martes, 23 de marzo de 2021

La fascinante historia de Jonna

Se me ocurren pocos ejemplos por no escribir ninguno de llegar a una banda y triunfar por todo lo alto como lo hizo el bueno de Brian Johnson.  En 1980 se presumía que el nuevo álbum de AC\DC iba a seguir la senda del éxito de Highway To Hell, el último disco que grabaron con el tristemente fallecido Bon Scott, pero nadie podía siquiera imaginar ni en el mejor de sus sueños que
Back In Black lo petase como lo hizo. Nos referimos al disco de hard rock más vendido de la historia. Acudiendo al chusco refranero castellano, llegar y besar el Santo. Justo lo que le sucedió a Jonna que dejó su puesto en Geordie y su empleo y se embarcó en una aventura que le depararía un triunfo absoluto. En lo comercial el salto fue monumental. En lo artístico se podría debatir si Back In Black es el mejor álbum de los australianos o ese honor podría ir perfectamente a High Voltage, Powerage o Highway To Hell. En cualquier caso cuatro discos espléndidos, un sabroso compendio de blues hard rock inspirado a más no poder.

Como he escrito, últimamente me he detenido a menudo a pensar en las casualidades, el azar y esa serie de dichosos acontecimientos que hacen que saborees la gloria. Jonna fue el elegido entre otras razones porque era el menos conocido de los candidatos (otros eran Steve Marriott o Noddy Holder) y porque encajaba a la perfección con el estilo de los hermanos Young. Es más se cuenta (y no se si es verdad o simplemente es la hábil estratagema de algún manager avispado) que el propio Bon Scott había lanzado un entusiasta piropo a Jonna cuando éste era el cantante de Geordie. Me encanta esa historia. 


Lo sorprendente de este asunto es que cuando Jonna acudió a la primera audición de los hermanos Young vivía en casa de sus padres, estaba recién divorciado,  tenía que mantener a dos criaturas y trabajaba en un taller mecánico. Su vida daría un vuelco descomunal. Cuando se oficializo su fichaje le dijeron que cobraría 170 libras a la semana. Todo un capital. Su contribución en Back In Black es poderosa aunque a menudo se ha puesto en duda si las letras eran todas suyas o los avispados hermanos Young saquearon la libreta de Bon Scott. Pero eso para otro post.

Todo esto me ha venido porque la pasada semana jueves me pasé por mi antiguo laboro a recoger el papel que certifica mi desvinculación con la empresa y saludé a algunos compañeros. Uno de ellos con el que pasé divertidas tardes escuchando material hard rock (con importantes incursiones negroides plagadas de falsetes) me preguntó a ver qué tal me iba y sabiendo que es un acérrimo seguidor de AC\DC le dije que en lo laboral ahora me sentía como Jonna cuando aterrizó en la mítica banda australiana ja ja. Así que va por Jonna del que voy a rescatar una declaración con la que me siento 100% identificado: No soy el tipo más ambicioso del mundo, y la verdad es que tampoco soy la persona más segura de sí misma del mundo. Lo cierto es que me gustaría tener la aplastante seguridad de un colega que en una célebre reunión txokera dijo: Si volviese a nacer haría exactamente lo mismo. De momento sigo en el equipo de Jonna. Ja, ja.