There goes the last dj, who plays what he wants to play, and says what he wants to say...
martes, 14 de noviembre de 2017
martes, 7 de noviembre de 2017
Soul, falsetes y pánico en las primeras filas de Glenn Hughes
Cada vez que escucho cierta música soul en la que abundan los falsetes arreglos orquestales y secciones de viento en perfecta armonía me acuerdo de una conversación que tuve con Alvaro tras un concierto de Glenn Hughes en la sala Rockstar de Barakado. Aquel día Hughes dio igual cancha a su vertiente soul (no en vano presentaba su disco Funk) como a la más rockera. De hecho me acuerdo que otro colega (Grushecky) decía que por momentos le había recordado a Prince. Sabido es que uno de los cantantes favoritos de Glenn Hughes es Stevie Wonder, dato que jamás esconde en las entrevistas y del que algún contemporáneo suyo ha hecho chanza más de una vez.
Aquel día Alvaro me comentó tras el bolo que algunos asistentes situados a su lado se habían puesto un poco nerviosos cuando Hughes dio rienda suelta a sus falsetes y saco a pasear sin ningún tipo de rubor su faceta soul. Cierto personal quería que atronase con Burn y Mistreated de Deep Purple y no se sentía nada cómodo con lo que estaba sucediendo sobre el escenario. A mi colega y a mi no nos molestaba en absoluto y recuerdo aquel concierto con mucho cariño, de hecho salí flotando de allí ante el poderío de este hombre sobre las tablas cosa que no puedo decir de la última vez que le vi.
Pero querido lector no se deje engañar. Si estoy una semana seguida, que puede ser y fácil, haciendo sonar nocturnamente soul sofisticado o directo a dónde tu y yo sabemos ineludiblemente la siguiente tengo que salir a cazar ciervos con mi amigo Rober, ataviado con ropa de camuflaje y haciendo sonar de forma atronadora Monster Magnet, Anthrax y Corrosion of Conformity. Mi colega ya se encargará de cosas más fuertes tipo Pantera o Slayer. Eso si a la noche de nuevo Al Green. Y es que no tengo remedio...
Todo esto me viene a la mente tras haber hecho sonar en la tienda el último disco de Curtis Harding que encaja perfectamente con los parámetros antes descritos. Un par de clientes del sector heavy echaban pestes del tal Harding pero yo no he podido evitar ponerlo más alto. Va por ellos.
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miércoles, 1 de noviembre de 2017
Tom Petty. House in the Woods
I'm goin' down to the house in the woods
See my little darlin'
I'm goin' down, out in the fields
With summertime comin'
Oh my love, what can I do
What can I do but love you?
For the rest of my days, the rest of my nights
What can I do but love you?
Summertime falls on the house in the woods
Back by the power lines
I ain't got a neighbor for nine or ten miles
Back in the tall pines
And hey, now baby, what can I do?
What am I goin' to do but trust you?
The rest of my nights, the rest of my days
What can I do but love you?
Hey now baby, what can I do?
What am I goin' to do but love you
For the rest of my days, the rest of my nights
What could I do but love you?
See my little darlin'
I'm goin' down, out in the fields
With summertime comin'
Oh my love, what can I do
What can I do but love you?
For the rest of my days, the rest of my nights
What can I do but love you?
Summertime falls on the house in the woods
Back by the power lines
I ain't got a neighbor for nine or ten miles
Back in the tall pines
And hey, now baby, what can I do?
What am I goin' to do but trust you?
The rest of my nights, the rest of my days
What can I do but love you?
Hey now baby, what can I do?
What am I goin' to do but love you
For the rest of my days, the rest of my nights
What could I do but love you?
domingo, 22 de octubre de 2017
Algunos de mis productores musicales favoritos
El pasado viernes llegó a la tienda el primer disco en solitario de Billy Corgan. Vaya por delante que nunca conecté demasiado con la música de Smashing Pumpkins a pesar de que algún amigo me hablaba constantemente de la grandeza de Mellon Collie and the Infinite Sadness. Lo pusimos y leí en los créditos que esta producido por Rick Rubin y eso nos dio pie para iniciar un debate sobre los productores musicales. En su día escribí un pequeño post sobre el tema. Vamos con la segunda parte o algo parecido.
El caso de Rick Rubin es peculiar. Comenzó su carrera produciendo bandas de hip hop y metal y obtuvo su mayor reconocimiento con los American Recordings de Johnny Cash. Según me comenta un amigo al parecer Rubin no es que tenga muchos conocimientos en cuanto a sonido, no es un ingeniero de sonido al uso sino que su labor es otra. No sé cuál pero le alabo el gusto. Algunos de mis discos favoritos llevan su firma y aunque siempre comento que las canciones son los más importante a veces un productor las puede hundir y en otras realzar como en el caso de Rubin. Desconozco qué caché tendrá hoy la marca Rubin o si ya simplemente es eso una marca. Pero que le quiten lo producido.
Si su asociación con Cash fue antológica no le va a la zaga la que le reunió con Tom Petty & Heartbreakers en sus tres rodajas imprescindibles de los noventa: Wildflowers, She´s the one y Echo. También en esa década dio forma al imbatible Blood Sugar Sex Magik de Red Hot Chilli Peppers o al triunfo absoluto que supuso Wandering Spirit de Mick Jagger con el que no congenió ni un poquito. Su fórmula mágica parecía no tener fin pero confieso que después le he perdido la pista. Eso si admito que el de Corgan suena muy bien.
Un tipo cercano a Rubin es otro de mis favoritos. Se trata de George Drakoulias en cuyo haber figuran obras imperecederas tan hondas y distintas entre si como The Souther Harmony & Musical Companion, Dust, Hollywood Town Hall, Tomorrow the green grass, The Last Dj o Back to the River. A este le he perdido más la pista todavía que a Rubin. Y parece jugar en otra liga más modesta que Rubin. Lo último que sé de él es que trabajaba como supervisor de bandas sonoras.
Y finalizo con tres de mis productores favoritos que sin duda no son tan conocidos como los anteriormente mencionados: Hendrik Röver, Buddy Miller y Joe Henry. El primero además de ser el artífice del sonido de unos cuantos discos de Los Deltonos que me vuelven loco (GT, Buenos Tiempos o Salud) ha producido uno de las rodajas que más me han gustado de los últimos años: Black Cotton Limited de The Soul Jacket. Su fórmula parece consistir en condimentar los elementos básicos de una grabación de forma sencilla. Sin artificios ni mandangas raras. Directo, crudo a la par que sutil de la escuela del siguiente artista Buddy Miller.
Buddy Miller además de encargarse de la tarea de producción en todos sus discos, algunos arrebatadores (Universal United House of Prayer o Written In Chalk) ha dejado su impronta en Nashville de Solomon Burke aunando a la perfección el country y el soul y se ha adaptado perfectamente a las exigencias de Robert Plant en Band of Joy. Me quedan pendientes de escuchar Let´s Go de The McCrary Sisters y Leavin Eden de Carolina Chocolate Drops.
Y para el final el hombre tras el disco más maravilloso sobre la faz de la tierra. Ese que van a enviar al espacio exterior por si acaso para que escuchen como se las gastan los terrícolas. Don´t Give Up On Me. ¿Alguien lo dudaba? Además de aportar toda su sapiencia a semejante rodaja sus propios discos Scar, Civilians o Blood from the stars son una muestra inequívoca del saber hacer de este tipo. Al igual que el áspero duro pero entrañable I´ve Got My Own Hell To Raise de Bettye Lavette.
Y finalizo con tres de mis productores favoritos que sin duda no son tan conocidos como los anteriormente mencionados: Hendrik Röver, Buddy Miller y Joe Henry. El primero además de ser el artífice del sonido de unos cuantos discos de Los Deltonos que me vuelven loco (GT, Buenos Tiempos o Salud) ha producido uno de las rodajas que más me han gustado de los últimos años: Black Cotton Limited de The Soul Jacket. Su fórmula parece consistir en condimentar los elementos básicos de una grabación de forma sencilla. Sin artificios ni mandangas raras. Directo, crudo a la par que sutil de la escuela del siguiente artista Buddy Miller.
Buddy Miller además de encargarse de la tarea de producción en todos sus discos, algunos arrebatadores (Universal United House of Prayer o Written In Chalk) ha dejado su impronta en Nashville de Solomon Burke aunando a la perfección el country y el soul y se ha adaptado perfectamente a las exigencias de Robert Plant en Band of Joy. Me quedan pendientes de escuchar Let´s Go de The McCrary Sisters y Leavin Eden de Carolina Chocolate Drops.
Y para el final el hombre tras el disco más maravilloso sobre la faz de la tierra. Ese que van a enviar al espacio exterior por si acaso para que escuchen como se las gastan los terrícolas. Don´t Give Up On Me. ¿Alguien lo dudaba? Además de aportar toda su sapiencia a semejante rodaja sus propios discos Scar, Civilians o Blood from the stars son una muestra inequívoca del saber hacer de este tipo. Al igual que el áspero duro pero entrañable I´ve Got My Own Hell To Raise de Bettye Lavette.
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