miércoles, 10 de agosto de 2011

Buddy & Julie Miller. Love Snuck Up


Buddy Miller es junto a Joe Henry uno de los músicos y productores más respetados y solicitados de los últimos años. La revista No Depressión le nombró artista de la década. Ha sido guitarrista en giras junto a Emmylou Harris, Steve Earle o Robert Plant. Todo los músicos que han trabajado con él se deshacen en elogios a este tipo con cara de bonachón. Resaltan su clarividencia a la hora de dar con el sonido adecuado, lo excelente guitarrista que es y lo buena persona que es. Buddy está en plena forma y para mi es un placer bucear en su discografía y encontrarme con delicias como este Love Snuck Up que creo que me grabó Alex hace tiempo y al que no le había dedicado toda la atención que se merece. Se trata de un recopilatorio de canciones publicadas bajo Buddy and Julie Miller. 14 canciones de las que 6 llevan la firma de Julie Miller, 3 está coescritas por Bud y Julie, otra por Buddy y Jim Lauderdarle y cuatro versiones de Dylan, R.Edenton y D Winters, R.Thomposon y R.Staples.

La inicial You make my hear beat too fast marca el territorio. El country que practican Buddy y Julie es áspero y poderoso y abierto a otros estilos. Las guitarras suenan contundentes y las voces de ambos se compenetran a las mil maravillas. Oírlas al unisonó es una fiesta para los sentidos. Producen un efecto eufórico como la música con que las acompañan. Buddy tiene una voz que me recuerda a la de Steve Earle y Julie Miller tiene una bonita voz que no me satura con gorgoritos innecesarios.  Es curioso jamás pensé que el country pudiese ponerme tanto pero cuando escucho este disco pienso si, puede que sea country pero arrasa con todo. Ese efecto producen en mí canciones como Wallflowers y sobre todo Little darlin´. También hay espacio para canciones de un sonido más tradicional, más relajado como You´re running wild o Keep your distance. Y con ambas también disfruto de lo lindo. Pero me inclino más por cuando imprimen ritmo como en la que da título a este álbum Love Snuck Up. Claro que luego escucho algo como Quecreek y Take me back y cambio de opinión. Resumiendo me gustan todas las facestas de este duo, canciones lentas y rápidas, todas imprescindibles. Y cuando cantan juntos como en Dirty water resultan invencibles.

Otro de los puntos fuertes en cada disco de Buddy son las guitarras. Este hombre domina el instrumento como pocos, acústicas, eléctricas, la baritone guitar, ninguna se le resiste sacudiéndonos con precisos solos y con unos ritmos atrayente. Y qué voy a decir sobre la producción. Si todo el mundo quiere trabajar con Buddy por algo será. El tío tiene un concepto claro de lo que quiere y logra unos resultados fantásticos. Me flipa como suenan las guitarras y como ensambla los instrumentos tradicionales del género (violines, mandolinas, banjos) sin que te saturen. Las voces están colocadas en el plano adecuado y el conjunto te sacude con fuerza. Los habrá mas altos, guapos, conocidos y glamourosos pero que se pongan en fila para rendir pleitesía al amigo Buddy. El sol ha salido y mi banda sonora para recibirle hoy es Love Snuck Up. Una vez más, va por Buddy.

viernes, 5 de agosto de 2011

Al Green. I can´t stop

En los ultimos años hemos tenido la fortuna de asistir al feliz regreso de unos cuantos músicos olvidados por diversas circunstancias. Sin duda el comeback más apabullante fue el de Solomon Burke con Don´t give up on me pero hay algunos más que merecen la pena. Uno de ellos es I can´t stop de Al Green. La principal diferencia entre ambos es que mientras el gran Burke conoció el éxito de refilón en los sesenta y setenta, siendo un músico más influyente que gozando de popularidad, Al Green disfrutó de unas ventas estratosféricas en una serie de discos producidos por Willie Mitchell, creador del distintivo sonido del sello Hi Records. Pero a finales de los setenta y tras un dramático incidente con una exnovia que le arrojó puré de maíz hirviendo en su cara para luego suicidarse frente a él con un arma del propio Green el amigo Al dio un giro a su carrera. Continúo grabando discos de soul pero sin Mitchell en los mandos y se centró más en temas religiosos siendo reverendo de la iglesia Pentecostal. Como tantos otros acudió a la llamada del Señor.


Tras varias tentativas a finales de los ochenta su verdadera vuelta se produjo de la mano de nuevo de Willie Mitchell. Según leí en una entrevista el productor llevaba veinte años insistiéndole a Green para que volviese al soul como antaño. En un momento en el que Willie Mitchell lo estaba pasando muy mal por las muertes de su hermano y su esposa además de estar internado por la diabetes, finalmente Green decidió ayudarle y la mejor forma de hacerlo era volver a grabar material juntos. Y el resultado es tremendo. En el disco I can´t stop de 2003 la voz de Al Green sigue ahí, en todo su esplendor con ese falsetto tan inimitable y con poderío cuando hace falta. Y los ingredientes que la rodean son garantía segura de éxito reuniendo a prácticamente el mismo equipo de los discos de los setenta con el guitarrista Mabon Teenie Hodges, el bajista Leroy Hodges, el grupo vocal Rhodes-Chalmers-Rhodes y la sección de vientos The Royal Horns.


El disco grabado en el mítico estudio Royal de Memphis es una continuación del trabajo de los setenta con un Green en plena forma regalándonos momentos inolvidables. No hay grandes novedades ni falta que hace. El inicio con I can´t stop invita al bailoteo como lo hace Play to win o I´d still choose you. Ya podían sonar temas así en las discotecas y no la mierda que sueltan sus bafles. Su vena romántica está a la altura de sus mejores tiempos. Imposible no caer rendido ante temas como My problem is you o Rainin´my heart. He mencionado el equipo que rodea al maestro y vuelvo a insistir en ello porque los coros del grupo vocal Rhodes-Chalmers-Rhodes son vitales para elevar las canciones más si cabe. Desde el diseño del álbum hasta el contenido un regreso con mucha clase. Un álbum perfecto para esta noche de viernes.

viernes, 22 de julio de 2011

Beverley Knight . Every Time You See Me Smile y Queen Of Starting Over

Ayer estuve con un buen amigo y como siempre la música tuvo un hueco en nuestra conversación. A ambos nos gusta y mucho el soul, funky y derivados, tanto como el rock´n roll. Pero mi amigo controla y tiene mucho mas material de todos esos estilos y siempre es un placer estar con él y escucharle sus comentarios sobre una de nuestras pasiones. Después de estar con mi colega a la noche estuve revisando viejas revistas y buscando información relacionada con el tema y en un Ruta 66 de 2008 me llamó la atención la portada Music City Soul y una crítica entusiasta sobre el mismo. De momento lo que he rastreado por el Youtube me gusta y mucho.




miércoles, 13 de julio de 2011

The Allman Brothers Band. A decade of hits 1969-1979


Mi historia con este disco tiene guasa. Se lo regalé a mi primo Oscar a principios de los noventa y el muy cretino muy amablemente lo rechazó. Me dijo que le pillase otra cosa. El bastardo estaba en otra onda y aunque ya había ha empezado a salir del redil heavy todavía su paladar no estaba para esta banda. Pocos años después me lo pidió pero el menda que es todo rencor le dijo que nada de nada. ¡Satán! La última vez que fui a Pucela ví que tenía el directo en el Fillmore y hablaba maravillas. Ja, ja. Así que de esa forma descubrí a Allman Brothers Band. Porque yo se lo iba a regalar a mi primo pero tampoco controlaba nada de esta mítica banda. Mis únicas referencias era que los Black Crowes los ponían por las nubes. De hecho recuerdo una entrevista en Popular 1 en la que Chris los señalaba como modelo a seguir mientras despotricaba contra los Rolling Stones y ZZ Top por aceptar la sponsorización de los conciertos. Estos Cuervos siempre tan bocazas.

El caso es que el rechazo de mi primo fue mi bendición. Sin duda este es uno de los recopilatorios que más veces he escuchado en mi vida. Una vez descubierto lo ponía a todas horas y flipaba con este grupo. Como comentaba Gregg Allman en una entrevista en el Popu de marzo de este año los Allman Brothers Band son una banda que hace jams, no son un jam band y con buen criterio también Gregg considera que la etiqueta southern rock es redundante. Sentido común. Y es que aunque predomine la creencia de que lo que a los Allman se le dan bien son los largos desarrollos instrumentales lo cierto es que tienen un buen puñado de canciones de entre 3 y cinco minutos que son una verdadera delicia: Ramblin´man, Midnight rider, Melissa, Crazy Love, Blue sky, Ain´t wastin´time no more una de mis canciones favoritas de todos los tiempos o esa Revival que transmite tan buen rollo.



A esto hay que añadirle que en efecto cuando hacen jams suelen rozar la gloria y que las canciones más largas aquí contenidas son verdaderas obras de arte: Jessica o In memory of Elizabeth Reed. Una banda engrasada que vuela libre y te atrapa, por lo menos a mi me sucede sin aburrir. Al contrario te dejas llevar con gusto guiado por la pericia de estos tipos porque su dominio está perfectamente integrado en grandes canciones que al final es de lo que se trata. Y me chifla la voz de Gregg, desconozco si técnicamente es un gran cantante pero el tío canta con un feeling difícil de igualar. Ahora mismo estoy en el trabajo escuchando este recopilatorio. Toda una celebración de la música.

domingo, 10 de julio de 2011

The Black Crowes. Kobetamendi 09-07-11

Reconozco que soy un cabezota. Y que a veces me puede el obcecamiento.Ayer tuve uno de esos petamientos precisamente el día que tocaban los Black Crowes. Tenía la entrada hace una semana pero una hora antes todavía estaba en casa y a punto de no ir. Al final entré en razón y me dirigí a Kobetamendi donde llegué apenas 20 minutos antes de que empezase el concierto. Allí estaban mis colegas que habían disfrutado del festival pero yo estaba tan fuera de onda que preferí no dar la brasa al personal y me sitúe fácilmente en la cuarta fila. Solo. Es la segunda vez que iba a un concierto solo. Hubiese sido mucho mejor haberlo compartido con los amigos y pronto me dí cuenta del error pero para la próxima espabilaré. además un buen amigo con el que hace meses llevabamos planeando la cita no pudo ir por fuerza mayor. Porca miseria.

La espera fue tensa pero no había aglomeración ni empujones. Estaba cómodo y poco a poco fui olvidándome del nefasto día que había pasado para dejarme llevar por la música. Y lo conseguí. Con un sonido superpotente y una actitud matadora The Black Crowes salieron a por todas con Jealous Again, Hotel Illness, Good Morning Captain y Soul Singing. En los festivales europeos los Cuervos tiran de repertorio conocido. No es lo mismo poder verles actuando solos con su variado repertorio que en el marco de un festival. Pero no me quejo lo importante era poder volver a verlos. Sabia que el setlist iba a ser de clásicos. Ese inicio fue rompedor.


A continuación el siguiente bloque fue de temas alargados en increíbles y vitamínicas jams con Mr Luther Dickinson brillando de forma especial. En este tramo sonaron Wiser Time, Poor Elijah / Tribute To Johnson, Been a Long Time (Waiting on Love) y Thorn In My Pride. Me flipó especialmente Been a Long Time (Waiting on Love) de su ultimo disco de estudio. Un clásico mas a añadir a su repertorio con Luther liándola al final y también me encantaron los tramos en los que Chris Robinson hizo diabluras con la armónica.


Para el final recuperaron la senda más directa con Hard to handle, She Talks To Angels No Speak No Slave y Remedy. Me lo pasé pipa, realmente necesitaba una noche de concierto como la de ayer. Los Cuervos son una banda increíble en un estado de forma envidiable. Les vi contentos y relajados dejando fluir toda la música que tienen dentro, que es mucha. Ahora lo dejan por un tiempo pero el menda seguirá los pasos de Chris y Luther que a priori son los que van a grabar material. Y espero que vuelvan pronto porque no hay tantas bandas de este nivel circulando por ahí.

Lost out on the dream road
Looking for a keyhole
Never try to fight it, feeling right inside it....
Been a long time (Waiting on Love).....

viernes, 1 de julio de 2011

Chris Robinson. This magificent distance


A la espera de que llegue el ansiado concierto de los Black Crowes en el BBK Live hoy me apetece escuchar y escribir sobre This magnificent Distance el segundo disco en solitario de Chris Robinson, ese entrañable bocazas. Estos días el amigo Chris está de gira por California y tiene programados unos cuantos bolos por la geografía estadounidense tras las fechas de los Cuervos por Europa. Bautizada como Chris Robinson´s Brotherhood esta gira arrancó en marzo de este año cubriendo la costa californiana por locales de pequeño aforo. Respaldado por músicos solventes como el cuervo Adam MacDougall a las teclas o Neal Casal a la guitarra el plan de Chris es disfrutar de la música en un formato diferente al que se mueve con su banda. Algo que ya hizo con notables resultados en su dos discos de estudio hasta la fecha. 

This Magnificent Distance tiene las mismas virtudes y defectos que su predecesor. Entre las primeras su voz, exquisita y rica en matices, con mucho toque funky y soul y unas cuantas canciones notables, muy inspiradas. En la parte negativa la excesiva duración de algún tema que se hace pesado y reiterativo. 40 days fue la primera canción que escuché. Un acelerado tema que iniciaba una senda de la que en seguida se aparta Chris con las mas calmadas y excelentes por cierto Girl on the mountain, Mother of Stone, Train Robbers y Like a tumleweead in Eden. Aunque el planteamiento es similar a su predecesor The New Earth Mud el sonido es diferente este me suena más puro, más orgánico, desde luego distinto. La música fluye con naturalidad y armonía en una atmosfera relajada pero repleta de matices.



Reconozco que no conecto nada con los cortes 6 y 8 When the gold wind blows in the dark of the night y The never empty table, carentes de chispa, planos y sin nada a destacar. No logran remontar en ningún momento. Dos canciones insulsas de doce, ¡ya podía ser así siempre con todos los discos! Entre medias de ambas una de las cumbres del álbum de bonito título, la irresistible …If you see California. Una intro acústica, el piano enriqueciendo el asunto y otra interpretación vocal sentida, la verdad es que Chris canta muy bien a lo largo de todo el álbum. Eagle on the higway va llegando al estribillo con mucha clase. Un tema vitalista que allana el camino para el poderoso final con la potente trilogía Surgical Glove, Piece of wind y Sea of love.

Un excelente disco al que merece la pena darle unas cuantas oportunidades. Una forma elegante e inspirada de tener una carrera paralela a una de las bandas con una discografía más sólida. Parece que Chris prepara ya su tercer disco y tengo ganas de escucharle porque este chico tiene las ideas muy claras, sabe rodearse de músicos competentes y por supuesto posee una de las voces más guapas del rock. Sería la hostia que este muchacho se currase una gira por el Viejo Continente y pasase por aquí. Puedo soñar con una velada inolvidable en el Antzoki. De momento lo único claro es que volverá a liderar a los Cuervos en su concierto del BBK live. Ansío el momento.




martes, 28 de junio de 2011

The Black Crowes. Lions


Asocio el Lions a la imagen de un Chris Robinson asido del brazo de su entonces suegra Goldie Hawn. Los dos posan sonrientes sobre alguna alfombra roja. Chris luce una camiseta blanca con la portada del Lions y la Hawn la mejor de sus sonrisas. Era una época en la que el amigo Chris salía en las mas insospechadas revistas a todas horas y paseaba su hippiosa barba por los lugares mas chics del planeta. Pero, ¿y la musica?. Acaso había vendido su culo al pop o al dance. No, definitivamente no.

Aunque seguramente el periodo 1999-2001 es unánimemente señalado como la época mas baja de la banda predominan las luces sobre las sombras. By your side, el directo con Jimmy Page o el Lions son buena prueba de ello. Todos contienes canciones e interpretaciones de muchos kilates. Hay temas grandiosos en esos discos. También se les cuela alguna tonada menos inspirado pero predomina lo bueno, insisto. Es una época de transición, en la que se veía a la banda relajada, tal vez sin mucha ambición pero eso lejos de perjudicarles les ayudó a crear estas obras.

Lions es otro muy buen disco de los Cuervos con unos cuantos temas de quitarse el sombrero. Las dos primeras canciones del disco Midnight from the Inside Out y Lickin' son una buena forma de empezar, con fuerza, Come on y No use lying me gustan pero no me matan y a partir de aquí canela fina. Desde la monumental Losing my mind hasta el broche perfecto con Lay it all on me, un final inmejorable encuentro nueve canciones de altos vuelos para reinar en cualquier concierto de los Cuervos. Las funkys y festivas Ozone Mama y Soul Singing, la delicada Miracle to me, la soulera Young Man, Old Man unida con Cosmic Friend y para acabar con clase Lay It All On Me con arreglos orquestales y todo. Tal vez en el BBK Live caiga alguna, quién sabe.