jueves, 12 de febrero de 2009

Los Deltonos. GT

Cuando uno ha crecido leyendo determinadas publicaciones rockeras tiene ciertos vicios y fobias de las que poco a poco se va desprendiendo. Es inevitable, en algunas edades eres más influenciable a las opiniones externas. Y muchas veces te dejas llevar… Hasta que llega un momento en el que no estas para tonterías y sigues disfrutando de esas mismas lecturas con otra perspectiva.

Todo esto viene a cuento de un disco que hace cuatro años me maravillo y que lo sigue haciendo cada vez que lo pongo. Me refiero a GT de Los Deltonos. Por lo arriba expuesto nunca fui un seguidor del rock nacional. Si, en la adolescencia el rock radical vasco ocupaba un lugar destacado en mi dieta musical y lo compaginaba con los Cuervos o Zeppelín. Pero después, un largo desierto para el rock nacional.

A los Deltonos les conocía de mediados de los 90. Sabía que eran un grupo de rock con base blues y que tuvieron un curioso caso con la Justicia que les declaró “grupo intelectualmente violento”. Son un grupo veterano y GT hace su 5 disco. Y el nivel que alcanzan aquí apabulla. Muy buenos temas con un sonido excelente. Nada que envidiar a los discos de los grupos foráneos que más me gustan. El sonido de las guitarras es nitido, conciso y Hendrik Rover demuestra su pericia con las seis cuerdas y acierta con una producción sin artificios guiado por el sentido común.

Otros aspecto destacable son las letras, de las mejores que he leído en tiempo. Y mira que es difícil encajar las palabras en castellano. O tal vez es que al estar acostumbrado al ingles a mi me parece muy complicado. Sin embargo aquí Hendrik canta con gusto unas historias entrañables y sencillas. Cierto tono melancólico se percibe por todo el álbum. Mis temas favoritos son Noroeste, Circunvalación, Satelite, Elvis, Inventos, Mareas... Joder en realidad todas me parecen cojonudas. Unas más pausadas otras más enérgicas, todas excelentes. Aquí dejo la letra de La canción, una de de las mejores que he escuchado en los últimos años.

No recuerdo mi primer intento
Ni en que me equivoqué
Sé que ahora llevo un par de cientos
Y aún no me sale bien
Prisionero del convencimiento
De que se puede hacer
Sé muy bien que mientras tenga aliento
Lo intentaré otra vez

La canción imposible de olvidar
El resumen de todas las demás
La canción imposible de olvidar
El sonido con el que echó la tierra a andar

Ciertas fórmulas me ilusionaron
Pero poco más
Hay que cosas que no están en los tratados
Y nunca estarán
Al final me pareció más simple
Escucharte canturrear
Ver el sol ponerse en la distancia
Algún día me saldrá

La canción imposible de olvidar
El resumen de todas las demás
La canción imposible de olvidar
El sonido…

martes, 10 de febrero de 2009

The Steepwater Band. Sala Azkena 06-02-09

Tras una sequía de casi tres meses sin poder asistir a ningún concierto por fin el viernes me resarcí de lo lindo con The Steepwater Band en la sala Azkena de Bilbao. A última hora a Susana le cambiaron el turno en el trabajo y me animo a que fuese a disfrutar de esta banda de Chicago. Oportunidad también para ver a los amigos a los que hacía casi los mismos meses que no veía. Ganas por lo tanto de gozar otra buena noche de rock´n roll en la mejor de las compañias.

Y puedo decir que objetivo más que cumplido. A pesar de que no controlo los dos últimos trabajos del grupo, me quedé en aquel Dharmakaya, el ahora trío de Chicago me sorprendió gratamente. Jeff Massey es otro de esos jóvenes guitarristas que además de dominar su instrumento a la perfección tiene la capacidad de componer grandes canciones como Waiting to be ofended que sonaron a gloria. Tanto Tod Bowers al bajo como Joe Winters a la batería se compenetran de cine con Massey, aspecto fundamental en un trío.

El repertorio según me iba informando mi amigo Diego se centró en su último disco Grace and Melody producido por Marc Ford. No conocía ninguna canción y sin embargo me lo pasé en grande, disfrutando de cada tema lo cual no me suele ocurrir cuando desconozco el repertorio. The Steepwater Band siempre han estado ligados al blues pero dominan también otros estilos con maestría. Las improvisaciones de Massey a la guitarra lejos de aburrirme me parecieron magistrales. A la altura de los más grandes.

Hay que añadir además dos versiones escogidas con tino; un tema de los Faces (cuyo título no recuerdo, se que la canta Ronnie Lane) y una monumental Cortez the Killer pues ya está, con una larga sonrisa a casa. Como me comentó Ander tras el show, todo concierto de rock´n roll debería finalizar con una versión de Neil Young. Apoyo la moción. Termina el concierto y me compró Grace and melody otro manjar a degustar con calma.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Uno de los nuestros

Tres hombres viajan en un coche. Es de noche. El copiloto está recostado medio dormido, el que va atrás tiene la pinta de sujeto nervioso y el conductor luce unas ojeras que nos anuncian que la noche ha sido movida. Se escucha un ruido al parecer proveniente del maletero. Paran el coche, abren el maletero y el tipo nervioso asesta unas cuantas puñaladas a un hombre que yace moribundo. Los otros descargan sus pistolas contra el pobre diablo. Se han asegurado de que está muerto. No hay duda. De esta forma tan impactante comienza una de mis películas favoritas: Uno de los nuestros, Goodfellas en el original.

La violencia va a ser el eje por el que se guíe el film. Pero no es una violencia gratuita, tan habitual en otras películas norteamericanas. Aquí todo tiene una explicación. Todo responde a un código determinado. Al código mafioso ni más ni menos, explicado con todo lujo de detalles y sin miedo por Martin Scorsese.

Tras la secuencia inicial la voz en off del protagonista Henry Hill, magníficamente interpretado por Ray Liotta nos dice: “Desde que tuve uso de razón siempre quise ser un gánster”. Suena Rags to Riches de Tonny Bennet y nos espera un vibrante viaje por las peligrosas calles neoyorkinas. Un recorrido que abarca 25 años de la mafia (1955-1980) conducido con mano maestra por Martin Scorsese.

Un director que domina a la perfección el montaje. Su estilo nervioso e impulsivo le va como anillo al dedo a una película que se adentra en los bajos fondos, en el lado violento del sueño americano sin ningún remilgo. Aquí no hay miedo a nombrar la palabra mafia. Scorsese rueda la película de tal forma que casi parece un documental. Las costumbres, los anhelos, las celebraciones familiares son retratadas como si de un antropólogo se tratase por el pequeño director italoamericano.

Además del fabuloso estilo del director el film se beneficia de un reparto espectacular. El trío protagonista (De Niro, Liotta y Pesci) lo clava, a eso le llamo yo química, y la pleyade de secundarios encabezados por Paul Sorvino nos hace más creíble este relato. Lorraine Bracco se destapa con uno de los mejores papeles de su carrera.

Hay secuencias memorables en esta película. Ese inicio trepidante, la presentación de los personajes mediante un rocambolesca entrada en el Copacabana (rodada en un impresionante plano secuencia), la descripción de cómo preparaban la comida en la cárcel, la paranoia del protagonista encocado hasta las cejas creyendo que le persigue un helicóptero…Cine de alto voltaje. Irresistible. Post aparte merece la impresionante selección de canciones que conforman la banda sonora.

La película está basada en un guión de Nicholas Pileggi periodista neoyorkino especializado en la mafia que entrevistó al verdadero Henry Hill hasta construir un relato detallado y profuso de muchos de los aspectos de esta organización… No es de extrañar que Scorsese dijese tras leer la novela de Pileggi: Es el libro que he estado esperando durante años…

Una película que jamás me canso de ver y cuya sombra está presente en mucho cine posterior. Un film influyente y decisivo en la historia de este arte. Es fácil deducir que de esta espléndida obra nacen Los Soprano. De hecho muchos de los actores que participan en ella tienen un papel más relevante en la mejor serie de la historia.

miércoles, 28 de enero de 2009

Will Hoge. Draw The Curtains

Hace meses lei en el blog Los Hijos Bastardos de Henry Chinaski una entrada cuyo titulo era ¿Es Will Hoge humano? Me atrajo ese titulo y los apasionados comentarios que el autor hacia sobre la musica de este hombre. El siguiente paso fue acudir a la mula y bajarlo. Pero vete a saber por que en su dia el disco no me atrapo a la primera. No le di muchas oportunidades y lo deje aparcado.

Las pasadas navidades lo recupere. Lo meti en el mp3 y una noche en un interminable viaje nocturno en tren le di otra oportunidad. Mientras devoraba el libro de Peter Bogdanovich Las estrellas de Hollywood lo escuche de nuevo. El disco comienza con When I Can Afford to Lose . Will Hoge imprime mucho dramatismo. Su voz me suena desgarradora. Piano, una bonita armonica tras el estribillo. Esto pinta bien.

Sigue con These Were the Days, mas movidita. Guitarras consistentes que dan en el clavo. Instrumentación al servicio de la cancion. Y, ¡vaya canciones! Le siguen dos de mis favoritas: Dirty Little War y Silver or Gold. Reinan las slides y los solos de guitarra tienen sentido, no son gratuitos. No puedo dejar de escucharlo. Con Washed by the Water me ha ganado definitivamente. Esos coros gospel. Me recuerda al tipo de sensibilidad que tenían The Band. Canela fina.

No puedo responder a la pregunta que hacia Edu Chinaski. Lo unico que se es que este hombre compone canciones que sientan la mar de bien. Alegria y melancolia. Slides, violines, acordeones, piano y guitarras reinando. Unos cuantos solos cautivadores. Me ha noqueado este Will Hoge. Seguire indagando en su musica, merece mucho la pena.

lunes, 26 de enero de 2009

Chris Robinson. New Earth Mud

En 2001 Black Crowes anunciaron que se tomaban un descanso. Interrumpían una carrera hasta ese momento ejemplar para dar rienda suelta a sus proyectos en solitario. En seguida muchos culparon a Kate Hudson de todo este asunto. La Yoko Ono de los Crowes. En aquel momento era la esposa de Chris y éste se encontraba un tanto alejado de los parámetros del rock por el que se guiaban los Cuervos. Y claro la ecuación era sencilla. Chica de por medio que jode la armonía del combo rockero. Suponiendo que en el universo crowes hubiese paz que lo dudo.

Apenas un año después Chris Robinson editaba New Earth Mud. Solo con las pintas hippiosas que luce en la portada ya nos podíamos imaginar que la música allí contenida poco iba a tener que ver con la banda madre. Me imagino a Chris en pleno viaje beatle y The Band con sus buenas gotas soul. Su aspecto recordaba a George Harrison y John Lennon y los acordes que contenía New Earth Mud apuntaban en esa dirección y con buena nota además.

Cuando el cantante de un grupo saca disco en solitario los cuchillos están afilados. La voz suele ser el primer elemento identificativo de una banda y se espera que el cantante continúe con buen tino la racha de su banda. Que no se desvíe demasiado del camino. Y es que hay que reconocer que los rockeros somos en muchas ocasiones bastante conservadores…

Y, ¿qué se puede decir de New Earth Mud seis años después de que viese la luz? Pues que es un muy buen álbum. Chris se dejó llevar por lo que le apetecía en aquel momento y este disco rebosa buenas vibraciones y bonitas canciones. Tranquilidad, melancolía y ¡oh! diantres amor. El amigo Robinson estaba enamorado y todo a su alrededor encajaba. Las canciones reflejan ese estado de ánimo y son encantadoras tonadillas al respecto. En esta etapa pop que estoy pasando he pinchado este disco varias veces esta semana y me reafirmo temas como Safe in the Arms of Love, Silver Car o Could You Really Love Me me siguen cautivando, me hechiza esa voz de Chris y un envoltorio sonoro atractivo. Bien por Chris.

jueves, 15 de enero de 2009

El año que descubrí a los Beatles

The Beatles son para infinidad de críticos, músicos y aficionados a la música el grupo más grande de la historia. Por muchas razones. Por influencia en sus contemporáneos y en generaciones sucesivas, por ser los más vendedores del planeta y por ser pioneros en muchas facetas que hoy damos por hechas en el mundo del pop y del rock.

Su catalogo jamás envejece y todos los años mucha gente descubre su música. En apenas siete años grabaron unos cuantos discos tremendos y cambiaron la vida de mucha gente. Yo les descubrí no hace mucho. Apenas un lustro, en 2003 el veneno beatle comenzó a fluir por mis venas. A diferencia de muchas personas que conocen su música por sus progenitores o algún familiar en mi círculo más cercano nadie tenía discos de los cuatro de Liverpool.

Por supuesto, conocía muchas canciones que han sido radiadas o utilizadas en bandas sonoras de películas pero no tenía un conocimiento de su obra, era algo lejano para mí. El libro Los Beatles, Un día en la vida de Mark Hertsgaardv me animó a ir poco a poco conociendo las melodías de John, Paul, George y Ringo. Fue en 2003, el año en que descubrí a los Beatles.

Aunque el Sgt Peppers y el Album blanco son los dos discos que gozan de mas prestigio no son mis favoritos ni de lejos. Me decanto mucho antes por Rubber Soul, Revolver, Let it Be y Abbey Road. Con el tiempo tambien he apreciado y mucho su primera etapa. Y es que canciones como Ticket to ride, You've Got To Hide Your Love Away o Rain son maravillas pop con mayusculas. A partir de descubrir a los Beatles me fui introduciendo mas en el pop. Un genero que no goza de demasiado prestigio. Es mas la etiqueta pop ha sido ninguneada muchas veces pero eso da para otro post que ronda la cabeza.

Mientras disfrutemos de su legado y de su huella que se puede encontrar en infinidad de grupos. Este mes en Popular 1, Mark Olson confiesa que los de Liverpool fueron la mayor influencia para los Jayhawks. Y bien que aprendieron Louris y Olson que con el tiempo llegarian a firmar temas tan buenos como los de los Beatles. De su legado han bebido algunos de mis grupos favoritos desde Tom Petty & Heartbreakers hasta los Black Crowes. Todos se han dejado llevar por lo mejor de los Beatles y a su forma y con su estilo crean canciones tan buenas como las de los Fab Four.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Mi Top Ten de 2008

Frente a los que consideran que vivimos malos tiempos para la música. En oposición a aquellos que están todo el día quejándose de lo mal que esta el rock, tan mal que incluso ha muerto. Contra viento y marea y sobre todo con grades discos celebro el 2008 como otro gran año. Nadie ha inventado nada. Tampoco lo hicieron muchos de los denominados pioneros aunque quieran vendernos lo contrario. Será cuestión de ver la botella medio llena o medio vacía. Rock on!

The Black Crowes - Warpaint. Siete años sin los Cuervos es mucho tiempo. Demasiado para mi. Pero la espera no solo ha merecido la pena, Warpaint es un álbum excepcional. Se reconoce el sonido de siempre con nuevos matices: la guitarra de Luther Dickinson brilla tanto como en su día la de Marc Ford, canciones como Locust Street o Whoa Mule resuenan constantemente en mi cabeza, blues, folk, Chris Robinson cantando como en sus mejores momentos... Una puta maravilla. En mi ranking de los Cuervos este disco se sitúa en un segundo puesto compartido con Three snakes and one charm y no muy lejos de Amorica y The Southern Harmony and Musical Companion.

Howlin´Rain - Magnificent Fiend. Les sitúan en la Costa Oeste como adalides de la nueva psicodelia. Les emparentan con Grateful Dead y han girado con The Black Crowes. Escuché el disco poco antes de que se pasasen por Bilbao en un concierto al que al final no pude ir. Pero el disco me cautivó por completo. Dicen que su primer disco es todavía mejor. No lo se, esto para mi es grandisimo. Durante días pinchaba una y otra vez Calling Lightning Pt. 2 y Lord Have Mercy y el resto del disco. Un sorpresón.

Dan Baird & Homemade Sin. Un veterano sin temas nuevos desde hace demasiado. No me importa que pase tanto tiempo si cuando vuelve lo hace de esta forma. Damn Thing To Be Done, Crooked Smile, Two For Tuesday y Runnin' Outta Time configuran un cuarteto de arranque apoteósico y el resto no le va a la zaga. Qué alegría poder contar con tipos que lo tienen tan claro y lo saben hacer tan bien.

Mudcrutch. El amigo Tom Petty lleva 20 años en la puta cima. Todos los discos de traca. Ni un fallo. Y este es otra delicia. Canciones que hubiesen encajado perfectamente en los discos firmados por él como Scare Easy o Bootleg Flyer y sorpresas de ordago como Crystal river, nueve minutos de puro deleite. No me quiero olvidar de Mike Campbell y Benmont Tench algo más que dos fieles escuderos.

Marc Ford & The Neptune Blues Club. Gran disco de blues y rock´n roll. Por momentos la guitarra de Ford me suena a mi adorado Gilmour, las canciones están de traca y se agradece que Mike Malone cante tres canciones. Me imagino juntar este disco con el de los Cuervos en un hipotetico disco doble y todas cantadas por Chris por supuesto y pienso algo así sería imbatible. Ya sólo es muy bueno.

John Mellencamp - Life Death Love and Freedom. Contundente título para un disco reflexivo e interpretado con toda su alma por el amigo Mellencamp. No me puedo quitar de mi cabeza varios temas de este disco. La inicial Longest Days o If I Die Sudden, A Ride Back Home, Jena. Por derecho propio nuevos clásicos de este tipo que encadena una muy buena racha. Ojalá algún día pueda verle en directo.

Ac/dc - Black Ice. Cada vez que un grupo de este calibre saca nuevo disco las expectativas se disparan. Promoción a tope, críticas que parecen redactadas por el mismo tipo. Los que se bajan del carro. A mi me encanta Black Ice. Cada día más. Me paso algo similar con el A Bigger Bang de los Rolling Stones, ambos tal vez un pelín largos pero grandes canciones, un nivel muy alto. Sin complejos.

Blind Melon - For my friends. Desgraciadamente este disco no va a tener continuación. Al final el nuevo cantante a la calle y no sabemos que pasará con la banda. No importa este es un gran disco, mucho mejor de lo que cualquiera se pudiese esperar y con temas que no desentonan en esa discografía tan especial. Y encima ofrecieron un gran concierto en el Azkena.

North Mississippi Allstars - Hernando. Los hermanos Dickinson tienen muy claro lo que quieren. Estudiosos y apasionados del blues y con un progenitor que conoce el negocio como la palma de su mano ellos tan solo tienen que poner las canciones. Y tienen unas cuantas. Luther no solo lo ha bordado en el Warpaint de los Black Crowes aqui también muestra sus habilidades con la guitarra.

Eli Paperboy Reed - Roll with you. Vale, hay dos o tres canciones que se parecen más de lo deseable a clásicos de Redding o Cooke. Pecados que todos han cometido. Y además el resto de canciones brilla a gran nivel y la voz de este muchacho es una invitación a seguirle los pasos muy de cerca. Solo tiene 24 años y ya ha grabado un gran disco.

Hay otros grande discos que estoy descubriendo ultimamente como Home Before Dark de Neil Diamond o Draw the curtains de Will Hoge. Otros que se me han quedado a medias como los de Metallica, Lucinda Williams o Tesla. Buenos discos pero con algunos temas flojos. Y por supuesto mucha música que simplemente no he escuchado y tengo ganas como el último de Solomon Burke......