lunes, 24 de agosto de 2026

The Afghan Whigs. How Do You Burn?

Una de estas noches escucharé con todo el amor y atención del mundo el recién editado Soft Control de The Afghan Whigs. Porque siempre les tengo presentes. No viven de la nostalgia. Tienen obras pretéritas que parecen inalcanzables como Black Love pero desde que regresaron hace más de diez años han seguido salpicando este mundo con su peculiar y excitante música. Todas sus obras merecen ser escuchadas. Son como un amor de verano que se prolonga hasta el otoño y al que irremediablemente vas a ir a visitar en invierno y primavera. Eso me sucedió a mi con su anterior álbum How Do You Burn? (titulo sugerido por Mark Lanegan) editado hace cuatro años y al que siempre vuelvo. Le coloqué en mi Top Seventeen de ese año y cada vez que lo escuchó más gozosa es la experiencia. No les vi cuando lo presentaron pero si se llega a dar la ocasión y se hubiesen cascado el disco entero habría salido flotando del recinto en cuestión. 

El inicio del álbum con I'll Make You See God es bastante engañoso. Es la canción más cañera del álbum. No hubiese desentonado en un disco de Queens Of The Stone Age. Avanza como a trompicones en contraste con la delicada y espléndida The Getaway que se abre paso con un cautivador piano y la voz de Dulli en su vertiente más tranquila. Un clásico desde que la escuché por primera vez. Una canción que te va envolviendo poco a poco con la elegancia de estos chicos en lo más alto. Cuando escucho el estribillo de Catch a Colt pienso que una canción así con ese potencial comercial tiene que ser escuchada por el mayor número de personas posible. Es un placer escuchar los coros al fondo de la gran Susan Marshall cuyo curriculum de colaboraciones es espectacular.

Jyja tiene uno de los comienzos más magnéticos en la carrera de estos chicos y eso que son especialistas en eso. Vale su peso en oro el bajo tocado por el propio Dulli que marca el terreno para la suave voz de Dulli y toda la maraña de sintetizadores y arreglos de cuerda a cargo de Mathias SchneebergerRick Nelson. Un tema sensual a más no poder. A continuación viene Please, Baby, Please una mis canciones favoritas en el catálogo de The Afghan Whigs que cuenta con un Greg Dulli en estado de gracia. Adoro esa parte final en falsete y los subrayados a la guitarra de Christopher Thorn y el teclado de Rick Nelson. Fantástico el paso de la delicada pieza soul anterior a la más expansiva e igualmente irresistible A Line of Shots con una intrigante parte ruidosa final. Excelsos John Curley al bajo y Patrick Keeler a la batería. 

El piano vuelve a conducirnos de nuevo hacia otra pieza con esa veta soul que tanto ama Dulli y que siempre borda; Domino and Jimmy avanza elegante, sinuosa, se te pega a la piel y más cuando escuchas la voz de Marcy Mays en perfecto sintonía con la de Dulli. Otra canción extraordinaria que llega al extásis absoluto cuando se cruzan las voces de ambos. Take Me There te saca del ensueño de una forma rompedora con ese inicio tan, no sé, ¿industrial? De nuevo el tratamiento de las voces y los coros están ideados por Van Hunt que se luce configurando un tema muy original. De forma muy suave, con únicamente la voz y guitarra acústica de Dulli comienza Concealer a la que poco a poco se le van sumando arreglos de cuerda y sintetizadores creando otra pieza singular. El cierre con In Flames no sólo está a la altura sino que engrandece más este disco. El increscendo final es de órdago y te deja un regusto invencible. Lo escrito, voy a ver a esta banda y lo tocan entero y vuelvo a casa en cohete espacial.