Cincuenta y tres años se cumplen hoy de la edición del debut discográfico de Bruce Springsteen & E Street Band. Señalado por un sector de la prensa como el nuevo Dylan, etiqueta que les fue cayendo a unos cuantos en años posteriores, la carrera de Springsteen fue por otros derroteros y estuvo siempre, especialmente en sus dos primeros discos, influida por el bendito soul, veta ineludible y contagiosamente entusiasta en su música. Aquí tenemos varias maravillosas canciones deudoras de este estilo. Temas que se han hecho fuerte en su repertorio y que afortunadamente suelen encontrar hueco a menudo; como la eterna Spirit In The Night. Menos prodigas pero igual de contundentes y buenas son Lost In The Flood e It´s Hard To Be a Saint In The City, ambas con apabullantes interpretaciones en el directo del Hammersmith Odeon del 75. Póntelas ahora mismo y gozarás.
Si el comienzo de tu carrera son dos canciones tan condenadamente buenas e icónicas como Blinded By The Light y Growin´Up yo digo un Si más grande que el Cañon del Colorado. La primera provista de un contagioso y serpenteante ritmo de guitarra sazonado con la sugerente presencia del saxo de Clarence Clemmons. Atención a las líneas de bajo del siempre elegante Garry Tallent en perfecta comunión con la juguetona batería de Vini Lopez. En la segunda el piano de David Sancious es una presencia fundamental y guía al tema a la excelencia secundado por esas dos guitarras acústicas y la base rítmica de nuevo prodigiosa de Lopez y Tallent.
Columbia fichó a Springsteen como cantautor folk, y aunque en la carrera de Bruce esa veta es importante y también proporcionaría alegrías en el futuro, su fuerza, su distinción es con la E Street Band bordando rock´n roll clásico de toda la vida y dejándose llevar a menudo por la inequívoca influencia soul.Nunca me gustó Mary Queen Of Arkansas, sigue sin hacerlo. No voy a entran en detalles. Saltamos a una mucho más excitante Does This Bus Stop at 82nd Street? que tuve la fortuna de escuchar en su mítico concierto en San Mamés el 26 de julio de 2009. Toma esa. De nuevo el piano de Sancious marca el inicio y la interpretación vocal de Springsteen está entre mis favoritas de su longeva carrera, igualito que con la siguiente una épica y absolutamente desbordante de emoción, Lost In The Flood. Bebo los vientos por el piano de Sancious y esa parte final con un órgano de iglesia a partir del minuto 3 y 31 segundos. Belleza.
The Angel es Junto a Mary Queen Of Arkansas el punto flaco de este magnífico debut. La prefiero a la anterior pero es totalmente prescindible. El asunto se recupera primero con la estimable For You, una canción que ha ganado con el paso de los años y que no me hubiese importado escuchar en directo, tiene algo especial que sólo aprecié con el tiempo. El cierre del álbum es legendario. Tanto Spirit In The Night como It´s Hard To Be A Saint In The City son canciones sublimes que están sin duda entre mis favoritas de su amplio repertorio. La primera es la quintaesencia de la influencia soul en el universo de Springsteen. Una canción que puedo escuchar en bucle, que cuenta con una letra muy chula y ese espíritu de comunidad con los coros de Clarence Clemmons y las palmas de Clemmons y Vini Lopez. Por supuesto las partes de saxo de Clarence elevan al cielo la canción. En vena.
El cierre con It´s Hard To Be a Saint In The City es sublime y en cierto sentido anticipa la excelencia que Springsteen alcanzaría con su segundo disco (The Wild, The Innocent & The E Street Shuffle) apenas diez meses después. El tema es un torbellino sonoro irresistible que arranca con una mágica parte de piano a cargo de Sancious cometiendo jugosas fechorías blues a la que el resto de la banda se suma en contagioso júbilo. Alucino otra vez con la batería de Vini Lopez, de un estilo muy diferente al de Max Weinberg pero igual de excitante.Otra excelsa toma vocal de Springsteen. Un debut más que prometedor, que en apenas unos meses sería pulverizado por un segundo disco asombroso. Salud!
Yesterday, while Unax watched Bruce Springsteen and the E Street Band's Madison Square Garden concert for the umpteenth time during the reunion with the band, he told me how perfect the Backstreets intro was. His passion for Springsteen's music and his band, far from diminishing, grows daily. In fact, it is unstoppable. Just like his passion for playing basketball. Just today, one of the parents who has known him since he was little, told me something I've heard many times before: your son's eyes light up when he plays. It's pure passion. The same every time when he listen to Bruce Springsteen & E Street Band, The Beatles , James Morrison o Al Green.
The first time we saw Springsteen & E the E Street Band together was on April 30, 2023, in Barcelona. The opening couldn't have been better. My Love Will Not Let You Down is one of my favorite setlist openers. Without a doubt. That day we cried, jumped, and laughed to the incandescent rhythms of the E Street Band and Springsteen. We did it again the following year and were rewarded with a luxurious twist: Racing in the Street was a sublime moment. And we always, always, go crazy with Spirit in the Night and Tenth Avenue Freeze-Out. It's impossible to point out all the brilliant, exhilarating moments that happens at a Bruce Springsteen & E Street Band concert. We continue to enjoy his contagious passion for what he loves. Today marks his eighteenth birthday.
Mi historia con Bruce Springsteen & E Street Band en directo llega a su fin. Le he podido ver en ocho ocasiones y se me antojan pocas, muy pocas. Y desde luego tenía que haber empezado antes, mucho antes pero que me quiten lo cantado y bailado. He disfrutado de lo lindo con la energía y la forma de interpretar de este hombre y su banda. Apoteósico el show que vi el 26 de julio de 2009 en San Mamés con un setlist apabullante, difícilmente superable. Tal fue la voladura de cabeza, que unos días después fui a Valladolid y la volví a gozar de lo lindo con once cambios en el repertorio. Tuvieron que pasar muchos años para las siguientes ocasiones pero han sido muy especiales porque las he disfrutado con Unax al que la música de Springsteen le flipa más de lo que pueda escribir con palabras. Las tres veces en Barcelona acompañados por Amaia, Elena y Grushecky fueron muy chulas, especialmente la del 22 de junio de 2024. Escuchar ese día en directo Atlantic City, Reason to Believe, Spirit in the Night, Backstreets o una descomunal Racing in The Street me dejo un regusto exultante. Y ahora voy con lo sucedido en Donosti, con luces y sombras... Pero muchas más luces, más bien rayos y centellas.
21/06/2025
El sábado Unax y el menda nos plantamos en las primeras filas para disfrutar de nuevo. Hacía una temperatura ideal para estar ahí apretaditos. Unas finas gotas de lluvia nos vinieron de perlas para cuando vinieron las apreturas. El concierto comenzó puntual a las 21:00 y Springsteen empezó con No Surrender. No le escuché bien de voz ni en la primera ni en las dos siguientes My Love Will Not Let You Down, Land Of Hope and Dreams... Es algo que a veces sucede hasta que se calienta la voz pero cuando se tienen 75 tacos surgen las dudas. Afortunadamente Springsteen tomó cierto respiro con las siguientes Death To My Hometown y Lonesome Day y Rainmaker que se prestan a apoyarse más en los coros.
A partir de ahí el asunto mejoró sensiblemente y el sexteto siguiente fue lo que más me gustó de la noche, especialmente las chispeantes y desgarradoras Youngstown, Murder Incorporated y las eternas The Promise Land y Hungry Heart donde se da un buen baño de masas por las primeras filas. Sin olvidar que tanto Darkness of The Edge of Town como The River fueron también muy entrañables. Long Walk Home mantuvo buen nivel pero a partir de ahí el concierto dio un bajonazo con las cinco siguientes. De todas las veces que le he visto es algo que no me había sucedido antes.
Afortunadamente Badlands vino al rescate y me enganché otra vez para ya si disfrutar con el encore final porque no importa las veces que haya escuchado Born To Run y Tenth Avenue Freeze-Out, se que cuando llega Born in the USA es buen momento para ir a orinar y hasta alturas de la vida disfruto y mucho con Bobby Jean, Dancing In The Dark (y mira que despotriqué en su día, ja ja) y Twist & Shout. De hecho esta última me hubies parecido un final perfecto pero dado el leit motiv político que tiene esta mini gira pues ahora termina con la cover de Dylan Chimes Of Freedom.
En definitiva otro buen concierto de Springsteen y su banda, con momentos de flaqueza (que te puedes esperar), otros muy brillantes y un conjunto en general bueno. Creo que de las que le había visto hasta ese momento fue la que menos me gustó. Aún así tenía esperanzas, aunque no muchas para ser sincero, de que el asunto mejorase el martes. Mi relación con la música de este tipo y su banda es tan especial que quería un broche oro, algo más grandioso, mejor que lo del sábado y de forma inesperada lo obtuve el martes.
24/06/2025
Ayer fue una jornada de esas inolvidables. Por muchos motivos. Era la primera vez y seguro que la última que íbamos toda la familia a ver a Springsteen ya que finalmente Unax convenció a Maialen y Su ya venía dispuesta a pasárselo pipa. Nos pusimos en la parte de atrás de la pista delantera, buena visibilidad y sorteamos lo mejor que pudimos el calor. Pena que causaba baja Little Steven. El concierto empezó con diez minutos sobre la hora prevista y en esta ocasión Springsteen atacó Lonesome Day. Mejor elección para empezar que No Surrender, no porque me guste más, que ni de coña pero creo que le viene mejor. Y desde el principio me pareció que estaba más cómodo. Prove It all Night no hizo sino corroborar mi impresión y encima este tema debutaba en este tramo de gira. Le volví ver sufrir con la voz en Land and Hope and Dreams que creo que de las que más le cuesta junto a No Surrender.
Mi tramo favorito encabezado por Atlantic City que no había sonado el sábado y que jamás me canso de escuchar. Además creo que le va perfecta a su voz y me emociona mucho esa parte final con todas las coros secundando a Bruce. La otra novedad fue My Hometown que también me chifla y que le va perfecta a su estado vocal. Como siempre Promise Land y Hungry Heart son más que bien recibidas, para mi deberían ser fijas siempre. Tanto en Youngstown como en Murder Incorporated la guitarra de Nils Logfren, excelso las dos noches, echa chispas. Estaba tan flipado en esos temas que tarde un rato en darme cuenta de que el cielo se estaba poniendo muy chungo con rayos y relámpagos triunfando ya con Long Walk Home. Nada más empezar House of a Thousand Guitars Unax recomendó sabiamente a Su y Maialen que era el momento de ir al baño. Se salvaron por poco de la que cayó a continuación ya que al poco de empezar Springsteen anunciaba que lo iban a dejar un rato...
Salimos despavoridos hacia los baños y allí permanecimos refugiados. Con la que caía di por hecho que se suspendería. Al de media hora paró de llover y en el pasillo de acceso a la grada oigo los primeros acordes de Growin´Up. Escopetado a pista otra vez. Una interpretación sentida, curiosa y totalmente inesperada. Le siguió My Love Will Not Let You Down. Perfecto. Mucho más todavía cuando al amigo le dio por deleitarnos con Darlington County y Working on the Highway en unas interpretaciones deliciosamente rabiosas, imperfectas y caóticas. Rock´n roll. Y cuando nos tuvo a sus pies se descolgó con una seductora y maravillosa I´m on Fire... Y sinceramente creo todo este setlist diferente dudo mucho que estuviese previsto... Fue un plus acertado a más no poder. Hoy en día a Springsteen no le pido que aborde temas mucho más complicados y que adoro como Incident on 57th Street, Rosalita o Jungeland. Se que no las va a tocar y me parece muy inteligente estando en un estadio darle cancha a su disco más popular repleto de grandes canciones: Born in The USA.
Mi grado de excitación desde que se reanudo el concierto fue en aumento y terminé dándolo todo. El estado de ánimo es fundamental y justo cuando era mi cumpleaños sonó Born To Run y de ahí al final, al igual que el sábado, lo pase pipa (con la inclusión de Glory Days), disfrutando más que nunca de la presentación y desarrollo de Tenth Avenue Freeze-Out y bailando de lo lindo con Twist & Shout especialmente con el intervalo de percusiones latinas que me chifla. Incluso el final con la versión de Chimes Of Freedom de Dylan me supo diferente. Si este va a ser el último concierto por estos lares de este tipo y su banda, perfecto.
Hace tiempo que tenía pensado inaugurar una nueva sección en la que dar rienda suelta a mi obsesiva pasión por el soul, un género musical en el que no me canso en indagar, viajando por autopistas funkys, baladas a la luz de las velas repletas de falsetes, dejándome llevar por los irresistibles juegos de llamada-respuesta vocal entre el solista y los coristas... Deep Soul, Northern Soul, Memphis Soul, Stax, Detroit Soul con la Motown, sonido Philly, incluso la psicodelia... En fin un mundo en el que perderse. La intención de esta sección es glosar la influencia que ha ejercido dicho estilo en algunos de mis rockeros favoritos. La mayoría de ellos blanquitos. Iba a empezar con The Rolling Stones pero dado que estoy celebrando el cumpleaños de Springsteen en plan gitano (puede durar una semana, dos o más, ya veremos) y como voy cuesta abajo empiezo con el de New Jersey. Mucho donde rascar.
La influencia de la música negra y sobre todo del soul en la carrera de Bruce Springsteen & E Street Band es palpable desde el primer disco. Tal vez en los dos primeros y en sus múltiples caras b sea donde más se nota su presencia. Pero antes de entrar en materia musical fijémonos en el escenario, ahí los referentes más claros de Springsteen son dos pioneros del soul con un talento descomunal: Jackie Wilson y James Brown. Muchos trucos escénicos y comportamiento sobre las tablas son herederos directos de esos iconos. Como todo artista hábil, Springsteen sabe apropiarse de lo mejor de cada uno para crear su propio estilo. Incluso podríamos nombrar a Wilson Pickett a The Driffters o Four Tops como claros referentes tanto musical como escénicamente.
Hace unos años le preguntaron a Springsteen qué ocho canciones escogería en caso de tener que escucharlas en bucle en una isla desierta. Tres son imbatibles pildorazos soul. De esos que no me canso de escuchar jamás. Baby I Need Your Loving de Four Tops (que reina en una escena de A Bronx Tale); Out Of Sight de James Brown y la inmortal What´s Going on de Marvin Gaye. A muerte con las tres. Diferentes estilos dentro de un mismo género. De la pasión por este estilo de música nacen algunas de las piezas más codiciadas en el amplio catalogo springsteniano.
¿Cuál es la marca soul más evidente en la música de Springsteen? Hay varias influencias claras en la utilización de los coros, integradores participativos, en plan comunidad que tienen lugar en numerosas canciones. Se trata de una forma arrebatadoramente atractiva de hacer partícipe al oyente. Como en The Guetto de Donny Hathaway. Otro elemento fundamental en todos los temas con la veta soul muy presente es el saxo de Clarence Clemons que en muchas ocasiones es el verdadero protagonista de la canción en cuestión a menudo en especial sintonía con el piano de Roy Bittan. A continuación unos cuantos ejemplos.
El debut de Springsteen tiene una de las canciones con más soul de su discografía, la incandescente Spirit In The Night que ya en estudio es un cañón pero que en directo se propulsa hasta el infinito y más allá. El juego llamada respuesta alcanza su esplendor cuando canta el estribillo. Fundamentales los coros. La introducción del tema en directo es antológica. Una de mis actuaciones favoritas es la del Hammersmith de Londres en 1975. Todo encaja ahí. Del primer álbum también podemos rescatar la inicial Blinded By The Light que podría tener más que ver con el folk blues, con esa forma única e intransferible en la que Bill Withers hacía canciones por ejemplo. En ambos temas es fundamental el saxo de Clarence Clemons sujeto vital en sonido de la E Street Band.
Si hay un álbum que rezuma soul por los cuatro costados, que está más influido que ningún otro en la carrera de Springsteen por esta bendita música ese no es otro que The Wild, The Innocent and the E Street Shuffle. Desde la apertura con The E Street Shuffle, deudora The Monkey Time compuesta por Curtis Mayfield, el soul se incrusta en todos los cortes del disco en mayor o menor medida. En esta las guitarras funkys, esa batería antológica a cargo de Mad Dog Vini Lopez, los entusiastas coros... Es un auténtico torbellino de canción. Contagiosa a más no poder. En Kitty´s Back a la influencia soul se une de forma esplendorosa a elementos jazzy. Aquí la sección de viento es apabullante y a partir del minuto 5 los coros le dan ese inequívoco regusto soul. No puedes concebir el tema sin esos coros, le dan el toque definitivo.
La cara B de este álbum es sencillamente genial. Ahí esta lo mejor de Springsteen y la E Street Band. Escuchar seguidas Incident on 57th Street, Rosalita (Come Out Tonight) y New York City Serenadeapabulla. Centrándome en los elementos soul los escucho claramente en el inicio de Incident on 57th Streety de forma gloriosa a partir de minuto 4:50, esa forma de cantar, esos coros. Evidentemente no es una canción típicamente soul en el sentido estricto como tampoco lo es Rosalita (Come Out Tonight)pero ambas se enriquecen con elementos de esa música que le dan un aura especial. Por ejemplo en Rosalitaa partir del minuto 4:54 hay un pequeño tramo de coros que cambian la canción por completo.
Lo tremendo de este álbum es que si a Springsteen le hubiese dado por incluir todas las canciones que se dejó fuera y luego conocimos en el Tracks el resultado hubiese sido igual de brillante. La presencia soul se palpa en canciones tan redondas como Seaside Bar Song, Linda Let Me Be The One o The Fever. Podrían ser canciones de los años 50 0 60 cantadas por cualquiera de los iconos del género que reinaban en esa época. Mención especial para Thundercrack, a ver quién se puede resistir a esa forma de empezar una canción a capella, para ir dejando paso a la pura elegancia del hammond e ir sumando instrumentos en perfecta armonía para configurar una canción que te arrastra irremisiblemente a la euforia. Hay detalles que siempre me han vuelto loco en este tema. Detengámonos en el minuto 2:27... Pero qué coros son esos.... ¡Qué puta locura es esta! Espera que otra vez en el minuto 3:30 te la vuelven a liar los coros con el bendito subrayado del saxo de Clemons para que luego venga en el 3:37 Springsteen a rociarte con uno de los mejores solos de guitarra de su carrera... Evidentemente esta canción necesita un post entero que me estoy volviendo tarumba.
Si alguien ha llegado hasta aquí le deseo suerte. Ja. The Fever es otra pieza codiciada en el repertorio de este hombre y contiene a nivel vocal una de mis interpretaciones favoritas de Springsteen. Sin alardes, simplemente cantándote a ti de la forma más sugerente posible. De nuevo los coros son vitales. Siempre lo son. Cualquier canción de Aretha Franklin (que por supuesto ella podría hacer sola con el piano) adquiere dimensión estelar con los coros de sus hermanas. En The Fever la réplica vocal a Springsteen se la dan Tallent y Federici y el momento top es con la aparición de la voz de barítono de Clemmons que escuchamos por primera vez en el minuto 2.20. Afortunadamente todavía en la actualidad Springsteen y E Street Band aún ofreciendo un concierto eminentemente rockero deslizan su veta soul en canciones como Spirit in The Night o Tenth Avenue Freeze-Out cuya interpretación en directo en el Madison Square Garden durante la gira de reunión de 1999 es una de mis favoritas de la historia de su míticos directos. Y hasta aquí he llegado que estoy cansado, copón.
Setenta y cinco años cumple hoy Bruce Springsteen. Hace unas semanas Little Steven decía que no tenían pensado retirarse, que de hecho ahora son más grandes que nunca en Europa. Días después, Springsteen afirmaba que miraba para atrás y se sentía orgulloso de su carrera y con fuerzas para seguir tocando en directo. Y yo que lo celebro. Por todo lo alto además. El cosquilleo de seguir viéndole en directo continúa ahí y compartir esa sensación con Unax es tremendo. El chaval tiene una pasión desmedida por la obra del de New Jersey y sigue descubriendo joyas continuamente. Cuando le regalamos Tracks en Navidades flipó a colores. Y ahí sigue cada dos por tres sacando canciones con la guitarra.
Hace muchos años Popular 1 edito uno de sus especiales sobre Bruce que titulo Conocerle es amarle. Y me parece una elección excelente. Mejor imposible porque sumergirse en la carrera de este tipo es fuente inagotable de disfrute y diversión. Un catalogo antológico de canciones y una auténtica locura descubrir joyas que no tenía publicadas. Siempre se habla de la posibilidad de que edite un Tracks 2 y no sé a qué espera. Mientras, a seguir disfrutando de su música y esperar que el año vuelva por estos lares. Debería haber una gira de Springsteen por aquí cada verano. Los conciertos de este año en Barcelona fueron otro espléndido regalo, noches mágicas que no olvidas jamás.
Cuando tras casi tres horas de concierto durante Twist And ShoutBruce Springsteen hace la pantomima esa de preguntar a Little Steven si se quiere ir a casa yluego a Max Weinberg que le responden que no, que nada de eso, que la noche es joven, lo cierto que el que no tiene ni pizca de ganas de pirarse es el menda. Me podría quedar fácil otra hora. No tengo la menor duda. El cabrito te deja con ganas de más. ¿Cómo es posible tras más de ciento ochenta minutos de rock´n roll descargado sin dar tregua? No lo sé pero es una bendita sensación que me acompaña siempre que veo a este tipo y su magnífica banda en directo. Este año he tenido la suerte de asistir a sus dos conciertos de Barcelona acompañado por Unax, entusiasta sin límites de la música de Springsteen y por Grushekcy, Elena y Amaia espectaculares anfitriones sin que nada esto hubiese sido posible. Eternamente agradecido. Lo que pueda escribir aquí se va a quedar corto.
Jueves 20 de junio
El primer concierto de Springsteen en la capital Condal venía precedido de los tres de Madrid en los que Bruce había vuelto a su sana costumbre de variar considerablemente el setlist, asunto éste de vital importancia para una gira que se presume tiene que ser la última. Springsteen apareció en el escenario del Olimpic el jueves con quince minutos de retraso respecto a la hora prevista. Le percibí más suelto en My Love will not let you down que en la apertura con Lonesome Day. O tal vez sea que me chifla mucho más la primera que la segunda. Cover Me fue la tercera y sonó festiva y desinhibida como todas las canciones del álbum Born in The USA que sonaron los dos días en Barna. Y es que creo que en parte Springsteen ha decidido celebrar los cuarenta años de su disco más vendido en el mejor escenario para esos menesteres: un estadio. El primer día también hicieron acto de presencia Born in the U.S.A (la tengo cruzada, lo reconozco) y Dancing in the Dark que son fijas, más dos sorpresas fantásticas: My Hometown y I´m on fire, perfectamente interpretadas a nivel vocal por Bruce. Emocionante es poco. Creo que ambas fueron momentos top en el conjunto de los dos días.
No le van a la zaga Darkness of The Edge Of Town, maravillosa de principio a fin, con un Springsteen llevándose a su terreno la parte vocal, incluso con una parte recitada y finalizando el tema con fuerza, desgañitándose. Apabullante. Desde el mítico concierto en San Mames en 2009 no escuchaba en directo Hungry Heart y no me canso de ella. Para mi es una de las que no debería faltar jamás al igual que Promise Land, esta la puedo escuchar en bucle y en directo los dos días lo flipé. En vena. Esa parte de saxo a cargo de Jake Clemmons seguida de la armónica de Springsteen en perfecta complicidad... The River también cayó los dos días, favorita de Unax que la disfrutó de lo lindo en ambas ocasiones. De nuevo muy bien Springsteen con la voz perfecta en estos medios tiempos. La canción en la que más sufrió ambos días, especialmente el primero fue Ghosts con un par de estrofas en las que se nota claramente que no llega.
De las canciones que afortunadamente siempre caen hay algunas que nunca me canso de escuchar: Badlands, Backstreets, Thunder Road y este año añado Because The Night que aunque nunca ha sido de mis favoritas la incluyo porque lo que hace ahí Nils Lofgren es efectivo y espectacular a más no poder. El bloque de los bises apenas varía en esta gira y afortunadamente una de las que nunca falta es Tenth Avenue Freeze-Out. Me encantaría que la alargase más, mucho más. El jueves la sorpresa en este encore final fue que tras Twist And Shout se lanzaron con la siempre efectiva y celebrada Rockin´All Over The World. Perfecto colofón fiestero a la que le sigue la emotiva interpretación de I´ll See You in My Dreams.
Sábado 22 de junio
Se suele comentar que el segundo concierto de Springsteen en una misma ciudad suele ser mejor que el primero. Lo cierto es que Unax y yo estábamos más excitados que el jueves. Esperábamos sorpresas. Bueno Unax más bien milagros: Frankie, Thundercrack, So Young and in love, Jungeland, Rosalita... Quieto parado, muchacho. No flipes. Ja, ja. Ninguna de esas pero otras que nunca había escuchado y que tenía muchas ganas: Atlantic City, favorita de toda la vida.Muy bien en un continuo in crescendo y con todos los matices del mundo. Y de nuevo la interpretación vocal de Springsteen excelsa.
Antes de ese tema de Nebraska, concretamente la cuarta y la quinta de la noche, prácticamente seguidas sin respiro, Darlington County y Working on the highway. Me encantó la forma de abordarlas. En la primera me recordó al John Fogerty que vi en Ávila, a todo trapo, con una actitud casi punkarra, como diciendo tengo más de setenta pero ahí tienes esto, báilalo. Y en Working on the highway moviendo las caderas al machacón e irresistible ritmo de esa tonada. Ojo que no estoy escribiendo que fueran interpretaciones perfectas pero fueron auténticas, reales, in your face, derrochando actitud y carisma por los cuatro costados. Al igual que Seeds el jueves. (Sabía que esta crónica iba a ser un caos).
En el polo opuesto del rock´n roll grasiento y maravillosamente imperfecto de las antes mencionadas el sábado nos regaló Racing In the Street una joya con excelsos momentos al piano a cargo de Roy Bittan perfectamente secundado al órgano por Charlie Giordano. Mi momento mágico de la noche. Nos mirábamos Unax y yo alucinados. Que belleza de canción. Sin olvidarme de lo acontecido antes, joder porque en la tacada Atlantic City, Reason To Believe, Promise Land y Spirit in the Night levitaba. Cuando escuché los primeros acordes de Reason To Believepensé en que iba a hacer una versión. No la reconocí hasta que comenzó a cantarla. Y el desarrollo del tema fue una maravilla. Una de esas canciones en las que te percatas de lo lindo de lo buenos que son estos músicos. Los momentos de Springsteen soplando desatado la armónica mientras Nils Lofgren y Little Steven le cubrían con esas guitarras blues fueron una delicia. No menos que esa forma tan irresistible de comenzar Spirit In The Night dando rienda a su vena soul con la que conecto a las mil maravillas. Benditos esos coros gospel de las coristas.
A partir de ahí el bloque final fue igual que el del jueves salvo Glory Days en lugar de Rockin´All Over The World. Pero antes de finalizar esta cochambrosa crónica mención especial para la E Street Band hoy en día mucho más amplia en número que la original. Veo a los veteranos en un inusitado estado de forma. Se me agotarían los calificativos con Max Weinberg, qué forma de empujar a la banda hasta el infinito y más allá, Nils Lofgren con ese estilo tan peculiar, brillando con la guitarra y sumándole a eso una mayor participación en escena, a la derecha un siempre tímido Garry Tallent pero vaya musico, varias veces Unax me apuntó, aita fíjate en el bajo, chúpate esa colega....Confieso que me había fijado, lo juro, la primera noche durante Cover Me...De Roy Bittan qué contar, fino estilista y lo de Racing In The Street el sábado me dejo volando. Un apunte final. No fue una vez, ni dos, sino varias que Unax guitarrista en ciernes me señalo las veces que Springsteen había cambiado la forma de hacer el solo de por ejemplo Badlands o Backstreets; comentarios tipo, mira lo hace en esa parte del mástil porque.... Jamás desvelaré esos entresijos... Top Secret.
Una de las conversaciones musicales más chocantes y cachondas que he tenido en mi vida fue con un colega del Instituto que me pasó casi toda la discografía en cd de Queen. El tipo era un fan total y solíamos hablar mucho de Freddie and cia y de música en general. Resulta que el colega odiaba el saxo. Así sin más. Sin ni una mínima posibilidad de que cambiase de opinión el jodido. Y eso hacía la conversación más interesante si cabe ja ja. Por supuesto yo le contradecía una y otra vez pero era como chocar contra un jodido muro. Anothe One Bite The Dust.
En fin mi aprecio por aquel sujeto sigue vigente y que me dejase todos esos discos de Queen no tiene precio. Todavía los conservo grabados y con las caratulas fotocopiadas. Ya ha prescrito. Luego me compré algunos originales. Pero en fin en cuanto al saxo.... Amigos si no puedo decir que es mi instrumento musical favorito cerca andaría. Ahí, ahí con el piano y la guitarra. En realidad todos son importantes, qué hostias. O acaso el bajo y la batería no son el motor que todo lo guía. Bueno, que me desvió del tema. En el siguiente párrafo unas impresiones sobre uno de los mejores saxofonistas del rock´n roll. Un tipo por el que siento ferviente admiración.
Hace un par de días hubiese cumplido ochenta y dos tacos el gran Clarence Clemons. Componente imprescindible e insustituible de la E Street Band, The Big Man era un portento al saxo; elegante, versátil, pieza indispensable en el escenario junto a su compañero Bruce Springsteen con el que tenía un entendimiento atómico. La sinergia de estos dos colosos encima de las tablas era digna de mención, sencillamente te atrapaban de una forma irresistible, tus ojos no podían dejar de mirar ahí arriba mientras tus oídos se deleitaban con solos de lo más variopintos y siempre en beneficio de la canción. El repertorio de Springsteen está salpicado de gloriosos momentos al saxo a cargo de Clarence Clemons, tal vez el más arrebatador e icónico sea el solo de Jungleland y seguro que es así y esta muy alto en mi top particular pero permítanme que esta pequeña selección la encabece la excelsa interpretación de Spirit In The Night en el Hammersmith Odeon en 1975. Pelos como escarpias...
Los grandes conciertos son esos que dejan un poso que va mucho más allá de la última canción del show. Se te incrustan de una manera que no hay forma de salir de ese estado de excitación. Afortunadamente es algo que me ha sucedido a menudo. Termina el bolo en cuestión y en los días siguientes la avalancha de sensaciones es tremenda. En mi caso vuelvo a recuperar discos que no tenía tan escuchados del artista en cuestión, leo todo lo que pillo sobre el asunto (también las críticas, las constructivas y argumentadas e incluso las que no tienen ni pies ni cabeza y hacen hincapié en asuntos que nada tienen que ver con la música) y visiono una y otra vez todo lo que encuentro en el tubo sobre el concierto. Pueden pasar unos cuantos días hasta que aterrizo. Me ha sucedido en infinidad de ocasiones con muchos músicos y bandas y por supuesto en lo más alto del podio esta Bruce Springsteen & E Street Band.
Los conciertos de Springsteen tienen un componente muy especial, diferente y peculiar. Me imagino que este aspecto viene dado en buena parte por la sana costumbre de Bruce de variar el setlist de forma considerable. Así ha sido durante toda su carrera y aunque esta gira es la excepción estando basada en un repertorio más inamovible todavía es capaz de ofrecer alguna sorpresa. Y veremos como evoluciona la gira. En cualquier caso lo anteriormente señalado posibilita que a las personas que les gusta su música, a los que van más allá de los greatest hits y bucean en su discografía les resulte sumamente excitante acudir a cuantos más conciertos mejor por la sencilla razón de que puedes disfrutar de un repertorio variado, rico en sorpresas que puede hacer que el concierto adquiera un aura mítica. Yo lo experimenté cuando le vi en San Mamés el 26 de julio de 2009 con un setlist atómico y apenas cinco días después el 1 de agosto en el Estadio Zorrilla de Valladolid cambió más de una decena de canciones. Y en ocasiones ha variado más de la mitad del setlist.
Así que encontrarse en las primeras filas con devotos de su música y del rock´n roll en general que han ido a muchos conciertos de Springsteen es lo más habitual. El otro día en Barna charlé con un redactor de Ruta 66 con el que coincidía en gustos (además de Springsteen, hablamos de Tom Petty &Heartbreakers, Buddy Miller o Jesse Malin) que le había visto 49 veces. Un amigo suyo más de cien. Cuando fui al baño hablando con otro sujeto me dijo que era su decimoquinta vez. Elena y Grushecky, veintisiete y veintiséis, respectivamente. Y no sólo no me parece una locura sino que siento envidia... Así que si alguien me dice que le ha visto yo que sé cuarenta y siete veces... Le puedo contestar tan pancho que pocas me parecen. Salpico este post con unas cuantas canciones que me encantaría escuchar en uno de sus conciertos.
Confieso que no me había planteado acudir a los conciertos de Bruce Springsteen & E Street Band en Barcelona cuando salieron las entradas hace no sé cuantos meses. Mi lado cenizo ganaba por goleada. Esa voz interior que me decía que era mejor quedarse con el recuerdo de su apoteósicos conciertos en Bilbao y Valladolid en 2009. Al fin y al cabo, pensaba, Springsteen tiene 73 tacos y es imposible que pueda mantener esa energía en directo. Pero todo cambió cuando el amigo Grushecky me comentó por WhatsApp allá por febrero que había la posibilidad de que tuviese dos entradas para uno de los conciertos de Bruce Springsteen & E Street Band en Barcelona. Me subrayo que lo hacía por Unax. Resulta que a mi hijo adolescente le apasiona la música de Bruce Springsteen hasta límites insospechados. Le nombra como su favorito al lado de los Beatles. Palabras mayores. De modo que le dije que si podía conseguir esas entradas sería un puntazo para Unax. Lo que no me podía ni imaginar es que yo la iba a gozar tanto. Ha sido un regalo para los dos gracias a la tremenda generosidad de Andoni, Elena y Amaia. No tengo palabras para agradecerles su hospitalidad.
Tengo claro que si voy a un concierto de Bruce Springsteen & E Street Band es para verles en las primeras filas. No concibo verlo en grada. Puede ser que en una circunstancia excepcional si voy con alguien muy especial que no puede desenvolverse en pista si lo haga, pero si puedo a pista, lo tengo claro. Y cuanto más adelante mejor. Pero para hacer eso tienes que estar dispuesto a hacer un larga cola de horas. No me arrepentí de la cola a la solana que tuve que hacer para pillar sitio en San Mames en 2009 y tampoco de la calada monumental que me llevé ayer porque antes del concierto creí ver a Noé haciéndome la peineta. Qué manera de llover. Entre jarreada y jarreada conocimos en las primeras filas a unos cuantos entusiastas de la música de Springsteen & E Street Band. Uno de ellos un promotor de conciertos de Barna y redactor de Ruta 66 que le iba a ver por quincuagésima vez, acompañado de un sueco que le había visto más de cien veces y una familia en la que dos debutaban, el aita iba a por su doceava vez... El redactor de Ruta 66 le dijo a Unax que dado que era su primera vez le envidiaba, qué no se le iba a olvidar el concierto.
Certifico que cuando empezó a sonar My Love Will Not Let You Down se me olvidó que estaba calado hasta los huesos. Lo juro. Era tal la emoción que sentí por escuchar uno de mis temas favoritos de este tipo...Un inicio sorprendente. Uno de los pocos cambios respecto al setlist del viernes. Joder que no llevaba la canción ni un minuto y ya se me asomaba la lagrimilla. Miré a mi lado y Unax estaba igual y así seguimos prácticamente on fire la primera hora del concierto. Abrazándonos, saltando, volviéndonos locos, llorando de la emoción. Qué gozada. Volví a caer rendido ante la gloriosa elección de temas: No Surrender, Ghosts (del más que recomendable Letter To You), sentí escalofríos con la armónica y el saxo en Promise Land, coreé como un poseso el estribillo de Out In The Street... Me encantó el terreno al que llevo Kity´s Back con Springsteen tomándose un respiro, ejerciendo de director musical. Incluso un tema como Mary´s Place que tal vez no sea de mis favoritos sonó a contagiosa celebración de la vida. Cuidado, que antes Trapped (otro de los cambios respecto al viernes) fue un subidón tremendo con todo el estadio más que rendido.
Me pegó un pequeño bajón debido a mi absoluta caladura y decidí que lo más sensato era intentar comprar ropa seca en el puesto de Merchan si no quería acabar muy mal. Camiseta para mi, sudadera para Unax y ya secos vuelta al asunto a disfrutar algo más lejos de The E Street Shuffle. Poco a poco nos acercamos nos reunimos de nuevo con Amaia, Elena y Grushecky y otra recta final apoteósica en la que confieso que a diferencia de hace años hasta la gozo con Dancing in the dark. Pero si tengo que elegir en esa parte final me quedo con Backstreets cuya intro de piano me sigue poniendo los pelos como escarpias, jamás me cansaré de escuchar Thunder Road (aunque curiosamente tuvo al poco de empezar unos segundos de batiburrillo sonoro que enseguida se encauzaron), Bobby Jean en la que Jake Clemons se sale con el saxo (como todo el concierto), la festiva Glory Days y el bonito homenaje a Danny Federici y Clarence Clemons en Tenth Avenue Freeze-Out.
El concierto finalizó con Springsteen interpretando I´ll See You In My Dreams sólo con guitarra acústica y armónica. Es inevitable pensar que esta parece una gira de despedida. Antes de acometer este último tema la banda se ha ido retirando poco a poco y todos merecen el mayor de los reconocimientos. La sección de viento tiene muchos momentos estelares especialmente en Kitty´s Back,E Street Shuffle o Johnny 99, Jake Clemons brilla en todos los solos que realiza sin excepción, sorprende la contundencia y el poderío del que sigue haciendo gala Max Weinberg, puede que Nils Lofgren no haga ya esos giros locos en Because the night pero sigue siendo un guitarrista excelso, Gary Tallent siempre discreto en ese segundo plano me parece un bajista elegante a más no poder, no se concibe a la E Street Band sin la presencia de Little Steven y sin el los subrayados de uno de los mejores pianistas: Roy Bittan. Es lógico pensar que esto se tiene que acabar en algún momento pero juro por todo que Unax y el menda nos habríamos tirado una hora más allí sin ningún género de dudas. Nos faltaban Rosalita, Jungleland, Incident on 57th Street, Cover Me ja ja y muchas más. Pero I´ll See You In My Dreams fue una emocionante despedida. Otro concierto grabado a fuego.
Ayer nada más llegar a casa del laboro, a eso de las 15 horas estaba sonando a todo trapo Jungleland. La tenía puesta Unax que rápidamente vino a hacerme saber que le gustaba mucho esta canción, de hecho que le flipaba. Me corto el rollo. Yo que le iba a hablar de Rosalía, C Tangana y J Balvin, ja ja ja. En fin este chaval no tiene remedio. Le ha enganchado sobremanera The Legendary 1979 No Nukes Concert y adora la versión en directo que viene en dvd al igual que la que pongo hoy aquí perteneciente a la gira de The River. Ya lleva un tiempo obnubilado con Springsteen. Además el domingo vimos en familia Blinded By Light y tanto a Unax como a Maialen les gustó mucho.
Hace unas semanas Unax me confesó que Springsteen le emocionaba de forma especial tanto como los Beatles que son otro de sus favoritos, The Who, Tom Petty, Queen o ese disco que a menudo suena por casa que se titula Demolition 23. Y que la voz que más le impresionaba era la de Al Green llegándome a poner Tired Of Being Alone para saber si de verdad cantaba Al en un trozo de la canción en el que le parecía imposible llegar a ese registro. Concretamente en el 01:26. Y todo esto con catorce años. Que no te digo que me lo mejores, igualámelo.
Hace casi tres lustros trabajé en la sección de música de unos grandes almacenes cuyo nombre no escribiré aquí. Algunas cosas buenas saqué de aquel antro. La amistad con un zumbado que me preguntó por un disco de North Mississippi Allstars e ingente cantidad de material a un precio de risa aprovechando mis ventajas de empleado. Uno de los tesoros que adquirí fue la edición 30 aniversario de Born To Run, el álbum que catapultó al estrellato a Bruce Springsteen junto a su imponente grupo, E Street Band. Aunque en aquellos días me gustaba el amigo Springsteen todavía no estaba en mi olimpo particular más por desconocimiento que por otra cosa.
Me compré este artefacto ante la entusiasta insistencia de mi amigo Rober un metalhead del copón bastante ecléctico que me habló maravillas de esta edición. Tampoco para Rober el de New Jersey era uno de sus favoritos y desconozco si eso cambió. Se que le gusta y tiene abundante material de él lo que garantizo es que en mi casa hay un antes y un después tras mi flamante inversión en esta box set. A partir de aquella compra y posterior visionado y degustado del documental y sobre todo del concierto de Hammersmith Odeon de 1975 sufrí una revelación, una puta epifanía de dimensiones bíblicas que alcanzó su punto culminante cuando tuve la fortuna de presenciar el concierto que Bruce Springsteen y E Street Band ofrecieron en San Mames el 29 de julio de 2009.
La excelente reputación de Bruce Springsteen en directo arranca prácticamente desde el comienzo de su carrera cuando actuaba en pequeños locales y les tenían que echar del antro en cuestión porque este tipo y sus compinches no veían fin a la noche. Y afortunadamente puedo escribir que ese impulso vital es una bendita constante en su carrera acompañada por la sana costumbre de variar el setlist de arriba a abajo. Nada de tocar siempre las mismas canciones en el mismo puto orden. Todo ello aderezado con una puesta en escena imbatible, sin alardes pero derrochando autenticidad. Miren las pintas que se gastan en el concierto de 1975 en el Hammersmith Odeon. Les adoro. Que me den una puta máquina del tiempo que quiero viajar allí en este preciso instante. Puta magia nocturna.
Me acuerdo del día que vi este concierto. Era una lluviosa tarde de domingo de noviembre de 2005. Su y y yo nos calzamos el documental Wings For Wheels: The Making Of Born To Run (muy recomendable) y lo rematamos con el bonus dvd en directo que venía que recoge la actuación de Bruce Springsteen & E Street Band en el Hammersmith Odeon. Indescriptible la sensación de triunfo absoluto, de alegría extrema cuando estaba viendo esto a oscuras en mi salón en aquella tele de mierda... ¡Joder! Recuerdo que el concierto estaba grabado desde dentro del escenario sin imágenes del público y con la iluminación propia de cuando estás viendo un show en las primeras filas. Esos momentos en los que estás en una nube dejándote llevar por la música.
Ese concierto además de volarme la puta cabeza me hizo conectar con el Springsteen de los dos primeros discos: Greetings From Asbury Park y The Wild, The Innocent & The E Street Shuffle. Apenas conocía Rosalita y volé alto, muy alto con Spirit In the Night, Lost In The Flood, The E Street Shuffle, 4th Of July, Asbury Park (Sandy) o Kity´s Back.... Todos esos temas con una inequívoca e irresistible conexión soul me volvieron loco y tres lustros después mi pasión por la música de este sujeto aumenta cada año, así a lo loco y sin posibilidad de cura. Así que ahí va esta cochambrosa entrada dedicada al amigo Grushecky que ha tenido la fortuna de presenciar más de cien canciones diferentes en directo de este sujeto y su inigualable banda. A sus pies. Ni se imaginan como le envido.
El pasado miércoles 23 de septiembre Bruce Springsteen cumplió 71 tacos y en apenas un mes habrá nuevo disco de estudio junto a la E Street Band. Mentiría si escribiese que tengo altas expectativas al respecto pero también lo haría si dijese que me importa. Es decir, si me dicen que Springsteen va a grabar un disco doble consagrado en la cara A al folk búlgaro y en la B al ucraniano me daría igual. A estas alturas de la película este tipo y su banda como unos cuantos más iconos están por encima del bien y del mal en mi casa. Me han proporcionado y lo siguen haciendo tantos buenos momentos que mi relación con ellos es la siguiente: les debo dinero. Con eso está todo dicho. De modo que hoy con unos días de retraso para celebrar los 71 tacos del de New Jersey voy a a elegir mi top Seventeen. En este cochambroso blog las reglas las pongo yo así que no valen ni caras b, ni canciones de los discos de Springsteen en solitario. Esos tendrán el suyo propio. Ahí van. Joya tras joya camaradas, que se me caen las putas lágrimas:
Pasan los años y mi admiración por Bruce Springsteen lejos de aminorar crece hasta límites insospechados. Si, ya sé que el tipo no graba un disco potente desde hace mucho, mucho tiempo. Me da igual. Magic era resultón, y tengo predilección por Devis & Dust (aunque sospecho que en esto estoy más sólo que la una, pero me vuelve a dar igual ja ja). Pero incluso eso es de hace tanto... Lleva muchos discos de estudio seguidos sin chispa en las garras de Brendan O Brien pero cuando este hombre se sube a un escenario con su banda todo eso no tiene la menor importancia porque ahí arriba sigue siendo el puto amo.
La primera vez que le vi fue en la gira de Magic en el Bec y he de reconocer que mis expectativas eran tan altas tras escuchar las gestas que me contaba el amigo Grushecky que salí un poco decepcionado. No conseguí estar en el triángulo mágico y el concierto fue corto para lo que suele ser Springsteen. Aún así más de dos horas y media. Descojonate tú del resto de cicateros que habitan este planeta ja ja. Un concierto corto de este sujeto pulveriza al resto en un chasquido de dedos.
Me resarcí años después y de qué manera. Su concierto del 26 de julio de 2009 en San Mamés me voló la puta cabeza. Estuve toda la semana en una nube y planeando y deseando ir a su siguiente cita cosa que tuve la fortuna de cumplir ya que me desplacé con un colega a Pucela y volvió a ser la hostia. Minutos antes de empezar especulando con canciones que queríamos escuchar de mi boca salió Spirit in the night. Un colega de mi amigo me dijo que esa era raro que la tocase. Pues cayó. Infinita sonrisa. Venga, lo confieso viene este tío otra vez con su banda y pierdo la puta chaveta. Si, hago la puta cola que haga falta. Estar ahí en las primeras filas es la rehostia. Debería haber una gira de Bruce Springsteen & E Street Band por estos lares todos los putos veranos. Tal vez podrías escuchar esa canción favorita que nunca has tenido la suerte de paladear en directo porque este tío da la vuelta al set list una sana costumbre que no ha perdido jamás. Eterno Springsteen.
La HBO además de ser una
de las cadenas televisivas más fiables a la hora de crear ficción, en sus
inicios sobre todo ofertaba retransmisiones en directo tanto de deportes como
de conciertos. En 1999, ya asentada tanto en uno como en otro terreno, tuvo el acierto
de grabar uno de los conciertos que Bruce
Springsteen & E Street Band dieron en el mítico Madison Square Garden para
poner el broche de oro al tour de reunión tras diez años separados. Había una
carga emotiva que se palpa en cada tema de este doble dvd que me pillé cuando
curraba hace ocho años en aquellos chungos almacenes. Estuvo un tiempo de
oferta a ocho euros y ni que decir tiene voló.
Recuerdo hablar de este
concierto con mi amigo Rober y comentarme que le parecía exagerado todo ese
rollo de la hermandad y tal que se gastaban en escena los chicos de la E Street Band y el amigo Bruce. Y que
conste que Rober es un veterano seguidor de Springsteen pero tal vez aquellos días estaba saturado del Boss. Porque lo cierto es que lo que
sucede en este país con Springsteen
es digno de estudio. Por suerte yo he sido ajeno a mucha de esa saturación por
la sencilla razón de que no fue hasta que me compré la edición de lujo de Born
to Run cuando empecé a perder la cabeza con la carrera de este hombre.
He realizado el camino a la inversa de mucha gente y todavía tengo cosas
pendientes del amigo Springsteen
(por ejemplo la caja Tracks). En los noventa para mi Springsteen era uno más y no jugaba en
la liga de mis grandes favoritos: Neil
Young, Tom Waits, John Mellencamp, Steve Earle o Tom Petty.
Pero con el tiempo está ahí al ladito de ellos y tras verle en directo y
alucinar en San Mames hace unos años no me cabe duda de que con este tipo en
directo cualquier otro sólo puede empatar en el mejor de los casos.
Este dvd conviene verlo
cada poco tiempo. Recoge con precisión los apasionantes conciertos que se casca
el amigo Springsteen. Y lo hace con el añadido que comentaba antes de lo
emotivo por tratarse de una reunión deseada por millones de seguidores y sobre
todo por los propios músicos. A mi me emociona cada vez que le doy al play y
tras el peculiar logo de la HBO salen a escena con ese ritual tan molón los
componentes de la E Street Band. Los
últimos que lo hacen son Clarece Clemmons
y Bruce Springsteen. Y lo flipo desde
que suena My love will not let you down
un tema con el que inició su concierto antes de ayer en Gijón. El inicio es fulgurante con Prove it all night, Two Hearts con Little Steven gozando de uno de sus momentos de gloria, con Atlantic City que espero cazar en algún concierto de este hombre...Lo que menos me gusta es la versión que hace de The River pero en todos los conciertos de Bruce se cuela algún tema con el que puedes aprovechar para ir al baño porque el ritual va a durar tres horas. Y hasta agradeces esos cinco minutos de "descanso".
Con este sujeto
el set list es toda una aventura. Y puede que escuches ese tema favorito tuyo
que pensaste que jamás iba a oír en directo. Y si, hay que aguantar mucha cola
para pillar la pulserita y estar en las primeras filas, incluso puede que allí
alguien se presente y te diga soy Tal Pascual experto en Bruce y te de una
tarjeta. Pero tres horas o más después solo piensas en cuándo será la próxima
vez que verás en concierto a este tipo y su banda. Estoy seguro que el amigo
Grushecky habrá vuelto a volar alto con la música de Bruce Springsteen & E
Street Band. Va por él.
I went out walking the other day Seen a little girl crying along the way She'd been hurt so bad said she'd never love again Someday your crying girl will end And you'll find once again
Two hearts are better than one Two hearts girl get the job done Two hearts are better than one
Once I spent my time playing tough guy scenes But I was living in a world of childish dreams Someday these childish dreams must end To become a man and grow up to dream again Now I believe in the end
Two hearts are better than one Two hearts girl get the job done Two hearts are better than one
Sometimes it might seem like it was planned for you to roam empty hearted through this land Though the world turns you hard and cold There's one thing mister, that I know That's if you think your heart is stone And that you're rough enough to whip this world alone Alone buddy there ain't no peace of mind That's why I'll keep searching till I find my special one
Two hearts are better than one Two hearts girl get the job done Two hearts are better than one