A mediados de los setenta James Osterberg estaba hecho polvo. Fruto de sus problemas con diferentes sustancias en 1975 acabó con sus huesos en un manicomio. Eso si ingresó de forma voluntaria. Había esperanza aunque casi nadie daba nada por él. Deprimido y sin solvencia económica, su carrera musical pendía de menos que un hilo. Pocos confiaban en él. Un viejo amigo, sí. El Duque Blanco fue fundamental para reflotar la carrera de Iggy Pop. Primero lo reclutó para la gira de Station to Station y después le presto todo su apoyo para los discos The Idiot y Lust For Life.
En ambas placas la presencia de Bowie fue fundamental. David le consiguió un contrato discográfico a Iggy y le ofreció apoyo logístico, compositivo y seguro que humano. Se dice que ambos vivían en Berlín para desengancharse de sus adicciones. No sabemos si lo consiguieron o en la ciudad alemana se metieron más pero lo que está claro es que creativamente se retroalimentaron a la perfección. En el caso de Iggy Pop levantando de las cenizas una carrera que arrancó de forma inmejorable en solitario con The Idiot.
Este fin de semana por fin he visto el final de Mad Men. Comencé a ver esta serie hace ocho años. Desde entonces he seguido todas sus temporadas con mucho interés hasta la explosión final con unas espléndidas sexta y séptima temporada. Todo lo que comenté en su día sobre la primera temporada se ha ido perfeccionando según ha avanzado. En conjunto esta serie se sitúan en mi top particular junto a Los Soprano y The Wire y el final de la misma no ha hecho más que acentuar esa impresión.
Llevamos escuchando y leyendo aquello de que las series televisivas llevan unos cuantos lustros realizando mejores tramas que el cine actual. Que incluso se pueden comparar a la buena literatura y desde luego Mad Men juega en esa liga. La serie tiene tantos fans como detractores que le acusan con la manida frase de que es lenta y no pasa nada. A mi me parece justo lo contrario es una serie entretenida, ágil y con múltiples capas, mucho donde rascar. Mathew Weiner nos ha regalado una serie fabulosa plagada de personajes inolvidables. Al igual que sucedía en The Wire o Los Soprano tanto los protagonistas como los secundarios esconden muchos matices que vas descubriendo poco a poco en tramas perfectamente hiladas. Y eso que en la primera temporada casi todos los personajes resultaban muy antipáticos.
Más allá de recrear una época con tino, de entregar un producto llamativo a los ojos Mad Men ha sabido jugar sus cartas perfectamente. Cuando la comencé a ver me costó entrar en materia pero tampoco tanto si no no hubiera seguido. Y a partir de ahí ha continuado para mejor. Pensé que iban a explotar el filón del pasado de Draper pero eso es sólo un aspecto más. A pesar de su título en Mad Men los personajes femeninos acaban teniendo más peso que los masculinos.
Y para finalizar la guinda al pastel. La música, perfectamente insertada y adecuada a cada secuencia. Ahí van algunos de mis temas favoritos servidos en bandeja de plata:
Hoy hubiese cumplido 81 años Elvis Presley. El primer álbum que grabó titulado Elvis Presley sigue siendo casi sesenta años después de su publicación un ciclón imposible de parar. Millones de músicos han intentado imitar ese sonido. Es un pilar básico al que aferrarse. Como cantaban Los Deltonos en el tema Elvis de su disco GT, Piensa en Elvis cuando tengas dudas...
Abarcar toda la discografía de este titán es complicado pero de todos los discos que tengo de él este es mi favorito y no es porque sea el primero. El sonido que consiguió en los estudios Sun de Memphis y los de RCA de Nashville y Nueva York ha pasado a la historia, es irrepetible. Y su interpretación sigue sonando poderosa a más no poder. Tanto en los números más rockeros como en las baladas. Centrifugando el blues, el country y el rock de forma personal. Es indudable de dónde bebió Elvis pero también es innegable su carisma para abordar todo ese material.
Esta reedición me la compré hace unos cuantos años cuando trabaja en unos grandes almacenes de cuyo nombre no quiero acordarme. Además de los doce temas originales trae seis temas más igualmente inspirados. Los músicos que acompañaban son los míticos Scotty Moore y Chet Atkins a la guitarras, D.J. Fontana a la batería, Bill Black al bajo y los pianistas Floyd Cramer, Shorty Long y Marvin Hughes. Palpas el poderío de Elvis y sus secuaces desde la inicial Heartbreak Hotel uno de sus éxitos imperecederos junto a Blue Suede Shoes.
Cuando me compré este disco conocía las mencionadas más Tutti Frutti de LittleRichard y I Got A Woman de Ray Charles pero algunas otras como I Was the One (donde me vuelven loco los coros de Ben y Brock Speer junto a Gordon Stoker) o Just Because no las había escuchado nunca y el impacto fue tremendo. Aunque la que se lleva la palma, uno de mis canciones favoritas interpretadas jamás por Elvis Presley es Trying To Get To You, un típico número de R&B que había sido un éxito en las voces de Eagles, un combo vocal de Washington DC.
Para redondear el artwork del álbum conserva intacta el aura mítica de esos años. Es complicado imaginar una portada mejor. Esa gran foto de Elvis tomada de un show el 31 de enero de 1955 en el Fort Homer Hesterly Armory por los fotógrafos de Tampa Robertson & Fresh junto al nombre Elvis en rosa y Presley en verde conserva la frescura y los aires rompedores de la época. Por no escribir sobre el fichaje por RCA de Elvis. Eso da para otro pot por lo menos.
Queridos Reyes Magos este año he sido muy bueno, además de estarlo. Desplegad toda vuestra magia para que tengamos salud y la Paz mundial. Y ahora una pequeña lista de minucias que podréis conseguir con facilidad. Quiero que Buddy Miller y Jim Lauderdale vengan a tocar a la sala BBK de Bilbao con todos sus músicos de confianza y las McCrary Sisters. Una gira en condiciones por la piel de toro de John Mellencamp y Van Halen. Si estos no pueden venir me conformo con David Lee Roth en plan crooner secundado por una Big Band. Me gustaría ver a The Avett Brothers, Steve Conte, Tedeschi Trucks Band, Tom Jones, Gregory Porter y a Los Deltonos. El único gran regreso que me pone es la gira conmemorativa de los 20 años de Come Find Yourself de Fun Lovin´Criminals. Vale, tampoco haría ascos a una eventual reunión de Screaming Trees.
Me gustaría que Charlie Benante y Scott Ian se arrastrasen hasta la puerta de John Bush para pedirle que regresase a Anthrax y que éste en un principio les despreciase pero luego demostrando lo gran tipo que es accediese a realizar una gira tocando exclusivamente material de cuando Bush estaba en la banda. Y que esa gira pasase por aquí, por supuesto.
Molaría mucho ver de nuevo a Cracker, The Jayhawks, Bruce Springsteen & E Street Band, Neil Young & Crazy Horse, Michael Monroe, Steve Earle & The Dukes, Chris Isaak, Tom Petty & The Heartbreakers, North Mississippi Allstars (a ser posible con Chris Chew), Social Distortion (superando los 70 minutos de duración), Tom Waits, Blind Melon, Mike Farris o Alice Cooper. Y se me olvidan unos cuantos. Improvisad.
Estaría de traca que se editase en castellano Over the top and Back de Tom Jones, Fortunate Son de John Fogerty, The Renegades of Music & Why we still need them de Huey Morgan, Sweet Soul Music y Dream Boogie: The Triumph of Sam Cooke de Peter Guralnick, Crazy from the Heat de David Lee Roth, Don´t let the Green Grass Fool You: A Siblings Memoir about legendary Soul Singer Wilson Pickettde Louella Pickett, Divided Soul: The Life of Marvin Gaye de David Ritz, Sammy Davis Jr: A personal Journey with my father de Tracey Davis, Respect Yourself: Stax Records and the Soul Explosion de Robert Gordon, Soulsville USA: The story of the Stax de Robert Bowman... Los de Es Pop Ediciones seguro que se currarían unas traducciones fantásticas de todo este material.
En fin majestades que no voy a daros más la chapa. Haced lo que podáis. La prioridad lo del principio: Salud y Paz Mundial. Eso si que es serio. Porque además algunas cosas que os he puesto son harto complicadas. Eso de que Social Distortion pasen de 70 minutos en un concierto.... Caro me lo fías....
El día 1 de enero nada más entrar por la puerta de casa Su me pidió que eligiese el tema de apertura de año y lo primero que sonó en mi indestructible equipo de música fue Skinned, corte 4 del Soup de Blind Melon. Esta banda es otra de esas que nos une de forma especial. La disfrutamos en los noventa con alegría y siempre están presente en nuestra casa. Todos sus discos resisten firmes el paso del tiempo. Especialmente Soup. Según leo en la estupenda entrevista a Christopher Thorn en el Popu de Enero, también es el favorito del guitarrista. Razones hay para ello.
Blind Melon es una banda que tengo ineludiblemente asociada a Popular 1. Esta publicación les dedicó la portada a principios de los noventa cuando por estos lares no eran muy conocidos y siempre les dieron mucha cancha. Y a diferencia de otras veces en las que no conecto para nada con las bandas con las que se vuelcan (por ejemplo ahora con Ghost) con Blind Melon surgió la magia desde el principio. Eran y todavía son una banda diferente, original, a mi no me sonaban a casi nadie. Si, les intuía ecos de los Jane´s Addiction de Nothing Shocking o de los Zeppelin acústicos pero poseían una aura especial y original cimentada en espectaculares canciones. Aquí en Soup hay unas cuantas. Mejor dicho no hay una mala. Y son catorce.
Leyendo la entrevista con Christopher Thorn me ha sorprendido leer que con este disco les llovieron palos por todos los lados. Por casi todos en Popular 1 fijo que no, ja, ja. Lo he vuelto a escuchar esta madrugada mientras leía el mencionado artículo y lo he gozado de nuevo como las primeras ocasiones. Un sentimiento poderoso. Me sigue pareciendo un álbum excepcional. Todavía hoy cuando ha sonado esa introducción tan chula de Hello Goodbye/Galaxie y el posterior desarrollo del tema o la siguiente 2x4 he evocado el subidón que me produjo escuchar esos dos primeros temas cuando me compré el disco allá por el 95.
Y he de reconocer que en su día cuando lo adquirí más allá de los dos primeros temas y Mouthful Of Cavities que me gustó desde el principio fue un álbum al que me costó pillarle el tranquillo. Pero muchas veces esos son los mejores. Los que saboreas con múltiples escuchas son los que se quedan para siempre. Ahora suena Vernie y es imposible no sucumbir ante la impresionante interpretación de Shannon Hoon. Con el tiempo casi cada canción ha sido en un momento o en otro mi favorita y eso sólo sucede con los grandes discos. Siempre me gustó el estilo caótico de la banda guiado por la personal voz de Hoon, las canciones parecían que iban por un lado y luego se encaminaban por el contrario, como en las caóticas y encantadoras Toes Across The Floor y Dumptruck.
Otras veces simplemente con unas acústicas bien puestas y la hechicera voz de Shannon bastaba como en Walk o Car Seat (God´s Presents).Wilt era un nexo de unión con su primer disco. Y The Duke otra pieza que me descolocó en su momento y que a día de hoy es otra mis favoritas. Un tema inclasificable, de esos en los que cierras los ojos y te dejas llevar. En fin me voy a la piltra que esto se me está yendo de las manos...