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lunes, 24 de noviembre de 2025

Cracker. Sala BBK 22-11-25

Confieso que no iba a escribir nada sobre el bolo que ofrecieron Cracker el pasado sábado en la sala BBK de Bilbao. En este cochambroso blog tengo la costumbre, solo rota una vez, de escribir sobre lo que me gusta o me vuela la cabeza. Ha habido conciertos a los que he asistido que entran en las categorías antes mencionadas y no me motiva escribir sobre algo que no me ha gustado. El otro día fue la octava vez que veía a Cracker y sin duda es la que menos me ha gustado. Eso no quiere decir que fuese un mal bolo pero al tener otros siete con los que comparar sale perdiendo. Me animo a escribir unas líneas porque he recibido el feedback de dos amigos a los que aprecio mucho, con su habitual estilo vehemente uno me ha dicho que qué quiero por veinte pavos, al lado de casa, hora y media de concierto y una banda veterana que sigue tocando a la perfección. A este colega le gustó. El otro salió torcido. No le había molado ni el repertorio ni le pintaba demasiado la violinista, Anne Harris. Debo admitir que cuando se anunció esta gira no se porqué me había hecho a la idea de que venían con una pianista, lo cual para mi hubiese sido gloria bendita. 

Me sitúo en el medio de las opiniones de mis colegas. Creo que ambos tienen parte de razón. Soy muy diplomático, una cualidad que hoy en día no se valora lo suficiente. Venga, echarme flores que me las merezco. Con el colega al que no le gustó el repertorio coincidí en una cosa, Euro Trash Girl no me parece ni de lejos la mejor opción para abrir un bolo. De hecho es una de las canciones de Cracker que menos me gustan pero la suelen tocar siempre. Es un ínfimo precio a pagar por todas las cosas buenas que me ofrecen. Lo que más me gustó del bolo fueron las canciones interpretadas por Johnny Hickman, un auténtico gentleman, un tipo con una clase espectacular y que se mostró más comunicativo que un Lowery al que vi un poco apartado, un tanto distante. Puede ser una percepción equivocada pero así lo sentí yo.

Lo cierto es que el bolo se me hizo corto y le faltó la magia de anteriores ocasiones. Me gustó pero yo quería más, quería ese plus de que me han ofrecido siempre Cracker, una banda que adoro y que sigue siendo de mis favoritas de la historia. De lo que mas me gustó fue cuando Bryan Howard cantó la versión del You Ain´t Going Nowhere de Bob Dylan, California Country Boy, Wedding Day y canciones que no me canso de escuchar como Low o Get Of This. Espero que vuelvan, a ser posible con pianista ja ja, y volver a gozar de su tremendo repertorio. Cracker Forever!

lunes, 22 de julio de 2024

BACK TO VINYL. Cracker

Cualquier día es bueno para mostrar de nuevo mi irrefrenable y desmedida pasión por esta banda que descubrí a mediados de los noventa. Y si la chispa la desata un entusiasta comentario de mi hijo de dieciséis sobre cuánto le gusta Something You Ain´t Got y a continuación me nombra otra decena de temas de esta banda que le entusiasman y lo rubrica con un si vuelven por aquí quiero ir a verles contigo... Qué no te digo que me lo mejores, iguálamelo. Y es que pocas bandas hay más fiables en mi casa. Creo que ya lo he escrito. Ahí va otra vez, ni un disco flojo. Ni uno. Benditas dificultades para escoger el favorito...

Curiosamente el último disco que he conseguido en original es su debut. Data de 1992. No fue mi inicio con ellos ya que ese honor es para Keronsen Hat. El disco homónimo les dio a conocer de forma espectacular y con unas ventas lejos del mainstream pero con cierto gancho por el single Teen Angst (What the world needs now)... Aquello de Cause what the world needs now is another folk singer like I need a hole in my head...  se me quedo a las primeras de cambio. Es una canción que rara vez falta en el setlist del grupo. Un cañón repleto de mala hostia cortesía de David Lowery que la canta con su particular estilo mal carado.

Ni que escribir tiene que el álbum va mucho más allá de ese single con indudable potencial comercial. En la cara A brillan todas las canciones. Una detrás de otra. Sin respiro. Happy Birthday To Me siempre me pareció muy vacilona y es una continuación totalmente diferente a Teen Angst  con ese juguetón acordeón que le da un toque exclusivo. En  This is Cracker Soul el bajo tododopoderoso de Davey Faragher hace diabluras y la canción cuenta con unos coros excelsos, la definición de cool. Todo bajo un contagioso ritmo funky que se lo lleva todo por delante. En I see the light Johnny Hickman demuestra por millonésima vez que es el puto amo a la guitarra. El conjunto está coronado por el imprescindible toque al piano de Benmont Tench brillan sobremanera los coros de Jeanie McClain hacia el final del temaDe esas canciones que no quieres que acaben y que te imaginas alargando en directo. 

En St Cajetan unos precisos y gloriosos punteos de Hickman se mezclan con la acústica de Lowery para armar una de esas canciones imprescindibles en su catálogo. De nuevo los coros de Jeanie McClain brillan hasta límites insospechados. Toda la parte final de la canción es un masterclass del señor Johnny Hickman. Que no se puede tocar mejor la guitarra, joder, que eso es mucha clase. Cierra la cara A Mr. Wrong con un inequívoco y dulce sabor country, género en el que cuando se ponen Cracker tienen pocos rivales. Es la única canción que firma en solitario Hickman que se prodiga menos que Lowery en la composición pero que cuando se pone lo borda.

No te lo vas a creer pero la segunda cara es tan buena como la primera o incluso mejor si es que eso es posible. Las tres primeras canciones además las percibo con un infinito poder comercial. Pon, a ser posible en una buena película, Someday, Can I Take My Gun To Heaven? y Satisfy You y veras como el personal te dice y la canción esa que sonaba en tal o cual secuencia, qué buena es. ¿De quién? Cracker una de las bandas de mi vida. Escucha a Johnny Hickman cantar Another song about the rain y dime si no podría ser el cantante principal de cualquier puta banda de esas que lo peta en el country rock. Aquí es el cantante ocasional, corista y sobre todo guitarrista super clase de no te menees. Una de las constantes en la carrera de Cracker es su absoluta falta de prejuicios sonoros para abordar cualquier tema del estilo que sea. No tiene sentido encuadrarles en el rock, ni en el country; te equivocas si lo haces. Después de la delicada balada cantada por Johnny se sueltan con un pildorazo punk rock repleto de energía: Don´t Fuck Me Up (With Peace and Love). Bernice finaliza de forma extraña pero hipnótica como a ritmo de vals vaquero si es que eso es posible un álbum excelente. Un debut poderoso. 

Es justo y necesario señalar que el sonido del álbum es perfecto. El artífice del mismo es Don Smith que se encarga no solo de producirlo sino también es el ingeniero de sonido y se encarga de las mezclas, tareas ambas vitales en el resultado final. Cuando Smith trabajó con Cracker ya tenía el culo pelado de estar a los mandos con entre otros Tom Petty & Heartbreakers, Roy Orbison, Iggy Pop o Keith Richards... En el apartado de las colaboraciones se lleva la palma el gran Benmont Tench al piano y los teclados, Jim Keltner (batería en los en Happy Birthday To Me, This is Cracker Soul Mr. Wrong y las voces de Jeanie McClain en I see the light St Cajetan. Imperdonable sería olvidarse del bajista Davey Faragher, excelso en todo el álbum y que contribuye coescribiendo tres canciones. Fundador de la banda sólo estaría en el debut y en Kerosone Hat volviendo muchos años después para el que hasta ahora es la última rodaja de Cracker: Berkeley To Bakersfield, otro triunfo absoluto.


domingo, 25 de febrero de 2024

Cracker forever and ever

¿
Alguna vez has escuchado un disco de una banda o un artista que te apasiona y has entrado en un inevitable bucle repasando toda la discografía de los mencionados? Eso es algo que me sucede a menudo con Cracker. Ayer tenía puesto en casa a todo volumen su debut. Ese flamante vinilo que me regalaron el año pasado y que no ha perdido un ápice de frescura. Estaba sonando This is Cracker Soul y Unax me pregunto quiénes eran. Cracker, le contesté con una enorme sonrisa. Vino el siguiente tema y el otro y me dijo, son todas buenas ja ja. Asi es. No lo he dicho yo lo has dicho tu ja ja. Le chifla Someday. Y a mi ja ja. En fin como me sucede a menudo vino una tarde en la que me puse varios discos de ellos. Forever para empezar y Kerosene Hat para continuar. Escuchas uno y te dices este es el mejor. Escuchas el siguiente y dices, no, es éste. Pero espera que me faltan Gentleman´s blues, The Golden Age, Greenland, Sunrise in The land of Milk and honey o Berkeley To Bakersfield. A fuego.

Fantaseo con que vuelvan a venir. No va a ver precios desorbitados, ni dinámicos, ni hostias en vinagre. Una banda a pleno rendimiento a escasos metros de ti que estarás acompañado de otros cuatrocientos afortunados más. Rock´n roll in your face. Me lo he pasado pipa cuando les he visto y no le harías ascos a una nueva gira aunque sepa que es prácticamente imposible que graben material nuevo tal es el hastío que David Lowery tiene con la industria discográfica. Ni siquiera parece que se planteen acudir a un Crowfunding o algún método similar. No importa su carrera está repleta de temazos, de discos que conviene saborear a tope. Y por supuesto está no va a ser la última entrada que este cochambroso blog va a consagrar a Cracker porque está más que claro, Cracker forever and ever...






viernes, 3 de diciembre de 2021

Cracker. Kafe Antzokia 02/12/2021

Continúa mi idilio con Cracker. No me canso de verlos. En tiempos normales hubiese vuelto hoy mismo donde descargarán en la mítica sala HellDorado pero estamos lejos de esa tesitura. Ayer acudí con la misma ilusión de siempre sabiendo que cada vez será más complicado que vuelvan por estos lares. No me puedo quejar porque les he cazado seis veces (un amigo les ha visto ocho, qué envidia) y jamás me han decepcionado. Como hablaba con un colega por teléfono esta es la clase de banda que no baja del notable. En directo son tan fiables como en estudio y ahí no tienen disco malo. 

Esta vez se presentaban en el Kafe Antzoki sin pedal steel ni piano. Hay que ahorrar costes y quedan muy lejos los tiempos en los que venían con banda completa, roadies y demás. Vivimos tiempos duros pero nadie para a Cracker en directo y lo comprobé desde el minuto uno con esa maravillosa apertura con Been Around The World. Ahí estaban intactas la sutileza y elegancia de Johhnny Hickman a la guitarra y la voz perfecta y con sus arrebatos de mala hostia de David Lowery. Durante toda la noche fueron secundados en segundo plano pero con solidez por Brian Howard y Coco Owens. El inicio fue estratósferico porque a la mencionada le siguió una de mis favoritas, Seven Days (me sigo emocionando cuando escucho eso de So we were standing, like the last rock band on the planet....) y continuraron con Teen Angst (What the world needs now) y una desbocada 100 Flower Power Maximum para dar después un respiro haciendo una toma más acústica de la maravillosa Sunrise In The Land Of Milk And Honey.

Intuía que por la formación que traían iban a dar rienda suelta a su faceta más cruda rayana el punk y así fue dando cancha a unos cuantos temas del álbum Sunrise In The Land Of Milk And Honey. Qué gozada escuchar por primera vez en directo Hey Bret (You Know What Time It Is) o Show Me How This Thing Works y repetir con Time Machine. En todas ellas sonaron cañon. Pero además de la fiereza punk servida sin aditivos hubo excelsos momentos para la pausa, una voladura de cabeza que pasen de esos registros a canciones en las antípodas como Dr Bernice o esa tremenda Another Song About The Rain con la finalizaron el set para luego salir de nuevo. Por cierto espectacular también a la voz Johnny. Emocionante. Siempre me ha chiflado su forma de cantar y su registro. Y estelares las partes de guitarra de Another Song About The Rain

A estas alturas de su carrera Cracker pueden hacer un repertorio variado y diferente en cada cita sin que el setlist se resienta. Hay canciones que me encantaría escuchar por primera vez (Big Dipper, Nothing To Believe in, Lonesome Johnny Blues, Cinderella, Gentleman´s Blues, Fluffy Lucy, Sidi IfniMaggie, Brides Of Neptune, Shine, Turn On Tune In Drop Out With Me etc...) pero algunos hits son inamovibles como Low, Teen Angst o Euro Trash Girl (que por cierto nunca me flipo demasiado pero cuando la tocan en directo me vengo arriba. La cabra tira al monte. Me volvió a pasar ayer y espero que no sea la última. 

jueves, 14 de octubre de 2021

Cracker Spanish Tour 2021

Ni que escribir tiene que una gira de Cracker por estas latitudes eleva mi espíritu hasta límites insospechados. Poder ver a una banda de ese calibre en un garito pequeño tipo Kafe Antzoki o Helldorado es un sueño húmedo para el autor de este cochambroso blog. He tenido la fortuna de verles en directo unas cuantas veces pero nunca son suficientes porque mi pasión por la música de estos sujetos no conoce límites. Y es que amigos Cracker en mi casa juegan en la liga de los más grandes. No habrán vendido tantos discos como los Rolling Stones, Pearl Jam o Tom Petty pero en mi hogar están en esa liga, insisto, en lo más alto. Hace mucho que no editan material nuevo pero será un placer escuchar todas esas canciones de discos tan atómicos como Kerosene Hat, The Golden Age, Gentleman´s Blues, Greenland, Forever,  Sunrise in The Land of Milk and Honey o Berkeley To Bakersfield . Y parafraseando un post del Foro Azkena, Que jodidamente buenos son Cracker!!!






jueves, 10 de septiembre de 2020

David Lowery y Johnny Hickman, Cracker Forever!!!

Me chiva un colega por WhatsApp que hoy es el cumpleaños de David Lowery y Johnny Hickam. De modo que además de compartir banda, amistad, innumerables canciones atómicas  y vete a saber tu cuántos sorprendentes shows por medio mundo estos dos tipos vinieron al mundo el mismo día aunque de años diferentes, David Lowery en 1960 y Johnny Hickman cuatro antes en 1956. Dos de los músicos que más admiro de una de mis bandas favoritas de la historia. Cualquier día es bueno para sumergirse en la discografía de estos colosos, de arriba a abajo, vuelta y vuelta y gozar de un repertorio que recorre diferentes estilos con una facilidad pasmosa. Nada se les resiste a Cracker, temas de muy diversa índole, nada que ver unos con otros. Me chifla su veta punk, como canta con esa mala hostia contagiosa David Lowery, la elegancia supina de Johnny Hickman a la guitarra, bordan los números de country rock como nadie, se aprecian ribetes soul, incluso hay canciones con tintes psicodelicos en Greenland. Amigos no se puede tener más clase. No te digo que me lo mejores igualamelo, copón. Esta va para Il Cavaliere, sujeto con el comparto la absoluta devoción por este combo: Dilo otra vez bien alto: Cracker Forever!!!!!!











viernes, 15 de febrero de 2019

Cracker. Kerosene Hat

Kerosene Hat fue el primer disco de Cracker que entró en mi casa. Pertenece a esa época en la que solía quedar con dos colegas de mi pueblo con los que intercambiaba material. Esos tiempos en los que grabábamos cds e incluso fotocopiábamos en color las portadas. Suena a Pleistoceno. Uno de estos amigos me dijo prueba con estos, creo que te van a gustar. Y lo hicieron. Especialmente me golpeó fuerte el que fue el single del disco, Low, la clase da canción que escuchaba en bucle y que grababa en los recopilatorios en cinta que solía hacer. Ahí nunca faltaba. 

Este disco se publicó en 1993 en plena época grunge y aunque parezca mentira a Cracker se les relacionaba de alguna forma con aquellas bandas por singles como Low y tres años después especialmente por I hate my generation, tema que Perez Brian ponía una y otra vez en su programa de 4 a 3 de Radio 3. En cualquier caso fue algo efímero, cuestión de cinco minutos pero que coincidieron con el momento de máxima popularidad de la banda. Y es que Kerosene Hat casi llegó al platino en USA. Poca broma y su máximo esplendor comercial que poco a poco fueron perdiendo, no así el artístico. 

A pesar de ese fuerte golpeo con Low o Get Off This, Kerosene Hat al igual que buena parte de la discografía de esta banda la he ido padaleando con los años. Y es que Cracker se ha convertido con el paso del tiempo en una de mis bandas favoritas. De las que más discos escucho enteritos a menudo. De esos que nunca te abandonan. Puede que el punto de inflexión fuese cuando les vi en el Festival Azkena de 2003. Allí empezó un idilio que a día de hoy alcanza cotas inverosímiles. Y es que lo flipo con esta banda. Siempre les tengo presentes. Quiero que hagan gira todos por estos lares todos los putos años. Con indescriptible fortuna de verles en salas pequeñas, a escasos metros. Una puta locura.

Para muchos Kerosene Hat es su mejor disco. Para mí un día lo es al siguiente ese puesto lo ocupa otro, tal es el nivel de casi todos. Quizá Gentleman´s Blues sea imbatible. Aunque insisto cuando escuchas otro te dices este también. De lo que no cabe duda es de que este álbum está repleto de temazos, auténticos clásicos que la banda suele ejecutar en directo: Low, Get Off This, Sweet Potato o la celéberrima Euro Trash Girl, que figura como track oculto. Y si, todos esos singles están chulos aunque confesaré que si no tocan Euro Trash Girl en sus conciertos no voy a ser yo el que la pida. Pero hay mucho más. 

Esas canciones que en aquellos tiempos sumergido en plena era grunge no saboreé tanto o no al menos como muchos años después. Me refiero a delicias como Take Me Down to the Infirmary, Nostalgia, Sick of Goodbye o I want everything que tuve la suerte de disfrutar en su concierto de hace un par de años en el Antzoki. Temas repletos de matices, eclécticos, difíciles de encajar en ningún estilo, algo que tal vez a nivel comercial percibo que les ha perjudicado. Y es que Cracker es un grupo peculiar cuya sinergia entre sus dos líderes, Lowery y Hickman, es difícil de igualar. Unos tipos que se complementan a la perfección y que han sacado adelante una carrera en la que perderse una y otra vez. Unos auténticos supervivientes a los que es un placer seguir. Y si, lo voy a escribir de nuevo y no será la última. Cracker Forever!!!





sábado, 25 de agosto de 2018

Cracker. Gentleman´s Blues. 20 aniversario

Tal día como hoy hace veinte años se publicó Gentleman´s Blues el cuarto disco de Cracker y el que puso fin a su relación con Virgin Records. Un álbum con todos los ingredientes para triunfar pero que vendió menos de lo esperado. Tal vez por eso la multi les dio puerta. Pero os aseguro que en esta rodaja no hay desperdicio. El mejor disco de Cracker y eso es mucho, el que contiene toda la esencia de la banda, todas sus facetas. Un placer ponerlo a menudo. Llevarlo siempre en el mp4. Me gustaría escribir que se va a reeditar, que van a hacer algo tan chulo como con el Dust de Screaming Trees pero de momento no hay planes al respecto. Ojalá me equivoqué. Si así fuese escribo una tercera entrada sobre esta maravilla encantando. Hoy unos cuantos afortunados podrán deleitarse con la interpretación de esta joya en el Crecent Ballroom de Phoenix, Arizona. Suertudos!!!! Por último recomiendo recomiendo la lectura de este artículo, obra de Krista Norstog Leonard, apasionante escrito sobre Gentleman´s Blues. A gozar!!


This holy circus camp
Aladdin and his lamp
A feverish daydreams and sway de loca
My face in magazines
The lesbian James Dean
I got all I ever wanted
So I don't mind saying
This is how the good life's supposed to be
The good life for you, for me
Well I don't mind saying
This is how the good life's supposed to be
The good life for you, for me
Down miles of empty road
With acolytes in tow
You could be Persephone
A pigeon through the glass
A drunken trapeze act
Well you got all you ever wanted
So I don't mind saying
This is how the good life's supposed to be
The good life for you, for me
Well I don't mind saying
This is how the good life's supposed to be
The good life for you, for me

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Cracker. Gentleman´s Blues

En agosto de 2018 se cumplirán veinte años desde que Cracker editaran aquella maravilla titulada Gentleman´s blues. Esa rodaja hacía la cuarta de su discografía y era una demostración de que esta banda iba en serio. Vinieron para quedarse y afortunadamente siguen entre nosotros a pesar de la que está cayendo en el mundillo rockero para bandas como ellos. Gentleman´s blues es el disco perfecto para conectar con todas las facetas de Cracker. Esta la inmediatez, la urgencia de la que hacen gala como pocas bandas, el eclecticismo bien entendido, siempre sobre base de excelentes composiciones y un sonido meridiano, claro, que hace que escuchar este álbum sea una gozada. Ninguna canción ha perdido un ápice de frescura. Y la producción de Don Smith a la sazón ingeniero de sonido y responsable de las mezclas es fundamental.

Desde que descubrí esta banda uno de los aspectos que más me llamó la atención fue el sonido de la guitarra cortesía de Johnny Hickman, un hacha soberbio de la escuela del menos es más, un tipo con las ideas claras y con un sonido propio y reconocible. Poder degustar a este guitarrista a escasos dos metros en los conciertos es una experiencia que recomiendo a cualquiera que le guste ese instrumento. Y un puto privilegio. Siempre lo digo y me gustaría que no fuese así, pero su desgracia es nuestra fortuna porque ver a una banda de este calibre en garitos para 300 personas como mucho es una puta voladura de cabeza, algo de locos.





Gentleman´s blues tiene uno de esos comienzos atómicos. La perfecta combinación de pop y rock en tres temas a cual mejor y que me parecen perfectos para abrir sus conciertos. Cualquiera es una opción certera: Good Life, Seven Days (con la que abrieron en Helldorado en 2015) y Star. Canciones que deberían haber reventado los charts pero que a duras penas llegaron al Top 200 de Billboard. En un registro totalmente diferente James River es hipnótica con una soberbia interpretación a la guitarra de Hickman y un piano sugerente para acompañar a la voz de Lowery. En esa tesitura se mueve también Lullabye. Canciones minimalistas pero que se te pegan sin remedio. En esta ocasión los coros sencillos, misteriosos le dan un plus total a la canción. 

Pero antes me he dejado otro trío imponente: My Life is Totally Boring Without you, Been Around the World y The World is mine. Qué puedo decir de la primera, favorita personal, una de esas canciones que me viene en cualquier momento y en la que los coros son deliciosos. En Been Around the World de nuevo Hickman la lía con unos punteos estratosféricos en un final de canción irresistible. Es otra de las que me encanta escuchar en directo. The World is mine es directa, un puñetazo en la mesa, arrebatadoramente punk.


No sólo de Hickman voy a escribir. Lowery es fundamental en esta obra magna de la banda. Excepto en tres temas que firma Hickman en solitario (Trials & Tribulations, Hold on myself y Wedding Day) en los otros 13 el amigo David está en la composición y pone su peculiar voz al servicio de casi todos ellos. Y lo destacable del asunto es que no hay canción mala (voy a reconocer que I want out of the circus es la única con la que no conecto) y que hay una variedad estilistica apabullante. El pop y el rock lo llevan en el adn pero es que además la variable country que aporta Hickman y una sorprendente veta soul en varios temas hace que este sea el disco por antonomasia en la carrera de estos tipos.

A pesar de la foto que he puesto el cd que tengo no es original. Pertenece a aquella época en la que grababa muchos discos e incluso fotocopiaba las portadas en color y todo. Por lo tanto no tengo los créditos pero creo recordar que por aquí además de Lowery y Hickman, están Bob Rupe al bajo, Frank Funaro a la batería (otro tipo del que se habla poco y merece mucha más bola) y una pléyade de colaboradores que intimida: Mike Campbell y Benmont Tench de ya sabéis donde, Kenny Margolis o Tommy Stinson (Replacements) y lo que me intriga es de quién son las voces femeninas, mágicas en Hallelujah y Cinderella, un final de película.

Este disco puso fin a la relación de Cracker con Virgin una major con la que en anteriores discos habían hecho vídeos promocionales que gozaron de éxito como Low o I hate my generation pero cuando llegaron a Gentleman´s blues parece que ya no había pasta para soporte audiovisual y por ejemplo el álbum ni siquiera se editó en vinilo. Sería de justicia que para el 20 aniversario del disco se editase en ese formato y se reeditase en cd. Es inconcebible que una ristra de canciones de este calibre sólo esté al alcance del puto Spotify. Porca miseria. So we were standing, like the last rock band in the planet....Vamos, copón!!!!!!


domingo, 14 de mayo de 2017

Cracker. HellDorado 12/05/2017

Tras el concierto de Cracker en el Kafe Antzokia mi objetivo era verles en Helldorado. Pero me quedé sin entradas. Una pena. Hubiese sido emotivo volver a esa sala y ver a a la banda en compañía de mi primo Oscar que si tuvo la fortuna de repetir. Me hace especial ilusión volver a publicar un texto suyo en este cochambroso blog. La anterior vez fue con el Living with war de Neil Young. Así que ahí va. Avanti tutti...

Recien llegado de la última visita a Gasteiz. Feliz de poder disfrutar de una preciosa ciudad, un ambiente que me encanta, unos bares para conocer uno a uno, sin prisas, gran gastronomía, y el mágico encanto medieval, hacen de Vitoria un lugar único. Si a eso le añadimos el gran atractivo de tener, entre otros lugares, una sala de conciertos con una programación anual de quitarse el sombrero; pues el conjunto y la suma de caracteres se unen para hacer de un concierto algo muy especial.

Lo primero es destacar la sala HellDorado como uno de los lugares de peregrinación a los que hay que ir de visita siempre que se pueda. Preciosa sala, un ambiente muy agradable, el sonido es buenísimo y la visión del escenario perfecta, al igual que las luces. Todo un referente que ya quisieran muchas reputadas salas en el panorama nacional, sin hablar que tienen una participación por parte del público de lleno casi todos los días de conciertos. Un placer poder ir de vez en cuando.

Esta vez nos acercamos con muchas ganas de volver a ver a Cracker. Todo un referente en la  "American music" a los que llevo siguiendo desde que se entremezclaron con las bandas de Seattle con las que no creo que pegaran mucho dado su estilo, pero en las que se apoyaron para darse a conocer en un tiempo en los que su música no encajaba con lo que emergía. Han pasado muchos años y ahí siguen poco a poco,disco a disco,y con el mismo gran nivel creativo que hace 20 años. Mucha carretera y tantos conciertos encima es lógico que se vean en directo como su estado mas puro, puesto que la venta de discos no creo que les de para mantener sus ranchos allá en Bakersfield. A eso es a lo que se llega después de mucho tiempo tocando en vivo, a la perfección en el sentido del directo.

Unos conciertos en los que no sobra ni una sola nota,todo está ejecutado con precisión y maestría, pero con un carisma suficiente para no parecer maquinas tocando sin mas sentido que el de tocar y a otro sitio. Ya en su penúltima visita al Azkena Rock Fest nos dejaron claro que son una banda de directo con "hits" para todos los gustos. Pero lo que vivimos hace un año y medio en su visita a Gasteiz presentando su último album fue de impacto total. Show completo de dos intensas horas con un repertorio impecable y una banda en estado de gracia, con un disco doble recién estrenado, que es otra obra maestra.

Hoy me quiero centrar en su última visita a Gasteiz. Ya estaba informado del concierto de Bilbao y sabía que este concierto iba a ser también muy especial. ¿Porqué? pues por la referencia de su visita anterior y que encontrarse con esa magia en directo requiere de clase y estilo de lo que Cracker andan sobrados. Magia en la guitarra de J. Hickman. Cada nota es un toque especial  y con un Fender Stratocaster, un pequeño ampli Twin Reverb y dos miseros pedales, nos da unas clases de sencillez, pureza y sutilidad únicas. Por un momento crees estar en el éxtasis de comunicación entre fan y músico. Y es que Lowery-Hickman son un dúo de lo mejor de la música High-Class.

Esperas que repitan repertorio parecido al de la última vez, y no, ni mucho menos, tienen un set-list para variar lo que quieran. Para poner y quitar a su antojo que todo encaja perfectamente. Me llamo mucho la atención como temas como The golden Age, que tiene 20 años, encajan a la perfección detrás de Almond grove canción de su último disco. Pasan de la sutileza de California country boy a pepinazos como Low como si nada. Hubo canciones de su primer disco que no desentonan nada con temas de sus últimos vinilos y se pueden permitir el lujo de "pasar" de tocar discos enteros. 

A esto me refiero a que de Sunrise In The Land Of Milk and Honey no tocaron ni un solo tema, teniendo ahí dentro un temazo como Turn on, Tune In, Drop Out With Me o de el vinilo Berkeley to Baskerfield olvidarse del disco uno,y no tocar ni un solo tema siendo el disco mas vigente. Aún así,saben que su repertorio es intachable. Dos horas de concierto y tres bises que nos regalaron pese a verse ya cansados después de tanta gira. Me quedé con ganas de escuchar Pictures of Matchstick Men de Status Quo, un bonito homenaje a Rich Parfitt, que en Vitoria si tenian en el set-list pero que no llegaron a tocar. A cambio sonaron King of Bakersfield o San Bernardino boy que Hickman me añadió a rotulador en la hoja del set-list y me firmo con todo el cariño del mundo. Un tipo encantador que te atiende amablemente,se hace fotos con quien sea y charla contigo sin ningun tipo de ego. Grande Hickman, muy grande.¿Que mas se puede pedir? Veladas así se te clavan en la cabeza, pero sobre todo en el c o r a z ó n.


domingo, 6 de noviembre de 2016

Cracker. Teen Angst

Ayer vino a la tienda un cliente buscando algo de Cracker. No tenía nada de la banda de Virginia y me pidió recomendación. Siempre digo lo mismo, hoy en día en que estamos cerquita de ser sustituidos por algoritmos cuando alguien se toma la molestia de ir a una tienda hay que darlo todo. Y si encima me tocan la fibra sensible y me piden consejo sobre Cracker..... Pues me vengo arriba. Tengo que disimular mi entusiasmo. Y rara vez lo consigo. Todo lo contrario floto, levito. Podría perfectamente ir a la balda en cuestión besar el cd o el vinilo de Gentlemens Blues o Berkeley To Barkesfield cual Jack Black de la vida en Alta Fidelidad.

El problema es que si voy a la balda no encuentro nada de Cracker. Inconcebible, como diría Vizzini. Vivimos en un mundo extraño. Pero hubo suerte y por lo menos en almacén teníamos una referencia que pagada por adelantado viene de un día para otro. Así que le digo al sujeto en cuestión que nos queda la última copia de Live at the Rockapalast por 15 euros, un directo con dos cds y un dvd que grabaron en 2009 en un programa de tv alemán justo cuando presentaban el infravalorado Sunrise in the land of milk. Una joya. Una puta oportunidad. Mi entusiasmo es desmedido. No puede ser de otra forma. Y lo compra. ¡Excelente inversión! Y por supuesto también le dije que Johnny Hickman es el puto amo por si había dudas.



domingo, 13 de diciembre de 2015

Cracker. WOP Festival, Sala Santana 12/12/2015

Cracker finalizaron anoche su gira europea en el WOP Festival celebrado en la Sala Santana. Los de Virginia han basado su tour por el Viejo Continente en muchas fechas en la Península y por lo que se percibe han triunfado. Por estos lares gozan de una buena base de seguidores que les reciben con alegría. Ayer demostraron de nuevo que son una banda totalmente engrasada, de corte clásico con un catalogo de canciones para volverse loco.  
Al igual que en su bolo de HellDorado comenzaron con Seven Days a la que siguieron si no me equivoco California Country Boy y Euro Trash Girl. Me costó pillarle el punto porque el inicio nos cogió lejos de las primeras filas y me pareció que el sonido era mejorable pero enseguida sonaron perfectos desplegando un set list muy similar al de la sala HellDorado. En hora y cuarenta minutos se decidieron por clásicos ya imprescindibles como Low, Teen Angst (what the worlds needs now), Get off This o las molonas Sweet Potato y This is Cracker Soul que ejecutan unidas de forma ultracool.
 
El guitarrista mas cool sobre la faz de la tierra
Volví a a volar alto con Weddind Day, Another Song About the rain y One fine day y me encanto la parte cañera en la que engancharon 100 Flower Power Máximum, una más que no me acuerdo y Time Machine. Cuando se ponen a rockear duro lo bordan tanto como cuando abordan temas más sutiles y campestres. Como sorpresa final reservaron Gimme One More Chance. Una mención para Brian Howard al bajo, Coco Owens a la batería y Pistol a la Steel guitar, los tres perfectos.
 
Un placer gozar de nuevo de esta banda en directo rodeado de grandes amigos. Hacía más de diez años que no les veía y en 2015 me he resarcido con creces pero ya estoy pensando en que el 2016 tienen que regresar. Seguro que lo harán saben que por aquí se les aprecia. Incluso me llegan rumores de que es posible que graben nuevo material muy cerca de aquí. Pero jamás revelaré mis fuentes. Salud!!!
 
 
 
 
 
 

domingo, 29 de noviembre de 2015

Cracker. Sala HellDorado 28-11-15

Mucho más que expectativas cumplidas. Lo de ayer a la noche fue como un sueño. Tomé la decisión correcta. Pero ahora quiero más. Haré lo posible por volver a ver a Cracker en el WOP Festival el próximo 12 de diciembre. Ahora trataré de explicar lo vivido ayer en la mejor sala de conciertos que existe por estos lares: HellDorado. La primera sorpresa fue que antes de salir hacia Vitoria me enteré de que iba a asistir al concierto mi primo Oscar (bajista de Gruff), tipo con el que llevo compartiendo la pasión por el rock´n roll desde la más tierna adolescencia. Nuestros caminos se han juntado en innumerables ocasiones y nos lo hemos pasado pipa. Ayer parecíamos dos putos Fraguel enloqueciendo con el despliegue de Cracker sobre el escenario.
 
He de confesar que llevaba dando la caca a mis amigos con este concierto bastante tiempo. Compré la entrada a mediados de noviembre y desde la sala me informaron que la venta de tickets iba rápida. Iba a ser un lleno. Aforo repleto. 300 afortunados que tuvimos la suerte de ver en acción a una banda clásica en un excelente momento de forma. Nada de tirar de nostalgia. Un presente tan estimulante como su glorioso pasado de tal forma que sonaron muchos temas de su fenomenal último disco Berkeley To Bakersfield. Otra rodaja clásica que añadir a su repertorio. En realidad la noche se puede resumir en que podíamos haber estado otras dos horas y cuarto con temas de Cracker que no sonaron ayer y hubiésemos salido igual de flipados. Y no es una exageración porque apenas tocaron temas de Forever, Gentleman´s blues o Sunrise in the land of milk and honey.
 
Jamás me suelo fijar en detalles técnicos en los conciertos. Escapan a mi entendimiento. La información al respecto me la suele aportar Diego qua ayer no estaba, pero mi primo Oscar que conoce al respecto me comentó en varias ocasiones que le flipaba como eran capaces de interpretar muy diferentes tipos de canciones sin apenas cambiar instrumentos o pedales y esas historias. Simple y llanamente dando a cada canción lo que necesita en cada momento. Con una precisión espectacular. Yo así lo sentí. Pasaban de trallazos rockeros y algunos con ese toque punkarra que tanto me gusta a delicias country servidas a fuego lento.
 
En escena Hickman y Lowery no puden ser más diferentes. Es un curioso y divertido contraste. El guitarrista y ocasional vocalista es la viva imagen de la emoción y el entusiasmo. Un tipo que vive el rock´n roll con pasión y dotado para sacar el máximo rendimiento a su instrumento. Lowery parapetado tras sus gafas de sol, es más serio y sobrio, parece que canta enfadado y eso me encanta. Ambos son esenciales en la banda y los músicos con los que venían les secundaron a la perfección.
 
 
Tengo especial fijación por los temas de apertura de los conciertos. Una buena elección es fundamental. Y Seven Days cumple ese requisito. Nos llevó en bolandas y le siguieron con igual soltura California Country Boy, Euro Trash GirlGet on Down Road. Los temas de su último disco no desentonan con clásicos como el mencionado Euro Trash Girl,  This is Cracker Soul, Sweet Potato o Get of This. Y cayeron sorpresas y favoritas personales como The world is mine, una explosiva Time machine, One Fine DayWeddin Day o Another Song about the rain. Con esas dos últimas ya se me caían las lágrimas y todo. Hickman interpreta los temas con un entusiasmo desmedido que contagia a sujetos volubles como yo. Uno de esos conciertos míticos que suceden cada cierto tiempo compartido con alegría con buenos amigos. Y a repetir.
 
 
 
 

viernes, 9 de octubre de 2015

Cracker. One Fine Day


This broken wing will fly again
One fine day
This blackbird's mute gonna sing again
One fine day

So all you sinners come out
And all you drunkards crawl out
Come into the light of one fine day

And all you liars come out
And all you thieves you walk out
Come into the light of one fine day

These crippled legs will walk again
One fine day
This broken heart will love again
One fine day

So all you sinners come out
And all you drunkards crawl out
Come into the light of one fine day

And all you liars come out
And all you hoars you walk out
Come into the light of one fine day

This broken wing will fly again
One fine day
This blackbird's mute gonna sing again
One fine day

So all you sinners come out
And all you drunkards crawl out
Come into the light of one fine day

And all you liars come out
And all you hoars you walk out
Come into the light of one fine day
Yeah come into the light of one fine day
Come into the light of one fine day
Come into the light of one fine day

viernes, 18 de septiembre de 2015

Cracker. Berkeley to Bakersfield

Llevan más de veinte años en el negocio y jamás han dado un paso falso. Su discografía es impoluta. Hasta el raruno Greenland tiene su punto. Tienen la marca de los supervivientes y la mejor noticia del mundo es que siguen entre nosotros en buena forma, excelente apunto. Berkeley to Bakersfield es una gozada en la que apreciar todos los matices de los que hace gala esta banda. Su paleta sonora es amplia. Aquí se aprecia su inequívoco poderío rockero, el toque country siempre presente, ciertas melodías pop y por supuesto sigue la mala hostia y chulería de David Lowery, uno de esos cantantes que tal vez sin tener una gran voz saben llevar a su terreno cualquier tema.

Semanas antes de que este disco se fuese a publicar un amigo me comentó que había escuchado sólo una canción (Waited My Whole Life) que lamentablemente le recordaba a otra de The Wallflowers. Pero que confiaba plenamente en estos tipos. Que eso sería un pequeño desliz. Unas cuantas notas seguidas sin importancia y así es. Berkeley to Bakersfield es un álbum doble, a la vieja usanza y no se hace largo para nada, es más cuando acaba lo vuelvo a poner. Una y otra vez. Así es desde que me lo grabó mi colega hace unas semanas.

Y reconozco que las escuchas iniciales me descolocaron bastante. El primer volumen titulado Berkeley reúne a David Lowery y Johnny Hickman con Davey Faragher y Michael Urbano, componente originales de Cracker con los que no grababan desde hacía 20 años. Berkeley según cuenta Lowery en la mini-entrevista que publica Popular 1 este mes está formado por temas de protesta con letras de temática social y politica... La primera canción Torches and Pitchforks me descolocó por completo. Y la segunda March of the Billionaires acentúo esa primeriza sensación que pronto se dilapidó. Beautiful completa un buen trío inicial pero para mi lo mejor está por llegar.




Mis favoritas son las dos siguientes, El Comandante y El Cerrito. Dos canciones soberbias y peculiares. Me vuelve el loco el inicio de El Comandante y los coros del tema que no se quién los hará pero lo clava. El Cerrito tiene un bajo vacilón que se te queda pegado todo el día y unos pletóricos punteos cortesía de Johnny Hickman Qué decir del trabajo de este hombre a la guitarra. Alguna vez he escrito que es uno de mis favoritas de la historia mundial. Lo repito. Pasan los años y cada día es mejor. Y aquí tiene suerte de lucirse con su sonido perfecto en temazos como You Got yourself Into This o Life In The Big City.

El segundo volumen, Bakersfield se abre con Hickman a la voz aportando su inequívoco toque country en la deliciosa California Country Boy. Uno de esos temas de manual que esta banda borda con una sencilla y efectiva letra. Pero mi reino por temazos como el siguiente, Almond Grave, uno de esas canciones en la que los pequeños detalles cuentan mucho. Claro que King Of Bakersfield es otra maravilla. Se me caen las lagrimas de la emoción. Es que ya no escribo más. Cracker han sacado un pedazo de disco y por mi lo podían tocar enterito en directo, de la primera a la última. Espero poder verles en su próxima gira por estos lares. Y si es por partida doble, mejor. Vitoria y Bilbao, eso son los objetivos. Hay que luchar por la causa. ¡Viva Cracker!