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lunes, 27 de marzo de 2023

Neal Casal. Day In The Sun

Un día resplandeciente de primavera como el de hoy merece una banda sonora a la altura. Y no se me ocurre mejor tema que Day In The Sun la canción que abre el increíble debut en solitario de Neal Casal publicado en 1995. Llevo todo el fin de semana con  el disco (Fade Away Diamond Time) en bucle. Y se lo debo a un amigo que está rascando en la discografía de Neal encontrando joyas imperecederas. Suelo seguir sus recomendaciones. Mi colega me pasó material de Joe Henry, Donny Hathaway o Bill Withers. Descubrimientos colosales para el menda. Música para el alma. Y al mismo nivel sitúo al bueno de Casal desgraciadamente fallecido hace ya casi cuatro años. 

Como tantos otros conocía a Neal Casal como excelso guitarrista de Ryan Adams y sobre todo de Chris Robinson. Con el cuervo participó en unos cuantos discos magníficos que se sumergían sin remilgos en el legado de Grateful Dead. Tal vez mi favorito sea Barefoot in the head pero no le va a la zaga el debut, Big Moon Ritual. Tuve la inmensa fortuna de ver en directo a la Chris Robinson Brotherhood en el Kafe Antzoki y gozar del inmenso talento como guitarrista de Neal, uno de esos músicos que siempre ponía su arte al servicio de la canción. Pero excepto algunas canciones sueltas de su carrera en solitario y Blackout Love segundo disco que publicó con su proyecto paralelo Hazy Malaze nunca había buceado en su legado en solitario. Craso error.

Además de Fade Away Diamond Time que he escuchado seis veces el fin de semana (me dieron las 4 de la madrugada el sábado) le he dado cancha a Anytime Tomorrow y un recopilatorio titulado Maybe California: An Introduction To Neal Casal. Me tengo que hacer con una copia física de su debut como sea. Lo reeditaron en vinilo hace un par de años con motivo del 25 aniversario. Un disco más que especial con un Neal Casal pletórico acompañado entre otros de Don Heffington (batería), Bob Glaub (bajo) o Greig Leisz (pedal steel) y con la puntual colaboración de George Drakoulias y producido por Jim Scott ingeniero de sonido de joyas como Wildflowers de Tom Petty

sábado, 16 de enero de 2021

Steve Gorman & Steven Hyden. Difíciles de manejar. Vida y muerte de The Black Crowes

Es posible que Chris Robinson tras leer el libro que sobre su estancia en los Black Crowes ha escrito Steve Gorman maldiga todos los antepasados del batería. Aunque lo más seguro es que sin necesidad de leerlo espete en cualquier entrevista con su habitual lengua viperina que Gorman tan sólo era el puto batería, que jamás compuso nada de nada. Ja ja. En fin, da igual la reacción de Chris o de Rich, el libro de Steve Gorman se lee de un tirón, es adictivo y recorre sin tapujos y con mucha mala hostia la historia de los Cuervos siempre bajo el prisma de Steve por supuesto. Hay mucha frustración, dosis ingentes de carroña y derivados y también una indestructible pasión por la música. Y aunque ninguno de los hermanos Robinson sale bien parado en este volumen, Steve es capaz de valorar lo más importante: la música. Y la de los Cuervos fue sublime durante más de veinte años con sus diferentes formaciones. 

Gorman cuenta con un estilo extraordinariamente ágil en el que supongo tiene mucho que ver la aportación del periodista Steven Hyden los turbulentos años que paso junto a la parejita Chris y Rich, dos hermanos disfuncionales a más no poder que hacían que todo a su alrededor estuviese en constante tensión. Nadie se libraba de los malos rollos que llevaban a cuestas estas dos criaturas que parecían el día y la noche, Chris el hippy risueño bailando descalzo en las alfombras que decoraban los escenarios de los Cuervos y Rich con su cara de acelga, permanentemente enfadado, dispuesto a soltar un exabrupto en cualquier momento. Eran una parejita peculiar. Pero todo eso no importaba en absoluto porque cuando la música sonaba aquello era la puta bomba mundial. 

Se me hace complicado resumir este libro sin caer en algunos spoilers que serán anecdóticos porque querido lector soy muy de caca culo pedo pis y me suelen hacer mucha gracia los detalles más nimios. Así que si alguien sigue ahí puede seguir leyendo. Nada de enjundia será revelado a continuación. Al igual que hice con Todo el Mundo adora nuestra ciudad de Mark Arm voy a ordenar este tinglado refiriéndome uno por uno a los principales protagonistas de esta apasionante historia.

Chris Robinson

Bueno el amigo Chris da para mucho. En el libro Steve se muestra brutalmente sincero y no esconde que es con el mayor de los hermanos Robinson con el que tuvo una conexión inmediata. Se emborrachaban juntos, se reían de las mismas cosas (incluso de Grateful Dead aunque luego Chris perdiese la cabeza por ellos ja ja) y vivieron juntos mucho tiempo, el suficiente para hartarse el uno del otro. Las idas de olla de Chris inundan el libro y no sabría por donde empezar. Me hace mucha gracia como relata Steve la relación que tiene Chris con la pasta. De cara a la galería es el artista puro, el bohemio pero amigos entre bambalinas su ojo se impregna con el signo del dólar. Eso no ha hecho nada más que aumentar mis simpatías hacia el. Ja, ja ,ja. Una de mis anécdotas favoritas es cuando el mánager de la banda Pete Angelus les propone como algo guay tocar en la fiesta de cumpleaños del locutor Howard Stern y ahí salta el primero Chris diciendo que nanai de la China que la pasta por delante, que no le deben nada a Howard... Iuuuuuujuuuuuuu!!!!!

Rich Robinson

Con el pequeño de los Robinson la mayor conexión que estableció siempre Steve fue la musical. Explica el perfecto entendimiento que tenían con sólo mirarse. Y que el sonido de los Cuervos en buena parte es cortesía de la sinergia entre Rich y Steve. En lo personal... Está explicado perfectamente en una de las fotos que aparece en la parte central del libro. En ella se ve en primer plano a Chris y Steve divirtiéndose, haciendo el gamba y detrás acechando en la sombra el malcarado rostro de Rich... Me parto la caja. De todas formas Rich tuvo una conversación que no revelaré aquí crucial con Jimmy Page y sólo puedo decir que estoy de acuerdo con Rich. Pero para entender esto hay que saber lo que Rich le dijo a Jimmy. Léete el libro ja ja.

Marc Ford

Otro músico crucial en la historia de los Cuervos es sin duda Marc Ford. Con el llevaron su música más allá y encajó perfectamente en el sonido de los de Atlanta aportando un plus vital hasta que las drogas le nublaron el cerebro. Hay un episodio en los camerinos en los que un Marc Ford en horas bajísimas es fustigado sin piedad por Chris Robinson que ese día se olvido de las florecillas hippys, por escribirlo suavemente.

Eddie Harsch

Igual de importante que Marc Ford fue la labor de Eddie al piano y los teclados. En cuanto absorción de alcohol y drogas también empataban porque el bueno de Harsch era una auténtica esponja. A diferencia de Marc, a Eddie no le humillaron jamás, tal vez porque le veían mayor, quizá porque simplemente no se atrevían.  Su anécdota con Keith Richards cuando los Stones invitaron a los Cuervos es apoteósica. Digna de ser reproducida: Oye, puede que tú no seas consciente de ello, hijoputa, pero... !eres el puto Keith Richards! ¿Y vienes a pedirles cocaína a los teloneros? ¿Pero qué coño te pasa? Keef respondió con una sonora carcajada tras unos segundos de tenso silencio. Ja, ja, ja. Menudo era Eddie protagonista de otra descacharrante historia entre Bélgica y Alemania donde casi la espicha. En aquellos parajes agonizando entre ambos países clamó porque le llevasen a Alemania porque tenía el mejor sistema sanitario del mundo y en Bélgica la palmaba fijo.

Johnny Colt

El más listo de la clase es Johnny. Un tipo con indudable carisma y que supo largarse cuando todo estaba a punto de explotar. O mejor escrito que no quiso aguantar ni un minuto más las chorradas ni de uno ni de otro. A este también le humilló en este caso Rich grabando todas las partes de su bajo en un disco, si no recuerdo mal en Three Snakes And One Charm. Rich adujó que es que Keith Richards le había hecho lo mismo a Bill Wyman. Rich, otra encantadora criatura, todo paz y amor. 

Peter Angelus

El flamante mánager de la banda es uno de los personajes que mejor parados sale en el libro. Un tipo con las cosas claras y que siempre intentaba llevar a la banda en la buena dirección consiguiéndolo casi siempre pero que continuamente tenía que pelear con Chris a veces por los aspectos más delirantes. Pete Angelus trabajo como director de escenario de Van Halen y sabía de luces y de todo ese tinglado más que nadie. Pero claro, Chris no opinaba así y hay una descacharrante anécdota al respecto. Las luces de un escenario diseñadas por un Chris en pleno viaje hippioso. Para mear y no echar gota.


George Drakoulias

Encantador tipo que supo canalizar el potencial de la banda. Pieza clave para comenzar a moldearles en Shake Your Money Maker  y encontrar el punto perfecto en el descomunal The Southern Harmony And Musical Companion. Drakoulias se lleva todos los elogios y más de Steve Gorman. Claro pero estando por medio Chris... Lío asegurado ja ja. Como cuenta Steve en el segundo de los discos debió de figurar como productor sólo George Drakoulias y no como apareció compartiendo créditos con la banda. 

Jimmy Page

Las apariciones de Jimmy Page son estelares y dan mucho juego. Steve cuenta que tuvo una conexión muy especial con el y se relatan varias anécdotas muy cachondas. Una es cuando una noche se fueron de juerga con Jimmy y tras unas cuantas copas éste comenzó a imitar a Homer Simpson en el episodio en que Homer canta Born Under A Bad Sign de Albert King. Y eso les llevó a charlar sobre la serie creada por Matt Groening de la que al parecer Page estaba colgado. Mejor que le de por eso que no por tontear con Aleister Crowley o por hurtar temas de blues. Uy, no que eso no lo hizo. Ja ja. Pero lo que se lleva la palma fue el aquel día en el que Steve entró en el camerino de Jimmy Page invitado por éste para echarse una siestecita. Cuando salieron del habitáculo y se cruzaron con los hermanos Robinson, Steve se limitó a informar que venían de calzarse un sueñecito...

Sven Pipien 

El bueno de Sven Pipien, un bajista de mucho talento y que también aportaba en los coros es como Fredo Corleone en El Padrino, ese ser débil que es fagocitado por todo quisqui sin piedad. Hay varios episodios relatados con detalle en los que queda claro que al pobre Sven le hicieron varias jugarretas muy sucias.

Kate Hudson

Señalada por la plebe como la Yoko Ono de esta historia nada más lejos de la realidad según Steve. Al parecer esta chica no sólo no jodió la banda sino que la mayoría de las veces intercedió para apaciguar los ánimos y aporto buenas vibraciones siempre es más en un momento dado Steve escribe que la aparición de esta chica fue una bendición. Ahí queda eso. Me gusta mucho más su historia  y estoy convencido de que se acerca mucho más a la verdad que la mil veces repetida y cacareada de que fue la que destrozó la banda. 

Luther Dickinson

Voy a dejar para el final a uno de mis guitarristas favoritos de la historia que afortunadamente estuvo unos cuantos años en otra de mis bandas predilectas  que se saldaron con tres exquisitos discos en estudio, Warpaint, Before The Frost y Croweology... Steve admite que Luther era un músico estilísticamente muy diferente de cualquiera que hubiese estado en la banda antes y que su presencia les dio a todos un empujón. Se deshace en elogios. Ahí va uno de mis párrafos favoritos de este volumen: Para cuando Luther terminó la gira de 2010 con nosotros, The Black Crowes eran innegablemente un grupo especial otra vez, pero hubo noches ese año en las que llegamos mucho más alto que nunca. Amén.



sábado, 24 de octubre de 2020

Repaso a la discografía de The Black Crowes

Me he ventilado el libro que Steve Gorman ha escrito sobre su estancia en The Black Crowes en pocas horas. Sin poder dejarlo. Lectura adictiva. Me lo llevaba hasta el WC. He acompañado este atracón con un exhaustivo repaso a su impoluta discografía, cosa que por otro lado suelo hacer a menudo dada mi desmedida pasión por este peculiar combo sureño. Y me he venido arriba para elaborar un repaso a su discofrafía puntuándola y todo. Total estamos en familia. Y seguro que no coincido con nadie porque lo de estos tipos es mandanga tan rica que cada cual tiene su favorito, algo que no sucede con tantas bandas ni solistas. 

Shake Your Money Maker (1990)

Luminoso debut servido con la innegables dosis de chulería y aspavientos propios de la juventud. Las influencias estaban claras. Ni sé las veces que se mencionaba a los Stones o The Faces en las críticas de este álbum. Pero los hermanos Robinson lejos de amilanarse se venían arriba que no veas. Y lo demostrarían con creces en su continuación. Degustar este álbum de presentación cuando tienes 16 añitos y el veneno del rock ya ha entrado sin remisión por tus venas es una delicia absoluta. Se lo montan muy bien (y no es tarea sencilla) con el Hard To Handle de Otis Redding y marcan para siempre el terreno con esos singles que todo grupo grande debe tener (Jealous Again y She Talks To Angels). Pero mis favoritas siempre fueron Twice As Hard y Sister Luck. A nivel comercial creo que sigue siendo su álbum más vendido. De todas formas si voy a un concierto de los Cuervos y no tocan nada de este disco tampoco pasa nada. Nota 8

The Southern Harmony And Musical Companion (1992)

Impresionante salto cualitativo. El debut comparado con esto parece un juego de niños. Todas las teorías sobre la dificultad del segundo disco más cuando el primero ha sido un éxito saltan aquí por los aires. La entrada de Eddie Harsch y Marc Ford se antoja decisiva. Ambos aportan y mucho. Son esenciales para expandir las canciones a otro nivel. Hay un arrogante toque soul en Sting Me o My Morning Song, otro single para la posteridad (Remedy). El entendimiento entre las guitarras de Marc Ford y Rich Robinson en Thorn In My Pride es de escándalo y como se alimentan con el órgano de Harsch para perderse ahí eternamente. El puto cielo. Música fluyendo de forma natural. Gorman le zumba de lo lindo en las potentes Black Moon Creeping y No Speak No Slave. Impagables los coros de Barbara Mitchell y Taj Harmon en varios cortes. Encomiable trabajo como ingeniero de sonido a cargo de Brendan O´Brien dirigido por el gran George Drakoulias como productor. Imperdonable que se dejen fuera canciones de este disco. Nota 10

Amorica (1994)

Es complicado superar el anterior disco pero igualarlo solo podría estar al alcance de los Cuervos. Y lo consiguen. Vaya si lo consiguen. Algunos lo ven como una larga jam. Puede ser. También funciona con canciones sueltas. De principio a fin una joya y bastante diferente al anterior tanto en cuanto a sonido como a estilo. El entendimiento de la banda alcanza el cénit creativo en la dupla Ballad In

Urgency/Wiser Time (siempre, siempre las escucho juntas, no pueden ir por separado). Otra vez hay que resaltar la brillante contribución de Marc Ford y Eddie Harsch cuyo intro/outro en Descending es de una belleza infinita. Como en el anterior nada de relleno pero nada, ni una canción todas del notable para arriba. Mis favoritas además de las mencionadas High Head Blues y She Gave Good Sunflower. El sonido del álbum es de traca y en eso el mérito hay que atribuírselo a Jack Joseph Puig.  Nota 10

Three Snakes And One Charm (1996)

El primer batacazo comercial de la banda llega con su cuarto disco. Si Amorica despachó mucho menos copias que el segundo con éste caen en picado. Artísticamente nada que objetar a este trabajo. Supongamos que no hubiesen existido ni Southern ni AmoricaThree Snakes And One Charm sería una continuación que mejora al debut. Que cada cual se lo tome como quiera. Uno de esos discos injustamente vilipendiado que atesora joyas del calibre de Girl From A PawnshopLet Me Share The Ride, Good Friday... En Under A Mountain de nuevo las teclas de Eddie Harsch alcanzan la gloria absoluta. Toques funkys, apoteósicos en (Only) Halfway To Everywhere con la picante colaboración de Gary Mudbone Cooper y Gary Shider (Parliament-Funkadelic) maravillosos los dos, la guitarra de Marc Ford más sutil que nunca y la jugosa aportación de la Dirty Dozen Brass Band. Si alguien lo tiene arrinconado que lo recupere ya. Imperdonable que se dejen fuera canciones de este disco. Nota 9

By Your Side (1999)

Rich Robinson se ocupó de todas las guitarras porque Marc Ford había abandonado el grupo al igual que Johny Colt al que sustituye Sven Pipien. El disco de la controversia. Y me consta que tan vilipendiado por unos como elevado a los altares por otros. Según Gorman el punto álgido de la banda en estudio es un álbum titulado Band que se quedó en un cajón (luego editado bajo el título de The Lost Crowes) y en lugar de ese sacaron By Your Side con Kevin Shirley a los mandos. Siendo el álbum que menos me gusta de los Cuervos es otro pedazo de rodaja. Ideal para sábado a la noche. Invitación a la fiesta. Aunque nunca me convencieron demasiado los dos primeros temas la cara b está repleta de joyas que rezuman soul: Welcome to the Goodtimes, Go Tell the Congregation, Diamond Ring y mi favorita Virtue And Vice. Nota 7,5


Lions (2001)

Se dice que fue el disco en el que menos involucrado estuvo Chris planeando ya volar en solitario. Pues si hay que atribuirle el mérito a Rich puede estar contento porque el disco es otro de esos tapados como Three Snakes and One Charm aunque tal vez no tan espectacular. Único disco que grabó con la banda el guitarrista Audley Freed. Al igual que con By Your Side las dos primeras canciones de Lions son de las que menos me gustan de su discografía pero el álbum va mejorando con otra cara b para enmarcar en la que de nuevo el toque soul me gana por completo en Soul Singing y Young Man, Old Man. Antes de llegar a la cara b tenemos otra de mis debilidades, Losing My Mind. Me chifla Cosmic Friend con Harsch haciendo de las suyas y el cierre con Lay It All On Me es inmejorable. Uno de mis temas favoritos de su discografía. Nota 8 

Warpaint (2008)

Siete años tardaron los Cuervos en grabar material desde Lions. Y la espera mereció la pena. Al igual que Three Snakes And One Charm es otro de los tapados de su jugosa discografía. Entran Adam McDougall al piano y teclados y el gran Luther Dickinson a la guitarra y la aportación de ambos es equiparable a la dupla Harsch - Ford lo cual equivale a la excelencia. El único punto flojo del disco es There´s Gold in Them Hills, bastante anodina la verdad. A cambio hay unas cuantas delicias a degustar lentamente como Whoa Mule, We Who See Deep con un perfecto entendimiento entre Luther y Rich sobre todo en directo, Evergreen, Goodbye Daughters of the Revolution,  ese irresistible aire psicodélico de Movin´on Down The Line... Otro disco para sacarle jugo a más no poder. Nota 8,5

Before The Frost... (2009)

Si el retorno con Warpaint ya fue bueno en Before The Frost... lo igualan sin dudarlo. Incluso puede que un pelín por encima. Queda muy poco de la banda que debutó en 1990. Saben hacer aquello pero ahora se trituran cualquier estilo con una facilidad pasmosa. Grabado en directo en la granja de Levon Helm la música fluye de forma natural y poderosa. 


El single I Ain´t Hiding que auguraba lo peor (aunque hoy en día lo cierto es que me gusta, locaza que es una). Otro de esos discos que gana con los años hasta límites insospechados. Que me aspen si Been A Long Time (Waiting on Love) no es uno de los mejores temas de su discografía, Good Morning Captain desprende buenas vibraciones, Appaloosa o What is Home les acerca más que nunca a The Band, una gozada perderse en los múltiples recovecos funkys de Make Glad, siguen sabiendo sonar contundentes como en Kept My Soul, emocionar con la delicada And The Band Played on..... Al lorito con Luther en este álbum porque se sale literalmente de la tabla. Madre del amor hermoso. Nota 8,5

Croweology (2010)

Para celebrar el veinte aniversario de la banda los hermanos Robinson decidieron dar un repaso a su carrera con un álbum doble en clave acústica. Diferentes arreglos adecuados a ese formato para veinte temas escogidos de sus primeros cinco discos dejando fuera Lions y los más recientes en aquel momento Warpaint y Before The Frost. Esa es la ínfima pega que le pongo al disco, la de no incluir ninguna canción de esos tres discos pero es un asunto menor porque el resultado es memorable. Algunas canciones alcanzan un brío especial en esta vertiente desenchufada y conocen una segunda vida tan buena como la de cuando fueron grabadas en eléctrico es el caso de la increíble dupla Ballad in Urgency /Wiser Time tan buena la de Croweology como la de Amorica. Y eso es apuntar muy alto. Me alegra especialmente que temas bastante sepultados de Three Snakes And One Charm brillen aquí de forma esplendorosa, es el caso de Share The Ride, Good Friday o Under The Mountain o la maravillosa relectura de Downtown Money Waster cara b de Amorica. También salen muy bien paradas con estos nuevos arreglos My Morning Song, Girl From A Pawnshop o Thorn In My Pride. Una banda en estado de gracia con una formación que no tiene nada que envidiar al line up clásico de The Southern Harmony And Musical Companion, Amorica y Three Snakes And One Charm. Luther Dickinson y Adam McDougall tienen espacio de sobra para brillar y lo aprovechan de lo lindo. Palabras mayores. Nota 9

miércoles, 8 de julio de 2020

Steve Gorman en Popular 1

Vaya, vaya con Steve Gorman desata su lengua de lo lindo en la entrevista que ha concedido a Luis Roman González para el número veraniego de Popular 1. Ni Chris ni Rich salen bien parados. Del primero comenta que tras su fachada de hipppy se encuentra un tipo muy preocupado por la pasta y del segundo que es un envidioso y que también tiene el brillo del dólar en sus ojos. Por si eso fuera poco corrobora que los hermanitos siempre estaban peleados, antes incluso de tener éxito. Es su forma de relacionarse. Nada nuevo bajo el sol. Desde luego si ya tenía ganas de leer el libro Hard To Handle: The Life and Death of The Black Crowes muchas más tras leer la entrevista. 

Gorman comenta que el punto de inflexión para ponerse a escribir este libro fue la muerte del gran Eddie Harsch, que el volumen lo concibió como un homenaje al pianista de los Cuervos y también porque la historia de la banda debía de ser contada por el impresionante legado musical del combo de Atlanta. Y en ese aspecto estoy totalmente de acuerdo con Gorman. Los hermanos Robinson serán unos peseteros, unos egocéntricos o lo que Gorman quiera pero su talento musical es descomunal. Pocas bandas pueden presumir de tener una discografía tan impoluta como estos resabiados sureños. No hay fisura en todo su arsenal e incluso su álbum más flojo By your Side contiene unas cuantas piezas sublimes.

Llama mi atención que Gorman se muestra muy combativo y harto de los hermanos Robinson en toda la entrevista. Si, comenta que la música que hicieron juntos es maravillosa pero al leerle uno se queda con la sensación de que el resquemor y los malos rollos le agobiaron casi todo el tiempo que duró su estancia en la banda. Por otro lado es lógico pensar, que, coño Gorman si tan mal estabas haberte pirado antes. Pero hablar es fácil y puesto que el bueno de Steve estuvo con los resabiados hermanos Robinson tanto tiempo a mi sólo me queda felicitarle por haber aguantado tanta mecha y haber puesto su exquisita habilidad a las baquetas al servicio de los ogros de Atlanta. Y ahí van unas cuantas muestras del poderío, sutileza y pericia de Gorman tras el kit de batería:





viernes, 30 de agosto de 2019

En memoria de Neal Casal

Siempre fue un fino estilista. Uno de esos guitarristas capaz de dar lo mejor de si en beneficio de la canción, con la tonada en mente, poniendo todo de su parte para que el conjunto brillase por encima de exhibiciones gratuitas. En escena era hasta tímido, alejado por completo de la caricatura y de la pose fácil. Muchos músicos se beneficiaron de su talento y casi todo el mundo le conoce por estar al lado de Ryan Adams y Chris Robinson. Neal Casal empezó muy joven al lado de Rick Medlocke en Blackfoot y colaboró con The Jayhawks, Willie Nelson o Lucinda Williams. Y todos le apreciaban de verdad.

Me quedé helado el otro día cuando en el laboro un compañero me comentó que había muerto Neal Casal con tan sólo cincuenta años. Un tipo inquieto que además de colaborar con los músicos citados tenía una larga carrera en solitario y unos cuantos proyectos paralelos más que excitantes. Mi favorito aquel Blackout Love de Hazy Malaze. Un disco repleto de soul, cargado de negritud. Acerca de esa música Casal decía en una entrevista en MondoSonoro: Para mi la reactivación del soul no ha sido una sorpresa. Es la mejor música que jamás se haya hecho en el planeta...Amén.

Recuerdo que cuando editó Blackout Love con Hazy Malaze le hicieron una jugosa entrevista en Popular 1. Una de esas que recuerdas en las que el bueno de Neal hablaba largo y tendido sobre su carrera, sus proyectos y donde si no recuerdo mal se apuntaba que podía ser el nuevo guitarrista de los Black Crowes, puesto que al final fue para otro fiera de las seis cuerdas: Luther Dickinson. Después Casal participó en todos los discos de Chris Robinson´s Brotherhood y su contribución es esas rodajas es exquisita. Además de excelso guitarrista cantaba con un feeling tremendo. Vaya pena, uno de esos tipos que se hacía querer.






viernes, 23 de noviembre de 2018

Marc Guitart. The Black Crowes. Del nido a las raíces

Hace un par de años mi compañeros de trabajo me regalaron The Black Crowes. Del Nido a las raíces un libro sobre la banda de Atlanta escrito por Marc Guitart. Por increíble que parezca apenas hay nada publicado sobre los Cuervos ni en castellano ni siquiera en ingles. Inconcebible. Mis expectativas sobre el volumen en cuestión eran muy altas y lo devoré en apenas dos días. Me decepcionó un poco porque me esperaba la típica biografía cargada de entrevistas realizadas por el autor tanto con los interesados como con los músicos, productores y demás personal que una u otra vez haya colaborado con la banda. Así que el problema fue mio por lo antes escrito: expectativas irreales.

Estos días en plena vorágine cuervil de nuevo (y van....) lo he releído y disfrutado mucho más. De hecho para alguien que haya descubierto a los Cuervos recientemente o que no haya seguido su trayectoria de cabo a rabo es un volumen perfecto para introducirse en la historia de la banda. El autor como se indica en la bibliografía recopila información de revistas como Popular 1, Ruta 66, Guitar Player, This is Rock o Rolling Stone donde las andanzas de los hermanos Robinson fueron seguidas con mucho interés. De hecho para un asiduo lector como el menda de Popular 1 durante los noventa los Cuervos estaban presentes un número si al siguiente también. Bastantes portadas, jugosas entrevistas. Siempre dando juego.

En este libro Marc Guitart además de recopilar toda esa información deja su sello personal en el comentario de cada disco o con el testimonio directo de cuando tuvo la fortuna de verles dos noches en la gira Say Goodnight to the Bad Guys en 2010 en el Best Buy Theatre de Nueva York. Suertudo el muchacho que pudo presenciar a los Cuervos en un estado de forma apoteósico y como es sana costumbre en ellos cambiando el setlist prácticamente de arriba a abajo de una noche a otra. Cuenta la experiencia de forma emocionante, contagiosa, algo que es de agradecer, lejos del academicismo imperante en ciertas revistas y libros. 

En aquella gira (de la que recuerdo que en su momento leí innumerables reviews) The Black Crowes realizaban un set acústico de hora y media y otro eléctrico de la misma duración. Era la época en la que editaron el fenomenal Croweology con Luther en la banda. Y su estado de forma era espectacular. Tuve la suerte de verles dos veces con Luther pero por estos lares al tocar en festivales los setlist eran más convencionales. No me quejo. Para nada. Pero hubiese cambiado esos dos conciertos por una noche de las que presenció el autor. Puestos a pedir. Ja. ja. 


Y voy a terminar mencionando y alabando como no puede ser de otra forma a Luther Dickinson, guitarrista por el que siento predilección. Aunque mis dos discos favoritos de los Cuervos son The Southern Harmony & Musical Companion y Amorica (ambos con Marc Ford a la guitarra solista) el paso de Luther por The Black Crowes fue una auténtica bendición. Como guitarrista me gusta incluso más que Ford (y mira que éste es bueno, el cabrón) pero Dickinson me resulta incluso más versátil. Puede con todo. 

En el libro de Guitart se recogen unas declaraciones del teclista Adam MacDougall donde se deshace en elogios al bueno de Luther: Es sin duda el epítome del caballero sureño. Nada le molesta, nunca está estresado. Siempre está alegre y siempre toca bien, incluso cuando no sabe lo que está haciendo. Continúa Guitart relatando que el teclista ponía el acento en la energía positiva que se había generado con Luther en la banda. Y terminaba diciendo MacDougall: Me gustaría decir que algo de eso es gracias a mí pero realmente pienso que es a causa de Luther. Todos ellos realmente lo respetan por como toca, por las vibraciones que aporta, por su actitud... ha hecho a todo el mundo feliz. Todo esto aparece en el libro The Black Crowes. Del Nido a las raíces un libro de Marc Guitart, concretamente en la página 225.

Además de sacarle más jugo a este libro y escuchar compulsivamente a los Cuervos investigo en el tubo y encuentro que Luther después de dejar la banda ha aparecido en conciertos en solitario tanto de Chris como de Rich, señal inequívoca de que ambos siguen respetando y admirando su trabajo. Y es que sin duda lo voy a volver a escribir el paso de Luther por The Black Crowes fue una auténtica bendición, una puta fortuna. 






miércoles, 21 de noviembre de 2018

Top Ten Black Crowes

La reciente gira de The Magpie Salute por estos lares ha reactivado la ya de por si caldeada historia de los Cuervos. Parece que este año los hermanos Robinson tampoco van a trinchar el pavo juntos en Acción de Gracias. Estarán a kilómetros de distancia incluso aunque estén en el mismo estado o ciudad. La saña con la que se han pronunciado el uno del otro en los últimos tiempos asusta y todo. O quizá esté todo preparado porque todos sabemos como es el showbusiness y no parece que haya nada que un buen cheque no pueda arreglar. Lo veo complicado en esta ocasión y es una pena porque aunque disfruto y mucho con las aventuras de cada uno por su cuenta pocas cosas hay tan grandes a cuando estos tipos están en sintonía. Perderse una y otra vez en la discografía de The Black Crowes es un ejercicio que realizo a menudo. Mi obsesión por esta banda no cesa y la tengo en lo más alto de mi podium casero. Algunos se les pueden acercar pero en lo más alto estos tipos, siempre. Forever Crowes!














viernes, 9 de marzo de 2018

Chris Robinson Brotherhood. Kafe Antzokia Bilbao 07/03/2018

Uno de los signos inequívocos de que un concierto me ha volado la cabeza es que me paso los siguientes días sumergido en la música del grupo o artista en cuestión. Llevo en bucle dándole duro a la sugerente carrera de Chris Robinson, flipando con el portentoso nivel de Big Moon Ritual, machacando una y otra vez su último disco y volviendo a su luminoso inicio en solitario: The New Earht Mud y This Magnificent Distance. Es más, podría haber hecho un repertorio muy diferente y la hubiese gozado igual, tal es el nivel de su discografía.

Comienzo por lo único que no me gustó. Una pausa en medio del concierto corta el rollo bastante, hubiese preferido todo seguido pero terminó siendo algo anecdótico dado el nivel del bolo. Excepto en un par de temas escuché a Chris muy bien de voz, tarea en la que por cierto le ayudó con mucho estilo Neal Casal. Robinson es un tipo listo y sabe que tanto Neal Casal como Adam MacDougall (irreconocible para mi) son vitales en el sonido de la banda y de hecho la mayoría de los temas pivotan sobre su pericia instrumental. Casal estuvo perfecto, un fino estilista sin aspavientos ni momentos pajilleros, dándole a la canción lo que necesitaba y los desarrollos a los diversos teclados y piano de MacDougall creaban una atmósfera única. Hubo de todo, pasajes cósmicos, trazas de blues rock, momentos en los que deberían haber bajado las típicas bolas luminosas de discoteca...

Fiel a su espíritu aventurero Chris Robinson introdujo varias versiones entre su ya extenso catalogo de canciones. Y reconozco ignorante de mi que algunas no conocía pero sonaron supremas como ese comienzo sugerente, cocido a fuego lento con I´m ready a la que siguió la imbatible Rosalee, una que esperaba con muchas ganas. En la primera parte del concierto tan sólo cayó de su último disco High is not the top, una de mis favoritas y se cerró con una fulminante Hello L.A según me informo versión de Delaney Bramlett.

La segunda parte comenzó con Good To Know de su último álbum del que también interpretó If you had a heart to break y Behold the seer. Por mi lo podría haber tocado enterito. Pero no me quejo porque también se acordó de Shore Power y de una festiva I ain´t hidin de los Cuervos de la que en su día renegué pero que a estas alturas de la vida saca la locaza que habita en mí. Bien por Chris, me gusta su estilo, esa sonrisa hippy, las alfombras, el incienso... Quiero repetir. Vuelve cuando quieras salao.



martes, 9 de enero de 2018

La eterna pelea de los hermanos Robinson

Año nuevo. Vida nueva. O no. Puede que incluso más rencillas que añadir a una larga lista. Queda lejos el día de Acción de Gracias pero este año tampoco veo a Chris y Rich Robinson trinchando el pavo juntos. Tal vez ni se llamen por su cumpleaños. Quizá todo es un paripe y están creando una expectativa gigantesca para el retorno de The Black Crowes. Ojalá. Pero me temo que no, que la situación está tan enquistada que no se atisba luz en el horizonte.  Resulta que ahora el bueno de Chris anuncia una tanda de conciertos por USA en abril y mayo fagocitándose el repertorio cuervil. Vaya par de alicates los hermanos Robinson. La eterna pelea. Y justo ahora que Chris Robinson está en un momento de forma espléndido con un maravilloso último álbum.... En fin.


viernes, 17 de noviembre de 2017

Chris Robinson. Glow

El bueno de Chris se merece otro post. Siempre. El reciente anuncio de su gira por estos lares para el próximo marzo nos ha revolucionado a unos cuantos. Y es que su concierto va a ser en el Antzoki y ante el temor de que vuelen las entradas , dado el limitado aforo del recinto, hemos hecho click con suma celeridad con los putos gastos de gestión de siempre. Habría merecido ser un poco paciente y pillarlas en el bareto de Barakaldo donde las vendían. Una entrada como las de antes y no la chufa esa que te dan por internet que encima te tienes que imprimir o llevar en el móvil. Pero en fin ya está hecho. Nos puede el ansia. 

Y precisamente Chris aboga por lo contrario. Releo una entrevista que dio al Ruta 66 el pasado año y me deleito con sus diatribas contra las corporaciones y los algoritmos. Me sumerjo en su universo hippy con sumo gusto. Venga, una alfombra, incienso, maría, unos candelabros y a gozar con su música.Sin prisa. Peace and Love. Este firibustero me tiene atrapado. Y lo ha hecho siguiendo su camino al margen de los Black Crowes, con mucho gusto y toneladas de talento. Tanto New Earth Mud como This Magnificed Distance así como está nueva encarnación con Brotherhood (Big Moon Ritual, Magic Door, Barefoot in the head) le muestra muy pero que muy inspirado y bien rodeado. Chris lejos de seguir la estela de los Cuervos va por otros derroteros y defiende en directo su discografía en solitario sin necesidad de recurrir a temas de Black Crowes. Y yo le sigo gustoso, en la gloria. Y no me puedo quitar de la mente su imagen en el porche de su casa contando los billetes....


sábado, 23 de septiembre de 2017

Chris Robinson & Brotherhood. Barefoot in the head

Las buenas vibraciones y paz que desprende la música de Chris Robinson es inversamente proporcional a su modus operandi con sus compañeros y hermano en Black Crowes. Rich Robinson se despacha a gusto en Popular 1 de este mes contra Chris. Entre otras cosas comenta que es un amargado al que le fastidia que las canciones de los Cuervos sean también de él, que si Magpie Salute es una banda tributo a Black Crowes la de su hermano Chris es un vulgar copia de Grateful Dead.... En fin que no parece que vayan a celebrar la Navidad ni comer el pavo de Acción de Gracias juntos. 

Lo cierto es que no recuerdo demasiados períodos de armonía entre estos dos sujetos. Cara al público siempre parecía que Chris era el dicharachero, juerguista y hippie y Rich el serio, amargado y en guardia permanente. Pero parece que bajo la alfombra hippie de Chris se esconde una ambición desmedida. Proponer a su hermano que es el que compone toda la música de la banda, y al batería original (Steve Gorman) que sean sus asalariados es echarle mucho morro. No le critico. Yo hubiese intentado lo mismo. Si cuela... 

Dejando todas estas zarandajas a un lado lo cierto es que el último disco de Chris Robinson, Barefoot in the head le muestra en un excelente estado de forma. La música fluye y Chris pone su maravillosa voz a una ristra de canciones que siguen la línea estílistica de sus dos anteriores discos pero con variantes más jugosas, de hecho mejora ostensiblemente las anteriores propuestas sencillamente porque las canciones son mejores, van más al grano, están mejor construidas. 

Toda esta nueva etapa de Chris Robinson Brotherhood está marcada por la obsesión de Chris con Grateful Dead. Incluso algunos señalan que esto no es más que una copia de los de Jerry García y cía... Sinceramente no tengo ni idea. Apenas piloto un par de discos de Grateful Dead y desconozco si las canciones de Chris son originales, copias o sinceros homenajes. Como la ignorancia es atrevida me limito a disfrutar con estas diez canciones y lo hago de lo lindo además.


El disco llegó a la tienda en mi periodo vacacional y nadie lo había hecho sonar. A los dos o tres días de mi reincorporación le di cancha y poco a poco me fue cautivando y también a bastantes clientes porque esa semana varios me preguntaron qué era lo que sonaba y las ventas fueron buenas. Good vibrations con Chris. Una diferencia sustancial respecto a sus anteriores trabajos es la duración de las canciones. Ninguna sobrepasa los seis minutos, le veo potencial comercial incluso, algunas enganchan que no veas, las tarareas una y otra vez...

Así de primeras se me quedaron Hark, The Herald Hermit Speaks y Blonde Light Of Morning. No me las podía quitar de la cabeza. La primera más movidita la segunda con unos coros ultra cool, dos muestras perfectas de los derroteros por los que se mueve Chris en la actualidad. Y en ambas hay espacio para que brillen los escuderos de Chris. Tanto Neal Casal a la guitarra como Adam McDougall están excelsos. Eso si me imagino que les pagara poco.


Una de mis favoritas es Blue Star Woman, una pieza que podría haber encajado perfectamente en Amorica. Aquí la guitarra de Neal Casal echa chispas y le secunda de forma maravillosa el piano llegando a un minuto final psicodelico que mola mucho. High is Not The Top es otra destacada, más campestre un tema que me recuerda a Neil Young. En If You Had a Heart To Break los coros juegan un papel fundamental. Es la canción más larga del disco y no aburre en ningún momento. Impagable escuchar a Chris cantando Love come to me en Glow con instrumentación hippiosa a más no poder... Tal vez canta Love pero esta pensando en Money. En cualquier caso maravilloso disco tan luminoso como su debut, al mismo nivel que This Magnificed distance y superior a Big Moon Ritual. Una carrera en solitario muy interesante la de este encantador cabroncete.

jueves, 19 de mayo de 2016

The Black Crowes Live at the Azkena Festival 2009

He tenido la fortuna de ver a The Black Crowes cuatro veces en mi vida. La primera fue en el Pabellón Anaitasuna de Pamplona presentando Three Snakes and One Charm. Un bolo que lo recuerdo raro con Marc Ford pasado de vueltas, fumando chuflos como un cosaco, con Rich en la otra esquina mirándole con cara de malas pulgas y Chris bailando con sus pies descalzos por la consabida alfombra. Miro el setlist que se cascaron y no doy crédito. Es apabullante pero fue una velada extraña y no la recuerdo como mi mejor concierto de los Cuervos. Disfruté, pero si soy sincero me lo pasé mejor la segunda vez cuando tocaron en el Festimad. Era la época de By your side, Marc Ford ya no estaba en la banda, le sustituía Audley Freed pero el ambiente entre ellos parecía ser mejor y dieron un concierto festivo y brillante. Incluso parecía que querían reinar en los charts otra vez con música más directa.

Tuve que esperar diez años para la tercera vez y ahí me colmaron de dicha. Fue en el Festival Azkena de 2009. Hoy enredando he comprobado que el concierto está colgado entero en YouTube. Y me lo he vuelo a calzar. Nada es comparable a vivirlo en directo en buena compañía. Pero ahí queda este documento imperecedero de una banda en plena forma con el gran Luther Dickinson a la guitarra. Compruebo de nuevo que mi entusiasmo de aquel día tenía una base más que sólida. Delicioso concierto. Dos años después les volví a ver en el BBK Live, otro apabullante concierto con Rich y Luther compenetrados a las mil maravillas. Quién sabe si se reunirán de nuevo o el tema esté ya tan chungo que sea imposible. Pero que nos quiten lo bailao. 


lunes, 26 de enero de 2009

Chris Robinson. New Earth Mud

En 2001 Black Crowes anunciaron que se tomaban un descanso. Interrumpían una carrera hasta ese momento ejemplar para dar rienda suelta a sus proyectos en solitario. En seguida muchos culparon a Kate Hudson de todo este asunto. La Yoko Ono de los Crowes. En aquel momento era la esposa de Chris y éste se encontraba un tanto alejado de los parámetros del rock por el que se guiaban los Cuervos. Y claro la ecuación era sencilla. Chica de por medio que jode la armonía del combo rockero. Suponiendo que en el universo crowes hubiese paz que lo dudo.

Apenas un año después Chris Robinson editaba New Earth Mud. Solo con las pintas hippiosas que luce en la portada ya nos podíamos imaginar que la música allí contenida poco iba a tener que ver con la banda madre. Me imagino a Chris en pleno viaje beatle y The Band con sus buenas gotas soul. Su aspecto recordaba a George Harrison y John Lennon y los acordes que contenía New Earth Mud apuntaban en esa dirección y con buena nota además.

Cuando el cantante de un grupo saca disco en solitario los cuchillos están afilados. La voz suele ser el primer elemento identificativo de una banda y se espera que el cantante continúe con buen tino la racha de su banda. Que no se desvíe demasiado del camino. Y es que hay que reconocer que los rockeros somos en muchas ocasiones bastante conservadores…

Y, ¿qué se puede decir de New Earth Mud seis años después de que viese la luz? Pues que es un muy buen álbum. Chris se dejó llevar por lo que le apetecía en aquel momento y este disco rebosa buenas vibraciones y bonitas canciones. Tranquilidad, melancolía y ¡oh! diantres amor. El amigo Robinson estaba enamorado y todo a su alrededor encajaba. Las canciones reflejan ese estado de ánimo y son encantadoras tonadillas al respecto. En esta etapa pop que estoy pasando he pinchado este disco varias veces esta semana y me reafirmo temas como Safe in the Arms of Love, Silver Car o Could You Really Love Me me siguen cautivando, me hechiza esa voz de Chris y un envoltorio sonoro atractivo. Bien por Chris.