viernes, 21 de marzo de 2008

¿Los mejores años de los Stones?

Cuando Brian Jones fue despedido de los Rolling Stones la banda se vio en la tesitura de reemplazar a un componente clave. El rubio guitarrista, si bien no era importante a nivel compositivo, estaba ahí desde el principio y además de multiinstrumentista le gustaba ejercer de líder, asunto complicado estando Mick Jagger en medio. Jones hacía tiempo que había acabado con la paciencia de Richards y Jagger antes de su fatal desenlace.

Hasta la expulsión de Jones del grupo los Stones habían grabado unos cuantos buenos discos, tal vez el mejor Beggars Banquet en el 68 pero los mejores tiempos estaban por llegar. Y llegaron con el sustituto de Jones, Mick Taylor un joven que tenía los dedos pelados a sus 21 años de tocar blues con John Mayall. Con Taylor, un virtuoso del género, Richards encontró el contrapunto perfecto a su peculiar estilo. Juntos formaron un dueto invencible que grabó los mejores discos de los Rolling Stones.

Let it bleed, Sticky fingers, Exile on Main Street, Goats head soup e It´s only rock´n roll junto al directo Get Yer Ya Ya´s Out son sin lugar dudas la prueba sonora de una banda en estado de gracia. Un momento irrepetible en historia stoniana. Es una pena que la estancia de Taylor en los Stones no se prolongase unos cuantos años más. ¿Quién sabe hasta donde habrían podido llegar?

A finales del 74 Mick Taylor, harto de que no se le reconociese su aportación en la composición, (tan sólo figura en los créditos de Ventilator blues del Exile on Main Street), se fue de los Stones por la puerta de atrás. Había contribuido también en algunos temas de It´s only rock´n roll pero nadie osaba hurgar en la dupla JaggerRichards, por muy bien que tocase el blues. Los royalties son los royalties.

Es curioso comprobar como sentó la despedida de Taylor en los Stones en el 75. Hubo mucho resquemor. Mick Jagger soltó perlas como: “Sin duda podremos encontrar otro guitarrista de metro noventa que además sepa maquillarse”. Y Richards fue bastante duro. El inimitable Keith dijo: “Mick pensó que ya había aprendido demasiado. Se sentía aburrido y pensaba que ahora era un compositor de gran altura. Tenía un millón de planes. Mick es un guitarrista maravilloso, sorprendente. Pero todavía estoy esperando”. ¿Y la carrera en solitario de Mick Taylor? Buff, Richards tenía razón...

miércoles, 19 de marzo de 2008

The Black Crowes, Warpaint

Cuanto más tiempo pasa entre disco y disco más dificultades para apreciar el último intento en cuestión. Los Black Crowes luchan contra siete años de silencio discográfico y contra una ristra de discos a cual mejor. También con un panorama saturado de novedades y de fondo de catalogo. Porque en la mula está todo, como es vox populi. Y casi nadie escapa a ello. Pero desde que salió este Warpaint tenía reservada unas horas en mi reproductor.

He escrito en alguna ocasión y lo reitero que los Cuervos son uno de los grupos de mi vida. Uno de esos que los sigues desde el primer disco y que afortunadamente casi veinte años después siguen ahí. En este caso ha habido un periodo muy largo sin noticias de la banda pero no han perdido el tiempo precisamente. Además de dar rienda suelta a sus proyectos en solitario desde el 2006 han ido fraguando este Warpaint.

No tengo prisa, paladeo el disco poco a poco, consciente de que un buen álbum en ocasiones requiere muchas escuchas. Me relajo y disfruto de este nuevo disco. Me encuentro con varias joyas que me han sacudido fuerte a la primera escucha: la inicial Goodbye daughters of the revolution, Oh Josephine, Locus Street o Movin´ on down the line con ese inicio tan psicodélico.

Hay una novedad más que interesante en este nuevo disco, Luther Dickinson de North Mississippi Allstar se encarga de las guitarras junto a Rich y a falta de Marc Ford no se me ocurre un tipo que encaje mejor aquí. Al parecer Luther ha iniciado la gira americana con los Cuervos. Desconozco si se convertirá en uno más de la banda, aunque conociendo el historial de los hermanos Robinson…En cualquier caso es un fichaje excelente porque el tío toca la guitarra como muy pocos lo pueden hacer actualmente.

Termina el disco a lo grande, en esto son expertos los hermanos Robinson, ya lo hicieron en Amorica con Descending y en el Lions con Lay it all on me. En esta ocasión es Whoa mule la que me deja prendado, un buen final que me invita a poner el disco de nuevo. Y van…. Pero sin prisa, ya me ha sucedido anteriormente con otras obras de los Cuervos: ni Amorica, ni Three snakes and one charm me sedujeron a la primera pero cuando lo hicieron….

Lo que más me gusta del disco es que parece grabado en una cabaña aislada del mundo. Da igual la MTV, las nuevas tendencias, las modas, estos chicos a lo único que son fieles es al legado blues, folk, pop y rock que han mamado. A disfrutar, Warpaint merece unas cuantas escuchas, es una invitación que no puedo rechazar.

domingo, 16 de marzo de 2008

Taxi Driver, Shrader - Scorsese - De Niro

En todas las entrevistas que he leido con Martin Scorsese, éste no se cansa de explicar que Taxi driver es una película realmente de Paul Schrader, que el mayor mérito en esta obra que impactó a la comunidad cinematográfica en 1976 es del guionista calvinista. Y lo cierto es que el film se basa en buena parte en un época turbulenta en la vida de Paul.

En enero del 76 la vida de Paul Schrader estaba en un callejón sin salida. Su matrimonio hacía aguas y su único objetivo era aferrarse a la botella y pasar el día lo mejor que podía. Su modus operandi era el siguiente: quedarse en la cama hasta las cinco de la tarde y luego echar un trago al que le seguía otro y otro hasta que cerraban los bares y se refugiaba en algún cine porno. Durante unas semanas Paul Shrader llevó ese estilo de vida hasta que acabó en el hospital con un úlcera de dimensiones biblicas.

En el magnifico libro Conversaciones con Martin Scorsese cuenta Schrader que se le ocurrió Taxi driver como símbolo de la soledad urbana tras haberla sufrido durante su mes caótico. Una vez más del calvario de un ser humano nacia una obra de arte que afortunadamente contó con las personas adecuadas, dos fanáticos del celuloide que iban a poner toda la carne en el asador: Robert De Niro y Martin Scorsese.

Tambíen nos cuenta en este libro Paul que en un principio la película la iba a protagonizar Jeff Bridges bajo la direccion de Robert Mulligan. El quería ver el film realizado pero tras ver Malas calles lo tuvo claro: era un proyecto hecho a la medida de Scorsese y De Niro. El actor apenas cobró treinta y cinco mil dólares cuando ya le estaban ofreciendo medio millón por alguna otra. Los tres dieron rienda suelta a su amor por el cine en una obra que sigue tan vigente como el día de su estreno.

martes, 11 de marzo de 2008

Frank Sinatra, Duets

En el año 1993 Frank Sinatra no tenía nada que demostrar al mundo. Ya lo había conseguido todo tanto en el cine como en la música tras una carrera de más de cincuenta años. Pero todavía con el gusanillo de dominar los charts y de estar en boca de todo el mundo aceptó realizar un disco de duetos con algunos interprétes famosos. Lástima que algunos de los elegidos no sirviesen ni para limpiarle los zapatos.

En plena era grunge y con la MTV reinando el disco fue conocido sobre todo por el dueto con el omnipresente Bono. La verdad es que la versión que se curran de I´ve got you under my skin está muy bien. Es curioso comprobar como mientras que el líder de U2 recurre al falsete el amigo Frank canta con toda su potencia y chulería. Siempre me gustó ese contraste.

Hay otros grandes momentos en el disco la inicial The lady is a tramp con Luther Vandross no está nada mal, What now my love con Aretha Franklin es una delicia y el dueto con Tonny Bennett en New York, New York es tan obvio como necesario. Otras dos de mis favoritas son I´ve got the world on a a string con la gran Liza Minnelli, una canción que siempre me ha parecido alegre y Withcraft con una impresionante Anita Baker, para mi el mejor dueto del disco.

Duets es a pesar de unos cuantos invitados indeseables un gran disco en el que Frank mantiene intacta la magia en su poderosa voz. El disco recoge 13 temas clásicos en la carrera del líder del Rat Pack. Y en cada surco brilla una voz inigualable que cuando se acompaña de otras como las de Aretha Franklin, Tonny Bennett, Natalie Cole o Liza Minnelli adquiere momentos mágicos.

El disco finaliza con All the way/One for my baby (and one more for the road) con el pesado de Kenny G al clarinete pero lo realmente importante es la espectacular interpretación de Sinatra y los bonitos arreglos orquestales de ambos temas. Un lujo. El disco me lo regaló mi hermana allá por las navidades del 93 y a partir de ahi empecé a bucear en la discografía de este genio.

sábado, 8 de marzo de 2008

Deadstring Brothers, Silver Mountain

Cuando el pasado viernes finalizó el concierto de Marah y Deadstring Brothers fui directo al puesto de merchandasing para hacerme con un disco de Deadstring Brothers. Durante el concierto había visto a un colega que tarareaba muchas canciones de Deadstring Brothers así que cuando termino el show me acerqué a él y me comentó que el mejor disco de estos chicos de Detroit era Silver Mountain. Buena recomendación.

Silver mountain son once canciones que beben del country, soul y el rock´n roll clásico. He leido por ahí muchas comparaciones con los Stones y es cierto, algunas canciones te las puedes imaginar interpretadas por los Rolling Stones en el Exile on Main Street. Y eso es algo muy bueno. Me sucede en muchas ocasiones que hay grupos nuevos que facturan canciones que encajarían sin problemas en grandes discos de los setenta. Y es que al final lo que me importa son las canciones, que sean buenas, la originalidad es muy complicada de encontrar.

Como ya escribí en la crónica del concierto Deadstring Brothers causaron una sensacional impresión entre el público. Interpretaron varias canciones de este Silver mountain. Abrieron el concierto con Ain´t no hidin´love y la voz de Masha nos dejo boquiabiertos a más de uno. Otro de mis favoritas es If you want me to. Las voces se las reparten Masha y Kurt Marschke y las canciones se benefican de esa combinación.

En concierto me parecieron más souleros pero tras escuchar el disco te das cuenta del peso country y blues que tienen muchas de las canciones. De momento estoy en una nube con esta banda de Detroit y espero que vuelvan a realizar una gira como cabezas de cartel. Merecerá la pena disfrutar de dos horas con canciones tan buenas como Rollin´blues, Slow down o Silver mountain. Un doble cartel con North Mississippi Allstars tampoco estaría mal. Soñar es gratis.

sábado, 1 de marzo de 2008

Deadstring Brothers y Marah en el Kafe Antzoki de Bilbao

Lo sabía. Sabía que lo iban a bordar. No importa que desde su útima visita hace menos de un año sólo queden los hermanos Bielanko y la teclista Christine Smith. No pasa nada si su último disco es el más flojo que han grabado hasta la fecha (aunque hay al menos cinco canciones excelentes). Cuando los hermanos Bielanko y quien les acompañan, ahora Johhny Pisano al bajo y Joe Gorelick a la batería, pisan el escenario ponen todo lo que tienen.

Pero hagamos justicia y empezemos por los teloneros, Deadstring Brothers. A eso de las 10:15 salieron al escenario estos chicos de Detroit y cuatro minutos después ya tenían unos cuantos fans más, entre los que nos incluimos el amigo Grushecky, Ander, Iñigo, Diego, Susana y el que esto escribe. ¡Menudo despliegue! No sabría definir su sonido. Por un lado tenía un excelente guitarrista que aportaba grandes matices en cada tema, por otro una vocalista potente y con mucho estilo y absolutamente todos los temas que tocaron me cautivaron a la primera. El papel de telonero suele ser muy ingrato pero ayer cuando Deadstring Brothers terminaron su concierto dejaron el listón muy alto. Pero que muy alto. La gente estaba enloquecida.

Apenas cuarenta y cinco minutos después del excelente concierto de Deadstring Brothers y con el tema principal de la banda sonora de Rocky sonando hicieron acto de presencia Marah. A Dave Bielanko se le veía con ganas espoleando al público. Atacan con un tema del último disco y se hace patente que en directo estos chicos llevan las canciones a otro terreno. Dave es un torbellino, se mueve de forma nerviosa, incluso a veces se aturulla, meten tantas revoluciones a las canciones que las transforman en vitaminicos estallidos punk rock.

Serge aporta la clase y cuando es la voz principal las canciones suenan más compactas, más a como suenan en los discos y de eso se beneficia la banda. Por un lado tenemos la locura y el aturullamiento de Dave y por otra la clase de Serge. Ninguno es un virtuoso de sus instrumentos. Ni puta falta que hace. No hemos venido a ver al jodido Yngwie Malmsteen. Interpretan varias canciones del último disco y todas suenan poderosas, incluso la horrenda Santos de Madera tiene su punto.

Tambien caen ya clásicos como East, Sooner or later, la increíble The Demon of White Sadness que termina con Serge a hombros de un chico del público, la punkarra The closer y cierran el concierto homenajeando a la ciudad en la que viven, se sacan de la chistera un New York, New York interpretado con elegancia. Se despiden hasta pronto porque parece que en verano volverán. Broche de oro a otra gran noche de rock´n roll. Ya teniamos ganas eh, Susana!

sábado, 23 de febrero de 2008

Black Crowes se ponen las pinturas de guerra

Como escribí hace poco en el post sobre Blues Traveler en los noventa y también en la siguiente década se publicaron excelentes discos que en opinión del que esto escribe nada tienen que envidiar a los clásicos de décadas pretéritas. Grupos como The Afghan Whigs, The Jayhawks, Blind Melon, Soundgarden, Screaming Trees o Alice in Chains tienen cada uno dos o tres obras excepcionales que jamás me canso de escuchar.

Lo que ya es más dificil de encontrar en la actualidad es a bandas de largo recorrido, grupos que aguanten el tirón, con una carrera larga de más de diez años. La penosa situación de la industria hace una misión de heróes que existan bandas como Drive By Truckers, Marah o Mother Superior que resisten disco a disco en un entorno muy complicado. Y estas bandas no nos engañemos se mueven a un nivel bastante underground.

Una de las excepciones a lo relatado anteriormente son The Black Crowes. A punto de editar su séptimo álbum de estudio. Los hermanos Robinson han mantenido la banda viva a pesar de su largo hiatus, sin disco de estudio en siete años. Afortunadamente no han finiquitado al grupo. Y se agradece y mucho, porque más allá de que a todos nos gustaría que ahi estuviesen Marc Ford, Johnny Colt y Ed Harsch, lo cierto es que The Black Crowes son una de las bandas más fiables que nos quedan hoy en día.

Desde que pusieron en marcha al grupo a finales de los ochenta, estos dos auténticos arqueológos musicales que son Chris y Rich Robinson han dado forma a una de las formaciones básicas de mi vida. No encuentro ni un disco malo en la discografía de los de Atlanta. Todos tienen excelentes canciones y una ejecución brillante. Mi favorito es el Amorica, y ese por supuesto merece un post para el solito. Mientras tanto estoy esperando Warpaint con verdadera ansia. Ya queda menos, concretamente 9 días, 1 hora, 56 minutos y 1 segundo, cuando termino de escribir esto.