domingo, 12 de febrero de 2017

William, Gregory y Sturgill en los Grammy

Hoy se entregan los premios Grammy. Jamás he prestado atención a este sarao. Supongo que a los galardonados les vendrá bien ganarlo para vender más discos dentro del paupérrimo panorama actual. Este año voy a estar bien atento porque están nominados tres artistas a los que tengo mucho aprecio porque me han regalado algunos discos fabulosos. William Bell, Gregory Porter y Sturgill Simpson. Tanto Bell como Simpson están nominados a dos categorías. En el caso de William Bell con su entrañable This is Where I live en las de mejor disco country y en la de interpretación de R&B, Gregory Porter mejor disco de jazz vocal y Sturgill Simpson por partida doble, mejor disco del año y mejor disco country. Esto de los grammy es un lío, hay tropecientas categorías....



Sería todo un sorpresón que A Sailor´s Guide To Earth ganase el premio gordo pero un colega me recuerda que sucedió algo parecido con Beck hace un par de años cuando su Morning Phase se impusó al disco de ese año de Beyoncé que en la edición actual también compite con Sturgill, Adele, Justin Bieber y Drake, una mezcolanza curiosa cuanto menos ja, ja. Tras el triunfo de Beck en 2015 el streaming en spotify de sus canciones aumentó un 388% y supongo que las ventas físicas algo se notarían, aunque eso igual es ser demasiado optimista. A mi me encantaría que ganase Sturgill, ese álbum que se ha sacado de la manga me tiene fascinado y no ha perdido un ápice de fuerza en mi casa. No me canso de recomendarlo a los amigos y a los clientes en la tienda donde suena a todo trapo desde el viernes.

En cuanto a Take Me To The Alley de Gregory Porter opta al mejor álbum de jazz vocal y puede ser que lo gane aunque tengo la sensación de que Porter ya juega en la liga de los grandes comercialmente hablando y tiene a la crítica en el bolsillo. Aún así molaría que lo ganase. Todo lo que sea que discos tan chulos como este tengan más repercusión mejor. Y para terminar una mención también para This Is Where I Live de William Bell nominado a mejor disco de americana y la canción Three of Me a la mejor interpretación de R&B. Sería todo un puntazo que este veterano ganase en ambas categorías. Nunca es tarde.




jueves, 2 de febrero de 2017

Soundgarden. Superunknown

Esta mañana ha llegado a la tienda una edición especial que celebra el 20º aniversario de Superunknown el disco con el que Soundgarden pasaron a jugar en la liga de los grandes comercialmente hablando. Propulsado por los irresistibles singles Black Hole Sun y Spoonman este disco vendió la friolera de cinco millones de copias en el mercado americano. Un paso más que interesantes respecto al anterior y también fenomenal Badmotorfinger

En este disco Soundgarden abrieron su paleta sonora sin perder un ápice de credibilidad sembrando el camino con temas aplastantes mucho más allá de los singles mencionados. Recuerdo que mi amigo Rober me grabó este álbum en una cinta tdk de cromo y no se alejaba de la pletina de mi equipo de música. Era vuelta y vuelta. Absoluta devoción y fanatismo por esos más de setenta minutos de música. Lo cierto es que era un disco sin fisuras. Hacía tiempo que no lo ponía y cuando lo he escuchado esta tarde he tenido ese subidón propio de cuando escuchas un álbum que te marcó y sigues percibiendo la misma magia. 

Los cuatro componentes de Soundgarden eran unos tipos peculiares. Recuerdo que en las entrevistas que concedían en la época se solían mostrar esquivos, condescendientes e impertinentes a partes iguales pero cuando se metían en el estudio a grabar música afloraba todo su talento. Y tenían para exportar. Sería injusto no resaltar el papel fundamental de Chris Cornell. Muchos años antes de hacer el panoli con aquel espantoso Scream, Cornell era y sigue siendo un cantante extraordinario a la sazón que un compositor espectacular. La mayoría de los temas de este disco llevan su firma. Canciones variadas de todos los estilos. Portentos como Fell on Black Days, The Day I Tried To Live, Spoonman o Like A Suicide.

Kim Thayil es menos prolífico que Cornell en tareas compositivas pero da en el clavo con la punkarra Kickstand, en las antípodas de Limo Wreck y Superunkown sabbathianas a tope y colabora también en My wave un tema perfecto, de los primeros a los que me enganche irremediablemente.  Además su toque a la guitarra es fundamental. De la escuela del menos es más, sus riffs se acoplan igual de bien sea cual sea el tema en cuestión. Puede sonar denso, cortante, clásicote. Una puta delicia.




Una de las bazas definitivas de Superunknown es su eclecticismo. Nada forzado por cierto. Algunos apuntes ya estaban en Badmotorfinger pero aquí se extiende a más canciones con resultados atrevidos y despampanantes. Ahí están los dos temas que firma Ben Shepherd. Dos canciones con ramalazos psicodélicos, que te van atrapando poco a poco Head Down y Half. Ambas hipnóticas. Todo un acierto meter esos dos temas. 

Y para finalizar voy con mi componente favorito de esta formación: Matt Cameron. No exagero si escribo que este es uno de los primeros discos en los que me fijé obsesivamente por la batería, de hecho quedé prendado de la forma de tocar de Cameron a raíz de este disco. Siempre me pareció que su aportación es fundamental en el sonido del álbum, que iba un paso más allá y el asunto lo coronó cofirmando en tareas compositivas con Thayil y Cornell Limo Wreck y a medias con Cornell Mailman y Fresh Tendrils, mi tema favorito del disco. Canción que ponía en bucle y con la que despedido esta chapa. Ahí va.

sábado, 28 de enero de 2017

Hasta que seamos sustituidos por algoritmos...

Hace un mes vino a la tienda un cliente que me pidió varias recomendaciones. Cuadró que todo lo que me preguntó me entusiasmaba y estuve con el un buen rato aconsejándole a su petición discos de rock´n roll cincuenta, soul y algo de punk rock. El tipo me dijo que le había encantado ese rato, que ya no quedaban casi tiendas de música en ningún sitio y mucho menos personal que recomendase con el entusiasmo que yo lo hacía. Además me dijo que controlaba de todo... Ni de coña. hay mucha música en la que apenas he indagado. Un gran vació en ópera y clásica, apenas música cubana y breves retazos de jazz. Nombro estos géneros porque no soy reacio a indagar en ellos y descubrir joyas. Por no mencionar que tanto en el rock, como en el blues o en el soul hay seguro joyas por descubrir. Nadie controla de todo. Ni por asomo. Me encanta la música y aunque tengo algunas zonas rojas (electrónica, salsa, reggae, ni te cuento reggeaton...) lo cierto es que en mi casa desde pequeñito siempre se ha escuchado muchos estilos de música.

El cliente en cuestión me comentó que tenía un par de horas libres. Acababa de ser aita y salía del hospital, tras dos días, para dedicarse un poco de tiempo a sí mísmo. Y fue a comprarse unos discos. Un placer todavía para algunos melómanos. Me comentó que a veces, compraba por Amazon pero que echaba de menos el contacto humano y las recomendaciones de los dependientes. Le comenté que hoy en día cuando compras en Amazon al finalizar la compra abajo te suele venir un apartado en el que te indica si te gustó tal disco te pueden interesar estos otros.... El chico no me negó la utilidad de ese sistema pero me comentó que no había riesgo ahí, que todo estaba estandarizado, homogeneizado, que le producía cierto temor... Sobre este tema ha escrito Ignacio Juliá una fantástica columna en el Ruta 66 de Enero titulada ¿Estamos tontos? Recomiendo su lectura. Da en el clavo.

De modo que hasta que seamos sustituidos por algoritmos, y va a ser antes de lo que muchos creen, habrá que disfrutar de estos aspectos relacionados con la música. He pasado buenos momentos y espero seguir haciéndolo recomendando material a clientes y al mismo tiempo me he beneficiado de sugerencias de los propios clientes. Incluso hace muchos años cuando trabajaba en unos grandes almacenes de cuyo nombre no quiero acordarme hice algún amigo. Alguien que me preguntó por un disco de North Mississippi Allstars


(It ain't the same no mo
Cause it ain't the same no mo
It ain't the same no mo
No it ain't the same)

Back in the day, we were the kids in trouble, home-sliced, school skipping
Me and my brother, breakdancin' duels, dirt clod fightin' fools
Like two dogs scrappin' over the bone, we were fightin' over the telephone
Now we don't take calls...
Used to climbs the walls, juiced up on kool-aid, caffiene
Running wild, and pumpin' through our veins
It just ain't the same, it just ain't the same
It ain't like it used to be
It ain't like it used to be around here no mo'
If I didn't have my memories
I'd be so broke down po'
It ain't like it used to be around here no mo'

(It ain't the same no mo
Cause it ain't the same no mo
It ain't the same no mo
No it ain't the same)

Once upon a one, two, three
Music was a mystery
When I was young it fascinated me
I didn't know how to play back in the day

Headphones, had my Silvertone
Tuned to open E
Reel-to-reel rollin'
Hey Bo Diddley flowing
This is all I ever wanted to do
Now here I am, 32, I got it goin' on
Gonna continue, got it good, knock on wood
I can't complain, but thinkin' back on the old days

It just ain't the same, it just ain't the same
It ain't like it used to be
It ain't like it used to be
It ain't like it used to be around here no mo, no mo

(It ain't the same no mo
Cause it ain't the same no mo
It ain't the same no mo
No it ain't the same)

Big city used to be a forest long gone
Progress went wrong
Should've let it alone, blood bath, buffalo bones
America is bloody, the white man was wrong
America is bloody, the white man was wrong
Indian, African, man, it ain't nothin' but some skin
The Mississippi delta was a jungle before the white man came
It just ain't the same
It ain't like it used to be
It ain't like it used to be
It ain't like it used to be around here no mo'

(It ain't the same no mo
Cause it ain't the same no mo
It ain't the same no mo
No it ain't the same)

martes, 24 de enero de 2017

Ariel Bosi. Todo sobre Stephen King

Millones de Lectores Constantes tienen una cita ineludible con Todo sobre Stephen King exhaustivo volumen dedicado al genio de Maine. Ariel Bosi ha trabajado dos años en este libro que recopila multitud de datos sobre la obra de King. Apunta Bosi en la Introducción que ha tratado de ser objetivo y que ha fracasado estrepitosamente y continúa señalando que este es un libro de un fan para los fans. Y lo celebro. No es que sea un fan de S.King, no desde luego al nivel de Bosi, pero le tengo un aprecio tremendo. He leído media docena de libros de King que me han proporcionado entretenimiento a mansalva. Incluso dos de ellos los situaría sin dudarlo entre mis favoritos: Misery y Rita Hayworth y la redención de Shawshank

El trabajo de Bosi para este libro ha debido ser titánico. La obra se aleja de cualquier intención ensayista ni académica. No hay espacio para pajas mentales con la obra de King. El objetivo es otro. Es un libro que puede servir de guía perfecta para conocer la obra de este autor. Y lo mejor que se puede decir de un libro de estas características es que cuando lo terminas tienes ganas de deslizar los ojos por alguno de los cientos de trabajos del autor homenajeado. Porque esto es todo un homenaje al universo de Stephen King

La obra se divide en once capítulos. La parte dedicada a la biografía del autor es muy breve. Me hubiesen gustado más páginas dedicadas a la fascinante vida de este tipo pero está claro que el objetivo de Bosi no era ese y se ha centrado en la obra de King y sus múltiples variantes. Y es que el escritor de Maine da para mucho. Empezando por una obra prolífica a más no poder. Aquí se reseñan todos sus trabajos publicados y se apunta todo lo que se ha quedado en el desván. Hay mucho donde rascar. En mi caso me han llamado la atención varias obras de las que no tenía ni idea porque llevo mucho tiempo sin leer novelas de King. En mi lista de prioridades se han colado Joyland y Un saco de huesos que ya he comenzado a leer y en la que King vuelve a proporcionarme uno de esos inicios tan poderosos, agarrándote bien fuerte por....

Ya habrá tiempo de seguir también las recomendaciones de Su que me cuenta que tanto Mr Mercedes como Revival y sobre todo 22/11/63 son obras a tener en cuenta en la vasta obra de King. Uno de los capítulos que más me han gustado ha sido el dedicado a las adaptaciones al cine de las obras de Stephen King porque aunque abundan los errores y los proyectos fallidos las excepciones son tan jodidamente buenas que aplastan cualquier reticencia. Me estoy refiriendo a maravillas como Cuenta conmigo, Misery, La milla verde y la excepcional Cadena Perpetua

No podía faltar la conexión rockera. Sabido es que King es un devoto de la música y sin duda del rock´n roll. Conocidas son sus loas a Ac/dc, Ramones o Marah. Además junto a otros escritores formó una banda para pasárselo pipa en algunos garitos de la geografía estadounidense. Y para rematar esta lectura me ha hecho recordar un proyecto que Stephen King llevó a cabo junto a John Mellencamp, el musical Ghost Brothers of Darkland County que según leo recibió muy buenas críticas pero del que no hes escuchado ni un sólo tema. Me voy a poner a ello a ver qué encuentro. Por cierto, ya me encargo de hacerle llegar una copia de este volumen a Harold Bloom, su fan número 1.


domingo, 22 de enero de 2017

Cafe Society

Tenía ganas de volver a gozar con una buena sesión de cine de sábado a la noche. Y qué mejor elección que Woody Allen. Café Society ha resultado ser una de las películas más encantadoras del cineasta neoyorkino. Un film que le muestra en un estado de forma estupendo. Desde los familiares créditos iniciales he tenido la esperanza que luego se ha hecho realidad de hallarme ante otras de esas joyas del séptimo arte que consigue realizar Allen. Nada falla en Café Society, todo está en su sitio. El mejor Allen ha vuelto. He tenido la misma satisfactoria sensación de cuando leí Brooklyn Follies de Paul Auster. Dos autores sabedores de donde están sus puntos fuertes, dándoles cancha sin miedo y logrando una obra final a la altura de sus mejores trabajos.

En Café Society Allen de nuevo logra que Nueva York brille como en sus mejores films, que sea tan protagonista de la historia como los propios actores. Nadie ha retratado de forma más bella esa ciudad, de postal sí, alejada de los suburbios pero auténtica a su manera. El tantas veces mostrado contrapunto con Hollywood tiene aquí una importancia capital. Las imágenes son reveladoras al respecto y algunas de ellas están entre las mejores que ha rodado Woody Allen en su vida. Y la música por supuesto está elegida al detalle, en eso nunca hay dudas. La historia es sencilla a más no poder y en ocasiones ahí reside el encanto. Esta película sería un inicio perfecto para alguien que nunca haya visto ningún film de este autor. 

Los mejores ingredientes del cine de Woody Allen están presentes en cada fotograma del film. Los hilarantes diálogos entre los progenitores del protagonista me han hecho desternillarme de risa, los planos de NY a la vuelta del protagonista a la ciudad tras su paso por Hollywood te dejan embobado, y el final de la película es para enmarcar. Todo rodado con un gusto exquisito y contando con unos actores a la altura de las circunstancias. Tanto Jesie Eisenberg como Kristen Stewart están estupendos y muestran una química total en todas las escenas que comporten. Todos los secundarios parecen haber nacido para estar justo ahí en ese momento. Por no hablar de la pequeña pero antológica aparición de Tony Sirico (el gran Paulie de Los Soprano) en un par de entrañables escenas. Bravo por Woody que es la voz en off de la película, detalle que me ha parecido fundamental.

viernes, 20 de enero de 2017

Little Richard - I don't know what you've got (but it's got me)

Tres ases juntos para empezar el fin de semana. Don Covay, uno de los mejores y más prolíficos compositores de la era dorada del soul y un cantante a reivindicar hasta el final de los días (y si no que se lo pregunten a Sir Mick Jagger), Jimi Hendrix, el guitarrista más laureado de todos los tiempos y compositor a tener muy en cuenta y Little Richard, simplemente el puto amo de la barraca. Juntos en este tema del disco Mr Big de Little Richard, Ricardito a la voz y piano, Covay compositor del tema a los coros y Jimi Hendrix a la guitarra. Grabado para el sello Vee Jay Records a mediados de los sesenta no vio la luz en un álbum hasta 1970. Incluso algunas fuentes apuntan que en las sesiones también participó Billy Preston. A disfrutar!



sábado, 14 de enero de 2017

The Jimi Hendrix Experience Box Set

La primera vez que Jimi Hendrix me voló la cabeza fue en el cine. En una escena de En el nombre del padre la población se las ve tiesas en Belfast con la policía. Una de esas estampas tan habituales de la época y que el film recoge de forma certera. Voodoo Child suena atronadora en ese tremendo caos. Recuerdo que vi esta película con mi primo Oscar en los cine Manhattan de Pucela y salí en una nube del lugar. En posteriores visionados el film de Sheridan no me parece tan bueno pero prevalece el recuerdo de aquel momento memorable. Y el film sigue teniendo sus aciertos que pesan más que sus carencias.

Hasta aquel año (1993) tenía un par de recopilatorios de Jimi Hendrix, el vinilo de Band of Gypsy, Blues y un documental en dvd bastante aseado. Y así ha seguido siendo durante mucho tiempo. El año pasado cuando en septiembre pasé de la sección de libros a la de discos del trabajo me autoregale una caja de Hendrix muy chula y asequible de precio para celebrar mi nuevo contrato más estable (es un decir). Esta box set se editó originalmente en 2000 con otro formato más grande y en 2013 se reeditó con cuatro temas inéditos y un envoltorio diferente, más pequeño. A mi me encantan este tipo de cajas como la que tengo de The Faces o la de Sam Cooke. Un formato muy práctico, tipo libro que entra perfectamente en la balda y luce bien.

El contenido es apoteósico y el libreto de 80 páginas está repleto de fotografías y textos explicativos de cada tema más una introducción fabulosa a cargo de Dave Marsh. Perfecto para iniciarse a lo grande en el universo Hendrix. De los sesenta temas, 21 son en directo, generalmente con buen sonido y con unas estupendas interpretaciones de Hendrix. Se incluyen hasta 11 versiones. Las habituales Hey Joe, All along the watchtower y Star Spangled Banned y jugosas tomas de Like a Rolling Stone en el Festival de Monterrey del 67 y en el Winterland de San Francisco en el 68 o de St Pepper´s Lonely Hearts Club Band en directo en Estocolmo. Hendrix convertía el material ajeno en propio con una facilidad pasmosa y sus interpretaciones no tenían nada que envidiar al original.

La fama de Hendrix como guitarrista no tiene parangón. Es la faceta en la que siempre se le destaca. Revolucionario, visionario, nadie en esa época hacía lo que este hombre a las seis cuerdas.  Ahí conviven su versatilidad, el  inequívoco aspecto pirotécnico y visual... pero es que no conviene dejar de lado sus habilidades como compositor, arreglista e incluso vocalista. El poco tiempo que estuvo en la tierra lo aprovechó de lo lindo para dejarnos joyas del calibre de Purple Haze, el inicio perfecto para esta caja, Foxey LadyLittle Wing, Bold As Love, Red House, SomewhereBurning on the Midnight Lamb o The Wind Cries Mary, canción de una maravillosa sutileza con el sonido de guitarra más atractivo del mundo. Y temas que no pilotaba y han sido un descubrimiento espectacular como Country Blues, Cherokee Mist o Night Bird flying con este he flipado. 

Apabulla pensar en todo lo que este sujeto podría haber hecho en el mundo de la música ya que Jimi Hendrix murió con tan sólo 27 años. A saber los territorios musicales que hubiese experimentado Jimi de seguir vivo, un tipo inquieto siempre dispuesto a colaborar con otros músicos y sin miedo a arriesgar. Apenas le dio tiempo a editar tres discos de estudio pero todos están repletos de canciones que perdurarán eternamente. Esta Box Set es una de esas inversiones seguras. Fuente inagotable de placer. Anda que no le estoy sacando jugo al tema.