domingo, 25 de noviembre de 2012

La Liga ACB Endesa en TVE


El baloncesto de la Liga ACB Endesa pasa por su momento más bajo en televisión. Así lo indican los datos de audiencia de las últimas semanas. Una media de espectadores ridícula para las retrasmisiones tanto en Teledeporte (sábados a la tarde) como en la 1 de la TVE los domingos a la tarde. Un producto que no interesa lo suficiente como para resultar atractivo a los anunciantes. La cosa pinta tan mal que según leo en El Contrataque. TVE se plantea pasar el partido de la tarde del domingo a la mañana donde la pérdida no sería tan grave.

Lo curioso del caso es que la ACB haya apostado por seguir con TVE malvendiendo los derechos, mejor dicho regalándolos. Nos han vendido el camelo de que el baloncesto iba a tener más presencia y eco en la Primera pero lo cierto es que TVE pasa del basket. Y ojo es una cosa lícita pero lo penoso es que los dirigentes de la ACB no se den cuenta y hayan optado por lo mismo de siempre. Tal vez hubiese sido mejor apostar por otra cadena (la que sea, tampoco hay muchas opciones la verdad). Un medio que hubiese apostado por este deporte y lo hubiese sabido vender un poco mejor porque las retrasmisiones de TVE comparadas por ejemplo con lo que se puede ver en Cuatro o Canal + con la NBA son de risa.

La cosa no chuta y muchos son los que tendrían que hacer autocrítica pero no se ve el menor atisbo. El baloncesto en TVE solo es rentable cuando juega la selección española y urgiría hacer un análisis para intentar vender mejor el asunto. Pero me da que no va a ser así. Hoy por ejemplo han dado un interesante y vistoso Valencia Basket contra el Barcelona y han terminado la retransmisión con prisas, de malas maneras. Hay mucho margen de mejora tanto en la retransmisión como en la venta del producto. Pero me da que esto va a terminar desapareciendo. A ver si lo podemos pescar por Internet.  

sábado, 24 de noviembre de 2012

Sam Cooke at the Copa

Sam Cooke no se quedó nada contento de su actuación el Copacabana en 1960. El local era lo más de Nueva York y Sam no logró conectar con la audiencia. Fue una espina que tuvo clavada hasta que volvió a la ciudad. Y lo hizo haciendo ruido. Famosa es su estratagema publicitaria. Aquella de Bigges Cook in Town por la que desembolsó 10.000 dólares de su bolsillo. A esas alturas Cooke ya era una estrella entre el público de todos los colores. Pero el caso es que el concierto no funcionó. O así lo vivió el propio Sam.

Cualesquiera que fuese la razón porque la que aquel concierto de 1960 no cuajó queda sepultada tras la escucha de Sam Cooke Live at The Copa (1964). El Sam Cooke crooner. Arropado por una orquesta de lujo al servicio de su voz que interpreta y vocaliza de la forma en la que lo hacen los grandes del género. Es curioso porque es una faceta que he descubierto de este hombre que me tiene asombrado. Pero es que cuando se tiene una voz así se puede con todo. La vena soul es lo más conocido de su trayectoria pero es que como crooner tampoco tenía rival.

Así que para abrir aquella histórica velada y tras la presentación de rigor tenemos The Best Things in Life Are Free un tema que solía interpretar Sinatra. Una canción corta, directa que nos presenta por dónde van a ir el asunto en el afamado local neoyorquino. Aunque Cooke era un prolífico y excelente compositor la mayoría de los temas que interpretó aquella noche en el Copa no son suyos. Y curiosas a más no poder son las versiones de Blowin´ in the wind y If I Had a Hammer temas de tono social por los que Cooke sentía predilección y que precisamente canta en el último lugar en el mundo donde te lo puedes imaginar. Pero así era este tipo. Cuando Sam cantaba no se limitaba simple y llanamente a ser un cantante técnicamente perfecto, que lo era, interpretaba la canción, la pasaba por su filtro y ya nada volvía a ser igual.




Un ejercicio muy sano y divertido es escuchar a la mañana  para empezar el día con energía el Live a the Harlem Square Club y poner a la noche este Live at The Copa. Aunque parezca increíble es el mismo tipo. Un hombre capaz de moverse con igual soltura y brillantez en terrenos tan opuestos.  De una audiencia negra entregada, loca y sudorosa pasamos a local más chic del planeta, el centro de la canción ligera para el público blanco de la época dónde se podía escuchar el tintineo de las copas de martín. En ambas tesituras hay un triunfador: Sam Cooke.



viernes, 23 de noviembre de 2012

Solomon Burke. Wealth Won't Save Your Soul



As we journey alongOn life’s wicked roadSo selfish are weFor silver, platinum and gold

You can treasure your wealthYour diamonds and your goldBut my friend it won’t saveIt won’t save, your poor wicked soul

For when God callsFrom his heavenly home on highTo your earthly wealthSome how, no matter what you thinkYou must say goodbye

Then it’s useless to youIf you’ve strayed from the foldJust don't stray from the foldFor my friend, it won’t saveOh, it won’t save your wicked soul

The rich man like all, Oh LordWill be judged at that timeBut all of his wealthWill be left behind

For no matter how muchEarthly wealth you getWell, my friend it won’t saveWon’t save your poor wicked soul

A won’t saveOh, won't save your poor wicked soulOh, no, it won't save your poor wicked soulIt won't save your soul

Momentos fugaces








jueves, 22 de noviembre de 2012

Bruce Springsteen & E Street Band. The River


Supongo que la carrera de muchos músicos está marcada a fuego por sus primeros discos. En esos primeros años de carrera dan lo mejor de sí. Habitualmente porque llevan ya otros tantos años en la carretera batiéndose el cobre en todo tipo de garitos y tocando ante audiencias en mucho casos hostiles teniéndose que ganar cada oyente. Poco a poco se labran una reputación que va extendiéndose y con un poco de suerte llega el gran pelotazo. Eso en el caso de los más afortunados. Otros siempre viven a la sombra pero con igual entusiasmo.

La carrera de Springsteen es una de esas perfectas en sus primeros años. Me refiero al periodo que va del 73 al 83. Todo lo que grabó e hizo en esa época es muy jugoso. Y The River ocupa un lugar muy destacado. Siempre he creído que una de las claves de este disco es que la comunión con su compinche Steve Van Zant alcanzó aquí su máximo esplendor. Es el álbum de los amigos, de la hermandad. El disco en el que la E Street Band tiene más peso tanto instrumentalmente como de forma icónica. Ese inicio con The ties that band, Sherry Darling, Jackson Cage y Two Hearts es una invitación a la vida, a gozar con la música dejándose atrapar por su poder. Una celebración de la amistad y el rock. Atrapa ese sentimiento igual de bien que I feel alright de Steve Earle celebra el regreso a la vida tras estar pasar unas vacaciones en el guetto o Van Halen II te dice que la fiesta puede ser interminable y apoteósica…



Este disco me lo regalaron unos amigos hace más de 15 años cuando ya era un clásico. De hecho si mi memoria no me falla a finales de los ochenta The river encabezaba una encuesta de Popular 1 sobre los mejores discos de esa década. Seguro que si se hiciese la consulta de nuevo los resultados serían distintos pero The River no andaría muy lejos de los primeros puestos. Como escribía esa primera cara que finaliza con la reflexiva Independence Day da paso a otra triada espectacular con la archiconocida Hungry Heart, Out in the street con estribillo para corear a pleno pulmón y Crush on you, un tema que estoy seguro le flipa a Mike Ness. Imposible no dejarse llevar por ese saxo que empuja el tema y esos coros tan cool. Una de mis favoritas. You can look (but you better not touch) sigue el ritmo trepidante. Una de esos temas que te lo puedes imaginar perfectamente cantando por Elvis. I wanna marry you tiene un encanto especial. Es diferente. Rompe moldes por su sonido antiguo pero encantador. Y The river es de los primeros temas que escuché de este hombre. De sus clásicos que no considero necesario escuchar siempre en directo.

Si solo fuese este primer compacto ya sería una obra de arte pero afortunadamente hay más y el nivel no decae. Quién sabe si con todas las reediciones que esta llevando a cabo el amigo Springsteen con todos esos jugosos extras llegue una caja conmemorando también The River con abundante material audiovisual. Es muy probable que eso suceda pero el disco tal y como está ahora es perfecto. Una época en la que este tipo además de liarla en el escenario durante horas estaba muy inspirado en el estudio. 


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Bruce Springsteen. Glory Days



I had a friend was a big baseball player
Back in high school
He could throw that speedball by you
Make you look like a fool boy
Saw him the other night at this roadside bar
I was walking in, he was walking out
We went back inside sat down had a few drinks
But all he kept talking about was

Chorus:
Glory days well they'll pass you by
Glory days in the wink of a young girl's eye
Glory days, glory days

Well there's a girl that lives up the block
Back in school she could turn all the boy's heads
Sometimes on a friday i'll stop by
And have a few drinks after she put her kids to bed
Her and her husband bobby well they split up
I guess it's two years gone by now
We just sit around talking about the old times,
She says when she feels like crying
She starts laughing thinking about

My old man worked 20 years on the line
And they let him go
Now everywhere he goes out looking for work
They just tell him that he's too old
I was 9 nine years old and he was working at the
Metuchen ford plant assembly line
Now he just sits on a stool down at the legion hall
But i can tell what's on his mind

Glory days yeah goin back
Glory days aw he ain't never had
Glory days, glory days

Now i think i'm going down to the well tonight
And i'm going to drink till i get my fill
And i hope when i get old i don't sit around thinking about it
But i probably will
Yeah, just sitting back trying to recapture
A little of the glory of, well time slips away
And leaves you with nothing mister but
Boring stories of glory days

martes, 20 de noviembre de 2012

Lucinda Williams. Car Wheels on a gravel road


Algunos músicos son tan perfeccionistas, están tan sumergidos en los sonidos que escuchan en su cabeza que cada vez que entran en el estudio más que disfrutar sufren, padecen, se estresan… Quieren plasmar en el disco su obra tal y como la conciben y  acaban haciendo la vida muy difícil a los que les rodean. La convivencia en las cuatro paredes de turno se vuelve por momentos insoportable.

No se si hasta tales extremos pero muy cerca de ese grado de tensión estuvo Lucinda Williams cuando grabó su maravilloso Car Wheels On A Gravel Road. Steve Earle que participó en el disco como coproductor, guitarrista y haciendo coros le espetó en un momento dado “Tranquila, es solo un disco”. Buddy Miller que también contribuyó lo suyo declaró en una entrevista que los créditos del disco están mal, que Lucinda en su afán por que todo estuviese perfecto se hizo un lío con los que participaron e incluso rompió artísticamente con uno de sus máximos colaboradores hasta el momento: Gurf Morlix.

En fin que la amiga Lucinda se pone algo más que nerviosa en el estudio. Poco importa cuando se tienen canciones tan buenas como las que figuran en este disco. La música fluye y se impone a todas las adversidades. Car Wheels On A Gravel Road superó toda la tensión y a día de hoy sigue siendo el mejor disco de Lucinda. Nunca ha vuelto a grabar algo tan perfecto. Además, mejor rodeada imposible: Roy Bittan, Jim Lauderdale, Buddy Miller, Steve Earle, Charlie Sexton…. Es uno de esos casos en los que todas las canciones encajan y parecen estar situadas en el orden correcto. Todas me gustan pero uno siempre tiene sus favoritas: