jueves, 6 de diciembre de 2007

Bob Dylan, Oh Mercy

La carrera de Bob Dylan es tan prolífica y variada que es difícil escoger tus discos favoritos. El judío de Minnesota ha tocado con maestría el folk, el blues y el rock y hasta los 80 su discografía es prácticamente intachable. Mi primer disco de Bob Dylan fue un directo de finales de los 70 grabado en el mítico Budokan japonés y en él Dylan hacía su peculiar repaso a los temas más míticos de su catalogo.

En buena parte de los 80, como les sucedió a tantos otros músicos, la inspiración no estuvo de su parte. Es el periodo más flojo de su trayectoria. Hasta que formó parte de los Traveling Wilburys. Parece que este hecho le dio un empujón que dura hasta la actualidad. Eso fue en el 88 y este supergrupo logró un éxito tanto artístico como comercial.

En el 89 Dylan volvió al estudio para grabar un nuevo disco en solitario y bajo la producción de Daniel Lanois, habitual de U2 y que también había trabajado con Peter Gabriel o Neville Brothers, realizó una obra de arte llamada Oh mercy. Lanois tenía una visión muy particular de la música y su objetivo era conseguir lo que el denominaba “ese sonido cenagoso de Louisiana”. Dylan por su parte tenía las canciones. El resultado histórico.

El disco se grabó en el número 1305 de la calle Soniat en Nueva Orleans. El productor instaló una mesa de sonido en la planta baja y los músicos se colocaron en forma de herradura alrededor de él. Lanois creó el clima adecuado y supo estar a la altura de unas canciones que por sí solas son un compendio de lo que es capaz de realizar el amigo Bob cuando está inspirado. La intrigante Man in the Long Black Coat, las políticas Everything is broken y Political World, las misteriosas What good am I? y Ring them bells, Most of the time, todas dan forma a mi disco favorito de Dylan.

martes, 4 de diciembre de 2007

Revistas musicales en España III: This is Rock

De reciente publicación en España, This is rock es un nombre contundente. No se rebanan los sesos en esta revista, la portada siempre es para un clásico, rara vez arriesgan con alguna banda nueva. Es una elección segura que atrae al público más fiel al rock´n roll. De impecable diseño y con fotos impresionantes, en This is Rock tienes asegurado todos los meses un artículo de esos imperecederos que te apetece releer.

Una baza imbatible es que suele incluir entrevistas con pesos pesados del rock, que no se por qué pero no suelen aparecer en otros medios. Algunas veces esos artículos son de firmas extranjeras. Destaca Jeb Wright editor de la revista Classic Rock Revisited y que ha firmado fantásticas entrevistas. Recuerdo con especial cariño una a Geezer Butler donde el bajista de Black Sabbath contaba jugosas anécdotas de la banda germen del metal y mucho más.

El hard rock y el metal son los reyes en esta revista. No descuidan sus aledaños; blues, rock progresivo, pero no me imagino en su portada ni a Ben Harper ni a Mathew Sweet, por ejemplo. En ese sentido son la típica revista que leería tu tío. Ese que todavía conserva a duras penas las greñas y que no concibe el mundo sin AC/DC o al que Marah le parecerían unos niñatos muy inflados por la prensa. Si la This is Rock fuese una banda serían Led Zeppelin con toda su majestuosidad, canciones increíbles pero también con sus excesos e idas de olla. Joder, pero a quién no le gustan Led Zeppelin?

martes, 27 de noviembre de 2007

Springsteen & E Street Band en el BEC, ¿magia en la noche?

Hace unas semanas cuando se pusieron a la venta las entradas para los conciertos de Bruce Springsteen & E Street Band en España se desató la habitual locura que acompaña al de New Jersey. Fui uno de tantos que se quedaron sin entrada. Mi amiga Laura fue el mismo día que se pusieron a la venta una hora antes y no hubo manera. Me resigné a no verle de cerca en el Bec un pabellón para unas quince mil personas.

Apenas una semana antes del concierto recibo un mensaje de Susana en el móvil que me informa de que Laura nos ha conseguido entradas. Un día fueron al Carrefour a por entradas para un concierto de ¡Stryper! y se les ocurrió preguntar por si acaso si había alguna posibilidad para el de Springsteen. La chica les cogió el número de teléfono y les comento que haría lo que pudiese. Al día siguiente les llamó y ahí estaban las entradas, en nuestro poder. Magia para empezar.

Al final puder ir. Aunque pueda parecer una contradicción tenía mis reservas de lo que iba a obtener en este concierto. La reputación de Springsteen es legendaria. Se remonta a los antológicos y maratonianos conciertos que desplegaba en los 70. Incluso décadas después fácilmente llegaba a las tres horas encima del escenario y rockeando de verdad. Lo que ocurre es que estamos en 2007 y hoy en día se lo toma con más calma. Así fue ayer en el Bec, al menos en parte.

En esta gira Springsteen se siente muy a gusto presentando el irregular Magic. Nada que objetar. El tipo cree en este disco y lo presenta con brío y entusiasmo. Lástima que yo no lo disfrute tanto porque de ser así el concierto me hubiese gustado todavía mucho más. Y por momentos me volvió loco. A ver, escuchar en directo She´s the one, Jackson Cage, Badlands o Tenth Avenue Freeze-Out y Backstreets con las que directamente se me caían las lágrimas... no es moco de pavo. Si a eso le añadimos una gran versión de Reason To Believe y una espectacular Kitty's Back... en esos momento si que hubo magia en la noche.

En resumen que Springsteen nos presentó Magic, 8 temas del disco, pero no se olvidó de un pasado más que brillante y que parece imposible de superar. El año que viene pienso repetir porque tenemos unas cuantas cuentas pendientes: Thunder road, Prove it all night, Jungleland, Out in the street, Atlantic city, Mansion on the hill... La lista es interminable pero tal vez algún día pesque un concierto de tres horas en lugar de dos horas y cuarto (una lección para algunos otros que tocan hora y diez minutos y ya se creen que han cumplido). Buscando la magia, cuanta más mejor.

Springsteen & E Street Band en Madrid

Mi colega Andoni "alias" Grushecky estuvo en Madrid viendo a Springsteen y al poco de llegar todavía en una nube me escribió un mensaje que merece ser publicado aqui porque refleja muy bien la pasión que algunos, entre los que me incluyo, sienten por la música del de New Jersey. Lo tituló CARTA ABIERTA DE UN "TALIBAN" Ahí va:

Si, lo soy, pero es que aquel que le vea se convertirá casi sin remedio. Quiero dejar claro, y tu lo sabes muy bien, que me gusta casi de todo y disfruto mucho en cada concierto que vemos juntos, no?? Y mira que hemos visto grandes conciertos,tantos que no entraría en tu blog. Pero lo de este hombre(y esta BANDA) en directo es..... para llorar, gritar saltar cantar, reír....... Que mas puedo deciros, solo que lo veáis si tenéis la gran oportunidad y luego
me digáis si me equivoco mucho.

Le he visto ni se las veces,con la E STREET BAND, sin ella, solo, en acústico, con la seeger
y da igual. Es un Monstruo del escenario que nos lleva en volandas durante casi tres horas. Ayer en Madrid,le vi nuevamente y durante mas de dos horasvi. las caras de la gente y veías la felicidad en los ojos de todos y cada uno de ellos.

Los que lo ven por primera vez, no se explican lo que han visto,que no es posible. Los mas veteranos les decimos que si es posible y encima durante tres horas. Y cuidado, que es adictivo y si les ves repites seguro. Hoy, por fin, viene a BILBO y allí estaré en primera fila como otras muchas veces. Y a partir del jueves a sacar las entradas para la gira del 2008.

Y os digo en verdad que deseas que llegue esa noche, como cuando éramos peques y
deseábamos que llegara el olentzero o los reyes.
Por muchas veces que le hayamos visto,nuestra ilusión sigue intacta.
PALABRA DE TALIBAN.(Como nos llamáis¿cariñosamente?)
Un abrazo.
ROCK&ROLL FOREVER.SE YOU ON THE ROAD

viernes, 23 de noviembre de 2007

Harry Connick Jr, Oh my Nola

He leido con gran envidia las crónicas del paso de Harry Connick Jr por unas cuantas ciudades españolas. Lamentablemente ninguna me pillaba lo suficientemente cerca ni los días eran los adecuados para desplazarme a ver a este hombre con su big band. Y sin duda es uno de esos conciertos que hubiese disfrutado a tope. Y es que la música de este elegante tipo recoge el testigo de crooner con clase como Dean Martin o Frank Sinatra, con el que tantas veces ha sido comparado.

Más allá de las comparaciones, siempre presentes en el mundo de la música y acertadas o no, lo cierto es que Harry Connick Jr es un excelente pianista, notable compositor y tiene una voz muy agradable que va como anillo al dedo a la música que interpreta. A eso hay que añadir que este hombre ha mamado la mejor música desde pequeñito y hoy en día es un entusiasta del jazz que ha conseguido un estilo propio que cada día me gusta más.

Oh, my Nola editado este año junto a Chanson du Vieux Carre hace el disco número veintitrés de un larga carrera dominada fundamentalmente por el jazz que bebe de lugares como el que homenajea en este álbum: New Orleans. De esa ciudad es nativo Harry y a ese lugar realiza esta declaración de amor que recoge temas tradicionales y cuatro propios que no desentonan para nada en el conjunto.

El disco contiene sorprendentes versiones como el Jambalaya (On the Bayou) de Hank Williams, Hello, Dolly por siempre ligada a Louis Armstrong o el gospel Elijah Rock de Raymond Myles. Y entre los temas originales de Harry destaca Do That Thing un homenaje a los músicos desaparecidos, muchos de los cuales se mencionan en la canción. Tras el Katrina, Harry Connick Jr ha decidido sacar partido a todos esos sonidos que integran su bagaje musical y de esta forma ha creado una perfecta banda sonora llena de esperanza para una ciudad que la necesita más que nunca.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Marc Ford en el Antzoki de Bilbao

Hace aproximadamente diez años vi a los Black Crowes en directo por primera vez. Era la gira del Three snakes and one charm y en ese disco y en los conciertos el guitarra solista era Marc Ford. Esa fue una época extraña para el grupo de Atlanta. Con Amorica habían iniciado una tracyectoria que se deslizaba sin rubor hacia las largas jams e improvisaciones en directo. Y ahí Marc Ford ya en aquellos años era de los mejores.

Ahora, diez años después en el Antzoki, con dos discos editados en solitario Marc Ford tiene tantas tablas y tanta buena música que ofrecer que las casi dos horas que tocó ayer se me antojan escasas. Mucho mejor en directo que en disco y eso que It's About Time es un disco excelente lleno de matices más allá del southern rock. Ahí puedes encontrar cierto aire funky y soul que también percibes en directo.

No controlo todo el repertorio que interpretó ayer porque el último disco apenas lo he escuchado pero lo cierto es que me gustó muchisimo, con momentos sublimes. La voz de Ford en directo es más cruda que en disco y la banda sonó de cine. Grandes canciones y largas improvisaciones que no me cansaron en ningún momento. Esta mañana he ido al curro con una gran sonrisa recordando lo bien que me lo pasé viendo a uno de los mejores músicos de rock, un privilegio al ladito de casa.

sábado, 10 de noviembre de 2007

Jesse Malin en el Kafe Antzoki de Bilbao



Hace unos meses coincidieron en Bilbao dos conciertos apetecibles: Lucero y Joe Grushecky . En aquella ocasión cuatro colegas nos decidimos por Lucero y otro por Grushecky . Lucero venían con un gran disco y estaban bastante dando que hablar mientras que Grushecky es uno de esos rockeros americanos con una larga y trabajada carrera. El colega que fue a ver a Grushecky tenía intención de ir a ver a Lucero cuando finalizase su bolo. Fuimos buenas personas y le mandamos un mensaje: ni se te ocurra aparecer por aquí. A partir de ese día este colega fue rebautizado como… Grushecky .

Anoche coincidían en Bilbao dos conciertos. Por un lado Jesse Malin en el Kafe Antzoki y por otro Hermano en la sala Santana 27. Había que decidirse y lo hice por Malin aunque me llene más lo que han grabado Hermano. Pero para ver a estos tenía que desplazarme más lejos, ir solo y encima ver a dos teloneros que sinceramente no me interesaban.


El show de Malin me sorprendió gratamente. El tipo tiene un pasado punk glorioso y una carrera en solitario que va ganando enteros poco a poco y que se va desprendiendo de la alargada sombra de Ryan Adams, sujeto omnipresente en los últimos años, tan venerado como odiado.

Se basó en su material en solitario que en directo suena más contundente y ágil. En un momento Jesse bajó del escenario se mezcló con el público y todos nos sentamos mientras entonábamos el Deaht or glory de The Clash. Malin y su banda dieron un concierto muy bueno que me dejó un inmejorable sabor de boca con las bonitas Lucinda y la emotiva versión del Helpless de Neil Young. Y a partir de ahora, en caso de duda, haced caso a Grushecky.