viernes, 14 de junio de 2019

Toronto Raptors, campeones de la NBA

En la madrugada de ayer Toronto Raptors se proclamaron por primera vez en su historia campeones de la NBA. Nadie al principio de temporada apostaba por ellos. Eso es lo bueno que tiene esta competición donde afortunadamente no todos los años ganan los mismos ni tampoco las franquicias históricas tiene asegurada su presencia no ya en las finales sino ni siquiera en los playoffs. Los Golden State Warriors llevaban un ciclo muy bueno y parecían indestructibles pero se han dejado dos finales. Una contra Cleveland hace un par de años y la de ayer contra Toronto. Aunque hoy en día tengan muchos haters lo cierto es que es una delicia ver a ese equipo jugar a baloncesto. Pero este año se han encontrado con otro equipo supremo que ha sabido superar todas las adversidades. 

Toronto Raptors han ido de menos a más. Tuvieron muchas dificultades para eliminar a Philadelphia (en el último segundo del séptimo partido), remontaron un 2-0 adverso contra Milwauke con desventaja de campo y se han cargado a los grandes favoritos 4-2. Cierto es que siempre se especulará con qué hubiese sucedido si hubiese jugado Kevin Durant pero aún así no creo que haya quitar ningún mérito a la franquicia canadiense. Los Raptors han contado con el mejor jugador de la competición (Kawhi Leonard), el más decisivo en los dos lados de la cancha muy bien acompañado por secundarios sorprendentes (Van Vleet o Powell),  veteranos que han cumplido su rol a la perfección (Lowry, Marc Gasol e Ibaka) e inesperadas progresiones (Pascal Siakam).

Para la propia competición la victoria de los Raptors es buena. Mejor que haya alternancia en los ganadores a que siempre lo hagan los mismos, aunque hay que reconocer que los Warriors lo hacían tan bien que da un poco de pena y todo ja ja. Más con la mala suerte que han tenido con lo de Durant. En breve se abre la agencia libre. Y ahí continuará la diversión. A qué equipos irán Irving, Thompson, Marc Gasol, Anthony Davis o mi debilidad Ricky Rubio. Veremos. 

jueves, 13 de junio de 2019

Screaming Trees. Shadow Of The Season

Ando enfrascado estos días en la lectura de Todo el mundo adora nuestra ciudad de Mark Yarm y si, acertaste: me está volando la puta cabeza. No puedo dejar de leerlo, me lo voy a ventilar esta misma noche. Lectura compulsiva. Acompañándolo con una banda sonora a la altura de las circunstancias. Procuraré juntar unas cuantas líneas sobre el volumen en cuestión. Uno de mis capítulos favoritos es el dedicado a la gestación de una de las bandas supremas del mundo mundial: Screaming Trees. A fuego. En vena todo el día. Aprovecho para recomendar la adquisición sin falta de la edición deluxe de Dust y ahora la de Sweet Oblivion. Putos amos.


martes, 11 de junio de 2019

viernes, 7 de junio de 2019

Ryan Bingham. Kafe Antzoki 06/06/2019

Sobrio, emotivo y serpenteante concierto el que se ha cascado hace unas horas Ryan Bingham en el Kafe Antzoki de Bilbao. Le había visto hace casi cuatro años en el mismo escenario. Aquel fue un show vibrante y festivo mientras que el de hoy ha sido un bolo más pausado, de menos a mas y casi, casi igual de bueno. Bingham esta muy metido en el rollo fronterizo, le preocupa la situación migratoria en su Texas natal y nos lo ha hecho saber con un par de comentarios al respecto y con sus propias canciones. Quizá le ha faltado algo de ímpetu en algunos momentos. Era su primer concierto de la gira por Spain y le ha faltado soltarse un poco más. Pero sólo un poco.

Bingham ha tirado bastante de su último álbum, el muy recomendable American Love Song del que creo que han sonado Jingle and Go, Nothin´Holds Me Down, What Would I´ve Become o Beautiful And Kind. Y mención especial para esa tremenda Got Damn Blues una de esos temas que se pueden hacer fuerte en el repertorio. Al igual que percibí la vez anterior, Bingham tiene esa fuerza, ese poderío en su voz. Cada tema que escuchas te suena auténtico. Y esa sensación se multiplica en directo. 

De hecho ha habido tres temas seguidos en los que Bingham se ha quedado solo con la guitarra acústica y armónica y su forma de interpretar esa parte del set ha sido tan poderosa como cuando está toda la banda y hay electricidad. También me han gustado mucho los temas que ha sonado de su anterior disco, Fear and Saturday Night, especialmente esa imparable Nobody Knows My Trouble, con Bingham haciendo hincapié en esa estrofa que dice I was born cowboy, Way out west in New Mexico, Time´s were tough, we had to let it go... Y mola estar en conciertos donde el personal escucha con respeto canciones como Southside of Heaven o Hallelujah. En ambas y algunas más he echado de menos al tipo del violín que le acompaño la otra vez. 







martes, 4 de junio de 2019

Duff Mckagan: Conexión Seatle

Siempre he pensado que Duff Mckagan es uno de los personajes más interesantes del rock. Componente carismático de Guns N´Roses, superviviente a adicciones varias, hábil inversor, escritor de artículos económicos, poseedor de una esbelta figura luciendo mucho mejor aspecto hoy en día que en el 91 con las Pistolas en todo lo alto. Es muy interesante seguir su trayectoria más allá de los Guns con picos antológicos como su abrumador disco con Neurotic Outsiders. El pasado viernes se editó su segundo disco en solitario, Tenderness un álbum con el que se desmarca bastante del sonido de su debut y de sus diversas colaboraciones. Estoy deseando hincarle el oído.

Mckagan es oriundo de Seatle detalle que no conocí hasta mucho tiempo después de que triunfase en LA con Axl y cía. El background de Duff está muy ligado a su ciudad de origen en bandas que fueron totalmente underground en los ochenta, combos punk y hardocre que comercialmente no se comían ni las migajas pero que de alguna forma fueron el germen de ese movimiento tan masivo que  fue el grunge. La querencia de Duff por el punk es clara desde sus inicios. Siempre recuerdo que solía llevar una pegatina de Social Distortion, banda cuyo líder (el humilde Mike Ness) solía hacer comentarios jocosos sobre Guns N´Roses.



Un detalle que me encanta de la trayectoria de Duff es que cuando reunió la pasta necesaria para despreocuparse por completo del aspecto monetario recuperó sus bandas iniciales. Probablemente no tenía ninguna necesidad de hacerlo. Estoy seguro de que McKagan hace mucho tiempo que está en posición de elegir y por lo que sea recuperar a bandas como 10 Minute Warning y crear Loaded le ha saciado y el resto nos hemos beneficiado de estos proyectos. Tal vez algo irregulares y ninguno tan potente como el disco con Neurotic Outsiders pero sin duda interesantes, cargados de pequeñas joyas a las que merece la pena prestar atención.

Recuerdo que hace años le hicieron una jugosa entrevista en Popular 1 y en la misma Duff comentó que estaba grabando material nuevo con Mark Lanegan con el que al parecer tenía una relación estrecha y con el que acabó colaborando en Field Songs y Bublegum. Sería interesante que viese a la luz aquel maeterial. Otro punto álgido en la trayectoria de Duff fue el concierto homenaje a Mad Season que tuvo lugar en Seattle en 2013 en el que junto a Chris Cornell, Mike McReady y Barrett Martin interpretó canciones de Above junto a la Seattle Symphony Orchestra.

Y para finalizar su breve pero intensa y más que interesante trayectoria con Walking Papers una de las bandas que más ganas tengo de ver en directo y que tienen un par de discos jugosos, de esos que crecen con las escuchas y a los que espero dedicar unas líneas en breve. Molaría que tanto Duff como Barrett volcaran todas sus fuerzas en este combo pero parece que de momento no se da esa circunstancia. 






sábado, 1 de junio de 2019

jueves, 30 de mayo de 2019

Kawhi Leonard

Si a Stephen Curry le he dedicado un par de entradas no va a ser menos Kawhi Leonard, hoy en día el mejor jugador de la NBA. El amigo Kawhi ya fue decisivo en el anillo que los San Antonio Spurs consiguieron en 2014 y aunque este año lo tiene complicado para arrebatarle el cetro a los Warriors no va a cejar en el empeño. Leonard es para mi el mejor jugador de la liga porque es decisivo en los dos lados de la cancha. En defensa es capaz de anular a la estrella rival (nombrado mejor defensor en 2015 y 2016) y en ataque echarse el equipo a sus espaldas con unos porcentajes de escándalo. No estamos hablando de un tipo que mete treinta puntos tirándose hasta las zapatillas. El otro día escuché que tiene uno de los porcentajes de campo más altos en playoff. Cuando las cosas se ponen duras y chungas ahí aparece Kawhi. Y además el nombre mola. Voy con Kawhi