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viernes, 10 de noviembre de 2023

The Rolling Stones. Hackney Diamonds

Los millones lectores de este cochambroso blog ya saben que aquí sólo vierto mi chunga prosa sobre cosas que me gustan, me chiflan o directamente me vuelan la puta cabeza. El último disco de los Stones circula por esas categorías. No tengo dudas. Lo he escuchado más de una decena de veces, de forma compulsiva en las últimas semanas y ha sido porque me lo pedía el cuerpo, sin forzar. Tras estar un par de días en barbecho lo he vuelto a poner hoy y continúan las mismas sensaciones positivas, eufóricas por momentos con unos cuantos temas que me parecen extraordinarios. No hay canciones monótonas ni momentos sonrojantes como he leído por ahí. Pero ya sabéis para gustos, como todo. El menda la está gozando con este inesperado despliegue stoniano a estas alturas de la película.

Tras escuchar el disco a fondo todas las críticas que he leído han hecho hincapié en varios aspectos difíciles de eludir, a saber, edad de los contendientes, comparación con sus últimos discos o la aportación de los invitados especiales. De la edad una cosa tengo clara y ya lo escribí no hace mucho, vivimos en una sociedad que sublima la juventud y penaliza y arrincona la vejez... No estoy ahí. Tampoco en las típicas críticas que inciden en que para la edad que tienen han hecho algo digno... A mi digno me suena a aburrido. Para mí han grabado algo excitante. El disco me parece divertido, resultón y muy vacilón. Y sospecho que el principal culpable de que así sea es Mick Jagger. Sé que entre la parroquia más rockera el héroe es Keith Richards (al que también venero) pero reconozco que adoro a Mick Jagger, me parece un fantástico cantante, un showman descomunal y un músico con un instinto especial para saber lo que hacer en cada momento aunque como todo quisqui haya dados sus pasos en falso.

Respecto a que lugar ocupa este álbum en el extenso legado stoniano. Tengo claro que es muy superior a todo lo que grabaron en los ochenta exceptuando Tattoo You (del que tampoco está tan lejos) y es mejor que el para mi sobrevalorado Voodoo Lounge y Bridges To Babylon. Creo que también es superior A Bigger Bang al que reivindico desde aquí porque considero un muy buen álbum al que penaliza su excesiva duración, vamos que le sobran cuatro temas seguro. Pero no deja de ser sorprendente que con una carrera tan larga como la de los Stones todavía sean capaces de grabar algo tan molón como este Hackney Diamonds. Eso sí la portada es un truño terrible. Me gustan los colores pero el dibujo es un horror. 

El álbum se inicia con el que fue el single de adelanto, una vacilona y divertida Angry cuyo vídeo se hizo muy popular por la despampanante aparición de la actriz Sydney Sweeney. Por supuesto el vídeo no escapó a la polémica y eso siempre viene para hacer ruido. La canción es muy resultona y podría encajar perfectamente en directo aunque desconozco si estos crápulas tienen todavía fuerzas para hacer una gira porque una cosa es grabar un álbum de estudio con todas las comodidades del mundo y otra muy distinta defenderlo en directo. Buen inicio que se queda en nada con la siguiente, una fantástica Get Close provista hacia el final de un sólo de saxo chulísimo cortesía de James King. Una canción excitante, cuyo comienzo me tiene loco, con la batería de Steve Jordan entrando de forma molona y moviéndose por territorios funkys en los que Mick se mueve a las mil maravillas. Sir Elton John acompaña a las teclas. 

Si me dicen que Depending On You es una canción que pertenece a las sesiones del lejano Wandering Spirit de Jagger en solitario me lo creo y añadiría que sería una de las mejores de aquel fantástico álbum. De nuevo Mick hace lo que quiere en el apartado vocal, algo que es una constante en el disco. Le acompañan los entrañables e inimitables coros de Keith Richards. Hay que ver que bien quedan las voces de estos dos juntos. Una maravilla. Reconozco que la primera vez que escuché Bite My Head Off el tema en el que toca el bajo Paul McCartney no me dijo gran cosa. Pero ahora es de mis favoritas. La chulería con la que canta Jagger es digna de mención y el tema se va poniendo brutote y acaba molando mucho. Whole Wide World es un tema muy sencillo, con cierta cadencia pop y que va ganando hacia el final con el desbocamiento de las guitarras. 

Cuidado con Dreamy Skies una absoluta joya digna de figurar en cualquiera de los cuatro grandes discos de los Stones. Ese aire country con ribetes soul en la voz de Jagger, maravillosa la harmónica que meten en la mitad del tema y una gozada las guitarras de Ronnie Wood y Keith Richards retroalimentándose a las mil maravillas y muy buenos también sus coros dándole el toque definitivo. A algunos tras esta delicia country soul Mess It Up les ha parecido poca cosa pero a mi me chifla cuando Jagger se pone bailongo y cuela uno de sus falsetes. Y aquí se dan las dos circunstancias. A la pista de baile sin complejos. Y además es uno de los dos temas en los que figura Charlie Watts a la batería el otro es Live By The Sword que también nos trae de vuelta a Bill Wyman y de nuevo a Elton John al piano y es otra canción de esas que se te pega irremediablemente y te encuentras tarareándola a todas horas.

Driving Me Too Hard también crece con las escuchas y se aprecia el perfecto entendimiento entre Jagger y Richards que lo llevan todo mucho más lejos, a niveles superlativos en Sweet Sounds Of Heaven. Sin lugar a dudas mi favorita del álbum. Gloriosa interpretación vocal de Mick Jagger al que secunda muy bien Lady Gaga y con el burbujeante piano de Stevie Wonder añadiendo todo y mucho más. Fue el segundo adelanto del álbum y me noqueó desde la primera escucha. Ese duelo vocal final de Lady Gaga y Jagger, con la sección de viento sonando atronadora de nuevo con James King al saxo y Ron Blake a la trompeta. Imposible tener más clase. No me quiero olvidar del tema que canta Keith Tell Me Straight, joder, es otro acierto de no te menees. Rolling Stones Blues cierra el círculo perfectamente y puede ser toda una declaración de intenciones. ¿Hay alguien ahí, ja ja? Joder, que me chifla el jodido disco.

lunes, 28 de marzo de 2016

Mick Jagger. Wandering Spirit

Seamos sinceros la carrera en solitario de Mick Jagger es una absoluta pérdida de tiempo con una sobresaliente excepción, Wandering Spirit que el amigo Mick editó en 1993 bajo la producción del barbas -Todo lo convierto oro- Rick Rubin. Dicen que del estudio salieron algo más que enemistados, tal vez por eso, o simplemente porque se conjugaron los astros lo cierto es que este álbum no solo aguanta el paso del tiempo sino que es el mejor disco que jamás ha grabado un stone en solitario y se merienda a los Stones post Tatto you con facilidad.

De modo que un año antes de que los Stones pusiesen de nuevo la maquinaria en marcha con Voodoo Lounge Jagger escogió al entonces incipiente Rubin para que le produjera su disco y el resultado es muy bueno. De hecho si cogemos la practica totalidad de este disco y le añadimos cuatro o cinco potentes temas del mencionado Voodoo Lounge el resultado podría haber sido un despampanante álbum de los Stones. Pero tal y como está ya es una obra a tener en cuenta.

Mick se rodeo de unos cuantos músicos de postín que pusieron la guinda a una nomina de temas a cual mejor. Entre los participantes destacan Benmon Tench, Jim Keltner o Billy Preston. Acierto a la hora de escoger las versiones, especialmente una megasensual Use Me de Bill Withers con el acompañamiento del plasta de Lenny Kravitz que hay que reconocer que le secunda perfectamente.





Wired All Night es un inicio efectivo, un tema con gancho que preludia cosas mucho mejores. Como la siguiente Sweet Thing una canción con el sello característico de Jagger, que se inicia con ese falsete tan propio de Mick, un bajo serpenteante y en el que luego el cantante pone la voz más dura para culminar con un pequeño y sabroso solo de saxo a cargo de Courtney Pine. Nada más terminar este tema suena el piano con la voz de Jagger en Out Of Focus, un inicio que me pone cachondo perdido, al que le sigue un acompañamiento de los coros de Lynn Davis, Jean McClain y Jeff Pescetto. Cancionaca a la buchaca. 

Don´t Tear Me Up es otro tema de altos vuelos. Una canción magníficamente construida que va ganando según avanza con sugerentes detalles instrumentales y con una poderosa interpretación vocal de Mick, lo que va ser una constante en todo el álbum. Put me in the trash es otro tema perfecto para ser un single arrasador. Tanto esta como la anterior siempre las he asociado con Debutante de Nash Kato. Pero esto puede ser perfectamente otro cruce de cables de este humilde escriba. 





Evening Gown es una plástica balada que se te incrusta poco a poco en la que suena uno delicioso pedal steel ejecutado por JayDee Mannes. La interpretación vocal de Jagger es fantástica. Mother of a Man respira aires stonianos por los cuatro costados y es otra píldora poderosa con la armónica soplada por Jagger reinando en una parte exquisita. Uno se la imagina con los lastimeros coros de Richards de fondo. 

Otra de las versiones es Think. Jagger se la centrifuga a gusto. Nueva mención especial para Courtney Pine por su explosivo solo de saxo. Imposible quedarse quieto con tamaño tema. La canción que da título al disco es otro single potencial. Me encanta ese inicio hasta que se llega al estribillo con los coros arropando a Mick para finalizar en la misma tesitura que comenzó. Hang on me to tonight me vuelve loco directamente, así, sin más. I´ve been lonely for so long es otra pequeña joya una lástima que no sea la última canción del álbum porque las dos últimas siempre me sobraron. Eso no quita para que este sea un pedazo de disco.