domingo, 16 de noviembre de 2025

The Damn Truth. The Damn Truth

Uno de los discos más refrescantes y excitantes de este intenso e inagotable 2025 es The Damn Truth de la banda canadiense del mismo nombre. Tras haber girado con artistas consagrados como Alice Cooper o ZZ Top u otros pujantes como The Sheepdogs o Rival Sons, este combo ha reunido once temas perfectos para reivindicar con mucho estilo el hard rock melódico. El álbum grabado en los Bryan Adams Warehouse Studios y producido por el célebre Bob Rock puede llevar a este cuarteto a ese paso más allá en cuanto a popularidad. Al menos eso espero. Ojalá su presencia en el Azkena Festival les haga llegar a más publico. 

The Damn Truth está repleto de canciones con gancho comercial, de esas que tarareas a cualquier hora del día. El registro vocal de Lee-la Baum llama la atención desde el primer tema y las guitarras potentes y punzantes de Tom Shemer y la propia Baum reinan por todo lo alto con una base rítmica rocosa y y repleta de detalles brillantes con PY Letellier (bajo y coros) y Dave Traina (batería y coros). Descubrí el disco por una entusiasta reseña que leí en Dirty Rock Magazine y el flechazo fue instantáneo con Be Somebody una de mis canciones favoritas de este gran año. Adoro los coros de la canción y la interpretación vocal de Lee-la Baum no puede ser más excitante. La clase de tema por el que pierdo la cabeza y que ha sido lo primero que he escuchado en innumerables ocasiones camino del laboro. Mejor apertura imposible. Por cierto me encanta la letra: Cause I´ve been running round in circles, No no one is inmortal, I´ll be your freak I´ll be your queen, just give me something to belive in, I just wanna be somebody you love.

Los dos siguientes temas son dos pelotazos hard rockeros la mar de efectivos y que te enganchan por completo; I Just Gotta Let You Know y Love Outta Luck. Ambos han sido Top 40 en las lista de sencillos canadiense y son muy pegajosos. La primera abriéndose con una leve introducción de acústicas va calentándose de lo lindo con uno de esos pequeños solos arrebatadores hacia el minuto 2:14, la segunda es adictiva a más no poder con ese bajo que marca la pauta para que las guitarras den con ese riff tan molón. De nuevo hay otro pequeño solo de guitarra que echa chispas hacia el minuto y medio de canción.

If I Don´t Make It Home proporciona un respiro y cuenta con la excelsa interpretación vocal de Lee-la Baum y unos coros esenciales, absolutamente cautivadores. Siempre he creído en la importancia de las voces que apoyan a la principal. Esta canción es el ejemplo perfecto. Lo guapo es que extensible a todo el disco. Better This Way me entró desde la primera escucha y tiene un indudable potencial comercial. Tanto Mirror Mirror como All Night Long van como un ciclón desde el principio y tienen que ser la bomba en directo. Estoy enganchadísimo a una parte de esta última, concretamente la que va del minuto 2:40 a cuando enganchan de nuevo con la voz de Lee-la Baum que remata el tema por todo lo alto.

En The Willow la influencia zeppeliana es más que evidente incluso en la inflexiones vocales de Lee-la Baum. Bienvenida esa veta porque el tema es muy bueno. Posee uno de esos riffs abrasadores y reconocibles y va evolucionando de forma prodigiosa con otro excelente solo de Tom Shemer hacia el minuto 2:42. Gloria bendita. Addicted es sin duda otra de mis favoritas. Esta propulsada por el excitante, correoso y funky bajo de PY Letellier en perfecto entendimiento con la batería de Dave Traina. Otra en la que los coros son vitales. Podría ser un hit de los mejores Queen pero amigos es una canción de 2025 de esta potente banda canadiense. Rematan el álbum Killer Whale que tal vez es la canción con la que menos conecto y The Dying Dove un curioso tema que me parece perfecto para resumir las virtudes de este combo canadiense. A ver si además del Festival Azkena realizan una gira por salas.

jueves, 13 de noviembre de 2025

Neil Young 80

Ochenta tacos cumplió ayer Neil Young. El músico canadiense continúa en activo, grabando discos y girando. No sé qué tal serán sus conciertos hoy en día. Me gustaría comprobarlo una vez más y celebrar su música por todo lo alto. Si no tengo la oportunidad y el último concierto que vi de este coloso fue el 31 de mayo de 2009 en Anoeta en será un recuerdo perfecto, poderoso, un excelente show en la mejor de las compañías. Inolvidable también la primera vez que le vi en A Coruña, uno de esos conciertos de los que sales eufórico, con ganas de volver a verle cuanto antes. En aquella época estaba on fire con su música.

Me sumergí de lleno en la discografía de Neil Young tras la publicación de Mirror Ball, aquel reivindicable álbum cuya banda de acompañamiento fue Pearl Jam. Ir para atrás y descubrir Ragged Glory y casi todos los discos que editó en los setenta fue gloria bendita, un goce continuo. Hagamos una hipótesis; supongamos que Young tras publicar Ragged Glory se hubiese retirado a su rancho a jugar con sus coches, a buscar nuevos sistemas de audio o a dar de comer a sus gallinas. Su legado sería espectacular, estratosférico. Pero es que después el Tito Young siguió con su carrera grabando buenos discos y girando sin parar con diferentes formaciones pero siempre ofreciendo singulares demostraciones de rock´n roll.

Hace mucho tiempo que le he perdido la pista discográficamente hablando. El último disco que me compré fue Chrome Dreams II de 2007 y a todo lo que ha venido después confieso que le he prestado poca atención. Seguro que habrá buenas canciones  en todos esos discos. Desconozco si tiene planeada gira en breve, si le podremos verle por estos lares o si en breve anunciará que pasa de todo ya. En cualquier caso un músico fundamental en mi hogar, referente, a los que acudir constantemente. Forever Young!

martes, 4 de noviembre de 2025

Raye. Oscar Winning Tears

En mi vibrante hogar musical descubro nuevas tonadas cada dos por tres. A mis fuentes habituales; Popular 1, Ruta 66, los podcast de Let´s Rock Radio, La Hora Chinaski o El Sótano se le añaden en
 rutilante algarabía las recomendaciones de mis hijos, ambos incansables entusiastas de la música. Su pasión no conoce límites y la forma de transmitirla es contagiosa a más no poder. Ambos picotean de diversos estilos alejados de prejuicios y se sumergen en canciones e incluso discos enteros.  Y el menda y Su que pasamos por ahí, como quién dice, nos beneficiamos. El último descubrimiento es esta chica británica llamada Rachel Keen, conocida como Raye. Espectacular esta canción en el incomparable marco del Royal Albert Hall que el otro día tenía puesta a todo trapo Maiaki. Seguramente habrás escuchado o leído que nada como lo de antes, que ya no se hace buenas música que patatín patatán. Raye al igual que Celeste, Arlo Parks, Allison Russell, Yola o Rosalie Cunningham tiene un talento descomunal y un futuro prometedor. Mucha buena música con la que seguir disfrutando. 

jueves, 30 de octubre de 2025

Top Seventeen Dire Straits

El primer ejemplar que compré de Popular 1 fue uno en el que salía en la portada Robert Palmer. Seguro que no lo adquirí por la presencia de este elegante cantante inglés pero lo que leí me atrajo lo suficiente para ir metiéndome en el particular universo de esta publicación. Una de las secciones más poderosas y con el tiempo míticas del magazine es sin duda el Correo, Apéndice y en aquellos años las Líneas Acidas. No sé en qué sección de ellas y ni siquiera si fue en ese número, pero al poco de comprarla un muy joven César Martín defendía el honor de los Dire Straits ante los ataques de un furibundo lector ja ja. Supongo que en aquellos años que esta publicación validase lo que me gustaba era importante. Fijo. En la adolescencia se necesitan esas cosas.

Muchos años después, todas estas cosas te las traen el pairo. Sigues adelante con tus gustos contra viento y marea, sin dar explicaciones a nadie porque en esencia lo chulo de la música es disfrutarla sin prejuicios, sin rollo snob y sin la tan manida expresión de placeres culpables. Han pasado casi cuarenta años desde que en mi más tierna adolescencia me iniciase en el mundo del rock con, entre otros, Bryan Adams, Queen, U2 o Dire Straits. No nos engañemos en determinados círculos son pocos menos que apestados. Especialmente los de Knopfler siempre han sido tildados de aburridos, aburguesados, poco menos que nocivos. En 1988 eso me podía molestar, importar, incluso importunar. Hoy en día me río con aquello. Mis gustos se han abierto a innumerables estilos y es más fácil que nombre los que no me gusta o con los que no conecto que citar todo lo que me va...

¿Y qué pintan Dire Straits en todo esto? Viene a que el otro día Su me dijo que había leído un artículo publicado en Dirty Rock Magazine y en esencia estaba de acuerdo con lo que ahí se glosaba. Básicamente, y así lo sigo pensando, que la trayectoria de la banda liderada por Mark Knopfler es muy buena hasta la edición de Brothers In Arms, un álbum que a mi me ha envejecido muy mal. Y que la historia se debió acabar ahí porque confieso que cuando escuché Calling Elvis el mismo año que se publicaron el álbum negro de Metallica, el Blood Sugar Sex Magik de Red Hot Chilli Peppers, Nevermind de Nirvana, Ten de Pearl Jam, Badmotorfinger de Soundgarden... Aquello fue la clara constatación que su tiempo había pasado sin remedio. Ni me planteé acudir a los conciertos de aquella gira. Y no dudo que pudieron estar bien pero confieso que no me arrepiento. En cualquier caso aquí va este Top Seventeen, goloso, canciones fantásticas que no tengo ninguna pena en rescatar de vez en cuando. Va por Diego...


















martes, 28 de octubre de 2025

Toda mi atención

Este verano quedé un día con mis amigos Oscar y Rober. Es una costumbre que tenemos desde hace muchos años. Nos conocimos estudiando en la UPV y hemos mantenido la relación durante todo este tiempo. Teniendo en cuenta que algunos ya estamos en los cincuenta son más de veinticinco años. Como suele ser habitual salieron múltiples temas y las horas que pasamos juntos se esfumaron rápidamente. Buena señal, eso es que te lo estas pasando bien. Recuerdo que aquel día no me miré el móvil ni una sola vez. Quedamos para comer y y al final nos estuvimos hasta la hora de cenar. Cuando nos despedimos y fui al metro, una vez que Oscar se bajo en San Inazio, miré el celular y tenía un whatsapp de mi ama que me decía a ver si le podía hacer un recado, no me acuerdo cuál. Apurado le llamé y le comenté que no había mirado el móvil en todo el día y me dijo que no pasaba nada que lo que me solicitaba no era ni mucho menos urgente. Yo le había otorgado esa cualidad sin darme cuenta, tal vez por la costumbre, seguro que por la costumbre de estar todo el día con el móvil como una extensión ya de mi mente y vida.

Recuerdo que hable con mis amigos de que perdía mucho tiempo con el móvil. Ellos me dijeron que también. Pero había una gran diferencia, mis amigos lo utilizaban para jugar al ajedrez pero eran ajenos a las redes sociales, nada ni de Facebook ni mucho menos de Instagram o Twitter. Sin embargo el menda caía en las tres y confesaba que perdía mucho el tiempo con eso. Demasiado. De hecho ese día algo hizo click en mí y me propuse cambiar mis hábitos al respecto. No estar tan pendiente del móvil, ni chequear cada dos por tres el celular en los llamados tiempos muertos; la cola del supermercado, la del banco, bueno cualquier cola, esos ratos en el trabajo en el que simplemente tienes que estar (turno de noche en el hospital)... Lo cumplí y lo sigo haciendo. Y estoy más contento. Toda mi atención se concentra en que si estoy leyendo un libro, estoy en eso, ni más ni menos, si mantengo una conversación con alguien, le dedico toda mi atención, si estoy en alguna cola, pues estoy pero paso de mirar el móvil... No me lleva a ningún lado.

No se trata de demonizar las redes ni el móvil, tampoco la tecnología, simplemente de darle un uso racional y con el que yo estoy más contento. Conozco personas que están mucho mas enganchadas que yo a este tinglado ja ja, pero eso no es consuelo e incluso ellos tal vez no lo perciban así pero lo cierto es que lo están. La forma en que nos relacionamos desde la aparición de las redes sociales ha cambiado y la cantidad de gente enganchada al tema asusta. Me resulta especialmente doloroso en mis hijos pero es extensible a adultos a los que aprecio. Como cada cual lo vive de una manera y no es mi intención cambiar las costumbres de nadie, allá cada cual... Desde aquel día mi relación con las redes sociales ha cambiado por completo y disfruto más. Mi atención no se dispersa, he leído más libros que nunca y escuchado más discos editados este año que nunca... Con toda mi atención.



jueves, 23 de octubre de 2025

Ronnie Lane Ooh La la!. Vida y obra de un (Small)Face. Javier Cosmen Concejo

Jamás pensé que se iba a editar un libro en castellano sobre la vida y obra de Ronnie Lane. En los últimos años por estos lares se han publicado un buen número de volúmenes musicales sorprendentes y no esperados, al menos por el menda; Dust My Broom. La historia de Elmore James y Robert Johnson de Gonzalo de la Torre Puig, Alma vagabunda. La vida de Curtis Mayfield de Todd Mayfield y Travis Atria, Caballos salvajes de Jordi Pujol Nadal o Sing Backwards and Weep de Mark Lanegan son algunos de los que más he disfrutado. Ya me resulta agradablemente sorprendente que una editorial apueste por comprar los derechos de un libro publicado originalmente en inglés y mucho más que otras editoriales apuesten por manuscritos realizado por autores españoles que seguro dedican mucho tiempo a artistas con, a priori, un tirón comercial muy limitado como Gram Parsons, Robert Johnson o Ronnie Lane. Así que somos afortunados.

Me enteré de la publicación de este libro por las, tan a menudo denostadas redes sociales. Algún algoritmo hizo muy bien su trabajo y me saltó una noticia con la edición de este libro. En cuanto llegó a la sección de libros de la FNAC acabó en mi poder. Y lo he devorado en pocos días dado mi entusiasmo y pasión infinita por la obra de Ronnie Lane, uno de esos músicos por los que tengo una especial predilección. He acompañado su lectura con la enésima escucha de Small Faces, The Faces y sus discos en solitario e incluso el que editó a pachas con Pete Townshend. Y me reafirmo, su sensibilidad compositiva es mágica para mi. Sus canciones tocan mi fibra sensible de una forma abrasadora. 

Conocía muchos aspectos de la carrera de Ronnie Lane pero no tantos de su vida. El libro muy bien escrito por Javier Cosmen Concejo indaga tanto en aspectos musicales como en los relativos a la forma de ser y a las inquietudes vitales de Lane. Reconozco que en ese aspecto le tenía tanto o más idealizado que por su música y leer este libro me ha hecho reflexionar sobre ese aspecto, sobre la idolatría a veces desmedida o ciega que tenemos por ciertos artistas. En la faceta musical, que al final es la que más me importa, sigo teniendo a Lane en un pedestal pero en lo que respecta a su vida, a esa forma de caminar libre y sin ataduras por el mundo, el libro me ha servido para presentar un mosaico rico y variado que hace que veas las cosas con más perspectiva. 

En lo musical la figura de Lane tal vez estuvo siempre a la sombra del cantante de turno, Steve Marriott primero, Rod Stewart después, pero lo cierto es que ambos se beneficiaron del talento compositivo de Lane, capaz de compartir tareas vocales en canciones espectaculares en las que las voces de ambos y la del propio Lane encajaban a la perfección. Hay muchos momentos brillantes en el libro, mis favoritos sin duda están ligados a los años en los Faces, una banda omnipresente en mi hogar, de las clásicas que más escucho con diferencia porque cualquier día mejora con sus tonadas. Me quedo con una frase que le dijo el productor Glyn Johns a Rod Stewart cuando éste estaba teniendo más éxito con su carrera en solitario que con los Faces, y el bueno de Rod trataba a los componentes de los Faces como si fuesen su banda de acompañamiento: En lo que a mi respecta, eres el maldito cantante de este grupo así que cierra la boca y continúa. Ja, ja, ja.

También es muy interesante la trayectoria de Lane en solitario, dando bandazos de un lado a otro con una propuesta muy arriesgada y totalmente fuera de la realidad, pero el amigo Lane era un espíritu libre al que era difícil convencer de que a veces se metía en empresas increíbles. También es muy sorprendente todo lo relativo a la enfermedad de Ronnie Lane y a los caminos que éste emprendió para intentar no ya curarse, sino tener una calidad de vida digna. En ese aspecto he flipado con los personajes a los que recurrió para tratar de mejorar. Sin spoilers. Descubridlo vosotros mismo y haceros con este libro que merece mucho la pena. 




viernes, 17 de octubre de 2025

Mike Farris. Teatro Barakaldo 16-10-25

Un póster del concierto que Mike Farris ofreció en la sala Azkena de Bilbao el 14 de marzo de 2004 preside el salón de mi hogar. Aquella fue una velada mítica. Algo de lo que Su y yo hemos hablado a menudo. Antes de acudir a aquel show ya era un furibundo seguidor de la carrera de Farris al frente de Screamin´Cheetah Wheelies. Pero a partir de ese día, Goodnight Sun, el primer disco de Mike en solitario se convirtió en algo especial para mi, tan bueno como Magnolia. Y no exagero. Tengo a ese álbum en un pedestal. Como no tengo que elegir me quedo con los dos. A la misma altura. Celestial. Me acuerdo que me lo compré por doce euros en Power Records y si no es el disco al que más rentabilidad he sacado en relación escucha-precio, cerca andará. Ja, ja. 

Ayer acudí a la cita con Farris con muchas ganas y vibré en muchos momentos, de hecho todo el concierto, desde esa emotiva y absolutamente genial Hello From Venus, un comienzo por todo lo alto hasta el aplastante final con Farris desgañitándose al cantar Don´t ever let me down, don´t ever let me down que me sigue poniendo los pelos como escarpias. Farris optó por obsequiarnos con muchos temas de Magnolia, lo cual fue una absoluta bendición. Sonaron maravillosas Good Time, Backwoods Travelin´, Magnolia y las antes mencionadas, Hello From Venus para abrir y Father Speaks para cerrar. 

Me gustó ver a Farris defendiendo su repertorio guitarra en ristre. Y, aunque no sea un virtuoso y tal vez ni siquiera un gran guitarrista me encanta ver como sacar de una forma u otra todas las canciones para adelante con su fantástica voz. El músico de Tennessee se mostró comunicativo y agradecido al personal que se dio cita y nos contó cuando fue la primera vez que interpretó Swingin´de Tom Petty & Heartbreakers, que Blue Yodel No.1 (T for Texas) fue de las primeras canciones que escuchó con su padre y que le encantaba Corrina de Taj Majal que hizo suya con acústica y armónica. Fueron estas dos últimas las dos versiones que más me gustó como interpretó. 

El bolo me gusto y me emocioné casi todo el rato. Me encantó que rescatase Halcyon Days, una de mis canciones favoritas de Screamin´Cheetah Wheelies y lo único que me faltó para haber salido del recinto volando por completo fue que le hubiese dado cancha a su disco de debut, Goodnight Sun. Pensaba que dado el formato que era iban a caer unas cuantas canciones de ese disco pero curiosamente sólo hizo una, que además fue, la por otro lado la excelsa versión de Folson Prisom Blues de Johnny Cash. Desconozco por qué Farris le hace tan poco caso a su debut pero hay que respetar al artista, no queda otra. Que vuelva pronto, iré de nuevo y esperaré que caigan Sublime, As I Walk, Everything, Know Good Know how que me chiflan todas...