domingo, 16 de marzo de 2008

Taxi Driver, Shrader - Scorsese - De Niro

En todas las entrevistas que he leido con Martin Scorsese, éste no se cansa de explicar que Taxi driver es una película realmente de Paul Schrader, que el mayor mérito en esta obra que impactó a la comunidad cinematográfica en 1976 es del guionista calvinista. Y lo cierto es que el film se basa en buena parte en un época turbulenta en la vida de Paul.

En enero del 76 la vida de Paul Schrader estaba en un callejón sin salida. Su matrimonio hacía aguas y su único objetivo era aferrarse a la botella y pasar el día lo mejor que podía. Su modus operandi era el siguiente: quedarse en la cama hasta las cinco de la tarde y luego echar un trago al que le seguía otro y otro hasta que cerraban los bares y se refugiaba en algún cine porno. Durante unas semanas Paul Shrader llevó ese estilo de vida hasta que acabó en el hospital con un úlcera de dimensiones biblicas.

En el magnifico libro Conversaciones con Martin Scorsese cuenta Schrader que se le ocurrió Taxi driver como símbolo de la soledad urbana tras haberla sufrido durante su mes caótico. Una vez más del calvario de un ser humano nacia una obra de arte que afortunadamente contó con las personas adecuadas, dos fanáticos del celuloide que iban a poner toda la carne en el asador: Robert De Niro y Martin Scorsese.

Tambíen nos cuenta en este libro Paul que en un principio la película la iba a protagonizar Jeff Bridges bajo la direccion de Robert Mulligan. El quería ver el film realizado pero tras ver Malas calles lo tuvo claro: era un proyecto hecho a la medida de Scorsese y De Niro. El actor apenas cobró treinta y cinco mil dólares cuando ya le estaban ofreciendo medio millón por alguna otra. Los tres dieron rienda suelta a su amor por el cine en una obra que sigue tan vigente como el día de su estreno.

martes, 11 de marzo de 2008

Frank Sinatra, Duets

En el año 1993 Frank Sinatra no tenía nada que demostrar al mundo. Ya lo había conseguido todo tanto en el cine como en la música tras una carrera de más de cincuenta años. Pero todavía con el gusanillo de dominar los charts y de estar en boca de todo el mundo aceptó realizar un disco de duetos con algunos interprétes famosos. Lástima que algunos de los elegidos no sirviesen ni para limpiarle los zapatos.

En plena era grunge y con la MTV reinando el disco fue conocido sobre todo por el dueto con el omnipresente Bono. La verdad es que la versión que se curran de I´ve got you under my skin está muy bien. Es curioso comprobar como mientras que el líder de U2 recurre al falsete el amigo Frank canta con toda su potencia y chulería. Siempre me gustó ese contraste.

Hay otros grandes momentos en el disco la inicial The lady is a tramp con Luther Vandross no está nada mal, What now my love con Aretha Franklin es una delicia y el dueto con Tonny Bennett en New York, New York es tan obvio como necesario. Otras dos de mis favoritas son I´ve got the world on a a string con la gran Liza Minnelli, una canción que siempre me ha parecido alegre y Withcraft con una impresionante Anita Baker, para mi el mejor dueto del disco.

Duets es a pesar de unos cuantos invitados indeseables un gran disco en el que Frank mantiene intacta la magia en su poderosa voz. El disco recoge 13 temas clásicos en la carrera del líder del Rat Pack. Y en cada surco brilla una voz inigualable que cuando se acompaña de otras como las de Aretha Franklin, Tonny Bennett, Natalie Cole o Liza Minnelli adquiere momentos mágicos.

El disco finaliza con All the way/One for my baby (and one more for the road) con el pesado de Kenny G al clarinete pero lo realmente importante es la espectacular interpretación de Sinatra y los bonitos arreglos orquestales de ambos temas. Un lujo. El disco me lo regaló mi hermana allá por las navidades del 93 y a partir de ahi empecé a bucear en la discografía de este genio.

sábado, 8 de marzo de 2008

Deadstring Brothers, Silver Mountain

Cuando el pasado viernes finalizó el concierto de Marah y Deadstring Brothers fui directo al puesto de merchandasing para hacerme con un disco de Deadstring Brothers. Durante el concierto había visto a un colega que tarareaba muchas canciones de Deadstring Brothers así que cuando termino el show me acerqué a él y me comentó que el mejor disco de estos chicos de Detroit era Silver Mountain. Buena recomendación.

Silver mountain son once canciones que beben del country, soul y el rock´n roll clásico. He leido por ahí muchas comparaciones con los Stones y es cierto, algunas canciones te las puedes imaginar interpretadas por los Rolling Stones en el Exile on Main Street. Y eso es algo muy bueno. Me sucede en muchas ocasiones que hay grupos nuevos que facturan canciones que encajarían sin problemas en grandes discos de los setenta. Y es que al final lo que me importa son las canciones, que sean buenas, la originalidad es muy complicada de encontrar.

Como ya escribí en la crónica del concierto Deadstring Brothers causaron una sensacional impresión entre el público. Interpretaron varias canciones de este Silver mountain. Abrieron el concierto con Ain´t no hidin´love y la voz de Masha nos dejo boquiabiertos a más de uno. Otro de mis favoritas es If you want me to. Las voces se las reparten Masha y Kurt Marschke y las canciones se benefican de esa combinación.

En concierto me parecieron más souleros pero tras escuchar el disco te das cuenta del peso country y blues que tienen muchas de las canciones. De momento estoy en una nube con esta banda de Detroit y espero que vuelvan a realizar una gira como cabezas de cartel. Merecerá la pena disfrutar de dos horas con canciones tan buenas como Rollin´blues, Slow down o Silver mountain. Un doble cartel con North Mississippi Allstars tampoco estaría mal. Soñar es gratis.

sábado, 1 de marzo de 2008

Deadstring Brothers y Marah en el Kafe Antzoki de Bilbao

Lo sabía. Sabía que lo iban a bordar. No importa que desde su útima visita hace menos de un año sólo queden los hermanos Bielanko y la teclista Christine Smith. No pasa nada si su último disco es el más flojo que han grabado hasta la fecha (aunque hay al menos cinco canciones excelentes). Cuando los hermanos Bielanko y quien les acompañan, ahora Johhny Pisano al bajo y Joe Gorelick a la batería, pisan el escenario ponen todo lo que tienen.

Pero hagamos justicia y empezemos por los teloneros, Deadstring Brothers. A eso de las 10:15 salieron al escenario estos chicos de Detroit y cuatro minutos después ya tenían unos cuantos fans más, entre los que nos incluimos el amigo Grushecky, Ander, Iñigo, Diego, Susana y el que esto escribe. ¡Menudo despliegue! No sabría definir su sonido. Por un lado tenía un excelente guitarrista que aportaba grandes matices en cada tema, por otro una vocalista potente y con mucho estilo y absolutamente todos los temas que tocaron me cautivaron a la primera. El papel de telonero suele ser muy ingrato pero ayer cuando Deadstring Brothers terminaron su concierto dejaron el listón muy alto. Pero que muy alto. La gente estaba enloquecida.

Apenas cuarenta y cinco minutos después del excelente concierto de Deadstring Brothers y con el tema principal de la banda sonora de Rocky sonando hicieron acto de presencia Marah. A Dave Bielanko se le veía con ganas espoleando al público. Atacan con un tema del último disco y se hace patente que en directo estos chicos llevan las canciones a otro terreno. Dave es un torbellino, se mueve de forma nerviosa, incluso a veces se aturulla, meten tantas revoluciones a las canciones que las transforman en vitaminicos estallidos punk rock.

Serge aporta la clase y cuando es la voz principal las canciones suenan más compactas, más a como suenan en los discos y de eso se beneficia la banda. Por un lado tenemos la locura y el aturullamiento de Dave y por otra la clase de Serge. Ninguno es un virtuoso de sus instrumentos. Ni puta falta que hace. No hemos venido a ver al jodido Yngwie Malmsteen. Interpretan varias canciones del último disco y todas suenan poderosas, incluso la horrenda Santos de Madera tiene su punto.

Tambien caen ya clásicos como East, Sooner or later, la increíble The Demon of White Sadness que termina con Serge a hombros de un chico del público, la punkarra The closer y cierran el concierto homenajeando a la ciudad en la que viven, se sacan de la chistera un New York, New York interpretado con elegancia. Se despiden hasta pronto porque parece que en verano volverán. Broche de oro a otra gran noche de rock´n roll. Ya teniamos ganas eh, Susana!

sábado, 23 de febrero de 2008

Black Crowes se ponen las pinturas de guerra

Como escribí hace poco en el post sobre Blues Traveler en los noventa y también en la siguiente década se publicaron excelentes discos que en opinión del que esto escribe nada tienen que envidiar a los clásicos de décadas pretéritas. Grupos como The Afghan Whigs, The Jayhawks, Blind Melon, Soundgarden, Screaming Trees o Alice in Chains tienen cada uno dos o tres obras excepcionales que jamás me canso de escuchar.

Lo que ya es más dificil de encontrar en la actualidad es a bandas de largo recorrido, grupos que aguanten el tirón, con una carrera larga de más de diez años. La penosa situación de la industria hace una misión de heróes que existan bandas como Drive By Truckers, Marah o Mother Superior que resisten disco a disco en un entorno muy complicado. Y estas bandas no nos engañemos se mueven a un nivel bastante underground.

Una de las excepciones a lo relatado anteriormente son The Black Crowes. A punto de editar su séptimo álbum de estudio. Los hermanos Robinson han mantenido la banda viva a pesar de su largo hiatus, sin disco de estudio en siete años. Afortunadamente no han finiquitado al grupo. Y se agradece y mucho, porque más allá de que a todos nos gustaría que ahi estuviesen Marc Ford, Johnny Colt y Ed Harsch, lo cierto es que The Black Crowes son una de las bandas más fiables que nos quedan hoy en día.

Desde que pusieron en marcha al grupo a finales de los ochenta, estos dos auténticos arqueológos musicales que son Chris y Rich Robinson han dado forma a una de las formaciones básicas de mi vida. No encuentro ni un disco malo en la discografía de los de Atlanta. Todos tienen excelentes canciones y una ejecución brillante. Mi favorito es el Amorica, y ese por supuesto merece un post para el solito. Mientras tanto estoy esperando Warpaint con verdadera ansia. Ya queda menos, concretamente 9 días, 1 hora, 56 minutos y 1 segundo, cuando termino de escribir esto.

martes, 19 de febrero de 2008

Neil Young en Paris

Hace casi siete años Susana y yo planificamos nuestras vacaciones para ir a ver a Neil Young a La Coruña. Fue una noche inolvidable al ridiculo precio de 2500 ptas. El pasado 15 de febrero mi amigos Ander, Diego y Marco hicieron una escapada para ver al Tito Young a París. Desde hace tiempo Ander me venía repitiendo que era una de sus cuentas pendientes, uno de los músicos que más admira y al que más ganas tenía de ver en directo. Por fin ha cumplido su sueño.

Tal cual, me lo escribió por mail:

El concierto fue increible, espectacular, si algun dia me preguntan si alguna vez fui feliz tendre que decir que si, te cuento, estabamos sentados en la parte de arriba de la parte de arriba, es lo que tiene ser pobre y llegar siempre tarde a los sitios, como si estuvieramos en el nou camp, pero bueno, a pesar de eso la acustica era perfecta, y se veia bastante bien.

Empezo el concierto, Neil solito, con sus guitarras, su banjo, sus pianos, bueno te puedes imaginar, lagrimas en los ojos, yo no sabia que iba a ser un concierto acústico, no habia leido nada de la gira, yo ya era feliz, hubo un momento que empieza a tocar un organo que tenia acoplado a un piano blanco que pense que estaba viendo a dios, parecia desorientado, toca heart of gold (tema que casi bordo con la guitarra por cierto) y con la lagrima en el ojo se acaba, antes de que me ponga a llorar dicen por megafonia que hay 25 minutos de descanso, menos mal, todavia quedaba la segunda parte.

Cuando vi que empezaban a traer las guitarras electricas, preparaban la bateria, bua, hoy es mi dia, ya me habia costado estarme quieto en la parte acustica asi que les dije a estos que yo me iba atras a estar de pie, y alli vimos la segunda parte Marco, Jon y yo. Diego que es un teleñeco, se quedo abajo, bueno a 3 metros de nosotros, y entonces llego el rock, increible, no tengo palabras, casi me vuelvo majareta, y la gente no movia ni la cabeza, un descojono...

Le dije a Marco, bua, estan aqui estos, estaria Andoni retorciendose por el pasillo dando brincos y el Kepa colgado del balcon agitando los brazos, pero fijo, jajajajabueno con no hidden path que dedico a su mujer por san valentin (por cierto ella era la telonera pero a quien le importa) se salio, yo que se, 10, 20 minutos, no se lo que duro la cancion pero casi me da algo, por fin se levanto todo el mundo, yo gritando como un energumeno, y para acabar 'cinamon girl' y 'people rocking in a free world', no coment. Te mando unas fotos para que te mueras de envidia, no son muy buenas, el fotografo se puso enfermo en el ultimo momento y tuvo que sacarlas Diego.

sábado, 9 de febrero de 2008

Blues Traveler, Four

Hace poco en el magnífico blog En la logia Negra, Mr Chesnutt hacía un interesante repaso a la música de la década de los noventa. Una época en la que el que esto escribe vivió con entusiasmo la avalancha de grandes discos que tuvimos la suerte de conocer. Y es que para mi esos fueron unos años irrepetibles y los tengo en mi particular olimpo. Crecí con muchas bandas que iniciaron su andadura o alcanzaron su esplendor en los noventa y para mi son tan importantes como los clásicos de siempre, cientos de veces nombrados y que suelen acaparar las listas de los mejores discos de la historia.

Uno de esos grupos que tocó techó en esa fantástica década fueron Blues Traveler. En el año 1994 publicaron Four con el que vendieron más de 6 millones de copias en USA gracias sobre todo al irresistible single Run around, una de esas canciones para empezar el día con energía. Por supuesto la historia de Blues Traveler hasta llegar a ese gigantesco éxito no difiere demasiado de las miles de bandas que se patean Estados Unidos de arriba a abajo por garitos de todo tipo.

Con Four todo cambió para la banda. Y no me extraña porque es un maravilloso disco que estoy escuchando de nuevo últimamente y que permanece como lo percibí en su día. Un clásico. En él con la omnipresente armónica de John Popper, la guitarra de Chan Kinchla, el bajo de Bobby Sheehan y la batería de Brendan Hill, Blues Traveler aportan un sonido distinto, influenciado y desarrollado de acuerdo al estilo de blues pero con un toque muy personal.

Y es que no hay ni un tema de relleno. Desde el espectacular inicio con Run around hasta el emotivo homenaje final del bajista Bobby Sheehan a su hermano en Brother John, este grupo nos ofrece un catalogo de canciones espectaculares como Look around, The mountains win again, Price to pay o la también muy famosa Hook. Se sienten cómodos articulando su sonido en torno a la poderosa ármonica de John Popper pero cada músico aporta su sello y ahí siempre me ha parecido especactular la labor de Bobby Sheehan, desgraciadamente fallecido en 1999. Va por él. De nuevo pondré esta maravilla de otro de esos grupos claves en los noventa.