There goes the last dj, who plays what he wants to play, and says what he wants to say...
miércoles, 25 de junio de 2025
Screaming Trees. Reflections
martes, 25 de junio de 2024
Screaming Trees. All I Know
sábado, 7 de octubre de 2023
Una playlist muy especial
domingo, 25 de junio de 2023
Screaming Trees. Wasted Time
lunes, 13 de marzo de 2023
Mark Lanegan. Sing Backwards and Weep (Cantar hacia atrás y llorar)
Si alguien busca conexiones musicales, discos comentados o algo similar tal vez este no sea su libro. No quiere decir que Mark no nos muestre su pasión por la música y por ciertos artistas (Jeffrey Lee Pierce, Johnny Cash o Nirvana) ni que no haya interacción y muy potente con otros músicos, desde sus compañeros de grupo, pasando por Kurt Cobain o Layne Staley pero lo cierto es que la adicción de Lanegan lo tiñe todo de negro. Parece que durante mucho tiempo no hubo un momento de paz en su vida. Todo se reducía a conseguir pasta para el siguiente pico. Y es desolador. Es gracioso ponerte ahora la actuación de Screaming Trees en el programa de Jools Holland y saber que hasta cuatro horas antes de la actuación Mark se había arrastrado por cualquier barrio chungo en busca de mandanga.
Lanegan no trata de vendernos la típica historia de sujeto proveniente de familia desestructurada caído en desgracia. No pone esa excusa y bien que podría hacerlo porque tuvo que lidiar con mucha mierda desde pequeño pero lejos de presentarse como víctima es como si nos dijese: Hola soy Mark Lanegan y soy escoria, no hago nada bien y ni te acerques a mi. El sentimiento de autodestrucción recorre buena parte de las páginas de este libro. Y a pesar de todo ello uno no puede evitar sentir más simpatía si cabe por este tarambana incapaz de darse cuenta del inmenso talento que tenía.
Es curiosa su historia con los Screaming Trees. Si esta banda significa algo para ti tal vez sientas ganas de haberle arreado un buen ostión al bueno de Mark porque el cabrón despotrica de la música que hizo con sus compañeros como si no hubiese un mañana. Aunque cuando conoce a Gary Lee la primera impresión es positiva en el sentido de que sabe apreciar el torrente creativo del guitarrista pronto se convierten en enemigos irreconciliables y por la boca de Mark sale de todo menos bonito. Congenia más con Van pero no tanto como para establecer una relación potable y si parece más cercano a Mack Pickerel, Barrett Martin o incluso a Josh Homme cuando el pelirrojo acompaño a la banda en la gira de Dust.
En cualquier caso el libro tiene valor literario. Si, si ,no se me está yendo la pinza amigos, Mark escribe realmente bien y es capaz de contar su autodestrucción de forma asombrosa. He leído alguna crítica literaria que compara algunos capítulos del libro con la prosa de Bukowski y desde luego juega en esa liga, en ese nivel, no tengo ninguna duda. Una vez que empiezas a leerlo no puedes dejarlo y te dejas llevar por el lado salvaje, muy salvaje y totalmente autodestructivo de Mark Lanegan.
jueves, 19 de enero de 2023
En memoria de Van Conner
sábado, 25 de junio de 2022
Screaming Trees. Paperback Bible
miércoles, 23 de febrero de 2022
En memoria de Mark Lanegan
La segunda fue en la sala Azkena de Vitoria presentando I´ll Take Cares Of You su maravilloso disco de versiones que me gusta tanto como su material propio porque Lanegan tenía la poderosa cualidad de apropiarse del material ajeno hasta hacerlo suyo y elevarlo a los altares. Después del bolo esperamos a Mark Lanegan y hasta nos sacamos unas fotos y me firmo algunos discos. Una de esas veladas que recuerdas de por vida. De hecho durante el concierto que fue tan bueno como el primero o más, un tipo gritó a pleno pulmón Thank You y Lanegan le respondió: No, Thank YOU. Detalles que se le quedan a uno. Que se le va a hacer ja ja. Otro recuerdo vívido es que una amigo que andaba de bajón no quería ir al concierto al final asistió y me comentó que había sido todo un acierto.
Tanto con Screaming Trees como en su carrera en solitario (sobre todo sus inmaculados seis primeros discos) o en sus colaboraciones con Soulsavers, Isobel Campbell o pachas con Greg Dulli su música fue fuente constante de satisfacción para el menda. Le tengo en un pedestal. No me quiero olvidar de esas dos canciones que canto junto a Layne Staley en esa delicia titulada Above de Mad Season y de las canciones que años después grabaron con Lanegan en la voz principal o el maravilloso epilogó que fue Last Words: The Final Recordings. Canela en rama. Me acuerdo de la vez que le vi en directo acompañando a Queens Of The Stone Age presentando A Songs For The Deaf en una sala Jam a reventar. Lanegan no salió desde el principio pero cuando lo hizo entramos en ebullición. Y recuerdo las palabras de mi colega Rober que me dijo: Esto es otra cosa. El puto amo. Y no quiero cerrar sin poner un enlace al emotivo texto que ha escrito Barret Martin en su Facebook.
viernes, 25 de junio de 2021
Screaming Trees - Silver Tongue
jueves, 25 de junio de 2020
Screaming Trees. Watchpocket Blues
sábado, 14 de marzo de 2020
La eterna bronca de los hermanos Conner y Mark Lanegan
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| Peace and Love for ML |
miércoles, 29 de enero de 2020
Screaming Trees. Alice Said
martes, 2 de julio de 2019
Mark Yarm. Todo el mundo adora nuestra ciudad
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| Ejemplar de A.L o tal vez no? |
Impactantes son las historias de perdición absoluta que narra Ben Shepherd tras la disolución de Soundgarden. Apunta Ben que la banda lo era todo para el y que tras la ruptura se abandonó por completo. Se metía de todo y no tenía suficiente nunca hasta llegar al colapso absoluto. Noches de hasta 50 valiums. Una pérdida absoluta de la noción tiempo-espacio.
Dos bandas cuyo estrecho vínculo desconocía. Más allá de que Barrett Martin y Layne Staley estuvieron juntos en Mad Season. Hay mucha más miga y jugosa a más no poder. Por ejemplo, se cuenta que a alguien de Sony se le ocurrió llevarlas de gira juntas y otra persona les indicó: Sabes lo que pasará si pones a un alcohólico con un heroinómano que cuando termine la gira tendrás dos heroinomanos. Y así fue. Los desvaríos de Staley y Lanegan eran morrocotudos. A ambos les vigilaban pipas para asegurarse de que todo estaba bajo control pero a veces simplemente se escapaban. Como una vez que Lanegan desapareció una semana y la primera noche que no estuvo Layne Staley ejerció de cantante de Screaming Trees.
El capítulo dedicado al germen de Screaming Trees titulado Los cuatro tíos más raros de Ellensburg es apoteósico. Por ejemplo la primera intervención de Mark Lanegan en el libro es sublime. Página 105. Te partes. Son curiosas las opiniones en torno al bueno de Mark. Por un lado cuando había gresca se sentía como pez en el agua y era el primero en repartir mamporros y por otro era un consumado lector y voraz cultureta hasta el punto de que Eric Johnson, manager de gira de Soundgarden y Pearl Jam cuenta: Es probablemente una de las personas más cultivadas que he conocido en mi vida. Cuando lo leía me estaba recordando al capítulo Un poeta con un hacha en el libro Olvídame cariño la fastuosa biografía sobre Robert Mitchum escrita por Lee Server.
La parte en la que se hace referencia al abandono absoluto y la posterior muerte de Layne Staley es sobrecogedora. Parece mentira que pudiese suceder algo así con alguien que tenía todos los medios a priori para salir de esa situación. Pero todos sabemos como acabo el asunto, Staley se aisló del mundo, no cogía el teléfono no hacía caso a nadie y se dejo llevar de una forma muy triste. Por más vueltas que le doy no lo entiendo.
La última intervención de Duff en el libro es cojonuda. Narra que cuando cogió un vuelo de vuelta de LA a Seatle coincidió con Kurt Cobain. Le vio muy hecho polvo y al llegar a Seatle le comentó un amigo que había venido a recogerle que tal vez estaría bien llevarse a Kurt con ellos, que le vía muy deprimido. De modo que cuando fueron a recoger las maletas le dijo a su colega que fuese a buscar a Kurt pero en ese momento apareció un coche para recoger a Cobain y jamás volvió a verle.
jueves, 13 de junio de 2019
Screaming Trees. Shadow Of The Season
lunes, 5 de noviembre de 2018
Screaming Trees. Julie Paradise
En la entrevista de Popular 1 firmada por Alberto Diaz, Gary Lee Conner comenta dos aspectos en los que estoy totalmente de acuerdo; la importancia del batería Barret Martin en el sonido del grupo y el acierto en contar con el productor George Drakoulias para dar forma a Dust. El caso de esta banda me parece inusual o al menos no muy habitual. Muchas bandas encuentran su sonido o dan el pelotazo o ambas cosas a la vez en sus primeros trabajos pero Screaming Trees fueron de menos a más, a mucho más, a la puta perfección en Dust que fue su último trabajo. E incluso puedes escuchar que con The Last Words Final Recordings seguían inspiradisimos pero desgraciadamente todo se fue al traste.
Salgo caminar armado con mi mp4 y descargo en Ivoox un jugoso podcast de La Gran Travesía sobre la trayectoria de la banda. Y no puedo estar más de acuerdo con su autor, Jesús Jiménez Cuenca que realiza un interesante repaso por la trayectoria de la banda desde esos inicios psicodélicos y con la mirada puesta en Detroit (muy interesantes) hasta llegar al sonido más elaborado y repleto de temazos de Sweet Oblivion, Dust y su álbum de despedida publicado en 2011. Jiménez Cuenca recomienda adquirir la edición deluxe de Dust. Nos ha jodido. Una puta maravilla.
lunes, 25 de junio de 2018
Screaming Trees. Dust Expanded Editition
El contenido musical viene acompañado por un libreto en el que Matt Reynolds escribe un interesante texto sobre sus impresiones trabajando al lado de la banda en la gira de 1996 por el Reino Unido y recoge opiniones tan certeras como las de Peter Buck de REM que cataloga Dust como un álbum de gospel rock, las siempre atinadas aportaciones de Barrett Martin o esa afirmación de Mark Lanegan que abre el texto: "I´m not saying we´re the best fucking band ever. I´m just saying we are in the top 10". Más arriba, amigo, más, por lo menos en mi casa.
viernes, 26 de enero de 2018
Screaming Trees. All I Know
Come back down to Earth again
The cold is creeping deep inside
Disconnect the telephone line
Got to get away, got to get away, get away
Got to get away before the Lord calls me to stay
All that I know, should've been, could've been mine
I killed the last way out of this
Persuaded by a deceitful kiss
Said you better stay, said you better stay, better stay
Said you better stay before it's all gone, gone away
All that I know, should've been, could've been mine
And for all that I know
Should've been, could've been mine
Bite the thorn that pierced the skin
Come back down to Earth again
The cold is creeping deep inside
Disconnect the telephone line
Got to get away, got to get away, get away
Got to get away before I lose my mind
Said you better stay, said you better stay, better stay
Said you better stay before it's all gone, gone away
All that I know, should've been, could've been mine
And for all that I know
Should've been, could've been mine
domingo, 14 de enero de 2018
Screaming Trees. Last Words: The Final Recordings
Un poco de pausa para Crawlspace. La voz de Lanegan más aguardiente que nunca. Un tema como de pesadilla que poco a poco se va abriendo a la luz para constituirse en otra pieza angular del álbum. Algo esencial en todo el disco: la fructífera relación entre guitarras acústicas y eléctricas. Comunión total. Que me aspen si Low Life no es otro temón que podría estar perfectamente en Dust. Insisto no hay desperdicio. Dudo de que esta banda se reúna jamás y tal vez sea mejor así. Pero imposible marcharse de este mundo con más clase que la tiene Last Words: The Final Recordings. Venga que le doy al play otra vez. En bucle. Y lo tengo que hacer en el tubo porque mi copia pirata está dañada y le faltan un par de temas. En su día no adquirí el original. Craso error. Hay que ponerle remedio.




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