lunes, 6 de abril de 2026

Prince. Judas Smile

Siguiendo con nuestra línea hereje vamos a sumergirnos en la música de Prince. Coge las mejores mallas que tengas por casa, unas resistentes porque vas a estar bailoteando un buen rato. Te va doler todo el cuerpo, mangarrán. El universo sonoro de Prince es fascinante y variopinto. Su discografía inabarcable.... Fue uno de los músicos más prolíficos sobre la faz de la tierra. Me estoy leyendo Dickens y Prince. Un tipo de genio muy particular un ensayo de Nick Hornby que relaciona las trayectorias del célebre escritor ingles y el loco genio de Minneapolis. El libro es bueno, directo y fácil de leer y por supuesto me están entrando unas ganas terribles de leer algo de Dickens y más todavía de enfangarme en la trayectoria musical de Prince. Ardua tarea.

Hoy en día, gracias a esa plataforma cuyo nombre jamás mencionaré aquí y que me subvenciona mi hermana, puedes escucharte todos los discos o casi, del artista que quieras. Mi conocimiento de Prince se reduce a Sign o' the Times, Come y el recopilatorio The Very Best Of Prince... A todas luces una miseria. En total habré escuchado unas cincuenta canciones pero es que este sujeto maneja cientos sino miles. El pasado año se edito en Blume, Prince. La historia detrás de sus 684 canciones. A menudo tildado de genio, la producción discográfica de este hombre es inmensa y escucharlo todo es una locura. Por muy bueno que sea es de cajón que tiene que haber de todo en su amplio catálogo. ¿Por dónde empezar? Casi siempre lo suelo hacer por el principio pero esta vez he realizado un experimento que de momento me ha proporcionado grandes momentos.

Mi estrategia ha sido elaborar un par de listas de diecisiete temas cada una siguiendo algunos artículos o entrevistas de Edward Bowser editor de Soul In Stero,  Matt Thorne autor de Prince y Duane Tudahl que tiene un par de libros sobre la época de Purple RainSign o' the Times... Ha sido una especie de divertido juego con el que he acertado de pleno dejándome con ganas de más. Iré a por los discos. Todavía no sé en qué orden. Posiblemente a como fueron editados. Casi siempre es la mejor opción aunque a veces saltarte, dejarte llevar por tu intuición. Pediré consejo a algún amigo que se conoce la trayectoria de este tarambana al dedillo.

De momento elijo un tema perfecto para dar título a este post. Ideal para estas fechas tan entrañables. Qué mejor elección que la sonrisa de Judas... Al final terminan condenándole pero el tipo se va sonriendo porque ya sabéis, dientes, dientes que es lo que les jode. Juas. El horizonte se ha tornado purpura y seguro va estar repleto de temas bailables, aplastantes baladas, encantadores falsetes y solos de guitarra al alcance de pocos hachas en este mundo. De momento aquí dejo además de la de Judas que venía al pelo otras cinco que me han chiflado hasta límites insospechados. Voy a echar a lavar las mallas. Eran color purpura. Faltaría más.






jueves, 2 de abril de 2026

Procesión... Me pido Barrabas

Va por dentro. O eso dicen. Aunque estos días las vemos mucho por fuera, por las calles de casi todas las ciudades y pueblos de Spain. A pesar de que en teoría vivimos en un país aconfesional la cultura católica sigue teniendo mucho peso con celebraciones y tradiciones varias. Estas fechas, en plena Semana Santa ya andan por ahí los de los capirotes. De pequeño les tenía pánico. Les vi la primera vez en mi niñez en Bilbao y los asociaba ineludiblemente al Ku Klux Klan... Ahora ya no les tengo miedo. Eso si, como fenómeno sociológico me fascina como el personal más variopinto quiere figurar estos días en primera plana haciendo ver lo entregados que están con la causa... Así una multitud nada despreciable hace ver lo devota que es, representa su penitencia y ayuda a portar con orgullo estructuras artísticas de madera, adornadas con velas y flores... Todo muy colorido y solemne. Incluso vienen personas de otras latitudes para verlo. 

Hace muchos años incluso fui con mis progenitores a la célebre Pasión viviente de Balmaseda. Un asunto muy serio, camaradas. En ese pequeño pueblo vizcaíno casi todo el mundo se toma la cuestión muy a pecho y guárdate tu, maldito ateo o en mi caso despreciable hereje, de hacer ninguna chanza... Te la juegas... Ja, ja, ja. En cualquier caso voy a dedicar este post que jamás leerá a una compañera de trabajo que es de ese pueblo y a la que por supuesto interrogué sobre múltiples cuestiones en torno a esta celebración. Me contó interesantes y jugosos chascarrillos que por descontado no voy a desvelar aquí ni por un millón de dólares. Lo que más me interesaba es quién hacía de Barrabas. Le dije que me encantaría hacer ese papel, ahí arriba subido en la tarima, escuchar en boca de Poncio Pilato a quién queréis que libere a Jesús o a Barrabás y la chusma eligiendo a Barrabas... Y suena a todo trapo Lust For Life. Que no te digo que me lo mejores, iguálamelo. Que a Judas le condenan... 

sábado, 28 de marzo de 2026

Nathaniel Rateliff & The Night Sweats. Tearing At The Seams

Todos y cada uno de los discos que han editado Nathaniel Rateliff & The Night Sweats han sido recibidos con algarabía y entusiasmo en mi hogar. Su música desprende buenas vibraciones por todos los costados. Siempre me pone de buen humor. Es un estilo vitalmente contagioso que bebe del soul con acertada y lúcida inspiración. Una de las claves de sus éxito es la interpretación vocal de Nathaniel que repito genera buena vibra en cada estrofa que nos canta. Todo envuelto en la elegancia y el bailoteo del mejor soul siendo tanto la sección de viento como el piano los ejes fundamentales de su música sin olvidar la imprescindible sección rítmica, soberbia todo el álbum y con momentos de locura absoluta del bajo a cargo de Joseph Pope III colaborador de Rateliff desde el inicio de su carrera.

Nathaniel debutó con su nueva banda en 2015 con su álbum homónimo que cosechó un monumental éxito gracias singles con tanto gancho como Trying so hard not to know, Wasting Time y sobre todo SOB (más de 106 millones de visualizaciones en el tubo...) A ver quién no conoce aquello de Son of a bitch, give me a drink... De modo que no lo tenía nada fácil para su continuación. Y supero el reto. Con creces, además. Porque Tearing At The Seams posee unos cuantos singles tan resultones e irresistibles como su predecesor y una producción y sintonía entre todos los músicos tan buena como en su primera rodaja. Con el paso de los años y las escuchas creo que este es mi álbum favorito de Nathaniel. Aunque otros días es The Future, ja ja.

Shoe Boot nos da la mejor bienvenida posible. El demoledor bajo de Joseph Pope III suena colosal junto al sugerente órgano de Mark Shusterman, otra pieza fundamental en el rugoso sonido de la banda. Es una presentación repleta de clase, elegancia y mucha sustancia. Y tiende el puente perfecto para los dos siguientes temas Be There y A Little Honey. El primero podría estar perfectamente en su debut y tienen que ser de esas que en directo levanta el personal hasta el infinito y más allá y la segunda posee esa cadencia en la que tan brillantemente se desenvuelve Nathaniel con ecos del mejor Van Morrison. Podría disimular pero prefiero no hacerlo. Caigo rendido ante su propuesta repleta de clase y canciones inolvidables.

La cara b del vinilo se abre con Say It Louder de las pocas en las que no hay sección de viento pero es absolutamente arrebatadora, un ejercicio maravilloso de pop soul con unos estupendos subrayados de guitarra eléctrica enriquecidos golosamente con el piano de Mark Shusterman. Hielo en las venas tienes si no te emocionas con algo tan bello como Hey Mama. La parte final de la canción me pone los bellos de punta. Emocionante es poco. De esas que sería imperdonable si la dejasen fuera del setlist. Cierto aire gospel se cuela en Babe I Know y le sienta de cine. Ecos del gran Sam Cooke para otro tema redondo. No voy a ser quién minusvalore el rollo que se trae Intro (que abre la cara C del vinilo) una de esas canciones perfectas para comenzar un concierto y dejarte a los pies de joyas como Coolin´Out y Baby I Lost my Way, (But I´m Going Home). Esta última es el perfecto compendio de la propuesta sonora de Rateliff. Tiene un rollo vacilón que no te lo quitas en todo el día. Desde que lo escuché siempre he pensado que podría estar perfectamente en el Back To Black de Amy Winehouse.

La última cara de este vinilo doble se abre con You Worry Me que se ha convertido en una pieza fundamental en el repertorio de este hombre y su banda, y con razón porque es el típico single comercial repleto de clase por el que no pasa el tiempo. Da igual las veces que lo hayas escuchado. Efectivo a más no poder. La misma cadencia sosegada y de nuevo la figura de Sam Cooke me viene a la mente al escuchar los dos temas que cierran el álbum; Still Out There Running y Tearing At The Seams. Este último tiene una parte final con la voz de Nathaniel desgarrándose para que vuelvas a poner el vinilo. A cholón. No me canso de la música de este combo. Esenciales en mi hogar.

martes, 24 de marzo de 2026

AVTT. PTTN

Sorprendente y estimulante colaboración entre The Avett Brothers y Mike Patton que a finales del pasado año sellaron su unión artística con la publicación el 14 de noviembre de un álbum que entra la mar de bien, aglutinando las mejores características de ambos. No era fácil encajar los universos de los hermanos Avett Patton y sin embargo la música fluye encantadora desde la conmovedora Dark Night Of My Soul que abre con una clase descomunal el álbum. Es el inicio perfecto un bonito contraste entre las armonías vocales de Scott y Seth con la voz de Patton más comedida, adaptándose a una letra que emociona desde la primera estrofa: I suspect there's nothing left of, What I always said would always be there, Would always be there, I've a sense that ever since, I was young, I've been borrowing air, Borrowing air. To Be Known continúa por tesituras intimistas, buenas percusiones un piano sugerente y de nuevo esas grandes voces cruzándose de manera perfecta. 

Heaven´s Breath rompe abruptamente el encantamiento con aires industriales, urgencia punk y la sombra de Nick Cave planeando por cada nota de la canción. Todo un acierto. Muy chula. Recuperan la senda intimista con Too Awesome que me hace pensar en algunas canciones de The Wall de Pink Floyd, esas en las que la voz cantante la lleva Roger Waters. De esa forma se cierra la primera cara del vinilo. El resultado más que prometedor. Y sinceramente lo mejor está por venir porque la apertura de la cara b con Disappearing es tan aplastantemente buena como Dark Night Of My Soul. La irresistible voz de barítono de Patton está colosal y el tema parece un gospel retorcido y bello a la vez. Vale, no puedo disimular mi entusiasmo por estos músicos ja ja.


El primer single Eternal Love es una apuesta ganadora. Pocas veces suelo escuchar las canciones de adelanto pero dado mi entusiasmo por los Avett Brothers y Mike Patton no me pude resistir y caí rendido. Pensé, qué ganas de escuchar el álbum entero por Dios... Tras Eternal Love viene The Ox Driver´s song que parece un tema del Steve Earle más folk pero gracias a las voces de estos tipos  y un tratamiento industrial se acaba convirtiendo en una pieza inclasificable con una intrigante percusión y protagonismo para un grueso bajo en combinación con un juguetón banjo. The Things I Do no baja ni un ápice el nivel. Aquí la acústica y las líneas vocales te vuelven a seducir y te dejan a merced de Received, un inmejorable final, atmosférico, bello y eterno. Nueve canciones como nueve soles. Ni me puedo imaginar lo que sería presenciar esto en directo. Ni en el mejor de mis sueños.

viernes, 20 de marzo de 2026

Ciudad muerta. Shane Stevens

Violenta, dura y misógina, con personajes verdaderamente desagradables pero total y absolutamente irresistible para el autor de este cochambroso blog, así es Ciudad muerta de Shane Stevens publicada en la muy interesante Sajalín Editores. Los asuntos mafiosos de New Jersey son el trasfondo ideal para diseccionar uno de los elementos más perturbadores de los seres humanos: la violencia. Atávica, inevitable y pieza angular del sistema capitalista. En Ciudad muerta casi nadie la puede sortear, todo el mundo es víctima de ella o saca provecha de su ejercicio. La vida misma. El Capitalismo por mucho que nos cuenten milongas. Shane Stevens conoce de lo que escribe, parece que de primera mano. Llegué a esta novela por recomendación de Alex G en Redes sociales y porque leí en la contraportada un comentario definitivo de Dave Zeltserman: Un libro brutal y extremadamente violento sobre los aspectos más sucios de la mafia que bien podría haber sido un anteproyecto de Los Soprano.

Esas dos llamadas de atención se complementan con la brutal declaración del autor, Shane Stevens que viene junto a su pequeño extracto biográfico, dice así: Me han disparado, apuñalado, apalizado, gaseado, pateado, azotado, encarcelado y tirado ácido encima. He olido la muerte, visto su sombra y oído su aullido. La violencia ha sido mi pan de cada día desde pequeño, y algo sé sobre ella. Y también sobre el lado siniestro de la violencia, aquella que llevamos dentro. Está justo por debajo de la superficie, al acecho, siempre dispuesta a aplastar y destruir. Un testimonio desgarrador que fue el acicate definitivo para que me lanzase sin remisión a su lectura. Y el resultado ha sido brutal. 

La trama de la novela gira en torno a la encarnizada lucha por el poder en New Jersey. Joe Zucco y Alexis Machine se la disputan sin miramientos, el primero es un mafioso de la vieja escuela guiado por los códigos y normas propias de ese tipo de organizaciones y el segundo es un despiadado hombre capaz de saltarse todo eso para asaltar el reino de los cielos. Como consecuencia se suceden los enfrentamientos, brutales y desgarradoramente escritos por un Stevens que se nota que conoce de lo que escribe. Conforme avanzaba en su lectura más claro tenía que nadie iba a salir indemne de la terrorífica espiral de violencia. Te va a marcar de por vida. 

Apenas hay esperanza y posibilidad de huida para los personajes de esta novela. Nadie escapa de un destino implacable. Me costaría elegir algún personaje que me caiga bien, por el que tenga cierta empatía. Tal vez la novia de Harry Strega, un esbirro del escalafón más bajo que aspira con más violencia a subir puestos, pero aún así su trazo al igual que el de resto de personajes femeninos no sale tampoco demasiado bien parado. Reconozco que por momentos he sentido un asco inmisericorde por cómo describe la psique femenina el autor pero supongo que en ese mundo lo contrario sería intentar ser políticamente correcto y este libro es todo menos eso. Al parecer Stephen King es un furibundo admirador del mismo y le rindió homenaje en La mitad oscura incluyendo al mafioso Alexis Machine como personaje de los libros de crímenes que escribe Thad Beaumont .

martes, 17 de marzo de 2026

Taylor Swift. Cardigan

This year we celebrate Taylor Swift's twentieth anniversary in the music world. She debuted as a teenager. She wrote her first songs in high school and has gradually built a very successful career—tremendous, in fact. She's dabbled in different styles and has as many fans as she does fierce detractors. I like her more every day. So, screw the haters. She's Maiaki's favorite artist, and thanks to her, I've discovered many great songs. This one is from her album Folklore, which is perhaps one of her best-reviewed albums by certain select critics. Ha! I really like the song, but I also like many others that are more pop-oriented or downright danceable. Dance to the Music! In any case, this is a perfect song for a sweet sixteen. Adolescence is often a misunderstood stage by many adults, and music always helps you find your place in the world. And at night, let's dance!


sábado, 14 de marzo de 2026

Green Day. Kill The DJ

En ocasiones, recurrentes obsesiones musicales se adhieren a mi piel sin remisión. No puedo hacer nada contra ellas. Es más, me dejo llevar. Las disfruto. Por muy a contracorriente que vayan, por muy inusitadas que parezcan. En mi universo particular tienen sentido. Parafraseando a Tom Waits con la música de Beefheart de quien dijo, que una vez que has escuchado su música cuesta mucho limpiártela de la ropa. Te mancha, como el café o la sangre. Esto que me pasa a mi es más como un chicle pegajoso y utilizo este símil adrede en honor a un colega al que le confieso mi voladura con Green Day y me dice que nunca le gustaron, que siempre le parecieron pop chicloso. Ja, ja. Es lo que hay, queridos amiguitos... No hay Guilty Pleasures en este cochambroso blog si me gusta, me gusta y punto.

Y, ¿Cómo he llegado aquí? Conexiones musicales. La primera fue hace unos años cuando descubrí la colaboración de Billie Joe Armstrong con Jesse Malin en Strangers & Thieves  perteneciente a su fenomenal Sunset Kids. Un pedazo de canción compuesta a pachas que reunía varios de los ingredientes en los que ambos son muy hábiles, a saber, buenas melodías, guitarras power pop, fantásticos coros... En esencia las mejores canciones de Green Day se mueven por esos terrenos. Y tienen muchas y muy buenas. La relación de Jesse Malin con Green Day es probable que date de cuando D Generation telonearon en varios conciertos a los de Oakland. Puede que ahí se forjase una amistad musical que fructificó primero bajo el nombre de Rodeo Queens con la canción Depression Times


La segunda fue hace un par de años cuando leí en marzo de 2024 en el número 423 de Ruta 66 una excelente crítica de su álbum Saviors escrita por Eduardo Izquierdo. El asunto empezaba así: Un disco de Green Day sonando a Green Day no puede suponer ningún problema. No jodamos ¿Qué no les gusta la banda? De acuerdo. Pero dejémonos de mandangas y excusas sobre tiempos pasados que fueron mejores, sobre credibilidades perdidas, o sobre sonidos evolucionados. El inicio de esta reseña llamó poderosamente mi atención. Escuché el disco y me encantó. Podría haber sucedido que no y seguirían apartados de mi vida. Pero me alegro de haberlo leído ja ja. Y seguía acertadamente con... Vale, no se creen lo de niños (¿seguro?) ricos con letras anti sistema. Pero cuando lo han hecho otros en su misma posición ¿si es creíble? ¿lo es en Pearl Jam o en Sprinsteen? ¿Incluso en Dylan o en Neil Young? Ellos no llegan a fin de mes. Vamos a dejarnos de chorradas. La crítica en el número 593 de febrero de 2024 en Popular 1 a cargo de Anchel P. Sol también ponía bien al disco y ponderaba la trayectoria de la banda con: Green Day no han grabado ningún disco malo y este tampoco es una excepción. De modo que ahí tenía a dos de mi prescriptores favoritos, con los que coincido digamos en un 70% (lo cual es la leche) deshaciéndose en elogios con el último trabajo de la banda...

Y la tercera conexión, y más potente es el vínculo rockero con Unax al que le gusta mucho Dookie y que un día me dijo aita pues el American Idiot también es muy bueno... Ufff. Recuerdo que cuando comencé a trabajar en la sección de música de unos grandes almacenes cuyo nombre jamás escribiré aquí ese disco estaba en pleno apogeo y yo por aquel entonces huía como de la peste de aquello. Pero hoy en día lo escucho y lo disfruto, me gusta mucho, está hecho para mí ja ja. Me encanta cuando suceden estas cosas y en los últimos años me pasa a menudo y una de las razones principales es disfrutar de la música en compañía de Maiaki y Unax casi siempre desprovistos de prejuicios y chorradas. Así que venid a mi Green Day, os recibo con los oídos bien abiertos igual que otros damnificados que estoy descubriendo en los últimos años: Ryan Adams, Counting CrowsArctic Monkeys o Sheryl Crow. Kill the The Last DJ, ja ja.