Me chiva un colega por WhatsApp que hoy es el cumpleaños de David Lowery y Johnny Hickam. De modo que además de compartir banda, amistad, innumerables canciones atómicas y vete a saber tu cuántos sorprendentes shows por medio mundo estos dos tipos vinieron al mundo el mismo día aunque de años diferentes, David Lowery en 1960 y Johnny Hickman cuatro antes en 1956. Dos de los músicos que más admiro de una de mis bandas favoritas de la historia. Cualquier día es bueno para sumergirse en la discografía de estos colosos, de arriba a abajo, vuelta y vuelta y gozar de un repertorio que recorre diferentes estilos con una facilidad pasmosa. Nada se les resiste a Cracker, temas de muy diversa índole, nada que ver unos con otros. Me chifla su veta punk, como canta con esa mala hostia contagiosa David Lowery, la elegancia supina de Johnny Hickman a la guitarra, bordan los números de country rock como nadie, se aprecian ribetes soul, incluso hay canciones con tintes psicodelicos en Greenland. Amigos no se puede tener más clase. No te digo que me lo mejores igualamelo, copón. Esta va para Il Cavaliere, sujeto con el comparto la absoluta devoción por este combo: Dilo otra vez bien alto: Cracker Forever!!!!!!
There goes the last dj, who plays what he wants to play, and says what he wants to say...
jueves, 10 de septiembre de 2020
martes, 8 de septiembre de 2020
Top Seventeen Marah
Algunos decían que la banda variaba mucho de estudio a directo y algo de eso había pero no tanto porque tienen al menos tres discos excelentes a los que recurrir una y otra vez: Kids In Philly, 20000 Streets Under the Sky e If You Didn´t Laugh, You´d Cry sin desdeñar tampoco su jugoso debut Let´s Cut The Crap & Hook Up Later on Tonight o unas cuantas canciones potentes de Angels of Destruction. No pierdo la esperanza de que vuelvan algún día, copón, no son tan mayores y seguro que todavía tienen jugosas tonadas que compartir con la chusma. Y me pongo a hacer un top ten y me digo que una mierda, que tengo que meter más que estos tipos tiene un cancionero rebosante de vitalidad. Y me quedo corto.
domingo, 6 de septiembre de 2020
La vuelta al cole
lunes, 31 de agosto de 2020
BACK TO VINYL. Margo Price. That´s How Rumors Get Started
Aunque ya no trabajo en mi antiguo laboro donde tantos buenos ratos pasé mientras despachaba música y recomendaba con mi vehemencia habitual mis discos incunables todavía tengo un agente infiltrado que me pone los dientes largos con lo que llega. Si, ya sé que esto en tiempos de Spotify, Youtube y lo que quieras no no tiene ningún sentido pero amigos yo contento en mi viejo Delorean ja ja. Y hete aquí que hace más o menos un mes Su me recomendó encarecidamente That´s How Rumors Get Started de Margo Price. Y como tengo la suerte de coincidir en muchas ocasiones con mi parterneir le dije que aprovechando una oferta de 3 x 2 en vinilo lo comprase junto a Monovision de Ray Lamontagne y The River de Bruce Springsteen. Excelente inversión.
That´s How Rumors Get Started es el tercer álbum de Margo Price. Los dos anteriores los había grabado bajo el auspicio de Jack White. Ahora en los mandos se ha situado Sturgill Simpson junto al ingeniero de sonido David Fergusson y la propia Margo dice que ese ha sido uno de sus aciertos. Que Sturgill le ha incentivado a llevar su música un poco más allá del cajón country de Nashville para sumergirse en sonidos pop, rock y soul y que Fergusson ha conseguido el sonido que ella tenía en mente. Tengo pendiente escuchar los anteriores discos de Margo pero éste me ha volado la cabeza. Price quería contar con los Heartbreakers de Tom Petty para el disco pero al final sólo pudo acudir a la cita Benmont Tench cuya huella está presente en un par de temas. El espíritu de la banda de Tom Petty planea por los surcos del vinilo aupado por la deliciosa voz de Price y eso sólo puede ser bueno, por lo menos en mi casa. Pero el álbum va mucho más allá de la bendita influencia del rubio de Florida.
He de confesar que los dos primeros temas, el que da título al disco y Letting Me Down no me volvieron loco a las primeras escuchas. Pero cada día me gustan más. Dos buenas canciones pop con un gran sonido. Con detalles interesantes pero que palidecen ante la furibunda Twinkle Twinkle con el bajo de Pino Palladino llevándose todo por delante en perfecta sintonía con la batería de James Gadson (Marvin Gaye, Bill Withers, Aretha Franklin...) el tipo adecuado para estos menesteres. Uno de esos temas para escuchar en bucle al que le sigue la espectacular Stone Me, la primera aparición de Benmont Tench al piano. Un tema maravilloso que podría figurar en el mejor disco que se te ocurra de Tom Petty. Para cerrar la primera cara de forma apoteosica, otro bombazo, Hey Child que cuenta con unos encantadores coros gospel a cargo de Gale Mayers, Samson White y Angela Primm. Y con especial mención también para el piano de Mike Rojas.
La segunda cara se abre con una pintoresca Heartless Mind, un tema que se ha comparado con Blondie. Puede ser a mi también me recuerda a las mejores canciones de Stevie Nicks con Fleetwood Mac. Una canción muy curiosa, pegadiza en la que destaca nuevamente (como en todo el álbum) el portentoso bajo de Pino Palladino. Vaya músico. Se tritura lo que le echen. (Que privilegio fue verle compenetrarse a la perfección con Zak Starkey para abordar el repetorio de The Who en 2006). A Heartless Mind le sigue otra de las joyas del disco, What Happened to our love, segunda aparición Benmont Tench al piano y al igual que en Hey Child los mismos espectaculares coros de Gale Mayers, Samson White y Angela Primm. En este tema son vitales los punteos de Matt Sweeney. Desde luego el guitarrista está perfecto en todo el disco.
Afrontamos la recta final con pena de que esto no sea un disco doble. Gone To Stay es de los temas más ligeros del disco pero igual de efectivo. Te allana el camino perfectamente para otra de esas canciones que podría ser el perfecto cierre para un concierto de esta mujer, Prisoner Of The Highway, una canción de exultante regusto soul. Uno de esos subidones perfectos que en mi trastornada mente habría dejado sin duda para broche final del disco pero es que la que ha elegido ella, I´d Die For You es sublime también. Nada que objetar es otro temazo de no te menees. Al parecer según escuché en este podcast de Radio 3 Margo Price grabó media docena de temas más que se quedaron fueran del álbum. Quiero más. Mientras vuelta al principio una vez más.
jueves, 27 de agosto de 2020
White Buffalo. Once Upon A Time In The West
Y, efectivamente, el menda como tantos otros descubrió a este tipo vía Sons Of Anarchy de la que me tragué sus siete temporadas a pesar de sus evidentes altibajos y de que no está ni de lejos en la liga de las grandes series tipo Los Soprano, The Wire, Mad Men o Breaking Bad. En cualquier caso aquella ficción me mantuvo lo suficientemente interesado como para seguirla hasta el final y de paso deleitarme con su banda sonora mejor incluso que su trama ja ja. Uno de los que aparecía a menudo era Jake Smith bajo su proyecto White Buffalo. Tarde años en indagar en su discografía pero el primer paso no ha podido ser mejor, Once Upon A Time In The West es un pepinazo que cuenta con una baza imbatible: la portentosa voz de este hombre al que le han comparado a menudo con Johnny Cash y Eddie Vedder. Puede que en lo musical escuche trazas del primero pero en la voz el parecido con el segundo es sorprendente. En la forma de cantar, en el fraseo no tanto en que su voz se parezca per se que también algo.
Lo cierto es que el tono barítono arrollador de la voz de Jake Smith es un arma infalible pero si no hay canciones difícil que el invento funcione. Y las hay. Todas de hecho. Porque ni una baja el nivel. Uno tiene sus favoritas pero cada una de ellas se percibe como perfecta tanto las más pausadas como la inicial Ballad of a Deadman como torrentes sonoros en los que te dejas llevar con gusto como The Pilot, How the West Was Won o la arrolladora Good Ol´Day to Die. Escucha Stunt Driver y dime si eso no parece una canción cantada por un joven Vedder en plena efervescencia.
Estaría muy mal no mencionar a los compañeros de Jake Smith en White Buffalo porque aportan y mucho. El bajista Tommy Andrews se luce en todo el álbum brillando especialmente en las mencionadas Good Ol´Day to Die y Stunt Driver y le echa más que una mano en varios cortes Bruce Witkin que lo borda en The Pilot y además toca la guitarra en varios cortes y el piano en el último tema. El batería Matt Lynott se compenetra a la perfección con los anteriores para dotar de un robusto armazón sonoro a la conquistadora voz de Jake Smith. El ejemplo perfecto puede ser el cierre del álbum, la monumental I Am The Light uno de esos temas repletos de matices, perfecto ejemplo del potencial de este tipo. Ese in crescendo final me vuelve absolutamente loco. Todo un descubrimiento en el que pienso seguir indagando. Por si no fuera suficiente con los trece cortes en la edición que he comprado vienen cuatro bonus tracks igual de buenos que todo lo anterior. Brindo por White Buffalo. Han triunfado en mi casa.
jueves, 20 de agosto de 2020
Solomon Burke. I wish I Knew
Los cuatro temas que no había escuchado son tan buenos como los que venían en el recopilatorio: By The Time I Get To Phoenix, Then You Can Tell Me Goodbye, Shame On Me y Why, why, why... Todos ellos incandescentes números de profundo soul sureño del que me vuelve loco y que cuentan con un Solomon Burke en plena forma. Me encanta las partes habladas en Then You Can Tell Me Goodbye, como se come el clásico country By The Time I Get To Phoenix y lo transforma en una arrebatadora pieza soul, la locura que se vive en What´d I Say, la despampanante Save It uno de esos números en los que la todopoderosa voz de Burke se lo lleva todo por delante de nuevo con la inestimable colaboración de las Sweet Inspirations. Dame mas soul please, Solomon Burke the king of rock´n soul.






