jueves, 27 de agosto de 2026

Pearl Jam. No Code. 30 aniversario

Treinta años se cumplen hoy de la edición de No Code, el álbum con el que muchos seguidores se bajaron del barco de Pearl Jam. Apenas unos meses antes Screaming Trees y Soundgarden habían publicado dos excelentes trabajos, Dust y Down on the Upside con lo que se cuesta imaginar que la sentencia para el llamado grunge estuviese dictada. Pero lo cierto es que esa es la percepción mayoritaria, lo que siempre nos han vendido. Sin embargo la buena música está siempre por encima de las etiquetas y estos tres discos aguantan el paso del tiempo de forma soberbia, los sigo escuchando a menudo y sigue siendo una gozada perderse en sus múltiples matices. A la mierda las etiquetas y todo lo estrecho que conllevan.

Este álbum me lo regalo Su nada más publicarse. Lo pillo en una feria del disco aconsejada por mi amigo Rober quién le dijo que estaba seguro de que me iba a gustar mucho más que la otra opción que era el disco de un petardo con el que estaban dando la brasa a cholón en Popular 1. No hay color. Entre otras cosas, a No Code siempre se le achacó que la influencia de Neil Young había ido demasiado lejos, fagocitándose la personalidad de la banda, o que el grupo ya era comandado en plan dictadura por Eddie Vedder, que habían perdido la garra, que la madurez les había sobrevenido de repente comiéndose todo lo excitante de su propuesta. Jamás lo percibí así. Me costó poco perderme en su propuesta sonora, salpicada de jugosas novedades, que tal vez exigían un poco más de atención. Puede que fuese así, pero la recompensa era excelente.

Así que 30 años después lo pongo a todo volumen en la flamante edición en vinilo que también me regaló Su y vuelvo a volar alto con algunos de mis temas favoritos de la banda y soy consciente de que algunos de ellos son rara avis en su repertorio de directo como Sometimes, Who You Are, In My Tree, Smile, Off He Goes, Red Mosquito, Present TenseAround The Bend... La clase de canciones que me gustaría escuchar siempre que tenga oportunidad de verles en directo. De unas cuantas ya he gozado, abrieron su concierto del 22 de noviembre de 1996 en Anoeta con Sometimes y también aquel día se animaron con Who You Are y Red Mosquito. Cuatro años después en el mismo escenario se descolgaron en los bises con una excelente Smile


Un aspecto interesante de este disco del que me enteré años después es que el bajista Jeff Ament estuvo a punto de dejar la banda llegando a declarar que se incorporó a la grabación del mismo tres días después del resto porque no se había enterado de que habían comenzado a grabar. Ament se sintió desplazado y percibía que su posición en la banda perdía importancia tal vez sometida al liderazgo autoritario de Vedder. Hasta qué punto todo esto es cierto ni idea. La historia de la banda continuó y nadie abandono el barco. Lo cierto es que en este álbum la contribución compositiva de Ament fue excelente firmando Smile y Red Mosquito y su bajo se deja notar en todo el disco con momentos excelsos en Present Tense. Y por supuesto hay que resaltar su notable entendimiento con Jack Irons al que por descontado voy a dedicar unas líneas ahora mismito. 

Jack Irons se unió a Pearl Jam a finales de agosto de 1994. Su entrada en la banda se debe a su amistad con Eddie Vedder. Se conocieron cuando Irons estaba en la banda de Joe Strummer y Vedder trabajaba en la logistica del escenario. Con la banda grabaría No Code donde su contribución fue colosal dando rienda suelta a su estilo percusionista, tribal y relajado y Yield, un trabajo con grandes momentos pero más irregular. Anteriormente había destacado también en el excitante The Uplift Mofo Party Plan de Red Hot Chilli Peppers. Como ya escribí en el post dedicado a los bateras de Pearl Jam, adoro el estilo de Jack Irons, y la banda supo sacarle un jugo excepcional en No Code. En este disco todo su trabajo es excelente y sigo teniendo una especial predilección por In My Tree,  una canción maravillosa con una gran letra y con la singular y decisiva aportación de Irons