitual ha saltado de una canción a otra rematando su escucha con su proverbial verborrea. Su entusiasmo no conoce límites. Y me suelta frases como (mientras suena A Change is Gonna Come) joder aita es que no entiendo que alguien me pueda decir que no le gusta esta canción. Por supuesto estoy de acuerdo. Ja, ja. Mola flipar en plena comunión familiar con la música. Es un subidón continuo. Se da la circunstancia bastante graciosa que últimamente Unax está flipado con muchos artistas de décadas pretéritas mientras que a mi me siguen flipando pero sigo escuchando muchas novedades que me vuelven loco. Tal vez debería ser al revés. Pero lo mejor es que tanto Unax como Maialen descubran y sigan volando alto con la música a su bola sin condicionantes de ningún tipo. Rock´n Roll. Soul music. Funk. Punk Rock. Hard rock. Sin límites.




















viernes, 11 de diciembre de 2020

Sam Cooke- Chain Gang

Siempre me fascinó la historia que escondía la publicación del directo en el Harlem Square Club de Miami. La compañía discográfica en su día no editó semejante artefacto porque rompía con la imagen elegante y para todos los públicos de la que gozaba Sam Cooke. Pero escuchando este glorioso disco queda clarísimo que Sam Cooke podía reinar perfectamente una noche en el Copacabana ante la audiencia blanca más pija de New York y al día siguiente empaparse de contagioso R&B en un tugurio del Bronx, Chicago o Miami como es el caso en uno de esos club sudoroso donde sólo entraban negros. Y en ambas facetas era el puto amo. No hubo nadie como este tío. El más grande. Su registro vocal es digno de estudio. Capaz de moverse con pasmosa facilidad en diferentes tesituras. No me canso de su música jamás y enchufarse Live At The Harlem Square Club siguen siendo lo puto más en mi casa. 

viernes, 22 de enero de 2016

Sam Cooke. Feel It (Don't Fight It) y Havin´ a Party

Tal día como hoy hace cincuenta años Sam Cooke hubiese cumplido 35 años. Quién sabe hasta donde podría haber llegado este sujeto con su música. Lo que permanece impoluto es su inmenso legado. Cualquier día es bueno para hacer sonar un tema de Cooke. A mi me gustan todas sus facetas, la más pop, la crooner, la cruda y directa del inalcanzable Live at the Harlem Square Club... Pasan los años y pueden salir imitadores de debajo de las piedras pero llegar a ese nivel... Puff, eso es imposible. El mejor directo de todos los tiempos con el inicio más cool y la despedida con más clase que te puedas imaginar





Feel it, feel it
Feel it, feel it
Baby when the band is playing
Oh and that solid beat
Oh, make you wanna move, make you wanna groove
Make you wanna pat your feet
Don't fight it, don't fight it, feel it

No, now when we dance close together
With your cheeck close to mine
And you begin to feel a funny little thrill
Moving up your spine
Don't fight it, don't fight it, feel it

Oh now, baby when the swinging music
Oh, makes you wanna flip
Oh, don't be in pain, trying to restrain
Go ahead and move your hips
Oh, baby when you're dancing near me
And I feel I wanna tease
Oh and when I do, the feeling gets you
When you feel you wanna squeeze
Don't fight it, don't fight it, just
Feel it, feel it, feel it

Oh now, baby
When the swinging music
Oh, make you wanna flip
Oh, don't be in pain, trying to restrain
Go ahead, shake them hips
Oh, baby when you're dancing near me
And I feel I wanna tease
Oh and when I do, the feeling gets yo
When you feel you wanna squeeze
Don't fight it, don't fight it, just
Feel it, feel it, feel it


We're having a party
dancing to the music 
played by the DJ
on the radio
the cokes are in the icebox
the popcorn's on the table
me and my baby, we're out here on the floor

So listen, Mr. DJ
keep those records playing
'cause I'm having such a good time
dancing with my baby

Everybody's swinging
Sally's doing that twist now
if you take request, I....
I got a few for you
play that song called Soul Twist
play that one called I Know
don't forget the Mashed Potatoes
no other songs will do

Let me tell you Mr., Mr. DJ
why don't you keep those records playing
'cause I'm having such a good time
dancing with my baby

Having a party--yeah
everybody's swinging--oh we're
dancing to the music--yeah
on the radio--oh we're
having a party--man
everybody's swinging--yeah
dancing to the music--yeah
on the radio--say it one more time

We're having a party--yeah
everybody's swinging--oh we're
dancing to the music--yeah 
on the radio (song fades and ends)

lunes, 21 de diciembre de 2015

5.189.333

Ayer fue la tercera vez que votaba en mi vida. No es algo de lo que este especialmente orgulloso, tampoco de lo contrario. Durante muchos años no participé en la fiesta de la democracia y lo escribo con todo el rintintín del mundo. Soy consciente de lo afortunados que somos por aquí. Es mucho mejor tener la posibilidad de votar cada cuatro años que no tener esa opción. Mejor vivir aquí que en Siria, cualquier lugar de África o Los Balcanes. Si, todo esto es evidente pero me resisto a glorificar eso de votar cada cuatro años como si fuese la panacea. Durante muchos años las raras ocasiones en las que discutía de política y sobre la cuestión de votar o no, muchos me decían que si no votas no tienes derecho a quejarte, que para cambiar las cosas hay que votar y bla bla bla... Yo les respondía que conocía a muchas personas que jamás han votado y que han sido más activas políticamente que esos que se llenan la boca cada cuatro años... Personas que han luchado por mejorar la Comunidad, con actos no con papeletas...
 
Las tres veces que he votado le he dado muchas vueltas, a la cuestión de votar en sí y a quién hacerlo.  Por naturaleza soy más de preguntas que de respuestas. Más de dudas que de certezas. En el fondo me gustaría ser como uno de la cuadrilla que dice bien alto que si naciese volvería a hacer exactamente lo mismo... Esas personas que lo tienen todo tan claro. Mi voto ha ido a parar a esos que han quedado terceros y que parecen distintos. Pero no me fío. No es una carta en blanco. Voy a estar vigilante. Mis certezas van por otros derroteros. Por ejemplo me resulta complicado imaginar a nadie cantar mejor que Frank Sinatra, Aretha Franklin o Sam Cooke. Es improbable que nadie supere en un escenario a lo que en su día hizo James Brown aunque los medios escriban sobre el nuevo James Brown cada quince días... Es harto difícil que un músico mayor de 60 años grabe maravillas como las que editó Solomon Burke de 2001 a 2010. Me cuesta imaginar a compositores mas competentes que Jim Lauderdale y Buddy Miller. No hay duda de que Johnny Hickman es uno de los guitarristas más cool de la historia... La lista de certezas en este ámbito es amplia, ja, ja.

 
 Reconozco que me he alegrado de algunas cosas que sucedieron ayer. Me produce especial satisfacción que tanto los que han quedado primero como los segundos vayan perdiendo fuelle, lenta pero inexorablemente. Espero que sea un proceso imparable. Seria genial que ambos se uniesen, en el fondo es más lo que les une que lo que les separa. Los dos partidos más votados juntos. No lo descarto. Vendría fenomenal para que su declive fuese fulminante. También me he regocijado con el hostión que se han dado los que en Euskadi antes habían quedado primeros y ahora son los cuartos. Me alegro. No me fío mucho de a los que he votado pero no me fio nada de todos los demás. Hoy por supuesto todos habrán ganado. Dirán: vamos a hacer autocrítica pero mentirán. Echarán las culpas a los demás. Ya lo he escuchado antes.
 
Este post se lo dedico a mi editor. Un tío grande tanto en altura como en todo lo demás....

 

jueves, 5 de diciembre de 2013

¡No pronunciarás el nombre de Aretha Franklin, James Brown o Sam Cooke en vano!

Cada cierto tiempo, en realidad cada muy poco, digamos que incluso habitualmente la prensa musical es muy dada a nombrar a tal o cual artista el nuevo James Brown o la nueva Aretha Franklin o el nuevo Sam Cooke. Es un recurso que sirve para enganchar al personal y que suele funcionar a las mil maravillas. No me refiero al periodista que explica unas cuantas influencias del nuevo músico o banda y señala que tiene reminiscencias de algunos clásicos, esa es una comparación que hacemos todos y que por momentos se hace repetitiva. Pero que, admitámoslo cumple su función. No, me viene a la mente lo otro, la etiqueta tajante esa que con demasiada ligereza se cuelga a un músico y que yo creo que aunque al principio le pueda beneficiar con el tiempo puede ser una losa.

Toda esto me viene porque comentando los próximos conciertos que va a haber por estos lares, le pregunté a un amigo a ver si había escuchado a Nikki Hill y me contestó que si, que es una tipa negra que hace unos conciertos muy divertidos con versiones de AC/DC o Little Richard pero me venía a decir que eso, que es una buena cantante con mucho recorrido pero que todavía no ha hecho méritos para ser la nueva Aretha o Etta James. Mi colega se mostraba un poco hastiado de toda esta fiebre que hay concretamente ahora con el soul y que calza la etiqueta del nuevo James Brown a cualquiera. Recuerdo una afirmación de César Martín en Popular 1 en la misma onda que la de mi amigo. Concretamente en el caso de Eli PaperBoy Reed y James Brown. The Man decía que poner en la misma frase los nombres de estos dos músicos era poco menos que un ultraje. Y siendo un poco rigurosos es así. Tienen razón.

A ver, las cartas sobre la mesa. No soy ningún experto en soul, qué coño no soy ningún experto en nada de nada. Yo en su día me emocioné con el Paperboy. Incluso me compré el disco que le lanzó al estrellato. Hoy en día lo escucho y el impacto es mucho menor por decirlo suavemente. La razón es sencilla me metí en el veneno soul hace unos años y empecé a volar alto con Wilson Pickett, Donny Hathaway, Solomon Burke, O.V Wright, Bill Withers, Aretha Franklin, Ann Peebles…y muchos más, y los que me quedan espero. La música de estos titanes es poderosa, como una droga, entra y no sale en la vida, no tiene fecha de caducidad. A Paperboy muchas veces le han puesto en esa liga y en mi opinión aquellos están a galaxias de distancia del chico de Boston. En ocasiones la prensa necesita vender nombres a toda costa y no repara en gastos.

Aunque supongo que al final todo se reduce a una cuestión de gustos. Porque para contradecirme con lo anterior (ley de vida) si que considero que hay cantantes que por momentos igualan a esos grandes clásicos. Por lo menos en mi casa el Be Good de Gregory Porter está en las alturas con lo mejor de lo mejor. Y por qué Gregory si y el Paperboy no. Porque uno lo tiene y el otro no. Ja, ja. Cuestión de gustos. En fin da para mucho o para nada según se vea. Descubrir y disfrutar de los grandes clásicos es una delicia a la que nadie debería renunciar siendo eso compatible con gozar con nuevos valores a los que hay que dar tiempo y liberarles de incómodas etiquetas.






martes, 22 de enero de 2013

Sam Cooke & The Soul Stirrers. Peace in the Valley


El paso de Sam Cooke de la música gospel al pop causó un gran revuelo en la época. Cuando Sam abandonó a los Soul Stirrers para volar en solitario era una estrella en el circuito de ese género. Había pasado seis años con los Stirrers y el amigo Sam quería volar alto, triunfar y dejar claro que era el puto amo. Siempre fue un tipo ambicioso y sabía muy bien lo que quería. No se conformaba con brillar en ese circuito por mucho que las chicas se desmayasen cuando le veían predicar sobre el escenario. Quería llegar a más gente. Más chicas. Y lo consiguió.

Pero me quiero detener en sus años con los Stirrers. Cooke entró a sustituir a R.H. Harris, quién se rumoreaba que lo dejo por que acumulaba demandas de paternidad por todos los rincones del circuito gospel y un poco más allá. Pero dejemos el momento Vanity Fair y centrémonos en la música. El mencionado Harris influyó a Sam pero este lo pulverizó dando al combo un plus a las voces con su polivalencia. Con los Stirrers Cooke tan solo estuvo seis años tiempo suficiente para grabar unas cuantas canciones. Muchas de ellas de cortar el aliento.

Este recopilatorio me lo pillé por el ridículo precio de 1´88 euros. Me arriesgué en plan cutre a ver qué tal sonaba el invento o vete tu a saber si me emplumaban a los Stirrers mexicanos no sindicados pero afortunadamente puedo escribir que el cd suena perfecto y son los auténticos. El libreto es inexistente pero a ver qué quiero por ese precio. Se incluyen 14 temas y es un buen inicio para seguir indagando en el legado de Cooke con estos tipos.

Se titula Peace in the Valley y comienza con la canción del mismo título. Si alguien quiere estudiar cómo se combinan con elegancia y poderío las voces masculinas que escuche este tema. A Cooke le secundan sus compañeros de forma milimétrica. Mientras Sam canta de forma dulce, a la vez que firme y poderosa en el minuto uno y veinte segundos irrumpe Paul Foster dándolo todo y llevándoselo todo por delante. Puedo escuchar este tema infinidad de veces seguidas. Y tengo que indagar en el trabajo de este Paul Foster si es que hizo carrera fuera de los Stirrers que no lo sé.



A continuación viene Jesus gave me water perteneciente a la primera sesión de grabación de Cooke con los Stirrers en marzo de 1951 con solo diecinueve años. Otra delicia que te arrastra sin posibilidad de escape. La recopilación incluye tres temas escritos por el propio Cooke que además de un intérprete sin rival componía canciones de escándalo. Aquí tenemos I have a friend above all others, Until Jesus calls me home o Just another day donde de nuevo alucino con la combinación de las voces solistas a cargo de Paul Foster y Sam Cooke.

El recopilatorio tiene una buena combinacion de temas pausados como Come let us go back to God o He´ll Make a way con canciones de esas en las que te imaginas al personal loco, poseído por la gracia de estos tipos como en Come and Go to that land, How far I from Canaan o It won´t be very long. He vuelto a sucumbir al poderío de Sam Cooke y quiero seguir indagando.….