domingo, 20 de enero de 2013

Mildred Pierce


La HBO se ha labrado una merecida reputación en la ficción televisiva norteamericana. Son incontables las series que han triunfado entre público y crítica. Mi primer recuerdo del logo de esta cadena está ligada a una de las mejores series de la historia: Los Soprano. Afortunadamente la HBO ha seguido apostando por material de calidad y solo hace falta consultar su catalogo para buscar de inmediato un hueco a sus ficciones. Esta semana he alquilado en el videoclub Mildred Pierce, una miniserie de cinco capítulos que adapta la novela del mismo título de James M Cain. Este autor es uno de los tótemes de la literatura negra en Estados Unidos. Su obra más conocida fue su debut literario El cartero siempre llama dos veces que ha conocido al  menos dos muy buenas adaptaciones en el cine.

Mildred Pierce fue su cuarta novela y ya conoció una adaptación al cine dirigida por Michael Curtiz  titulada Alma en suplicio. En 2011 la HBO decidió realizar una miniserie y el proyecto cayó en manos del director Tood Haynes (Velvet Godmine, I´m not there o Lejos del cielo con la que por el tono le encuentro similitudes. Haynes ha acertado adaptando este material sin estridencias dándose tiempo para contar la historia con calma apoyado en un plantel de actores más que solvente. Destacan Kate Winslet al que estos papeles parece que le van como anillo al dedo, Guy Pearce que está realmente bien en el papel de un rico bastante asquerosillo y Evan Rachel Wood como Veda, un personaje que merecería un post para ella sola.


La trama tiene lugar en Los Angeles durante la Gran Depresión de los años 30 donde Mildred Pierce madre de clase acomodada, decide dejar a su marido Bert y criar a sus hijas ella sola. A partir de ahí tiene que buscarse el sustento por su cuenta con todo lo que ello suponía en aquella época y empieza a trabajar de camarera, todo un choque para una persona con un status mucho más alto. Pronto Mildred ve la oportunidad de crecer y crear su propio negocio. En ese aspecto las cosas le irán bien. En el aspecto familiar la cosa se complicará mucho más por la tormentosa e insana relación que tendrá con su hija mayor.

Una de las señas de identidad en la literatura de James M Cain y en el género negro en general es la presencia de la femme fatale en contrapunto al hombre. En este caso hay una figura de esas características pero enfrentado a otro personaje femenino porque esta es la relación enfermiza entre una madre y su hija. Todo se articula en torno a eso enriquecido por el conjunto. La ambientación como siempre en los productos de la HBO es impecable. La historia está situada en los años de la Gran Depresión y al verle te das cuenta de que esto siempre es lo mismo, que las crisis de este sistema se repiten y serán eternas.

La serie tiene uno de esos personajes odiosos que se quedan grabados a fuego. Veda es una niña que parece un tanto repipi y engreída y que cuando crece tiene unos aires de grandeza insoportable. Es un ser tortuoso para los que le rodean, capaz de cualquier cosa por ser la protagonista del cotarro. A veces puede parecer exagerado de tan malo pero basta mirar alrededor en nuestras propias vidas para percatarse de que hay gente así más cerca de lo aconsejable. Por lo menos la Veda de Mildred Pierce era una buena cantante de opera.

jueves, 17 de enero de 2013

The very best of Wilson Pickett


En la anterior entrada escribía sobre los Blues Brothers y citaba su película del mismo nombre (en España titulada Granujas a todo ritmo) en la que uno de los temas que más repercusión tuvo fue el Everybody needs somebody to love original de Solomon Burke y que también grabó entre otros Wilson Pickett, protagonista de esta entrada. Pickett está considerado por algunos críticos otro de los grandes del soul aunque también está muy olvidado por otro amplio sector de la crítica. Este recopilatorio es lo primero que escucho de Wilson y el impacto ha sido inmediato. El veneno ya se ha expandido. Quiero conocer más de la carrera de este hombre.

En este recopilatorio se incluyen 16 temas grabados en Atlantic, la compañía que según cuentan mejor partido sacó de sus cualidades. Pickett se rebotó al principio de su carrera con los de Atlantic porque una de sus composiciones If you need me fue lanzada por el sello en la voz de Solomon Burke. Y fue un éxito. Pero Pickett se resarció con creces posteriormente firmando un contrato con la compañía dirigida por Jerry Wexler quién se lo llevó a Memphis donde  le sacaron buen partido a su estilo arrollador. Aquí hay muestras de esa etapa en Memphis y también algunas otras.


Una de las curiosidades es la version del Hey Jude de los Beatles donde Duane Allman se hace cargo de la guitarra. Al principio la toma de Pickett no me había enganchado pero con las escuchas me ha acabado gustando mucho. Wilson va preparando el terreno suavemente, siendo fiel a la original. Al principio parece que está con el freno de mano echado hasta que se desata por completo y le sigue saltarina la guitarra de Allman. Una gozada.

La primera palabra que me viene a la mente tras escuchar a Wilson Pickett es poderío. Un estilo descarnado y directo a la línea de flotación. Sin dejarse nada en el intento. A por todas desde el principio. Es una de las facetas en las que se maneja con soltura en unos cuantos temas de este álbum (In the midnight hour, Land of 100 dances o She´s looking good) Pero también es capaz de cantar y muy bien, con sentimiento y delicadeza temas más pausados como I´m in love o 634-5789 e incluso otros con toque pop  como la fantástica Don´t let the green grass fool you. Así que, ¿cómo no voy a querer seguir profundizando en la carrera de este sujeto? Es lo que hay que hacer. Cuanto antes mejor. Barrunto que me voy a encontrar con otro de los grandes. 



martes, 15 de enero de 2013

The very best of Blues Brothers


John Belushi y Dan Aykroyd se conocieron en el Saturday Night Live el programa en el que trabajaban ambos a mediados de los setenta. Un show que se convirtió en referencia de la televisión norteamericana teniendo como armas un humor desinhibido y desenfrenado. Hoy en día se pueden consultar en Youtube multitud de sketchs que forman parte de la cultura norteamericana. A estos tipos que trabajaban junto a Chevy Chase o Bill Murray no se les ponía nada por delante. Iban a por todas y no se cortaban un pelo.

Tanto Belushi como Aykroyd eran unos melómanos de cuidado. Al primero le gustaban las bandas clásicas del rock´n roll y pronto se metió a fondo en el punk lo cual iba de perlas con su personalidad. Belushi era un tipo alejado de los formalismos y de la corrección política y vivía al límite. Por su parte Dan Aykroyd era un loco de las motos y un apasionado del soul y del blues, veneno que le inculcó con éxito a Belushi. Fue en 1978 cuando a Belushi se le ocurrió amenizar partes del programa con un poco de música. El proyecto empezó como un divertimento pero se convirtió en algo grande, muy grande. No sé cómo consiguieron Belushi y Aykroyd traer a su banda a talentos del calibre de Steve Cropper, Donald Duck Dann o Tom Malone pero lo cierto es que ahí estaban pasándoselo de cine con los alter egos de Belushi y Aykroyd: Joliet Jake Blues y Elwood Blues. El primero encargándose de las voces y el segundo ayudándole en tareas vocales y dándole a la armónica.

Muchos clásicos del soul los escuché por primera vez cuando adquirí este recopilatorio de Blues Brothers. Aquí están Everybodys needs someboby to love (Solomon Burke), Soul man (Sam & Dave) o Think (Aretha Franklin).Afortunadamente los Blues Brothers fueron muy populares y lo escribo así porque siempre era una gozada estar por ahí de parranda y que cayese algún tema de estos tipos para animar la fiesta. Entre una selección musical habitualmente pauperrima en casi todos los bares en algunos siempre caía algún tema de estos tipos.

El proyecto de estos tipos fue una forma divertida, honesta y muy real de homenajear a los grandes de la música negra. La primera vez que supe quiénes eran Ray Charles, Aretha Franklin o James Brown fue por su presencia en la mítica Granujas a todo ritmo que vi por primera vez en una sesión de cine al aire libre que solían hacer en mi pueblo en el verano. Y seguro que a miles de personas les sucedió lo mismo que a mí y se lanzaron poco a poco a buscar las canciones originales que figuraban en la película.

De modo que durante años mi bagaje soul y blues se limitó a este recopilatorio de los Blues Brothers. Y le guardo cariño por varios motivos: la música que contiene es de muchos kilates y además está ejecutada con maestría, es ideal para levantar el ánimo en días lluviosos como el de hoy y es una magnífica puerta de entrada para bucear en las raíces del asunto. En las entrevistas que he leído a Dan Aykroyd (que hoy en día es copropietario de la cadena House Of The Blues) siempre se muestra orgullos de esta etapa de su vida y no se cansa de repetir que fue un homenaje a los músicos negros estadounidenses. El repertorio que trae este cd es imbatible y puede ser un muy buen inicio para profundizar en esas raíces de las que habla Aykroyd. 








domingo, 13 de enero de 2013

¿Será A Bigger Bang el último álbum en estudio de los Rolling Stones?


Hace unos días en Mansion On The Hill su autor reflexionaba en un post sobre repetirse en los temas que escribe en el blog. En eso soy experto, me repito más que el ajo y es que soy muy pesado. La frase que viene a continuación la he escrito unas cuantas veces: Sobre este disco ya escribí algo en su día. Pues eso. Voy a hacerlo de nuevo, de forma breve sobre los Rolling Stones. ¿Pasará a la historia A Bigger Bang por ser su último disco en estudio? Porque parece que gira puede haber pero un nuevo álbum se perfila complicado.


En cualquier caso hoy me he levantado con ganas de escuchar a estos tipos a los que siempre tengo presentes y de los que últimamente me han regalado una impresionante caja que contiene el documental del Exile, un concierto de esa época, jugosas entrevistas y demás… Pero no es de eso de lo que voy a escribir. Esta mañana he elegido para empezar el día seis canciones de los Stones pertenecientes a ese álbum. He programado las que más me gustan y me salen esos seis temas jugosos que ya me gustaría poder escuchar en una sala pequeña con estos tipos a escasos cinco metros de mí. Sigue soñando. Ja,ja.

Sobre el disco sigo opinando la que ya puse en su día. Me parece un buen álbum de los Stones al que le sobran minutos pero que contiene piezas vacilonas como el single Rought Justice o She saw me coming, una Laugh, I nearly died donde Jagger se pone megatiernito como el sabe hacerlo, un blues de los que borda Mick (Back of my hand) donde por cierto se encarga de la slide y la armónica y la perla de turno del amigo Richards (Infamy).Y la joya de la corana para el menda: It won´t take long. Vamos que para una banda que lo tiene todo más que dicho esta es una despedida notable.












viernes, 11 de enero de 2013

Demolition 23 forever!

En el especial del Ruta 66 de este mes aparece una entrevista con Little Steven. Siempre leo con detenimiento lo que nos cuenta este sujeto. El Silvio de Los Soprano es mucho más que el Pepito Grillo de la E Street Band. Siempre ha sido un tipo con inquietudes involucrado en proyectos muy interesantes. Uno de los que más brillo en los noventa fue Demolition 23. Según cuenta en el Ruta tiene intención de reeditar esa bomba que grabaron y que me fue imposible encontrar las veces que lo intenté. Ahí van Nothing´s Allright, Hammersmith Palais y The Scum Lives on. Yo a eso le llamo un inicio demoledor. Y no es que el resto desmerezca en absoluto, es más el nivel continúa igual o mejor pero tengo grabado a fuego la rompedora sensación que tuve cuando escuché esos tres primeros temas. Y lo escucho hoy en día y me sigue volando la cabeza. Esa es una de las sensaciones más placenteras de escuchar música. Si señor, Michael Monroe, otro tipo que parece cabreado cuando canta. ¡Como me gusta!


Born in the age of Altamont
Mommy was a hippie and Daddy was a drunk
They really believed all you need is love
While they we're looking for God
the streets we're runnin' with blood

Now there ain't no one to trust
you're a 60's baby
and nothin's alright
Born in the age of disco junk
Mommy liked reptiles Daddy was a punk
They said there'll be no future for you
They did too much drugs
and made sure it came true
Now you're really born to lose
you're a 70's baby
and nothin's alright

Born in the age of take what you can get
Mommy and Daddy was a TV set
All they left to you remember them by
Is some poisoned water
and a hole in the sky
And Russian Roulette sex
you're a 80's baby
and nothin's alright
you're a 60's baby
you're a 70's baby
you're a 80's baby
and nothin's alright


Do you want to hear the story of my life
Got no reason to go home tonight
I ain't complaining what's the use
It's just me and the boys and a pint or two
Telling lies about things we used to do
i ain't had no fun in london
since the hammersmith palais
new york city's boring
since the punks all went away
tokyo's gone techno
and berlin's going crazy
i ain't had no fun since hammersmith palais

Once upon a time the world made sense
Now there's nothin' straight enough to rebel against
Ain't been no work since '82
There's only one thing left to do
Make sure they know we've been here when we're through
Do you want to hear the story of my life
Got no reason to go home tonight
Well life's a drag and then you're dead
It's just me and the boys and a bottle of red
Telling lies about better days ahead


Well my misery's without company
My partners in crime have been taken from me
We used to laugh about our legacy
Couldn't get arrested on MTV
Johnny Thunders was a New York Doll
He cared so much he didn't care at all
Stiv Bator went to catholic school
Turned his sins into something cool
and the scum lives on
all my friends are gone
why they gotta die so young
and the scum lives on
Brian Jones and Keith Moon had style
Bon Scott was a problem child
Rob Tyner bugged the F.B.I.
Was Abbie Hoffman really suicide?
Jesse Helms' gonna live forever
Jimmy Swaggart's gonna live forever
Dan Quayle's gonna live forever
Ronald Reagan already lived forever
Reverend Donald Wildmon will live forever
Rush Limbaugh's gonna live forever
All the politician's gonna live forever
Nixon taught them all how to live forever
I'd hate to think it's conspiracy
No one's left who makes sense to me
The immoral majority adding insult to my injury

jueves, 10 de enero de 2013

Happy birthday Scott Thurston!

Escribía hace unos días que para Tom Petty debe ser una gozada mirar a su derecha y encontrarse a Mike Campbell y Benmont Tench, dos amigos y músicos fiables y certeros. Tipos que la clavan en cada tema. Pero es que a la izquierda tiene a Scott Thurston un tipo con poca pinta rockera para los canones habituales. Pero a la mierda la imagen. Este hombre que empezó como músico de sesión de gente tan dispar como Jackson Browne, Iggy Pop o The Cult es todo un portento, capaz de currarse unas armonías vocales muy chulas, de tocar la armónica con soltura o de atacar la rítmica con precisión. Otro seguro de vida para Petty y por lo que se cuenta en el libro Conversations with Tom Petty un gran amigo de éste. Va por el.


martes, 8 de enero de 2013

Creedence Clearwater Revival Box Set


Determinadas bandas dan lo mejor de si mismas en los primeros años de formación y luego jamás logran recuperar ese nivel tan alto. Es el caso de John Fogerty. El alma de la Creedence. Su principal compositor y su reconocible voz. En apenas cuatro años Fogerty junto a sus compañeros grabó decenas de memorables canciones en seis inmaculados discos, creo que Mardi Grass está bastante por de abajo. Por ejemplo en 1969 Creedence Clearwater Revival publicaron Bayou Country, Green River y Willy and the Poor Boys. Así, prácticamente del tirón, tres apoteósicos discos apenas separados por unos meses. Fogerty exprimió su cerebro a base de bien aquellos primeros años y aunque luego tiene una carrera en solitario interesante el nivel de los inicios es estratosférico. Se me ocurren pocas bandas que en tan poco tiempo obsequiaran a este mundo con tantas buenas canciones.

Hace un par de años en Reyes me regalaron esta imponente Box Set con sus siete discos de estudio, muchas tomas en directo y algún extra. En ese sentido poco hay, porque John solía destruir todo lo que no le gustaba. Y es mejor así. La caja es una gozada por el contenido musical y porque trae un libreto muy cuidado en el que se cuentan aspectos muy interesantes de cada grabación. Un producto muy atractivo y la caja definitiva para los locos de la Creedence.

Creedence Clearwater Revival eran originarios de El Burrito, un suburbio obrero de Berkeley al lado de Oakland y John Fogerty se pasó buena parte de su adolescencia escuchando la emisora KWBR que programaba a todas horas, blues, souy y R&B. Esa fue su educación. Y John se volvió loco con todo aquel material  La Creedence tenía facilidad para dar en el clavo en temas de corta duración. Y cuando sus canciones alcanzaban un minutaje considerable no se perdían en onanismos baratos. Tenían habilidad para alargar los temas con clase y sin aburrir al personal aunque rara vez se iban por las ramas.  Tenían un sonido reconocible, personal y aunque pertenecían a la escena de San Francisco tenían poco que ver con el resto de bandas de esa área. Fogerty era un apasionado del blues. Recuerdo leerle en una entrevista a Popular 1 a finales de los noventa contar que había realizado varios viajes al Delta del Mississippi para ahondar en todo ese legado.

Su debut en 1968 con el disco que da nombre a la banda es una carta de presentación interesante. Con tres versiones, las tres de músicos negros: I put spell on you, Susie Q y Ninety-nine and a half y cinco temas escritos por John Fogerty. En el libreto (por cierto muy chulo) de esta monumental box set se indica que Potterville es realmente la primera canción que compuso John. No esta nada mal para empezar. Con el tiempo, muy poco en realidad, la Creedence supo crear su propio sonido y potenciar sus composiciones. Y en mi opinión dar ese paso tan complicado que les sitúa al nivel de los músicos que les influyeron. 


Lo que vino después es la locura absoluta. En el mismo año, 1969, la Creedence editó Bayou Country, Green River y Willy and the Poor Boys. Tres discos para perder la chaveta directamente. Lo apuntado en su debut es aquí pulverizado en tiempo récord. El secreto de John y cía era que grababan muy rápido en el estudio. Cuando tenían que registrar su material lo tenían todo más que mascado y abundan las primeras tomas. No hace falta eternizarse en el estudio para crear buenos discos. Muchas veces es cuestión de tener las ideas claras y estos tíos las tenían.

En Bayou Country está Proud Mary el tema más popular de la Creedence y otras seis piezas antológicas. Bueno, nunca me gustó demasiado Bootleg pero las otras cinco son tremendas. Según se indica en el libreto cuando se grabó este disco John estaba pasando por una época de insomnio y por lo que se escucha aprovecho bien el tiempo cuando estuvo despierto. En todas las entrevistas que le he leído a John Fogerty nombra a Steve Cropper como uno de sus guitarristas favoritos. Aquí su influencia es confesada por el propio John en los punteos de Proud Mary. Bayou Country fue el puñetazo en la mesa para colocar a la Creedence en la liga de los grandes. Y ahí estarían mucho tiempo. El disco fue publicado en enero de 1969.


Con el tiempo me he fijado en lo buen guitarrista que es John Fogerty. Su sonido es claro y preciso, deudor de los mejores hachas de los cincuenta. Sus notas se pueden palpar, es un ingrediente básico en el sonido de esta banda así como su voz. No es que tenga una voz muy buena técnicamente ni siquiera brillante pero tiene pegada y cierto toque soul en su entonación. A veces, no perdón casi siempre, parece que canta cabreado y ¡eso me gusta!

Tras Bayou Country hicieron otro regalo a sus seguidores: Green River. Publicado en agosto de 1969. Su disco más directo. Veintinueve minutos y treinta y seis segundos. Para qué más. Todos los temas van al grano y son certeros y de los que se quedan a la primera. Otro puñado de clásicos para añadir a su repertorio. El tema más largo es Wrote a song for everyone que siempre me ha parecido similar a The Weight de The Band. Tal vez la más conocida del disco sea Lodi pero mi favorita siempre ha sido Tombstone Shadow.


Tres meses después de Green River llegó Willy and the Poor Boys. Tremendo documento impregnado de la mejor esencia sureña. Aquí esta Effigy que conocí primero en la estupenda versión que se marcan Gov´t Mule en The Deep End. La portada y las fotos interiores muestran a una banda tocando en las calles para los niños, todos negros por cierto. La guerra del Vietnam está más presente que nunca y Fortunate son es el himno por excelencia para aquellos confusos días. Otro que no tiene desperdicio. En un año estos tres discos. Estoy pensado en algún iluminado que tarda tres lustros en grabar un puto disco. Me parto. La armónica de Poorboy Shuffle da paso a Feelin´Blue un tema quizá no tan conocido pero que es una delicia. Con la guitarra de John marcando con clase todos los pasos. Escucho It came out of the sky y me digo, sí, eso es, un tema de puro rock´n roll cincuenta que remite a los grandes de esa época y que se emparenta directamente con ellos. John Fogerty tiene esa habilidad y todavía le sacó más jugo.



En 1970 llegó otra maravillosa ración de música. Cosmo´s Factory es tan bueno como los antes mencionados. Fue su disco más vendido e incluye cuatro versiones que indican a las claras que es lo que más le gusta a John y que hace de maravilla. Tres píldoras de rock´n roll directo  Before you accuse me, Ooby Dooby, y My baby left me y el clásico de la factoría Motown I heard it thorough the gravepine que se va hasta los once minutos pero sin aburrir al personal. Habilidad muy notable la de esta banda que sabía moverse en desarrollos instrumentales atractivos. Además de esas versiones nuevos clásicos se añadian a un cancionero ya imbatible: Ramble Tamble, Travelin´Band, Lookin´out my back door, Up around the bend…


Y llegamos a Pendulum en 1971 otra delicia a la que le he sacado mucho partido. Es el disco junto a Mardi Grass que menos conocía de la Creedence y es una muestra imbatible de que estos tipos estaban en vena creativa. En este álbum incorporan teclados y sección de viento y lo hacen de tal forma que el resultado aún siendo diferente a todo lo que habían grabado hasta ese momento no desmerece en absoluto. Me vuelve loco la contundencia con que se emplean en la inicial Pagan Baby con ese registro de Fogerty cabreado, en Chamaleon y Born to move a la voz de John le replican un armonioso conjunto de teclados, saxos y trompletas y (Wish I Could) Hideaway es apoteósica. Un tema lento con John cantando con un sentimiento tremendo y con un órgano chulisimo.


Ayer hace seis años empecé con este blog y recuerdo que aquel día sonaba Down on the corner en un dvd de la Creedence que tenía puesto a todo volumen y cuando terminó el tema Su me comentó que Unax venía de camino. Así que para celebrar ese momento ahí va este post, ahí dándolo todo.