sábado, 3 de noviembre de 2012

Big Bad Voodoo Daddy


De entre todas las bandas que triunfaron en aquel movimiento denominado neo-swing a mediados de los noventa en EE.UU mis favoritos siempre fueron Squirrel Nut Zippers seguidos muy de cerca por Royal Crown Revue. Pero los primeros que descubrí fueron Big Bad Voodoo Daddy. Su disco con el nombre de la banda fue elegido disco del mes de julio de 1998 en Popular 1 y como tantas otras veces probé suerte. En aquella ocasión con éxito. Iba a tiro fijo porque siempre me ha gustado ese tipo de música.

Según contó Cesar Martín en aquella crítica, Big Bad Voodoo Daddy tomaron su nombre tras un show del bluesman Albert Collins. El líder de la banda Scotty Morris asistió a un concierto de Collins tras el cual le pidió un autógrafo y este le puso en la dedicatoria: To the big bad voodoo daddy. Un curioso y atractivo nombre. Desde el inicio ya eligieron bien. Luego lo vistieron con la mejor música que sabían hacer que era mucha. Bebiendo sin esconderse de la era de Louis Prima o Count Basie. Incluso en este disco cascándose una soberbia versión del clásico Minnie the Moocher.


La banda iba impolutamente trajeada y cumplían los cánones del género. Pero es que su música era un verdadero torbellino desplegado con mucho brío. Tal vez Big Bad Voodoo Daddy eran más directos y unidireccionales que la Royal Crown Revue o Squirrel Nut Zippers pero cumplían de sobras con su cometido y por momentos eran tan brillantes como aquellos. Además tenían temas propios que se clavaban directamente. El inicio con The Boggie Bumper, Mr. Pinstripe Suit y King of Swing son las clase de canciones que tarareas a menudo y que te alegran el día.

La mayoría del disco es muy movidito, como he escrito una continúa invitación al bailoteo pero cuando abordan temas algo más relajados como Maddest Kind Of Love o Please Baby también salen airosos. Esos temas son un par de respiros en una vorágine big band ejecutada con brillantez. Y la buena noticia es que no se quedaron aplastados después de que la moda neo-swing se pasara ya que como leí hace poco en el blog Necesito un Rock´n roll acaban de editar un nuevo álbum. Brindo por ello. 


viernes, 2 de noviembre de 2012

Jim Wilson vs Dan Baird. Kafe Antzoki 01-11-12


En los carteles del concierto de ayer en el Kafe Antzoki de Bilbao se podía leer Jim Wilson vs Dan Baird. Parecía un desafío divertido. Pero es una tarea complicada salir a tocar antes de Dan Baird y sería una locura hacerlo después. Jim Wilson presentó a eso de las 22:00 su disco en solitario e intercaló un par de temas de Mother Superior (Jaded Little Princess y Fuel the fire). Lo cierto es que a diferencia de cuando le he visto con Mother Superior no logré conectar en ningún momento con su propuesta. Es posible que se esté rodando o tal vez yo no tenía el día. Quizá ambas.

Cuando salió Dan Baird & Homemade Sin la cosa cambió. Y vaya si cambió. Me alegra comprobar que nada ha cambiado en el universo de Dan Baird. El tío sigue a lo suyo. Rockear encima de un escenario. Divertirse con sus compinches. Recordarnos lo divertida que puede ser la música cuando tienes soberbias canciones y sabes rendir sentido tributo a algunos de tus héroes musicales. Aquello fue una celebración del rock´n roll. Igual que cuando le vi en la sala Azkena con los Yayhoos hace casi diez años.

No soy capaz de recordar el orden. Pero recuerdo momentos inolvidables. Esa tremenda Two For Tuesday en la que intercalaron Sweet Jane de la Velvet y Proud Mary de la Creedence. Volví a disfrutar con los temas que cayeron del disco Dan Baird & Homemade Sin (que recuerde Damn Thing To Be Done, Crooked Smile, Runnin' Outta Time, creo que también Lazy Monday y seguro que alguno más). Qué buen disco!!!

Nos hicieron recordar que los Beatles escribieron algunas de las más sencillas y mejores canciones de la historia (A hard´s day night), que se puede ser técnicamente muy bueno pero que los más importante es saber transmitir y que cualquier concierto de rock´n roll tiene que incluir al menos una versión de Neil Young. Ayer fueron dos: el torbellino Rockin´in the free World y una delicada y precisa Helpless.

Nada más, lo único que se me ocurre añadir es una humilde recomendación: Si Dan Baird & Homemade Sin pasan cerca de tu casa, vete a verlos aunque no conozcas ni una sola canción de su repertorio. Dan Baird (guitarra y voz), Warner E. Hodges (guitarra solista y voz), Keith Christopher (bajo y voz) y Mauro Magullan (batería) saben lo que se traen entre manos. El rock´n roll necesita gente así.

martes, 30 de octubre de 2012

Colin James & The Little Big Band. 3


Chequeando la página web de Colin James leo que ha sido nominado al entertainert del año en los Maple Blues Awards. Desconozco la repercusión de estos premios más allá de Canadá y lo que supondrán en la ya larga carrera de este tipo pero son un buen motón de muestra de lo que ofrece Colin junto a su banda. Entretenimiento con mucha clase. Música perfecta para estos días en que la noche nos vienes antes. Una banda sonora perfecta para pelis de gansters y esas panorámicas áreas que salen en casi todas los films norteamericanos.

El amigo que me grabó esto sabía que me iba a gustar. Me comentó que es la clase de disco que te alegra el día, que te invita al baile y a la juerga. Y en esas estoy. Con esta banda sonora no puedes fallar para tales menesteres. Colin James & The Little Big Band 3 fue el décimo disco publicado por este hombre y es el primero que ha llegado a mi casa. Tal vez para alguien que conozca su trayectoria anterior este disco no esté entres sus favoritos pero para mi es un inmejorable punto de partida. Con intención de repetir.

El disco lo forman 13 temas. Todos versiones (excepto el corte 8 Please, Baby Don't Do That original de Colin James. La elección es una apuesta segura por canciones muy conocidas y que activan hasta el muermo más grande que habite la tierra. A ver quién puede resistirse a empezar el día con Reet Petite un tema cool, cargado de buenas vibraciones que Colin James interpreta con alegría y brío. Se le nota cómodo. Esa sensación se va acentuando según pasan los temas. El siguiente I'm Shakin' es uno de mis favoritos del álbum con unos excelsos punteos a cargo de este tipo. Where Y'at original de Lloyd Price te lleva en bolandas. Me encanta el inicio del tema con esos coros tan propios de este estilo jumpin´blues. La sensación que dan esos coros es de estar pasárselo de vicio.


Casi todo el disco sigue está onda. Temas alegres y bailables. La clase de música que debería sonar en cualquier garito con un poco de clase. También hay lugar para temas más lentos que no pierden un ápice de interés. I Will Be There y Lonely Avenue son los momentos perfectos para parar un poco. Te has desmadrado con los tres anteriores y entonces agarras a tu chica y te marcas un baile mientras le susurras al oído. Por supuesto vestido con tus mejores galas. Nada de harapos.

Colin James demuestra varias cosas. Que es un excelente guitarrista y un cantante con mucho feeling. Que sabe rodearse del personal adecuado para que le arrope. Chuck Leavell toca el piano en varios cortes (1, 3, 4, 9), Reese Wynans hace lo propio con el piano y organo en los restantes y Keb' Mo' se curra unas deliciosas armonías vocales en el tema de Sam Cooke, That's Where It's At. Además el álbum finaliza con If You Need Me un tema original de Wilson Pickett y que Solomon Burke llevó a la gloria. Aquí el amigo Colin se las apaña para hacer una excelente versión de dicho tema. La guinda perfecta para el pastel.



lunes, 29 de octubre de 2012

Say It To My Face, disco en solitario de Huey Morgan

Hoy sale a la venta Say It To My Face, primer disco en solitario de Huey Morgan, cantante y guitarrista de Fun Lovin´ Criminals. Los que de vez en cuando se pasan por aquí conocen mi fijación por la vida y obra de los Fun Lovin´ y por Huey en particular. El amigo Huey además de rasgar la guitarra con mucho estilo junto a Fast y Frankie es un hombre ocupado. Tiene un jugoso programa de radio en la BBC,  una pizzeria en Dublin (Difontaine´s Pizzeria) e incluso escribe criticas sobre vinos en una revista. Toma ya. Eso es tener clase. Espero que Say It To My Face sea un gran disco y a ser posible disfrutarlo en directo. Mientras me conformo con las promociones habituales en estos casos. Ja,ja.





domingo, 28 de octubre de 2012

Lou Reed. Set the twilight reeling


Un ataque de nostalgia y melancolía me ha invadido este domingo lluvioso por varios motivos. Por un lado al sacar de sus correspondientes cajas todas esas viejas Popular 1 que conservo. Nada más y nada menos que 16 años seguidos. Por otro al toparme con la entradas, púas y set list que conservo. Todo ello se ha acentuado al leer en el blog de Eric Waits una entrada sobre Lou Reed. Las conexiones se han establecido rápidamente y aquí estoy releyendo y rescuchando viejos discos. El elegido ha sido Set the twilight reeling de Lou Reed un disco que no está entre los mejores ni más nombrados de su discografía pero del que guardo un buen recuerdo.

Y es que hubo un tiempo en que escuchaba a menudo a Lou Reed. Sobre todo New York y Magic & Loss son discos que me siguen pareciendo unas de las mejores combinaciones posibles de música – letras de la historia. El amigo Lou me parece en el campo de la prosa musical uno de los sujetos con más talento. Set the twilight reeling se publicaba cuatro años después del tremendo Magic & Loss y no alcanzaba ese nivel ni de lejos pero tiene unas cuantas buenas canciones y buena dosis de mala leche y humor. Antes que el amigo Lou se volviese demasiado arty. Aunque bueno, siempre fue un tipo pretencioso y ambicioso que a menudo lograba muy buenos resultados.



Set the twilight reeling es la clase de álbum al que supongo que sólo habrán dado cancha a los que les gusta mucho el amigo Lou. No es la mejor obra para iniciarse en la música de este sujeto. Pero sin duda tiene su punto. Así a bote pronto canciones como NYC Man, Trade In, Hang on to your emotions y Adventurer me resultan más que interesantes. Cuatro buenos cimientos sobre los que construir un disco. Si a estas le añadimos la cachonda diatriba antirrepublicana Sex with your parents (Motherfucker part II), la vacilona HookyWooky y el potente riff de Set the twilight reeling pues nos hallamos ante un disco que tiene unos pases siempre y cuando te guste el universo que propone el malhumorado Lou. Yo siempre he sido afín aunque le tuviese un poco abandonado últimamente.


sábado, 27 de octubre de 2012

The Rolling Stones. Some Girls


Me parece que fue en la biografía de los Rolling Stones escrita por Stephen Davis donde leí que no fue hasta 1994 cuando Ronnie Wood fue equiparado al status Stone por derecho propio. ¡Cuando el tío ya llevaba con ellos casi veinte años! Menudos elementos, Jagger y Richards. Las típicas historias de egos, royalties y demás. Pero bueno aunque eso es así en el ámbito legal en el sentimental Ronnie siempre fue un stone. De hecho nació para ser un stone. 

El debut discográfico de Ronnie Wood  se produjo con el apreciable Black and blue pero su mejor disco con los Stones es sin duda Some Girls que goza de una reedición por todo lo alto que se escapa a mi bolsillo. Some Girls se gestó en un momento caldeado para los Stones (y cuándo no fue así, si siempre andaban a la gresca) y es para muchos el último gran disco de Jagger y cía. Yo lo sitúo cerca del cuarteto invencible Beggars Banquet-Let it bleed-Sticky Fingers-Exile on Main Street.

Some Girls es un álbum que siempre he asociado con sábado por la noche. Muy típico. A mi me funciona desde que escucho los primeros compases de Miss You, uno de esos temas millones de veces radiados, comerciales a lo que no hago ningún asco. Todo lo contrario. Lo sigo adorando. Me encanta lo tiernito que se pone Jagger, ese bajo funky que te invita hacer salir la loca que llevamos dentro, el solo de saxo que se casca Mel Collins, la armónica final… Imposible empezar mejor.


El disco se publicó en 1978 cuando el punk pegaba fuerte y la fiebre disco también rondaba a muchos músicos y se convirtió en el álbum de estudio más vendido de los Stones quince años después de que se crease la banda. Sin duda los Stones tienen discos mejores que éste (por lo menos los cuatro que he mencionado antes) pero no se le pueden hacer ascos a un álbum que contiene grandes canciones.

Tal vez When the Whip Comes Down, Lies y Respectable sean temas del montón en el inmenso catalogo de los Stones pero a cambio tenemos excelentes revisiones soul como Just my imagination, provocativas y certeras tonadas (Some girls) o piezas country cocinadas a fuego lento (Far away Eyes). Y por supuesto lo mejor del álbum: Before the Make me run (cantada por Richards y tan buena como Happy) y Beast of Burden un tema que siempre me ha vuelto loco con Jagger cantando en plan sexy aquello de I'll never be your beast of burden, So let's go home and draw the curtains Music on the radio, Come on baby make sweet love to me…. Yeah!!!!




viernes, 26 de octubre de 2012

Solomon Burke. Nothing´s Impossible


Nothing´s is imposible fue el ultimo disco que produjo Willie Mitchell, artífice del sonido de los estudios Royal en Memphis donde conoció la gloria gracias a sus trabajos con Al Green y Anne Peebles entre otros. El equipo habitual de esos estudios es el que figura en este penúltimo trabajo de Solomon Burke. Cuando se conoció que estos dos colosos iban a grabar juntos las expectativas entre los aficionados al soul se dispararon. Había razones para ello. Sobre todo teniendo en cuenta que tanto Burke como Mitchell estaban en un envidiable estado de forma. El resultado mereció la pena. Conviene prestarle atención a este artefacto, elegir la noche y compañía adecuadas y dejarte llevar cuando das al play.

Y es que como fue habitual en los últimos años Burke parecía querer exprimir a tope esta nueva y exitosa etapa involucrándose en todo tipo de proyectos. Juntarse con Mitchell es algo que debería haber hecho hacía cuarenta años pero al final la colaboración se truncó. 2008 fue la fecha elegida para grabar esta colección de canciones (que se editó en 2010) con el sello Mitchell bien impreso y la inconfundible voz de Burke a pleno rendimiento. En algún lado he leído que este es el álbum de Burke al estilo Al Green. Y es cierto. Tiene bastantes puntos en común con ese otro gran regreso de Green en 2003 con I can´t stop. Las diferencias fundamentales es que aquel era algo más movido que éste. Y que aquel es superior pero una vez le pillas el punto a éste se torna como un álbum muy seductor con un sentimiento a flor de piel.

La inicial Oh what a feeling es una de mis canciones favoritas que jamás haya interpretado Solomon Burke. Es un tema compuesto por Willie Mitchell, Julius Bradley y Spencer Randolph. La intensidad de Burke pone la piel de gallina. Se nota, lo sabes en cuanto escuchas: primera estrofa de la canción. El siguiente tema es uno de los dos más movidos del álbum, curiosamente ambos compuesto por Solomon. De éstos Everything about you es el más logrado con un pegajoso solo al saxo cortesía de Lannie McMillan.


La senda  de las baladas  con la voz de Burke en plena emoción continúa con los siguientes tres cortes: Dreams, Nothing´s impossible y It must be love que es otro de los puntos álgidos. El nivel hasta ahora es muy bueno y si solo se hubiesen editado estos cinco temas en un ep el resultado hubiese sido notable. Lástima que el tema 6 You needed me, lo más flojo del disco rompa el equilibrio de un disco que iba por muy buen camino. A mi particularmente no me gusta nada. Tampoco los siguientes temas Say you love me too ni You´re not alone son nada del otro mundo. Parten el disco por la mitad. Un pena.

Afortunadamente el cuarteto final tiene mucho más brío y recupera las constantes vitales para finalizar por todo lo alto con esa premonitoria  y exquisita I´m leavin´. A destacar también  el corte 11 The error of my ways con letra de Candy Burke, hija del rey del Rock´n Soul y que sabe tocar las teclas adecuadas para que su padre cante con el entusiasmo de un principiante una bonita canción. Así que a apagar la luz, poner unas velas, servirse un buen vaso de vino y si gozas de la compañía adecuada….