viernes, 9 de noviembre de 2018

Joe Henry. Civilians

Joe Henry es uno de los productores más destacados de las últimas décadas. Su excepcional trabajo se puede paladear en obras de arte como Don´t Give Up On Me de Solomon BurkeI´ve Got My Own Hell to Raise de Bettey LavetteThe Bright Mississippi de Allen Toussaint o Hopes & Desires de Susan Tedeschi. Es evidente que cuando este hombre acude al estudio en cuestión tiene más que claro lo que se trae entre manos y el resultado suele ser apoteósico cuando no directamente celestial como en Don´t Give Up On Me. A los mandos es un hacha. Desconozco cuál es su secreto. Por las redes circularán diferentes teorías pero ojalá siga cultivando esa faceta hasta el fin de los tiempos. Se me ocurren unos cuantos músicos a los que les vendría de perlas ponerse en las sabias manos de este tipo.

Además de productor, Joe Henry tiene una larga (e inabarcable todavía para mi) carrera en solitario. Más de una docena de discos. De los que piloto, Scar es uno de esos discos ideales para dietas nocturnas, Tiny voices lo redescubrí el pasado verano al atardecer en la playa proporcionándome momentos especiales me lo pille original y lo flipo con él y Civilians que directamente es uno de los mejores discos de la pasada década, así, sin medias tintas. Tan sublime como Don´t Give Up On Me, tan bello como Written in Chalk tan especial como Grace, una jodida maravilla, de principio a fin.

Me cuenta un acérrimo seguidor de Joe Henry que el músico favorito de éste es Bob Dylan. Al parecer siente verdadera devoción por el trabajo del judío de Minnesotta y reconozco que la primera vez que escuché Civilians pensé en Time Out Of Mind para mi gusto el último gran disco de Dylan. Pero la asociación es más en cuanto a atmósfera, en ciertos aspectos de la producción que porque tengan similitudes concretas. Tal vez la forma de entonar de Joe Henry, su fraseo remita algo a Dylan, pero canta infinitamente mejor. Ahí se acaba el parecido si es que lo tiene. 



Como casi siempre que entra en el estudio Joe Henry se rodea de músicos excepcionales que le proporcionan un inmejorable colchón sobre el que armar su composiciones. En este disco todas brillantes, sin excepción. Me chiflan los coros en muchos temas, me vuelven loco en CiviliansScare Me To Death o Time is a Lion una canción que puedo escuchar quinientas veces seguidas. Madre mía, que composición!! Y la forma de cantarla de Joe Henry es sublime, poderosa a más no poder. Hace que dejes lo que estás haciendo en ese momento, pilles el libreto y acudas a la la letra a ver qué es eso tan importante sobre lo que canta el bueno de Henry.

Es una gozada escuchar este disco a todo volumen y apreciar lo que sale por el bafle izquierdo y por el derecho, o hacerlo con cascos para darse cuenta de que en el resultado final juega un papel fundamental la mezcla. Y eso es mérito del responsable de dicha tarea, Ryan Freeland en esta ocasión. Pero ni músicos, ni productores ni ingenieros de sonido pueden hacer milagros si las canciones no son buenas y aquí todas lo son. Sin excepción. Y si, puede que un día esté con Time is a lion que lo flipe a todas horas, pero al siguiente es Our Song la que me tiene prendado para después obsesionarme con Civil War... Y es imposible cerrar un disco con más clase que con God Only Knows.



Henry suele grabar los discos en pocos días en su estudio casero. Éste se lo ventiló entre el 9 y 12 de febrero de 2007. Y no me puedo imaginar un sitio con más talento por metro cuadrado que esa bendita casa. Desconozco cuántas veces habrán tocado juntos Bill Frisell y Greg Leisz pero aquí su entendimiento es sublime. Guitarras eléctricas y acústicas en plena armonía. Es que no se puede tocar ese instrumento con más elegancia a como lo hacen estos dos sujetos en el disco. La labor de Patrick Warren al piano y los diferentes teclados es sutil a más no poder. El piano es fundamental en este disco. No se concibe sin el. Además del piano los pequeños arreglos de cuerda son obra de Warren y ahí se luce a más no poder. La forma en que los introduce en Scare Me To Death... Post aparte merece el trabajo de Jay Bellerose a la batería y la percusión. El puto amo. 

A Joe Herny algunas veces se le ha comparado con Tom Waits. Compartieron sello (Anti) hace unos años y puede que haya alguna similitud pero en mi opinión son más las diferencias que lo que les une. En cualquier caso se me ocurren pocos tipos más adecuados para producir un disco al zumbado de Pomona que Joe Henry aunque dudo mucho que esa tarea se le sea asignada jamás. Mientras a disfrutar y perderse una vez más en su discografía, Civilians, Scar y Tiny Voices está en un jodido altar en mi casa.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Screaming Trees. Julie Paradise

Cae en mis manos el Popular 1 de este mes y lo primero que leo con un entusiasmo inusitado es la entrevista con Gary Lee Conner de Screaming Trees. Se que no voy a encontrar nada nuevo, que es más que improbable la noticia sobre una posible reunión y tal vez es mejor así pero no lo puedo evitar. Lo de esta banda en mi casa es de locura. Sweet Oblivion y Dust son dos discos a los que recurro constantemente y además en el laboro los hemos traído vía importación y ni si las veces que los he recomendado. La semana pasada vino un cliente que se llevó el Dust y al que luego recomendé Mad Season y me contó que había estado en Seatle por curro y que estaba haciendo un artículo sobre la escena, una especie de árbol genealógico sobre el llamado grunge.

En la entrevista de Popular 1 firmada por Alberto Diaz, Gary Lee Conner comenta dos aspectos en los que estoy totalmente de acuerdo; la importancia del batería Barret Martin en el sonido del grupo y el acierto en contar con el productor George Drakoulias para dar forma a Dust. El caso de esta banda me parece inusual o al menos no muy habitual. Muchas bandas encuentran su sonido o dan el pelotazo o ambas cosas a la vez en sus primeros trabajos pero Screaming Trees fueron de menos a más, a mucho más, a la puta perfección en Dust que fue su último trabajo. E incluso puedes escuchar que con The Last Words Final Recordings seguían inspiradisimos pero desgraciadamente todo se fue al traste. 

Salgo caminar armado con mi mp4 y descargo en Ivoox un jugoso podcast de La Gran Travesía sobre la trayectoria de la banda. Y no puedo estar más de acuerdo con su autor, Jesús Jiménez Cuenca que realiza un interesante repaso por la trayectoria de la banda desde esos inicios psicodélicos y con la mirada puesta en Detroit (muy interesantes) hasta llegar al sonido más elaborado y repleto de temazos de Sweet Oblivion, Dust y su álbum de despedida publicado en 2011. Jiménez Cuenca recomienda adquirir la edición deluxe de Dust. Nos ha jodido. Una puta maravilla. 



viernes, 2 de noviembre de 2018

Queen. Bohemian Rhapsody

Pasan los años y mi pasión por Queen, lejos de disminuir aumenta hasta el infinito y más allá. Ahora están en boca de todo el mundo por la película Bohemian Rhapsody. Confieso que nunca tengo mis expectativas demasiado altas con este tipo de productos pero recibo esta mañana una llamada de mi hermana entusiasmada por la película que vio ayer. Me cuenta que le ha gustado mucho y que le ha dado pena no poderla ver en versión original y aunque a mi me sucede lo mismo voy a hacer un esfuerzo por encontrar un hueco para acudir al cine la family al completo para ver este film. Los canijos están flipados con Freddie Mercury. Les gusta su voz y su poderío en el escenario. Y juro que no he insistido. Es una locura que las criaturas tenga este inusitado interés por el rock. Inevitablemente en los tiempos que corren van a ser unos frikis, ja,ja, ja. 

El otro día en el curro un compañero fanático de Queen me dijo que aunque le encanta la banda no la considera un clásico a la altura de algunos totems que cambiaron el rumbo del rock´n roll. Mi colega parecía un poco acomplejado, como pidiendo perdón porque le gustase tanto esta banda, tal vez le pesa esa opinión extendida entre cierta critica musical acomplejada a la que la grandilocuencia de Queen les echaba para atrás. En mi casa es al revés, pasan los años y mi pasión por Queen lo repito aumenta hasta el infinito y más allá. 

Uno de los hitos históricos en la carrera de esta banda fue su mítica actuación en Wembley en el 86. El colega del curro me decía que si tuviese una máquina del tiempo pulsaría la tecla para estar en las primeras filas el 11 o el 12 de julio de 1986. ¡Nos ha jodido! Yo también y seguro que allí adelante no nos íbamos a topar con todos esos críticos amargados ja,ja,ja. Nos fundiríamos con la chusma tan a gusto.



martes, 30 de octubre de 2018

Queens Of The Stone Age. Rated R

A principios de la pasada década parecía que Queens Of The Stone Age se iban a comer el mundo. Que iban a jugar en la liga de unos Muse, Coldplay o Foo Fighters a nivel comercial, es decir esos combos capaces de llenar estadios en un chasquido de dedos. Pero se quedaron a medias. No se pueden quejar ya que ostentan un estatus más que interesante pero tal vez Homme quería más... Siempre me ha parecido un tipo ambiciosillo con un deje de estrella. Qué lejos quedan las catacumbas de Kyuss.... 

En cualquier caso QOSA se han labrado una carrera más que interesante. Sólida, repleta de buenos discos. Confieso que hasta hace bien poco ninguno estaba en lo más alto de mi top particular. Buenas rodajas, muy disfrutables, con momentos brillantes a los que les faltaba un poco para jugar en esa otra liga... Detalles tal vez menores pero que pueden ser claves para dar el paso definitivo.  Y ese paso lo estoy percibiendo con Like Clockwork, álbum diferente con nuevos sonidos, más arriesgado. Y repleto de buenos temas. Al igual que su último álbum, Villains, éste es de esos que entra a la primera y del que se te quedan muchos temas grabados a fuego.

De momento hoy voy a juntar unas líneas sobre Rater R que junto a Songs for the Deaf son los que más me gustan. En esos discos están los mejores músicos que han rodeado a Homme con la aparición estelar en ambos de Mark Lanegan. Todavía recuerdo su concierto en la sala Jam de Bergara presentando Songs for the Dead. Cuando piso el escenario el bueno de Mark, mi colega Rober me espetó: Esto es otra cosa, lo que necesitan. Y siempre he creído eso. Estaría de traca que QOSA grabasen un disco entero siendo Lanegan la voz principal y no un invitado. Aunque tal vez ya a estar alturas Lanegan no esté para esos trotes.



Rater R ampliaba la paleta sonora mostrada en su debut. Lo mejoraba ampliamente, un cambio que les sentó de maravilla con unos cuantos pelotazos perdurables, esas canciones que si vas hoy a un concierto de QOSA quieres que suenen si o si. Temas adictivos como la inicial Feel Good Hit Of the Summer con aquel provocador Nicotine, valium, vicodin, marijuana, ecstasy and alcohol....The Lost Art of Keeping a secret o Monsters in the Parasol. Canciones con garra y potencial comercial. 

En mi top personal están temas como Better Living Without Chemistry con esa  misteriosa percusión inicial y un desarrollo sorprendente, las furiosas Quick and the Pointless y Tension Head cantadas con rabia por Nick Oliveri, la delicada acústica Lightning Song y por supuesto la aparición en los coros de Mark Lanegan en Leg of LambAutopilot. Pero la que me vuela la puta cabeza es In the Fade con Mark a la voz principal, uno de mis temas favoritos de todo el repertorio que ha cantado el malhumorado Lanegan. Y si, un disco entero con Lanegan a la voz sería muy estimulante, qué leches.





jueves, 25 de octubre de 2018

Greta Van Fleet. Anthem

Ayer pasé una tarde divertida en el laboro. Cuando llegué teníamos puesto el disco Anthem Of The Peaceful Army de Greta Van Fleet. Estos imberbes de Michigan lo están petando. Varios clientes se acercaron a preguntar por ellos mientras sonaba. El más gracioso un chico que se dirigió a mi con el comentario: Ahhh, estos son los chavales esos que imitan a Led Zeppelin. Serio, le contesté, no, que va.... El cliente se empezó a descojonar y a continuación comenzó a alabarlos bajo el argumento de que prefería que triunfe algo así aunque sea una copia de lo que hicieron Page y cía en los setenta. Me dijo incluso que el cantante en directo imita hasta los gestos de Plant. Lo desconozco. Imágenes no he visto tan sólo he escuchado el disco de marras y si, por escribirlo suavemente, se nota que les gusta Led Zeppelin. Ja, ja, ja. 

Confieso que lo que más morbo me da de toda esta historia es saber la opinión de Robert Plant sobre esta banda. ¿Estará encantado con ellos? ¿Se los llevará de gira? Maldecirá sus huesos por copiarles. Tal vez antes de eso piense que ellos saquearon varias canciones de unos cuantos bluesman sin ponerles en los créditos, ja, ja. Luego perdieron algún juicio que otro. Así que esto podría ser como dijo un compañero del curro un caso de justicia poética. Unos jovenzuelos triunfando saqueando el legado de una banda legendaria que a su vez cometió algún que otro desliz a la hora de no acreditar a los autores de las canciones que grababa. Detalles sin importancia.

Estaría tremendo que hiciese su aparición en escena John Paul Jones. Molaría que Jones les bendijese. Que les apadrinase. Que incluso se uniese a ellos como director musical del embolado. Y que lo presentará todo ello en una multitudinaria rueda de prensa  en la que a la pregunta de dónde están Jimmy y Robert contestase algo así como aparcando el coche fuera. Ja, ja, ja. Just you and me can agree to disagree, that the world is only what the world is made of...





martes, 23 de octubre de 2018

Podría ser peor, podría llover

Últimamente en el laboro nos movemos en territorios chuscos. Básicamente estamos bajo mínimos y el asunto no tiene visos de mejorar sino todo lo contrario. De modo que me viene a la mente una y otra vez esa frase de mi colega DS que ante la pregunta qué tal estas sueles responder con esta otra: ¿comparado con quién? Aunque lo que define perfectamente el tema laboral es esta mítica escena de El Jovencito Frankenstein. Y efectivamente, podría ser peor, podría llover y mojarte.


viernes, 19 de octubre de 2018

Aretha Franklin. Look Into Your Heart

Tras la muerte de Aretha Franklin pensaba cándido de mi que la reina del soul iba a ser portada de varias publicaciones musicales de este país. Parecía lógico y razonable. Lo mismo que sucedió con Bowie. La influencia de Aretha es evidente y su carrera en musical en Atlantic un tesoro al alcance de muy pocos. Ya sólo con eso más que suficiente. Me equivoqué. La única revista en España que le ha dedicado la portada ha sido RockDelux. Ruta 66 también se ha currado unos textos muy chulos, diferentes, escritos con pasión y con conocimiento del asunto. Mi felicitación para ambas publicaciones. Desconozco si en Enlace Funk preparan algún especial. Molaría que esa revista precursora de los sonidos negros se currase un tributo con mucha clase. Cualquier día es bueno para enchufarse la música de esta mujer.