A menudo suelo pensar dónde coño estarán los hermanos Bielanko, Dave y Serge. Estos tipos tenían talento para exportar y siempre pensé que su carrera al frente de Marah iba a despegar mucho más allá de hasta donde llegaron. Lo tenían todo: actitud, canciones, energía para exportar y un directo atómico, sobrecogedor, un puto torbellino que te enredaba sin remisión. Así fue las veces que les vi en directo. Especialmente las dos primeras las tengo grabadas a fuego. Se ganaron a cada uno de los asistentes, del primero al último en dos bolos siderales que desprendieron magia en la noche. Sencillamente no había sitio mejor en el que estar que en esos conciertos en ese preciso momento. Por un par de horas te creías que todo era buen rollo, optimismo y que ibas a ser joven para siempre ja ja. Ese tipo de exultante felicidad me provocaban Marah en directo. Lo juro.
Algunos decían que la banda variaba mucho de estudio a directo y algo de eso había pero no tanto porque tienen al menos tres discos excelentes a los que recurrir una y otra vez: Kids In Philly, 20000 Streets Under the Sky e If You Didn´t Laugh, You´d Cry sin desdeñar tampoco su jugoso debut Let´s Cut The Crap & Hook Up Later on Tonighto unas cuantas canciones potentes de Angels of Destruction. No pierdo la esperanza de que vuelvan algún día, copón, no son tan mayores y seguro que todavía tienen jugosas tonadas que compartir con la chusma. Y me pongo a hacer un top ten y me digo que una mierda, que tengo que meter más que estos tipos tiene un cancionero rebosante de vitalidad. Y me quedo corto.
Mañana vuelven los niños al cole. Un retorno plagado de incógnitas, incertidumbre y salpicado por la huelga convocada por los profesores para el próximo 15 de septiembre. Razones creo que no les faltan. Es inevitable tener una acuciante sensación de improvisación, de tardanza, de pensar que todo se podría haber hecho antes y mejor. No parece muy lógico que la reunión entre el Gobierno y las Autonomías se haya producido apenas diez días antes del retorno escolar. En Euskadi todos los sindicatos han firmado un documento en el que califican la gestión del Departamento Vasco de Educación de irresponsable, unilateral y tardía. Claro que ya he escuchado a más de uno aquello de que los profesores son unos privilegiados, que se la tocan y que patatin y patatan. Lo que sucede siempre en este país teñido de envidia y de si yo estoy mal quiero que a ti te vaya peor. Lo cierto es que el retorno a las aulas en estas circunstancias requiere una inversión tanto material como humana superior a la habitual. Más recursos, más contratación y mejor planificación. Parece de sentido común. Veremos como avanza el asunto.
Aunque ya no trabajo en mi antiguo laboro donde tantos buenos ratos pasé mientras despachaba música y recomendaba con mi vehemencia habitual mis discos incunables todavía tengo un agente infiltrado que me pone los dientes largos con lo que llega. Si, ya sé que esto en tiempos de Spotify, Youtube y lo que quieras no no tiene ningún sentido pero amigos yo contento en mi viejo Delorean ja ja. Y hete aquí que hace más o menos un mes Su me recomendó encarecidamente That´s How Rumors Get Started de Margo Price. Y como tengo la suerte de coincidir en muchas ocasiones con mi parterneir le dije que aprovechando una oferta de 3 x 2 en vinilo lo comprase junto a Monovision de Ray Lamontagne y The River de Bruce Springsteen. Excelente inversión.
That´s How Rumors Get Started es el tercer álbum de Margo Price. Los dos anteriores los había grabado bajo el auspicio de Jack White. Ahora en los mandos se ha situado Sturgill Simpson junto al ingeniero de sonido David Fergusson y la propia Margo dice que ese ha sido uno de sus aciertos. Que Sturgill le ha incentivado a llevar su música un poco más allá del cajón country de Nashville para sumergirse en sonidos pop, rock y soul y que Fergusson ha conseguido el sonido que ella tenía en mente. Tengo pendiente escuchar los anteriores discos de Margo pero éste me ha volado la cabeza. Price quería contar con los Heartbreakers de Tom Petty para el disco pero al final sólo pudo acudir a la cita Benmont Tench cuya huella está presente en un par de temas. El espíritu de la banda de Tom Petty planea por los surcos del vinilo aupado por la deliciosa voz de Price y eso sólo puede ser bueno, por lo menos en mi casa. Pero el álbum va mucho más allá de la bendita influencia del rubio de Florida.
He de confesar que los dos primeros temas, el que da título al disco y Letting Me Down no me volvieron loco a las primeras escuchas. Pero cada día me gustan más. Dos buenas canciones pop con un gran sonido. Con detalles interesantes pero que palidecen ante la furibunda Twinkle Twinkle con el bajo de Pino Palladino llevándose todo por delante en perfecta sintonía con la batería de James Gadson (Marvin Gaye, Bill Withers, Aretha Franklin...) el tipo adecuado para estos menesteres. Uno de esos temas para escuchar en bucle al que le sigue la espectacular Stone Me, la primera aparición de Benmont Tench al piano. Un tema maravilloso que podría figurar en el mejor disco que se te ocurra de Tom Petty. Para cerrar la primera cara de forma apoteosica, otro bombazo, Hey Child que cuenta con unos encantadores coros gospel a cargo de Gale Mayers, Samson White y Angela Primm. Y con especial mención también para el piano de Mike Rojas.
La segunda cara se abre con una pintoresca Heartless Mind, un tema que se ha comparado con Blondie. Puede ser a mi también me recuerda a las mejores canciones de Stevie Nicks con Fleetwood Mac. Una canción muy curiosa, pegadiza en la que destaca nuevamente (como en todo el álbum) el portentoso bajo de Pino Palladino. Vaya músico. Se tritura lo que le echen. (Que privilegio fue verle compenetrarse a la perfección con Zak Starkey para abordar el repetorio de The Who en 2006). A Heartless Mind le sigue otra de las joyas del disco, What Happened to our love, segunda aparición Benmont Tench al piano y al igual que en Hey Childlos mismos espectaculares corosde Gale Mayers, Samson White y Angela Primm. En este tema son vitales los punteos de Matt Sweeney. Desde luego el guitarrista está perfecto en todo el disco.
Afrontamos la recta final con pena de que esto no sea un disco doble. Gone To Stay es de los temas más ligeros del disco pero igual de efectivo. Te allana el camino perfectamente para otra de esas canciones que podría ser el perfecto cierre para un concierto de esta mujer, Prisoner Of The Highway, una canción de exultante regusto soul. Uno de esos subidones perfectos que en mi trastornada mente habría dejado sin duda para broche final del disco pero es que la que ha elegido ella, I´d Die For You es sublime también. Nada que objetar es otro temazo de no te menees. Al parecer según escuché en este podcast de Radio 3Margo Price grabó media docena de temas más que se quedaron fueran del álbum. Quiero más. Mientras vuelta al principio una vez más.
La figura de White Buffalo está ineludiblemente ligada a la serie Sons Of Anarchy fuente por la que muchas personas han conocido su música. Comentaba en una reciente entrevista en Ruta 66, Jake Smith que fue todo un acierto que sus canciones sonasen en la mencionada ficción televisiva ya que le ha abierto unas cuantas puertas. Una jugada que le ha salido redonda. Me gusta pensar que una música tan poderosa como la de este tipo se habría abierto camino antes o después pero no cabe duda de que un empujoncito de ese calibre ayuda.
Y, efectivamente, el menda como tantos otros descubrió a este tipo vía Sons Of Anarchy de la que me tragué sus siete temporadas a pesar de sus evidentes altibajos y de que no está ni de lejos en la liga de las grandes series tipo Los Soprano, The Wire, Mad Men o Breaking Bad. En cualquier caso aquella ficción me mantuvo lo suficientemente interesado como para seguirla hasta el final y de paso deleitarme con su banda sonora mejor incluso que su trama ja ja. Uno de los que aparecía a menudo era Jake Smith bajo su proyecto White Buffalo. Tarde años en indagar en su discografía pero el primer paso no ha podido ser mejor, Once Upon A Time In The West es un pepinazo que cuenta con una baza imbatible: la portentosa voz de este hombre al que le han comparado a menudo con Johnny Cash y Eddie Vedder. Puede que en lo musical escuche trazas del primero pero en la voz el parecido con el segundo es sorprendente. En la forma de cantar, en el fraseo no tanto en que su voz se parezca per se que también algo.
Lo cierto es que el tono barítono arrollador de la voz de Jake Smith es un arma infalible pero si no hay canciones difícil que el invento funcione. Y las hay. Todas de hecho. Porque ni una baja el nivel. Uno tiene sus favoritas pero cada una de ellas se percibe como perfecta tanto las más pausadas como la inicial Ballad of a Deadman como torrentes sonoros en los que te dejas llevar con gusto como The Pilot, How the West Was Won o la arrolladora Good Ol´Day to Die. Escucha Stunt Driver y dime si eso no parece una canción cantada por un jovenVedder en plena efervescencia.
Estaría muy mal no mencionar a los compañeros de Jake Smith en White Buffalo porque aportan y mucho. El bajista Tommy Andrews se luce en todo el álbum brillando especialmente en las mencionadas Good Ol´Day to Die y Stunt Driver y le echa más que una mano en varios cortes Bruce Witkin que lo borda en The Pilot y además toca la guitarra en varios cortes y el piano en el último tema. El batería Matt Lynott se compenetra a la perfección con los anteriores para dotar de un robusto armazón sonoro a la conquistadora voz de Jake Smith. El ejemplo perfecto puede ser el cierre del álbum, la monumental I Am The Light uno de esos temas repletos de matices, perfecto ejemplo del potencial de este tipo. Ese in crescendo final me vuelve absolutamente loco. Todo un descubrimiento en el que pienso seguir indagando. Por si no fuera suficiente con los trece cortes en la edición que he comprado vienen cuatro bonus tracks igual de buenos que todo lo anterior. Brindo por White Buffalo. Han triunfado en mi casa.
En 1968 Solomon Burke publicó su último disco en Atlantic. Su trayectoria en el sello mítico neoyorkino se inició en 1962 y es un compendio del mejor soul y r&b primigenio. Burke fue uno de esos pioneros que allanaron el camino al resto y que cosechó sus mayores éxitos en esos primeros años. En Atlantic gozaba de prestigio y aunque las ventas no eran escandalosas y estaban lejos de las de Ray Charles era un artista apreciado por el sello. Jerry Wexler y Bern Berns confiaron en su talento y el de Philadelphia les correspondió con media docena de discos a tener en cuenta, los más destacados los dos últimos que despachó para la compañía fundada por Ahmet Ertegun: King Solomon y I Wish I Knew.
La marcha de Burke de Atlantic no estuvo exenta de polémica. El cantante siempre dijo que el sello boicoteo su proyecto Soul Clan porque daba demasiado poder a los artistas negros y eso pesó en su decisión de abondar la discográfica neoyorquina. Problemas de royalties, composiciones que no le eran asignadas cuando había contribuido a su creación... Todo contado desde la perspectiva de Burke. Habría que cotejar el otro lado. Aunque qué leches yo le creo, ja, ja. Además, Solomon siempre fue partidario de las teorías de la conspiración. Nunca creyó la versión oficial sobre la muerte de Sam Cooke y por supuesto estaba convencido de que Atlantic conspiró contra el Soul Clan.
I Wish I Knew es el mejor colofón posible a su relación con Atlantic. Conocía hasta cinco temas que vienen el fundamental Home in your heart: The Best of Solomon Burke entre ellas el megaclasico conocido en la voz de Nina Simone I Wish I Knew (How It Would Feel To Be Free) que aquí sirve de fabulosa apertura. A la excelsa interpretación vocal de Burke se le suma unos coros fantásticos al parecer cortesía de las Sweet Inspirations que se salen y aportan un toque mega cool en la siguiente: Get Out Of My Life Woman original del gran Allen Toussaint. Un lujo habitual en Atlantic al igual que contar con Tom Dowd a la producción. Los cuatro temas que no había escuchado son tan buenos como los que venían en el recopilatorio: By The Time I Get To Phoenix, Then You Can Tell Me Goodbye, Shame On Me y Why, why, why... Todos ellos incandescentes números de profundo soul sureño del que me vuelve loco y que cuentan con un Solomon Burke en plena forma. Me encanta las partes habladas en Then You Can Tell Me Goodbye, como se come el clásico country By The Time I Get To Phoenix y lo transforma en una arrebatadora pieza soul, la locura que se vive en What´d I Say, la despampanante Save It uno de esos números en los que la todopoderosa voz de Burke se lo lleva todo por delante de nuevo con la inestimable colaboración de las Sweet Inspirations. Dame mas soul please, Solomon Burke the king of rock´n soul.
Tal día como hoy hace diez años Ray Lamontagne publicó su cuarto disco God Willin´& The Creek Don´t Rise. Tras su sorprendente debut en 2004 con Trouble y los espléndidos Till the Sun Turns Back (2006) y Gossip in the Grain (2008), Lamontagne siguió fiel a su secuencia y en 2010 entregó este antológico álbum que seguía las constantes sonoras de los anteriores añadiéndole algunos matices nuevos. Pinceladas diferentes asomaban que con el tiempo se asentarían. El cambio fundamental fue la compañía. Reunió a una banda bautizada como Pariah Dogs compuesta por Eric Heywood y Greg Leisz a las guitarras, Jennifer Condos al bajo y Jay Bellerose a la batería. Da igual que las canciones sean lentas, medios tiempos o aceleradas en todas se mueven en perfecta compenetración estos colosos. Pericia instrumental sin igual al servicio de fantásticas canciones. Una gozada de principio a fin.
Se cumplen hoy dos años de la muerte de Aretha Franklin. La Reina del Soul dejo un legado inmenso en el que perderse una y otra vez, especialmente su imbatible etapa en Atlantic. Por estos lares tan sólo dos publicaciones (la extinta Rockdeluxe y EnlaceFunk) situaron a Aretha en la portada. Ni Popular 1 (eso ya me lo esperaba, no recuerdo ninguna portada con músicos de soul desde que la compró) ni Ruta 66 consideraron que era menester situar a la diva del soul en ese lugar. Muy mal, ja, ja, ja. Más todavía en el caso de Ruta 66 que si que es una publicación que ha dado cabida al soul en la portada. Joder, si ha salido hasta Eli Paperboy Reed que por muy buenos discos que haya hecho está a años luz de Aretha, copón. En fin pasemos página de esos desplantes y volvámonos a sumergir en la incandescente obra de esta mujer.