viernes, 7 de octubre de 2011

Primera Plana


Es probable que tras escuchar a Fernando Trueba agradecer de aquella forma tan original su oscar a Billy Wilder muchas personas se acercasen a la obra de este pequeño (de estatura) director. Y desde luego es una filmografía en la que perderse porque el amigo Wilder dominaba el medio cinematográfico como pocos. Se curtió como guionista a lado de Lubitsch y supo coger lo mejor de éste y poner mucho de su parte para hablar de las miserias humanas consiguiendo hacernos reír en el camino. Cultivó como pocos la comedia (un género a reivindicar hasta el fin de los días) y cuando picoteo en otros también lo bordó. Ahí están Perdición, El crepúsculo de los dioses, Traidor en el infierno, Testigo de cargo… Muchas y muy buenas. El cine de Wilder sigue tan vigente como cuando se estrenó.

Hoy me apetece escribir sobre Primera plana una punzante comedia que arrasa con todo. Esta película está basada en un texto del gran Ben Hetch, The Front Page y antes de que Wilder la dirigiese ya se habían hecho dos versiones, una de Lewis Milestone (que no he visto) y otra de Howard Hawks. Esta última es una maravilla interpretada por Cary Grant y Rosalind Russell. No se queda ni un centímetro atrás la de Wilder. Uno de los muchos cambios de Wilder respecto a la de Hawks es que aquí los protagonistas son dos hombres encarnados por Walter Matthau y Jack Lemmon. Si hay que enviar al espacio exterior unas escenas en las que se explique eso tan intangible que llamamos “química” entre actores se puede mandar cualquiera de este film. Lemmon con su aspecto corriente, su rostro vulnerable, el típico hombre que no puede sortear las desdichas y Matthau con su careto de cabroncete y esas maneras medio mafiosas que se gasta en este film. Por separado, brilllantes. Juntos, insuperables. 



Una baza tremenda en Primera plana son los diálogos. Rápidos e hilarantes. La velocidad con la que habla Walter Matthau le da un toque invencible a sus intervenciones. La ironía y el sarcasmo reinan por todo lo alto. El tema elegido da juego, mucho juego. Y la película puede verse como un canto a la libertad de expresión, una defensa del periodismo a pesar de que ataca a la profesión de lo lindo. Pero eso es como la vida misma, un poco de amor duro, es mejor criticar lo que amas que dejarte llevar y ser pasivo. El argumento es sencillo: Walter Burns (Walter Matthau) el director del periódico local (repleto de ineptos y tipos acomodados que piensan más en las partidas de cartas que en ejercer su profesión) recurre al único tipo con talento Hildy Johnson (Jack Lemmon) para cubrir la ejecución de la pena de muerte de un pobre diablo. Pero Hildy tiene otros planes. Casarse con una corista de Philadelphia y dedicarse a la publicidad. Esa línea argumental nos proporciona desternillantes tiras-aflojas entre Lemmon y Matthau que son la Biblia de la comedia. Pero por debajo de esta trama hay mucho mas. Siempre me viene a la mente una frase de Wilder que afirmaba que si no podía aseverar que todo el mundo estaba corrupto es porque no conocía a todo el mundo. Aquí todos se llevan hostias. Dadas con clase eso sí. Como casi siempre en las pelis de Wilder las que mejor paradas salen son las putas. Los políticos, la policía y demás estamentos de la sociedad a la hoguera.

jueves, 6 de octubre de 2011

Cracker. Hey Bret (You Know What Time It Is)

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My people came out of the forests and the mountains, into this unpromising land.Scratched out a living in this desert valley; hard living for any man.It weren't no Eden, as cold as Sweden, like Hades in the summer time,We built the cities, we dug the ditches, we picked the fruit from the vine.

Hey, Bret! You know what time it is?
 Hey, Bret! You know what time it is? 
 Hey, Bret! You know what time it is? 
 Hey, Bret! You know what time it is?  

Skip forward four generations, comes a great transformation (not sure about last word)But I'm living in the (?) - rhymes with 'herb'Trying to make a living, playing on my SG Gibson, tending bar and sometimes selling herb.We live like serfs, in this new feudal land; we pay the bills and fight the wars. I ain't no woppy(?), no pinko Commie; let's start the end times right now!

Hey, Bret! You know what time it is?

martes, 4 de octubre de 2011

Los Soprano, lo mejor que han echado nunca en la TV




Me comentaba el otro día un amigo que por fin se había decidido a ver Los Soprano. Se ventiló las seis temporadas en apenas dos meses a un ritmo infernal. Finalizado el visionado mi colega Alex me decía que no sabía que ver ahora porque Los Soprano le parece lo mejor que ha visto en su vida en la televisión. Y la verdad es que comparto su opinión. Seis temporadas atómicas sin bajones. Al alcance de muy pocas. Hoy en día para mi hay dos series que me tienen flipado y cuyo nivel se acerca a las aventuras de nuestros queridos gánsters de New Jersey. Me refiero a Breaking Bad de la que he visto 3 temporadas y me acaban de pasar once episodios de la cuarta y Mad Men de la que ha visto dos gloriosas temporadas. Aguardan en el cajón The wire y The shield, ambas las tengo que retomar. Pero de momento hasta que no vea enteras estas últimas el trono es para Los Soprano. Siempre me gusto esta promo de La Sexta, la letra de Feo, fuerte y formal  de Loquillo le iba que ni pintada.

lunes, 3 de octubre de 2011

Queen. The works


No exagero si escribo que llevaba años sin escuchar a Queen. Llegué a la música de esta mítica banda a través de la película Los Inmortales que en su día por qué no decirlo me voló la cabeza. Esas cosas que te marcan en la adolescencia. A esas alturas la carrera de Queen estaba más que consolidada, eran una de las bandas mas populares del planeta, ventas millonarias, espectaculares conciertos con la plebe moviéndose al antojo del gran Freddie, Brian May bordándolo con la guitarra, el siempre sobrio John Deacon componiendo algunos megahits, y el cachondo de Roger Taylor como siempre en plan rockstar. Lo primero que ruló por mi casa de Queen fue A kind of magic, que mi hermana tenía en casette original!!!! Me flipaba ese disco y también The Works . Pero no fue hasta unos años después cuando coincidí en el instituto con un chaval, Iñaki que era un absoluto fanático de La Reina y nos inculcó su pasión a unos cuantos de la clase. Me acuerdo que me dejó los ocho primeros discos de Queen y pasé meses absortó en la música de Freddie and cía, alucinando, encontrándome con una banda genial, muy diferente a lo que yo conocía, sin duda mejor, un auténtico filón que exploté tanto como hoy en día le doy al SB.


 

Sin duda los Queen de los setenta son mucho mejores que los de los ochenta pero no reniego para nada de éstos últimos. Hoy me he traído al trabajo The Works para recordar a esta banda y me lo sigo pasando pipa escuchándoles. Incluso la sobreexposición de canciones como Radio Ga Ga o I want to break free (con aquel cachondo vídeo) no hacen que las odie, me siguen gustando, no tengo ningún problema con esas canciones. No son las que más me gustan de este disco pero están bien donde están. Y especialmente I want to break free es uno de esos temas que si hubiese tenido la ocasión de ver a Queen en directo me hubiese molado mucho que la tocaran. Por lo demás en este disco hay canciones increíbles, imperecederas como It´s a hard life, canciones rockeras para corear puño en alto Tear it up o Hammer to fall, un tema como Man on the prowl que parece escrito para Elvis y canciones como Keep passing the open Windows que solo se le pueden ocurrir a la inquieta mente de Mercury. Incluso ese final con Is this the world we created…? me sigue pareciendo entrañable. 

viernes, 30 de septiembre de 2011

Marah esta noche en Bilbao


Hoy tocan Marah en Bilbao. No es la primera vez. En los últimos años han sido unos asiduos por los escenarios de varias ciudades españolas y han conseguido sobre todo con sus dos primeras visitas una buena base de seguidores. El boca oreja funcionó y algunos nos quedamos prendados de esta banda. Me incluyo en el lote con entusiasmo además, ya que a su directo contagioso y divertido, añado dos discos que no pasa mucho tiempo sin que suenen en mi equipo: 20,000 Streets Under the Sky y If You Didn't Laugh, You'd Cry. Ambos capturan con acierto el espíritu que me gusta en el rock´n roll y acentúan todavía más en mi el complejo de Peter Pan. Mis amigos van a ir y espero que se encuentren a la mejor versión de los hermanos Bielanko. La vuelta de Serge es la mejor de las noticias y me va a joder perdérmelo y a Susana más pero tenemos bodorrio así que…..




jueves, 29 de septiembre de 2011

Buddy Miller. Your love and other lies


El primer disco de un grupo o artista en solitario algutina la experiencia vital de éstos. Vete a saber qué han tenido que recorrer para llegar a grabar un álbum y la ilusión y energía inicial suele ser un punto posititivo muy a favor del trabajo en cuestión. Hay espléndidos discos de debuts jamás superados y otros que apuntan cosas muy interesantes. Sugieren más que muestran y dibujan un paisaje tentador. Your love and other lies (gran título por cierto) fue el debut en solitario de Buddy Miller para el sello Hightone Records allá por 1995 y pertenece a la segunda categoría. No es su obra maestra pero es una delicia country en la que perderse. Hay que reservarle un hueco a una buena hora, prestarle la atención que se merece y dejarse llevar por la sencillez y la calidez de estas 13 canciones.

Cuando Buddy Miller entró en los estudios Dogtown a grabar este Your love and other lies llevaba mucho tiempo en la música, de un lado a otro, tocando por las calles hiciese sol, viento, lluvia o nieve. Tenía la piel curtida y muchas vivencias que plasmar. Un músico que graba sus primeros discos en solitario con 43 tacos no está para gillipolleces. Todo lo que salga de ahí va a ser auténtico. El glamour y la farándula es para otros. Así que maravillosamente rodeado de músicos como Gurf Morlix que aquí se ocupa fundamentalmente del bajo, Donald Lindley a la batería y con el imprescindible Al Perkins a la steel guitar mas unos invitados deseosos de arroparle (Lucinda Williams, Emmylou Harris, Dan Penn o el infalible Jim Lauderdale entre otros) grabó esta delicatessen a fuego lento.



¿Qué se puede decir de un disco que se abre con las voces de Buddy Miller y Lucinda Williams al unísono atacando You wreckecd up my heart una composición del propio Miller y su señora esposa Julie? Pues que es imposible empezar mejor. Claro que si escuchas a continuación Don´t listen to the wind y no te emocionas es que tienes horchata en las venas (licencia de frase popuhead). En este tema le acompaña en las tareas vocales Jim Lauderdale que además se involucra en el proyecto cediendo una composición Hold on my love (de las mejores del disco) y Hole in my head en la que comparte autoría con el propio Buddy Miller y otro tema de altos vuelos. Decía en una entrevista Buddy Miller que cuando se atasca en la composición de alguna canción llama a Jim Lauderdale. Así que no está de más reivindicar a este tipo del que tan solo conozco sus multiples colaboraciones y del que pienso empaparme en breve. Pero ahora a lo que estamos.

Hay otros dos temas que ya conocía. That´s how I got to Memphis figura en el (todos de rodillas) Nashville de Solomon Burke. La versión de Buddy es tan buena como la del gordito así que con eso está todo dicho. You´re running wild viene en el recopilatorio Love snuck up, una bonita canción a duo con Julie Miller acompañándole en las voces. Por el camino exquisiteces como Through the eyes of a broken tema de Julie Miller que como dice un amigo es el arma secreta de este duo. En esta canción y también en I can´t slow down canta Dan Penn, todo un incono de la composición en el soul. Este tema es de mis favoritos. Me encanta el tono vacilón con el que canta Buddy y lo bien que le arropa Dan. Eso unido a unas guitarras que como siempre suenan de maravilla. My love will follow you es tan bonita que debería ser el final del disco. Precisamente el último tema A girl like you de Gurf Morlix me recuerda mucho en sus primeras estrofas a la mitica canción Long Black Veil aunque finalmente toma otros derroteros. Un detalle nimio que no empaña la calidad y calidez de esta obra. 


miércoles, 28 de septiembre de 2011

Expectativas con lo nuevo de Tom Waits

En octubre saca nuevo álbum Tom Waits. Hace siete años que no tenemos canciones de este loco cuya música me ha acompañado en los últimos 17 años. Su discografía se puede dividir (por simplificar) en dos etapas. Hasta la banda sonora de Corazonada  tenemos al Waits más, jazzístico, clasicote, con decenas de baladas memorables y con un sonido guapo pero más convencional. Me encanta. Desde Swordfishtrombones hasta la actualidad con sus multiples matices nos hallamos con un Waits investigador de sonidos, cacharrero pero al que no se suele olvidar de la melodía y la canción. También me encanta. Pero creo que al Tom Waits actual le puede más el rollo experimental, al menos así lo percibo yo. Su último disco hasta la fecha, Real Gone incide en esa línea. Tiene grandes momentos pero otros con los que no logro conectar.

Así que no tengo unas expectativas muy altas porque el amigo TW circula por caminos un tanto extraños pero no seré yo el que se lo critique. El tío ha llegado hasta aquí haciendo siempre lo que le da la gana, batallando contra los anunciantes que usaban sus canciones sin permiso, realizando pequeñas pero jugosas intervenciones en el cine, llenando este confuso mundo de algunas de las mejores canciones que jamás se han escrito y riéndose de sí mismo y de los demás en el trayecto. Todavía recuerdo cuando tuve la fortuna de verle en directo partirme la caja con el merchandising que nos ofrecía: unas camisetas blancas con manchas negras ideadas por Waits, así rezaba el anuncio. Mi amigo Rober y yo nos descojonamos una vez más. Tom Waits, a su manera, Tom Waits eterno.