miércoles, 18 de enero de 2012

Johnny Cash. Trouble in mind


Como suelo comentar con un amigo las cajas tipo esta Unearthed de Johnny Cash son una excelente forma de conocer la obra de un músico. En este caso parte de su monumental trabajo ya que este cofre se centra en las sesiones que llevaron a cabo Cash y Rubin y que culminaron con la publicación de cuatro volúmenes en vida de los llamados American Recordings, más otros dos (más prescindibles en mi opinión), una vez fallecido Cash.

Tuve la suerte de que me regalaran este pedazo cofre cuando se publicó y me metí a fondo en su escucha. De esos meses en que no escuchas otra cosa. Pero aún así sacarle partido a tanto material requiere mucho tiempo. Y a día de hoy estoy seguro de que tengo por redescubrir más canciones de un artefacto que contiene nada más y nada menos que 63 temas en cuatro cds apoteósicos y un quinto que es un Best of de los cuatro primeros vólumens de los American Recordings.

Lo que tengo claro a día de hoy es que mi favorito es el segundo volumen de esta caja. Trouble in mind. 16 temas con Johnny Cash sonando apoteósico. La voz de Cash suena solemne, su tono barítono se apodera de ti, te resuena hasta en los huesos. Este Trouble in mind está directamente emparentado con el Unchained. Siempre me ha parecido que suenan igual de potentes. No sé si los temas aquí contenidos pertenecen a las sesiones del mencionado Unchained. En cualquier caso el sonido es similar y la sensación de poderío es igual. Cash canta con seguridad, no hay resquicio en su voz, notas que esta en plena forma. Le arropan Tom Petty & Heartbreakers, Flea y Frusciante entre otros y todos ponen su granito de arena para que el resultado final te vuele la cabeza.



Es una gozada escuchar los duetos con Tom Petty en The Running Kid y con Carl Perkins en Brown-Eyed Handsome man. Mira qué se habrán hecho versiones de Pocahontas y Heart of Gold de Neil Young pues aquí Johnny Cash consigue que estas canciones suenen como si fuese las primera vez que las escuchas. Eso que está al alcance de unos pocos elegidos. Y es que cuando Cash canta un tema olvídate de encontrar una versión mejor. Tal vea se le puede igualar pero nunca superar. Devil´s rihg hand de Steve Earle es otro de esos temas que te parten por dos, interpretada de una forma sencilla con un guitarra punzante y la voz de Cash llenando hasta el último rincón de tu casa. Para el final con Like a bird  de Leonard Cohen cantada por Cash acompañado por una orquesta no tengo palabras.



Además de la música que siempre es lo fundamental la presentación de esta caja es inmejorable. En una parte te vienen los cinco cds con la reseña de los músicos que participan en cada uno de ellos y en otra un megalibreto exhaustivo en el que se recogen las impresiones de Johnny Cash, Rick Rubin, Tom Petty, Benmont Tench, Mike Campbell o Rosanne Cash sobre las grabaciones y en el que hay un comentario sobre cada canción. No se puede pedir más.

lunes, 16 de enero de 2012

Documental sobre Hugh Hefner


Este fin de semana he visto en la Noche temática un excelente documental sobre el magnate de Playboy, Hugh Hefner. No sabía nada acerca de este hombre más allá de haberle visto con sus ochenta y pico años asido por unas cuantas chicas desmpanpanantes y de haber leído creo que en Popular 1 alguna alusión a sus atómicas fiestas en su mansión de Los Angeles. Vamos que solo conocía su lado hedonista y su trabajo en una revista, Playboy que a cualquier hombre heterosexual le agradará. Sin embargo tras ver el documental si ya me gustaba todo ese lado Van Halen y party all time he alucinado con la labor que este tio empezó a desarrollar a finales de los cincuenta en una sociedad, la yanqui, conservador a más no poder.

El documental está realizado en Canadá por cierto dirigido por una mujer y es un apasionante recorrido por la vida y obra del creador de Playboy. Desconocía muchas facetas de este hombre que reconozco me han dejado noqueado. Hefner tenía una revista dirigida a los hombres, en la portada salía una chica que responde a un estereotipo concreto y dentro un desplegable y fotos de mujeres desnudas. Todo cierto y disfrutable. Además este hombre dio cabida en su revista a escritores como Ray Bradbury quién publico en Playboy la hoy mítica Farenhenint 401, apoyo a guionistas incluidos en la nefasta lista negra de la caza de burjas como Dalton Trumbo y creó un programa de televisión “El atico de Playboy” en el que a mediados de los cincuenta invitaba a Dizzy Gillespie, Sammy Davis Jr, grupos vocales mixtos (con blancos y negros). Algo que hoy puede parecer normal pero que en aquella época era un atrevimiento y un reto a las leyes segregacionistas.



Y es que además de cambiar por completo la visión sobre la sexualidad que se quería imponer desde los sectores más carcas del país Hefner fue de facto con su actitud un activista a favor de los derechos civiles y un tipo que obró con naturalidad y no se dejó amedrentar por nadie. Creo un imperio, consiguió poder económico y social y no se plegó ante sus enemigos. Obró de forman natural e invitaba a su programa de tv a quien creía oportuno sin pensar en razas, opciones políticas y demás zarandajas. Fue en definitiva un pionero. Y si, es posible que el documental no indagué en ese lado oscuro que todos tenemos pero los hecho son los hechos y había que tener una determinación tremenda para atreverse a hacer lo que este tipo hizo. Hefner logró mezclar erotismo, periodismo, literatura y comentarios políticos en una revista. Apoyó a los activistas de los derechos afroamericanos como Martin Luther King o activistas de los derechos humanos y pacifistas contrarios a la guerra de Vietnam.


En Hugh Hefner. Playboy, activista y rebelde es el propio Hefner el que ejerce de hilo conductor con una entrevista actual acompañada de excelentes imágenes de archivo y de testimonios del primer humorista negro que actuó ante un público blanco en uno de los clubs de Playboy, Jim Brown exjugador de la NBA activista de los derechos afroamericanos, el reverendo Jesse Jackson, Joan Baez o Tony Curtis a quiénes también invito a su programa de televisión y también tienen cabida opiniones contrarias de mujeres líderes del movimiento feminista y de tipos tan peculiares como Pat Boone. En la página web está disponible este documental, divertido y ameno sobre Hefner que sigue eligiendo personalmente a las chicas de portada de su revista.

viernes, 13 de enero de 2012

Cántala otra vez Sam

Si habitualmente hay que alimentar con soul a la mente y el cuerpo los viernes a la noche es inconcebible que suene otra cosa. Keith Richards dijo una vez que para qué cojones iba a escuchar a los Rolling Stones si tenía a su lado los discos de Sam Cooke. Rod Stewart afirmó que estuvo dos años de su vida (yo creo que fueron más) escuchando sólo, una y otra vez a Sam Cooke, Solomon Burke (no podía faltar) siempre reconocía que Sam fue el mejor y su mayor inspiración. Lo mismo que Otis Redding que tras el asesinato de Cooke editó Otis signs Souls un homenaje en el que incluía tres versiones de Sam Cooke. El chico lo tenía todo e iba camino de convertirse en algo mucho más grande de lo que ya era. Tenía la visión, el talento y esa voz que no te cansas de escuchar jamás. Cántala otra vez, Sam.


miércoles, 11 de enero de 2012

Welcome to Frikilandia: En las primeras filas de los conciertos


Muchas veces cuando vamos a los conciertos solemos comentar que casi siempre estamos los mismos. Aunque últimamente no puedo ir a tantos como quisiera me imagino que las cosas seguirán parecido. Entre nosotros tenemos nuestro código particular. Siempre comentamos: Has visto al alto de gafas? Si es así todo irá bien, avanzará en armonía. El alto de gafas (que ya sabemos su nombre, Mikel) es un asiduo a los bolos que hay por Euskadi y aledaños. Un tipo muy majo, entrañable, siempre atento, en todas las ocasiones en que he hablado con él. Da gusto encontrarse gente así. No se da aires y lo que percibes es que comparte su entusiasmo contigo. Recuerdo verle en un 99% de los conciertos a los que he asistido. El primero puede ser los Backyard Babies allá por el 98 en la Jam de Bergara.

Es habitual reconocer a unas cuantas caras por una sencilla cuestión. Siempre solíamos copar las primeras filas de los conciertos. Y después de tantos conciertos además de disfrutar de la música he vivido anécdotas divertidas y de todo tipo. También te encuentras gente que se pone muy pesada y a la que parece que lo que sucede en el escenario es lo que menos le importa pero son los menos y me quedo con lo positivo y divertido.  Y es que hay mucho friki por ahí suelto. El menda el primero. He seleccionado un top five para coronar este bonito titulo Welcome to frikilandia: En las primeras filas de los conciertos.

5 Fun Lovin Criminals. No podían faltar este trío mucho grande style. Siempre que les he visto me lo he pasado pipa. La primera en la Sala Elefante Blanco de Vitoria, creo que en marzo del 99 un domingo que se convirtió en una fiesta. Presentaban 100% Colombian y eso son palabras mayores. Mi primer contacto no pudo ser más gratificante. Ante el inusitado entusiasmo de un asistente que cada vez que Huey presentaba una canción gritaba como si le fuese la vida en ello Huey dijo señalándole: It´s ok this is my cousin…. No se si fue en este mismo concierto o dos años después cuando les ví en la Jam de Bergara. Esta vez entre el público había un sujeto dando la caca y Huey le comentó a Fast, algo así como qué hacemos con este tipo le pegó un par de tiros, descojonándose de risa.

4 Black Crowes en el Festimad del 99. Estar en las primeras filas estaba caro y al lado de la valla ni te cuento. Yo soy un tipo enclenque pero mi amigo Rober es el puto Robocop. Así las cosas son más fáciles. A su rebufo conseguí ponerme en la primera fila. A su lado. Una tipa nos incordiaba todo el rato y en un momento me dice, por favor déjame tu sitio. La respuesta de mi colega Rober a la altura de lo que me esperaba: Ni en el mejor de tus sueños.

3 L7 en la Jam de Bergara. El año no sé. Tal vez el 2000. Uno de los conciertos en los que mejor sonido he escuchado. Nada de volverse loco con el volumen atroz, habitual en muchos conciertos. Aquí se escuchaba bien desde cualquier sitio. Finaliza una canción. Y un tipo del publico grita en alto: ¡Donita, te como el buyuyu! Rober, Juancar y el menda no podíamos contener las lágrimas. Desde el escenario recibió un middlefinger.

2 Metallica en el Festimad del 99. Los de San Francisco tocaban muy tarde. No sé qué hora sería. Pero Rober y yo estábamos para el arrastre. Aún así estábamos pegados a la valla. La fortaleza de mi colega es descomunal. Y también éramos mucho más jóvenes y resistentes. Pero por muy joven que fuéramos lo cierto es que estábamos hechos polvo. En un momento dado estábamos doblándonos, cogiéndonos las rodillas del dolor, después de estar todo el día de conciertos y además con una temperatura exagerada. Cualquiera que haya asistido a aquella edición se acordará que se superaron los 40º grados y que hubo lipotimias a tutiplén. Incluso en los conciertos regaban con mangueras a las primeras filas. Bien, pues no sé qué hora sería pero mientras dos veinteañeros agonizaban en la primera fila de un concierto de Metallica, se acercó un cuarentón y nos dio una pequeña palmada en la espalda. Nos giramos y vimos a un tipo bajito salido del túnel del tiempo. Calvo por arriba pero luciendo orgulloso su melena heavy. Nos miro y grito con un ininterrumpido grito gutural de un poderío descomunal: METAAAAALLICAAAAAAAAAAA!!!!! Eso hay que vivirlo.

1 Bruce Springsteen en Bilbao. Si el nivel de frikis en cualquier concierto es considerable, viendo al Boss las posibilidades se multiplican por mil. Y más en las primeras filas. Ese anillo al cual se accede tras una cola de horas. Pero si ya dentro del recinto, asegurada tu posición entre “los elegidos” alguien se te acerca, te da la mano, se presenta y de dice: Soy Tal Pascual, experto en Bruce Springsteen mientras te da una tarjeta en la que figura ese lema lo único que acude a mi mente en ese instante es un monumental: HELLO, HELLO FROM VENUS!!!!!

lunes, 9 de enero de 2012

Van Halen II


Cuando Van Halen entraron al estudio a grabar su álbum de debut ya eran una de las bandas mas populares en el área de Pasadena. Capaces de llenar locales con aforos superiores a tres mil personas y eso sin tener nada publicado. Además dominaban un repertorio con cientos (y no exagero) de versiones. Conectaban con el publico a las mil maravillas y solo faltaba trasladar aquello a un estudio de grabación. Encontraron en Ted Templeman al hombre adecuado y el primer disco de Van Halen arrasó con todo. Les sitúo como la banda más exitosa de Estados Unidos. Apenas diez meses después de su publicación ya estaban otra vez en el estudio prestos a grabar ese peligroso segundo lp sobre todo si el primero ha gozado de un éxito tan aplastante. Y el resultado volvió a ser espectacular. Mi disco favorito de la banda. Buenas vibraciones. Fiesta. Alegría de vivir y pasárselo pipa. En eso pocas bandas como Van Halen.

Como he mencionado Van Halen dominaban un amplio repertorio de versiones y siempre incluían alguna en sus discos. En este concretamente está la deliciosa You´re no good original de L.Ronstadt. Llevada  a su terreno con la gracia habitual. Y es que los hermanos Van Halen, Roth y el ahora apartado del pastel Michael Anthony eran certeros como pocos a la hora de apropiarse de material ajeno. Le insuflaban vitaminas y te lo servían para que te regocijases en él. Si a eso le añadimos que las composiciones propias brillaban a gran altura tenemos como resultado un álbum clásico de esos que da igual las veces que lo hayas escuchado. Además una característica que me gusta de los seis primeros discos de esta banda es que eran directos, al grano, sin relleno. Apenas 30 minutos, pero qué treinta minutos!!! Mejor que todo esté a la altura que incluir temas sin chicha.



Grabado en sólo seis días en el Sunset Sound Recorders como siempre que trabajó con el grupo Templeman supo capturar la energía de la banda y lo demás vino rodado. Entre sus temas propios imposible no descojonarse y sentir un subidón cada vez que se escucha Somebody Get Me a Doctor y Bottoms up. El título del primero nace de David Lee Roth haciendo uno de sus saltos. En la caída se pega un buen hostión y de ahí la susodicha frase. Por si no se ha mencionado suficiente una vez más hay que resaltar los coros de Michael Anthony uno de esos tipos a la sombra pero vital tanto con su voz como con su instrumento. Siento especial predilección por los dos temas que cierran el álbum, Women in love y Beautiful girls, ambas muy melódicas, irresistibles, de esos temas con riffs que se marcan a fuego que te hacen empuñar esa guitarra imaginaria que siempre llevamos con nosotros.

Las mañanas empiezan mucho mejor así: