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sábado, 5 de octubre de 2024

Conexión Soul; Hoy Bruce Springsteen & E Street Band

Hace tiempo que tenía pensado inaugurar una nueva sección en la que dar rienda suelta a mi obsesiva pasión por el soul, un género musical en el que no me canso en indagar, viajando por autopistas funkys, baladas a la luz de las velas repletas de falsetes, dejándome llevar por los irresistibles juegos de llamada-respuesta vocal entre el solista y los coristas... Deep Soul, Northern Soul, Memphis Soul, Stax, Detroit Soul con la Motown, sonido Philly, incluso la psicodelia... En fin un mundo en el que perderse. La intención de esta sección es glosar la influencia que ha ejercido dicho estilo en algunos de mis rockeros favoritos. La mayoría de ellos blanquitos. Iba a empezar con The Rolling Stones pero dado que estoy celebrando el cumpleaños de Springsteen en plan gitano (puede durar una semana, dos o más, ya veremos) y como voy cuesta abajo empiezo con el de New Jersey. Mucho donde rascar. 

La influencia de la música negra y sobre todo del soul en la carrera de Bruce Springsteen & E Street Band es palpable desde el primer disco. Tal vez en los dos primeros y en sus múltiples caras b sea donde más se nota su presencia. Pero antes de entrar en materia musical fijémonos en el escenario, ahí los referentes más claros de Springsteen son dos pioneros del soul con un talento descomunal: Jackie Wilson y James Brown. Muchos trucos escénicos y comportamiento sobre las tablas son herederos directos de esos iconos. Como todo artista hábil, Springsteen sabe apropiarse de lo mejor de cada uno para crear su propio estilo. Incluso podríamos nombrar a Wilson Pickett a The Driffters o Four Tops como claros referentes tanto musical como escénicamente.

Hace unos años le preguntaron a Springsteen qué ocho canciones escogería en caso de tener que escucharlas en bucle en una isla desierta. Tres son imbatibles pildorazos soul. De esos que no me canso de escuchar jamás. Baby I Need Your Loving de Four Tops (que reina en una escena de A Bronx Tale);  Out Of Sight de James Brown y la inmortal What´s Going on de Marvin Gaye. A muerte con las tres. Diferentes estilos dentro de un mismo género. De la pasión por este estilo de música nacen algunas de las piezas más codiciadas en el amplio catalogo springsteniano.

¿Cuál es la marca soul más evidente en la música de Springsteen? Hay varias influencias claras en la utilización de los coros, integradores participativos, en plan comunidad que tienen lugar en numerosas canciones. Se trata de una forma arrebatadoramente atractiva de hacer partícipe al oyente. Como en The Guetto de Donny Hathaway. Otro elemento fundamental en todos los temas con la veta soul muy presente es el saxo de Clarence Clemons que en muchas ocasiones es el verdadero protagonista de la canción en cuestión a menudo en especial sintonía con el piano de Roy Bittan. A continuación unos cuantos ejemplos. 

El debut de Springsteen tiene una de las canciones con más soul de su discografía, la incandescente Spirit In The Night que ya en estudio es un cañón pero que en directo se propulsa hasta el infinito y más allá. El juego llamada respuesta alcanza su esplendor cuando canta el estribillo. Fundamentales los coros. La introducción del tema en directo es antológica. Una de mis actuaciones favoritas es la del Hammersmith de Londres en 1975. Todo encaja ahí. Del primer álbum también podemos rescatar la inicial Blinded By The Light que podría tener más que ver con el folk blues, con esa forma única e intransferible en la que Bill Withers hacía canciones por ejemplo. En ambos temas es fundamental el saxo de Clarence Clemons sujeto vital en sonido de la E Street Band

Si hay un álbum que rezuma soul por los cuatro costados, que está más influido que ningún otro en la carrera de Springsteen por esta bendita música ese no es otro que The Wild, The Innocent and the E Street Shuffle. Desde la apertura con The E Street Shuffle, deudora The Monkey Time compuesta por Curtis Mayfield, el soul se incrusta en todos los cortes del disco en mayor o menor medida. En esta las guitarras funkys, esa batería antológica a cargo de Mad Dog Vini Lopez, los entusiastas coros... Es un auténtico torbellino de canción. Contagiosa a más no poder. En Kitty´s Back a la influencia soul se une de forma esplendorosa a elementos jazzy. Aquí la sección de viento es apabullante y a partir del minuto 5 los coros le dan ese inequívoco regusto soul. No puedes concebir el tema sin esos coros, le dan el toque definitivo.

La cara B de este álbum es sencillamente genial. Ahí esta lo mejor de Springsteen y la E Street Band. Escuchar seguidas Incident on 57th Street, Rosalita (Come Out Tonight) y New York City Serenade apabulla. Centrándome en los elementos soul los escucho claramente en el inicio de Incident on 57th Street y de forma gloriosa a partir de minuto 4:50, esa forma de cantar, esos coros. Evidentemente no es una canción típicamente soul en el sentido estricto como tampoco lo es Rosalita (Come Out Tonight) pero ambas se enriquecen con elementos de esa música que le dan un aura especial. Por ejemplo en Rosalita a partir del minuto 4:54 hay un pequeño tramo de coros que cambian la canción por completo.


Lo tremendo de este álbum es que si a Springsteen le hubiese dado por incluir todas las canciones que se dejó fuera y luego conocimos en el Tracks el resultado hubiese sido igual de brillante. La presencia soul se palpa en canciones tan redondas como Seaside Bar Song, Linda Let Me Be The One o The Fever. Podrían ser canciones de los años 50 0 60 cantadas por cualquiera de los iconos del género que reinaban en esa época. Mención especial para Thundercrack, a ver quién se puede resistir a esa forma de empezar una canción a capella, para ir dejando paso a la pura elegancia del hammond e ir sumando instrumentos en perfecta armonía para configurar una canción que te arrastra irremisiblemente a la euforia. Hay detalles que siempre me han vuelto loco en este tema. Detengámonos en el minuto 2:27... Pero qué coros son esos.... ¡Qué puta locura es esta! Espera que otra vez en el minuto 3:30 te la vuelven a liar los coros con el bendito subrayado del saxo de Clemons para que luego venga en el 3:37 Springsteen a rociarte con uno de los mejores solos de guitarra de su carrera... Evidentemente esta canción necesita un post entero que me estoy volviendo tarumba. 

Si alguien ha llegado hasta aquí le deseo suerte. Ja. The Fever es otra pieza codiciada en el repertorio de este hombre y contiene a nivel vocal una de mis interpretaciones favoritas de Springsteen. Sin alardes, simplemente cantándote a ti de la forma más sugerente posible. De nuevo los coros son vitales. Siempre lo son. Cualquier canción de Aretha Franklin (que por supuesto ella podría hacer sola con el piano) adquiere dimensión estelar con los coros de sus hermanas. En The Fever la réplica vocal a Springsteen se la dan Tallent y Federici  y el momento top es con la aparición de la voz de barítono de Clemmons que escuchamos por primera vez en el minuto 2.20. Afortunadamente todavía en la actualidad Springsteen y E Street Band aún ofreciendo un concierto eminentemente rockero deslizan su veta soul en canciones como Spirit in The Night o Tenth Avenue Freeze-Out cuya interpretación en directo en el Madison Square Garden durante la gira de reunión de 1999 es una de mis favoritas de la historia de su míticos directos. Y hasta aquí he llegado que estoy cansado, copón.


sábado, 30 de julio de 2022

Danzad, danzad, malditos

Anoche estuve viendo a Dana Fuchs en la primera edición del Festival de Blues de Bilbao. No voy a escribir sobre el bolo en cuestión porque no me gustó tanto como para hacerlo. Eso que sale ganando Dana que así se libra de mi prosa chunga. Acudí con dos buen amigos y la noche terminó con ciertas turbulencias. No sé si hice bien, hablé demasiado o todo lo que salió de mi boca fue equivocado. Mi intención era ayudar pero no sé si hice lo correcto. Sigo siendo más de preguntas que de respuestas y no tengo ni puta idea de casi nada. Algunas cuestiones si que tengo claras, muy claras. Sé lo que me apasiona y donde no quiero estar. Y os garantizo que hay ciertos bares de mi pueblo a ciertas horas en los que no se me ha perdido nada ja ja. Para empezar la música que ponen es una puta mierda y eso en mi universo es pecado. Ya no estoy para chorradas. Es más creo que la mejor forma de terminar la noche, mi noche ideal, hubiese sido bailando en  una discoteca chula con bolas de espejos donde pinchasen música funky de los setenta, mucho soul, y canciones de los últimos discos de DewolffJesse Malin, Jon BatisteYola o Silk Sonic. Y camaradas eso sólo existe en mi imaginación. Así que ya me hago yo el playlist danzarín...

En cualquier caso a veces uno acude a ciertos sitios porque cree que merece la pena charlar e intentar a ayudar a personas a la que quieres y a la que deseas lo mejor. Aunque tal vez igual el amigo prefería el bar chusco a mi perorata cansina. Pero ya no hay remedio ja ja. En fin, mañana espero que el amigo llegué para el bolo de Fantastic Negrito y voy a ver si convenzo a otro buen amigo a ir a los conciertos de Shemekia Copeland y Fantastic Negrito. No sé si le gustarán tanto como para acudir teniendo en cuenta que vive en un pueblo remoto de la zona minera pero por intentarlo que no quede. Aunque va a ser más fácil que Roger Waters y David Gilmour reúnan a Pink Floyd que mi colega acuda a esos bolos. Salud y Danzad, Danzad, Malditos...
















martes, 28 de diciembre de 2021

Top Seventeen Soul Albums of 1971

Este año se celebra el cincuenta aniversario de una ingente cantidad de discos atómicos de todos los estilos y pelajes. Como siempre la lista podría ser inmensa así que he decidido hacer mi clásico Top Seventeen consagrado al soul que desde hace un par de lustros me tiene loquito y en el que sigo indagando y descubriendo material. Y no tengo ni fin, ni descanso. No hay paz para los malvados y es un auténtico placer echarte a los oídos innumerables joyas sonoras, sumergirte en material publicado hace décadas, que lejos de quedarse obsoleto sigue sonando como un cañón. La buena música no caduca. Voy a dedicar este post a un buen amigo gracias al cual descubrí entre otros a Bill Withers, Donny Hathaway o Ann Peebles. De hecho este colega me pasó en cds grabados mucho material. Alguno lo he conseguido original, otros es complicado y muchos mas los tengo en recopilatorios exhaustivos del artista en cuestión. Gloria infinita para el creador de El Signo de Los Tiempos blog. Sex, Love and Rock´n Soul  

Marvin Gaye What´s Going On

El gran salto en la carrera de Marvin Gaye se produjo con este disco publicado  hace cincuenta años. Se dice pronto. Un Gaye ambicioso,  que  quería huir de su imagen de baladista y creador de efervescentes canciones pop y que basándose en las desgracias que su hermano le contó de la guerra del Vietnam y en la complicada situación de la población negra en muchas ciudades grabó muy bien acompañado una obra suprema que se escucha del tirón como una suite. Un álbum colosal con un sonido superlativo. Es imposible no dejarse llevar ante semejante torbellino sonoro. Te envuelve de arriba a abajo. 

Aretha Franklin Aretha´s Greatest Hits

Para celebrar los cuatro años que llevaba en Atlantic el avispado productor Jerry Wexler publico este recopilatorio estratosferico, inalcanzable para el resto de los mortales. Esos primeros años de Aretha en el sello neoyorquino son la creme de la creme. Mira el tracklist y no hay lugar a dudas: Catorce canciones eternas y podrían haber sido veintiocho o cuarenta y dos. La rehostia. 

Al Green Gets Next To You

El álbum en el que Willie Mitchell encontró el sonido que tenía en mente para Al Green y éste le regalaba su extraordinario falsete en incandescentes canciones soul que supuraban lujuria por todos los lados y en unos cuantos corrosivos temas funkys. A la pericia vocal de Al Green hay que añadir el mejor acompañamiento posible. Gloria eterna para los hermanos Hodges: Leroy al bajo, Teenie a la guitarra y Charles al órgano. Es imposible no caer rendido ante estos músicos que sonaban como un tiro, el bajo es la hostia bendita y la sección de viento es atinada a más no poder. Gets Next To You es el comienzo de una racha creativa asombrosa. 




Donny Hathaway Donny Hathaway

Uno de los cantantes de soul más personales y especiales que he escuchado en mi vida. Un talento descomunal que Aretha Franklin supo ver enseguida reclutándole para el disco Young, Gifted And Black. Mi favorito es su debut pero no está lejos la continuación, un disco diferente más introvertido, reflexivo y con una interpretación vocal de Hathaway escalofriante. Solo hace falta escuchar la inicial Giving Up con el soberbio saxo de King Curtis para dejarse llevar con un disco tocado por una varita mágica. Una vez que te cautiva es para siempre. 

Gil Scott Heron Pieces Of A Man

Vaya tipo Gil Scott Heron. Activista, poeta, escritor y músico. Pieces Of A Man es para calzártelo de arriba a abajo, sin desperdicio. Fue la continuación a su debut más centrado en la palabra. Aquí ya hay canciones estructuradas de forma convencional y el resultado es despampanante. The Revolution Will Not Be Televised sigue estando más vigente que nunca y está fenomenalmente acompañada por temas como mi favorita Lady Day and John Coltrane o esa delicadeza titulada Save The Children. Por no mencionar a los músicos que le secundan: Ron Carter (bajo), Brian Jackson (piano) o Bernard Purdie (batería). Nada puede fallar.


Sly & Family Stone
 There is A Riot Goin´on

Cuando Sly & Family Stone editaron este disco ya eran los reyes del mambo. Cambios en la formación, nuevos planteamientos y un acercamiento sonoro diferente no impiden que este álbum esté a la altura de sus predecesores siendo bastante distinto aunque con elementos en común. Aquí está la celebérrima Familly Affair pero también piezas más oscuras como Time Africa Talks To You The Asphalt Jungle. Incluso esa apertura con Luv N´Haight nos indica que el camino va a ser igual de excitante que antaño pero más sinuoso. Sly Stone era un auténtico genio. 

Bill Withers Just As I am

El debut de Bill Withers es otro de esos discos inclasificables e inesperados que mostraba a un soulman más cercano al folk que a los parámetros clásicos del género. Su estilo personal e intransferible y unas cuantas canciones portentosas (Ain´t No Sunshine, Sweet Wanomi o Hope She´ll Be Happier) hacen de este disco un inicio más que prometedor. Además rodeado de unos músicos enormes: Stephen Stills (guitarra) Chris Etheridge y Donald Duck Dunn (bajo) y Jim Keltner y Al Jackson Jr (batería) más lo teclados de Booker T Jones que además produce el álbum. 

Bobby Womack Communication

Otro talento descomunal que debería ser reivindicado todo los días. Para cuando se publicó este disco Womack ya tenía una trayectoria más que sólida y había aprendido de los mejores (Sam Cooke) y liderado su propio combo familiar The Valentinos. Este álbum es pura lujuria. Sus compañeros de viaje nada menos que David Hood (bajo), Jimmy Johnson (guitarra), Barry Becket (piano) y el rey de la batería en infinidad de discos soul: Roger Hawkins. Empieza por todo lo alto con el tema que da título al álbum y no decae en ningún momento. 





The Temptations Sky´s The limit

Los siempre fiables The Funk Brothers arropan los juegos vocales de Eddie Kendricks (magnífico falseto), Dennis Edwards, Paul WilliamsMelvin Franklin y Otis Williams en un arrebatador álbum con tintes psicodélicos. Hay un largo y delicioso camino de joyas pop como My Girl hasta llegar a canciones con espectaculares desarrollos musicales como Smiling Faces Sometimes o Love Can Be Anything (Can´t Nothing Be Love But Love)


Funkadelic
 Maggot Brain

Uno de las portadas más icónicas del soul clásico y uno de los discos más rompedores, iconoclastas e inclasificables de la historia. Hay que tenerlos cuadrados para empezar un álbum como este con el tema que le da título. Ahí está la guitarra de Eddie Hazel marcando el territorio de una forma inolvidable. Si cuando acaba ese primer tema sigues ahí el viaje que te espera va a ser de traca. La inquieta mente de George Clinton te guiará por el buen camino ja ja ja. 

Curtis Mayfield Roots

Un año antes de liarla con la banda sonora de Superfly y después de su portentoso debut y un álbum en directo, Mayfield entregó otro álbum supremo que nada que tiene que envidiar a los citados porque Roots es otra muestra palpable del talento compositivo del amigo Curtis y de su prominente ejecución acompañado de la inimitable percusión de Henry Gibson que le da un toque mágico a temas como We Got To Have Peace Underground. Aquí están algunos clásicos incontestables de su repertorio como Get Down o Keep On Keeping On y el menda bebe los vientos por Now You´re Gone con esos locos redobles de batería hasta que hacen su aparición las cortantes guitarras de Curtis Mayfield y Craig McMullen.

Staples Singers The Staple Swingers

Primer álbum de las Staple Singers producido por el capo de Stax Al Bell en el que las hermanas además de por su progenitor están respaldas por la Muscle Shoals Rhythm Section. Nada falla en este artefacto. Mavis tenía una voz arrolladora, sus hermanas le saben arropar de lo lindo y el jefe Pop Staples sabía cuando había que tocar en cada canción. Sutileza, efervescencia soul y Mucho Grande Style.

Doris Duke A Legend In Her Own Time

Llegué a esta mujer un día que buscaba información sobre Solomon Burke y leí una entrevista con Swamp Dogg que le produjo un disco al gordito y que en la mencionada charla comentaba que este disco era una de esas joyas a reivindicar. Y que razón tenía el tipo. En buena hora me lo pillé en una edición con I´m a Loser. Es sorprendente la cantidad de joyas que están sepultadas y más aún que gente como Doris Duke o Marie Queenie Lyons grabase tan poco material. Este es un pedazo de disco. Soul sureño a fuego lento tan bueno como los grandes discos más conocidos mencionados arriba. En vena. 

The Isley Brothers Givin It Back

Curioso e irresistible experimento sonoro el acometido en este álbum por los hermanos que se cepillan con una clase de no te menees números de Neil YoungBob Dylan o Stephen Stills. Basta como ejemplo esa perfecta fusión de Ohio de Neil Young y el Machine Gun de Jimi Hendrix que te noquea desde el minuto uno. Las canciones sudan. Perfecto giro de timón en una carrera plagada de éxitos. 

Isaac Hayes Shaft

La calva más cotizada de los setenta se marcó aquí una banda sonora potente que te pone a mil. Shaft tiene el honor de ser el álbum más vendido en la historia de ese sello mítico llamado Stax. Un sonidazo majestuoso que obtuvo el Grammy al disco mejor producido y que sólo cuenta con tres temas cantados, el que da titulo al álbum, Soulsville y Do you thing. Pero no importa porque esto se escucha de principio a fin con un placer infinito.   

Baby Huey: The Living Legend

Además de un compositor y músico excelente, Curtis Mayfield tenía un ojo clínico para detectar el talento. Ya lo vio en Donny Hathaway y también en Baby Huey que desgraciadamente no llegó vivo ni a su propio debut discográfico este tremendo The Living Legend que cuenta con tres temas compuestos por el propio Mayfield a la sazón productor del álbum. El más célebre de ellos el eterno Hard Times, un auténtico bombazo contagioso a más no poder.  

Etta James Loser Weepers

No suele incluirse entre los discos más reseñables de la incombustible Etta James pero yo la gozo de arriba a abajo con Looser Weepers. Si con la inicial Take Out Insurance no te mueves como un poseso háztelo mirar. Toda la grandeza de Etta James está presente en cada tema de este álbum. Su fiereza arrasadora compatible con esa facilidad para fagocitarse baladas que te estrujan de lo lindo. Si esto es estar en horas bajas madre mía que venga Sam Cooke y lo vea.



martes, 4 de mayo de 2021

Andreu Cunill. Espiritus en la oscuridad

Empezaré por el final. En el epilogo de Espíritus en la oscuridad, Eduardo Ranedo señala que hay muy poco material publicado sobre soul en España, es más que hay escaso interés en bucear en un legado muy atractivo más allá de los totems de rigor. Incluso apunta un tanto irritado que a veces perdemos la cabeza con algunos sucedáneos actuales muy inflados por cierta prensa. Y puede que tenga razón en ambos aspectos. Aunque reconozco que en mi caso ni de coña porque no sólo no tengo pereza en sumergirme en material de décadas pasadas si no que es mi droga dura. No tengo fin. 

Lo cierto es que aunque en los últimos años se han publicado muchos más libros de música que hace unos lustros el soul es uno de los estilos más abandonados. Una pena. No tiene ningún sentido que artefactos como Sweet Soul Music o Dream Sam Cooke de Peter Guralnick, Divided Soul The life of Marvin Gaye de David Ritz, Soulsville: The Story of Stax Records de Rob S Bowman o In the Midnight Hour: The Life Soul of Wilson Pickett  de Tony Fletcher no estén publicados en castellano y en las librerías encuentres veinticinco libros diferentes sobre los putos One Direction pero vivimos tiempos confusos. 



Espíritus en la Oscuridad es un libro escrito por un fanático de los sonidos negros y así lo reconoce en la Introducción. Andreu Cunill no quiere dictar sentencia ni pretende realizar un exhaustivo repaso al soul si no que se deja llevar por sus gustos personales para acercarnos de modo apasionado y muy divertido a unas cuantas referencias a las que tengo unas ganas enormes de echar los oídos encima. Algunas de las que conozco, la mayoría, me han proporcionado muchos momentos de placer, con otras que estoy descubriendo me estoy llevando sorpresas, casi siempre agradables. Hay un filón enorme de discos por descubrir. Una veta por explorar ad infinitum.

El autor comenta en la Introducción cómo le sobrevino su pasión por el soul y aledaños y como el disco I´m a loser de Doris Duke fue de alguna el germen, el inicio de esta aventura. Y es un comienzo sumamente atractivo. Porque el disco de Miss Duke es un ejemplo perfecto de esos álbums enterrados en las catacumbas con un poderío tremendo y que a poco que se les de cancha con una buena exposición se hacen su hueco como puede experimentar cuando trabajaba en la Fnac y pedí de importación varios discos que figuran en este volumen. Los ponía en la tienda y se hacían su hueco, se terminaban vendiendo. Algunos de los que cayeron fueron Soul Fever de Marie Queenie Lyons, Everything is Everything de Donny Hathaway, What Color is Love de Terry Callier o The Soul of a Bell de William Bell



El libro está dividido en cinco capítulos tomando como referencia la geografía estadounidense ya que cada territorio tenía su propia idiosincrasia con innumerables puntos en común. Es una excelente forma de recorrer ese inmenso país acercándote a los artistas más importantes de cada lugar. Además cada capítulo en cuestión tiene una excelente introducción en la que se mencionan los sellos más importantes y los músicos más relevantes de la escena contextualizando el conjunto y haciéndolo sumamente atractivo para sujetos como el que escribe absolutamente prendados de la soul music. El último capítulo está dedicado al soul en el exilio, a obras que tienen una fuerte conexión con Europa, especialmente con Londres. Un filón infinito. 


viernes, 1 de enero de 2021

Al Green. Before The Next Teardrop Falls

Vamos a empezar el 2021 con un clásico por lo menos en mi casa. El señor Al Green ha grabado una versión de un tema country y suena cañón. Desconozco si es la avanzadilla de material en formato álbum y si es así si podrá acercarse al atómico nivel de Lay It Down. En cualquier caso habrá que estar atentos porque el Reverendo del Soul maneja como nadie ese inconfundible falsete y sabe dotar a cada canción de lo que necesita. El tema ha sido producido por Matt Ross-Spang oriundo de Memphis que ha declarado: Siempre he sido un gran fan de Al Green y de su productor Willie Mitchell. Juntos crearon una de las más duraderas músicas soul. Desde el punto de vista sonoro, Willie y Al también inventaron un sonido distinto que los separaba de Stax o Motown. Y yo solo puedo escribir Amén.



jueves, 15 de agosto de 2019

lunes, 12 de agosto de 2019

martes, 6 de agosto de 2019

sábado, 3 de marzo de 2018

Soul Clan

A finales de los sesenta en plena lucha por los derechos civiles Don Covay y Solomon Burke tenían un ambicioso plan para aportar su granito de arena en el asunto. El Soul Clan pretendía reunir a figuras del género como Otis Redding, Joe Tex y Wilson Pickett junto a ellos mismos para grabar música y destinar parte de los beneficios de la venta de discos y de las actuaciones a los ghettos negros con el fin de mejorar sus condiciones de vida. Un ambicioso plan que no cuajó porque Atlantic no estaba dispuesta a soltar la pasta y porque logisticamente era complicado llevarlo a cabo. 

Además algunos pronto se bajaron del carro. Wilson Pickett declaró que el no necesitaba esa mierda, que sus discos ya vendían los suficiente sólo con su nombre, todos sabemos lo que le sucedió a Otis Redding y el tema se acabó complicando. Pero por lo menos dejaron para la posteridad un single muy chulo. Finalmente a Solomon Burke, Don Covay y Joe Tex se les unieron Arthur Conley y Ben E.King reemplazando a Redding y Pickett respectivamente. Es una delicia escuchar Soul Meetin & That´s How it feels y fantasear con lo que hubiese podido salir de ahí. Por supuesto me alineó con la teoría de la conspiración de Solomon Burke. Siempre con el gordito. ¡Nos ha jodido!




jueves, 29 de diciembre de 2016

Soul Brothers on Top

El primer disco de soul que entró en mi casa fue Dock Of The bay, the definitive collection, recopilatorio de Otis Redding quizá el cantante más famoso entre la parroquia rockera y el que goza de mejor prensa en ese sector. No cabe duda de que es uno de los grandes del género y que trasciende el estilo. Redding ha sido uno de los intérpretes con más conexiones rockeras, citado a menudo por los grupos de la British Invasion y versioneado en muchas ocasiones.

Supongo que como muchos jóvenes descubrí el soul primero en los discos de mis bandas favoritas. Grupos como The Rolling Stones, The Faces o The Black Crowes entre otros tenían fuertemente arraigados rasgos soul. Versiones y temas propios que bebían de ese estilo con gracia, dándole una vuelta y haciendo que muchos nos interesásemos por un género en el que hay multitud de artistas por descubrir. La veta soul es inmensa y mi viaje por ella está siendo fascinante. No me canso de indagar en la historia de esta música, de leer todo lo que encuentro y sobre todo de descubrir a músicos espectaculares, algunos muy conocidos y otros no tanto que merecen ser aupados a la primera línea.

Un amigo es el que me ha descubierto infinidad de artistas de este estilo, grabandome cantidad de material con el que la estoy gozando. Y que luego termino comprando original. A los músicos más famosos del género más o menos antes o después les acaba conociendo todo el que se interesa por este estilo. Hay otros nombres más tapados, que tal vez no gozan de tanto reconocimiento pero cuya obra merece ser la pena ser reivindicada una y otra vez, esa es mi percepción al menos. Si, Otis era buenísimo pero no menos buenos eran Donny Hathaway, Al Green, Bill Withers, Wilson Pickett, Mavis Staples, Ann Peebles... Y tantos otros que me quedan. La lista aumenta cada día: James CarrOtis Clay, Syl Johnson, Betty Harris, Irma Thomas, Betty Wright... Y muchos que faltan por nombrar, los obvios y un sinfín de desconocidos. Un magnífico libro de Andreu Cunill titulado Espíritus en la oscuridad que me releo estos días me está sirviendo de fabulosa guía para adentrarme en la historia de esta música tan poderosa. Soul Power. Va por el colega en cuestión y por otro amigo que me regaló este libro.