sábado, 29 de diciembre de 2012

Imelda May. Mayhem


La primera vez que escuché a Imelda May fue en la edición de 2010 del Festival Azkena. No conocía nada de su repertorio y su música me entró a la primera. A esas alturas esta dublinesa ya había vendido unos cuantos cientos de miles de copias sobre todo en el mercado británico y había sido portada en unas cuantas revistas. Era una propuesta divertida, fácil y totalmente retro que conectó con un amplio sector de público. Hoy en día hay bastantes músicos que como Imelda tienen su mirada puesta en la década de los cincuenta y contra eso no tengo ninguna pega. Muchos de ellos se merecen parte del pastel pero ya se sabe lo caprichosa que es la fortuna. Seguro que nos vienen a la mente unos cuantos nombres. A esta chica le ha sonreído la fortuna y es difícil saber hasta dónde puede llegar pero por lo menos en el aquí y ahora me entretiene y proporciona muy buenos momentos.

Pero bueno, farragosos argumentos al margen lo cierto es que este Mayhem es un álbum muy directo y que empieza como un ciclón. Esos tres primeros temas son un gancho definitivo para sujetos como yo. Pulling the Rug, Psycho con esos aullidos tan chulos y Mayhem con la sección de viento a todo tropel configuran un inicio contundente que nos aclara por donde quiere ir esta chica de Dublín. Las constantes del disco son reconocibles: rockabilly, swing y boggie envueltos en buenos temas. Y al final eso es lo más importante. Lo definitivo.



Hay momentos más pausados que la trilogía inicial como Kentish Town Waltz, Inside out o Bury my troubles que también resultan convincentes y que no desentonan con los temas más contundentes. El registro vocal de Imelda es muy chulo y eso pude comprobarlo en directo, el verdadero test para calibrar a un músico. Mayhem es otro paso más en una carrera que promete. De hecho lo prefiero a su anterior Love Tatto que también tenía su punto. Mayhem es más variado, ecléctico y atinado que su anterior obra y por qué no escribirlo bastante más comercial. Es muy pegajoso y en las últimas semanas no lo puedo alejar del reproductor.

Últimamente estoy indagando mucho en música de décadas pretéritas y conforme vas descubriendo a algunos de los grandes compruebas que casi todo está inventado y que a veces a los artistas actuales se les hace un flaco favor cuando se les compara con otros del pasado pero independientemente de eso y de filias y fobias por ello, Imelda me gusta, creo que tiene talento y está aprovechando la atención que genera muy bien. Esperemos que su siguiente paso sea tan sólido como este Mayhem. Tal vez en algunos medios a esta chica se la ha puesto por las nubes pero no seré yo el que niegue que se lo pasa pipa con su música.



viernes, 28 de diciembre de 2012

Aretha Franklin. Soul Serenade


Only You Can Hear My Soul Serenade.
I Want To Be Free To Fly Away And Sing To The World About My Soul Serenade.
My Soul Serenade
When Your Not Around Theres A Lonely Sound In My Soul Serenade.
In My Soul Serenade

Everyone But You Adores Me, But Oh You Know Pretty Soon They Bore Me
Let Me Tell You Right Now They Bore Me.

They Bore Me With Their Pretty Little Words.
Those Pretty Little Words Of Devotion.
But Oh Let Me Tell You Right Now My Message To Them This Evening

Is That They Can Jump In Anybodys Ocean, Because Only You Hear My Soul, My Soul Serenade.
My Soul Serenade.
Oh My Soul Serenade.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Steve Earle. I´ll Never Get Out of This World Alive


Estas dos últimas semanas camino del trabajo o lo que quiera que sea en lo que estoy metido ando escuchando con detenimiento I´ll Never Get Out of This World Alive, el último álbum de estudio editado por Steve Earle. Además mi Outlaw favorito ha publicado una novela del mismo título de la que he leído unas cuantas críticas excelentes. Earle es uno de mis favoritos y ya he escrito por aquí que su periodo que comprende de I feel alright al Jerusalem está plagado de discazos. Todos ellos imprescindibles en mi casa. No está de más repetirlo de nuevo.

También es cierto que sus últimos discos de estudio, es decir, The Revolutions Star now, Washington Square Serenade y Townes han supuesto un considerable bajón o al menos yo no los he disfrutado tanto como el periodo antes referido. El Earle que encuentro en I´ll Never Get Out of This World Alive está muy lejos de discos como I feel alright o El Corazón. No hay rastro de esa actitud casi punk, de esa mala hostia que se gastaba Ealre. Hay una teoría bastante extendida que asegura que Earle ha bajado mucho el pistón desde que está con Allison Moorer. Algo así como que tanta felicidad familiar le ha domesticado. Es una lectura fácil y previsible, incluso puede que cierta.


Pero yo poco a poco me estoy reconciliando con Earle. Y lo estoy haciendo de una forma inesperada, encontrándome a un Steve muy alejado de la rabia y la contundencia de su periodo glorioso. A cambio aquí hay unas cuantas canciones muy bonitas. Esa es la palabra por muy manida que esté. No es lo que esperaba de Earle pero sería necio no reconocer que God is God está dotada de una bella melodía, que The Gulf of México tiene un aire entre folkie y celta que queda muy chulo, que la inicial Waitin´on the sky engancha y que la siguiente Little Emperor sigue el rastro del Earle que más me gusta. También hay espacio para el Earle jugando a ser Tom Waits en Meet me in the Alleyway. Con buenos resultados por cierto. Vamos, que el disco me esta gustando. Cada día un poquito más. Y que si Earle es feliz y ahora graba temas más pausados y bonitos no seré yo el que se lo eché en cara.


miércoles, 26 de diciembre de 2012

Rob Bowman, un hombre con una misión

Estaba el día de Navidad repantigado en el sofá acompañado por mi familia y teníamos puesta la televisión. Veíamos una película en la que salían Will Smith y Eva Mendes. La pillamos empezada y ni idea de cual es pero como en tantas otras cintas norteamericanas había unas escenas de un partido de basket en este caso entre los Nicks y los Memphis Grizzilies época en la que estaba Pau Gasol. La peli no era muy buena desde luego, y cuando vi a Gasol me acordé de una entrevista que le leí en la que el periodista en cuestión le preguntaba entusiasmado como se sentía al estar en la ciudad de Elvis y el sello Stax a lo que Pau contestaba que el era más de Estopa. Ante eso escribiré un políticamente correcto cada uno tiene sus gustos, ja,ja,ja.

Memphis es una ciudad ligada ineludiblemente al mejor rock y soul de la historia. Un sitio donde a mediados de los sesenta hubo un sello pionero en la música pero también en la integración racial.Un oasis en el desierto para la población negra. Así se cuenta en el documental Respect yourself: The Stax Records Story y así lo escribió Rob Bowman en su libro Sousville U.S.A: The Story of Stax Records. Contaba Bowman en una entrevista que le leí hace años en Ruta 66 que cuando se trasladó a vivir a Memphis le decepcionó comprobar que muchos de sus habitantes desconocían la historia y la importancia de Stax y que eso y su pasión por aquella música le empujó a escribir su libro. Era curioso que en la cuna del soul más poderoso no hubiese nadie que se hubiera preocupado de contarlo. Es más Bowman comentaba que había varios libros sobre la Motown pero ninguno con sustancia sobre Stax. Así que ahí estaba Bowman, un hombre con una misión.


lunes, 24 de diciembre de 2012

domingo, 23 de diciembre de 2012

Sam Cooke & The Soul Stirrers. Just Another Day


Cuenta Candi Stanton en Soul Deep: The History of Black Popular Music un más que interesante documental de la BBC sobre la música negra que a los cantantes de gospel siempre y cuando cantasen en ese estilo se les perdonaba todo. Alcohol, mujeres, drogas, el pack completo estaba al alcance de muchos cuando circulaban por el circuito gospel. Como cantaban en ese estilo tenían carta blanca, de alguna forma se redimían con el canto. Es como la escena esa de Una historia del Bronx en la que el niño confiesa a su párroco que ha visto un asesinato pero no va al delatar  al culpable. Y cuando sale de la iglesia suelta eso de: Era estupendo ser católico, rezabas unos cuantos ave marías y todo solucionado. Pues eso, los cantantes gospel cometían fechorías fuera de los escenarios pero luego le cantaban al señor. De hecho se dice que Rebert H. Harris abandono los Soul Stirrers porque acumulaba demandas por paternidad por todas las esquinas. Y el que fue su sustituto cantaba mejor que el y también se desenvolvía con mucho más que soltura entre las féminas. El incomparable Sam Cooke



Just another day
that my Lord, my Lord has kept me
yes it is
just another day
that I've been in my saviors care
yes it is
Wanna say through he do his loving
arms al around me
and then I found, I found peace and joy

another day, I've been working in Gods vineyards
another day, you know it kept me by your side
another day, I knew just how hard you've been living
He said I want you to sit down and rest a while

Whe I get on home in my Gods kingdom
And he'll be there, be there with arms spread open
I'm gonna hear him saying, my servant welcome home

sábado, 22 de diciembre de 2012

The Brian Setzer Orquestra. Boogie Woogie Christmas


No es que sea el mayor seguidor del mundo de los discos navideños pero hay unos cuantos que me gustan bastante. Entre ellos este Boggie Woogie Christmas de Brian Setzer Orquestra al que le reservo un buen hueco todas las navidades. Los discos de este tipo se nutren del típico repertorio navideño y el truco está en llevarse los temas a un terreno personal. Brian pone toda la carne en el asador y como casi siempre que juntaba a su imponente orquesta va a por todas. Yo estoy en la gloria escuchando a la guitarra de Setzer dirigir una banda compuesta batería, bajo, cinco saxos, cuatro trombones y cuatro trompetas.

Este álbum es de 2002 cuando de aquella corriente neo-swing que tuvo mucho éxito a principios y mediados de los noventa no quedaba casi nada. Pero Setzer siempre jugo en otra liga. No porque fuese mejor que los demás, el tío es muy bueno pero algunos discos de Royal Crown Revue, Squirrel Nut Zippers o Colin James & The Little Big Band también lo son pero el amigo Setzer tiene un status bastante grande en USA y todavía sigue siendo un artista de referencia.


Desde ese fulgurante comienzo con Jingle Bells ya sabemos que es lo que nos vamos a encontrar en este artefacto: un guitarrista descomunal dando rienda suelta a su pasión por el Swing, Boogie y Rock & Roll. Setzer además tiene una voz muy quedona, con un punto chulo, casi macarra. El repertorio es el consabido en estos casos. A un admirador de Elvis no se le podían pasar por alto Santa Claus is back in town o Blue Christmas. Y Setzer las afronta sin complejos. Especialmente una molona Santa Claus is back in Town. Otro momento álgido es la mítica Baby It´s cold outside en la que se marca un jugoso dueto con Ann-Margret. Setzer añade su granito al repertorio de estas fechas con la notable So They Say It´s Christmas