viernes, 17 de mayo de 2013

Mi sobrino y The Black Keys


El otro día mi sobrino Iker de doce años me preguntó a ver si me gustaban The Black Keys. Me sorprendió que un niño de su edad conociese a este grupo pero tal vez bien pensado no es tan raro. Esta banda se ha convertido en todo un fenómeno comercial. Estan en todas partes. Patrick Carney colabora con John Fogerty, Dan Auerbach produce a Dr John y The Black Keys llenan pabellones en España con capacidad para diez mil personas y cobrando la entrada a más de treinta euros. De modo que quizá no sea tan raro que hayan terminado en el móvil de mi sobrino. Son la clase de banda que está en el status de llegar a todo el mundo.

A mi sobrino le contesté que si me gustaban The Black Keys. No me parecen la bomba pero tienen canciones de esas que molan a la primera y rondan por tu cabeza un buen rato. El primer álbum que escuché de estos tipos fue Rubber Factory allá por 2004 y le di bastante cancha. La verdad es que me engancho. Era efectivo y atractivo. Lo trituré mucho en aquella época. He seguido su trayectoria más o menos. Mi amigo Diego me dejó Attack and Release y Brothers. En ambos encontré buenos temas y otros tantos que no me decían nada. Es algo que me sucede con este grupo. Me gusta su propuesta, algunas canciones son muy pegadiza y efectivas y otras no me dicen nada. Me ocurre algo similar con otra banda que tuvo mucho éxito: The White Stripes.

Un amigo me repitió el año pasado que tenía que escuchar El Camino el álbum que les ha situado en lo más alto. El colega me decía que me olvidé de etiquetas y demás zarandajas que se trata de un disco muy disfrutable, eminentemente pop, ideal para las tareas domésticas matutinas, ja,ja. En fin ahora mientras escribo esto escucho su ya famoso Lonely Boy cuyo vídeo se ha hecho muy famoso y que todavía no había visto. En fin particularmente no acabo de entender todo el revuelo que se ha armado con esta banda, insisto me gustan pero todo lo que les rodea me parece desmedido pero me alegro de que mi sobrino haya llegado a ellos antes que al puto Justin Timberlake. Oh yeah!!!!

miércoles, 15 de mayo de 2013

El cartel del Festival de Cannes 2013


Esta tarde se ha inaugurado la 66 edición del Festival de Cannes. Estos días todas las miradas cinematográficas están puestas en ese lugar de Francia que sigue conservando la aureola de mejor y más glamouroso espectáculo del séptimo arte. Basta repasar el palmares de este certamen para hacerse una idea de lo bien que se lo han montado casi siempre los franceses eligiendo con tino lo mejor del cine mundial.

No tengo ni idea de qué películas están seleccionadas para la sección oficial ni para las paralelas. Cuando terminé veré en Días de cine el resumen del festival pero voy a felicitar desde aquí a los responsables de la elección del cartel de este año: un bonito homenaje a Paul Newman y Joanne Woodward, una pareja cinematográfica de altura. Juntos rodaron unas cuantas películas. Algunas de ellas excelentes. Tengo predilección por esos dramas sureños en los que todo estaba a punto de explotar como El largo y calido verano o por películas menos conocidas como Desde la terraza y que me parecen fundamentales en la carrera de ambos. Bien por Cannes.





lunes, 13 de mayo de 2013

Iggy Pop. Beat Em Up


En la portada de Popular1 de este mes vuelve a reinar Iggy Pop. Y van… La Iguana es un icono del rock´n roll más sucio, salvaje y peligroso y aunque últimamente grabé cancioncillas en francés y en alguna entrevista se muestre un poco arty y renegón lo cierto es que cuando se sube a un escenario sigue dando a la chusma lo que quiere. No escatima fuerzas y se entrega a su particular ritual con ahínco. Lástima que hace muchos años que no graba nada realmente apreciable. Para mi su último buen disco es Beat Em Up un trallazo que vio la luz allá por 2001. Pero bueno a estas alturas que le quiten lo bailao….

En Beat Em Up Iggy se pone muy brutote. Y me encanta. No hay sutileza, ni grandes ambiciones. Un ritmo machacón de bajo abre el fuego con Mask para que Iggy escupa más que cante aquello de You're wearing a mask, You're wearing a mask, You're wearing a mask, You look better that way Sin tiempo para respirar ya que los dos cortes están unidos llega L.O.S.T un pedazo de tema. Puede que deudor de aquello que se llamó rap metal. En cualquier caso efectiva a más no poder. Seguidita engancha con Howl donde Iggy aúlla literalmente. Es una triada inicial que se regocija en el caos y en la suciedad de una forma natural. Un inicio perfecto para un disco muy largo que se va hasta los setenta minutos.


El primer respiro llega con Football con una bonita intro acústica y la grave voz de Iggy apoderándose del asunto. Muy buena canción al igual que Savior. Ambas empiezan suave y se van calentando de forma curiosa. El tema que da titulo al disco me resulta de los más flojos del trabajo. Si, es un tema cañero pero demasiado repetitivo y en conjunto poca cosa. Pero no nos podemos quejar de seis temas cinco al menos podrían encajar en todo un American Caesar y eso para el que esto escribe es mucho decir.

Talking Snake es otro tema lento con buen feeling. De los mejores del disco. Y The Jerk será lo más parecido a un single que hay aquí. Un tema efectivo made in Iggy perfectamente construido y de esos que molaría un huevo escucharlo en directo mientras la Iguana hace de las suyas. Death is certain continúa la senda inspirada que rompe Go For the Thoat muy repetitivo. Mucho ruido y pocas nueces en este tema. Afortunadamente la molona Weasels hace que se te olvide la anterior. Uno de esos temas que en mi casa ya son un clásico de este tío.

Como he comentado antes el disco es bastante largo y algo irregular porque se cuelan algunos temas prescindibles pero el conjunto es potente. Acompañaron a Iggy en esta aventura el bajista Lloyd Museman Roberts que trabajó con Body Count y cuya influencia metálica se deja notar. Por cierto este tipo murió apenas un año después de editado el álbum en un tiroteo entre bandas callejeras. Alex Kirst se encarga con solvencia de la batería mientras que Whitey Kirst  y Pete Damien Marshall hacen que sus guitarras estén bien presentes en todo el trabajo. El famoso ingeniero de sonido Danny Kader ayuda en la producción. El sujeto este ha trabajado con la más variopinta lista de artistas que pueda imaginar (Ornette Coleman,Cheap Trick, Corrosion Of Comformity o en los últimos años con Band Of Horses o The Avett BrothersBeat Em Up no será el mejor disco de Iggy Pop pero está repleto de grandes momentos. Como muestra ese hipnótico final con V.I.P.


sábado, 11 de mayo de 2013

Reiniciando...


Los últimos días he leído más de la cuenta. Diariamente le dedico al menos una hora a la lectura pero cuando te ves encamado contra tu voluntad deslizar tus ojos por unos buenos libros y revistas es la mejor opción dadas las circunstancias. De modo que en mi breve, pero eterna para mi, estancia en el hospital mis amigos y familia me han rodeado del material que saben que me gusta: revistas de rock y de basket. He devorado todo el material con rapidez porque las alternativas en dichos lugares no son muy halagüeñas. O lees, o escuchas la radio o contemplas las cuatro paredes y le das al bolo con el peligro que eso tiene. No me ha dado tiempo a ello.

Es evidente que por muy tópico que suene la salud es lo primero. No necesito estar en el hospital para darme cuenta de ello. Vivo cada día a tope, a mi manera procuro extraer el jugo a cada momento sin obsesionarme con el paso del tiempo pero siendo consciente de que disponer de tiempo libre es una suerte tremenda. Ahora estoy viviendo un momento incierto en lo laboral pero con perspectivas de que en lo que estoy metido se consolide y si no puerta y a otra cosa. Esta semiparada no va hacer cambiar mi actitud y mientras reinicio acompaño este caos con una banda sonora a la altura….


Well, I came to the city
I was running from the past
My heart was bleeding
And it hurt my bones to laugh
Stayed in the city
No exception to the rules, to the rule
He was born to love me
I was raised to be his fool, his fool

Walk that line, torn apart
Spend your whole life trying
Ride that train, free your heart
It's midnight up in Harlem

I went down to the river
And I took a look around
There were old man's shoes
There were needles on the ground
No more mysteries, baby
No more secrets, no more clues
The stars are out there
You can almost see the moon
The streets are windy
And the subway's closing down
Gonna carry this dream
To the other side of town.

Walk that line, torn apart
Spend your whole life trying
Ride that train, free your heart
It's midnight up in Harlem

jueves, 2 de mayo de 2013

Stephen Curry rules!


Los playoffs de este año en la NBA como tantas otras veces están siendo apasionantes. Al otro lado del charco juegan los mejores. Solo hace falta seguir la competición para darse cuenta de ello. Y cada cierto tiempo surgen jugadores enormes. Tipos que a priori por su físico no están llamados a ser dominantes pero lo suplen con cantidades ingentes de talento. Uno de mis favoritos es Stephen Curry, base-escolta de los Golden State Warriors. Es una delicia ver a este sujeto en una cancha de baloncesto. Tira, pasa y dribla de cine. Es listo para robar una buena cantidad de balones. Y no importa que en defensa esté limitado porque cuando se tiene tanto talento ofensivo son los otros los que se tienen que preocupar de ti. Y además nombrado jugador mas deportivo en la temporada 2010-11. Como le gritaba el personaje de Robbin Williams al de Jeff Bridges en El rey pescador: I love this guy!!!!!!!!!!!!!






martes, 30 de abril de 2013

The Bottle Rockets. The Brooklyn Side


Una de las frases que más he leído asociadas a The Bottle Rockets es que son la mejor banda de bar de América. Algo que se repite cuando se menciona a estos tipos y que se ha convertido una marca de la casa. Curiosamente la primera vez que les vi en directo fue en el Azkena Rock Festival de hace unos años y no se si porque el escenario les quedaba grande o porque yo no tenía el día pero no me convencieron. Años después en las distancias cortas del Kafe Antzoki la cosa fue mucho mejor.

El primer álbum que cayó en mis manos fue Brand New Year, un acertado pelotazo que fue disco en un mes de 1999 en Popular 1. Un colega me lo grabó y lo rayé mucho durante una buena temporada. Sigue sonando tremendo. Me costó mucho más conseguir sus discos antiguos que siempre los mencionaban como obras maestras: 24 hour for a day y The Brooklyn Side. Y lo he comprobado. Si Brand New Year fue un muy buen inicio para mí, The Brooklyn Side es uno de esos discos que se te quedan grabados a fuego. Se editó en 1995 y dieciocho años después sigue sonando muy bien.
Como siempre escribo los fundamental son las canciones. Todas buenas y muchas de esas que se quedan a la primera escucha. Pero quiero resaltar el sonido de este álbum. Cortante, poderoso como en esa adictiva Radar Gun. Lo produce Eric Roscoe Ambel uno de esos tipos alejados de los grandes focos pero que siempre sabe lo que se hace. Aquel fue uno de sus primeros trabajos y casi veinte años después el bueno de Eric no ha trascendido a circuitos de mucha popularidad pero ha contribuido con unas cuantas jugosas producciones a que este mundo suene mejor. Su trabajo más reciente es la producción de White Buffalo último álbum de Jimbo Mathus. 


El álbum se abre de forma tranquila con una preciosa canción. Welfare music es uno de los mejores temas lentos en la carrera de estos tipos. Y eso para el que esto escribe es para tener muy en cuenta. Pero son las canciones de corte más duro tipo Sunday Sports, en la que Brian Henneman canta con una inusitada rabia, las que primero llamaron mi atención. Otra que me voló la cabeza desde el principio fue Thousand Dollar Car, un tema que siempre me pareció que encajaría perfectamente en el repertorio de Neil Young.

Entre las cualidades de esta banda está que saben aportarle a cada canción que abordan su toque personal sea cual sea el estilo del tema en cuestión. Son una banda de rock y son del sur. Bien, es una combinación mil veces escuchada pero estos tíos tienen su toque, sin duda. La voz de Henneman es peculiar. Como hablaba con Diego esta misma tarde hay tipos que tal vez no tengan una gran voz pero que saben cantar de perlas. Ese es el caso de Henneman. Y las guitarras suena que cortan el hielo. Ahí está esa tremenda Stuck In A Rut para comprobarlo. Larga vida a The Brooklyn Side!

domingo, 28 de abril de 2013

Sarunas Marciulionis, un pionero en la sombra

Hoy en día en la NBA juegan un buen número de jugadores europeos. Muchos con un rol de relevancia en sus equipos. Grandes estrellas que han jugado All Stars y que han sido decisivos en los triunfos de sus conjuntos. Pero hace veinticinco años la cosa era muy diferente. Los primeros europeos en tener una presencia destacable en aquella liga fueron Vlade Divac y Sarunas Marciulionis. En la temporada 1989-90 cinco jugadores del Viejo Continente desembarcaron en la mejor liga del mundo: los mencionados Divac (Los Angeles Lakers) y Marciulionis (Golden State Warriors) junto a Zelko Paspalj (San Antonio Spurs), Alexander Volkov (Atlanta Hawks) y el malogrado Dratzen Petrovic (Portland Trail Blazers).

Los primeros jugadores europeos no formados en universidades norteamericanas que cruzaron el charcho fueron el búlgaro Glouchkov y Fernando Martín. Ambos tuvieron una presencia testimonial. Y su aportación se limitaba a ayudar en los entrenamientos y completar el rooster. Eran otros tiempos en todos los sentidos y los jugadores europeos se enfrentaban a la reticencia yanqui. Los dos primeros jugadores que tuvieron abundantes minutos y un rol más que interesante fueron Divac y Marciulionis. Ambos harían carrera en la NBA y hoy voy a escribir sobre uno de mis favoritos de todos los tiempos: el gran Sarunas Marciulionis, un pionero en la sombra.

Marciulonis desembarcó en la NBA gracias al esfuerzo del hijo de Don Nelson por llevarlo. En el año 87 los Atlanta Hawks jugaron contra la selección rusa en suelo americano una serie de encuentros amistosos. Allí los técnicos yanquis se dieron cuenta de que los atléticos jugadores negros tenían algo más que dificultades para frenar el potentísimo primer paso de Sarunas. Nelson tomó buena nota. Más cuando los rusos eliminaron en las semifinales de los JJOO de Seúl al combinado norteamericano de entre otros David Robinson y Mitch Richmond y ganando la final contra el potente conjunto yugoslavo.  De modo que la temporada siguiente Marciulonis fue fichado por los Warriors en una trama digna de espionaje. Eran los tiempos de la Guerra Fría y que un jugador soviético jugase en USA era todo un acontecimiento.




Sarunas Marciulonis  encajó perfectamente en los Golden State Warriors donde permanecería cinco temporadas convirtiéndose en uno de los favoritos de la grada de Oakland. Con los Warriors disfrutó de la ciudad y del juego de un equipo diferente que lo basaba todo en la velocidad en el famoso Run&Gun de Don Nelson. Fue nombrado segundo mejor sexto hombre dos años consecutivos y estaba entre los mejores jugadores de la competición hasta que su progresión se cortó de raíz cuando padeció la temible lesión de la triada. Una vez recuperado continúo su carrera en otros tres equipos más (Seatle Supersonics, Sacramento Kings y Denver Nuggets). Los tres equipos disfrutarían de fogonazos del talento del lituano bastante mermado por problemas físicos.

Y para finalizar la conexión rockera. Muchos aficionados al basket puede que se acuerden del podio de basket de los JJOO de Barcelona. Ahí estaban el Dream Team, la Croacia de Petrovic, Kukoc, Radja y cía y los lituanos luciendo unas camisetas que llamaron mucho la atención. Marciulonis era amigo de los Grateful Dead y la banda de California contribuyó a la causa lituana con dinero y diseñando esas camisetas inolvidables. Incluso hay un documental titulado The Other Dream Team donde se cuenta parte de esa historia y como lucharon los lituanos para tener su propia selección. Pero eso da para dar la brasa en otro post.