viernes, 26 de diciembre de 2025

Laufey. A Matter Of Time

La primera persona que me habló de Laufey fue Su hará algo más de un año. Al parecer la música de esta chica ha pegado fuerte en los últimos tiempos. Sus canciones se han hecho hueco en una red social propia de jovenzuelos: Tik Tok. Y aunque parezca mentira, todavía hay gente joven que acude a comprar discos de vez en cuando, incluso vinilo aunque solo sea para decorar, ja ja.  Una vez que me la mencionó me acordé de que algo había leído sobre ella en la sección Apéndice de Popular 1 conducida por el atávico CM, The Man para los colegas. No deja de ser un fenómeno curioso e inesperado  el de Laufey porque esta chica está alejada a más no poder de toda esa música urbana que al parecer pirra a buena parte de la chavalería, ya sabéis trap, reggaeton y esas historias. O tal vez nos quieren hacer creer que es así pero hay más personas de las que pensamos que escapan a esa barbarie.

Laufey ha realizado una gira por Norteamérica  y no actuando en teatros precisamente. Agotó dos fechas (15 y 16 de octubre en el Madison Square Garden). Lo flipo. En febrero y marzo continuará su gira por Europa incluyendo una fecha en Barna ya agotada. Me gusta tanto su música que si por un casual tuviese días libres y me cuadrase haría el esfuerzo por ir a verla. De momento sigo dándole una y otra vez a su último disco, A Matter Of Time, una auténtica exquisitez que lleva siendo mi disco de cierre nocturno desde que se publicó el 22 de agosto. Me sorprende a la par que me alegra el tremendo éxito que está teniendo esta chica porque no se puede cantar y componer con más gusto. Laufey figura como productora del álbum junto a Aaron Dessner (The National y habitual de Taylor Swift y a Spencer Stewart.

Si hay que mencionar un estilo en el que es mueve como pez en el agua esta joven es en el jazz vocal. Nada de música rebuscada, ni rastro de rollos vanguardistas. Qué va. Es música con potencial comercial, con evidentes toques pop, muy bien hecha y que te llega al alma por la rutilante interpretación vocal de Laufey. Me dejó seducir desde el primer tema, Clockwork; es como para caer rendido. Y la que le sigue, Lover Girl con cierto toque bossa nova es otra muestra del poderío de esta chica. Snow White viene de perlas para estos fríow días de invierno y cuenta con unos bellos arreglos orquestales. Hay también espacio para piezas más minimalistas con pocos instrumentos pero con un poderío innegable como la exquisita Castle in Hollywood.

La sensación de estar escuchando material tan bueno como los clásicos del género se hace patente con delicadezas como Carousel que podría figurar en una película del cine de Hollywood de los años cuarenta. En el disco también hay espacio para piezas más pop. Parece que a Laufey no sólo le gusta el jazz vocal de toda la vida y también se deja llevar por sonidos pop como en Tough Luck compuesta  a pachas con Spencer Stewart. Tal vez esa sea un camino que recurra más a menudo en el futuro pero de momento ganan los números que encajan en el jazz vocal y ese es un territorio en el que Laufey se mueve con desparpajo armada por tonadas tan resplandecientes como A Cautionary Tale, Mr Eclectic o Clean Air. Hay que seguirle la pista a esta chica si o si.  


martes, 23 de diciembre de 2025

Allison Russell. Outside Child

Descubrí la música de Allison Russell gracias a la sección Generacion XXI de la revista Popular 1. El impacto fue inmediato y azuzado con desmedido entusiasmo por Su. A menudo escuchábamos el disco juntos y era esas veces en las que te retroalimentas constantemente y según van sonando temas vas diciendo éste es mi favorito, frase que repites con la siguiente y la otra y la otra hasta el final. Sin ningún género de dudas Outside Child es uno de los discos que más me ha impactado en mi vida, no sólo en estos últimos y maravillosos años. Lo escucho mientras junto estas líneas y su poderío no es que siga intacto, es abrumador. Descubro nuevos y jugosos matices a cada escucha (y ya son muchas pero nunca suficientes) y me sumerjo en unas letras maravillosas, dolorosas a menudo, esperanzadas siempre. 

La primera vez que escuché el disco pensé en esas excelsas producciones sonoras de Joe Henry, músico con el que Allison colaboró en su disco de 2019 The Gospel According To Water y posteriormente en All The Eye Can See de 2023. En esencia su música se mueve en parámetros similares en cuanto a intención sonora, en esa bendita forma de trabajar en la que los instrumentos se dejan espacio y crean un armazón perfecto sobre el que la voz de Allison se explaya de forma emocionante. El artífice en estas lides es Dan Knobler, todo el crédito para el porque logra un sonido envolvente y misterioso que le va como anillo al dedo para lo que Allison nos quiere contar. 

La infancia y adolescencia de Allison Russell estuvieron plagadas de experiencias traumáticas, duras a más no poder y la artista canadiense ahora afincada en Nashville, se enfrentó a ellas lo mejor que pudo encontrando en la música una tabla de salvación redentora y sanadora. Así nos lo cuenta en este sobrecogedor Outside Child que abre con Montreal un resplandeciente canto a la ciudad canadiense por la que Allison vago y en la que ella de alguna forma se sintió protegida. Me encanta lo que cuenta en el texto de apertura de la canción, eso de que pudo ver gratis en un parque durante un festival de Jazz a Oscar Peterson. Increíble abrir un álbum así, con esa elegante guitarra acústica y la maravillosa voz de Allison cantando Oh my Montreal, Can I dream of you tonight?... El acompañamiento instrumental es espectacular, repleto de detalles sonoros cautivadores. Es una canción que he escuchado cientos de veces con los cascos y no me canso de apreciar lo fino que se puede hilar. Arte.

Nightflyer tiene un comienzo enigmático, poderoso, es imposible no prestar atención a lo que nos cuenta Allison en esta canción sobre la resiliencia, la resistencia y la gracia de convertirse en madre... El tema va avanzando sobre un sencillo colchón sonoro y los coros de las hermanas McCrary lo elevan más alto de lo que puedas imaginar. Persephone es sin lugar a dudas la canción con mayor potencial comercial, es buenísima, con ese punteo inicial que me recuerda a Chris Isaak. Un irresistible canto a su primer amor. La interpretación vocal de Allison es alucinante, bueno eso es así en todos y cada uno de los temas. 4th Day Prayer cabalga al vacilón ritmo del portentoso bajo de Chris Merrill. Es otra de las que se te queda a la primera como la siguiente, The Runner que cuenta con unas espléndidas armonías vocales cortesía de Yola.

Podría desglosar todas y cada una de las canciones de este álbum porque no hay tema flojo ni de lejos. Voy a rescatar dos más; Poison Arrow, otra embrujadora canción sobre su vuelta a Montreal, provista de unos evocadores coros y con un pequeño y delicioso solo de clarinete a cargo de la propia Allison y ese poderoso final con Joyful Motherfuckers una canción de una resonancia desbordante en la que comparte tareas vocales con su pareja JT Nero. Un sencillo tema acústico en el que sus voces casan a la perfección con toques muy chulos de piano a cargo de Drew Lindsay.

Termino citando a Joe Henry que escribió un maravilloso texto sobre este disco: Las canciones en sí, aunque férreas en sus preocupaciones, son exultantes: ejercitan un sueño atormentado como sábanas limpias que se rompen y se extienden a plena luz del día, con el ansia de vivir y la audacia de la resistencia del poeta romántico. Amén. Escuchar este álbum sigue siendo una experiencia exultante, sorprendente y tan cautivadora como la primera vez que lo escuché. Algún día seguiré con su excitante y muy diferente continuación, The Returner, que en el fondo puede que esté más conectado de lo que a priori se cree . 



lunes, 22 de diciembre de 2025

El día de la Salud

Seguro que hoy más que ningún otro día vas a escuchar eso de, Salud que es lo más importante y no vas a escuchar una verdad más grande en tu vida. Porque si, millones de seguidores de este cochambroso blog, si no tienes salud, nada de nada. Olvídate. A tu propia responsabilidad personal hay que añadir, y esto debería se innegociable, inversión pública que garantice siempre la mejor calidad de la atención sanitaria acompañada de un uso acorde y responsable de los recursos públicos. Con el tema de la salud no se debería jugar nunca pero en este sórdido mundo nada parece escapar el capitalismo más salvaje y atronador. Suerte, que la vamos a necesitar. Caramba, me ha quedado muy cenizo todo esto. Que truenen a todo volumen Van Halen. Pero ya...

viernes, 12 de diciembre de 2025

Homme, My name is Josh Homme

Le voy a dedicar un post en este cochambroso blog a Josh Homme. Porque el chico lo vale. De sobra además. Estoy seguro de que el bueno de Joshua Home tiene tantos seguidores como furibundos detractores. Es más, fijo que es un tipo que no cae nada bien... Aquella patada a una fotógrafa, esos problemas domésticos que se airearon hace unos años, esa jeta de indolente, cierto parecido con el actual presidente de USA.... Paro, que se me va. Todas estas chufas me dan igual. Bueno, no, miento, me encanta la carroña y derivados. Soy de los que cree que tendría que existir una revista tipo Cuore del Rock´n Roll. Así de mal estamos.

Musicalmente Josh Homme me parece uno de los sujetos más interesantes de los últimos veinticinco años. Alguien con un preciso manejo de la guitarra y solvente enredador con otros instrumentos y con un indudable talento a la composición. Un tipo que ha sabido desprenderse de sobra de la sombra de Kyuss y que ha conseguido tejer una carrera rica y variada con Queens Of The Stone Age alejándose bastante, mucho escribiría yo de lo que hizo con su primera banda con grandes resultados, al menos dos soberbios discos, Songs For the Deaf y …Like Clockwork, muy diferentes entre sí, y ambos igualmente disfrutables, y otro puñado con un nivel muy alto (Rated R el siguiente que más me gusta y tengo mucho cariño al incomprendido Villains.) De hecho creo que no han patinado nunca y en todos sus trabajos abunda lo positivo.


Sin duda hay un punto de inflexión en la carrera de Josh que es cuando finalizó la trayectoria de Kyuss con el disco de premonitorio título ...And The Circus Leave Town. Aunque resulte sorprendente un hastiado Homme se mudó a Seattle a estudiar Empresariales y estuvo año y medio alejado de la música. Su vuelta al ruedo fue acompañando a Screaming Trees en un tramo de la gira de presentación de Dust. Parece ser que esos días reconectó con su pasión por la música y se trasladó de nuevo al desierto californiano donde crearía el grupo por el que es mundialmente conocido: Queens Of The Stone Age. La trayectoria de esta banda es muy interesante, un maravilloso ejemplo de cómo se puede salir de algo tan potente como Kyuss con una propuesta con ciertas similitudes pero muchas más jugosas y distintivas diferencias. Si en la banda encuadrada en el stoner rock, etiqueta que jamás le gustó a Homme la influencia predominante eran Black Sabbath en Queens la cosa cambia y mucho sin perder un ápice de genialidad. Otros sonidos e influencias igual de atractivas. La sombra de Bowie es alargada por ejemplo en el maravilloso …Like Clockwork.

Además de como líder y principal compositor de Queens Of The Stone Age la trayectoria de Josh Homme está salpicada de momentos icónicos a la producción. Dos son los más destacables; Humbug cambiando bastante el sonido de la exitosa banda británica Arctic Monkeys y el estimable Post Pop Depressión del incombustible Iggy Pop. No puedo dejar pasar por alto su decisiva contribución en, posiblemente el último gran disco de Mark LaneganBubblegum, donde no se limita a tocar la guitarra sino que se hace cargo del bajo y la batería en varias canciones. Excelente también su contribución a la banda sonora de La peligrosa vida de los Altar boys. Estas son solo algunas pinceladas de la creatividad de un músico inquieto, imparable y que sigue dando muchas alegrías. Así que si, en efecto, me ha salido un canto amoroso al bueno de Joshua. Así que querido Joshua: Dientes, dientes, que es lo que les jode... Ja, ja.


domingo, 7 de diciembre de 2025

Wolf Alice. The Clearing

Uno de los discos que va a estar muy alto en mi Top Seventeen de 2025 va a ser sin duda The Clearing de Wolf Alice. Recomendación de Su. Acierto total, descomunal. De tan bueno que es parece un grandes éxitos. Palabrita de honor. Todas las canciones con un enorme potencial comercial. Cada vez que lo escucho pienso en esos grandes discos superventas que por muchas veces que haya escuchado no me canso de ellos jamás: Recklees de Bryan Adams, Born in the USA de Bruce Springsteen, Dreams de Fleetwood Mac o Dark Side of the Moon de Pink Floyd. Estoy haciendo adrede una referencia a discos multiplatinos y para mi de una calidad indudable porque una cosa no está reñida con la otra y porque, qué leches, me encanta el disco y creo que en otra época sería un clásico en toda regla. De momento parece que no les va mal.

Vaya por delante que es el primer álbum que escucho de esta banda que ya tiene una trayectoria de quince años. The Clearing es su cuarto disco y se están convirtiendo en una de las bandas de rock referencia en el Reino Unido. Su primer trabajo para una multinacional parece que les puede hacer a más llegar a más gente, les va a hacer ganar más seguidores aunque algunos se queden en el camino.  Y me parece maravilloso porque el disco está repleto de tremendas canciones, hit tras hit. Se mencionan como referencias e influencias Fleetwood Mac, Abba o Elton John. Nada que objetar porque insisto lo que predomina son excelentes canciones que es de lo que se trata.

Caí rendido desde la primera escucha ya con la inicial Thorns, arrebatadora balada al piano con arreglo de cuerdas en el que me dejé embrujar por la voz de Ellie Rowsell, absolutamente cautivadora durante todo el trabajo. En una onda muy distinta Bloom Baby Bloom es un tema juguetón, de ritmo irresistible. Just Two Girls me tiene loco, ese inicio al piano, la exquisita forma de cantar de Rowsell me tiene totalmente atrapado y ese final tan chulo que te deja en un tremendo subidón. Leaning Against The Wall me hace pensar en mi adorada Susana Hoffs. Aquí me encanta la guitarra acústica de Joff Oddie, sencilla y evocadora y ese minuto final de canción con esos coros tan chulos. Por cierto esa parte final me remite por completo a Queen.

Tanto Passenger Seat como Play It Out son tremendas canciones pop que crecen de forma exponencial a cada escucha. La segunda tiene unos arreglos y un espíritu Beach Boys total. No salgo de mi asombro según avanza el disco y te encuentras con joyas como Bread Butter Tea Sugar, una canción que resume todas las virtudes del álbum. Me gusta el groove, la perfecta conjunción entre la batería de Joel Amey y el bajo de Theo Ellis y la excelente parte de guitarra de Joff Oddie. El inicio de Safe In The World me remite al sonido de una canción clásica que no logro recordar ja ja. Me detengo, largo y tendido en Midnight Song. La escucho una y otra vez y pienso haz conmigo lo que quieras, Ellie Rowsell. Que barbaridad de canción. En White Horses creo que la voz principal al inicio es de Joel Amey y las apariciones vocales de Rowsell me remiten a Tori Amos. Por cierto el tema es vacilón a más no poder. El cierre con The Sofa no puede ser mejor, vaya pedazo de canción. De nuevo guiada por el piano y unos excelentes arreglos orquestales. Vaya pedazo de disco. Ardo en deseos de ver a esta banda en directo, incluso a sabiendas de que trasladar todos esos arreglos al directo no tiene que ser tarea fácil. 


viernes, 5 de diciembre de 2025

Steve Cropper Forever

Hace más de veinte años la revista Mojo elaboró una lista de los mejores guitarristas de la historia. Como ocurre siempre con estas iniciativas causó cierto revuelo. Una de las cosas más comentada fue la posición de Steve Cropper. El amigo estaba el segundo, solo superado por Jimi Hendrix. Prescindiendo de un debate que se podría alargar hasta el infinito lo cierto es que el bueno de Steve fue una figura fundamental en la música norteamericana y reinó por todo lo alto como guitarrista y compositor del mítico sello Stax. Desgraciadamente, el pasado miércoles murió a la edad de 84 años. 

Cropper se trasladó cuando apenas tenía nueve años a Memphis desde su Misuri natal, y en la ciudad considerada como la cuna del rock´n roll desarrollo su carrera como guitarrista, compositor y productor contribuyendo de manera decisiva al desarrollo del sello Stax. Y eso son palabras mayores porque en el 926 de East McLemore Avenue fue una pieza clave para crear uno de los sonidos más evocadores y sugerentes de la historia de la música. Su contribución a la música es muy importante, su legado en el soul de incalculable valor. Recuerdo cuando hace años me regalaron la caja de la Creedence Clearwater Revival  leer en los créditos de la misma que a John Fogerty se le acababan los halagos para definir el estilo guitarrístico de Steve Cropper

Entrar en listas y demás me la trae el pairo, lo que se a ciencia cierta es que el groove, el ritmo, la facilidad para remar siempre en beneficio de la canción, más una mágica habilidad para componer temas redondos son características del estilo de Steve Cropper. Y esas son virtudes difíciles de encontrar. Sumergirse en su legado musical es tocar la gloria. Tuve la suerte de verle en directo y deleitarme con su música y sus historias, que las tenía de todos los colores. Hace años escribí un pequeño texto titulado Steve Cropper Rules. Pues eso.


viernes, 28 de noviembre de 2025

Drink The Sea. Estudios Groove. Portugalete 27-11-25

Desde que hace un mes aproximadamente me enteré de que iba a pasar cerca de mi casa Drink The Sea, proyecto en el que están involucrados nada más y nada menos que Peter Buck, Barrett Martin y Alain Johannes me hice ilusiones de acudir al concierto del 5 de diciembre en Donosti. Pero lo tenía crudo. La gran suerte, lo increíble es que el día que fui a ver a Varerie June unos colegas me dijeron que iban a tocar en Portugalete. Al lado de casa. Enseguida WhatsApp a Il Cavaliere que raudo y veloz se hizo con su entrada. Yo esperé un poco más hasta escuchar el primero de los dos discos que han editado. Sin volverme loco me gustó lo suficiente para picarme la curiosidad sobre como se lo montaría en directo, algo parecido a lo que me sucedió la semana pasada con Valerie June. Y de nuevo acierto total. Lo de anoche fue muy guapo, muy inesperado. Un auténtico lujo ver a todos esos músicos a un metro escaso. 

Llegué con el tiempo justo, es más casi me pierdo, y nada más entrar por la puerta ahí veo a Il Cavaliere al lado de Barrett Martin que está colocando libros y cds en el puesto de merchán. A toda hostia desenfundo mis caratulas de Sweet Oblivion, Dust y Mad Season y un simpático Barrett me los firma. Cuando termina el concierto me hago con una copia de The Greatest Band That Ever Wasn't y porque no llevaba más pasta. Me quede con ganas de pillarme otro de sus libros; The Singing Earth: Adventures From A World Of Music. Para la siguiente porque espero que haya más.

El concierto comenzó sobre las 20:10 comandado por un comunicativo Alain que iba presentando las canciones con la puntual colaboración de Barrett. El músico chileno nos indicó que era el debut oficial en directo de Drink The Sea y que iban a tocar los dos discos enteros y algunas sorpresas al final. Pensaba que iba de farol, pero no. Se cascaron todas las canciones comenzando con Shakin For The Snakes y he de escribir que cuando terminaron con Rose Crested Sky estaba encantado porque lo apuntado en mis escuchas del disco mejoró con creces en directo. Duke Garwood en un registro similar, con sus matices, al de Mark Lanegan hizo una excelente labor a la voz, tarea en la que le acompañaron en unos cuantos temas Alain Johannes y Barrett Martin. Tanto la bajista y contrabajista, Abbey Blackweell como Peter Buck, ambos a mi derecha, permanecieron más discretos pero aportando de lo lindo al conjunto. También le acompaño al vibráfono Lissette García dándole un toque más especial.

Me resulta complicado etiquetar la música de ayer. Lo que a menudo es lo mejor. El asunto va más allá del rock y transitó por diferentes estilos pero con una coherencia exquisita. Dejarse llevar era lo mejor y lo conseguí desde el principio hasta el final, al igual que el resto del personal que asistió anonadado a semejante despliegue. Todo el mundo respetuoso y nada de cháchara lo cual es de agradecer. El broche final lo pusieron Making A Cross procedente de las Dessert Sessions donde Alain conoció a Mark Lanegan y las celebérrimas The One I Love (tema con el que descubrí a REM y que no me canso de escuchar jamás y Hanging Tree de Queens Of The Stone Age cantada por Duke. Bonito homenaje a Lanegan. Rendido ante esta banda. Repetiría el 5 de diciembre sin dudarlo.