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sábado, 14 de marzo de 2026

Green Day. Kill The DJ

En ocasiones, recurrentes obsesiones musicales se adhieren a mi piel sin remisión. No puedo hacer nada contra ellas. Es más, me dejo llevar. Las disfruto. Por muy a contracorriente que vayan, por muy inusitadas que parezcan. En mi universo particular tienen sentido. Parafraseando a Tom Waits con la música de Beefheart de quien dijo, que una vez que has escuchado su música cuesta mucho limpiártela de la ropa. Te mancha, como el café o la sangre. Esto que me pasa a mi es más como un chicle pegajoso y utilizo este símil adrede en honor a un colega al que le confieso mi voladura con Green Day y me dice que nunca le gustaron, que siempre le parecieron pop chicloso. Ja, ja. Es lo que hay, queridos amiguitos... No hay Guilty Pleasures en este cochambroso blog si me gusta, me gusta y punto.

Y, ¿Cómo he llegado aquí? Conexiones musicales. La primera fue hace unos años cuando descubrí la colaboración de Billie Joe Armstrong con Jesse Malin en Strangers & Thieves  perteneciente a su fenomenal Sunset Kids. Un pedazo de canción compuesta a pachas que reunía varios de los ingredientes en los que ambos son muy hábiles, a saber, buenas melodías, guitarras power pop, fantásticos coros... En esencia las mejores canciones de Green Day se mueven por esos terrenos. Y tienen muchas y muy buenas. La relación de Jesse Malin con Green Day es probable que date de cuando D Generation telonearon en varios conciertos a los de Oakland. Puede que ahí se forjase una amistad musical que fructificó primero bajo el nombre de Rodeo Queens con la canción Depression Times


La segunda fue hace un par de años cuando leí en marzo de 2024 en el número 423 de Ruta 66 una excelente crítica de su álbum Saviors escrita por Eduardo Izquierdo. El asunto empezaba así: Un disco de Green Day sonando a Green Day no puede suponer ningún problema. No jodamos ¿Qué no les gusta la banda? De acuerdo. Pero dejémonos de mandangas y excusas sobre tiempos pasados que fueron mejores, sobre credibilidades perdidas, o sobre sonidos evolucionados. El inicio de esta reseña llamó poderosamente mi atención. Escuché el disco y me encantó. Podría haber sucedido que no y seguirían apartados de mi vida. Pero me alegro de haberlo leído ja ja. Y seguía acertadamente con... Vale, no se creen lo de niños (¿seguro?) ricos con letras anti sistema. Pero cuando lo han hecho otros en su misma posición ¿si es creíble? ¿lo es en Pearl Jam o en Sprinsteen? ¿Incluso en Dylan o en Neil Young? Ellos no llegan a fin de mes. Vamos a dejarnos de chorradas. La crítica en el número 593 de febrero de 2024 en Popular 1 a cargo de Anchel P. Sol también ponía bien al disco y ponderaba la trayectoria de la banda con: Green Day no han grabado ningún disco malo y este tampoco es una excepción. De modo que ahí tenía a dos de mi prescriptores favoritos, con los que coincido digamos en un 70% (lo cual es la leche) deshaciéndose en elogios con el último trabajo de la banda...

Y la tercera conexión, y más potente es el vínculo rockero con Unax al que le gusta mucho Dookie y que un día me dijo aita pues el American Idiot también es muy bueno... Ufff. Recuerdo que cuando comencé a trabajar en la sección de música de unos grandes almacenes cuyo nombre jamás escribiré aquí ese disco estaba en pleno apogeo y yo por aquel entonces huía como de la peste de aquello. Pero hoy en día lo escucho y lo disfruto, me gusta mucho, está hecho para mí ja ja. Me encanta cuando suceden estas cosas y en los últimos años me pasa a menudo y una de las razones principales es disfrutar de la música en compañía de Maiaki y Unax casi siempre desprovistos de prejuicios y chorradas. Así que venid a mi Green Day, os recibo con los oídos bien abiertos igual que otros damnificados que estoy descubriendo en los últimos años: Ryan Adams, Counting CrowsArctic Monkeys o Sheryl Crow. Kill the The Last DJ, ja ja.

viernes, 5 de septiembre de 2025

Jesse Malin. Almost Grown: A New York memoir

Dos ilustres neoyorquinos (al menos en mi casa) publicaran en los próximos meses sendos libros de memorias. Voy a empezar por riguroso orden de aparición en la escena musical de los noventa en New York City, porque es en esa urbe que tan a fuego tengo metida en mi imaginario cultural donde empezaron sus carreras Jesse Malin y Huey Morgan. Puede que a priori y a posteriori también, la música de ambos sujetos no tenga nada que ver pero yo por supuesto si la veo. Seguro que a ambos les flipa Sam Cooke. Y el soul. Es un buen inicio. El mejor de los comienzos diría yo. 

Tal vez sin haber cumplido todavía los sesenta tacos se antoja muy pronto para escribir unas memorias, o quizás no, seguro que ambos tendrán jugosas historias que contar y como confío plenamente en sus habilidades para ello espero con ansia hacerme con ambos. Almost Grown se publicará en abril del próximo año. Ya está en preventa. La carrera de Jesse Malin comenzó cuando era un adolescente hiperactivo de Queens que encontró en el rock´n roll una pasión a la que dedicarse en cuerpo y alma. Despuntó siendo un imberbe con Heart Attack y se hizo grande en los círculos undeground de NYC con D Generation, seminal combo de punk rock. Desde que comenzó su carrera en solitario hace más de veinte años su discografía es esencial en mi hogar. Adoro su trayectoria en solitario. Y la máxima de la misma la define Jesse Malin de esta forma: Me gustan las buenas canciones, y los grupos que tocan baladas tranquilas y cosas fuertes en el mismo disco. Añado,  y que surcan diferentes estilos musicales sin complejos, en perfecta y extraña armonía como sus adorados The Clash.

Desconozco si hay algún plan para que el libro se edite en castellano. Lo dudo. Si no es así haré ese esfuerzo extra y lo leeré en inglés. Faltan todavía unos cuantos meses para que se edite y es probable que venga acompañado de un disco nuevo, mientras, es un placer recurrir por enésima vez a rodajas tan bellas y especiales como Sad And Beautiful World, Sunsent Kids, New York Before The War, Love It To Life, Glitter in the Gutter o The Fine Art Of Self Destruction... Toda la suerte del mundo a Jesse en en su proceso de recuperación.





domingo, 1 de diciembre de 2024

El retorno de Jesse Malin

Esta noche regresa a los escenarios Jesse Malin. El músico de Queens va a actuar en el Beacon Theatre  rodeado de una espectacular nómina de amigos que le quieren arropar tras sufrir un serio problema de salud hace más de año y medio. Recuerdo que en aquellas fechas estaba programada una gira que iba a pasar de nuevo por estos lares y estaba deseando verle de nuevo. Su concierto en el Crazy Horse lo tengo grabado a fuego. Tengo su música presente todos los días. Uno de los aspectos que más me gusta de su carrera en solitario es su pasmosa facilidad por transitar por diferentes géneros musicales sin ningún complejo; punk rock, folk, rock, retazos soul... Como sus adorados The Clash, Jesse sabe que el secreto está en las canciones. Y la tiene buenas a cholón. Puto amo. Que le vaya bonito. ¡Cómo me gustaría estar esta noche allí!





lunes, 15 de julio de 2024

Jesse Malin - Turn Up The Mains (Official Video)


Parece que hay buenas noticias sobre 
Jesse Malin. Se anuncian dos conciertos en el Beacon Theatre de Nueva York el 1 y 2 de diciembre con invitados muy especiales. Van a ser dos shows presentados por Michael Imperioli y Mary Louise Parker, ambos favoritos personales. Espero que Jesse se haya recuperado y pueda disfrutar de ambos shows tan bien acompañado. Su música es un bálsamo, una fuente inagotable de buenas vibraciones en este mundo tan confuso. Poco a poco me voy haciendo con toda su discografía. A falta de que me llegue Love It To Life le sigo dando duro a los que aparecen en la foto. Mis última adquisiciones han sido New York Before The WarOutsiders, grandes títulos, mejor contenido. Excelentes canciones que siguen ahondando en su legado punk rock y ampliando la paleta sonora sin complejos porque cuando los temas son buenos el género es lo de menos. Jesse Malin, Mucho Grande Style. 


lunes, 4 de marzo de 2024

BACK TO VINYL. Jesse Malin. Sunset Kids

Las últimas noticias sobre Jesse Malin es que está en Argentina sometiéndose a un tratamiento con células madre para tratar de recuperarse del terrible derrame cerebrovascular que le tiene paralizado de cintura para abajo. Mis mejores deseos para este brillante músico neoyorquino. Espero que se recupere pronto y vuelva a contagiarnos con su vitalidad y entusiasmo su infinito gusto por el rock´n roll y aledaños. La última vez que le vi en directo fue una soleada mañana de abril en un pequeño garito de Bilbao. Fue un bolo extraordinario en el que nos presentó su maravilloso Sad And Beautiful World que de momento es su último trabajo. Apenas dos años antes Lucinda Williams le había producido Sunset Kids que compré aquel día y que se ha convertido en otro de mis favoritos de su fenomenal discografía. 

La carrera en solitario de Jesse Malin ha transitado por sonidos diferentes al de su glorioso pasado underground al frente de D Generation dando cabida en ocasiones a sonidos más folk, incluso con ciertas raíces del llamado americana pero en todos las rodajas tiene cabida aunque sea en un par de temas su veta punk rock con altas dosis de melodía. Sunset Kids es un hito en su carrera, un álbum contagiosamente vitalista con un par de invitaciones al baile de lo más resultonas y adictivas como son la fenomenal Meet Me At The End Of The World que abre la cara A del vinilo y Do You Really Wanna Now la penúltima de esa parte. Enganchadísimo a ambas piezas en las que sobresalen las jugosas líneas de bajo de Catherine Popper. 

El pop más juguetón y tarareable está presente en la divertida Chemical Heart cuyo estribillo se te queda grabado a fuego, When You´re Young es una de esas canciones con cierto toque beatle, sencilla, luminosa que funciona a las mil maravillas, Promises se beneficia de ese perfecto entendimiento entre la steel guitar a cargo de Derek Cruz y el piando de Rob Clores. Y sin duda una de mis favoritas del disco y de la carrera en solitario de Malin es Dead On, broche de oro que cierra la primera cara con esa guitarra rasposa de Derek Cruz, brillante en todo el disco y aquí espectacular y el acompañamiento vocal de Lucinda Williams cantando marcando cada frase con su peculiar deje, con fuerza al estilo de las mejores piezas de su fantástico World Without Tears

El perfecto contrapunto a Dead On viene con la apertura de la segunda cara a cargo de Shane una canción dedicada al recientemente fallecido líder de The Pogues. En esta ocasión tanto Jesse como Lucinda armonizan sus voces de forma elegante. Otra canción excelsa como la siguiente Shining Down donde las guitarras de Derek Cruz y Tim Wheeler se entrelazan a la perfección con los teclados. Una delicia de canción maravillosamente construida. Un tono sombrío y melancólico se palpa en cada nota de Friends in Florida, el pequeño solo de guitarra a cargo de Derek Cruz le sitúa en la liga de esos guitarristas que saben lo que necesita cada canción. Los mejores.

Gray Skies Look So Blue es puro pop juguetón con uno de esos estribillos que se te pegan irremediablemente todo el día. En Revelations brillan las guitarras acústicas y esos pequeños juegos con los teclados y el piano. Ambos temas muy alejados del sonido de D Generation pero de un nivel fantástico. Posiblemente la canción que más repercusión mediática tuvo del álbum es Strangers & Thieves compuesto y cantado a pachas con Billie Joe Armstrong de Green Day. Me chifla ese final cuando canta Robbin´banks in America time...Entre mis temas favoritos de la carrera de este buen hombre del barrio de Queens. My Little Life es el cierre perfecto para el álbum. Maravillosa la letra por cierto.

Un aspecto muy interesante en este disco y en toda la carrera de Jesse Malin es que siempre se rodea de compositores más que solventes. Muchas canciones están firmadas con Holly Ramos, Derek Cruz, la propia Lucinda Williams y la mencionada con Billie Joe Armstrong. En cuanto a los músicos brillan todos sin excepción proporcionando las mejores vibraciones a cada tema: Derek Cruz (guitarras, teclados y coros); Randy Schrager (batería y percusiones); Catherine Popper (bajo y coros) y Rob Clores (piano y teclados). Un triunfo absoluto de Jesse y su banda. 


miércoles, 28 de febrero de 2024

Jesse Malin & The St. Marks Social. Burning The Bowery


I was wasted late last night, a young girl asked me for a light
I felt like I’d been here before when the demon life is a open door
Come on down I’ve been burning with all that’s left inside of me
Comin’ down the generations, haunted by the history

I had a girl who shared my name, she stood like a flower but she fell like rain
Tattooed knuckles that spell “only” four letters couldn’t hold me
Come on down I’ve been burning with all that’s left inside of me
Comin down the generations, haunted by the history

I’m burnin on the Bowery, I’m burnin’ on the Bowery
Right back here where you found me, still burnin’ on the Bowery

My grandfather worked these streets, took my grandma to the Roseland beat
Society of Vinacola, graveyard shift and rock ‘n’ rollers
Come on down I’ve been burning with all that’s left inside of me
Comin’ down the generations, haunted by the history

I’m burnin on the Bowery, I’m burnin’ on the Bowery
Right back here where you found me, still burnin’ on the Bowery

Lonely voices on the phone, say “Hey hey is Artie home?”
I’m gunna call up Jimmy G. Find out what’s gone wrong with me

Indian trails and sidewalk strays, old school hardcore matinees
Ginsberg’s tears and Thunders’ cross, the things we won and the ones we lost

I’m burnin on the Bowery, I’m burnin’ on the Bowery
Right back here where you found me, still burnin’ on the Bowery

I’m burnin on the Bowery, I’m burnin’ on the Bowery
Got something to empower me, still burnin’ on the Bowery


sábado, 27 de enero de 2024

Medio siglo

Medio siglo. Cinco décadas. Diez lustros. Es mucho tiempo o tal vez no tanto y lo mejor está por llegar. Cincuenta añazos cumplió ayer uno de mis amigos top desde nuestra más tierna infancia. Puedo visualizar perfectamente su primera aparición en mi clase de 5 o tal vez 6 de EGB... No callaba el cabrón. Cuarenta años después sigue igual. Y yo que lo celebro e inevitablemente me acuerdo de una frase que soltaba el personaje de Al Pacino en Carlito´s Way (Atrapado por su pasado), las personas en esencia no cambiamos demasiado sólo que con la edad se van perdiendo fuerzas. No es el caso de mi amigo. Dejo constancia y seguro que la prueba la vamos a tener hoy que seguro que es el que cierra el Txoko...

Además el suertudo celebra su cumpleaños el mismo día que ni más ni menos Paul Newman, Lucinda Williams, Eddie Van Halen o Jesse Malin. Ni que escribir tiene que mi amigo tiene el atractivo de Paul, las neuras de Lucinda, la habilidad a la guitarra de Eddie o casi y el don de la eterna juventud de Jesse. Que sea por muchos años más y lo celebros y lo disfrutemos juntos. Rock on! La selección musical como es habitual en este cochambroso blog exquisita. Dance To The Music, motherfuckers.




miércoles, 5 de julio de 2023

Jesse Malin. Todd Youth

Me enteré hace un par de semanas de que Jesse Malin ha sufrido un extraño tipo de derrame cerebrovascular que le ha dejado paralizado de cintura para abajo. Como tantas otras veces conocí la noticia por Twitter o FB (no me acuerdo) y en uno de los enlaces es el propio manager de Jesse, David Bason el que solicita ayuda para Malin. A pesar de que el músico neoyorquino tiene un buen seguro médico no es suficiente para hacer frente a los cuantiosos gastos que su situación va a requerir en el futuro. Ya sabemos como es la Sanidad en Estados Unidos. Un panorama desolador. 

Al parecer Jesse se encontraba con sus amigos en el East Village para conmemorar el primer aniversario de la muerte de Howie Pyro (compañero en D Generation) cuando sintió un fuerte dolor lumbar para a continuación desplomarse. Fue trasladado al hospital de turno y desde el 4 de mayo está en el Centro de Rehabilitación en la Universidad de Nueva York. Jesse ha colgado un vídeo en su FB explicando su situación y desde aquí le deseo su pronta y total recuperación.

La música de Jesse Malin se ha convertido en fundamental en mi casa, especialmente sus tres últimos discos New York Before The War, Sunset Kids y Sad And Beautiful World una de las rodajas que más he escuchado en mi vida, de hecho hasta límites obsesivos. Esa poderosa y eufórica sensación de cuando escuchas un disco que parece hecho expresamente para ti, que de alguna forma conecta con lo que eres ahora mejor que nada. Tuve la fortuna de verle en un concierto muy especial en sesión matiné el 3 de abril de 2022 en la sala Crazy Horse de Bilbao. Y en el Foro Azkena leí que tenía prevista una pequeña gira de cuatro o cinco fechas por Spain para mayo que por razones obvias no se va a poder celebrar. Toda la suerte del mundo para Jesse, su música es un rotundo chute de vitalidad.

sábado, 25 de marzo de 2023

Jesse Malin. Downliner

De entre todos los superpoderes uno de mis favoritos sin lugar a dudas es la teletransportación. Me vendría de perlas un día como hoy para presenciar la celebración del veinte aniversario del debut en solitario de Jesse Malin. Aunque The Fine Art Of Self Destruction no sea mi disco favorito del músico neoyorquino ya me gustaría asistir a su show que tendrá lugar hoy en el Webster Hall de la Gran Manzana. En ese local Jesse Malin estará acompañado de unos cuantos ilustres invitados: Lucinda WilliamsTomy Stinson o Butch Walker. Y supongo que le secundará su estupenda banda encabezada por Derek Cruz. Seguro que es una noche muy especial para todos los que tengan la suerte de asistir al show. A mi ya me gustaría.

Y es que lo mío con la música de Jesse Malin en los dos últimos años alcanza cotas muy altas. Le tengo en un pedestal y sus tres últimos discos de estudio me gustan a cada cual más. Prácticamente no hay semana que no escuche su última obra Sad And Beautiful World, en su bolo del pasado año en Bilbao me pille Sunsent Kids que me encantó y en estas navidades New York Before The War que forma para mi la trilogía esencial de este inquieto músico que hace ya mucho tiempo que se salió del guetto punk para sumergirse en más estilos sin abandonar para nada ese ramalazo ramoniano. Desde luego en mi casa Malin juega en la liga de bandas como JayhawksCracker, The HangmenNorth Mississippi Allstars o músicos como Michael Monroe, es casi seguro que jamás alcancen o ni siquiera rocen el éxito masivo, pero en mi hogar tienen un hueco entre los más grandes.

sábado, 30 de julio de 2022

Danzad, danzad, malditos

Anoche estuve viendo a Dana Fuchs en la primera edición del Festival de Blues de Bilbao. No voy a escribir sobre el bolo en cuestión porque no me gustó tanto como para hacerlo. Eso que sale ganando Dana que así se libra de mi prosa chunga. Acudí con dos buen amigos y la noche terminó con ciertas turbulencias. No sé si hice bien, hablé demasiado o todo lo que salió de mi boca fue equivocado. Mi intención era ayudar pero no sé si hice lo correcto. Sigo siendo más de preguntas que de respuestas y no tengo ni puta idea de casi nada. Algunas cuestiones si que tengo claras, muy claras. Sé lo que me apasiona y donde no quiero estar. Y os garantizo que hay ciertos bares de mi pueblo a ciertas horas en los que no se me ha perdido nada ja ja. Para empezar la música que ponen es una puta mierda y eso en mi universo es pecado. Ya no estoy para chorradas. Es más creo que la mejor forma de terminar la noche, mi noche ideal, hubiese sido bailando en  una discoteca chula con bolas de espejos donde pinchasen música funky de los setenta, mucho soul, y canciones de los últimos discos de DewolffJesse Malin, Jon BatisteYola o Silk Sonic. Y camaradas eso sólo existe en mi imaginación. Así que ya me hago yo el playlist danzarín...

En cualquier caso a veces uno acude a ciertos sitios porque cree que merece la pena charlar e intentar a ayudar a personas a la que quieres y a la que deseas lo mejor. Aunque tal vez igual el amigo prefería el bar chusco a mi perorata cansina. Pero ya no hay remedio ja ja. En fin, mañana espero que el amigo llegué para el bolo de Fantastic Negrito y voy a ver si convenzo a otro buen amigo a ir a los conciertos de Shemekia Copeland y Fantastic Negrito. No sé si le gustarán tanto como para acudir teniendo en cuenta que vive en un pueblo remoto de la zona minera pero por intentarlo que no quede. Aunque va a ser más fácil que Roger Waters y David Gilmour reúnan a Pink Floyd que mi colega acuda a esos bolos. Salud y Danzad, Danzad, Malditos...
















sábado, 23 de abril de 2022

Celebrando el Record Store Day

Hoy se celebra entre otras muchas cosas el Día del Libro, el de Castilla y León (Castilla entera es Tierra Comunera) y el Record Store Day. Y el menda siempre celebra esta última. Otros años me ha pillado trabajando en el gremio y los dos últimos perdidos ya sabéis porqué. De modo que en familia nos hemos dirigido a Bilbo para pasarnos por Power Records, pillar un vinilo (A Man Needs a Woman de James Carr) y la entrada para el concierto de Sami Yaffa el próximo jueves en Bilbao y de paso ver alguna actuación que tenía programada una de las pocas tiendas de discos que queda en la capital vizcaína. Mientras ojeaba unos vinilos de segunda mano, Unax no ha podido evitar el decirme en alto, eh aita mira, Eddie Cochran y también ha localizado entre las muchas fotos de artistas que tienen en la tienda la de Jesse Malin mientras Maialen sostenía en la mano el vinilo de Let It Be de los Beatles. Que no te digo que me lo mejores, iguálamelo. 

A la tarde había unas cuantas actuaciones programadas y me he acercado otra vez a la tienda. He pillado empezada la actuación en acústico de Manu Gastado acompañado de otro guitarrista. Lástima que el tiempo no acompañaba y la tarde se ha puesto chusca en ese sentido pero ahí he aguantado el pequeño bolo que la verdad sonaba muy bien. Así que a seguir celebrando el Record Store Day mientras queden tiendas de música que no sé yo cuánto van a durar ja ja. Sex, Love And Rock´n Soul!


viernes, 8 de abril de 2022

Viejos rockeros... Y tanto

El otro día cuando fuimos a ver a Jesse Malin a la Crazy Horse de Bilbao mientras esperábamos en la cola de entrada Su comentó: Pero si casi somos los más jóvenes. Y estamos más cerca de los cincuenta que de los cuarenta. Ahí lo dejo, ja, ja. No parece haber relevo para el rock´n roll. Es más yo diría que a este tipo de bolos siempre vamos los mismos. Ya éramos casi los más yogurines hace veinticinco años y seguimos siéndolo ja ja. En fin tal vez tenga que acudir a un concierto de Greta Van Fleet, DeWolf, Band Of Skulls o yo que sé Los Zigarros aunque sólo sea para comprobar si hay gente más joven que nosotros entre el público. Reconozco que de los mencionados los únicos que me ponen realmente son Dewolf que me tienen ganado para su causa con el tremendo Wolfpack

En cualquier caso lo que está más que claro es que el rock es salvo contadas excepciones más underground que nunca. Y lo que parece entusiasmar a la chusma hoy en día va por otros derroteros. Me viene a la mente la lapidaria sentencia que hace un par de semanas un cliente le lanzo a un compañero de la sección de música de la FNAC, le dijo, si no te gusta Rosalía o C Tangana eres un Polla Vieja. Ja, ja y requeteja. Presente ¿Cuál será el equivalente femenino? Old Dicks de este mundo uníos. Es curioso porque parece que por pelotas te tiene que gustar la del Motomami y que si no no ten enteras de la vaina. Hay youtubers que te lo explican clarito ja ja. Recuerdo que no hace tanto un buen amigo me confesó que había visto a Rosalía en un festival y que se montaba un buen espectáculo y tal... Luego me confeso que estaba colocado jaja. Pero en fin allá cada cual. Yo a lo mío. Ahí les dejo miserables roedores con un par de pontificadores septuagenarios, un par de cuarentones que me tienen loco y unos tipos de Chicago que ya llevan más de veinte años haciendo música y cada vez mejor. ¡Viejunos Power!




domingo, 3 de abril de 2022

Jesse Malin. Crazy Horse 03/04/2022

He de reconocer que no las tenía todas conmigo para el concierto de hoy de Jesse Malin en sesión vermut. Pocas veces he asistido a estos bolos. Ni la hora ni el lugar me resultan atractivos pero estoy tan atrapado con el último disco de Malin que no podía dejar escapar esta oportunidad. Y ha sido todo un acierto. El rockero neoyorkino se ha cascado uno de esos conciertos para el recuerdo en el que ha dado rienda suelta a su pasión por la música que incluye gozosas incursiones en el rock de raíces, el punk rock o incluso cierta querencia por la música bailable. Y para ello ha venido con una excelente banda que se ha movido con soltura en todos esos estilos: James Cruz (bajo y coros), Derek Cruz (guitarra y coros), Rob Clores (piano) y Randy Schrager (batería). Qué gozada de banda de la primera a la última canción. 

La estupenda The Way We Used To Roll ha abierto el show de forma inmejorable. Para mi sorpresa el sonido ha sido bueno, muy bueno por momentos teniendo en cuenta el tamaño del local. Malin tiene ya unos cuantos discos en solitario y ha optado por un repertorio variado. Primero dando bastante cancha a ese estupendo Sad And Beautiful World, un disco luminoso, diferente y arriesgado del que han caído que recuerde State Of The ArtBackstabbers, Before You Go, Todd Youth, Dance With The System y una emotiva Green Pastures de las últimas que ha precedido al torbellino final en forma de versión de la mítica Do You Remember Rock´n Roll Radio de los Ramones

Durante todo el concierto Jesse Malin ha demostrado que es un excelente frontman al que el minúsculo escenario de la Crazy Horse se le ha quedado pequeño. Pero el tipo ha sabido salir más que airoso de tan reducido lugar interactuando con el público, moviéndose como un poseso e incitando al personal a pasárselo pipa. Y yo al menos me lo he pasado genial muy bien acompañado. Mis momentos favoritos han sido esa Turn Up The Mains que le conecta con su glorioso pasado punk, la exquisita She Don´t Love Me Now que invoca al mejor soul, la deliciosamente vacilona Meet Me At The End Of The World Again y las más pausadas pero poderosamente elegantes Room 13 y Shining Down pertenecientes a Sunsent Kids producido por Lucinda Williams. Versiones de Neil Young (Pocahontas), The Clash (Rudie Can´t Fail) y Tom Petty (Crawling Back To You) han completado un excelente concierto. Ojalá vuelva pronto.

sábado, 12 de marzo de 2022

Jesse Malin. Sad And Beatiful World

Esta soleada tarde de sábado he puesto a todo volumen Sad And Beautiful World de Jesse Malin. Mientras lo escuchaba he releído la excelente entrevista que Borja Vera Fernández le hizo para Popular 1 publicada en octubre del pasado año. Una de esas jugosas charlas que me reveló estupendas conexiones entre Jesse Malin y Michael Imperioli y James Gandolfini de Los Soprano, también con Martin Scorsese a cuyas órdenes hizo un pequeño cameo en Al límite y con Bruce Springsteen al que conoció cuando éste acudió a un concierto de Malin en el Stone Pony. Tras el show Springsteen le compró el disco y semanas después le llamó entusiasmado para felicitarle por el álbum todo lo cual desembocó en una colaboración conjunta en el tema Broken Radio del disco Glitter in Gutter

Supongo que hay un largo camino el recorrido entre ser una de las luminarias del punk rock underground neoyorquino de mediados de los noventa al frente de D Generation y un álbum tan especial, emotivo y repleto de clase como Sad And Beautiful World. Seguramente existan puntos de conexión pero lo cierto es que el último disco de Malin rompe por completo con casi todo lo que había hecho antes, tanto con los mencionados D Generation como en su ya larga trayectoria en solitario. Y lo cierto es que como tantas veces anteriormente me ha sucedido me ha costado acostumbrarme a este Sad And Beatiful World pero ya llevo un par de meses en el que raro es el día en que no aterriza en mi equipo de música.

El álbum está dividido en dos partes, una digamos más roots y otra más desenfrenada aunque lo cierto es que no es para tanto ya que ambas conviven en perfecta armonía. Pero respetemos al autor que ha querido marcar esa diferencia. Y lo cierto es que ambas son luminosas a la par que sombrías, bellas y tristes, alegres y melancólicas. La vida misma. Una banda sonora para estos tiempos tan confusos. Mi sensación al escuchar el álbum es que gana la parte luminosa y me gusta sumergirme en ambas por igual porque hay excelentes canciones de esas que tarareas a cualquier hora del día.

El álbum se abre de forma misteriosa, sugerente con una excelente canción, Green Pastures deudora de alguna forma de ese sonido americana muy conjuntado en el que es fundamental la sutileza de los músicos. Todos están a la altura dándole a la canción lo que pide. Bonita labor de Derek Cruz que demuestra ser un guitarrista de la escuela Mike Campbell o Johnny Hickman, me encantan las líneas de bajo a cargo de James Cruz y la batería de Randy Schrager tiene ese swing que deja crecer al tema. Y la forma de interpretar de Jesse Malin llama poderosamente mi atención. Una letra muy chula por cierto. Fundamental también es el piano de Rob Clores cuya parte es realmente emocionante. No se puede empezar un disco de una forma más elegante.

Cierto aire bailable y alegre empapa Before You Go de arriba a abajo. Una canción que fluye de manera extraordinaria y que se eleva a los cielos con la aparición de esas palmas hacia la mitad del tema acompañadas por una excelente línea de bajo. Un final in crescendo fantástico. State Of The Art es un claro single que en un mundo con un poco de gusto debería reventar los charts. Temazo irresistible con unos coros la mar de molones y que finaliza con un solo de guitarra excelente exactamente lo que pide la canción. Ni más ni menos. Lost Forever es sencillamente sobrecogedora. Se me eriza hasta el último pelo. Y que me aspen si en alguna de estas canciones no sobrevuela el espíritu del mejor Tom Petty.

Tall Black Horses se abre con la excelente combinación de guitarras acústicas y eléctricas. Otro tema absorbente fantásticamente construido que se me ha quedado grabado a fuego. Adoro ese último minuto épico con todo los instrumentos reinando de forma inmejorable. Get Out Of Here es uno de mis temas favoritos en la carrera de este hombre. Como lo flipo con el comienzo, esa forma de llegar al estribillo con toda la sutileza del mundo y esa guitarra punzante y llena de detalles. Una puta gozada. Me doy cuenta de que estoy reseñando cada canción y es que todas me vuelan la puta cabeza. Y qué escribir de Sinner producida por Don Dilego que también aporta bajo y guitarra acústica. Es una especie de canción góspel inusual y sumamente original. Me chiflan los coros y esos arreglos orquestales a cargo de Colin Killalea. Nuevamente el remate final de la canción es sublime. Impresionante.  Más ligera pero sin restar ni un ápice Dance Of My Grave te invita a reflexionar con esos coros tan resultones. Cierra la primera parte una conmovedora de esa inmortal canción de Tom Petty titulada Crawling Back To You.

La segunda parte del disco, esa más desenfadada y que tiene temas tan resultones y tarareables como los dos que lo abren producidos por Lucinda Williams y Tom Overby. Tanto Backstabbers como The Way We Use To Roll son dos canciones irresistibles. Pop rock de calidad con guitarras bien puestas y armonías vocales en su sitio. En la primera con la contribución de la propia Lucinda Williams. Una maravilla. Dos canciones que saben a New York.  Almost Criminal y Come On son canciones que si me dicen que son éxitos de los años cincuenta o sesenta me lo creo. Pero llevan la firma de Malin, Rob Clores y H Ramos. Capítulo aparte para Todd Youth dedicada a su compañero de banda. Una canción en la que también colabora H Ramos de Bad Brains. Vamos a la pista de baile pero ya. Igualito que con A Little Death otro tema en el que el bajo de James Cruz conduce todo con un groove irresitible. El momento más rockero del álbum llega con Dance With The System compuesto por Malin y Derek Cruz. Aquí las guitarras suenan con un punto más fuerte, colchón perfecto para que de nuevo el piano de Clores se luzca en determinados momentos. El final con Saint Christopher es de un encanto abrumador. Dice Jesse Malin que este disco es para los supervivientes, los soñadores, los que se marchan y los creyentes. Presente. 

jueves, 4 de noviembre de 2021

A salto de mata

Pues eso. Desordenadamente, sin plan, escogiendo al vuelo e intentando acertar aunque nunca se sabe. Mi vida laboral se mueve por esos derroteros y más que nunca vivo a la semana, casi, casi al día. Tiene sus inconvenientes y también sus retos, pocas ventajas pero no me voy a quejar porque hasta ahora había tenido mucha suerte, así que estadísticamente tenía que venir la vuelta, si o si. Enganchar un par de bajas casi seguidas de dos años en total era apuntar muy alto y ahora toca enfangarse en el barro. Es el camino que he elegido y tenía claro que antes o después iban a venir tiempos más complicados. Pero no desespero y tampoco lloriqueo. Podría ser peor, como decía Igor en El Jovencito Frankenstein, podría llover. Joder que aquí diluvia. Veremos.