jueves, 27 de agosto de 2020

White Buffalo. Once Upon A Time In The West

La figura de White Buffalo está ineludiblemente ligada a la serie Sons Of Anarchy fuente por la que muchas personas han conocido su música. Comentaba en una reciente entrevista en Ruta 66, Jake Smith que fue todo un acierto que sus canciones sonasen en la mencionada ficción televisiva ya que le ha abierto unas cuantas puertas. Una jugada que le ha salido redonda. Me gusta pensar que una música tan poderosa como la de este tipo se habría abierto camino antes o después pero no cabe duda de que un empujoncito de ese calibre ayuda. 

Y, efectivamente, el menda como tantos otros descubrió a este tipo vía Sons Of Anarchy de la que me tragué sus siete temporadas a pesar de sus evidentes altibajos y de que no está ni de lejos en la liga de las grandes series tipo Los Soprano, The Wire, Mad Men o Breaking Bad. En cualquier caso aquella ficción me mantuvo lo suficientemente interesado como para seguirla hasta el final y de paso deleitarme con su banda sonora mejor incluso que su trama ja ja. Uno de los que aparecía a menudo era Jake Smith bajo su proyecto White Buffalo. Tarde años en indagar en su discografía pero el primer paso no ha podido ser mejor, Once Upon A Time In The West es un pepinazo que cuenta con una baza imbatible: la portentosa voz de este hombre al que le han comparado a menudo con Johnny Cash y Eddie Vedder. Puede que en lo musical escuche trazas del primero pero en la voz el parecido con el segundo es sorprendente. En la forma de cantar, en el fraseo no tanto en que su voz se parezca per se que también algo.

Lo cierto es que el tono barítono arrollador de la voz de Jake Smith es un arma infalible pero si no hay canciones difícil que el invento funcione. Y las hay. Todas de hecho. Porque ni una baja el nivel. Uno tiene sus favoritas pero cada una de ellas se percibe como perfecta tanto las más pausadas como la inicial Ballad of a Deadman como torrentes sonoros en los que te dejas llevar con gusto como The Pilot, How the West Was Won o la arrolladora Good Ol´Day to Die. Escucha Stunt Driver y dime si eso no parece una canción cantada por un joven Vedder en plena efervescencia.



Estaría muy mal no mencionar a los compañeros de Jake Smith en White Buffalo porque aportan y mucho. El bajista Tommy Andrews se luce en todo el álbum brillando especialmente en las mencionadas Good Ol´Day to Die y Stunt Driver y le echa más que una mano en varios cortes Bruce Witkin que lo borda en The Pilot y además toca la guitarra en varios cortes y el piano en el último tema. El batería Matt Lynott se compenetra a la perfección con los anteriores para dotar de un robusto armazón sonoro a la conquistadora voz de Jake Smith. El ejemplo perfecto puede ser el cierre del álbum, la monumental I Am The Light uno de esos temas repletos de matices, perfecto ejemplo del potencial de este tipo. Ese in crescendo final me vuelve absolutamente loco. Todo un descubrimiento en el que pienso seguir indagando. Por si no fuera suficiente con los trece cortes en la edición que he comprado vienen cuatro bonus tracks igual de buenos que todo lo anterior. Brindo por White Buffalo. Han triunfado en mi casa.

jueves, 20 de agosto de 2020

Solomon Burke. I wish I Knew

En 1968 Solomon Burke publicó su último disco en Atlantic. Su trayectoria en el sello mítico neoyorkino  se inició en 1962 y es un compendio del mejor soul y r&b primigenio. Burke fue uno de esos pioneros que allanaron el camino al resto y que cosechó sus mayores éxitos en esos primeros años. En Atlantic gozaba de prestigio y aunque las ventas no eran escandalosas y estaban lejos de las de Ray Charles era un artista apreciado por el sello. Jerry Wexler y Bern Berns confiaron en su talento y el de Philadelphia les correspondió con media docena de discos a tener en cuenta, los más destacados los dos últimos que despachó para la compañía fundada por Ahmet Ertegun: King Solomon y I Wish I Knew.

La marcha de Burke de Atlantic no estuvo exenta de polémica. El cantante siempre dijo que el sello boicoteo su proyecto Soul Clan porque daba demasiado poder a los artistas negros y eso pesó en su decisión de abondar la discográfica neoyorquina. Problemas de royalties, composiciones que no le eran asignadas cuando había contribuido a su creación... Todo contado desde la perspectiva de Burke. Habría que cotejar el otro lado. Aunque qué leches yo le creo, ja, ja. Además, Solomon siempre fue partidario de las teorías de la conspiración. Nunca creyó la versión oficial sobre la muerte de Sam Cooke y por supuesto estaba convencido de que Atlantic conspiró contra el Soul Clan.


I Wish I Knew es el mejor colofón posible a su relación con Atlantic. Conocía hasta cinco temas que vienen el fundamental Home in your heart: The Best of Solomon Burke entre ellas el megaclasico conocido en la voz de Nina Simone I Wish I Knew (How It Would Feel To Be Free) que aquí sirve de fabulosa apertura. A la excelsa interpretación vocal de Burke se le suma unos coros fantásticos al parecer cortesía de las Sweet Inspirations que se salen y aportan un toque mega cool en la siguiente: Get Out Of My Life Woman original del gran Allen Toussaint. Un lujo habitual en Atlantic al igual que contar con Tom Dowd a la producción. 

Los cuatro temas que no había escuchado son tan buenos como los que venían en el recopilatorio: By The Time I Get To Phoenix, Then You Can Tell Me Goodbye, Shame On Me y Why, why, why... Todos ellos incandescentes números de profundo soul sureño del que me vuelve loco y que cuentan con un Solomon Burke en plena forma. Me encanta las partes habladas en Then You Can Tell Me Goodbye, como se come el clásico country By The Time I Get To Phoenix y lo transforma en una arrebatadora pieza soul, la locura que se vive en What´d I Say, la despampanante Save It uno de esos números en los que la todopoderosa voz de Burke se lo lleva todo por delante de nuevo con la inestimable colaboración de las Sweet Inspirations. Dame mas soul please, Solomon Burke the king of rock´n soul.


lunes, 17 de agosto de 2020

Ray Lamontagne. Décimo aniversario de God Willin´& The Creek Don´t Rise

Tal día como hoy hace diez años Ray Lamontagne publicó su cuarto disco God Willin´& The Creek Don´t Rise. Tras su sorprendente debut en 2004 con Trouble y los espléndidos Till the Sun Turns Back (2006) y Gossip in the Grain (2008), Lamontagne siguió fiel a su secuencia y en 2010 entregó este antológico álbum que seguía las constantes sonoras de los anteriores añadiéndole algunos matices nuevos. Pinceladas diferentes asomaban que con el tiempo se asentarían. El cambio fundamental fue la compañía. Reunió a una banda bautizada como Pariah Dogs compuesta por Eric Heywood y Greg Leisz a las guitarras, Jennifer Condos al bajo y Jay Bellerose a la batería. Da igual que las canciones sean lentas, medios tiempos o aceleradas en todas se mueven en perfecta compenetración estos colosos. Pericia instrumental sin igual al servicio de fantásticas canciones. Una gozada de principio a fin. 



domingo, 16 de agosto de 2020

Aretha Franklin. Groovin'

Se cumplen hoy dos años de la muerte de 
Aretha Franklin. La Reina del Soul dejo un legado inmenso en el que perderse una y otra vez, especialmente su imbatible etapa en Atlantic.  Por estos lares tan sólo dos publicaciones (la extinta Rockdeluxe y EnlaceFunk) situaron a Aretha en la portada. Ni Popular 1 (eso ya me lo esperaba, no recuerdo ninguna portada con músicos de soul desde que la compró) ni Ruta 66 consideraron que era menester situar a la diva del soul en ese lugar. Muy mal, ja, ja, ja. Más todavía en el caso de Ruta 66 que si que es una publicación que ha dado cabida al soul en la portada. Joder, si ha salido hasta Eli Paperboy Reed que por muy buenos discos que haya hecho está a años luz de Aretha, copón. En fin pasemos página de esos desplantes y volvámonos a sumergir en la incandescente obra de esta mujer. 

sábado, 15 de agosto de 2020

The Hangmen. 20 aniversario de Metallic I.O.U

Tal día como hoy hace 20 años The Hangmen volvieron de vete a saber dónde con más fuerza que nunca con Metallic IOU un trallazo adictivo que cuatro lustros después no sólo es que aguante el paso del tiempo la mar de bien sino que irremediablemente me lo tengo que enchufar si o si cada semana sin prescripción médica. Temazo tras temazo, un álbum inconmensurable que goza de cierto prestigio crítico en las catacumbas del rock pero que debería ser de obligado cumplimiento en cada hogar que se precie de pinchar rock´n roll. Amig@ si no tienes esto hazte con ello ya, acaban de sacar una edición en vinilo, está en CD y si no yo que sé en el puto Spotify pero metetelo en vena ya. No hay excusas.


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miércoles, 12 de agosto de 2020

Dire Straits. Telegraph Road

Hace unos días Bruce Springsteen y hoy Dire Straits.... Puff, este cochambroso blog es viejuno a más no poder. Prometo resarcirme esta misma semana con unos cuantos post glosando las virtudes del trap, alabando el monumental talento de Rosalia, sucumbiendo a los encantos de Lola Indigo o sorprendiéndome con la original propuesta de Ghost. Mientras tanto vamos a felicitar hoy a Mark Knopfler al que parece que no se le da mal eso de la guitarra. Va por este peculiar narigudo escocés que cumple 71 tacos. Allá vamos: A long time ago came a man on a track, walking thirty miles with a sack on his back


 

domingo, 9 de agosto de 2020

Bruce Springsteen & E Street Band. Thunder Road

Este es uno de mis inicios favoritos de uno de los tipos que más me ha hecho gozar
 con su música tanto en estudio como en directo. Tan sólo le he podido ver tres veces y se me hacen pocas, muy pocas. Tengo la esperanza de que todavía guarde alguna última bala y tenga la fortuna de verle en directo. No sé si la banda será capaz de llegar al nivel de energía del amigo Bruce, ni si éste lo conservará, creo que si, pero desde luego haría todo lo que pudiese por asistir a su show. En 2009 en aquel estratosferico concierto en San Mames antes de entrar nos chupamos una cola a la solana de varias horas para estar en las primeras filas. No sólo no me arrepiento. Lo volvería hacer. Las veces que hagan falta. Eterno Springsteen.