Mostrando entradas con la etiqueta David Simon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta David Simon. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de abril de 2013

The Wire. Quinta temporada


Terminada la quinta temporada de The Wire entiendo los elogios que ha recibido. Hay muchos y de toda índole. Ha sido comparada con los más grandes. Desde Dickens, a Joyce pasando por Tolstoi o Shakespeare por no mencionar que en la Universidad Harvard, los profesores de sociología la utilizan para ilustrar sus contenidos. Y sinceramente de los que mencionan sólo he leído a Dickens y algo de Shakespeare, y si The Wire me parece eso y mejor. Así de claro. Así que siento no ser muy original pero me uno al club de los que está absolutamente rendidos ante semejante obra de arte. Y solo se me ocurre escribir que si alguien lee esto le de una oportunidad a The Wire y que lo haga en versión original. Ver esto doblado es un pecado.

Finalizado su visionado me pregunto a qué serie le voy hincar los ojos ahora. Tal vez de vea de nuevo Los Soprano. O quizá lo más sensato sea intentarlo con Treme, otra ficción creada por David Simon. Este sujeto se ha ganado que preste atención a todo lo que ha hecho. Quizá The Wire sea su obra cumbre y jamás logre hilar todo de forma tan increíble como en la serie sobre Baltimore. The Corner, también de Simon y antecesora de The Wire es otra opción.

La quinta temporada, no obstante, me ha dejado un regusto agridulce. Por una parte, me fastidia que termine porque creo que podría dar para más (aunque, insisto está todo perfectamente hilado) y por otra he disfrutado como un enano con las historias que se han contado desde Baltimore. Es como cuando lees una gran novela, de esas que te enganchas y no puedes parar de leer, que te hacen perder horas de sueño… The Wire juega en esa liga. Me entretiene a la vez que me hace pensar, casi sin darme cuenta. Todo un logro. La serie te exige que estés un poco atento y a cambio te ofrece mucho.

La quinta temporada ha tenido como eje los medios de comunicación. Y como en las anteriores, David Simon no se ha dejado nada en la recámara. Es más, estoy seguro de que esta es una de las que más ha disfrutado elaborando porque él mismo fue periodista en el Baltimore Sun. Todo ese mundo le toca muy de cerca. Y se acabó. Y la echó de menos. Si, es solo una serie, pero vaya nivel. Ahora me tengo que hacer con el libro The Wire. Toda la verdad  porque quiero seguir sabiendo cosas sobre este monumento a la cultura.  Y seguro que algún día la volveré haber. Porque The Wire habla de la condición humana y seguirá vigente.

miércoles, 20 de marzo de 2013

The Wire. Cuarta temporada


En los extras de la cuarta temporada de The Wire hay un par de documentales sobre la serie. Son los habituales making off sólo que en esta ocasión tienen verdadero interés. En ellos aparecen los creadores de la serie (David Simon y Ed Burns, además de muchos de los actores que aparecen en pantalla. Todos coinciden en señalar que la serie refleja con realismo cómo son las cosas en Baltimore. Bueno, como se desarrollan en una parte de esa ciudad. Porque si fuese así en todo Baltimore sería desolador. Pero lo que sucede en el lado más sucio de Baltimore es aplicable a cualquier urbe media o grande desindustrializada del primer mundo. Un panorama desolador. La baza del hiperrealismo es jugada con acierto por los creadores de la serie. Pero eso es tan sólo una mínima parte de su éxito.

Ayer terminé de ver la cuarta temporada de la serie. En esta temporada se sigue tirando del hilo y se siguen uniendo todos los casos. Es un proyecto ambicioso pero realizado con sumo cuidado. El eje sobre el que gira está temporada es la educación. La base de todo. Un área fundamental en la sociedad. Y da pena ver cómo funcionan las cosas ahí donde la burocracia aplasta proyectos interesantes o donde se priman las cifras para que un colegio reciba subvenciones por encima de que los alumnos aprendan. Y tal vez muchos desaguisados que suceden después se pueden explicar porque la base (la educación) equivoca los objetivos y los métodos de arriba abajo.

La historia en esta temporada sigue girando en torno a la detención del traficante Marlo Stanfield pero lo hace que no puedas dejar de ver capítulo tras capítulo es la historia de Michael, Namond, Randy y Duke, 4 adolescentes que van a empezar el curso escolar y que a la vez van a tener por una u otra razón relación con las esquinas en las que se vende droga.  Son personas con pocas opciones y que dependen en gran medida de encontrarse con otros seres que crean en ellos y que arriesguen su comodidad y bienestar por ayudar a los demás. Lo cual es difícil de encontrar pero existe. Porque sino este mundo sería mucho peor de lo que es.

Como he indicado en el primer párrafo los creadores y actores de la serie señalan que muchos personajes de la serie están directamente sacados de la realidad. David Simon trabajó doce años escribiendo sobre homicidios en la ciudad, la conoce y la disecciona y se apoya en Ed Burns que fue detective de homicidios. Me gusta pensar que personajes como los de Cedric Daniels, Lester Freamon, Ellis Carver, Howard 'Bunny' Colvin, Pryzbylewski o Dennis Cutty Wise están tomados de la realidad y me encantaría que tipos como Namond tuviesen una segunda oportunidad gracias a gente como el profesor Colvin, lo mismo que Randy con Carver o Dukie con Pryzbylewski. Me quedo con la forma en que acaba la cuarta temporada. Vislumbró esperanza en mitad del caos. Pero no sé que me encontraré en la quinta temporada. Lo que tengo claro es que vistas cuatro temporadas esta serie es lo más grande que se ha hecho en la televisión. A la altura de Los Soprano sin dudarlo.




miércoles, 6 de marzo de 2013

The Wire. Tercera temporada


Ayer terminé de ver la tercera temporada de The Wire. Cuando finalizó el último episodio pensé que perfectamente podrían poner fin a la serie. Me pareció un final tan bueno que por un momento me olvidé de que me quedan por visionar la cuarta y quinta temporada. Y me acordé de que he leído y algunos amigos me han comentado que la cuarta temporada es posiblemente la mejor. Me cuesta imaginarlo pero con The Wire estoy sorprendiéndome ante los creadores de esta maravilla, es difícil hacerlo mejor, hilar más fino, poner en la pantalla a tantos personajes con enjundia.

Todas las temporadas tienen personajes maravillosamente construidos. Los que ya conocemos y los nuevos. En esta se llevan la palma Colvin y Dennis Wise. Pero también es más que interesante como van evolucionando McNulty, Kima y Freamon. Las conspiraciones políticas y las trampas de ese mundo están tan bien contadas que dan miedo. Además tienes la sensación de que ningún personaje puede escapar a su destino. Como en las mejores películas de cine negro. Un halo fatal lo envuelve toda y apenas hay lugar para la esperanza. Curiosamente es Bubbles, un marginado, un paria de la sociedad el que parece tener la visión más acertada de la realidad.

Pensé que la serie podría finalizar con el último episodio de la tercera temporada porque la construcción del mismo y su final pone orden en un rompecabezas complicado. Las principales tramas de las dos primeras temporadas y de la propia tercera parecen cerrarse y hacerlo además de forma inmejorable con Fast train de Solomon Burke sonando por todo lo alto. Mejor imposible.


martes, 19 de febrero de 2013

The Wire. Segunda Temporada


Poco a poco voy confirmando que la fama que tiene The Wire entre mis algunos de mis amigos está más que justificada. Hace tiempo que Diego me comentó que era la mejor serie que había visto y el otro día Ander me confirmó que todas las temporadas mantienen el mismo nivel. Con la segunda temporada lo he comprobado. Me parece tan brillante como la primera. Y no era nada fácil, sobre todo porque The Wire es una serie muy ambiciosa que opta por introducir numerosos personajes y escenarios nuevos en cada temporada. Hay continuidad y todo está relacionado pero la trama exige un espectador atento. Desde luego conmigo lo han conseguido. Me he devorado la segunda temporada compulsivamente.

El modus operandi en cuanto a guiones y forma de contar los hechos sigue los parámetros de la primera temporada. Tomárselo con calma pero echando poco a poco el cebo para atraer toda tu atención. En este caso la historia se centra en el puerto de Baltimore. Nos metemos de lleno en el mundo de los estibadores. Personas expuestas a numerosas tentaciones para hacerse con un más que jugoso dinero extra sobre todo teniendo en cuenta que el sector está en crisis. Sujetos que acaban relacionándose con mafias locales del peor pelaje. Y como en la primera temporada la baza infalible de ésta son unos personajes con mucho que rascar. Frank Sobotka es uno de ellos. Tal vez el mejor. Un tipo que sabe que tiene que hacer algo malo para conseguir una cosa buena. Una de esas paradojas que se dan en la vida. Sabes que lo que este tipo hace está mal pero te llegas a identificar con él y lo entiendes, de alguna manera lo disculpas.

Respecto a la primera temporada, aunque el ritmo narrativo y la filosofía sean similares hay aspectos nuevos. Por ejemplo hay muchos momentos de humor, garrulo, nada sofisticado, pero humor al fin y al cabo. Son las escenas que se desarrollan en el bar que frecuentan los trabajadores del puerto. En ese entorno destaca Ziggy, el descontrolado hijo de Frank Sobotka, un personaje de esos que no olvidas, un sicótico al que nada parece importarle y presto a liarla en cualquier momento. El entorno laboral y social de estos trabajadores está muy currado. Muchas secuencias en el bar son antológicas.

Otro aspecto que me ha gustado es que se da más cancha a varios personajes femeninos. Kima tiene más presencia con acertadas incursiones en su vida privada. Y me ha ganado la irrupción de Beatrice 'Beadie' Russell, una modesta policía que elige un trabajo fácil y a la que la suerte o tal vez la desgracia le va a dar un caso muy gordo. El de Beatrice es un personaje muy atractivo ya que tiene que evolucionar desde una posición cómoda a una de riesgo en tiempo récord.

En la segunda temporada tampoco hay final feliz, ni resoluciones mágicas de última hora ni un ADN obtenido no se sabe como ni historias raras. Si la primera deja un poso triste sobre como se desarrollan los acontecimientos en esta segunda temporada el sentimiento es directamente desolador. Los guionistas relacionande forma sencilla y coherente la trama de la droga en las barriadas con el chanchullo en los puertos de modo que todavía seguimos las andanzas de Stringer Bell, Avon, Omar y cía aunque como he comentado en la segunda temporada se centran en el puerto. Ya estoy deseando cazar la tercera temporada y continuar este viaje por Baltimore que desgraciadamente creo que tiene que ver mucho con la realidad que vivimos y con los aspectos más crueles del capitalismo descontrolado.

Y para finalizar la Segunda Temporada otro montaje excelente de imágenes al ritmo de I feel alright de Steve Earle.


lunes, 4 de febrero de 2013

The Wire. Primera temporada revisitada

Desde que hace diez años me regalaron mi reproductor de DVD tengo la costumbre de ver siempre las películas o las series en versión original con subtitulos en castellano. Como casi todo el material que veo es anglosajón no hay problema. Incluso cuando quiero aprender inglés me veo películas que me sé de memoria con los subtítulos en inglés. Dicen que es una buena forma de quedarte con un idioma. Pero por encima de todo es la mejor manera de disfrutar de las interpretaciones de los actores. La voz es un instrumento fundamental, una característica personal e intransferible del actor. 

De modo que he vuelto a ver la primera temporada de The Wire esta vez en versión original. Y he disfrutado mucho más. Aparte de que el doblaje de esta serie en particular era horrible nada puede sustituir a las voces de los actores, a la jerga de los negros en Baltimore, a las voces de McNulty, Bunk o Daniels. Requiere esfuerzo pero el resultado es tan bueno que merece la pena. Vi la serie hace más de un año y revisarla así no sólo ha disminuido su impacto sino que éste ha aumentado. Recordaba la trama pero ahora me he quedado con más detalles y he disfrutado de nuevo con el conjunto.

Además de la historia, ambiciosa e implacable, he vuelto a pasármelo pipa con unos personajes bien construidos y tan peculiares. La primera vez que la vi me llamaron la atención unos cuantos, la sensación sigue ahí tras este segundo visionado y se han añadido otros que me pasaron más desapercibidos como Pryzbylewski, Herc y sobre todo Daniels que tiene algunos de los mejores diálogos (y al que espero encontrármelo en las siguientes temporadas) y la madre de D´Angelo Barksdale una mujer con la ideas claras como Carmela Soprano. Esta vez no voy a tardar tanto y en breve me hago con la segunda. Lo mantengo, la primera temporada de esta serie es lo más grande que he visto en la televisión. Me encanta el final con el tema Step by step de Jesse Winchester. No lo conocía y lo insertan perfectamente en esta secuencia final:


Step by step
All the happy Saints go marching in

If a Saint step out of line

He'll have to start again

Cause Jacob's golden ladder

Get's slippery at the top
And many a happy-go-lucky saint
Has made that long long drop
If I'm late don't wait

Go on without me

I may tarry awhile

Cause I mean to know

Before I go
How come the Devil smiles

If I'm late don't wait

Go on without me

I may tarry awhile

Cause I mean to know

Before I go
How come the Devil smiles
Free from care

Free from fear

The Saints are trooping in

The children play all around the throne

Innocent of sin
A trillion voices sing the name
The mortals may not know
And Heaven's walls too high to hear
The trouble down below
If I'm late don't wait

Go on without me

I may tarry awhile

Cause I mean to know

Before I go
How come the Devil smiles
I mean to know
Before I go
How come the Devil smiles
I mean to know
Before I go
How come the Devil smiles