viernes, 17 de octubre de 2025

Mike Farris. Teatro Barakaldo 16-10-25

Un póster del concierto que Mike Farris ofreció en la sala Azkena de Bilbao el 14 de marzo de 2004 preside el salón de mi hogar. Aquella fue una velada mítica. Algo de lo que Su y yo hemos hablado a menudo. Antes de acudir a aquel show ya era un furibundo seguidor de la carrera de Farris al frente de Screamin´Cheetah Wheelies. Pero a partir de ese día, Goodnight Sun, el primer disco de Mike en solitario se convirtió en algo especial para mi, tan bueno como Magnolia. Y no exagero. Tengo a ese álbum en un pedestal. Como no tengo que elegir me quedo con los dos. A la misma altura. Celestial. Me acuerdo que me lo compré por doce euros en Power Records y si no es el disco al que más rentabilidad he sacado en relación escucha-precio, cerca andará. Ja, ja. 

Ayer acudí a la cita con Farris con muchas ganas y vibré en muchos momentos, de hecho todo el concierto, desde esa emotiva y absolutamente genial Hello From Venus, un comienzo por todo lo alto hasta el aplastante final con Farris desgañitándose al cantar Don´t ever let me down, don´t ever let me down que me sigue poniendo los pelos como escarpias. Farris optó por obsequiarnos con muchos temas de Magnolia, lo cual fue una absoluta bendición. Sonaron maravillosas Good Time, Backwoods Travelin´, Magnolia y las antes mencionadas, Hello From Venus para abrir y Father Speaks para cerrar. 

Me gustó ver a Farris defendiendo su repertorio guitarra en ristre. Y, aunque no sea un virtuoso y tal vez ni siquiera un gran guitarrista me encanta ver como sacar de una forma u otra todas las canciones para adelante con su fantástica voz. El músico de Tennessee se mostró comunicativo y agradecido al personal que se dio cita y nos contó cuando fue la primera vez que interpretó Swingin´de Tom Petty & Heartbreakers, que Blue Yodel No.1 (T for Texas) fue de las primeras canciones que escuchó con su padre y que le encantaba Corrina de Taj Majal que hizo suya con acústica y armónica. Fueron estas dos últimas las dos versiones que más me gustó como interpretó. 

El bolo me gusto y me emocioné casi todo el rato. Me encantó que rescatase Halcyon Days, una de mis canciones favoritas de Screamin´Cheetah Wheelies y lo único que me faltó para haber salido del recinto volando por completo fue que le hubiese dado cancha a su disco de debut, Goodnight Sun. Pensaba que dado el formato que era iban a caer unas cuantas canciones de ese disco pero curiosamente sólo hizo una, que además fue, la por otro lado la excelsa versión de Folson Prisom Blues de Johnny Cash. Desconozco por qué Farris le hace tan poco caso a su debut pero hay que respetar al artista, no queda otra. Que vuelva pronto, iré de nuevo y esperaré que caigan Sublime, As I Walk, Everything, Know Good Know how que me chiflan todas... 

lunes, 13 de octubre de 2025

Jonny Kaplan & Lazy Stars. Sala Azkena 10-10-25

Hacía más de una década que Jonny Kaplan no visitaba estas tierras y prácticamente el mismo tiempo sin editar disco. El último data de 2013. Muchos años después ha vuelto y hemos comprobado que el muchacho sigue en muy buena forma y que ha venido rodeado de músicos más que solventes que han sabido dar lustre a un excelente repertorio. Porque amigos, aunque pueda parecer exagerado, muchas canciones de Kaplan juegan en la liga de los mejores en ese amplio espectro que conforma la música americana, con inequívocos toques country, mucho soul y una clase infinita. A lo largo de la noche me vinieron a la cabeza nombres como los de Dan Baird, Neal Casal o Levi Parham. Músicos que nunca han alcanzado el éxito comercial pero que gozan de una pequeña pero fiel parroquia de fieles seguidores. 

Un par de canciones, curiosamente dos de mis favoritas, Hidden Treasure y Big´Ol Bob me costó entrar en calor. Creo que fue más cosa mía pero a partir de ahí todo el bolo se me hizo cuesta abajo, gozando con un repertorio matador y una interpretación excelsa, maravillosas y sutiles las acústicas Stick Around y When You´re Down, y matadoras y absolutamente rocosos los bises, mejor elegidos imposible, con la acústica Sweet Magnolia Flower y el arreón final con la versión de Lover Of The Bayou con mención a Tom Petty y esa portentosa Ride Free que no me canso de escuchar jamás.

Antes por supuesto hubo otras joyas que me encantó escuchar en directo como Falling, Sparke and Shine y Damaged, otra de esas canciones abrasadoras que te dejan un regusto exultante. Perfecta elección para finalizar y luego ir a los bises. Antes Sara Iñiguez (Rubia) se lo pasó pipa cantando en perfecta armonía y sintonía con Jonny, Up On Cripple Creek de The Band. Otro momento brillante de la velada. Espero que Kaplan se anime a venir de nuevo y que grabe más música. Con sus canciones el mundo es un lugar un poco mejor. Mención especial para los músicos que le acompañaron: Jokin Salaverria (bajo y coros), Matthew Cartmill (guitarra y coros) y Arnau Coderch (batería). Estuvieron plétoricos toda la noche. 

En fin, estos pequeños bolos son la sal de la vida. Sorprendentemente el sonido fue mucho mejor de lo esperado y el personal disfruto de lo lindo de una noche de rock´n roll auténtica y repleta de grandes canciones que cuando te piras a casa estás tarareando sin darte cuenta. En mi caso me daba vueltas todo el rato The Best is Yet To Come, que vuelve sonar ahora en mi hogar a todo trapo. Fue un placer disfrutar del bolo con mi amigo Diego que siempre me deja alguna perla, el otro día una alabanza sobre la guitarra de Cartmill, dicha con voz a lo Jose Luis López Vazquez... Que no te digo que me lo mejores, iguálamelo. 

lunes, 6 de octubre de 2025

Handsome Jack. Turn up the Heat

Me fastidió mucho perderme el bolo que Handsome Jack ofrecieron en el Kafe Antzokia el pasado 24 de septiembre. Trabajaba de noche y me fue imposible acudir. Una auténtica pena porque su disco A Good Thing fue uno de los que más escuché y disfruté el pasado año. Un gran amigo me lo ha regalado en vinilo y desde que me lo dio lo he puesto unas cinco veces. Y no me canso. La misma sensación eufórica de cuando lo descubrí en la primavera del pasado año. Estos tipos de Lockport en el Estado de Nueva York poseen muchas cualidades que me pirran en el mundo del rock´n roll: descaro, toneladas de groove y excelentes canciones que transitan por el blues, el rock pantanoso, el boogie y cierto toque soul que se hace especialmente patente en temas como el que da título al disco y en algunos otros. Una de los aspectos que más me atrajeron desde el principio es que los tres componentes cantan y se complementan a la perfección en esas lides. Espero que vuelvan y poder acudir a su bolo. Parece que la gira por estos lares se está saldando con el personal pasándoselo pipa con el rock´n roll de estos tipos. Por muchos años. 


jueves, 2 de octubre de 2025

Myron Elkins. Nostalgia For Sale

Uno de los debuts discográficos más impactantes de los últimos años fue el de  Myron Elkins con Factories, Farms & Amphetamines en 2023. Con tan sólo veintiún años el músico de Michigan iniciaba su carrera de una forma espectacular con un disco repleto de buen country rock cantado con una voz impropia de alguien tan joven. Producido por Dave Cobb, llamó la atención de selectos círculos como el Huercasa Festival donde ha actuado en dos ediciones consecutivas. Estoy deseando verle en directo y que pasee toda su clase por pequeñas salas donde su música se puede elevar hasta el infinito y más allá. 

Lejos de darle continuidad y repetir con un disco con el mismo patrón sonoro que el anterior, que tampoco hubiese estado mal si las canciones son buenas, Elkins ha optado por profundizar en su veta soul con excelentes resultados. Son diez canciones en apenas cuarenta minutos y no hay ni una de relleno. Todas buenas. Las benditas influencias podrían ir desde Solomon Burke, Clarence Carter hasta por supuesto la Creedence o Allman Brothers Band. La voz de Elkins es perfecta para sumergirse en ese bendito cruce de caminos entre el rock y el soul. Imbatible.

La incredulidad sigue presente y es inevitable al escuchar a este joven de veintitrés años cantar de esa manera, con esa profundidad, algo que se percibe desde la inicial Red Ball, una inmejorable apertura provista de un trotón y sugerente ritmo soul donde ya aparece con una clase de no te menees la consabida sección de viento a cargo de Art Edmaiston (saxo) y Marc Franklin (trompeta) que se luce al final del tema en perfecta comunión con el piano de Rick Steff y las guitarras de Avry Whitaker, Billy Gunther y Caleb Stampfler. La canción que da titulo al álbum es un arrebatador número de soul profundo que capta a la perfección el sentimiento de nostalgia al que hace referencia el título. Y es que Elkins se fue a Memphis a grabar tras cuatro años deambulando y comprobando que hace falta mucha suerte, contactos y demás para hacerse un hueco en el show business. Lamerse las heridas en el santuario de la música soul y entregar un disco tan jodidamente bueno está al alcance de muy pocos.

Escucho God Bless The Rain y me digo por millonésima vez que es imposible que este muchacho sólo tenga veintitrés años. Su voz tiene un poso sureño profundo y evocador y hace que estés irremediablemente atento a las letras. La sensación que transmiten muchos de los temas de este disco es la de un tipo con el alma rota que ha encontrado en la música un lugar en el que perderse y refugiarse. Es imposible no caer rendido ante maravillas como Easy Target donde el piano y órgano de Rick Steff se lucen sin necesidad de raros aspavientos. Lo cierto es que todos los músicos involucrados están en perfecta sintonía con la voz de Elkins. Mención especial merece el baterista y productor, Ricky Laduke.

Desgraciadamente tengo la sensación de que este músico no está teniendo la repercusión que se merece. El nivel de de sus dos discos es apabullante y ambas rodajas no tienen nada que envidiar a los mejores álbumes de gente como Chris Stapletton, Marcus King o Sturgill Simpson posiblemente tres de mis favoritos en ese género tan atractivo y legendario como es el country soul. Livin And Learnin canción que cierra de forma majestuosa el disco (y que podría figurar en el mejor disco de The Faces) es tal vez el mensaje al que hay que aferrarse, lo que todos hacemos. Como escribió Myron en su Instagram: Este álbum es para todos los soñadores, currantes y outsiders.

domingo, 28 de septiembre de 2025

El consentimiento. Vanessa Springora

En apenas tres tardes he devorado El consentimiento, el debut literario de Vanessa Springora que se editó hace cinco años, pocos meses antes de la pandemia, y que sacudió de arriba a abajo la sociedad francesa. Y no es para menos. Porque lo que cuenta Vanessa en esta extraordinaria novela es desgarrador, un tema por el que demasiadas veces se pasa de soslayo o no se aborda como se debiera. Quiero pensar que algo cambió tras la publicación de esta excelente novela. El tema del que trata sigue desgraciadamente de actualidad. De hecho hace unos días hubo una manifestación en el Congreso pidiendo que los delitos de abusos contra menores no prescriban. 

Bien, de eso nada más y nada menos trata la novela de forma brillante y con un armazón literario de órdago. Es evidente que el lector no puede sustraerse a unos hechos terribles como también es manifiesta la habilidad de Springora para tratar ese tema y numerosos y peliagudos recovecos que le rodean con lucidez y con un irresistible torrente de palabras. La autora hace especial énfasis en como durante unos años la intelectualidad francesa de izquierdas no sólo miro para otro lado con estos asuntos sino que increíblemente perpetró cosas tan horribles como firmar una carta abierta que se publicó en Le Monde en 1977 a favor de la despenalización de las relaciones sexuales entre menores y adultos. Nauseabundo. 

Abordar un tema tan turbulento de forma tan lucida como lo hace Springora es algo más que encomiable porque su habilidad literaria está fuera de toda duda. En esta pequeña novela la autora nos cuenta como con trece años conoció y cayó en las redes de un prestigioso escritor francés, Gabriel Matzneff que además se jactaba en su literatura de sus escarceos con adolescentes, vanagloriándose y trufándola de un halo místico que desgraciadamente tenía sus acólitos. De hecho por estos lares, hubo un desgraciadamente célebre escritor ya fallecido que escribió cosas deplorables sobre sus conquistas adolescentes en Japón. Puto asco.  

La autora cuenta su historia con determinación, sin rodeos, entrando en detalles y se hace preguntas a priori tan de sentido común que resulta chocante y absolutamente increíble que no sólo no se hicieran en su época sino que en tiempos pretéritos se le diese pábulo a conductas deplorables. Porque el consentimiento nunca puede ser dado por un menor desprovisto por completo del desarrollo humano e intelectual necesarios. Que sin duda la responsabilidad cae siempre en el adulto y que querer vender otra cosa es mezquino y está fuera de la ley. Hay pasajes verdaderamente aterradores en esta pequeña novela, momentos que hacen que te revuelvas y no des crédito a semejante esperpento. Por ejemplo, uno de los que más me llamó la atención es cuando la protagonista acude a la casa de un filósofo rumano, Emil Cioran que poco menos le indica que tiene que estar agradecida de ser la musa de Matzneff que debería ser un honor ser elegida por alguien así. Para flipar.

lunes, 22 de septiembre de 2025

El poder de la música

El otro día antes de llegar a casa, incluso desde la calle antes de entrar en el portal escuché No One Else Like Me de The Red Clay Strays a todo trapo. Era Unax que la estaba ensayando con la guitarra. Que no te digo que me lo mejores, iguálamelo. Made By These Moments es uno de los discos actuales que le ha volado la cabeza y lo flipa con la voz de Brandon Coleman y las guitarras de Drew Nix y Zach Rishel. Ayer mientras visionábamos por millonésima vez No Surrender de Bruce Springsteen & E Street Band acompañados por Brian Fallon en Hyde Park, Unax dijo que tenía que ser la hostia salir ahí interpretar tu música y que el personal se vuelva loco. Que ojala le sucediese al él aunque sólo fuera en el Antzoki, ja ja. Ante la pregunta de que preferiría eso, o meter el último triple para ganar lo que sea en basket no dudo ni un instante, la música.

A la tarde había tenido una conversación similar con Maialen sobre música y literatura. No me voy a poner grandilocuente ni excesivamente sensiblero pero lo cierto es que ambas contribuyen a que la vida sea mucho mejor. No les otorgo propiedad curativas ni nada parecido. En especial la música es sin duda mi arte favorito, no hay un día sin que escuche al menos un disco, y la emoción y sensación de euforia que siento puede que se parezca a lo que se obtiene con... En fin, está estudiado que libera dopamina y serotonina y supongo que todo tendrá que ver con cada uno en particular, pero en mi caso el poder de la música es tremendo. Me interesa todo lo que tenga que ver con la música, me deleito con su escucha y me gusta indagar en los procesos creativos que la desencadenan y también los ensayos sobre esta jugosa disciplina. Mi siguiente objetivo es Tu cerebro y la música de Daniel J.Levitin, bajo el certero subtítulo de El estudio científico de una obsesión humana



martes, 16 de septiembre de 2025

Eterno Redford

Hoy hemos conocido la noticia del fallecimiento de Robert Redford. El actor estadounidense ha muerto a los ochenta y nueve años de edad mientras dormía en su casa de Utah. Sin duda uno de mis actores favoritos de la historia. Un tipo con un carisma arrollador y una filmografía la mar de interesante. En dos películas coincidió con mi adorado Paul Newman, ambas, Dos hombres y un destino y El Golpe las he visto infinidad de veces y no me canso jamás. Muchas veces se ha mencionado eso tan manido de la química entre los componentes del reparto. La de estos dos era brutal, inmejorable, difícilmente superable. 

Además de un rico y variado trabajo actoral Robert Redford fundó el Festival de Cine de  Sundance nombre tomado de su personaje en Dos hombres y un destino (Butch Cassidy and the Sundance Kid) en el original. Desde allí impulsó su inequívoco gusto por el Séptimo Arte en el cual también desarrollo una interesante carrera como director. De hecho consiguió el Oscar al mejor director con su debut, Gente Corriente. También en esa faceta son muy interesantes Quiz Show, El río de la vida, La leyenda de Bagger Vance y Pacto de Silencio.

Complicado escoger películas favoritas de este gran tipo. Me encanta la inocencia y buen rollo que desprende en Descalzos en el parque junto a Jane Fonda, bebo los vientos por Las aventuras de Jeremiah Jhonson donde Redford está como pez en el agua; tremendo en Los tres días del Condor junto a Faye Dunaway; tengo un cariño especial por Brubaker, película que marcó mi infancia igual  que unos pocos años después también me noqueó en Los Fisgones junto a River Phoenix, Sidney Poitier y Dan Akroyd. Voy a elegir dos momentos sublimes de su filmografía; la escena en que se conocen los personajes interpretados por Paul Newman y Robert Redford en El Golpe y ese momento frente a un acantilado en el que Sundance le confiesa Butch Cassidy que no sabe nadar...