martes, 17 de marzo de 2026

Taylor Swift. Cardigan

This year we celebrate Taylor Swift's twentieth anniversary in the music world. She debuted as a teenager. She wrote her first songs in high school and has gradually built a very successful career—tremendous, in fact. She's dabbled in different styles and has as many fans as she does fierce detractors. I like her more every day. So, screw the haters. She's Maiaki's favorite artist, and thanks to her, I've discovered many great songs. This one is from her album Folklore, which is perhaps one of her best-reviewed albums by certain select critics. Ha! I really like the song, but I also like many others that are more pop-oriented or downright danceable. Dance to the Music! In any case, this is a perfect song for a sweet sixteen. Adolescence is often a misunderstood stage by many adults, and music always helps you find your place in the world. And at night, let's dance!


sábado, 14 de marzo de 2026

Green Day. Kill The DJ

En ocasiones, recurrentes obsesiones musicales se adhieren a mi piel sin remisión. No puedo hacer nada contra ellas. Es más, me dejo llevar. Las disfruto. Por muy a contracorriente que vayan, por muy inusitadas que parezcan. En mi universo particular tienen sentido. Parafraseando a Tom Waits con la música de Beefheart de quien dijo, que una vez que has escuchado su música cuesta mucho limpiártela de la ropa. Te mancha, como el café o la sangre. Esto que me pasa a mi es más como un chicle pegajoso y utilizo este símil adrede en honor a un colega al que le confieso mi voladura con Green Day y me dice que nunca le gustaron, que siempre le parecieron pop chicloso. Ja, ja. Es lo que hay, queridos amiguitos... No hay Guilty Pleasures en este cochambroso blog si me gusta, me gusta y punto.

Y, ¿Cómo he llegado aquí? Conexiones musicales. La primera fue hace unos años cuando descubrí la colaboración de Billie Joe Armstrong con Jesse Malin en Strangers & Thieves  perteneciente a su fenomenal Sunset Kids. Un pedazo de canción compuesta a pachas que reunía varios de los ingredientes en los que ambos son muy hábiles, a saber, buenas melodías, guitarras power pop, fantásticos coros... En esencia las mejores canciones de Green Day se mueven por esos terrenos. Y tienen muchas y muy buenas. La relación de Jesse Malin con Green Day es probable que date de cuando D Generation telonearon en varios conciertos a los de Oakland. Puede que ahí se forjase una amistad musical que fructificó primero bajo el nombre de Rodeo Queens con la canción Depression Times


La segunda fue hace un par de años cuando leí en marzo de 2024 en el número 423 de Ruta 66 una excelente crítica de su álbum Saviors escrita por Eduardo Izquierdo. El asunto empezaba así: Un disco de Green Day sonando a Green Day no puede suponer ningún problema. No jodamos ¿Qué no les gusta la banda? De acuerdo. Pero dejémonos de mandangas y excusas sobre tiempos pasados que fueron mejores, sobre credibilidades perdidas, o sobre sonidos evolucionados. El inicio de esta reseña llamó poderosamente mi atención. Escuché el disco y me encantó. Podría haber sucedido que no y seguirían apartados de mi vida. Pero me alegro de haberlo leído ja ja. Y seguía acertadamente con... Vale, no se creen lo de niños (¿seguro?) ricos con letras anti sistema. Pero cuando lo han hecho otros en su misma posición ¿si es creíble? ¿lo es en Pearl Jam o en Sprinsteen? ¿Incluso en Dylan o en Neil Young? Ellos no llegan a fin de mes. Vamos a dejarnos de chorradas. La crítica en el número 593 de febrero de 2024 en Popular 1 a cargo de Anchel P. Sol también ponía bien al disco y ponderaba la trayectoria de la banda con: Green Day no han grabado ningún disco malo y este tampoco es una excepción. De modo que ahí tenía a dos de mi prescriptores favoritos, con los que coincido digamos en un 70% (lo cual es la leche) deshaciéndose en elogios con el último trabajo de la banda...

Y la tercera conexión, y más potente es el vínculo rockero con Unax al que le gusta mucho Dookie y que un día me dijo aita pues el American Idiot también es muy bueno... Ufff. Recuerdo que cuando comencé a trabajar en la sección de música de unos grandes almacenes cuyo nombre jamás escribiré aquí ese disco estaba en pleno apogeo y yo por aquel entonces huía como de la peste de aquello. Pero hoy en día lo escucho y lo disfruto, me gusta mucho, está hecho para mí ja ja. Me encanta cuando suceden estas cosas y en los últimos años me pasa a menudo y una de las razones principales es disfrutar de la música en compañía de Maiaki y Unax casi siempre desprovistos de prejuicios y chorradas. Así que venid a mi Green Day, os recibo con los oídos bien abiertos igual que otros damnificados que estoy descubriendo en los últimos años: Ryan Adams, Counting CrowsArctic Monkeys o Sheryl Crow. Kill the The Last DJ, ja ja.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Cordovas. Back To Life

Apenas han transcurrido dos meses y medio del año 2026 y ya tengo rondando en el reproductor de música, procedente de esta plataforma cuyo nombre no voy a mencionar jamás, una decena de discos que han llamado poderosamente mi atención. Uno de los que despuntó a principios de año, concretamente el 30 de enero fue Back To Life de Cordovas. Mas que un Lp parece un Ep ya que son nueve canciones en apenas veintiocho minutos. Para qué más si el resultado es tan brillante como el que nos ocupa. La banda de Nashville afincada últimamente en Mexico nos ha obsequiado con un disco exquisito, cocido a fuego lento, una verdadera delicia repleta de sensibilidad y clase. Un perfecto antídoto para estos tiempos de mierda llenos de ruido y desesperación. 

Tenía muchas ganas de escuchar el álbum porque me chifló la actuación de Cordovas en el DalecandELA Fest de hace un par de años. Aquel día abrieron con Josefina, incluida en este disco y su interpretación me voló la cabeza. No conocía el tema y captó absolutamente mi atención y como escribí en la crónica de aquel día, no se puede empezar un concierto con más clase. Creo que tocaron más temas de Back To Life, no estoy seguro. De lo que no me cabe ninguna duda es de que este álbum es un triunfo absoluto. Una rodaja que escucho sin parar y que cuando acaba vuelvo a dar al play sin pensármelo.

Las coordenadas sonoras con claras y beben de sonidos setenteros. Siguen el legado de  The Band o Grateful Dead con una clase poderosa, cargados de grandes canciones y con una interpretación que capta tu atención desde la inicial Higher Every Time. La conexión entre Joe Firstman (voz, bajo, guitarra acústica, Fender Rhodes, piano, sintetizador, Wurlitzer) y Lucca Soria (guitarra acústica y eléctrica, bajo, voz) es mágica y la aportación de Jon Loyd (voz, piano), Rick Parker (guitarra), Smith Curry (guitarra) y Chris Powell (batería, percusión) esencial. Todo el disco se beneficia de un entendimiento superlativo que alcanza sus cotas más altas en la monumental Step Ouside donde se cuelan incluso unos irresistibles ecos de Allman Brothers Band. Absolutamente prendado de esa canción. Todo brilla de forma atractiva a más no poder. Me chiflan las armonías vocales. Qué ganas de escucharla en directo. El asunto explota a partir del minuto 2:08. Pura delicatessen. 

La delicadeza, el tono relajado y la elegancia con la que abordan todas las canciones es digna de elogio. Otra de mis favoritas es Lost At Sea con la presencia destacada del piano y unos coros envolventes que explotan a falta de un minuto para que termine la canción para ser todo coronado con elegantes y sutiles punteos de guitarra. La perfecta confluencia de guitarras acústicas y eléctricas es otro de los signos distintivos del álbum y alcanza cotas fantásticas en Sunset o Back To Life. La agradable y magnífica sorpresa es una Mexico Home con aires rancheros bañados en country y los fantásticos arreglos jazzys de Wings que se abre con el sutil saxo de Kamasi Washington y circula por terrenos funk con el piano protagonizando momentos sublimes. 

Black Sand es un cierre a la altura. Lo deja en todo lo alto e inevitablemente picas otra vez. Vuelta a Higher Every Time y no me canso. Es una gozada sumergirse en trabajos así, donde la música fluye de forma contagiosa y hace que pienses en gozar de todo esto en directo. Afortunadamente Cordovas estarán por Spain el mes de mayo y ya tengo subrayada a fuego su concierto en el Kafe Anzokia el 17 de ese mes. Una cita que no me quiero perder por nada del mundo. Es el momento, la banda está en plena forma y presentando este trabajo mis ganas se incrementan hasta el infinito y más allá. 


martes, 3 de marzo de 2026

Social Distortion. White Light, White Heat, White Trash

El regreso discográfico de Social Distortion ha activado mi latente y eterna pasión por el combo de Orange County que se ha disparado hasta el infinito y más allá cuando Unax me ha comentado que le gustaría verles en directo. Su actuación en Azkena Rock Festival de este año puede ser la ocasión perfecta. De hecho ver a esta banda en un festival es la mejor opción porque ya sabemos lo rácano que es Mike Ness con la duración de los conciertos ya que va a tocar prácticamente lo mismo que si fuese en una gira por salas ellos solos. De momento es una posibilidad ilusionante a la espera del nuevo álbum, Born To Kill que se edita el 8 de mayo, apenas un mes de su actuación en las campas de Mendizabala. 

Hoy toca rendir pleitesía a mi álbum favorito de su discografía. White Light, White Heat, White Trash cumple este año la friolera de treinta años. Se publicó en septiembre de 1996 pero yo llegué más tarde. Puede que cuando Mike Ness editó su inconmensurable debut en solitario, Cheating At Solitaire de 1999 un disco por el que tengo auténtica devoción y como he escrito en alguna ocasión es para mi su momento cumbre, la culminación perfecta de su trayectoria punk rock deudora del mejor outlaw country y con indudables ramalazos rockeros. El que nos ocupa no se queda a la zaga y está repleto de himnos potentes e imperecederos con un gancho descomunal, como los tres singles que se lanzaron: I Was Wrong, When the Angels Sing y Don’t Drag Me Down. A cual mejor. Punk rock melódico con letras muy interesantes. Para algunos muy tópicas... A mi me chiflan. Me flipa Ness como letrista. No lo puedo evitar, ja ja.

Por supuesto el álbum es mucho más que esos singles molones y certeros a más no poder. Entre mis favoritas están la inicial Dear Lover, una canción muy melódica con Ness cantando suave sobre una base punk rock con toques pop; y el terceto final que deja el nivel en las alturas, con Crow Of Thorns cuyo riff inicial me vuelve loco y que se va construyendo de una forma sumamente elegante, si, hay punk rock pero con un punto melódico irresistible;  la enérgica Pleasure Seeker que podría encajar en sus primeros discos sin problemas y la traca final con la imbatible Down Here (With the Rest of Us), con esa batería machacona y potente que le da el toque definitivo. Por cierto en el disco en teoría las sesiones se grabaron con Deen Castronovo a los parches aunque el que figura acreditado es Chuck Biscuits que se incorporó en la gira pero que no toca en el álbum. 

Este álbum es el último de estudio que grabó el guitarrista Dennis Danell pieza clave en sonido de la banda en los cinco discos en los que participó. Su estilo, sencillo e inconfundible le venía de perlas al combo de California. El que le enseño tocar la guitarra fue su amigo desde la infancia y compañero de banda desde el principio, Mike Ness y Danell se convirtió en el escudero perfecto de Mike, en uno de esos guitarristas rítmicos en los que siempre se podía confiar, sin estridencias, sin cosas raras, fiables a más no poder. Desgraciadamente murió con tan sólo treinta y ocho años de un aneurisma cerebral mientras realizaba una mudanza. Va por él. 


sábado, 28 de febrero de 2026

Social Distortion. Born To Kill

Rara vez suelo escuchar los singles de adelanto. Cuando un álbum me interesa, la mayoría de las veces espero a que esté completo en esa plataforma que me subvenciona mi hermana y que ni por un millón de dólares voy a nombrar aquí. Pero hay excepciones. Por ejemplo Social Distortion que acaban de publicar la canción de adelanto de su nuevo disco que verá a la luz el ocho de mayo. Born To Kill se titula la canción y también el disco. El tema entra muy bien y el vídeo esta muy chulo. Tengo una enorme curiosidad por saber como se lo habrán montado Mike Ness y sus chicos después de quince años sin grabar nada nuevo. Anda que no han vivido de las rentas estos, ja ja. Tanto como otros, mucho más criticados liderados por un pelirrojo loco. 

El álbum está coproducido por la propia banda y Dave Sardy en cuyo currículum figuran trabajos de lo más variopinto. Tengo mucha curiosidad por saber qué habrá perpetrado Ness y como encajan las anunciadas colaboraciones de Lucinda Williams y Benmon Tench. Si de alguna forma continuará la senda abierta hace ya quince años con Hard Times and Nursery Rhymes o como anuncia el single tirará más por su deliciosa veta punk rock. Quizá combine ambas como hacia el mencionado disco. En cualquier caso lo espero con ganas pero sin agobios. Que es bueno, otro más a la buchaca, que no me convence, pues a otra cosa. En los últimos años disfruto tanto con las novedades y descubro tanto material bueno que estoy más que saciado. Voy a terminar citando tres discos de gran nivel de bandas veteranas. Ojalá consigan la inspiración de un Saviors de Green Day,  Dark Matter de Pearl Jam How Do You Burn? de The Afghan Whigs. Ahí queda eso.

lunes, 23 de febrero de 2026

Mark Lanegan. Bubblegum

Ayer se cumplieron cuatro años de la muerte de Mark Lanegan. Con toda la mandanga que se metió y el estilo de vida al límite que llevo el cantante de Ellensburg lo sorprendente es que estuviese por la Tierra durante tanto tiempo, y lo verdaderamente loco es que durante más de una década, concretamente desde el año 1990 hasta la edición de Bubblegum fuese capaz de grabar tan buena música, tanto en solitario como con los Screaming Trees. No hay ni una referencia de ese período que baje del notable y unas cuantas alcanzan el brillo más absoluto, como perfectamente puede ser este Bubblegum publicado el 10 de agosto de 2004. 

En este álbum hubo ciertos cambios respecto a su anterior referencia Field Songs. Reconozco que cuando se editó me costó un poco pillarle el tranquillo, fue una de esas veces en las que se cuelan elementos que a priori no encajan en la música de tu artista favorito. Estrechez de miras. Cuatro cajas de ritmo sibilantes no hacen temblar un conjunto de canciones excepcional. La desesperación y la oscuridad se abren paso en este álbum de forma asombrosa y Lanegan está maravillosamente acompañado para que el conjunto luzca como una de sus obras más aplastantes. Su voz está en plena forma y te atrapa desde When Your Number Isn't Up que inicia de forma minimalista y absolutamente genial el álbum. Me encanta esas notas de piano a cargo de Wendy Rae Fowler que enganchadas con el órgano de David Catching son el soporte perfecto para que la voz de Lanegan lo inunde todo. Una guitarra de Chris Goss retorciéndose, el sencillo bajo de Molly McGuire y olé por la retroalimentación de Aldo Struyf. Elegencia para captar toda mi atención.

Hit The City fue uno de los singles de Lanegan que más éxito tuvieron especialmente en Inglaterra. Su compenetración con PJ Harvey es perfecta y es el clásico single que lo tiene todo para triunfar. En este tema aparece por única vez en el álbum el otrora imprescindible Mike Johnson a la guitarra y de la batería se encarga Joshua Homme que hará lo propio en los tres siguientes cortes, además de lucirse con la guitarra en Methamphetamine Blues y Come To Me, aquí de nuevo acompañado por PJ Harvey a la voz en un tema totalmente distinto pero igualmente perfecto, evocador a más no poder. Después de Hit The City viene una de mis canciones favoritas de todo el catálogo de Lanegan y eso es mucho escribir, pero lo cierto es que adoro Wedding Dress con ese machacón bajo de Joshua Homme y el sencillo y arrebatadoramente sexy acompañamiento vocal de Wendy Rae Fowler.

La primera aparición de Alain Johannes en Methamphetamine Blues es apoteósica. El guitarrista chileno toca unos cuantos instrumentos a lo largo del álbum y brilla con luz propia. Incluso produce unos cuantos temas. Excelsa contribución a la música de Lanegan que alcanzaría su punto culminante en el siguiente disco del pelirrojo ocho años después en Blues Funeral. Tras el blues de la metanfetamina viene One Hundred Days otro de mis temas favoritos de su dilatada carrera. El acompañamiento vocal de Chris Goss es perfecto, una compenetración celestial que se extiende a las dos siguientes; Bombed, muy sencilla sólo Lanegan su voz, su guitarra y Wendy Rae Fowler también en la voz y Strange Religion que merece su propio post, una belleza descomunal; la voz de Lanegan arropada por coros mejor puestos imposibles de Duff McKagan, Izzy Stradlin, Chris Goss y Nick Oliveri

En contraste Sideways in Reverse parece una canción del Iggy Pop más pendenciero y de largo el tema más rockero del disco. Un buen pildorazo que deja paso a la antes mencionada Come To Me, delicioso dueto, profundo y elegante con PJ Harvey. Like Little Willie John regresa a terrenos minimalistas con absoluta inspiración antes de dar paso a un tramo de cuatro canciones en el que brilla con luz propia Alain Johannes. Este bloque formado por Can´t Come Down, Morning Glory Wine, Head y Driving Death Valley Blues funciona como preciso anticipo de lo que vendría ocho años después en Blues Funeral. Especialmente es Can´t Come Down la que se mueve por los territorios sonoros que exploraría Lanegan junto a Johannes años después.  El broche final lo pone una cautivadora y excitante Out Of Nowhere con un Lanegan cantando mas suave y sensual que nunca y un conjunto instrumental excelso. Otra de mis favoritas. 


jueves, 19 de febrero de 2026

Supersuckers. Liquor, Women, Drugs & Killing

Aunque tengo en rotación unos cuantos discos publicados en este 2026 todavía permanecen fuertes muchos del año pasado. Uno de los que comencé a saborear a finales de 2025 fue Liquor, Women, Drugs & Killing de Supersuckers. Y me gustó tanto que eso decantó mi decisión de ir verlos al Kafe Antzoki el pasado 29 de enero. Todo un acierto. Aproveché y me pillé en cd el que venían a presentar más Holding The Bag el álbum country que Spaguetti y los suyos editaron tras el cáncer de garganta de Eddie. Y fue un acierto. Ambos me gustan mucho. Hoy toca juntar unas líneas sobre Liquor, Women, Drugs & Killing pero el otro tendrá su post porque también es una delicia. 

No sé en qué medio le leí a Eddie Spaghetti comentar que se supone que a estas alturas no tendrían que haber sacado un disco tan bueno, ja ja y me parece la mejor forma de venderlo porque estoy totalmente de acuerdo con él. Esa frase debería figurar en la típica pegatina que viene en el cd, sería la promoción perfecta. Liquor, Women, Drugs & Killing muestra a una banda muy inspirada, cargada de grandes canciones ejecutadas con la gracia y soltura de siempre. No hay nada nuevo ni falta que hace, tan sólo un grupo cuyos tres componentes se entienden a las mil maravillas y que te atrapan desde la inicial Maybe I´m Just Messin With You con cierto regusto a Motorhead hasta ese final Let Down, Forgotten and Alone repleto de sabiduría country. 

Lo cierto es que cada vez que escucho el álbum más me da la sensación de que estamos ante uno de esos discos repletos de canciones que perfectamente podrían sobrevivir en futuros setlist porque cuando escuché en el concierto del Antzoki Unsolvable Problems, Tried To Write a Song, I Don´t Enunciate o Doin´Work You Don´t Enjoy (With People That You Don´t Like) o la contundente versión de Rocket 69 de The Lee Harvey Oswald Band no palidecían en absoluto frente a su ristra de clásicos. Y eso, a estas alturas es la mejor de las noticias. Adictivo es poco escribir. Me pone las pilas que no veas.