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martes, 22 de julio de 2025

Rockland Art Fest 20/07/2025: Marcus King + Fantastic Negrito + The Black Keys

Confieso que mientras me llevan a Santo Domingo de la Calzada escuchando una selección musical envidiable y espectacular perpetrada por el menda (Al Green, Tom Petty & Heartbreakers, Fun Lovin´Criminals, Solomon Burke, Allman Brothers Band, etc...) pienso que al llegar el recinto va a salir un presentador tipo Popotxo el de la Orquesta Mondragón y va a anunciar que no han podido traer el cartel que anunciaban pero que en su lugar van a salir al escenario sus homólogos mexicanos no sindicados: Marquitos el rey, Negrito el fantástico y Las Teclas Negras... Pero, ¡qué va! ¡Son los auténticos! Espectacular cartel que llamó mi atención desde el mismo día que se anunció.

Llegamos al recinto de Rockland Art Fest a eso de las 18 horas con un interesante calor pero enseguida aposentamos nuestros culos a la sombra mientras escuchamos a lo lejos primero la música seleccionada y después Girlband que sinceramente suenan bien, pero hemos venido con un objetivo claro y hay que guardar fuerzas para nuestros objetivos.  De modo que tras salir un momento al coche para comernos el bocata volvemos y nos ponemos en las primeras filas o casi para ver al primer objetivo de la noche.

The Marcus King Band

Con algo de retraso respecto al horario previsto a eso de las 19 horas salen al escenario Marcus y su banda. Y desde el principio me cautivan. Buen sonido, ejecución perfecta y la voz de Marcus maravillosa. En principio, puede que el personal vaya a deleitarse con su pericia a la guitarra, de la que da buena muestra todo el concierto, pero lo mejor es escuchar su voz preñada de soul en temas lentos como Goodbye Carolina, Beautiful Stranger o Wildflowers wine. La apertura con The Well se me antoja perfecta y las interacciones guitarreras con Drew Smithers marcan los momentos álgidos del concierto que culmina de forma inmejorable rindiendo pleitesía a The Allman Brothers Band con la eterna Ramblin´Man. La sensación de haber visto a una artista en plena forma y al que le queda mucho recorrido dada su insultante juventud. La hora que está sobre el escenario se nos hace corta pero ya sabíamos que iba a ser así. De esos que si vuelve a una sala vamos como un cohete. 

Fantastic Negrito

Una vez que termina Marcus King salimos disparados a situarnos en las primeras filas con Fantastic Negrito. Y llegamos justo a tiempo. Como cuando le vi en el Festival de Blues de Bilbao hace unos años la aparición de Fantastic Negrito es explosiva y me pone a cien desde el primer minuto. Que carisma se gasta el muchacho. Se mueve por el escenario con desparpajo y derrocha entusiasmo en

cada nota. Su música es una sugerente mezcla de soul, funky y rock que atrapa por vista y oídos. Sus letras son un aviso para navegantes y tengo la fortuna de escuchar en directo Living with the strangers y I Hope Somebody´s Loving You de su último disco, Son Of a Broken Man, mi favorito de su interesante discografía. La pega es que como los conciertos arrastraban un retraso el concierto apenas dura cincuenta minutos que nos saben a poco. Ganas de pillarle en una sala. 

The Black Keys

Confieso que antes de acudir al Festival hago algo que nunca suelo hacer, chequear el setlist. Compruebo que los amigos Auerbach y Carney pasan por completo de su último álbum, Ohio Players por el que el menda se pirra. Que se va a hacer. En cualquier caso tienen temas para hacer un show más que atractivo. De hecho siempre he pensado que son una máquina de componer canciones bailongas y super efectivas que me ponen de buen humor. Y con los años les he ido prestando más atención, apreciando mucho su música.  La gozo desde el inicio con los dos fundadores de la banda atacando Thickfreakness, The Breaks y I´ll Be Your Man pero el asunto mejora cuando se incorporan los músicos que los acompañan que ofrecen una cobertura más que jugosa en cuanto a coros e instrumentación. De hecho tanto los hermanos Gabbard como Chris St.Hilaire son fundamentales.

El personal estuvo entregado durante la hora y media que dura el show. Me hizo mucha gracia en los bis cuando a escasos metros la chavalería empezó a entonar el celebérrimo tema de White Stripes para solicitar que volviese la banda. Pero acaso no saben que Jack White y Dan Auerbach se llevan a matar. En fin, juventud divino tesoro te vas para no volver... Era la primera vez que veía a la banda en directo y me gustaron mucho. Mis momentos favoritos llegaron con las canciones más bailongas que estos tíos bordan: Fever, Everlasting Light, Tighten Up o la traca final con Little Black Submarine y la mega exitosa Lonely Boy. Auerbach se mostro juguetón en el escenario y se le veía disfrutar mientras que Carney puede competir perfectamente con Rich Robinson en simpatía. Vaya elemento, se piró disparado.  Y mi sensación con el baterista es que es el menos dotado con su instrumento de los músicos que hay sobre el escenario, aún así muy buen concierto.




miércoles, 21 de agosto de 2024

Constelaciones musicales

Una noche de laboro sin mucho trabajo puede ser un soberano aburrimiento. O no. Algunos compañeros se quejan, dicen que prefieren que haya meneo, cosas que hacer. Reconozco que soy un excéntrico y no me van nada mal las noches con poca actividad. Para un sujeto como yo con un mundo interior tan rico y variado, una noche, aunque sea de lunes puede ser muy loca con inusitadas conexiones musicales, casi constelaciones escribiría yo, en una madrugada en la que la luna brilla de una forma especial, casi mágica. Así que solo necesito mi mente que bulle a mil por hora, un buen celular, cascos y a volar. La música es el mejor rescate, siempre está ahí y me brinda cada día momentos inolvidables. Y no voy de farol. De vez en cuando hay que mover alguna silla o camilla que para algo hemos venido...

Todo empieza con The Black Keys cuyo Ohio Players me tiene loquito. Fresco, divertido, entra del tirón y en él hay un par de canciones (Candy and Her Friends y Paper Crown) en las que añaden el hip hop de forma muy cool al igual que han hecho siempre Fun Lovin´Criminals por ejemplo en la irresistible hasta en el título Swashbucklin´In Brooklyn. Por la senda del atrevimiento de diferentes estilos ha ido a menudo la carrera de North Mississippi Allstars, tal vez más ligados al blues pero que también coquetean con el hip hop con libidinosos resultados Be So Glad. Con los hermanos Dickinson colabora en el monumental Electric Blue Watermelon Robert Randolph, excelso guitarrista que junto a su Family tiene unos cuantos discos la mar de potentes. En Brighter Days la segunda cara la abre con inusitado brío deudor de Stevie Wonder, Second Hand Man. El espíritu de Livin´For The City recorre la canción de la misma forma que no sé porqué I Need You me recuerda al olvidadísimo George Jackson, gran compositor de soul cuya Aretha, Sing One For Me abre el magnifico recopilatorio In Memphis 1972-77.


Es obvio que la siguiente va a ser Aretha Franklin de cuyo fallecimiento se cumplieron seis años el pasado dieciséis de agosto. Nadie como ella para cantar algunas de las maravillosas canciones que compuso Dan Penn al que tuve la suerte de ver en directo en el Antzoki interpretando joyas como You Left The Water Running. Jamás me canso de escuchar Do Right Woman, Do Right Man ya sea en la voz de su autor, en la de Aretha o en la de Etta James. Dos damas imbatibles de la música popular del siglo XXI. Otro ilustre sureño que recurrió al cancionero de Dan Penn en su último álbum, Southern Blood fue Gregg Allman. Ahí luce como todas las demás Out Of Left Field. Y aunque ahora coquetea más con el pop, con grandes canciones por cierto, mucho le debe al mejor soul Nathaniel Rateliff al que sigo con devoción. Remember I Was A Dancer, qué mejor título para un bailarín como el menda. Pero nada de era I Am. 

Sly & Family Stone siempre invitaron a la danza con una confianza y groove brutales. Eran imparables y tenían también inquietudes políticas y sociales. Durante muchos años fueron al combo definitivo del soul, tan grandes como cualquier pionero que se te pase por la cabeza y desde luego tan perdurables como ellos. Africa Talks To You (The Asphalt Jungle) es la elegida. Y viene bien para hilarlo con un par de jóvenes cuyos últimos discos me chiflan: Jalen Ngonda y Durand Jones. Ambos miran a sus raíces orgullosos mostrando sus influencias sin rubor. Tanto Come Around And Love Me como Wait Til I Get Over son dos de mis discos favoritos de los últimos años más allá de la etiqueta soul. Como muestra dos canciones atómicas, Lost de Ngonda y Letter To My 17 Year Old Self de Jones.

Celeste se dio a conocer con una estupenda versión de It´s All Right de Curtis Mayfield junto al ya célebre Jon Batiste. Tiene mucho que decir tanto en el pop como en soul. Su álbum Not Your Muse está plagado de tonadas irresistibles como Tell Me Something I Don´t Know. Su colección de discos de soul tiene que ser tan aplastante como la de Kelly Finningan que cierra el círculo de forma inmejorable, un joya The Tales People Tell. Abrir un álbum de forma tan brillante como con I Don´t Wanna Wait no está al alcance de todo el mundo como me imagino tampoco que te llamen The Black Keys para hacer unos coros en I Forgot To Be Your Lover. Perfecta constelación estelar. Se cierra el círculo. La luna brilla anaranjada a lo lejos mientras me alejo del laboro. Se me ha pasado hasta rápido. Voy a casa duermo y cuando me despierto Unax me ve haciendo el collage fotográfico. Me pregunta qué hago y se lo explico. Me dice que sólo a alguien tan loco con la música como yo se le pueden ocurrir estas cosas. El mejor de los piropos.



martes, 13 de agosto de 2024

The Black Keys. Ohio Players

Todo los años se habla del disco del verano. Tal vez sea más la canción del verano. En mi casa siempre es el álbum. Ese que me sirve tanto de banda sonora mientras abordo las duras y desagradables tareas del hogar (vestido como Freddie Mercury en I Want To Break Free) pero que también me acompaña en esas imbatibles caminatas por la playa. Este año la palma se la lleva, con creces además, Ohio Players de The Black Keys. Permanezco ajeno a la pequeña polémica que se ha generado con este disco del que al parecer reniegan muchos de sus acérrimos  seguidores. Incluso el el Podcast de Rockzone se han atrevido a titular uno de sus programas ¿Han perdido The Black Keys su mojo? No me preguntan a mí pero les voy a contestar. No. Rotundamente no. 

Vaya por delante que no me encuentro entres los fanáticos de esta banda. Y tal vez ahí está la clave. He seguido su carrera y escuchado todos sus discos pero reconozco que aunque siempre encuentro canciones buenas, incluso muy buenas o excelentes en todos sus discos hasta ahora ningún álbum completo de The Black Keys me saciaba al completo. Algo que me sucede con Ohio Players que me ha entrado fenomenal desde la primera escucha y del que me chifla hasta su portada, deliciosa. No cabe duda de que es un disco con un potencial comercial enorme, por ser quién son y porque las canciones entran con una facilidad pasmosa.

Que me aspen si el trío inicial, This Is Nowhere, Don´t Let Me Go y Beautiful People (Stay High) no son canciones para arrasar en los charts... ¡Dios mío pero que viejuno me he quedado! En los charts.... Pero si ya no hay charts... Bueno, en reproducciones en Spotify o cualquier plataforma de esas...Es más hay canciones que parecen estar hechas para lucir en una película de Tarantino. Eso es lo que me viene a la mente cada vez que escucho Read Em And Weep... Vamos, ¡hazlo Quentin! Y qué me dicen del vídeo de Beautiful People (Stay High) una pegajosa y desinhibida invitación al baile. Mola mucho. 

Una de las contribuciones más inesperadas, sorprendentes y cool del álbum es la de Beck que colabora en la composición de varias canciones como las tres iniciales, ya nombradas, que le sumergen una nube de funk, atmósferas retro y buen pop y en otras donde se recrea mezclando todo eso con el hip hop: Candy and Her Friends o Paper Crown. En la primera con la colaboración del rapero Lil Noid cuya aparición hacia la mitad del tema me ha traído a la mente algún tema el Classic Fantastic de Fun Lovin´Criminals. Ahí queda eso. Y por mi más que encantado. Igual sensación tengo en la segunda en este caso acompañados por Beck y otro rapero Juicy J.

Patrick Carney y Dan Auerbach han grabado un disco refrescante y veraniego, adentrándose con éxito en terrenos comerciales a los que no hago ningún asco. No me sobra ninguna canción, algo que hasta ahora no me había sucedido con ninguno de sus discos anteriores y encima han tenido el buen busto de grabar una versión de William Bell y Booker T Jones, I Forgot To Be Your Lover que encaja perfectamente entre sus excelentes composiciones y en la que por cierto colabora tocando el órgano hammond y haciendo coros Kelly Finnigan cuyo álbum The Tales People Tell recomiendo encarecidamente. Ese tendrá post.  


sábado, 8 de junio de 2024

Recomendaciones musicales

Si hubiese escrito todos los post que me pasan por la cabeza este cochambroso blog sería igual o incluso peor. Si hubiese sido más constante publicando con cierta periodicidad... Tal vez trabajando duro hubiese podido monetizar. Que no nos engañemos es el objetivo inalcanzable de uno de los componentes más orgullosos del Frente Popular de Judea o el Frente Judaico Popular. Pero como diría Marcellus estoy a mil millones de jodidas millas de eso, ja ja. En fin, este infraser se siente con ganas de salir de esa morrocotuda vagancia me ha asolado en este último mes, bueno en realidad casi siempre, y lo voy a hacer con fuerza con unas cuantas recomendaciones de rabiosa actualidad. Y es que queridos amiguit@s el mundo sigue siendo un lugar muy chusco en el que puedes encontrar música maravillosa. 

Un torrente de discos editados este año está en continua rotación en mi fastuoso aparato de música convenientemente enganchado a la televisión. Llevo una buena temporada sin comprar en formato físico. En la jugosa oferta actual hay de todo. Tal vez me falta algún buen disco de hard rock (acepto encantado recomendaciones) pero echo chispas con material nuevo. Tanto, que cuando algunas veces escucho eso de que ya no se graban buenos discos, la música de ahora no vale nada comparada con tal o cual o yo que sé que tópicos más no puedo evitar levitar mientras tarareo Read Em End Weep. Y me digo lo de siempre, cualquier tiempo pasado fue anterior. 

Sigo descubriendo música a cholón. Hace años mi fuente más fiable y habitual era Popular 1. Sigo comprando la revista y gracias a su excelente sección Generación XXI tengo un buen filón al que recurrir al igual que con Ruta 66 y su sección de críticas pero vivimos en los tiempos de la inmediatez, las redes sociales y por esas vías mi radar se ha extendido mucho más y quedarme sólo con lo que sale en esas publicaciones no sacia mi voraz apetito. De modo que yo qué sé por FB he descubierto unas cuantas golosinas gracias a Alex G (gloria bendita Waxahatchee), hay unos cuantos podcast que son fuente continua de descubrimientos (El Sotano , SanFreebird, Arcadia Negra, Peligrosamente juntos) La chispa ha saltado con un par de temas de Wesley Dean que Eduardo Izquierdo ha puesto en su podcast La Hora Chinaski. Aquí van 17 excelentes canciones pertenecientes a otros tantos discos que merecen mucha la pena. Que no me cuenten milongas. Y me faltan Kara Jackson, The Avett BrothersJesse Dayton, Brittany Howard, Gary Clark Jr, Markus King, Britti, Steve Conte o Joana Serrat.















viernes, 17 de mayo de 2013

Mi sobrino y The Black Keys


El otro día mi sobrino Iker de doce años me preguntó a ver si me gustaban The Black Keys. Me sorprendió que un niño de su edad conociese a este grupo pero tal vez bien pensado no es tan raro. Esta banda se ha convertido en todo un fenómeno comercial. Estan en todas partes. Patrick Carney colabora con John Fogerty, Dan Auerbach produce a Dr John y The Black Keys llenan pabellones en España con capacidad para diez mil personas y cobrando la entrada a más de treinta euros. De modo que quizá no sea tan raro que hayan terminado en el móvil de mi sobrino. Son la clase de banda que está en el status de llegar a todo el mundo.

A mi sobrino le contesté que si me gustaban The Black Keys. No me parecen la bomba pero tienen canciones de esas que molan a la primera y rondan por tu cabeza un buen rato. El primer álbum que escuché de estos tipos fue Rubber Factory allá por 2004 y le di bastante cancha. La verdad es que me engancho. Era efectivo y atractivo. Lo trituré mucho en aquella época. He seguido su trayectoria más o menos. Mi amigo Diego me dejó Attack and Release y Brothers. En ambos encontré buenos temas y otros tantos que no me decían nada. Es algo que me sucede con este grupo. Me gusta su propuesta, algunas canciones son muy pegadiza y efectivas y otras no me dicen nada. Me ocurre algo similar con otra banda que tuvo mucho éxito: The White Stripes.

Un amigo me repitió el año pasado que tenía que escuchar El Camino el álbum que les ha situado en lo más alto. El colega me decía que me olvidé de etiquetas y demás zarandajas que se trata de un disco muy disfrutable, eminentemente pop, ideal para las tareas domésticas matutinas, ja,ja. En fin ahora mientras escribo esto escucho su ya famoso Lonely Boy cuyo vídeo se ha hecho muy famoso y que todavía no había visto. En fin particularmente no acabo de entender todo el revuelo que se ha armado con esta banda, insisto me gustan pero todo lo que les rodea me parece desmedido pero me alegro de que mi sobrino haya llegado a ellos antes que al puto Justin Timberlake. Oh yeah!!!!