Hoy de nuevo las conversaciones girarán en torno a la salud. Este año más que nunca. Y no vas a leer una verdad más grande que eso y sólo eso es lo más importante en este confuso mundo. En este cochambroso blog es tradición dedicar la entrada de este día al disco Salud! de Los Deltonos que publicaron hace un lustro y que en mi hogar se mantiene fresco y lozano cual primer día. Hace un par de años aprovechando una oferta que lanzó el propio Hendrik Röver me hice con la edición en vinilo. Ya lo tenía en Cd pero es un álbum de esos incunables en mi casa que tenía que tener en este formato. Una de mis canciones favoritas es Perdedor una canción perfecta donde brillan las acústicas en jugosa sintonía con las eléctricas. Complicado que alguna vez la incluyan en el set list me conformo con disfrutarla en mi flamante vinilo. Lo escrito Salud!
There goes the last dj, who plays what he wants to play, and says what he wants to say...
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martes, 22 de diciembre de 2020
sábado, 13 de abril de 2019
Los Deltonos. Kafe Antzokia 12/04/19
Ya tenía ganas de ver a Los Deltonos en un escenario acorde a su categoría. Y no se me ocurre mejor lugar que el Kafe Antzokia de Bilbao. La sala bilbaína recibió como se merecen a los de Muriedas. Una muy buena entrada, rozando el lleno en la parte de abajo. Y Hendrik y cía respondieron a las mil maravillas con su habitual pericia y dando un plus. Casi dos horas disfrutando de un repertorio que dada la trayectoria de esta banda te sabe a poco si o si.
A eso de las 22 horas y tras la ya habitual introducción con la música de Lo que el viento se llevó tronando salieron al escenario del Antzokia Hendrik Röver (guitarra y voz), Fernando Macaya (guitarra y coros), Pablo Z (bajo) y Javi Arias (batería). Y lo hicieron con chispa, las guitarras de Macaya y Hendrik compenetradas a más no poder en ese pelotazo titulado Gasolina perteneciente a GT. Si me piden que elija un tema de su repertorio para abrir un concierto ese estaría en mi lista fijo. Me encanta esa canción y la ejecutaron con chispa una constante en todo el bolo. De hecho la tacada inicial fue impoluta, a Gasolina le siguió Taquicardia, Qué podríamos hacer y Elvis. Cuatro clásicos.
A continuación Hendrik nos hizo saber que presentaban nuevo disco. Y los primeros temas que cayeron de Fuego fueron Cazador, Vergüenza y Águila. Ni Cazador ni Vergüenza son mis favoritas de su último disco pero me gustaron más en directo que en estudio. Ambas poderosas. Después en el primer bis cayó Doctor mi predilecta de su último álbum un poco acortada respecto a la versión en estudio con ese piano tan chulo que se casca Mikel Azpiroz . Otra del último disco que para mí tiene visos de futurible clásico es Correcto.
La parte final fue apoteósica Salud!, Oscuridad, Listo, Mirar atrás, Repartiendo, la mencionada Doctor y Brindemos que no puede faltar. Una constante en todo el bolo fue el poderío de las guitarras de Hendrik y Macaya. Supongo que estos tipos pueden tocar con los ojos cerrados. Su compenetración es excelsa. Otro de mis momentos favoritos llegó con Colisión una de las canciones más largas de su repertorio y en el que suenan más atómicos que nunca.
Para que los guitarristas luzcan como lo hacen Hendrik y Macaya se necesita tipos constantes y aplicados como Pablo Z y Javi Arias. Este último me parece uno de esos baterías colosos capaces de acoplarse a cualquier canción. En el directo predomina el poderío y la contundencia. El desenfreno total llegó con la mítica Soy un Hombre Enfermo y Hard Luck Blues. Y ahora voy con una de las habituales frases de este cochambroso blog: Podrían haber tocado otras veinte canciones distintas y habría salido de allí con la misma sonrisa. O haber tocado entero Salud! o Buenos Tiempos, Los Deltonos o incluso Solido. Y no es un farol.
martes, 15 de enero de 2019
Top Ten Deltonos
Esta mañana me ha llegado al buzón Fuego último disco de Los Deltonos junto al vinilo de Salud! A la tarde me he leído la entrevista realizada por Manel Celeiro a Hendrik Röver para el Ruta 66 así como los comentarios sobre su discografía o esa columna que se merece por derecho propio GT, ese álbum que Eduardo Izquierdo no se cansa de recomendar. No me extraña a mi me sucede lo mismo. Disfruto de esta merecida entrevista y artículos y lo hago mientras suena a todo volumen Buenos Tiempos otra rodaja por la que siento predilección. Y ayer me encasqueté por millonésima vez Salud! No tengo remedio soy un hombre enfermo. Y ya puestos voy a hacer un Top Ten, algo totalmente innecesario y superfluo pero que me divierte. Y como me sucedió con los Cuervos me he de estrujar mucho la materia gris para escoger sólo diez temas de estos tipos. Es una locura. Una temeridad. Habrá segunda y tercera parte. Fijo.
Noroeste
martes, 8 de enero de 2019
Los Deltonos
Por segundo mes consecutivo Ruta 66 consagra su portada a una veterana banda española. Si en diciembre fueron Sex Museum los que tuvieron tal honor la revista saluda 2019 con Los Deltonos. No se me ocurre una elección más atinada y justa tanto por la sintonia del combo cántabro con la publicación como por la posibilidad de dar a conocer el legado de estos tipos que están a punto de sumar una nueva rodaja ya que hoy se publica Fuego, decimocuarto disco de una trayectoria impecable y me temo que muy desconocida.
Ni que escribir tiene ya le he dado al click y aprovechando la oferta he sumado a la colección el vinilo de Salud!, uno de mis favoritos en la carrera de Hendrik y cía. Paladearemos el nuevo y le daremos el tiempo que se merece, por descontado. Llevo unos años en los que Los Deltonos suenan en mi casa a menudo. Y cada día la gozo más. Es el momento de juntar unas letras sobre su anterior disco, el homónimo publicado en marzo de 2017.
Ni que escribir tiene ya le he dado al click y aprovechando la oferta he sumado a la colección el vinilo de Salud!, uno de mis favoritos en la carrera de Hendrik y cía. Paladearemos el nuevo y le daremos el tiempo que se merece, por descontado. Llevo unos años en los que Los Deltonos suenan en mi casa a menudo. Y cada día la gozo más. Es el momento de juntar unas letras sobre su anterior disco, el homónimo publicado en marzo de 2017.
El álbum lo compré por su web a principios del mes de abril de año de su edición y me esperaba otro rodaja tan luminosa como Salud! un disco que todavía escucho a menudo. Pero resulta que el camino que tomaron Hendrik Röver y compañía fue más pedregoso y arisco. La fotografía que capturó el momento de la banda puede que saliese más áspera y dura aunque con momentos muy luminosos y con la certera prosa de Hendrik Röver, una vez más demostrando que es un letrista excelso, capaz de dar en el clavo en los tres o cuatro minutos que dura una canción.
Hay unos cuantos temas que encajarían sin problemas en aquella primera etapa más blues rock como No saber, La Verdad o Caviar, otros, en cambio no desentonarían para nada en los soberbios, GT, Buenos Tiempos o Salud!.En el sabio equilibrio entre ambas facetas y algunas más reside el éxito de otro buen disco de Los Deltonos. En la lírica Hendrik sigue tan atinado como siempre. Bien es cierto que en este disco hay dos o tres temas más ligeros, cachondos sin mucha doblez (Más cencerro o Caracartón) pero sigue con su pequeña narrativa ácida y mordaz en temas tan redondos como Tiempos mejores o Al final de la escapada (mis favoritas) y en la tradicional tonadilla anticlerical: Sanmartín.
El sonido del álbum es otro de los puntos fuertes. Me encanta esa contundencia cortante de gemas como Colisión, Magia o Impostor. En todos ellos me gusta mucho la labor del batería Javi Arias, esa pegada seca, una batería de verdad a la que se suma la perfecta compenetración a las guitarras de Fernando Macaya y Hendrik Röver y el bajo de Pablo Z. Colisión es el tema perfecto para entender la sinergia que se produce entre estos cuatros tipos. Una de las canciones más largas de su carrera a la que me costó pillar el punto y que hoy en día es una de mis favoritas. ¡Larga vida a Los Deltonos!
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| Merecida portada rutera |
Hay unos cuantos temas que encajarían sin problemas en aquella primera etapa más blues rock como No saber, La Verdad o Caviar, otros, en cambio no desentonarían para nada en los soberbios, GT, Buenos Tiempos o Salud!.En el sabio equilibrio entre ambas facetas y algunas más reside el éxito de otro buen disco de Los Deltonos. En la lírica Hendrik sigue tan atinado como siempre. Bien es cierto que en este disco hay dos o tres temas más ligeros, cachondos sin mucha doblez (Más cencerro o Caracartón) pero sigue con su pequeña narrativa ácida y mordaz en temas tan redondos como Tiempos mejores o Al final de la escapada (mis favoritas) y en la tradicional tonadilla anticlerical: Sanmartín.
El sonido del álbum es otro de los puntos fuertes. Me encanta esa contundencia cortante de gemas como Colisión, Magia o Impostor. En todos ellos me gusta mucho la labor del batería Javi Arias, esa pegada seca, una batería de verdad a la que se suma la perfecta compenetración a las guitarras de Fernando Macaya y Hendrik Röver y el bajo de Pablo Z. Colisión es el tema perfecto para entender la sinergia que se produce entre estos cuatros tipos. Una de las canciones más largas de su carrera a la que me costó pillar el punto y que hoy en día es una de mis favoritas. ¡Larga vida a Los Deltonos!
Qué felices éramos cuando vivíamos al sol
Antes de que el cáncer le cogiera gusto a devorarnos
Qué felices éramos con sólo respirar
Antes de que el aire se empeñara en ahogarnos
Se oyen rumores
Los tiempos mejores no van a volver
No ayuda que llores
Disfruta las flores que quedan de ayer
Pequeños errores
Que se hacen montañas para luego caer en silencio...
Qué felices éramos mojándonos los pies
Antes de que el agua y su poder nos arrastrara
Qué felices éramos en nuestra ingenuidad
creyendo que el tiempo era nuestro y no pasaba
Qué felices éramos (y) qué lejos queda ya
Cuando no necesitaba recordarte mis poderes
Qué felices éramos parece un siglo atrás
Cuando éramos nosotros los dueños de las redes
Te tengo (y) lo sabes
Se queman tus naves enfrente de mí
Se hunden a pares
En aguas revueltas que no dejarán de subir
Rumores
Los tiempos menores se van a quedar
Como recuerdo de nuestra pasividad
Antes de que el cáncer le cogiera gusto a devorarnos
Qué felices éramos con sólo respirar
Antes de que el aire se empeñara en ahogarnos
Se oyen rumores
Los tiempos mejores no van a volver
No ayuda que llores
Disfruta las flores que quedan de ayer
Pequeños errores
Que se hacen montañas para luego caer en silencio...
Qué felices éramos mojándonos los pies
Antes de que el agua y su poder nos arrastrara
Qué felices éramos en nuestra ingenuidad
creyendo que el tiempo era nuestro y no pasaba
Qué felices éramos (y) qué lejos queda ya
Cuando no necesitaba recordarte mis poderes
Qué felices éramos parece un siglo atrás
Cuando éramos nosotros los dueños de las redes
Te tengo (y) lo sabes
Se queman tus naves enfrente de mí
Se hunden a pares
En aguas revueltas que no dejarán de subir
Rumores
Los tiempos menores se van a quedar
Como recuerdo de nuestra pasividad
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