There goes the last dj, who plays what he wants to play, and says what he wants to say...
lunes, 19 de enero de 2026
O Captain, my Captain!
viernes, 8 de agosto de 2025
Sigourney
Puede que me cautivase por primera vez en Los Cazafantasmas, donde luce espectacular, pero yo ahí todavía era un terrible infante. Algunos años después ya me enamoró por completo en Armas de mujer... Pero no sería hasta mediados de los noventa cuando caí rendido antes sus interpretaciones en El año que vivimos peligrosamente (recuerdo verla en el programa de televisión Que grande es el cine de Jose Luis Garcí), Dave presidente por un día, La muerte y la doncella, Copycat y sobre todo La tormenta de Hielo de Ang Lee donde comparte protagonismo con Kevin Kline. Algunas de de mis escenas favoritas de su filmografía están en ese film.
He seguido su carrera desde esa época y todavía hoy en día disfruto con su presencia e interpretaciones. Sin ir más lejos el año pasado estuvo espléndida cuando le dieron el Goya Internacional. Conservaba todo su carisma y esplendor y esta semana he visto una película (Una buena casa) en la que de nuevo comparte protagonismo con Kevin Kline. El film no es una obra maestra, ni mucho menos pero tiene su encanto y su papel es una golosina que Sigourney borda como tantas otras veces.
miércoles, 3 de julio de 2024
Seven Seconds
domingo, 16 de junio de 2024
Eric
Entres los puntos fuertes de la serie esta el elenco actoral encabezado por un excelente Benedict Cumberbatch (Vincent), Abby Hoffman (Cassie) o John Doman (Robert Anderson). Tal vez los rostros más conocidos junto al pequeño pero impactante y maravilloso papel interpretado por Clarke Peters (George). Peters ya se ganó el cielo con su papel de Lester Freamon en The Wire. Los rostros nuevos que no conocía y me han encantado en esta trama son los de McKinley Belcher III (Ledroit) y Erika Soto (Tina) pero en conjunto todos los actores brillan a gran altura.
Algunas de las críticas que ha recibido la serie hacen referencia a que es demasiado ambiciosa, a que trata demasiados temas no logrando abarcarlos con la profundidad requerida. Lo cierto es que la trama va mucho más allá de la desaparición del niño y mete el bisturí, en mi opinión de forma acertada para el formato miniserie en los problemas que acechaban aquellos años a la ciudad de Nueva York: gentrificación, vagabundos por las calles y los subterráneos, homofobia, corrupción policial, diferencias de clases, racismo.. Nada que no siga vigente y que no tenga que ver con el Capitalismo que lo fagocita todo.
Entre los grandes aciertos de la serie está la evolución de los personajes desde el protagonista, un Vincent que tendrá que pasar por lo más bajo para darse cuenta de que necesita ayuda, pasando por el inspector Ledroit tal vez el personaje con más aristas y que más juego da según avanza la trama. Otro aspecto fundamental es la recreación de las calles de la Nueva York de esa época tantas veces vistas en diferentes ficciones a lo largo de los años y que el menda no se cansa de ver. En definitiva, Abi Morgan la directora de Eric ha conseguido un producto televisivo de mucha calidad, entretenido y que a la vez da que pensar y mucho en los temas antes mencionados o en las relaciones personales, paterno filiales y de convivencia o en lo importante que es tener empatía.
lunes, 22 de mayo de 2023
Irrational Man
La película arranca con la llegada de Abe (profesor de filosofía de prestigio) a un campus donde va a impartir clase ante la algarabía del alumnado y de sus propios compañeros. La presentación que hace Woody del personaje fantásticamente interpretado por Joaquin Phoenix me parece gloriosa. Como en otras ocasiones Allen nos presenta a un personaje torturado que esta pasando por una muy mala época. A Abe (Joaquin Phoenix) le ha ha abandonado su mujer y su mejor amigo ha muerto en la guerra de Irak. La expectación que hay en torno a su figura es explicada en unos cuantas sencillas y perfectas escenas y pronto entran en acción los otros dos personajes protagonistas: una enigmática y sugerente Rita (soberbia Parker Posey) y una encantadora y atractiva alumna, Jill, interpretada por una radiante Emma Stone.
Tal vez una de las claves del film es que el trío protagonista está excelso. Es un elemento fundamental y suele ser habitual en las películas de Woody Allen pero es que aquí me parece un acierto la elección y por supuesto las interpretaciones de los mencionados Emma Stone, Parker Posey y Joaquin Phoenix. La trama como en otras ocasiones en las películas de Woody Allen indaga en los recovecos del alma humana, sus contradicciones y lo hace alternando la comedia negra con el drama sin resultar en ningún momento aburrido ni pretencioso. Es un bendito equilibrio que te hace gozar del mejor Woody Allen ese que se inspira en uno de sus escritores favoritos (Fiodor Dostoyevski) para hurgar en los vericuetos del alma humana. Excelente. Y como es costumbre la música a la altura.
domingo, 25 de septiembre de 2022
Labor Day
A veces sé de forma harto fiable cuando una película va a captar por completo mi atención y los primeros fotogramas de Labor Day acompañados por la voz en off de uno de los protagonistas de la historia ha sido una de esas veces. La trama del film se sitúa a finales de los ochenta, concretamente en 1987 y cuenta la historia de un adolescente de 13 años, Henry Wheeler (Gattlin Griffith) que vive con su madre divorciada y acuciada por una profunda depresión y por agorafobia, una espectacular como siempre Kate Winslet en el papel de Adele. La vida de estos dos personajes transcurre tranquila hasta la sorprendente aparición de Frank Chambers (Josh Brolin). El punto de partida puede resultar ciertamente inverosímil. Y ahí puede radicar el principal escollo. Si lo pasas la película te puede encantar de lo contrario tal vez la consideres un pastiche melodramático. Y lo paso de sobra y lo saboreo de principio a fin.
Entre los muchos aciertos de la película esta la actuación de sus tres protagonistas a cual mejor y la forma en la que el director sortea el melodrama cursi o empalagoso en pos de unos personajes profundos con una carga emocional tremenda y con matices creíbles. El pasado de todos ellos es mostrado en elegantes flashbacks que actúan de subrayado a un presente que poco a poco el espectador va comprendiendo. También es muy elegante y sutil la forma en la que el director apuesta por el acercamiento físico y emocional de los personajes interpretados por Josh Brolin y Kate Winslet.
Puede que en el fondo esta película tan sólo sea un cuento con moraleja, una historia sencilla, puede que irreal que nos habla de la necesidad que tenemos los humanos de conectar unos con otros, de lo desesperante que puede ser la soledad o de la acuciante necesidad de afecto y protección que todos en mayor o menor medida necesitamos. Es una película en el fondo retro, un relato que no casa con los tiempos locos, de exposición continúa y redes sociales a todas horas en el que vivimos pero yo le doy la bienvenida. Y muy a gusto, la verdad.
viernes, 26 de noviembre de 2021
Miguel Ángel Villena. Berlanga. Vida y cine de un creador irreverente
Miguel Ángel Villena se ha documentado profusamente sobre la vida de Berlanga, se ha entrevistado con más de treinta personas que le conocieron y ha revisitado sus películas para armar un libro que se lee del tirón con mucho interés y en el que confluyen perfectamente la parte biográfica con la profesional, de hecho como sucede siempre ambas están unidas. Berlanga siempre gozó de una posición privilegiada para llevar a cabo su sueño que no era otro que ser director de cine. Por parte materna, Luis García Berlanga tenía el sustento más que asegurado y nunca le falto de nada. De hecho sus estudios de cine y estancia en Madrid corrían a cargo de la familia. No hay duda de que el hombre aprovechó perfectamente esa oportunidad para desarrolar una filmografía más que excitante con cuatro o cinco largometrajes míticos e imprescindibles en la historia del cine español.
Uno de los temas que más me llamaban la atención antes de leer el libro era la relación entre Luis Garcia Berlanga (autodenominado anarquista burgués) con Juan Antonio Bardem (comunista). Comenzaron su andadura cinematográfica juntos codirigiendo Esa Pareja Feliz y colaborando en Bienvenido Mr Marshall pero pronto sus caminos se separaron no tanto por sus divergentes opiniones políticas sino sobre todo por concebir el cine casi de forma antagónica sin que ello reste un ápice de grandeza a ninguno de los dos. En mi opinión Berlanga tuvo una carrera mas sólida, más buenas películas pero Bardem tiene dos obras maestras (Muerte de un ciclista y Calle Mayor) que no tienen nada que envidiar a las grandes películas de Berlanga (Bienvenido Mr Marshall, Plácido o El Verdugo).
Otro de los aspectos interesantes que se mencionan en el libro es por qué el cine de Berlanga nunca tuvo el éxito internacional que alcanzaron los otros dos creadores más laureados de España: Luis Buñuel y Pedro Almodovar. En este sentido el director manchego señala que era muy difícil subtitular el cine de Berlanga con esos grandiosos planos secuencia en los que todo quisqui esta hablando. Y creo que es un diagnóstico certero. Resulta complicado imaginar siguiera como se pueden poner subtitulos a ciertas escenas de Plácido o de La Vaquilla por mencionar dos de las que contienen algunos de los planos secuencias más caóticos en la filmografía del director valenciano.
El autor del libro logra que tras leerlo te entren unas ganas tremendas de visionar las grandes películas de Berlanga que no sólo han envejecido la mar de bien sino que son un compendio irresistible del comportamiento humano con todas sus miserias, contradicciones y recovecos posibles sin que por ello no haya un cariño genuino hacia los personajes. Y para dar vida a esos personajes, Berlanga contó con una pléyade maravillosa de actrices y actores españoles que encajaban a la perfección en el cine de Luis García Berlanga que además tuvo en el guionista Rafael Azcona al compañero perfecto para contarnos de la forma más cachonda la vida misma.
viernes, 23 de abril de 2021
25 aniversario de Trainspotting
sábado, 10 de abril de 2021
Loving
En Loving Jeff Nichols nos cuenta con pulso firme, sin estridencias y con un estilo pausado y emotivo sin caer en el pasteleo la historia del matrimonio interracial Loving. Richard y Mildred se casaron en Washington DC porque en Virginia donde vivían esa unión estaba prohibida. Una noche, debido seguro a un chivatazo, el sheriff del condado irrumpe en su habitación y les mete en la cárcel alegando que la ley prohíbe el matrimonio entre personas de diferente color. Para librarse del calabazo Richard y Mildred se deben declarar culpables y no volver a pisar su estado natal en veinticinco años. Se les obliga a vivir en otro lugar. Y esto aunque parezca increíble sucedió hace apenas cincuenta años.
Es necesario resaltar la encomiable labor de los protagonistas magníficamente secundados por el resto del reparto. Un acierto que atañe también a los actores en los roles de los abogados que llevan al caso al Tribunal Supremo de los Estados Unidos. Acertadamente Nichols no rompe la dinámica de la película con su aparición y sigue con su estilo cercano. Ambos actores (Nick Kroll y John Bass) continúan con el tono sencillo de la historia, lejos de los aspavientos tan típicos de los momentos judiciales. Todo un acierto. Nichols es capaz de conmoverte con una película sencilla y cercana en la que sientes que esa historia que te cuentan le podría pasar a cualquiera, incluso a ti.
viernes, 15 de noviembre de 2019
Los Santos Inocentes
![]() |
| Imposible interpretar mejor a un ser tan despreciable |
martes, 30 de enero de 2018
Detroit
viernes, 15 de diciembre de 2017
Las ventajas de ser un marginado
Otro aspecto que me he ganado del film es la importancia que se le otorga a la música. La que escuchan los personajes tiene un rol primordial. Una de las escenas más emocionantes es al ritmo de Heroes de David Bowie y otro momento muy chulo es cuando suena a tope Low de Cracker en una de esas fiestas en las que a todos nos gusta perdernos de vez en cuando y más si es a ritmo de rock por lo menos en mi caso.
El film cuenta la historia de Charlie (Logan Lerman) un joven que cuenta a través de unas cartas a una persona sin identificar sus peripecias vitales en los años de Instituto. Una época convulsa en la que intenta encajar como casi todos lo hemos hecho refugiándose en los espíritus más afines. La película es una maravillosa exaltación de la amistad, un chute vital entre tanta peli de adolescentes casposa, facturada con sumo gusto y fantásticamente interpretada. Para poner en los institutos.
viernes, 8 de diciembre de 2017
Stranger Things
Vistas las dos temporadas me quedo sin duda con la primera, la segunda se me ha desinflado demasiado pronto cuando todo se hace más explícito pero para que nos vamos a engañar he pasado unas horas divertidas que no es poco. No juega en la liga de esas series que me vuelven loco y que puedo revisitar o incluso pillar un capítulo suelto y volverlo a ver porque hay mucha miga. Los creadores avisan con una tercera parte. De hecho con el éxito que tienen lo raro sería lo contrario pero mucho van a tener que estrujarse la materia gris para salir airosos con una trama que parece agotada. Veremos.
domingo, 30 de julio de 2017
Master Of None
Puede verse claramente cuáles son los referentes de Ansari. Uno de ellos sin duda Woody Allen o determinadas comedias locas independientes que no gozan de muy buena crítica pero Aziz logra tejer unas historias honestas salpicadas con un constante humor, muy básico a veces, bruto en otras, entrañable casi siempre. Diálogos con chispa y una sensación de que a veces estás viendo a personajes que parecen cartoons, con una tendencia a la exageración en ocasiones que a mi me resulta la mar de divertida sobre todo en las escenas compartidas por el protagonista y uno de sus mejores amigos, Arnold (tremendo Eric Wareheim). domingo, 22 de enero de 2017
Cafe Society
viernes, 9 de diciembre de 2016
Gavin Edwards, Como ser Bill Murray
Si el libro de Marta Jiménez merece la pena el de Gavin Edwards es imprescindible. Está escrito con el estilo adecuado para que todo el universo Murray resplandezca más si cabe. Lo que ves en la pantalla en las películas en las que aparece Murray es pecata minuta comparado con su modus operandi en la vida real. Ahí lo da todo. Si habitualmente una de las críticas más nocivas que les suelen hacer a los actores es que se interpretan a si mismo a Murray eso le parece un halago. Igualito que le sucedía a Robert Mitchum.
Edwards estructura el libro en diez capítulos basados en la filosofía Murray. Todos ellos están explicados y salpicados de diferentes anecdotas. Y se hace difícil escoger porque todas son jodidamente buenas. Algunas surrealistas, otras descacharrantes, todas sorprendentes. Voy a contar aquí tres de ellas que tienen relación con la música. Porque la música une a la gente. O al menos así debería ser.
En un largo viaje que Bill Murray tenía que hacer de Oakland a Sausalito el actor entabló conversación con el taxista y este le confesó que era un saxofonista frustado. Su trabajo en el taxi le robaba catorce horas diarias y rara vez podía ensayar. Entonces Murray le preguntó qué donde tenía el saxo y el taxista le contestó que en el maletero. Murray le propuso conducir el mientras el taxista iba tocando el saxo en el asiento trasero. Resulta que el tipo era muy bueno con el instrumento y eso hizo que la situación se alargara. Tanto que Murray invitó a cenar al perplejo taxista que acabó soplando el saxo en un asador de Oakland a las dos y cuarto de la madrugada. Los dos se lo pasaron pipa y Bill declaro: Fue una noche preciosa. Creo que cualquiera hubiera hecho lo mismo. Creo que cualquier persona, en un momento así, conecta y hace algo parecido.
Mi favorita para el final. Andrew Groothuis trabajó en 2001 como ayudante personal de uno de los actores de la película Moonrise Kindgom de Wes Anderson. Groothuis llevaba trabajando en el mundo del cine más de ocho años y las estrellas no le impresionaban pero tenía ganas de conocer a Bill Murray porque como confiesa en el libro es uno de los actores por los que pagaría una entrada de cine.
lunes, 21 de noviembre de 2016
Marta Jiménez. Yo, Bill Murray
Groundhog day (aquí titulada Atrapado en el tiempo) supuso un punto de inflexión en la carrera de Bill Murray. La cinta dirigida por Harold Ramis suponía la sexta colaboración entre el director y el actor pero a diferencia de las cinco anteriores Atrapado en el tiempo tuvo mejores críticas y cosechó un buen éxito comercial. Hoy en día es una película icónica en la carrera del actor y recurrente en el acervo popular. Uno de esos filmes que no ha perdido la magia, todo lo contrario, su valor ha aumentado y está más vigente que nunca. Curiosamente esta película enemistó a dos amigos, Ramis y Murray que no se reconciliaron hasta muchos años después.
La autora del libro apunta que Murray tiene la habilidad de haber elegido a lo largo de su carrera jugosos papeles secundarios casi cameos provistos de diálogos certeros que le han hecho la aparición estelar de la película en cuestión. Especialmente destacados los de Ed Wood (Tim Burton) o Craddle Will Rock (Abajo el telón) de Tim Robbins y absolutamente disparatado pero con un encanto singular el de Space Jam donde hace de si mismo. En realidad según la crítica siempre hace de si mismo a lo que el actor responde que es lo más complicado que hay en la vida.
Uno de los aspectos más interesantes de Murray es su carácter huidizo e imprevisible. Tras el pelotazo con los Cazafantasmas en 1984 desapareció del mapa cuatro años, algo poco habitual, por no decir inaudito. En pleno éxito y cuando podía haber seguido la inercia de esa película se piró a Francia a estudiar Filosofía y a vivir sin prisas, sin llamadas telefónicas, ni nadie que le diese la brasa. No recuerdo desde cuando no tiene agente pero una de sus máximas es: Las personas que realmente tienen interés en ti acaban encontrándote tarde o temprano. Rock´n roll!!!!
domingo, 18 de septiembre de 2016
Trumbo
jueves, 28 de julio de 2016
Bob Woodward. Como una moto. La vida galopante de John Belushi
Los últimas días de John Belushi están contados con todo lujo de detalles gracias a la ingente cantidad de entrevistas que el autor Bob Woodward realizó para dar forma a este libro. El tour de force final de Belushi te deja un sabor amargo, desolador. Hay anécdotas graciosas y delirantes pero la mayoría las asocio a la época de SNL, Blues Brothers y sus primeras películas porque el final es muy triste. Un tipo totalmente perdido y nadie a su alrededor capaz de ponerle freno. De la parte final se me ha quedado grabada charla entre la esposa de Belushi, Judy y Dan Akroyd un día antes de la muerte de John para tratar de sacarle del caos en Los Angeles, desgraciadamente no lo consiguieron y una patética escena en la que Belushi tras reunirse con el productor Eisner y su mujer, antes de que estos se marchasen en taxi les ruega que se queden un poco más con el porque en el restaurante en el que estaban reponían uno de los mejores sketches de Belushi en la época de SNL y éste reacciona emocionado al verlo. La mujer del productor no puede dejar de pensar que lo que acaba de ver es igual que una de las patéticas escenas de El crepúsculo de los dioses.
Incluso Robin Williams, ocasional compañero de juergas de Belushi, estuvo la noche antes de su fallecimiento con John y en el libro se cuenta que siempre tuvo el sentimiento de que pudo hacer algo por salvar la vida de Belushi y que esa sensación le acompaño toda su vida hasta el punto de que dejó el consumo de drogas sacudido por el triste suceso.
Woodward también se hace eco de la estrambótica conexión punk de John Belushi, obsesionado con la música del grupo Fear a los que de alguna forma apadrinó consiguiendo que actuasen en una ocasión en el SNL liándola parda. Belushi no perdía la menor ocasión de dar a conocer la música de este combo que llevaba a todos los lugares y ponían en cualquier reunión sin importarle quienes fuesen sus interlocutores.




.jpg)
















