Mañana se
celebra en la Sala Santana de Bilbao la tercera edición del Wop Festival. Este año a diferencia de los anteriores se trata de sólo un
día y en el cartel del mismo figuran Lisa and The Lips y North Mississippi Allstars. La entrada cuesta 20 euros anticipada y 25 en taquilla y la
recaudación irá destinada a la investigación de enfermedades extrañas. Con la
presencia de los mencionados ya amortizo los veinte euros y me alegro de que el
dinero invertido sirva para algo.
Desde que
me enteré de que NMA nos volvían a visitar señale la fecha en el calendario
como cita ineludible. Los hermanos Dickinson
son de esos músicos inquietos que continuamente están dándole al coco para
ofrecernos jugoso material. En mi caso me ganaron hace mucho tiempo con aquel tremendo Hill Country Revue en directo
y después todo lo que ha caído en mis manos de estos tipos me ha fascinado. En
este blog he escrito varias veces sobre ellos y habrá más porque es la típica
banda fetiche a la que recurres a menudo incluso a los discos que a priori
menos te gustan. Me ha sucedido hace poco con Polaris.
Antes de
coger las entradas mi amigo Ander me comentó que a los NMA les hemos visto ya
en su plenitud y que mejorar aquello va a ser complicado. Y puede estar en lo
cierto. La primera y única vez que vi a North
Mississippi Allstars fue en el Kafe Ántzoki presentado Electric
Blue Watermelon con Chris Chew
al bajo. Fue una noche mítica. Todavía me acuerdo de Diego gritando aquello de
¡Muere Knopfler! Grande, muy grande
como fue sacarse unas fotos con Chris
Chew y disfrutar de su música perfectamente engrasada. Actualmente Chris
por motivos de salud no está con ellos y su sustituto es Lightnin Malcom que a su vez actuará en solitario. Tengo muchas
ganas de ver de nuevo a estos tipos, comprobar qué tal encaja el tal Lightnin y gozar de su amplio repertorio.
Ahí va mi
particular tributo a Chris Chew que
aunque no esté con NMA siempre será
parte de ellos.
Ayer estuve en el Bec en buena compañía para presenciar el
partido entre Bilbao Basket y Philadelphia 76 Sixers. Las entradas me las
consiguieron la misma semana del partido por 15 euros. Cuando salieron allá por
mayo y abril la más barata era de unos 35 euros. Las localidades más asequibles
se agotaron en pocos días. De hecho la Diputación envío una nota de prensa a
los medios felicitándose porque se habían despachado más de cinco mil entradas
en apenas unos días pero ahí se acabó el subidón. El resto del papel oscilaba
en unos precios muy altos y finalmente la Diputación ante la perspectiva de ver
un recinto medio lleno optó por poner a la venta entradas a 15 euros a los
clubs de baloncesto base vizcaíno. El organismo público se jugaba mucho en el
envite ya que el objetivo de este partido es que la selección norteamericana
juegue en la sede de Bilbao en el próximo Campeonato del Mundo de Baloncesto
que organiza España. Ojala.
De momento ayer disfrutamos de un espectáculo puramente
americano. Los yanquis son los putos amos en todo esto. Montan un show
entretenido y ameno para acompañar a los verdaderos protagonistas del tinglado:
los jugadores. Aunque los Sixers son una franquicia histórica hoy en día están
en horas bajas. En reconstrucción. Pero hasta el más flojo de los equipos de la
NBA tiene su punto. Los de Philly tienen a jugadores todoterreno como Evan
Turner, a tipostalentosos como Thaddeous Young y a perros viejos como Spencer
Hawkes. Además de una serie de rookies con ganas de comerse el mundo. Dicen que
este año tienen la peor plantilla de la liga pero eso no se certificará hasta
que el balón comience a rodar.
El Bilbao Basket afronto el partido con una buena actitud. A
pesar de ser inferiores físicamente en este equipo juegan tipos con actitud y talento.
Sigue siendo un place ver en una cancha de baloncesto a tipos como Raul López o
German Gabriel que aunque afronten el final de su carrera todavía tienen gotas
de calidad para dar y regalar. A guerreros como Grimau o Hervelle que no dejan
ni un ápice de energía en el vestuario. O a jóvenes con desparpajo como
Bertans. Mumbrú no tuvo su día sobre todo en el tiro pero es otro
imprescindible. Y este año hay varias incógnitas que no sabemos como
responderán: Pilepic, Vkcric o Carmichael. En cualquier caso ayer todos
disfrutaron de un partido divertido, con muchos puntos y emocionante hasta el
final puesto que Raul López tuvo el triple que hubiese supuesto la victoria
para los Hombres de Negro.
De este tipo de partidos no se pueden sacar demasiadas conclusiones.
Los Philadelphia 76 Sixers acaban de empezar su preparación y el Bilbao Basket
está todavía verde pero ambos se las apañaron para ofrecer un buen espectáculo.
Y encima antes del partido saludaron desde el centro del campo dos leyendas de
la NBA: Darryl Dawkins (que lucía un traje que hubiese encajado perfectamente
en una de esas pelis de la Blaxploitation) y el gran Dikembe Mutombo, uno de los taponadores históricos de la liga. Además nos sacamos una foto con el mítico Audie Norris. Lástima que
para amenizar el descanso trajeron a un tal Juan Magan. La próxima que
contraten a Al Green y nos vamos a casa con sonrisa de millonario. Yeah!!!!
Desde finales de octubre y los primeros días de noviembre The Hangmen visitarán estas tierras. Su gira por la península va a ser larga y espero comprobar que muy intensa. La cosa para mi va a estar complicada ya que mis a mis amigos por lo que se hasta ahora o no les va mucho esta banda californiana o la desconocen. Mi labor es difundir su música por todos los rincones posibles. Tocar todas las teclas posibles. Sinceramente merece la pena darle una oportunidad a la propuesta de estos tipos. A mi discos como Loteria, In the city o el directo We've Got Blood on the Toes of Our Boots me vuelven loco. Es una de esas bandas a las que hay que ver por lo menos una vez en la vida. Haré todo lo posible, ja,ja. Y a precio de risa por 5 euros en al Gaztetxe de Mondragón y por 12 euros en un doble cartel con Valient Thorr en Vitoria. ¡Venga amigos que lo vamos a pasar de cine! - Miércoles 30 Octubre 2013 BARCELONA – Rocksound - Jueves 31 Octubre 2013 VILLARREAL – Sala Japan - Viernes 1 Noviembre 2013 MURCIA – Sala Garaje - Sábado 2 Noviembre 2013 CÁDIZ – Serie Z Festival - Domingo 3 Noviembre 2013 ESTEPONA – Louie Louie - Martes 5 Noviembre 2013 MADRID – Gruta 77 - Miércoles 6 Noviembre 2013 VALLADOLID – Porta Caeli - Jueves 7 Noviembre 2013 MONDRAGÓN – Gaztetxe - Viernes 8 Noviembre 2013 VITORIA – Helldorado
Uno
de los subgéneros cinematográficos con el que más conecto es el gótico sureño
como lo llama un colega. Esas obras de autores del sur de Estados Unidos que
tienen unos cuantos ingredientes comunes y que fueron trasladadas a la gran
pantalla con empaque, eligiendo casi siempre repartos espectaculares y
guionistas y directores de prestigio. Richard
Brooks dirigió al menos dos películas que encajan en esta descripción. En
su día ya escribí algo sobre una de mis películas favoritas de todos los
tiempos: La gata sobre el tejado de zinc. No tan espectacular pero
recomendable de cualquier manera Dulce pájaro de juventud de nuevo
con Paul Newman como protagonista. Esos lugares comunes que mencionaba antes
suelen ser: patriarca sureño con gran autoridad y casi siempre cachondo, hijos
varones inútiles y ninguneados por el dueño de todo el tinglado, hijas rebeldes
con sueños imposibles en aquellos tiempos, y mujer sumisa incapaz de levantar
levemente la voz al gran patriarca. Es un trazo grueso en que caben múltiples
variantes.
Dulce pájaro
de juventud está basada en un texto de TennesseWilliams, el referente del género.
Un tipo atormentado cuya vida y obra son apasionantes. Afortunadamente cuando
la industria hollywoodiense metió mano en sus textos los resultados fueron
excelentes. Desde luego en Dulce pájaro de juventud de RichardBrooks hace un trabajo estupendo. El primer acierto es el casting. Paul Newman estaban en plena forma
(realmente, ¿cuándo no lo estuvo?) y Geraldine
Page se come el papel de diva irritante con fantásticos resultados, Shirley Knight también está entonada
como la hija del patriarca miserable, un rol en el que el veterano Ed Begley está como pez en el agua. Con
todo el arsenal de exageración que tan bien viene a este tipo de papeles.
En Dulce
pájaro de juventudPaul Newman
da vida a un actor fracasado que de joven cometió el error de enamorarse de la
hija (Shirley Knight) del cacique
del pueblo (Ed Begley) que
utilizando artimañas de todo tipo alejó a Newman de su amor. Esa premisa sirve
de trampolín para hablarnos de muchas más cosas: la hipocresía de la sociedad
americana, la democracia en manos del cacique de turno, los sueños de juventud y
como en La gata sobre el tejado de zinc de asuntos tan habituales como
la vanidad, la mentira, la pérdida de la inocencia o la soledad. Todo ello
sazonado con tremendos diálogos de esos que recuerdas mucho tiempo después de
ver la película. Otro triunfo para el más grande, Paul Newman.
Algunos discos nacen
torcidos para la crítica. Son vapuleados sin miramientos habitualmente porque
suponen una ruptura con el sonido clásico del grupo o artista en cuestión. Se
me ocurren varios ejemplos. El Smile de los Jayhawks fue bastante machacado y aunque coincido en que la
producción tal vez no sea la mejor lo cierto es que es un disco cargado de
excelentes canciones. Con el Forever de Cracker jamás entendí ese ensañamiento. Me encanta ese disco. Y el Polaris
de North Mississippi Allstars corrió
una suerte parecida a los mencionados cuando se publicó pero con el tiempo lo
he saboreado como otro gran disco de los hermanos Dickinson y ChrisChew con momentos muy brillantes.
Este álbum suponía cierta
ruptura con su predecesor y añadía además la novedad de que NMA pasaban de trío
a cuarteto con la llegada de Duwayne
Burnside que sumaba su guitarra y voces al invento. Pero más allá de esos
pequeños o grandes cambios según cada cual lo cierto es que Polaris
es muy recomendable por lo de siempre: unas cuantas canciones para perderse en
ellas. Y si, diantre, con unos matices diferentes pero no por ello peores que
sus anteriores discos.
Confieso que es un disco
al que me costó más pillarle el punto y reconozco que fue así influido por lo
que leí en su día. Hoy en día es raro que lea críticas antes de hacerme con un
disco prefiero buscarlo en la Red y hacerme mi propia idea. En cualquier caso
en Polaris
es indudable que hay elementos nuevos que añadir a su sonido. Toques pop y hip
hop que siempre son rechazados por el sector más rockero pero que estos tipos
insertan con soltura sumando mucho más que restando. De alguna forma este disco
es en cierta forma predecesor de Electric Blue Watermeleon en cuanto a
experimentación lo que ocurre es que este último es sencillamente imbatible.
Polaris se inicia con Eyes.
Un comienzo como se espera de ellos pero en el camino ya introducen unos
cuantos elementos diferentes: coros molones y un piano juguetón hacia el final
del tema que le da un toque diferente a la canción. La siguiente canción Meet Me in the city es directamente una
de mis favoritas de su amplio repertorio. Para mi hubiese encajado
perfectamente en los últimos discos en solitario de Chris Robinson. Al parecer la han vuelto a grabar para su reciente World
boggie is coming que todavía no he escuchado y que me cuenta un amigo
está siendo acogido con división de opiniones. Ya lo cataré. Y no volveré a
cometer el error de dejarme llevar por impresiones externas. Lo mejor es darle
cancha al disco en cuestión a tu ritmo, sin prisa, ni tensión, a disfrutar…
Conan
es una canción con la que no conecté nada la primera vez que este disco cayó en
mis manos y que a día de hoy me encanta. Sobre todo tiene una parte
instrumental de dos minutos más o menos intercalada entre la letra que me
recuerda a los mejores Allman Brothers.
All along, Otay y Kids These Daze son
de los temas más rupturistas, más pop pero son canciones a las que merece la
pena prestar atención. Algo que el menda
no hizo en su día pero a lo que lleva poniendo remedio buena parte del
verano. Y es que Polaris es un disco que me encaja en esa estación. Es más
ligero, más easy listening, algo que tal vez a priori no encaja con estos tipos
pero que se acaba convirtiendo en algo pegajoso de lo que no te puedes desprender.
Y muy a gusto.
One To Grow On es una canción pop y no reniego para nada de ese término. Es otra que
me encajaría perfectamente en el primer disco en solitario de Chris Robinson. O si vamos a los
orígenes tengo que reconocer que me suena beatleniana,
lo cual es una delicia. Es otra de mis favoritas que no me puedo quitar de la
cabeza con esos arreglos orquestales tan impropios de estos tipos pero que aquí
encajan tan bien coronados con los punteos eléctricos y arropados por las
acústicas. ¡Si!. En Never In All My Days
recuperan el pulso blues con uno de esos temas que ya debería figurar en cada
set list que afronten estos tipos.
Para finalizar el viaje
tenemos Bab Bad Pain con aires funkys
y que podría perfectamente formar parte del repertorio de Fun Lovin´Criminals, Polaris
y Time For The Sun To Rise son otras
dos exquisitas piezas pop, la segunda con una base electrónica que encaja a la
perfección. Y cuando llega ese apoteósico final con Be So Glad estoy más que contento de tener que tragarme todas mis
palabras de desaprobación que he vertido sobre este disco en los últimos años y
gritar como una locaza que adoro a estos tipos y que Polaris mola y mola
mucho.
Al Green
lo tuvo claro desde que en 1963 escuchase Baby
Workout de Jackie Wilson. Por
aquel entonces formaba parte de un combo gospel con sus hermanos y su padre. Le
pillaron con la música de Wilson y
le informaron de que prescindían de sus servicios. Fue una señal para huir de
la música religiosa y pasarse a la secular y por supuesto triunfar. Pero le
costó lo suyo. Cuatro años después cuando Willie
Mitchell le dijo a Al Green que
en dieciocho meses le convertiría en una gran estrella Green le respondió que no tenía tanto tiempo. Eso es tenerlo claro.
Tal vez Green pensase que su
oportunidad era esa y había que aprovecharla cuanto antes mejor, pues llevaba
unos cuantos años sin tener demasiada incidencia en los charts a excepción de Back Up Train que grabó bajo el nombre
de Al Green and the Soul Mates.
El camino a la gloria fue
largo pero mereció la pena. The Legendary Hi Records Albums, Volume I
recoge los cuatro primeros discos de Al Green en el mencionado sello: Green
is blues, Gets next to you, Let´s
stay together y I´m still in love with you publicados
entre 1969 y 1972. Al Green y Willie Mitchell formaron un equipo imbatible
en esos cuatro discos y al parecer en los cuatro siguientes pero eso lo tendré
que descubrir próximamente. De momento me centro en estos cuatro primeros
discos que se incluyen en este compacto doble.
Los cuatro tienen una
característica común. En todos Green
incluía canciones propias rodeadas de versiones de temas la mayoría de las
veces muy conocidos y que habían sido éxito en las voces de otros cantantes. Lo
cual entraña un riesgo y las inevitables comparaciones. Es en las versiones
donde puede haber más fisuras sobre todo en el primer disco. Pocas.
Insignificantes ante un arsenal de temas repleto de sensualidad y groove. La
primera muestra la tenemos es Green is blues. La presentación de Al Green con Hi Records. El disco con
menos temas propios. Muchas versiones y un músico y productor conociéndose y que
con los años mejorarían su asociación. Pero en el camino ya nos dejan unas cuantas
perlas. Apabullante One Woman un tema
compuesto por Chalmers y Shandy Rhodes, del equipo médico
habitual. Un tema sensual cuyo patrón Al
Green bordaría a lo largo de su carrera.
El siguiente disco
convierte el debut de Al Green en un
juego de niños. En realidad los tres siguientes son muy superiores. A cada cual
te va impactando más. A las pocas escuchas Al Green Gets next to you me voló la
cabeza. De los diez temas incluidos en este disco cinco están compuestos por Al Green. Tired of Being Alone es uno de sus clásicos y lo es con toda la
razón del mundo. Pedazo de tema. El subidón es tremendo porque cada tema que va
sonando es tan bueno como el siguiente y así hasta el final. Y esa es una
sensación poderosa. El disco aúna sensualidad y contundencia de forma
equilibrada. Es decir la voz de Al Green es de las mejores de este mundo y el
acompañamiento musical es robusto, contundente, te engancha como la propia voz
de Green. Merece la prestar atención al bajo, batería y guitarra y dejarse
llevar por la sección de vientos. El resultado es impactante. Los temas que no
son originales de Al Green brillan a
gran altura incluyendo una chula relectura del Light my fire de los Doors.
Además de los diez temas incluidos en su día en el disco vienen dos bonus traces
que están a la altura de tamaña golosina: Ride
Sally Ride y True Love.
El siguiente compacto reune los discos Let´s stay together y I´m
still in love with you. De Let´s
stay togegher me vale lo mismo que he escrito para Gets next to you. Son mis
dos discos favoritos de este hombre. Qué se puede decir a estas alturas de una
canción tan maravillosa como Let´s stay
together. La primera vez que la escuché fue en Pulp Fiction y hay que felicitar a Tarantino por tener tan buen gusto. Es uno de esos temas que son
todo un tratado de cómo hay que componer una canción soul. Tiene todos los
ingredientes que me vuelven loco de este género. Ese comienzo con la sección de
viento marcando la pauta con el organo sonando de fondo y la batería marcando
de forma precisa el ritmo. Los coros son de los mejores que he escuchado y la
interpretación de Al Green no puede
estar más lograda. Lo mejor de todo es que en este disco los ocho temas
restantes son de ese calibre. A ver quién se puede resistir a esas píldoras de
soul: What is this feeling, Old time lovin´,Judy o Ain´t no fun to me.
Para finalizar está el
álbum I´m still in love with you con esa quedona portada en la que un
Al Green totalmente vestido de
blanco sonríe a la cámara en pose relajada y triunfadora. Es otra delicia de
disco con un solo lunar: la versión del Oh
Pretty Woman. No me gusta nada la lectura de ese clásico. Nada que hacer
frente a la de Roy Orbison ni ante
la de Van Halen pero el resto de
temas son pura delicatessen. Me encanta la vacilona I´m Glade you´re mine, el meloso inicio con I´m still in love with you y Love and Happiness es un perfecto tema
que se te marca a fuego igual que What a
wonderful thing love is. Un amigo suele poner como rubrica final L&H un
día le pregunté si era por el tema de John Mellencamp pero es por el amigo Al
Green, uno de los reyes del soul.